miércoles 4 de noviembre de 2009

De mi simpatía por el judaísmo

Los judíos siempre me han caído bien. No me refiero ni mucho menos a los políticos del estado de Israel que se dedican a bombardear a civiles palestinos, no. Eso son cuestiones políticas de un país concreto, no religiosas. Yo hablo de los judíos en general, del judaísmo en común, como religión, al margen de nacionalidades y razas (pues, por mucho que los nazis se empeñaran, ser judío no es pertenecer a una raza o a una etnia concreta, sino simplemente una cuestión de creencias, de religión).

Al ver lo maltratados que han sido a lo largo de la historia, nunca he dejado de preguntarme por qué. Francamente, no lo entiendo. ¿Que prestaban dinero al 20% de interés? Bueno, eso también lo hacen ahora todos los bancos, y no he visto aún que nadie organice ningún pogromo contra Ana Patricia Botín y su familia. La explicación medieval que daban muchos de "es que son los asesinos de Cristo" no me convence para nada. En primer lugar, porque los que asesinaron a Cristo dudo que fueran lo bastante longevos como para sobrevivir siglos, hasta la Edad Media. Y, segundo, porque es totalmente absurdo culpar a todo un pueblo por algo que hicieron unos pocos. Es como decir que todos los musulmanes son terroristas sólo porque unos cuantos chiflados han fundado Al Quaeda. Y, además, ¿acaso el propio Jesucristo no era judío? ¡No puede ser una religión tan mala, cuando el propio Hijo de Dios la profesaba!

Vaya por delante que yo siempre he sido bastante ecuménica en mis planteamientos religiosos. Soy de las que piensan que en realidad Dios sólo hay uno, y que todas las religiones lo adoran a su manera. tanto Alá, como el Dios cristiano, como Yahvé... en realidad son todos el mismo, el único, Dios, y en realidad lo único que varía es la forma que tenemos de vivir nuestra fe y de adorarlo los distintos pueblos del mundo. Siempre he creído que es más importante tener fe que en qué se tiene fe exactamente. y, sobre todo, creo que a para Dios cuentan mucho más nuestras buenas obras que el hecho de que prefiramos adorarle en una mezquita, el una iglesia o en una sinagoga. Sin embargo, debo reconocer que siento muchísima más simpatía por el judaísmo que por el islam. Esto es así por varias razones. La primera y más importante es porque los judíos han sabido, al igual que los cristianos, avanzar con el mundo, y no se han quedado como los musulmanes anclados en una ideología machista y retrógrada que no ha avanzado desde el siglo XV. Y que nadie me hable de los extremistas como los cristianos del Opus o los judíos ultraortodoxos, que ninguno de ellos representa a la mayoría. A pesar de lo que ponga en el Levítico o en el Deuteronomio, ningún judío cuerdo hoy en día se dedicaría a lapidar adúlteras, homosexuales, o a los que no siguen las reglas del kosher. Tampoco hay ningún cristiano hoy en día que se dedique a quemar en la hoguera a los que considera herejes. Tanto los judíos como los cristianos protestantes (a ver cuándo espabilamos los católicos y los ortodoxos, joder) aceptan mujeres sacerdotisas entre sus filas (las pastoras protestantes y las rabinas judías). En todos los paises laicos donde hay mayoría judía y/o cristiana, las mujeres tienen los mismos derechos sociales y políticos que los hombres, están a la par que ellos. En cambio, en muchos países islámicos, la pena de muerte contra las adúlteras, la mujeres que no llegan vírgenes al matrimonio y los homosexuales, siguen a la orden del día. os derechos de las mujeres están a años luz de los de los hombres, e incluso los países musulamnes más "avanzados", como Túnez o Turquía, distan mucho de ofrecer la igualdad y los crímenes "de honor" siguen siendo frecuentes en ellos. Por eso, si tengo que escoger entre las grandes religiones monoteístas una que no sea la mía, siempre me convertiría al judaísmo antes que al islam.


