jueves, 21 de septiembre de 2017

¿Es ilegal el referéndum catalán? (y otras cuestiones jurídicas)



Candentes están las redes estos días con el tema del referéndum, sobre todo ahora que han detenido a algunos de los responsables de su preparación y han decomisado material en varios establecimientos. Y claro, a todo el mundo le ha faltado tiempo para lanzarse a opinar, en la mayor parte de los casos desde el corazón y los sentimientos más viscerales, tanto a favor como en contra del "procés". La inmensa mayoría de los que opinan, ya lo hagan con mayor o menor educación, no suelen tener ni idea de lo que están hablando. No en el sentido de tener sus opiniones a favor o en contra, que cada cual sostendrá la suya por sus motivos y todas son respetabilísimas; no pretendo escribir sobre eso. Aquí quiero hablar de otra cosa, que es justamente de lo que la gente no suele tener ni idea: de Derecho.
Antes de continuar, me gustaría recordar a mis lectores una cosa que los asiduos a este blog ya saben: además de escritora, que es mi vocación, soy licenciada en Derecho y llevo diez años ejerciendo de Procurador de los Tribunales. Eso significa que sé de lo que estoy hablando, domino la materia y no repito de oídas lo que otros han dicho. Me parece una puntualización importante porque en este país somos muy dados a pontificar sin tener ni puñetera idea, y como dice la sabiduría popular, un español con un cubata en la mano (o incluso sin él) es político, médico, abogado y entrenador de fútbol, todo a la vez. Y, je,je, la verdad es que el dicho queda gracioso, pero... no. Va a ser que no.
Considero que antes de opinar lo importante es informarse, y aquí estoy yo: para informar, en lo que humilde y buenamente pueda. Si hay algo que no está explicado con suficiente claridad, o al finalizar el texto tenéis dudas u objeciones que plantear, las responderé encantada. Antes de empezar, os recuerdo una vez más que este no es un artículo de opinión. No voy a hablar de si Cataluña debería o no ser independiente, ni del beneficio o el perjuicio que eso podría traer a los españoles en general y a los catalanes en particular. No es el objeto de este artículo y no está en mi ánimo iniciar ninguna discusión sobre ello. Únicamente me voy a referir a la parte legal: sobre la legalidad del referéndum, los motivos por el que el Estado está actuando contra él, y los argumentos que dan sus defensores para validarlo. Luego ya, como he dicho, cada cual tendrá su opinión sobre si la independencia es mejor o peor.



Bien, antes de meternos de lleno en la cuestión, creo que es muy importante dejar claros ciertos conceptos. La gente se llena mucho la boca (o las redes sociales) con ellos, pero pocos saben claramente lo que significan y qué es lo que implican, y como voy a utilizarlos mucho, lo primero que haré será dejarlos claros.

Democracia: Si acudimos al diccionario de la RAE, el significado literal de esta palabra es "doctrina política según la cual la soberanía reside en el pueblo, que ejerce el poder directamente o por medio de sus representantes". Como la mayoría sabréis, el origen de la democracia se encuentra en una polis griega llamada Atenas, en la cual aquellos de sus habitantes que tenían estatus de ciudadanos participaban directamente en la Eklesía (Asamblea) y tomaban las decisiones políticas por medio del voto. Este tipo de democracia, llamada democracia directa, era factible en una ciudad de 300.000 habitantes donde sólo tenían derecho al voto 45.000 personas (básicamente los varones libres mayores de 21 años nacidos de padre y madre ateniense; todos los demás no eran considerados ciudadanos). En los países democráticos del mundo actual, que tienen varios millones de habitantes (España tiene más de 40 millones y no es precisamente de los más grandes), de los cuales pueden votar todos aquellos que tengan la mayoría de edad legal, este sistema de democracia directa es totalmente inviable, por motivos que no se os escaparán: ¿imagináis que TODOS los votantes españoles tuvieran que ponerse de acuerdo el mismo día y a la misma hora, en un lugar determinado, para votar TODAS las leyes que se aprueban en este país, TODAS las cuales habrían tenido previamente que leer, estudiar los diversos informes respecto a ellas, votar para designar un comité que redactara el borrador, etc? Todo eso además de trabajar, cuidar a los hijos, ocuparse de la casa, preparar la comida... Vamos, una locura. Por eso en países tan grandes, con tantas materias sobre las que legislar, hay unas personas cuya profesión a tiempo completo es redactar y aprobar leyes, que se llaman políticos. Los ciudadanos, por medio de la democracia representativa, eligen por medio de su voto a los políticos que quieren que los representen, para que éstos elaboren, estudien y aprueben las leyes en su lugar. Ese tipo de democracia es la que tenemos en España. Con esto quiero dejar claro algo que es fundamental: los españoles, por norma general, no votamos las leyes; votamos para elegir a aquellos que las aprueban en nuestro lugar. El Estado Democrático tiene una serie de principios rectores, llamados Principios Generales del Derecho, uno de los cuales es el Principio de Legalidad (que veremos más adelante).

La Administración: Es una entidad con personalidad jurídico-pública que constituye la base organizativa del Estado. Vamos, el Gobierno propiamente dicho, pero no sólo el Gobierno central, porque en España tenemos distintos tipos de Administraciones: central, autonómica y local. Eso significa que tan Administración es el Gobierno central como la Generalitat de Cataluña, la Junta de Andalucía o el Ayuntamiento de Matalascañas. Todas estas Administraciones Públicas forman un gran todo, la Administración.

Imperio de la Ley (o Principio de Legalidad): Principio que rige todas las actuaciones de las Administraciones públicas sometiéndolas a la ley y al Derecho. Viene a significar básicamente que la Administración no puede actuar como le dé la gana, sino que todos sus actos deben estar sometidos a las leyes y ser conformes a las mismas. Por eso cuando un ciudadano ve vulnerados sus derechos por una Administración Pública, puede demandarla en los tribunales de lo Contencioso-Administrativo, y a menudo (sí, bastante a menudo, he llevado mucho Contencioso y lo puedo asegurar de primera mano) los jueces le dan la razón al ciudadano y condenan a la Administración, que no tiene más remedio que tragar. Si podemos reclamar ante una multa injusta, un impuesto mal aplicado o una fractura en el pie que nos ha dejado un mes sin poder trabajar porque el Ayuntamiento no había reparado un socavón en el cual hemos tropezado, es gracias al Principio de Legalidad. Este principio está recogido expresamente en la Constitución Española, concretamente en los artículos 9 y 103.


Bien, así que hemos dejado claro que España es una democracia, en la cual elegimos a los políticos, los cuales forman la Administración, la cual debe actuar con arreglo a las leyes de nuestro ordenamiento jurídico. Lógicamente hay leyes para todo: también para establecer cómo se hacen dichas leyes, quién puede promulgarlas y qué límites deben cumplir. Las leyes españolas, además, tienen una estructura jerárquica: una norma de rango inferior no puede contradecir una de rango superior. Y la norma suprema del ordenamiento jurídico español es la Constitución Española. (CE en adelante, para abreviar). Sentadas estas bases, ya nos podemos poner en materia. 



