miércoles, 19 de diciembre de 2012

Crítica de "B1terman"


¿Odias a alguien? ¿Tu mejor amiga te ha robado el novio? ¿Tu hermano te ha mangado tu mejor videojuego? ¿El vecino te roba la Wifi?
No te preocupes, ¡la Editorial Montena tiene la solución! Regálales B1terman estas Navidades. Se acordarán de tus muertos el resto de tu vida.

Bien, con esta breve introducción, no creo que haga falta que comente que NO me ha gustado el libro. Y me ha sorprendido muchísimo que lo haya escrito Santiago García-Clariac, un autor ya maduro, al parecer consagrado en el oficio y que tiene ya bastantes libros publicados. Lo lamento mucho por este hombre, a quien no he tenido el gusto de conocer en mi vida, pero realmente este trabajo suyo me pareció una obra muy, muy flojita, más propia de un principante de 16 años que intenta publicar su primera novela que de un autor experimentado. A decir verdad, ni siquiera sé cómo Montena se ha avenido a publicar una obra así.
Sé que las distopías están de moda, y de hecho me gustan. He disfrutado mucho con novelas como Los Juegos del Hambre o Marca de Nacimiento, y entiendo el atractivo que tienen para la gente joven, y más en estos tiempos, los libros que critican la sumisión del ciudadano a la sociedad y la necesidad de reberlarse contra los abusos del Gobierno y la injusticia. Pero un buen planteamiento, o una buena filosofía de fondo, no hace un buen libro. Lo siento.

Lo peor del libro es que tiene una bonita portada (cabrones, me engañásteis, arderéis en el infierno al lado de Zapatero y de Rajoy) y además empieza bien. Mejor dicho, muy bien. Suelo leerme el primer capítulo de los libros en las tiendas antes de comprarlos para ver si me convencen, y he de reconocer que cuando leí el prólogo y el principio de B1terman, me convenció. El comienzo es interesante, trepidante y con mucha fuerza; se empieza casi in media res, con el protagonista, Erik, yendo a visitar la tumba de su madre junto a su hermano mayor, Mark, y el padre de ambos, Jack. Mientras están honrando la memoria de la difunta, una patrulla policial aparece repentinamente para detener al padre sin razón aparente. Y aquí empieza la odisea de Erik, dispuesto a todo por demostrar la inocencia de su padre y conseguir su liberación. Sin duda, el comienzo de la historia es lo mejor del libro.

¿Y lo peor? Pues aquí viene el problema, que lo peor es todo lo demás. Conforme avanza la trama, nos vamos encontrando con una ristra de personajes mal construidos, diálogos superficiales, un trasfondo simple y en ocasiones absurdo, situaciones inverosímiles o incluso bochornosas, y "grandes sorpresas" que se ven venir casi desde el capítulo uno

Ningún personaje es creíble (la única que aprueba, y con un cinco raspado, es la rebelde Medusa). Erik, el protagonista, parece creado por un niño que juega a ser escritor: no sabe lo que quiere, cambia de opinión cada cinco segundos, primero es totalmente fiel al sistema de Binary World, pero luego se da cuenta de que cometen abusos, pero luego sigue creyendo lo que dicen, para luego volverse a dar cuenta de que cometen abusos... y casi al final de la historia, cuando le han pasado mil perrerías, sigue cuestionando en ocasiones lo que dicen los rebeldes y defendiendo las posturas oficiales del sistema... por supuesto, para ser el más rebelde antisistema del mundo en la página siguiente.
Aunque todos los personajes están mal construidos, porque al parecer el auto ha decidido que la única forma de dotarlos de sentimiento y que expresen emociones es ponerlos histéricos. Se enfadan de forma desproporcionada sin motivo aparente para agachar la cabeza de inmediato o dejar correr el tema con la misma facilidad. Parecen un ejército de bipolares sacados de una clínica pisquiátrica.
Para colmo, la historia de amor entre Erik y Medusa es flojísima, no hay química por ninguna parte, no te crees a los personajes ni su historia, y francamente ni entiendes por qué se enamoran ni por qué llevan su relación como lo hacen; en una página se besan y en la siguente vuelven a comportarse como si fueran simples colegas. Me da la sensación de que el autor, o no se creía su propia historia de amor, o no es experto precisamente en escribir esa clase de escenas. Pero entonces, ¿por qué la mete? ¿Porque cree que así el libro venderá más?