Me gusta mucho esta imagen :-)


En segundo lugar, creo que siento una afinidad especial por el judaísmo porque para mí es mucho más familiar que cualquier otra religión, aparte de la mía propia. No hay que olvidar que compartimos la inmensa mayoría de textos sagrados con los judíos, y que los cinco primero libros del Antiguo Testamento, que los cristianos también estudiamos, son la Torá. Sí que es cierto que muchas costumbres de los judíos (como todo lo que tiene que ver con el kosher, por ejemplo) me resultan bastante extrañas, pero no por eso me parecen malas. Al contrario. Me parecen curiosas e interesantes, y aunque como cristiana no veo la necesidad de seguir esas reglas (del mismo modo que los judíos no tienen la necesidad de comulgar que tengo yo), tiene tienen todo mi respeto.

Me repugna y me encoleriza la cantidad de veces que otros cristianos han masacrado vilmente a esa pobre gente sin otra razón que un odio irracional y un fanatismo enfermizo. Me avergüenzo de todos los curas perturbados que han lanzado arengas contra sus vecinos hebreos. Me encantaría conocer a algún judío una vez y poder decirle que no le entiendo, que nunca he entendido por qué les han hecho tanto daño, que yo siento una enorme simpatía por su religión y su forma de vida, y que si pudiera retroceder en el tiempo y vasistiera a un pogromo en el que son atacados, les defendería, del mismo modo que los hubiera defendido y ayudado si hubiera vivido durante el auge del nazismo. Afortunadamente (¡por fin!), hoy en día el antisemitismo no es común en Occidente, e incluso está mal visto. Esa es, quizás, la única cosa buena que brotó de todas las semillas de podredumbre, odio y maldad que plantaron Hitler y sus compinches: el hecho de que, tras las barbaridades del Holocausto, la gente sintiera tanta pena y compasión por lo judíos que, por fin, tras siglos de incomprensible estupidez, hayan dejado de odiarlos y le hayan hecho por fin un hueco en el corazón, o al menos en la sociedad.

PD: Dedico esta entrada a mi queridísima amiga Findûriel, que acaba de entrar a currar en el Centro Didáctico de la Judería de su ciudad. ¡Mucha salud, alegría y suerte en tu nuevo trabajo, guapa! ^^

sábado 31 de octubre de 2009

En nombre del clan Daeva...

... de mis antiguos de clan, de mi sire, de todos mis amigos, aliados y contactos de otros clanes y del Príncipe de la Ciudad, brindo por vosotros para desearos ¡¡FELIZ HALLOWEEN!!


Ya sabéis... esta noche es cuando mejor podemos camuflarnos entre esos patéticos humanos disfrazados. ¡Buena caza y no os olvidéis de beberos una buena copa de sangre a mi salud!