¿Es legal el referéndum que el Gobierno catalán quiere organizar el 1 de Octubre? ¿Por qué?

No, no lo es, ya que se trata de un referéndum anticonstitucional, y por lo tanto, ilegal. Hay dos motivos principales por los que esto es así:
1) El Gobierno catalán no tiene potestad para convocar un referéndum. Según el artículo 92 de la CE, el único que puede convocar un referéndum es el Rey, mediante propuesta del Presidente del Gobierno, previa autorización del Congreso de los Diputados.
2) Se trata de una consulta que no tiene ninguna razón de ser, ya que versa sobre una ley (la de secesión de independencia catalanas) que ninguna Administración española puede promulgar. Ojo, no sólo la Generalitat de Cataluña, ¡ni siquiera el Congreso de los Diputados!



¿Por qué no se puede aprobar una ley para independizar Cataluña?

Porque en el Título Preliminar de la CE, concretamente en el artículo 2, dice que “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”. Es decir, que la unidad de España, y por lo tanto la imposibilidad de que cualquier porción de su territorio se independice, está expresamente recogida en la Constitución. Por lo tanto, cualquier ley que contemple la secesión y la independencia de cualquier territorio es anticonstitucional, y no puede aprobarse.



¿Y no se puede reformar la Constitución para que la independencia de Cataluña sea posible?

Sí, claro que se puede. Para ello habría que seguir el método que la propia CE recoge para reformarse a sí misma en su artículo 168. Habría que seguir los siguientes pasos:
1) Presentar un Proyecto del Reforma Constitucional en el Parlamento.
2) Que el Parlamento apruebe dicho Proyecto por una mayoría de dos tercios, tanto del Congreso como del Senado (es decir, que dos de cada tres diputados Y senadores tendrían que votar a favor).
3) Si no hay mayoría de dos tercios, el Proyecto no se aprueba y todos a casita. Si se aprueba, disolución inmediata de las Cortes, se convocan elecciones generales, y acto seguido las dos nuevas Cámaras (Congreso y Senado) se pondrían a elaborar el nuevo texto constitucional, que debería ser aprobado por una mayoría de dos tercios de ambas Cámaras.
4) Una vez el nuevo texto constitucional estuviera aprobado, habría que hacer obligatoriamente un referéndum a nivel nacional para que el pueblo español lo aprobara. Si el referéndum es positivo, se aprueba el texto. Si es negativo, seguimos con la Constitución de antes, sin cambio ninguno.



¡Un momento, un momento! Hace poco el PP y el PSOE reformaron la Constitución de tapadillo. ¡Y no hicieron ningún referéndum!

Ya, porque el proceso que acabo de explicar sólo se aplica para reformas que afecten al Título preliminar, al Capítulo segundo, Sección primera del Título I, o al Título II. La reforma que hizo el PPSOE afectaba sólo al artículo 135, que versa sobre la deuda pública y está en el Título VII, con lo cual, según el artículo 167 de la CE, bastaba con una mayoría de tres quintos para aprobar el Proyecto y una de dos tercios para aprobar el nuevo texto, las cuales se consiguieron porque PP y PSOE se pusieron de acuerdo para ello y entre ambos partidos sumaban diputados y senadores de sobra para ello. En este caso, la CE no exigía ni disolución de la Cortes ni nuevas elecciones, y el referéndum no era obligatorio, sino que sólo se tendría que llevar a cabo en caso de que al menos un 10% de miembros de cualquiera de las dos Cámaras lo solicitara. Ninguna solicitud, ni del Congreso ni del Senado, alcanzó ese mínimo porcentaje, de modo que no hubo referéndum y la reforma del artículo 135 se aprobó sin más. ¿Moralmente aceptable? Podría discutirse mucho sobre ello. ¿Legal y ajustado a la Constitución? Sí, totalmente.



¿Y por qué ese Proyecto de Reforma tendrían que aprobarlo en el Parlamento y hacer un referéndum nacional, si la cuestión atañe sólo a Cataluña?

Pues porque esa reforma constitucional no atañería sólo a Cataluña. Si se modifica el artículo 2 de la CE para eliminar la unidad e indisolubilidad del Estado Español y abrir así la puerta a los procesos independentistas, cualquier territorio de España podría intentar independizarse a partir de entonces, no sólo Cataluña. Por lo tanto, al ser una cuestión que atañería a la Constitución Española, a las bases mismas del Estado Español y a todas las regiones de España, lo lógico y lo justo es que vote toda España.



¿Y si esa reforma se aprobase, quién decidiría sobre la independencia de Cataluña? ¿Sólo los catalanes o toda España?

Pues eso ya dependería, una vez hecha la reforma, de cómo se estableciera el proceso para que un territorio español se independizara. Perfectamente, al hacer la reforma, se podría establecer que sólo tienen derecho a decidir los integrantes de dicho territorio, con lo cual en este caso concreto sólo votarían los catalanes. O podría establecerse que votara todo el pueblo español. Podría establecerse que la ley de secesión fuera estatal, o que fuera autonómica, o por consenso de ambas Administraciones. Podrían decidirse mil cosas. Pero nada de eso se puede legislar a menos que se reforme el artículo 2 de la CE.



¿Y si no se reforma nunca? ¿Y si ninguna reforma constitucional sale adelante?
Pues ni secesión ni independencia, de nadie. Todos españoles y se acabó.



¡Pero eso no es justo! ¿Y el derecho a decidir?

El derecho a decidir ya lo ejercieron los catalanes (y todos los españoles) cuando en 1978 aprobaron de común acuerdo la Constitución Española. El texto fue elaborado y aprobado con el consenso de todas las fuerzas políticas. Sí, entre los llamados Padres de la Constitución (es decir, aquellos que la elaboraron y redactaron) estaban Jordi Solé y Miquel Roca, ambos catalanes; el primero del Partido Comunista y el segundo de PDC (Pacte Democràtic per Catalunya, una coalición que incluía a Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), al Partit Socialista de Catalunya (PSC), a Esquerra Democràtica de Catalunya (EDC), y al Front Nacional de Catalunya. Tanto Solé como Roca (pensad un momento en ello, por favor) se encargaron de redactar, en pleno consenso con los demás miembros del grupo, la actual Constitución Española con su artículo 2 incluido, todo nuevecito y flamante. Lo que posibilitaron estos dos caballeros con su intervención fue la existencia de las Autonomías, pero aceptando, rubricando y firmando, en el nombre de todos los catalanes y por interés de Cataluña, un compromiso a largo plazo con una España unida e indisoluble.



¡Pero esa Constitución es ilegal porque fue aprobada por el franquismo! ¡Además, no pudimos elegir, nos la vendieron con todo el paquete de la reforma política; era aceptar esa Constitución o seguir con el franquismo!