Mira que no me suelo fijar en los defectos estilísticos de las obras literarias (más que nada porque las editoriales tienen algo llamado "correctores de estilo" que suelen detectar los fallos de redacción y corregirlos, al margen por supuesto de que si alguien no sabe escribir bien, no suelen publicarle la obra. Pues bien, en esta novela no he podido evitar fijarme en ellos, porque la redacción y el estilo son, en el mejor de los casos, mediocres. Creo que la causa estriba en que, por algún motivo, el autor parecía tener miedo de que los lectores no entendieran a los personajes (no es tan raro, los personajes ni siquiera se deben entender a sí mismos la mitad de las veces a juzgar por cómo actúan), y se dedica todo el tiempo a añadir postillas narrativas que, francamente, no sólo hacen falta sino que quedan mal.
En todos los manuales de estilo para escritores, se insiste en la importancia de dar preminencia al verbo "dijo" cuando se trata de atribuciones en diálogo. Una frase, si está bien hecha, debería expresar por sí misma el humor del que estar el personaje y qué es lo que quiere decir. Si cuando el autor la relee se da cuenta de que esto no queda claro, mejor es retocar la frase que librarte del muerto "inyectando esteroides al verbo de atribución" (como dijo Stephen King en su libro Mientras escribo).Santiago García-Clariac, en cambio, parece tener pánico a la palabra "dijo", porque la evita a toda costa. Hay docenas y docenas de verbos diferentes de atribución, tantos que llegan a sonar pedantes, sobre todo cuando nos encontramos con perlas como: "ironizó", "ponderó", "arguyó", "rumió", "contemporizó", "determinó", "puntualizó", "anunció"... de verdad, ¿¿tan jodidamente difícil es escribir "dijo"? Casi podía imaginarme al autor sudando tinta con el diccionario de sinónimos al lado mientras escribía los diálogos.
Y no son sólo los verbos de atribución; constantemente, los diálogos van acompañados de coletillas explicativas que son innecesarias y que, a mi juicio, restan calidad a la escritura y denotan inseguridad. Parecen decir "¡tengo miedo de que el lector sea subnormal y no entienda nada!", y son precisamente el tipo de fallos estilísticos que el corrector debería haber estado modificando, si se hubiese dignado a hacer su trabajo. Un ejemplo perfecto de lo que quiero decir son frases como esta:

-¡Cumpliré con mi cometido!- añadió, dejando las cosas bien claras.

¿Realmente hace falta que el autor, después de escribir esta frase, se apresure a explicarnos que el personaje pretendía dejar claras sus intenciones. ¡Redundancia, redundancia, redundancia! Tal vez esta frase aislada no sea para tanto (aunque sigue siendo fallida), pero es que el libro entero está salpicado de frases así. De verdad que cada vez que veía que se acercaba un nuevo diálogo, me echaba a temblar. Porque encima los diálogos no son realistas, parecen sacados de una película americana de lo tópicos y manidos que son. Sencillamente, no te los crees.

 "¿Vale la pena vivir dos veces?", nos pregunta la portada. No lo sé, pero lo que NO vale la pena es leer este libro.


Y ya en SPOILER (para el caso de que seas masoquista y aún quieras leerlo sin que se le desvelen partes importantes de la trama) están las incoherencias de fondo y los fallos argumentales, que me parecen bastante graves:

-Erik es un clon, ¡qué sorpresa! Pues lo estaba viendo venir desde el minuto 1. Curiosamente, es una copia perfecta de ser humano, tan perfecta que es capaz hasta de conservar porque sí los recuerdos del Erik original... pero tiene la piel y los ojos defectuosos. Pues vale; ¿un sistema de clonación tan mágicamente perfecto que permite hasta reproducir recuerdos -lo cual sería físicamente imposible, en lo que a recuerdos respecta veo mucho más creíble, por ejemplo, la explicación que dan en la película El Sexto Día- pero no lo bastante como para reproducir fielmente la melanina y la composición de la piel?