viernes 30 de octubre de 2009

La mamma

El otro día, me comentaba una compañera Procurador que trabaja con un abogado alemán jovencito algo que me ha hecho reflexionar sobre las diferencias culturales que tenemos con los paises del norte.
Este joven abogado trabaja en España porque se había casado con una española y se había venido a vivir aquí con ella. Estaba bastante asombrado de la intensidad de los lazos familiares que existren entre los españoles incluso en la edad adulta. "En España mandan mucho las suegras" se quejaba en plan de broma. Le explicó a mi compañera que en Alemania y otros paises de norte de Europa, los hijos de independizan muy pronto y no suelen mantener demasiado contacto con la familia. No es que no se quieran, claro, pero allí lo normal es largarte de casa con 18 ó 20 años y no volver más que en Navidades o alguna otra fecha señalada, como un cumpleaños. A este abogado alemán, lógicamente, le sorprendía que su esposa habla por teléfono a menudo con su madre y fueran todos los domingos a comer con ella. También le sorprendía que su mujer tuviese tan en cuenta la opinión de su madre, ya que los norteños desde que se independizan van bastante a su bola y suelen montarse su vida sin pedir demasiadas opiniones a su familia.
No es que lo vea mal; sencillamente es la forma de ser que tienen en esos paises, y estoy segura de que no por eso aman menos a sus padres; sencillamente se realcionan con ellos de un modo diferente. Sin embargo, hay que reconocer que ese modo de ser, frío y distante, choca muchísimo con la manera de ser que tenemos los que vivimos más al sur. Es una característica común en todos los paises mediterráneos que la familia sea una piña, que se reúna al menos un día a la semana para compartir mesa, y que todos se mantengan en estrecho contacto a lo largo de sus vidas. Al margen de lo tarde que podamos irnos de casa, por ejemplo, los españoles (pocos se van antes de los 25 y muchos siguen viviendo con sus padres superados los 30), es una seña de idnentidad cultural que todos los que vivimos en los paises cálidos bañados por las aguas mediterráneas tengamos singular apego a la familia y al clan, sea cual sea nuestra religión o nuestro idioma. Ocurre así con los españoles, con los italianos, con los protugueses, con los griegos e incluso con los árabes. ¿Cómo no recordar la gran cantidad de "chistes de suegras" que pululan por España? ¿Cómo obviar que en los paises árabes incluso los adultos ricos e independientes comen con su madre una o dos veces a la semana? ¿Cómo pasar por alto el pseudo matriarcado que se vive en Italia, donde la mamma suele ser la cabeza de familia a la que tan pocos hijos italianos gustan de desfiar abiertamente?
Eso me ha hecho preguntarme por qué los mediterráneos y los norteños somos tan diferentes en ese sentido. Nosotros somos más cálidos, más dicharacheros, más familiares y más apegados, mientras que ellos son más fríos, independientes y calmados. ¿Tal vez sea por el clima? No olvidemos que las temperaturas y el número de horas de sol de las que nosotros disfrutamos al año son muchísimas más altas que las de ellos, que en ciertas ocasiones, cuando los paises se acerca al Círculo Polar Ártico, deben convivir con seis meses de oscuridad. ¿O será por la comida? Tal vez las especias y el aceite de oliva den más marcha al cuerpo que los arenques ahumados y la mantequilla.
Yo vivo ese fenómeno cultural en mis propias carnmes desde siempre. Hasta donde mi memoria alcanza, los domingos con la familia han sido sagrados. Actualmente mi novio y yo vivimos solos, pero pocas veces pasa más de un mes sin que viajemos un fin de semana a Barbastro a ver a la familia de Tindomion (lo cual , dicho sea de paso, me gusta mucho, porque sus padres son un encanto). Por mi parte, yo como un par de veces a la semana con mi madre, voy cada quince días a visitar a mis abuelos, y como con mi padre todos los domingos. Y aunque tengo amigos que no se ven con tanta frecuencia con sus familias como yo, siempre es porque por algún motivo no se llevan bien con ellos, no porque culturalmente estén acostumbrados a otra cosa.
Sea como sea, a mí me gusta seguir en contacto con mi familia y me gusta la cultura en la que he crecido. Hoy en día hay mucha gente que afirma sentirse agobiada por la familia y que tal vez envidie la liberalidad e independencia de la que se hage gala en el norte, pero para mí, aunque a veces tengamos nuestros más y nuestros menos, siempre será impagable la sensación de calidez y felicidad que me produce estar rodeada de los míos, un sábado o un domingo al mediodía, mientras todo el mundo charla al mismo tiempo con un montón de aperitivos a su alrededor y los platos a rebosar de asado o de paella.

viernes 23 de octubre de 2009

Crónica de la Estelcon 2009

Hace 10 días tuvo lugar la XV Mereth Aderthad de la Sociedad Tolkien Española, más conocida como la Estelcón de Lórien. Tuvo lugar en el hotel Vilar Rural de Cardona (Lérida), y la única razón por la que no he podido colgar antes la crónica ha sido porque estaba esperando que alguien colgara en internet o me pasara las fotos del Rol en Vivo. Como haste el día de hoy siguen sin aparecen (ejem ¬¬), he decidio no esperar más y colgar la crónica con lo que tengo. Ya actualizaré para poner alguna foto más si algún día aparecen las de ReV.
Aunque en esta Estelcon hemos sido menos que otros años (unos 120 a partir del viernes por la noche), la verdad es que nos lo hemos pasado muy bien. Ha sido una Estelcon algo intimista, pero muy, muy divertida ^^


Jueves 15 de octubre

A las seis de la tarde salimos de Valencia Tindomion, Hinuden y yo en mi coche, en dirección a Cardona. Llegamos bastante tarde, ya que salimos una hora más tarde de lo previsto y el camino para llegar a Cardona era bastante complicado y mal señalizado. Al final, llegamos a la misma hora a la que cerraban el comedor del hotel, suerte que una de las encargadas se compadeció de nosotros y nos sacó los restos de la cena para que nos tuviésemos que ir a la cama con el estómago vacío.