Eh… no. Más bien no. Este argumento es de los que más he leído, y se trata de una falacia que demuestra lo poco que sabemos de la Historia de nuestro propio país.  En la Transición no hubo UN referéndum, como muchos parecen creer, sino DOS. El primer referéndum, que sí fue convocado por el gobierno franquista (y por quién si no, eran los que gobernaban en ese momento), ocurrió en 1976, tras la aprobación de la famosa Ley de Reforma Política. El 15 de Diciembre de ese año se hizo el referéndum sobre la famosa pregunta: “¿Aprueba el Proyecto de Ley para la Reforma Política?", obteniendo un 94,17 % de síes de los votantes. Esta fue la última de las Leyes Fundamentales del franquismo, con la cual el régimen se disolvió a sí mismo. Sí, efectivamente, sentaos, respirad hondo y volved a leer la frase: el franquismo se disolvió a sí mismo. Por chocante que parezca, “es la verdad de los dioses”, como dirían en Poniente. Una vez se hubo aprobado la ley de Reforma Política, se legalizaron todos los partidos políticos (y cuando quiero decir todos, quiero decir TODOS. Sí, incluido el Partido Comunista. Sí, en efecto, la última de las leyes de franquismo consistió en legalizar el PSOE y el Partido Comunista. Recomiendo pies en alto y agua con azúcar si te acaba de dar un vahído), y al año siguiente, en Junio de 1977, se celebraron elecciones. Si aún no te crees que la Ley de Reforma Política legalizara los partidos de izquierda, te diré que en dichas elecciones el PSOE logró 118 escaños y el Partido Comunista 19. El que menos escaños sacó (16) fue Alianza Popular, el de Fraga, que años más tarde digievolucionaría en el PP. Y al año siguiente, el 1978, con una España ya democrática en la que, insisto, entre el PSOE y el PC sumaban 132 escaños, comenzó a elaborarse la Constitución, que tras muchos dimes y diretes alcanzó un consenso general y estuvo lista en 1978, sometiéndose el 6 de Diciembre (¡Sí, en efecto, el día de la Constitución! Qué casualidad, ¿no? Je, je) a un nuevo referéndum, en el que los españoles la aprobaron por un 88,54% de votos por el “sí”. Porcentaje, ojo al dato, que ascendió a un 93'58 % de síes en Cataluña y un 91'47 % de síes en el País Vasco. Sí, efectivamente, más del 93% de los catalanes votaron a favor de la actual Constitución. Esa que tiene el artículo 2 del que ya hablábamos que dice que España es indisoluble.



Ya, pero eso fue hace 40 años. Las cosas han cambiado, ahora Cataluña quiere otra cosa.

Ojo con esa afirmación. “Cataluña” son todos, también los no independentistas y los que, siéndolo, prefieren que el proceso, de llevarse a cabo, se haga de manera legal. A eso tenemos que añadir que Cataluña, en su debido momento, votó a favor de la actual Constitución y ahora tiene que atenerse a ella, le guste o no. Recordaréis que decíamos al principio que la democracia se fundamenta, entre otros principios generales del Derecho, en el Principio de Legalidad, también llamado Imperio de la Ley. Eso significa que democracia no es hacer lo que a mí me dé la gana. No es votar cuando, como y lo que yo quiera. Es tener seguridad jurídica, saber a qué atenerte porque está escrito, está en la ley, y no va a haber un político, un Parlament o un grupo de presión que mañana decida legislar sobre cualquier cosa que no esté contemplada en la ley, saltándosela a la torera. Porque ojo, el “derecho a decidir” del que tanto hablan algunos, si se hiciera efectivo, sería efectivo para TODO, no sólo para la independencia de Cataluña. Implicaría que cualquier Administración Pública podría organizar legalmente un referéndum y legislar para aplicar CUALQUIER COSA aunque contradijera la Constitución. ¿Y si los gallegos votan por mayoría y aprueban que en Galicia los homosexuales no pueden mostrarse en público, aunque el artículo 14 de la Constitución establezca el principio de igualdad y no discriminación? ¡Eh, sería la voluntad del pueblo gallego! ¡derecho a decidir! ¿Y si los murcianos votan a favor de que en la Región de Murcia se instaure la pena de muerte, aunque el artículo 15 la prohíbe expresamente? ¡Eh, sería la voluntad de los murcianos! ¡Derecho a decidir! ¿Y si los andaluces votan a favor de convertir Andalucía en una comunidad confesional católica donde no esté permitido ningún otro credo y expulsan a los musulmanes y a los ateos, aunque el artículo 16 establece la libertad religiosa y la aconfesionalidad del Estado? ¡Eh, sería la voluntad del pueblo andaluz! ¡Derecho a decidir! En fin, creo que captáis el problema. Si cualquiera se puede saltar la Constitución en base al derecho a decidir, podrían darse todos esos casos, o cualquier otro semejante.



¡Pero el caso de Cataluña no es comparable! Los ejemplos que das van en contra de los Derechos Humanos; en cambio con Cataluña es justo lo contrario: ¡el derecho humano a la autodeterminación!

Pues no. Resulta que el Derecho Internacional, incluyendo la Carta de los Derechos Humanos y la doctrina jurisprudencial de la ONU al respecto, no contempla el derecho de las comunidades territoriales infraestatales a pronunciarse sobre la independencia y separación del Estado al que pertenecen. El famoso “derecho a la autodeterminación de los pueblos” del que tanto hablan los independentistas catalanes, en realidad sólo se aplica a los pueblos de los territorios coloniales o sometidos a subyugación, dominación o explotación extranjeras. Es decir, se aplicaría a la India (cuando se independizó de Reino Unido), a Cuba (cuando se independizó de España), a todas las colonias africanas, americanas y asiáticas en general que se fueron independizando de sus colonizadores a lo largo de los siglos XIX y XX, o a los países anexionados por la cara a la URSS como Georgia o Ucrania. Pero no a Cataluña, que jamás fue colonizada o anexionada por la fuerza; en la Edad Media formó parte de la Corona de Aragón y con la unificación de los Reyes Católicos pasó a formar parte de España en el mismo momento de su formación, siendo parte integrante del país desde su misma génesis, tanto como podrían serlo Madrid, Andalucía, Cantabria o las Baleares.



¿Significa eso que el Derecho Internacional prohíbe que los territorios puedan independizarse de sus Estados si así lo quieren?