-¿Por qué prohibe Binary World la clonación si en realidad están creando clones en masa? La explicación de "es que ellos querían ser los primeros" no es creíble; si es por eso, mucho más normal sería poner bajo vigilancia estatal todos los laboratorios para poder detectar el invento en cuanto se produzca y poner al científico a currar, lo quiera o no, como funcionario vitalicio al servicio del Estado. Y en cualquier caso, ¿para qué tanta parafernalia, cuando ya están clonando a la gente con el método en masa?

-Porque es que, encima, ¡hay dos métodos de clonación, señores! Uno de ellos es recomponer a la gente a base de partículas químicas, aunque entonces los clones salen defectuosos. Por supuesto, el autor no se molesta en explicarte por qué carajo salen defectuosos, ni por qué siguen fabricándolos a millones a pesar de salir defectuosos, ni por qué los encierran en un vertedero gigante en lugar de destruirlos...
 En cuanto al otro método, el que se usó con Erik, a pesar de implicar un embrión NO implica un vientre, porque no hay por ninguna parte madre de alquiler que geste al segundo Erik y le dé a luz. Al margen de que, ¿cómo demonios es posible que el segundo Erik conserve los recuerdos del primero?

-Además de no implicar vientre gestante para el embrión, el método de clonación Bíterman también se salta las fases de crecimiento (o eso o Erik es retrasado mental, por no darse cuenta de que, o su fecha de nacimiento oficial es cuatro años anterior a la que debería teniendo en cuenta la edad que se supone que tiene, o su fecha de nacimiento es posterior a la de la muerte de su madre). Y en ese caso, si la fórmula Bíterman se salta las fases de crecimiento y permite conservar la memoria, ¿POR QUÉ, EN NOMBRE DE LOS TESTÍCULOS DE MINOTAURO (como decía Nicolas Cage en La Roca) NO CLONA JACK BÍTERMAN TAMBIÉN A SU MUJER, Y NOS EVITAMOS TODO EL EMBROLLO?

-Hablando del tema, ¿un laboratorio TAN moderno como el de los Bíterman no tenía un puto extintor o un sistema antiincendios? ¿Y un gobierno TAN controlador, con todo digitalizado, no se da cuenta de la muerte de un niño de cuatro años en el incendio?

-Otra cagada gorda es la reacción de Medusa y de los demás rebeldes el MA cuando conocen a Erik. Vamos a ver, un chico de 16 años, es decir, un adolescente, casi un niño todavía, que no ha hecho cosa que ir al colegio y no ha recibido jamás formación militar o política, ni sabe nada de combate o estrategia, ni ha tenido jamás NADA que ver con el movimiento MA (de hecho, los considera una pandilla de terroristas prácticamente hasta el último momento). ¡Pero, oh, como ha salvado a la Pandora clónica y a algunos otros clones en la cárcel-basurero, VAMOS A NOMBRARLO LÍDER DEL MOVIMIENTO! Sí señor, con dos cojones bien gordos. Un montón de veteranos del MA curtidos, con años de experiencia, y habilidades de combate y subterfugio, van a ponerse a la órdenes de un niñato inexperto de 16 años y a seguirlo como su nuevo líder porque "es muy valiente" y "ha sufrido mucho".
Este es, sin duda, el mayor despropósito de la novela. Tanto, que al leerlo me dio un ataque de vergüenza ajena y dejé el libro por bastantes días. Esto, además de ser una soberana GILIPOLLEZ, es algo furibundamente machista, ya que al parecer Medusa, mayor de edad, con más experiencia en el grupo rebelde, entrenamiento en combate y hermana de la antigua líder, Pandora (a la que ha perdido, igual que al resto de su familia, lo cual significa que ella ha sufrido muchísimo más que Erik), NO es una líder lo bastante buena comparada con Erik. Claro, es que él es un chico, ¿no? Aunque, la verdad, para eso que nombren líder al capitán Lex, o a cualquiera de los cientos de adultos curtidos que hay en el MA, NO A UN ADOLESCENTE.

-¿Por qué Jack Bíterman no le había dicho jamás a su hijo Erik que era heredero de la fortuna de su madre? ¿Y por qué Mark, si era mayor de edad, no había entrado en posesión de su parte ya?