Vista panorámica de Cardona, desde el hotel Vilar Rural


Tras la cena, tuvo lugar la Lumilindë, en la que pudimos disfrutar, entre otras actuaciones, de varias hermosas canciones de los Bardos Errantes y del original y algo picarón Baile del Anillo de Vestri. Todo ello, por supuesto, comentado por varios expertos comentaristas al más puro estilo OT, dentre los cuales destacaba el implacable Samus Tejode (¿hace falta decir a quién parodiaba? XD)


Viernes 16 de Octubre

Este día lo pasamos casi todo entre talleres (unos) y conferencias (otros, entre los cuales estábamos nosotros). Además de dos conferencias bastante interesantes sobre Tolkien, pudimos disfrutar del visionado de la película amateur "The hunt of Gollum" en VOS, así como del completísimo documental de casi dos horas sobre la vida de Tolkien, también en VOS (subtítulos a cortesía del smial de Edhellond ^^). A mediodía, además, se realizó una actividad en la piscina climatizada llamdada "La caza del Silmaril", consistentes en lanzarse al agua para recuperar saquitos envueltos de los cuales sólo uno contenía un Silmaril, por supuesto :-) Lástima que Tindomion y yo no poudiéramos participar porque se nos olvidó meter el traje de baño en la maleta, pero de todos modos estuvimos rondando por allí para sacar fotos de la actividad ^^


¿Quién habrá sido el afortunado que encontró el Silmaril?


Hay que añadir también que nos dejamos una buena pasta en la EstelTienda (nos compramos un hermosísimo arco élfico y unas muñequeras de cuero, y aparte recibimos como regalo el calendario Tolkien 2009 y el libro Cuentos desde el Reino Peligroso).
Hablando de la EstelTienda, merece un apunte aparte el simpático cartel con el que estaba decorada, al estilo manga, mostrando a Finduilas Faelivrin vendiendo frikaditas mientras un Túrin Turambar la mira muy deprimido porque no tiene dinero para comprar nada. Este era sólo uno de los muchos carteles con el que Samus Valamë, miembro del smial de Lórien y excelente dibujante, decoró todo el recinto. Siempre es un gusto disfrutar de los dibujos de Samus, pero si son tan originales y graciosos como los que hizo para este Estelcon, mucho mejor :-)


Este es el dibujo que decoraba la EstelTienda. ¡Pobre Túrin! ¿No os da penita?


Por la noche, después de cenar, el smial de Hammo nos deleitó con el Ainulinkaos, una especie de performance heavy-gótica chulísima, a base de canciones de Rammstein y Lordi con las letras adaptadas al universo de Tolkien, casi siempre hablando de los malos (Lordi es uno de mis grupos favoritos y me gustan de cualquier forma, pero en cuanto a Rammstein, les tengo bastante asco porque tienen letras en algunos casos malas, en otros casos fascistas, y en la mayoría de casos las dos cosas, de modo que cuando mejor me suenan sus canciones es cuando se les cambia la letra :-P)

Los hammelgos interpetando el Ainulinkaos


Tras el Ainulinkaos, hubo lectura de cuentos en una sala que era preciosa: asemejaba una pequeña buhardilla, estaba toda llena de colchones, cohjines y sofás a cual más suave, y, sobre todo, contaba con una sabrosa coleccvión de galletas y tazas de té caliente.
A destacar las deliciosas galletas a lo Chips Ahoy pero muuucho más gorditas, esponojosas y rellenas de chocolate que había para acompañar con el té. Estaban tan buenas que si lo llego a saber no tomo postre en la cena para que me cupieran más XD


Sábado 17 de Octubre

Por la mañana hubo Asamblea General, como siempre. Aunque Tindomion y yo nos quedamos votando como dos buenos socios, hubo muchos que aprovecharon para irse a visitar las minas de sal y el castillo medieval que ofrece Cardona como principales atractivos turísticos (¡Cabroneees! ¡Envidia que me daaais! Yo aburrida como una ostra y vosotros de turismo T_T).
Por la tarde, después de comer, ¡el Rol en Vivo! ^o^ Estaba un poco nerviosa porque era el primer ReV donde llevaba un personaje principal (concretamente a Lora, señora del pueblo de Amon Parchaer y esposa de Erian, el señor propiamente dicho del pueblo).