De ninguna manera. No sólo no lo prohíbe, sino que contempla como una posibilidad perfectamente legal que los territorios infraestatales puedan independizarse de sus países. Pero, ojo, sólo si la legislación vigente del país en cuestión lo permite.
 Cuando se habla de la independencia de Cataluña, muchos ponen como ejemplo el caso de Quebec. Pero resulta que sobre Quebec hay varias puntualizaciones que deben hacerse:
1) En Canadá, a diferencia de lo que ocurre con España, el federalismo es consustancial al sistema político canadiense, y el autogobierno quebequés se reconoce ya en el texto fundacional de la federación canadiense, la Ley Constitucional de 1867.
2) En Quebec se han celebrado dos referéndums (1980 y 1995) que no versaban no estrictamente sobre la independencia como proclaman algunos catalanes, sino sobre una nueva relación de asociación entre Quebec y el resto de Canadá.
3) Y, a pesar de ello, ambos referéndums sólo pudieron celebrarse porque ambos son anteriores a la aprobación de la Ley de Claridad (2000) ordenada a desarrollar legislativamente el dictamen consultivo de la Corte Suprema canadiense, que entre otras cosas había establecido dos años antes que Quebec no tiene derecho a la secesión unilateral ni de acuerdo con el derecho interno canadiense ni conforme al derecho internacional. De hecho, hoy por hoy, Quebec sigue formando parte de Canadá, aunque se trate de una provincia autónoma.

En cuanto a Escocia, otro ejemplo que también suelen poner los independentistas catalanes, tampoco es comparable, porque fue un reino independiente hasta principios del siglo XVIII (algo que, insisto, Cataluña no ha sido jamás) y forma parte del Reino Unido, manteniendo su estatus de nación, porque firmó el Acta de Unión. Siempre que en Escocia se ha hecho un referéndum sobre la independencia, se ha hecho previo acuerdo y aprobación del Parlamento de Reino Unido, y ha podido hacerse porque las leyes de este país (a diferencia, nuevamente, de España) contemplan dicha posibilidad.

¿Montenegro? Tampoco es aplicable al caso catalán. La Constitución aprobada en 2003 en la entonces Unión de Serbia y Montenegro ya planteaba la posibilidad de que los montenegrinos pudiesen pronunciarse sobre la independencia.

Y así podríamos seguir. Todos los territorios infraestatales de Europa (y de todo Occidente) que se han independizado (o han hecho referéndums al respecto) de sus respectivos países en los últimos tiempos tenían algo en común: la legislación vigente de dichos países contemplaba la posibilidad de que tal cosa sucediera. La Constitución Española no sólo no lo contempla, sino que recoge justo el principio contrario: el de unidad. Por lo tanto, todos los ejemplos citados anteriormente no son aplicables ni análogos al caso de Cataluña.



Entonces, ¿el Gobierno español puede detener a los políticos catalanes como está haciendo? ¿No atenta eso contra la libertad de expresión?

No, porque no se trata de que los políticos catalanes se estén expresando y el Estado se lo prohíba. Expresarse libremente es aparecer en público y decir “queremos la independencia”. Eso lo han hecho centenares de veces sin que sucediera absolutamente nada. Lo que han hecho los políticos catalanes, por lo que se los está deteniendo, es por delitos de malversación (por gastar dinero público en un referéndum ilegal), prevaricación (dictar resoluciones a sabiendas de que son injustas), desobediencia (ya hemos hablado antes del principio de legalidad) y revelación de secretos (los datos personales de los “votantes” catalanes, que han conseguido violando la ley de protección de datos). Todos estos delitos están tipificados y recogidos en el Código Penal, y no son ni más ni menos delictivos de lo que podrían ser una estafa, un secuestro o una violación. Los detenidos son presuntos delincuentes, y por lo tanto la Policía actúa. No hay más.
¡Pero eso es como suspender de facto el Gobierno catalán! ¡Y el Gobierno central no tiene derecho a hacer eso!

De hecho, sí que lo tiene. El artículo 155 de la Constitución establece que “si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas”.
Así que no, nada de lo que está haciendo el Gobierno es ilegal en absoluto. De hecho, está contemplado expresamente en la Constitución. Sí, en esa misma Constitución que hace menos de cuatro décadas el pueblo catalán aprobó por más de un 93% de votos a favor.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

NO, los expedientes de corrupción de PP NO se han quemado en la Ciudad de la Justicia de Valencia


Nos enterábamos el domingo de que en la Ciudad de la Justicia de Valencia se había declarado un incendio. Al parecer, los detectores de humo no saltaron, con lo cual la alarma anti incendios no se activó, y al estar el edificio casi vacío por ser día inhábil, tuvo que ser un ciudadano que estaba en la calle el que se dio cuenta de que por una de las ventanas salía humo y avisó a los bomberos.

Tras la noticia, empezaron a saltar en Twitter y en medios de comunicación "alternativos" (por llamarlos de alguna manera) noticias estilo "Casualmente los expedientes de corrupción del PP se han quemado en Valencia y las alarmas no sonaron". Y como de costumbre en estos casos, cuando la noticia parece jugosa muchos se suben al carro y la retuitean o la difunden sin pensar que podría ser falsa.



Bien, resulta que una servidora, además de mamá a tiempo completo y escritora en los ratos libres, es Procurador de los Tribunales. En Valencia. Lo cual significa que me conozco la Ciudad de la Justicia de Valencia, no como la palma de mi mano, pero casi. Y puedo confirmar, con total seguridad, que el incendio de la Ciudad de la Justicia NO ha afectado a NADA que tenga que ver con corrupción política, casos escabrosos, violencia de género, el PP, las cláusulas suelo o cualquier otro asunto mediático.

¿Y cómo estoy tan segura? Pues os lo voy a explicar. Los juzgados que se han quemado son los de Primera Instancia 1, 2, 3 y 4. Estos son tribunales civiles, para asuntos de lo más normales entre particulares, y entre los asuntos que llevan NO figura ninguno de los siguientes:


-Casos de corrupción del PP: Como la corrupción es un delito, la llevan los Juzgados de Instrucción; por ejemplo, el causo "Taula" lo lleva el Juzgado de Instrucción 18 de Valencia, en otro piso y a la otra punta de los juzgados quemados. La trama Gürtel, por su parte, la lleva la Sala de lo Penal del TSJ de Valencia, cuya sede NO ESTÁ en la Ciudad de la Justicia, sino en el Palacio de Justicia, un precioso edificio del siglo XVIII que se encuentra a casi 3 kilómetros de distancia (sí, me he molestado en comprobar la distancia en Google Maps).


-Divorcios: Los asuntos de familia los llevan los Juzgados Primera Instancia 8, 9, 24 y 26. Están en un piso diferente a los juzgados quemados.


-Violencia de género: Los llevan los Juzgados de Violencia Sobre la Mujer, que están varios pisos por encima y a la otra punta.


-Cláusulas suelo: Esto lo lleva el Juzgado de Primera Instancia 25 bis, un juzgado bastante nuevo que se ha habilitado temporalmente a propósito sólo para llevar este tipo de asuntos. No está en el mismo pasillo que los juzgados quemados.

-Reclamaciones contra la Administración Pública: Todo lo que tenga que ver con demandar y reclamar a las Administraciones Públicas lo llevan los Juzgados de lo Contencioso-Administrativo, que también están varios pisos por encima y en la otra punta).