-Los malos, en especial Douglas y Mark, son malos "jajejijoju" que le sacarían los colores hasta al Doctor Maligno, de los que cuentan todos sus planes al protagonista y le permiten volver a reunirse con su padre y recibir explicaciones de una hora para dar tiempo a llegar a la patrulla de buenos al rescate (a la que llamaremos "deux ex machina", ahora resulta que el MA tenía capacidad de tomar la Torre 1 cuando les saliera del nardo y sólo estaban esperando a que Erik se cruzara con ellos para hacerlo). Y digo yo, ¿si tanto necesitaba el gobierno la sangre de Erik para conseguir la fórmula Bíterman (que no sé cómo, la verdad, porque en la sangre de Erik lo que estará es su ADN, no el puto método de clonación en diez cómodos pasos), por qué no se limitan a encerrarle, sacarle la sangre directamente y santas pascuas? ¿Por qué tiene que saberlo absolutamente TODO antes de morir? ¿Qué es esto, James Bond contra el doctor Sí? ¿O era el doctor No? ¿O es Doctor Vaya Usted a Saber? Da igual, el libro se ha convertido en despropósito hace rato.

En definitiva: malos personajes, argumento bochornoso, trasfondo inverosímil, diálogos pueriles, y ni siquiera está bien escrito. Ni se os ocurra desperdiciar este título en vuestra carta a Los Reyes Magos este años (y más en estos tiempos, que igual tiene que ser cortita). Eso sí, es un excelente libro para recomendar, por ejemplo, al/la ex de tu pareja o al niño/a que siempre te llamaba "culo gordo" o "cuatro ojos" en clase y se chivaba a la profesora cuando comías chicle.

25 comentarios:

Narrador de Antagis dijo...

Gracias por el aviso: ¡huiré como de la peste!

Por lo que cuentas, creo que se trata de un libro infantil. O, más bien, lo que el señor García-Clariac (que es profesor de instituto) entienda como infantil.
Lo digo porque tengo en casa la trilogía de «El Ejército Negro», del mismo autor pero publicada por SM, y a pesar de no tener ninguna indicación por ninguna parte creo que elo consideran infantil.
Pero eso no es motivo, por supuesto, para que un libro tenga una trama muy simplona y unos protagonistas muy tostones (o al revés).
Por cierto, que esa trilogía tiene grandes paralelismos con lo que has comentado, incluyendo un protagonista joven que ha perdido a su madre antes del inicio de la historia y al que hacen líder de un ejército así por las buenas.

Estelwen Ancálimë dijo...

Más bien es juvenil, estilo las trilogías distópicas que tanto éxito están teniendo últimamente.
Ah, se me olvidaba, este libro tampoco es autoconclusivo; tiene visos de continuar (¡ugh!).

Laura Sánchez Méndez dijo...

Humm... Miedo me da este libro después de leer tu crítica, XD! Si hay algo que odio profundamente en un libro es que caiga en los tópicos, y este al parecer está plagado de ellos. Aunque, como escritora novatilla, comprendo que a veces es inevitable caer en algún que otro topicazo... pero todo tiene un límite! Eso de que un niñato que no sabe ni hacer la O con un canuto sea un héroe chupiguay roza en lo absurdo y es de lo más repetitivo. En fin...

Malena dijo...

Novela para no leer. Gracias por alertarnos
¿En que país ocurre esto? Por los nombres suena a mundo Anglo. Y hay muchos estilistas (de estilo, no peluqueros) que se molestan cuando yo escribía porque situaba mis historias en contextos que no son los míos. ¿Afecta eso a la novela?
Si sobrevivimos a Mañana, me gustaría comenzar el 2003 con un post sobre la inteligencia de los protagonistas. Lo que pasa es que lo que leo o veo siempre tiene protagonistas idiotas, con títulos universitarios, pero más brutos que un zapato. La influencia de las series de televisión afecta al escritor novel que copia sus personajes de ahí. Y no hablo de comedias de situación, sino de series sobre temas profundos incluso científicos. Lo peor es que las más tontas son las mujeres. Me estrujo el cerebro tratando de recordar a una mujer inteligente en “Lost”. Y no pido una graduada en Oxford o física nuclear (a esas las retratan siempre como las memas en la ficción de masas) sino inteligencia básica, nivel Arya Stark.
Si te fijas en los defectos estilísticos de una obra es porque es tan mala que no te engancha ni con imperdibles.
Ups, mis manuales decían que en vez de “dijo” usáramos “verbos sinónimos y vigorosos” por eso mis personajes solían “aullar” “chillar” y hasta “ladraban”.