Esta imagen es de justo antes de empezar el ReV, donde aparecemos Tindomion y yo caracterizamos como Erian y Lora. En la imagen, también aparecen caraterizados Yavanna, Bris, y Vestri (el máster)


El rol tuvo de todo, incluídos dos intentos de asesinato (uno contra mi señor esposo, abortado gracias a que el responsable iba a ser un elfo mancillado al servicio de Morgoth al que Maedhros oportunamente se llevó a Himring "en observación" al principio del juego, y otro contra Haldir, señor de la Segunda Casa de los Edain, que durante el Concilio que organizamos al final casi cometió el error de beberse un vaso de vino envenenado. Por fortuna Tindomion le avisó a tiempo de que ni se le ocurriera beberse eso, dado que una de las principales normas de un ReV es no comer ni beber jamás nada que te ofrezcan. En dispensa del jugador hay que decir que es el primer ReV al que asistía y aún no tenía demasiado interiorizadas las normas básicas de supervivencia XD ). Así que, felizmente, el rol acabó con los planes de los malos desmantelados, el Concilio realizado satisfactoriamente (se supone que firmamos la Unión de Maedhros en dicho Concilio... aunque me pregunto hasta qué punto fue satisfactorio teniendo en cuenta que la mitad de los que estaban allí morirían o perderían a sus consortes en la Nirnaeth Arnoediad), y además conseguí casar a mi hija justo con el pretendiente que a mí más me convenía ^o^
Por la noche, la Cena de Gala. No hubo tantas canciones como otros años, ya que la gente se cortaba un poco por aquello de que no teníamos la exclusividad en el hotel y había otras personas cenando a la vez que nosotros.

Tidomion, el Rey Brujo de Angmar, dispuesto a aterrorizar al personal


Silmaril y yo durante antes de la cena de gala. El corsé que llevo era tan incómodo como bonito T_T


Después de la cena y la entrega de mathoms, pudimos disfrutar del maravilloso concierto de los Innerlands. Los Innerlands son un grupo español de música celta, son excelentes músicos y tienen canciones bastante buenas (de hecho, nos compramos el CD en la EstelTienda). Las melodías eran tan alegres y pegadizas que acabamos la mitad bailando al más puro estilo "Fiesta de tercera clase en el Titanic" (de hecho, hasta tocaron la canción de ESA fiesta en el concierto XDDD ).
Tras el concierto, yo me fui a dormir, pero muchos valientes (entre ellos Tindomion, cómo no) se acostaron de madrugada.


Domingo, 18 de Octubre

Nos levantamos tarde, desayunamos (bueno, desayuné yo con otros supervivientes, porque Tindomion estuvo roncando hasta mediodía :-P), asistimos a la entrega de premios y a la clausura. El último día de una EC siempre es bastante triste (a mí se me escaparon unas lagrimitas cuando Áurea Elanor leyó la lectura tradicional de clausura, siempre me pasa lo mismo...), por eso fue de agradecer que hubieran dos eventos que contribuyeron a endulzarlo: uno fue la obra de teatro de Númenor, a su estilo cachondo y paródico con humor inteligente (a destacar el profe-Mandos sufrido y la Lúthien pija XD). En esta ocasión, comparaban ciertas situaciones de la Tierra Media a las que a veces se dan en las tutorías de las Universidades. ¡buenísima!
La otra nota alegre la puso el anuncio de Hinuden en nombre de todo el smial de Edhellond proponiendo nuestra candidatura para realizar la Estelcon del año que viene. Yo ya lo sabía, claro, proque soy una edhellondrim, y algunas personas de fuera del smial también tenían idea por rumores en el Facebook, pero a otras les pilló de sorpresa, y creo que a la gente le hizo bastante ilusión. ¡A ver si el año que viene conseguimos estra a la altura! ^O^
Además, otra cosa que contribuyó a alegrarnos a los miembros de Edhellond fue tanto el tercer premio Niggle para Fimbrethil, como el primer premio Gandalf para Narnaron, ambos insignes miembros de nuestro smial. ¡Felicidades a los dos! ;-)


Fimbrethil, tercer premigo Niggle 2009...