Entonces, ¿qué asuntos llevan los juzgados que se han quemado? Pues. por ejemplo, aquí algunas materias que SÍ llevan:


-Hipotecas.

-Deudas entre particulares.

 -Contratos incumplidos o abusivos.


-Indemnizaciones varias por responsabilidad patrimonial de particulares.


En definitiva, los litigios que cualquier hijo de vecino puede tener con otro.



¿Entonces, qué originó el incendio? No se sabe todavía por qué se originó el incendio, se baraja la posibilidad de un fallo eléctrico, probablemente un cortocircuito, aunque todavía se está investigando. Pero sea cual sea la causa, os garantizo que NO ha sido una mano negra enviada por políticos corruptos, banqueros despiadados o lobbies siniestros para ocultar UNA TERRIBLE VERDAD.



¡Pero las alarmas no sonaron! Pues no, parece ser que no sonaron. Pero esto, más que a una terrible conspiración, yo lo achacaría a un mal mantenimiento. Me consta que al menos los ascensores, que se estropean cada dos por tres, no tienen servicio de mantenimiento activo en la Ciudad de la Justicia. Cuando alguien se queda encerrado, hay que llamar a un técnico de un pueblo para que venga a arreglarlos. Con el deficiente mantenimiento que tenemos, estoy segura de que la causa de que el sistema antiincendios no se activara es que no funcionaba o no estaba activo. En cualquier caso, se ha abierto una investigación al respecto.


Por último, quiero hacer constar una cosa: hay que dar gracias a Dios de que el incendio ocurriera un domingo, porque si llega a pasar en un día laboral habría sido el acabose. No hay plan de evacuación actualizado, nadie nos ha dado un curso de seguridad laboral, no hemos hecho ni un sólo simulacro de incendio desde la inauguración, y la mayoría de nosotros ni siquiera sabría ubicar las salidas de emergencia (aunque tampoco es que sirva de mucho, porque he oído que algunas están cerradas con cadenas). Espero que este desgraciado incidente haga que la Consellería y los demás órganos competentes se pongan las pilas y actúen para mejorar la seguridad de un edificio público donde trabajamos al día varios miles de personas, porque ahora mismo su gestión es tan deficiente que, creedme, no le hacen falta conspiraciones ni manos negras para funcionar mal.


martes, 29 de agosto de 2017

Juego de Tronos: El fanfic strikes again (Capítulo 7, Temporada 7)

Y llegó el fin de temporada.No sé si como todos nos imaginábamos; para mí, desde luego, ha sido peor. Algunos diálogos se me han hecho realmente aburridos, ha habido escenas absurdas, muertes relámpago, traiciones de lo más simples y lealtades de lo más ramplonas. Curiosamente, lo único que me ha gustado ha sido el Jonerys, que es precisamente de lo que raja todo el mundo, y yo ya expliqué en otro post por qué me parecía lo único coherente que se ha visto en esta temporada.
Vamos a pasar ya a los SPOILERS porque no puedo añadir mucho más. Sólo una pequeña apuesta que lanzo como pregunta a mis lectores: ¿qué tendremos antes, el sexto libro o la octava temporada?


INVERNALIA: De una forma más o menos clara, todos sabemos que Meñique siempre ha estado liando la marrana en Poniente para que haya una guerra y medrar en el caos. Sabemos que su objetivo era convertirse en un señor poderoso de Poniente y quitar a Eddard de en medio para casarse con Catelyn Stark, y que cuando Catelyn murió (un aciago revés en sus planes) su siguiente objetivo matrimonial era Sansa Stark (en los libros, lo hemos dejado intentando convertir a Sansa en heredera del Nido de Águilas y de Invernalia casándose con Harry el Heredero, presumiblemente para dejarla viuda después y desposarla convirtiéndose en el señor del Norte). Era de esperar, pues, que al final de la historia se descubrieran sus retorcidos planes y lo castigaran con la muerte por haber sido, básicamente, la mano del caos tras el trono. El fin que recibe es, pues, adecuado, pero prematuro y demasiado simplón. Meñique debería haber sido descubierto y castigado en la octava temporada, no en la séptima, y me da la sensación de que han precipitado su final porque, si no, no iba a morir ningún personaje principal esta temporada. Y claro, ya que esta temporada apenas han habido TETAS, al menos tenía que haber alguna muerte memorable.
Aunque, sintiéndolo mucho, la muerte de Meñique no me ha parecido memorable. La escena me ha parecido poco tensa, precipitada, muy poco sangrienta para lo que se esperaría de esta serie y de la salida de un personaje principal, y los lloriqueos de Meñique confesando su amor a Sansa la han convertido incluso en patética. Sorprendentemente, en capítulos anteriores Sansa estaba muy preocupada por que la gente se enterase de la carta que escribió a Robb obligada por los Lannister, cuando podía perfectamente justificarla, y ha confesado sin rebozo lo que realmente podía haberla puesto en problemas: que sabía que Meñique era el asesino de Jon y Lysa Arryn y se lo había callado hasta ahora. Pero no importa, porque como la coherencia de este fanfic hace rato que brilla por su ausencia, no pasa absolutamente nada. Meñique pierde todos sus recursos, es incapaz de decir una palabra en su propia defensa, Sansa lo sentencia, Arya lo elimina... y lo despedimos sin saber por qué puñetas quiso poner en contra mutuamente a las dos hermanas.


DESEMBARCO DE REY: Reunión insólita pero no por ello menos esperada, donde vemos al 90% de los personajes principales de la serie reunirse en Pozodragón. Entre ellos se encuentran nada menos de Podrick Payne y Brienne de Tarth, que han llegado ANTES que la comitiva de Daenerys a pesar de que Team!Targaryen iba en barco y ellos cabalgando. ¿O tal vez tomaron un vuelo anterior de Air Ponienti? ¡Recuerde, su compañía aérea de confianza! ¡Infórmese y aproveche nuestros increíbles descuentos!
Me rompió el corazón que el Perro ni siquiera preguntara por Sansa. Eso deja muy pocas esperanzas no ya al San/San (el único shipping de la saga que realmente me gustaba), sino al mero reencuentro entre los dos personajes, un caramelo que al menos sí han tenido los shipperos de Jaime/Brienne. Leñe, si ya han destrozado la saga a base de hacer fanservice, ¿qué más les daba contentarnos a los San/San? ¡Total, esa relación no puede ser más absurda que un dragón zombi escupiendo hielo explosivo!
Llegamos después al encuentro, donde Daenerys aparece al más puro estilo badass pero increíble y absurdamente muestra a todo el mundo que le han matado uno de sus dos dragones. El Perro abre la caja del zombi, que debe saber que lo están filmando y como recurso dramático decide quedarse quieto sin decir ni pío, cuando en momentos anteriores se ponía a dar pataletas y a berrear si alguien pasaba un dedo por la caja. Pero finalmente sale, echa a correr, y por algún extraño motivo ignora a los humanos vivos más cercanos para ir directo a por Cersei. La muy gilipollas, en lugar de saltar de la silla y escapar (lo que habría hecho cualquiera con la mitad de seso que los dioses concedieron a un nabo, usando una expresión de Tywin Lannister), pone cara de haber chupado un limón y se queda quieta esperando a que el bicho llegue. El Perro comete la peor cagada de su historia y en lugar de dejar que el zombi se cargue a Cersei ("Chicos, ¡pero si fue un accidente! ¡Todos los visteis! ¡Se quedó allí quieta esperando al puto zombi!") tira de una cadena y lo refrena. Jon Nieve lo corta por la mitad, y el cacho superior del zombi arrastrándose por el suelo en un homenaje evidente (o plagio descarado) a The Walking Dead.