Estelwen Ancálimë dijo...

Mujer, tampoco se trata de usar siempre "dijo" a cualquier precio, pero siento bastante antipatía por lo verbos rocambolescos; me parecen de novela barata. Usar "afirmó", "explicó", "gritó", "exclamó", "murmuró", "susurró", "musitó", y "siseó", me parecen más que suficientes para matizar todos los tonos que puede tener la voz de un personaje. Lo de "aulló" y "chilló" también lo veo aceptable... pero decir que un personaje "contemporizó", "ponderó" y "rumió"... pues insisto, me parece de novela barata. Sobre todo cuando no es una atribución a diálogo puntual sino que se repite una y otra vez en TODA la novela.

Malena dijo...

Al final soy de la opinión de que a menos que se necesite esclarecer quien habla, se prescinda del "dijo" y todos sus equivalentes.

Sopho dijo...

Eso que dices sobre las verbos que quedan mejor estéticamente es muy interesante. Justamente hoy estaba leyendo La Comunidad del Anillo y me he fijado en que Tolkien casi siempre emplea el verbo "decir", cosa que me ha parecido extraña porque el vocabulario de su obra es muy rico. Pero por alguna razón me gustaba, era como una muestra de humildad literaria.

Babilonia dijo...

Ay, amiga, en mis días de "gloria" yo escribía en el blog promocional que hizo SM para la trilogía El Ejército Negro. Trilogía escrita por este señor. No nos pagaban, pero tuvieron el detalle de regalarnos los libros. Al menos, los dos primeros.

Bueno, pues puedo decir que yo no me leo un libro de ese señor ni regalado. Literalmente. No sabía describir con tanta precisión las razones por las que no me gustaba, pero sí, exactamente por todo lo que tú has dicho. Redundante, cansino, escribe para tontos, y además que tampoco enganchaba. No acabé el primero. Los tuve cogiendo polvo durante un tiempo hasta que me entró la vena zen y decidí donar varios libros a la biblioteca. Entre ellos, las dos primeras partes de El Ejército Negro. Lo lamento por quien los lea.

Pero ché, se ve que adoran a ese hombre, porque no me lo explico. Paciencia y gracias por el aviso. Yo, en cambio, te recomiendo un autor: Sándor Márai. concretamente "El último encuentro". Porque escribía exquisitamente bien.

Felices fiestas.

Estelwen Ancálimë dijo...

Estimada Babilonia:

Tu carta confirma mis sospechas. No sé de quién será familia o amigo este hombre para que se lo publiquen todo. Vergüenza me da que haya tan buenos autores noveles mendigando una oportunidad a agentes y editoriales que les cierran las puertas porque "no son conocidos", y publiquen porquerías como estas sólo porque el autor ya tiene cierto nombre. Asco, asco, asco.

Por cierto, muchas gracias por tu recomendación. Me apuntaré el título para echarle una ojeada la próxima vez que salga en busca y captura de nuevos ejemplares :-)

Anónimo dijo...

Tolkien usaba sinónimos de "dijo" como se puede ver en El Hobbit: consiguió, encontró, replicó, preguntó, prosiguió, interrumpió, masculló, gruñó, suspiró, propuso, contestó, corroboró anunció, leyó susurró, siseó, murmuró, insistió, sollozó. Y muchos más. Decir que Tolkien no usaba sinónimos o que está mal hacerlo es un barbaridad.

Estelwen Ancálimë dijo...

Nadie ha dicho que Tolkien no usara sinónimos o que esté mal hacerlo. Pero una cosa es usar sinónimos habituales (como los que ennumeras) espaciados a lo largo de una trilogía de más de mil páginas, sobre todo cuando tienen sentido en el contexto de la conversación, y otra cosa muy diferente es usar dos docenas de sinónimos diferentes en un par de página, sobre todo cuando son absurdos (como en medio de una conversación normal, escribir que un personaje "pormenorizó", "rumió" o "ponderó" algo).