... y Narnaron, primer premio Gandalf 2009. ¡Felicidades a ambos! ^^


Tras la clausura y la comida, vinieron las despedidas. Lo más triste, porque siempre es duro despedirte de tantos buenos amigos a los que aprecias enormemente y a los que sólo puedes ver de uvas a peras, cuando una EC o una Mereth te lo permiten. Desde aquí os quiero mandar un abrazo a todos: Silmaril, Findúriel, Boromir, Mandos, Míriel, Grichan, Nirmen, y tantos otros amigos a los que siempre es un placer volver a ver.
Extiendo el abrazo, por supuesto, a todo el smial de Lórien en pleno (¡sois los putos amos!), y especialmente a todos los que quisieron estar allí pero por diversas circunstancias (en su mayoría, monetarias) no pudieron acudir. ¡Ojalá nos veamos el año que viene!

martes 13 de octubre de 2009

Una historia

En el año 355 después de Cristo, nació en Alejandría una mujer llamada Hipatia. Hipatia era una mujer sumamente inteligente, pagana (ojo, no atea, pagana... ya sabéis, de las que adoran a Palas Atenea, a Hermes o a Zeus en lugar de a cualquier otro dios), que fue astrónoma, matemática y filósofa de la escuela neoplatónica.
En su casa, daba clase a multitud de alumnos distinguidos, tanto paganos como cristianos, que llegaron a formar parte de la élite oligárquica e intelectual de la ciudad. Entre ello se destaca el obispo cristiano Sinesio de Cirene, amigo personal además de alumno suyo. Otro alumno y amigo destacado fue Orestes, un romano bizantino, cristiano también (había sido bautizado por el Patriarca de Constantinopla, por cierto) y prefecto de Alejandría.
Enemigo de Orestes era Cirilo, el Patriarca de Alejandría. Esto era debido a que había contínuas luchas de poder entre los Patriarcados de Alejandría y Constantinopla, además de que Cirilo, que era un sujeto sumamente ambicioso, tenía la intención de atribuir a su posición prerrogativas seculares (es decir, conseguir poder político además de religioso, lo cual por supuesto le enemistaba con Orestes ya que Orestes era el prefecto).

Hipatia, como el resto de alejandrinos, vivía en una ciduad en la que, con sus más y sus menos, convivían tanto cristianos, como paganos y judíos. Desgraciadamente, ya no podían disponer de la famosa Gran Biblioteca de Alejandría, ya que esta había sido lamentablemente destruida en un momento indeterminado del siglo III. Quedaban, eso sí, restos de los volúmenes diseminados por multitud de templos y bibliotecas menores, una de las cuales era el Serapeum, saqueado en la época en la que Hipatia vivió por orden del Emperador Teodosio el Grande. Sin embargo, se salvaron gran parte de los volúmenes supervivientes de la destrución de la Gran Biblioteca en el siglo III, ya que en el Serapeum sólo se encontraba una pequeña parte de los mismos. Los restos de la Gran Biblioteca sólo fueron destruidos finalmente por orden del califa Omar en el siglo VII.

Hipatia vivió toda su vida en Alejandría, como ya hemos dicho, eneseñando en su propia casa a multitud de aristócratas paganos y cristianos, sin involucrarse directamente en política a pesar de su amistad hacia Orestes y su antipatía por el Patriarca Cirilo. Sin embargo, cuando era ya una anciana y contaba con 60 años, cometió un error: se posicionó abiertamente en favor de Orestes contra Cirilo. El Patriarca se enfureció, ya que Hipatia era tan influyente en la ciudad que su posicionamiento significaba que gran parte de los cristianos ricos e influyentes de Alejandría apoyarían a Orestes, con lo cual decidió quiatársela de en medio. No está claro si contartó sicarios o envió a su propia guardia personal, pero se las arregló para que un grupo de fanáticos cristianos la sorprendieran mientras se dirigía en carruaje a su casa, la golpearon, la violaron y la descuartizaron viva con trozos de teja.
El crimen causó una enorme conmoción en la ciudad. Fue denunciado a Constatinopla por Orestes, que acusó a Cirilo, y el emperador Teodosio II castigó al Patriarca retirándole la guardia de honor de 500 monjes que le servía (razón pro la cual se cree que tal vez fueron estos, enviados por Cirilo, quienes perpetraron la amtanza). Cirilo peridó tanto prestigio entre los ciudadanos de Alejandría al ser culpado del asesinato (TODOS, los cristianos también, que dicho sea de paso se encontraban asqueados de que continuara siendo Patriarca alguien acusado de incitar a un crimen como ese) que no pudo evitar que su rival, Nestorio, fueran nombrado nuevo Patriarca en su lugar (aunque consiguió recuperar su puesto posteriormente a base de sobornos).