¡Primooo! ¡Que m'han disho que saleh en Juego de Tronooos!

Sin embargo, como Jon no quiere mantenerse neutral en la guerra Lannister/Targaryen, Cersei dice que no piensa enviar un sólo soldado Lannister contra los Caminantes Blancos. Ejem; ¿pero qué ejército Lannister? ¿El mismo que se había rendido a Daenerys para no ser aniquilado? Pero bueno, no pasa nada, porque Tyrion va a ver a Cersei y la convence de que mande a sus (inexistentes) soldados. Poco que decir sobre esta escena, salvo que no hay por dónde cogerla: es tan absurdo que Tyrion se arriesgue a reunirse con Cersei, como que Cersei no intente matarlo cuando por fin lo tiene a tiro.
Pero, ¡atención! Que Cersei es una Tía Muy Lista y en realidad todo era mentira, no piensa enviar ni un puto soldado: lo dijo para que la dejaran en paz. Engañifa incomprensible teniendo en cuenta que lo lógico habría sido enviar al Muro A TODOS LOS EJÉRCITOS A LA VEZ, pero como dijimos, en realidad no existe ningún ejército Lannister, así que no importa (manda huevos, hemos batido todos los récords de incoherencia en esta temporada: no sólo contradice los libros, el sentido común y el trasfondo, sino que se contradice A SÍ MISMA de un capítulo a otro). Entonces Jaime se horroriza, agarra su caballo, y solo cuan caballero andante se dirige hacia el Norte para unirse a los aventureros, dejando a Cersei más plantada que un geranio. Los shippers del Jaime/Brienne estarán saltando de alegría, pero yo en su lugar no me haría ilusiones: la única duda que tengo ahora es si Jaime morirá en brazos de Brienne para redimir sus actos, o Brienne morirá en los de Jaime diciendo con su último aliento algo parecido a "no podía dejarte morir como hice con Renly". Y si no, al tiempo.


EN ALGÚN LUGAR DE MAR: Lo único que me ha gustado del capítulo: el paralelismo entre la revelación del amor entre Rhaegar y Lyanna, y el nacimiento de la relación entre Jon y Daenerys. Sin embargo, no creo ser la única que ha quedado decepcionada con el flashback de Rhaegar. Es corto, se ve poco, y lo que se ve no entusiasma mucho. Para empezar, no tenemos la menor idea de por qué Rhaegar y Lyanna se casan secretamente en mitad de un río como si fueran un Anakin y una Padme cualquiera (otro plagio/homenaje bastante evidente, porque claro, ente esta escena y esta otra no hay NINGUNA coincidencia).


Y por medio de esta boda, quedan unidos en matrimonio Rhaegar de la Casa Targaryen y Lyanna de la Cas... oh, wait a second.

Otra cosa, cierto que Rhaegar era el hermano mayor de Viserys, pero, ¿era realmente necesario ponerle a los dos la misma peluca? Es que no hay ninguna diferencia entre los dos personajes; hasta podría haberlos interpretado el mismo actor (de hecho, mucha gente cree que así ha sido, y he leído bastantes comentarios de gente confundida en plan "¿pero ese no es el hermano de Daenerys que murió en la primera temporada, el que la vendió a Khal Drogo?"). Y en cuanto a Lyanna, resulta que antes de morir le puso al niño Aegon. ¡Aegon! Ejem, señores guionistas, vale que hayáis querido fusionar los personajes de Jon Nieve y Griff el Joven en uno solo, pero resulta que Aegon y Rhaenys eran los nombres de los dos niños que Rhagear tuvo con Elia de Dorne. Lyanna, bonita, vale que te gaches al príncipe heredero y hagas que repudie a la princesa dorniense, pero lo de llamar a tu hijo igual que al otro hijo que había tenido con ella es un poco demasiado bitchy, ¿no te parece?


 EL MURO: Y aquí tenemos el gran final: absurdo, sonrojante y de vergüenza ajena. El Rey de los Otros montado en el dragón es como el terrorista "cordobés" del Daesh: debía dar miedo y lo que provoca es risa. Se han pasado por el forro los hechizos de protección dispuestos por Brandon el Constructor y los Niños del Bosque cuando levantaron el Muro (si pudiera derribarse con armas ordinarias, habría sido tan fácil como usar catapultas en llamas y chorros de brea, o puestos a lo sencillo, buscar un punto desguarnecido y ponerse a picar). Me dirán algunos que un dragón zombi no es un arma ordinaria, pero, en primer lugar: ¿Qué coño lanza el dragón? No puede ser fuego, ni láser, ni plasma, ni nada caliente, porque incluso tragándonos la existencia de un dragón de hielo (concepto tan absurdo en sí mismo como "nieve caliente", "agua seca" o "fuego helado", porque el fuego es un elemento innato al dragón) y el fuego es su anatema), ¿qué puñetera sustancia del universo es capaz de hacer explotar el hielo, o cualquier otra cosa, sin emitir ninguna fuente de calor? Lo único que se me ocurre, si salimos a otros universos de fantasía, son las Lanzas Oscuras de los Eldar Oscuros de Warhammer 40.000, pero dudo mucho que Viseryon escupa energía disforme salida de un agujero negro. Así que derribamos el Muro con un dragón que no debería estar ahí lanzando un rayo que no debería estar ahí because potato. Porque si alguien pretende hacerme creer que el dragón ha conseguido derribar un muro de HIELO lanzando un rayo de HIELO, lo invito desde ahora mismo muy amablemente a que se vaya a la mierda.
Ah, por cierto, estoy convencida de que Tormund está vivo. Lástima que vayamos a tener que esperar dos años para averiguarlo.

jueves, 24 de agosto de 2017

Juego de Tronos: El fanfic strikes again (Capítulo 6, Temporada 7)


Debo reconocer que desde que asumí que esta serie es un fan fiction, mi vida es más tranquila. Ya no me llevo las manos a la cabeza como el temporadas pasadas, cuando veía cómo la serie violaba, sodomizaba y se defecaba encima de las novelas, como por ejemplo (aunque no en exclusiva) con las tramas de Qarth y de Dorne.
La serie, además, muestra todos los elementos típicos de un fanfic: además del OOC (Out Of Character, cambiar la personalidad, motivaciones y/o características de un personaje de la saga original, como Shae o Jaime Lannister), la inclusión de OC (Original Characters, personajes inventados por el autor del fanfic que no existen en la saga original y que en el fanfic tienen una importancia descomunal, como Talysa Maegyr o la desaparecida prostituta Ross), convertir a los buenos que no te caen bien en malos (Ellaria Arena), convertir a los malos en malos malosos esperpénticos caricaturizados a sí mismos (Cersei Lannister), y por último, una cosa bastante común en los autores fanfinqueros que cosechan cierto éxito y se convierten en fuente semi-canónica para el fandom: se han venido arriba.