Los verbos exóticos de atribución de diálogo, como dijo Stephen King, son como los dientes de león: uno solo en medio del césped tiene gracia, es inofensivo, pero como no lo arranques mañana habrá diez, dentro de una semana cien... y tendrás el césped lleno de malas hierbas. Esto mismo también es aplicable a los adverbios.

Anónimo dijo...

No sabíamos que había una lista negra de sinónimos. ¿Desde cuándo "ironizó", "ponderó", arguyó", "rumió", "contemporizó", "determinó", "puntualizó", "anunció"... son absurdos o ridículos? ¿Qué regla es esa? Tolkien y otros escritores los han usado para dar variedad y huir de las repeticiones, como recomiendan en en todas las escuelas de escritura y nunca hemos oído que existan sinónimos inutilizables, y mucho menos hemos visto que se les ridiculice.
¡Sinónimos buenos y sinónimos malos! ¡Lo nunca visto! Una barbaridad tras otra.

Anónimo dijo...

Un lector de nuestro grupo quiere saber dos cosas: Erik muere a los dos años, no a los cuatro como dices. ¿Es correcto?
Según los forenses del caso de los niños de Córdoba, no se puede extraer ADN de huesos calcinados.Por eso no se puede clonar a la madre. ¿Están equivocados los forenses?

Estelwen Ancálimë dijo...

No tengo el libro aquí, pero juraría que muere a los cuatro años. De todos modos, los dos años de diferencia entre fecha de nacimiento y edad real seguiría siendo llamativa, digo yo.

En segundo lugar, según el Diccionario de la Real Academia Española, el verbo calcinar significa "reducir a cal viva los minerales calcáreos, privándolos del ácido carbónico por el fuego" y también "abrasar por completo, especialmente por el fuego"mientras que carbonizar significa "reducir a carbón un cuerpo orgánico", con lo cual los cuerpos y los huesos no se calcinan, sino que se carbonizan.

Dicho esto, hay que tener en cuenta que para carbonizar por completo un cuerpo humano hasta el punto de imposibilitar la recuperación del ADN habría que someterlo a altísimas temperaturas durante un período prolongado de tiempo, lo cual no suele suceder en los incendios porque los bomberos apagan las llamas bastante antes (si fuera tan fácil que los cuerpos humanos se carbonizasen, jamás se podría identificar a las víctimas de los incendios o de los accidentes aéreos).

Es prácticamente imposible que la señora Bíterman estuviera ardiendo a tanta temperatura y durante tanto tiempo como para carbonizarse por completo, y si así hubiera sido, tampoco podría haber sido posible clonar a Erik, ya que murió junto a ella en el mismo incendio y por lo tanto tendría que haber estado tan carbonizado como su madre.

Estelwen Ancálimë dijo...

Ah, y de todos modos, ahora que caigo en cuenta... digo yo que en casa o en el coche de la señora Bíterman habría ropa o enseres domésticos con restos de sus cabellos, piel, secreciones íntimas, saliva o uñas, de los cuales sí se puede extraer ADN. De modo que estamos en lo de antes: o podían clonar a los dos, o no podían clonar a ninguno.

Anónimo dijo...

Erik muere a los dos años, no a los cuatro (Cap.1). Importante o no, el dato real es dos años y no cuatro.

Lo dices muy bien, la palabra exacta es "carbonizar".

En el Cap. 86 se dice que Mark se quemó la mano mientras "sacaba el cadáver de Erik de entre las llamas". Por eso lo pueden clonar.
No así el de Karen, que sigue en el fuego hasta que se carboniza. Es evidente que se carboniza ya que, de otro modo, si hubiera podido, Jack la habría clonado. ya que tenía los medios para hacerlo.
Por lo tanto, se puede clonar a Erik pero no a Karen.
lo de los bomberos, los extintores y demás son especulaciones ya que ni siquiera sabemos dónde está el laboratorio y no se hace menció9n a esos elementos.
Así que los hechos son claros. No se clona a Karen por la imposibilidad de hacerlo.
Actualmente no se puede clonar a partir del ADN de objetos o de partes no vitales de un cuerpo. Así que la saliva y otros elementos que propones no sirven. Y no parece que en el año 2150 las cosas hayan cambiado en ese sentido, como muestra la dificultad de clonar a Erik o a otros. A pesar de los avances, parece que sigue siendo bastante difícil. Incluso los clonados sintéticos son imperfectos.
Es cierto que muchos cadáveres se quedan sin identificar por culpa de la "carbonización". Solo hay que recordar el terrible caso de las Torres Gemelas.