Afortunadamente, la desgracia que le pasó a Hipatia por habersde posicionado políticamente a favor de Orestes y haberse hecho un enemigo poderoso en la persona de Cirilo no volvió a repetirse; fue un hecho aislado, no hay más registros de ataques a filósofos paganos en Alejandría, cuya Escuela de pensamiento (la neoplatónica, a la que pertencía Hipatia) siguió funcionando sin interrumpción hasta la invasión musulmana del siglo VII.


Interesante, ¿verdad?
Ahora, por favor, comparadme esta historia, la real, con la que Amenábar cuenta en la película Ágora.
No tengo más que decir; que cada uno saque sus propias conclusiones.


PD: Si alguien quiere saber más de esta historia (yo la he contado resumidísima) puede acudir a la Wikipedia o a cualquier libro de Historia Antigua, donde se explica todo mejor y más detalladamente que aquí.

PD2: Por cierto, además de tener esclavos, los paganos también tenían sus momentitos de fantismo religiosos y esas cosas. Por ejemplo, cuando le hacían sacrificios humanos a Ares, el dios de la guerra, cuando se montaban orgías descomunales en honor a Baco, o como cuando condenaban a morir enterradas vivas a las vestales que perdían su virginidad o dejaban que se apagase el fuego de Vesta. Todo un ejemplo de tolerancia y buen rollo, ¿eh?
Y, por cierto, casos como el de Hipatia eran la excepción, no la regla. Las mujeres vivían MUY constreñidas en las sociedades griega y romana, que eran sumamente machistas. Sobre todo la griega, en la cual las mujeres no tenían consideración de ciudadanas (estaba en situación aún peor que la de los esclavos varones, porque estos podían alcanzar la ciudadanía si se convertían en libertos, y en cambio una mujer, por el mero hecho de serlo, jamás podría alcanzar la ciudadanía).
Aparte de esto, no podían participar en asuntos políticos, no tenían derechos y debían estar toda la vida bajo la tutela de un tutor masculino (el padre, el marido o un pariente varón, si eran viudas o huérfanas sin casar). Permanecían confinadas en casa cuidando de los hijos mientras que los padres nacían vida social y amorosa con los efebos o las hetairas, si bien algunas podían participar en actividades economicas y estudiar, como fue el caso de Hipatia (posible sólo porque nació en Egipto, donde las restricciones sobre las mujeres estaban ligeramente más relajadas).
Curiosamente, la sociedad que más derechos ha dado a las mujeres en toda la Historia desde la Antiguedad hasta el siglo XX, con diferencia, fue el Imperio Bizantino, cristiano, por cierto, gracias a las leyes promulgadas por el Emperador Justiniano en el siglo VI. En él, las mujeres tenían derecho a la propiedad, a ostentar títulos con independencia de si se casaban o no, podían expresar libremente sus opiniones, podían llegar a reinar como Emperatrices (casadas o no), podían divorciarse y conservar sus bienes tras el divorcio, podían tener sus propios negocios, podían implicarse en asuntos políticos, y además recibían una formacióna académica parecida a la de los varones, sobre todo si las mujeres eran nobles (de hecho, la primer mujer historiadora de la que se tiene noticia es Ana Comnena, una princesa bizantina nacida a finales del siglo XI que escribió las crónicas del reinado de su padre Alejo Comneno, conocida como la Alexiada).
Y ya lo he mencionado antes, pero me encantaría insistir en ello... LOS BIZANTINOS ERAN CRISTIANOS.

viernes 2 de octubre de 2009

Mis canciones white metal favoritas

Para los que no lo sepan, el white metal es lo opuesto al black metal. Si el black metal es el heavy metal satánico, chungo y antirreligioso, el white metal es el que tiene letras positivas, antisatánicas y en algunos casos incluso cristianas. Aunque las bandas metaleras cuyas canciones aparecen aquí no son bandas íntegramente de white metal (concretamente, tocan hard rock, metal sinfótico/gótico y power metal, respectivamente), entre la sangre, los monstruos, las batallas y la magia tienen algunas canciones que, por temática, se pueden considerar white metal. Estas son mis favoritas (extraidas, por cierto, de la discografía de tres de mis grupos favoritos ^^).