La verosimilitud en esta temporada: un breve resumen gráfico

 Cuando hablo de venirse arriba, hablo de creer que su historia mola más que la del propio George R.R. Martin, y como mola tanto, pues hay que sacrificar lo que sea para conseguir que todo suceda como crees que debería suceder: cargarse sin compasión a secundarios porque no sabes qué hacer con ellos, salvar una y otra vez de la muerte a tus personajes favoritos, cargarte la coherencia y el pacto ficcional... en definitiva, todo lo que en esta serie, y particularmente en esta temporada, se han dedicado a hacer una y otra vez. Y en este capítulo, en concreto, alcanza el nivel de absurdo.
Porque sí, los exteriores y los efectos especiales buenísimos. El vestuario espectacular. Los chistes, guiños, escenas y giros de guión destinados exclusivamente al fanservice ahí están. Pero, sintiéndolo mucho, a una serie como Juego de Tronos, basada en una saga como Canción de Hielo y Fuego, yo le pido mucho más que fanservice envuelto en unos bonitos lazos de oropel. Esto no es Marvel, señores. Hablemos de ello más detalladamente en los SPOILERS:


INVERNALIA: Arya se ha convertido en una psicópata y una paranoica. En lugar de hacer causa común con su hermana, se dedica a acusarla de forma ridícula y a hacerle amenazas desproporcionadas. ¡De verdad que no entiendo a qué viene tanto jaleo por la dichosa carta! Robb y Catelyn la recibieron en su momento, es de esperar que los vasallos más cercanos conocieran su existencia, y en su momento todo el mundo asumió las cosas tal y como eran: que Sansa era una niña sola y asustada, rehén en la corte de los Lannister, y que había escrito esa carta porque la obligaron. Igual que la habría escrito Lyanna Mormont, Daenerys Targaryen, Arya Stark o el sursum corda de haberse encontrado en la misma situación. ¿Y ahora resulta que la han convertido en un maligno secreto, en una terrible prueba de que Sansa es desleal e indigna de confianza? Pero, ¿de verdad hay alguien en Poniente que crea que Sansa podría apoyar a los Lannister? Realmente, no alcanzo a comprender qué tiene que ganar Meñique sembrando esa desconfianza. ¿Y lo de mandar a Brienne a Desembarco del Rey? Pues para contentar a los shippers del Jaime/Brienne y poco más, porque si no, tampoco lo entiendo. Además, ¿a santo de qué necesitan a Sansa Stark o a su emisaria en Desembarco del Rey, cuando ya se va a encargar Jon Nieve de acudir a la reunión anti-zombis en representación del Norte?
En fin, puestos a hacer fanservice, espero que en esta temporada o en la próxima manden al Perro a Invernalia (total, la distancias ya no existen en Poniente) para que todos los fans del San/San puedan lanzar chilliditos de fangirl.


ROCADRAGÓN: Breve apunte en esta parte para decir que Tyrion se está ganando a pulso el premio al Personaje Más Inútil de la temporada. De verdad, qué rabia me da ver lo que están haciendo en esta serie con un personaje tan genial, carismático, irónico, ingenioso y luchador como éste. Jamás creí que la serie lo pintaría como un aburrido e incompetente consejero que no para de meter la pata y de soltar frases estúpidas como "a veces lo más difícil es no hacer nada". Me da la sensación de que los guionistas no saben qué hacer con él. Y esto es muy peligroso, porque ya sabemos lo que le pasa en este fanfic a los personajes cuando no saben qué hacer con ellos...