Anónimo dijo...

¿Cuántos años tiene el campesino Luke Skywalker cuándo, sin haber recibido ninguna formación militar, se convierte de la noche a la mañana en un extraordinario espadachín y en piloto de naves espaciales, se cuela alegremente en las entrañas de la Estrella de la Muerte, la destruye él solito, cosa que los más avezados pilotos no han conseguido hacer, y se convierte en el líder de las fuerzas rebeldes, pasando por encima de la princesa Leia?
¿15? ¿16? ¿17?

Estelwen Ancálimë dijo...

No sé cuántos años tiene Luke Skywalker, pero por lo menos:

a) Desde el principio sabe disparar y conducir y conoce métodos básicos de defensa, porque vive en un planeta inhóspito acostumbrado a tener que vérselas con Moradores de las Arenas y hierbas semejantes.

b) Recibe entrenamiento en las artes Jedi y en el combate de espada láser por parte de Obi-Wan Kenobi primero y por parte de Yoda después (y no ser convierte en tal espadachín hasta finales de la segunda película, después de entrenar con ambos maestros). Esto sucede a lo largo de muchos meses, e incluso algunos años (salto entre la primera y la segunda películas). ¿Cuánto tiempo transcurre en la novela de Bíterman? ¿Cuánto entrenamiento recibe Erik?

c) La Fuerza está con Luke de un modo similar a su padre, lo cual significa que posee un instinto y unos poderes sobrenaturales muy poderosos que la gente normal no tiene (y que son, al fin y al cabo, lo que le permite atinar ese disparo casi imposible en la Estrella de la Muerte).

d) Vuelve a ver "Star Wars", por favor. Luke Skywalker NUNCA se convierte en el líder de los rebeldes desbancando a Leia. Leia SIEMPRE es la líder, junto a Mon Mothma, tras la muerte de Bail Organa. Luke recibe una importante condecoración al final de la primera película y a lo largo de la historia se convierte en Jedi y en un héroe de la Alianza Rebelde, pero jamás desplaza en el liderazgo a Leia.

Estelwen Ancálimë dijo...

Y lo de que "actualmente no se puede clonar ADN" de saliva, pelo o uñas... qué quieres que te diga. No soy médico ni bióloga y desconozco los fundamentos científicos de la clonación, pero de lo que estoy segura es de que hoy en día no se pueden clonar humanos, de ninguna manera. Si en esta novela se supone que con tener ADN de una persona esa persona puede ser clonada, y la saliva, folículos pilosos y restos de piel y uñas contienen ADN, veo un poco cogido por los pelos que no se pueda.

De todos modos, y aún admitiendo todo lo que dices, quedan varias cosas en el aire:

a) No queda claro cómo es posible que pudieran recuperar el cuerpo de Erik pero no el de Karen, si estaban los dos quemándose en el mismo sitio. Teniendo en cuenta la devoción que Mark hacia su madre, me cuesta mucho creerme que sus esfuerzos principales fueran para salvar al hermanito en lugar de a la madre.

b) Sigo sin creerme que en este magnífico mundo futurista no hayan exintores ni sistemas antiincendio ni parques de bomberos cerca, como para que el cuerpo de Karen se pueda carbonizar alegremente (tengo entendido que el problema de las Torres Gemelas no es que los cuerpos se carbonizasen, sino que estaban tan destrozados por los miles de toneladas de escombros que tenían encima que no pudieron ser recuperados como tales).

c) Cómo es que Karen era tan precavida como para dejar grabaciones de sí misma saludando a sus seres queridos en un holograma, para que la recuerden en caso de muerte, pero no se le ocurre congelar muestras de su ADN en lugar seguro para que la puedan clonar en caso de esa misma muerte.

d) Si realmente hay una explicacicón coherente de la imposibilidad de la clonación de Karen, lo lógico hubiera sido los personajes se molestaran en preguntar por el tema. Me sorprendió mucho que a Erik ni se le pasara por la cabeza preguntar por qué lo habían clonado a él y a su madre no. Si es un dato que intriga al lector, con mayor razón tendría que haber intrigado al personaje, que para algo es su madre.

Anónimo dijo...

-Erik ya sabe que los restos de su madre son inutilizables. Los lectores también lo saben. Tú también lo sabes. Así que Erik no pregunta sobre lo que todo el mundo sabe para no ser redundante.
-Karen no ha dejado ningún mensaje grabado en vida. En el cap 1. lo dicen: "...son imágenes de los momentos más relevantes de su vida". Las holográficas pueden estar digitalizadas .
-Tu propuesta de clonar a partir de una uña no es posible ni hoy ni en el libro. Habrían clonado al mundo entero.
-Erik no toma ninguna decisión militar ni necesita estar formado para ello. Sabe que es líder por la imagen de su apellido. Los lectores también lo saben.
Ya ves que especulas en falso, te contradices e ignoras los datos. Se nota que te gusta llamar la atención.
Pero nos lo hemos pasado muy leyendo tu reseña especulativa.Los chicos están encantados.
¡Feliz año nuevo a todas y a todos y un abrazo para ti!

Estelwen Ancálimë dijo...

Lo que a mí me está dejando flipada es que, seas quien seas, te estés tomando mi opinión del libro como una especie de ataque personal contra ti. Me parece genial que hayas disfrutado con el libro si te ha gustado, yo personalmente le he encontrado muchas carencias y me ha parecido una obra flojita, pero oye, yo tengo este blog para expresar mis opiniones y no para intentar contentar a todo el mundo. De hecho, me parece muy bien que haya gente capaz de disfrutar con este libro, porque ya ando buscando a quién regalárselo, ya que a mí me ocupa sitio en la estantería y preferiría, ya que está casi nuevo, que lo tenga alguien como tú, que se lo pase bien leyéndolo, ya que yo soy incapaz.

Y no he especulado en falso ni ninguna de esas chorradas (no sé por qué debería hacerlo, la verdad), me he limitado a decir lo que pensaba y a responder a tus cuestiones. Me parece muy pretencioso eso que dices de "el lector lo sabe y tú también lo sabes", porque resulta que no, no lo sé. Si tan claro estuviera e el libro, yo me habría dado cuenta y no habría escrito esa objeción en mi crítica, mira tú por dónde. Respecto a lo de "Erik, líder de la resistencia" paso bastante de repetirme, creo que ya he dejado bastante claro por qué me parece una ridiculez.

Quien quiera saber por qué el libro no me ha gustado, ahí tiene mi crítica para leer mis motivos (que, po cierto, son bastante variados y no se reducen únicamente a la no clonación de Karen). A quien le haya gustado, también es muy libre de hacer un artículo o una reseña donde le plazca explicando por qué le ha gustado.

Anónimo dijo...

Perdona, pero nadie ha hablado de ataques personales. Eso lo dices tú. Y lo dices desde el anonimato.
El libro no nos interesa, el hecho de que lo hayas reseñado habiendo leído solo el principio y el final es asunto tuyo. Además, en ningún momento hemos dicho que el libro nos ha gustado. Eso también te lo has inventado.
Hemos sido muy respetuosos contigo y en ningún momento hemos criticado ni tu gusto ni tu opinión. Solo hemos hablado de los datos del libro y de la barbaridad de "los sinónimos ridículos y absurdos".
Creíamos que se podían enviar comentarios para expresar libremente lo que cada uno piensa sobre un tema que tú has iniciado y has hecho público en un blog gratuito.
Nos resulta un poco raro que te guste criticar lo que los demás hacen y te enfades cuando otros critican lo que escribes. Y eso que lo hemos hecho sin usar palabrotas, como has hecho tú.
Perdona si te hemos molestado.

Estelwen Ancálimë dijo...

Vale, el tono y contenido de tu último mensaje me deja clarísimo lo que eres y cuál es tu intención. Por lo cual he decidido no seguir perdiendo más el tiempo. Don't feed the troll.

Víctor Eugenio Merino López dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Víctor Eugenio Merino López dijo...

Llego super tarde, pero voy a añadir un verbo que se suele incluir en los diálogos que a mí, personalmente, me deja muerto.

REZONGÓ

¿Por qué no rezongo yo más a menudo?