MÁS ALLÁ DEL MURO: Aquí es cuando vienen todos los momentos memorables (y todos los despropósitos) reunidos. La primer sorpresa que nos llevamos es que al Escuadrón Suicida se han unido una serie de salvajes random que ni sabemos quiénes son ni nos importan porque sólo están ahí para morir. Tenemos el que a mi juicio es el mejor momento del capítulo: la conversación entre Tormund y el Perro. En una temporada en la que los buenos diálogos están brillando por su ausencia, una escena como esta es un soplo de aire fresco.
Otros que también hablan son Jon Nieve y Beric Dondarrion, admitiendo que vale, tal vez R'hllor exista y ellos sean sus elegidos. ¡Pero si la temporada pasada no había vida después de la muerte! Ehm, ¿qué conclusión sacamos? ¿Hay dioses pero no hay almas? ¿Hay almas pero no hay vida tras la muerte? ¿Todas son correctas? ¿Todas son incorrectas? ¿Puedo pedir el comodín del público?
Acto seguido, aparece un oso zombi que se carga a varios SSM (Secundarios Salvajes Masacrables) y hiere gravemente a Thoros de Myr. El motivo de ir precisamente a por Thoros de Myr lo dice Sandor Clegane más adelante cuando le advierte a Lord Beric "Cuidado, esta es tu última vida", y es el mismo de haberle dado la patada a Melissandre: librarse de los sacerdotes-resucitadores, para no tener que devolver a la vida a los personajes que mueran a partir de ahora.
Después, atrapan a uno de los zombis. Esto ya es más divertido. Hasta ahora, en los libros, los zombis de ojos azules actuaban como autómatas y eran mudos; eran los Otros quienes eran capaces de hablar, aunque en un idioma extraño y con una voz que parece "hielo resquebrajándose". Aquí es al revés: los Otros no hablan ni queriendo (se deben comunicar por telepatía), pero el zombi capturado se pone a lanzar unos berridos que pueden escucharse en veinte kilómetros a la redonda.
Entonces Jon ordena a Gendry que por ser, qué se yo, el nuevo del grupo, se vaya corriendo a Guardaoriente del Mar, que debe estar ahí al lado, y envíe un cuervo a Daenerys. Con un par.
Una oleada de zombis persiguen a nuestro Escuadrón Suicida (matando a unos cuántos más SSM por el camino) pero éstos se salvan al llegar a un lago de hielo, ya que alcanza una pequeña isla mientras el hielo se resquebraja a sus espaldas, y como todos sabemos (ah, ¿sí? ¿lo sabíamos?) los zombis no pueden nadar ni caminar por debajo del agua, y al parecer, a pesar de que el poder de los Otros se basa en el hielo, son incapaces de tocar un lago de agua helada y convertir ese agua de nuevo en hielo.
Y entonces se obra la magia. Antes de que al Escuadrón Suicida le dé tiempo de morir de hipotermia, teniendo en cuenta que no tienen combustible, comida, ni refugio, Gendry llega a Guardaoriente, envía un cuervo, el cuervo recorre volando una distancia del tamaño de América del Sur, llega a Rocadragón, Daenerys manda a la mierda toda su incredulidad y su prudencia (¿si tan fácil era para ella llegar volando al Muro, por qué no fue desde el principio?), se pone su abrigo de marta cibelina (en serio, ¿de dónde saca esta mujer las telas y los sastres para sus modelitos?), se monta en Drogon y acompañada de los otros dos dragones (¿por qué, si antes los dejaba siempre en casa?) vuela rauda hacia el Muro (otra vez devuelta por un continente del tamaño de América del Sur, sin alforjas con agua o comida, y ya que estamos sin mapas ni brújulas de ningún tipo, se ve que debió pensar "tirando recto bordeando la costa y cuando vea un muro muy alto pues ahí es; no tiene pérdida"), y llega dispuesta a salvar el día. Todo esto pasa en, ¿cuánto tiempo? ¿Un día? ¿Dos? Me entretendría relatando todos los disparates de la física y la lógica que los guionistas se han pasado por el forro, pero esta web lo explica de una manera muy concisa y divertida, y así yo ahorro espacio para poder escribir más cosas.
Poco antes de que lleguen los dragones, el Perro se aburre y empieza a tirarles piedras a los zombis. Gracias a ello, los zombis y los Otros se dan cuenta de que el lago vuelve a estar congelado (¡menos mal, de no ser por esas piedras ni se enteran!). Jon Nieve y sus amigos se desesperan ("¡Sandor, insensato! ¡Tírate tú la próxima vez y líbranos de tu estupidez!"), los zombis avanzan, y cuando todo parece perdido, ¡llegan los dragones y se ponen a lanzar llamaradas!
No sé si alguien se habrá dado cuenta, pero las LLAMAS deberían derretir el HIELO. Es decir, volver a convertir el lago en AGUA. Esa misma agua por la que los zombis no podían pasar, ni nadar, ni avanzar, al principio de este mismo capítulo. Pero al parecer un fuego a más de 1000ºC de temperatura capaz de derretir las piedras de Harrenhal no puede derretir una capa de HIELO, así que los zombis avanzan, avanzan y vuelven a avanzar, como los peces en el río. Pero no pasa nada, porque esos mismos zombis que como ya están muertos son casi invulnerables y hay que desmembrarlos o quemarlos para destruirlos, ahora caen inmóviles al suelo DE UN SÓLO ESPADAZO. Les atraviesas el pecho, les pegas un tajo, ¡y ya está! ¡Zombi neutralizado! ¡Como si fueran orcos genéricos en El Señor de los Anillos!
Pero los despropósitos aún no se han terminado, y el jefe de los Otros (me niego a llamarlo el Rey de la Noche, que es un personaje del trasfondo legendario de la saga literaria que no tiene nada que ver con el espantajo de la coronita de hielo; si queréis saber quién es el verdadero Rey de la Noche, leed aquí) agarra una lanza de hielo, y con la pura fuerza de su brazo, la lanza a más de cien metros de distancia (reventando todos los récords olímpicos de la Historia) con la potencia suficiente para atravesar de lado a lado la barriga de Viseryon y provocarle una herida tan grave que en cuestión de segundos se desangra y muere. ¡Claro que sí, hombre!

Inclinaos ante el Rey de los Otros, metacampeón supraolímpico de jabalina

Jon Nieve se queda luchando contra los zombis estúpidamente, de modo que Daenerys emprende el vuelo dejándolo en la isla. ¿Se le ocurre ascender lo máximo posible y lanzarse contra el jefe de lo Otros para quemarlo en cuanto falla su tiro? ¿Ordena a Rhaegal que lo queme, consciente de que aún le quedan dos dragones y es imposible tirar contra los dos a la vez? ¡Nooo, mujer, que entonces se termina la serie!
Jon se cae en un agujero del lago, hundiéndose en un agua que debe estar a uno o dos grados sobre cero. Increíblemente el frío no le afecta, consigue librarse de los zombis que lo atrapan, asciende a la superficie, sale del agujero, ¡y entonces llega Benjen Stark! ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Pero de dónde coño ha salido? ¡Da igual, no te preguntes nada, no pienses, tenemos dragones y zombis, DRAGONES Y ZOMBIS! Benjen-Ex-Machina se acerca a Jon, y la conversación viene a ser más o menos como sigue:
"¡Hombre, tío Benjen, tú por aquí!".
"¡A ver! ¡Hay que ganarse las habichuelas!".
"¿Pero tú no estabas muerto y esas cosas?".
"Pues un poco sí, pero da lo mismo. Sube a mi caballo".
"¿No vienes conmigo? Mira que a un caballo pueden montar dos..."
"No, que los guionistas no saber qué hacer conmigo. Ale, a cabalgar. ¡Corre como el viento, Perdigón!".

 Y así decimos adiós a Benjen Stark, otro de los secundarios prescindibles

Al final Jon llega a Guardaoriente, todos regresan al Sur en barco, Daenerys y él hacen manitas, él la llama Dany (¿Perdón? ¿Desde cuándo tiene confianza para llamarla así? De hecho, ¿cómo sabe que antes la llamaban cariñosamente así? ¿Ha leído los libros?), y después... ¡eh, un momento! ¡Después volvemos a Más Allá del Muro!
¿Y qué hay Más Allá del Muro? Pues un  montón de zombis esclavos con cadenas gigantes. Ejem. ¡Cadenas gigantes! ¿Se puede saber dónde coño han conseguido los Otros esas cadenas gigantes? ¿Son de hielo? ¿Las han forjado en una de sus inexistentes fraguas? ¿Las han comprado por Ebay?
Pero veamos para qué las están usando... ¡para sacar del agua a Viseryon! Y entonces el Rey de los Otros le toca el morro... y lo convierte en zombi.
En un zombi de hielo.
A un DRAGÓN.
No es por nada, pero si algo nos había quedado claro en esta historia es que todo lo que tenga que ver con fuego o con dragones es anatema para los Otros. Lo único que los destruye es el vidriagón, el fuego los extermina, los dragones son FUEGO HECHO CARNE. ¡Son su puñetero anatema! ¡Debería ser imposible convertir en zombi a un dragón! Además, ¿qué va a lanzar? ¿Fuego? ¡No me hagan reír! ¿Hielo? ¿Así van a echar abajo el Muro, tirándole encima más hielo?
En fin, menos mal que sólo queda un capítulo para que acabe este despropósito de temporada. Que R'hllor nos pille confesados.