Canción: Hard Rock Hallelujah, de Lordi.
Por qué me gusta: No sólo porque la letra y la música son bestiales, sino porque el videocilp es uno de los que más risas malvadas me han hecho soltar; yo también fui marginada en la escuela de pequeña y a mí también me hubiera gustado hace eso con mis compañeros de clase >:-D





Canción: Deceiver of fools, de Within Temptation.
Por qué me gusta: Porque expresa a la perfección el modo en que yo veo la naturaleza del mal y cómo este se dedica a atacar a las personas.





Canción: Devil is a loser, de Lordi.
Por qué me gusta: ¿Hace falta explicarlo habiendo leido el título? :-P





Canción: Our solemn hour, de Within Temptation.
Por qué me gusta: Para mí es una de las mejores canciones del disco The heart of everything. Tiene unos coros alucinantes, al estilo gótico, que la convierten en un auténtico salmo.





Canción: Laudate dominum, de Helloween.
Por qué me gusta: Es ni más ni menos que el Laudate Dominum, íntegramente en latín, cantado con música de power metal *_____*

jueves 24 de septiembre de 2009

Me gusta

Me gusta despertarme por la mañana, ver que hace sol, y oír piar a los pájaros. Me gusta abrir un ojo temprano, mirar el reloj, y ver que aún puedo seguir durmiendo un par de horas más. Me gusta beberme la espuma de la Coca Cola antes de que se deshaga. Me gustan las cosquillas suaves en el brazo, en la espalda y en el cuello. Me gusta besar al hombre al que amo. Me gusta cómo huele mi hermanita. Me gusta tirarme en la cama y leer un buen libro mientras como chocolate. Me gusta ver llover mientras estoy en casa calentita. Me gusta la nieve. Me gusta aspirar un trozo de sábana o una prenda de ropa y saber de quién es por el olor. Me gusta encender la tele y que esté empezando una película que me gusta. Me gusta escuchar música cuando voy por la calle. Me gustan los helados de pistacho y chocolate. Me gusta cocinar. Me gustan las flores, especialmente las rosas rojas. Me gusta estar en medio de un bosque y sentir que nadie ha pisado ese paraje antes. Me gusta respirar aire limpio. Me gusta el arco iris. Me gusta pasarme horas mirando el mar. Me gusta remar en medio de un lago. Me gusta entrar en una librería por casualidad y ver que tienen un libro que hacía tiempo que esperaba que saliera. Me gusta entrar en una iglesia, asistir a misa y salir sintiendo una gran paz interior que no tenía cuando entré. Me gusta la sensación que tengo cuando me siento en el cine a ver una película que me hace ilusión ver. Me gusta jugar a rol e inventarme los trasfondos de mis personajes. Me gusta dormir. Me gusta reírme. Me gusta recibir e-mails inesperados de un amigo. Me gusta leer en otros blogs frikadas sobre mis sagas favoritas. Me gusta mirarme en el espejo y sentirme guapa. Me gusta descubrir que he adelgazado sin hacer dieta. Me gusta estrenar ropa friki y gótica. Me gusta ir a una mereth o a una Estelcon y encontrarme con amigos que hace meses que no veo. Me gusta que me acaricien el pelo. Me gusta visitar ciudades en las que he estado antes imaginatiamente durante una partida de rol. Me gusta que los demás se sientan felices por algo que yo he hecho. Me gusta que me den la razón. Me gusta imaginarme que estoy en mi mundo de fantasía. Me gusta hablar. Me gusta que me hablen de forma cariñosa. Me gusta sentirme importante para los demás. Me gusta el ruído que hace la fruta al partirla. Me gustan los colores azul, rojo, blanco, negro y plateado. Me gustan las Fallas. Me gusta ver buenas noticias en el telediario. Me gusta cantar a viva voz cuando estoy contenta. Me gusta soñar aventuras completas que luego puedo escribir. Me gusta escribir.

domingo 20 de septiembre de 2009

Ahora recuerdo por qué nunca leo novelas rosas

Ayer me dirigí al quiosco para compararme la Cosmopolitan, como todos los meses. Generalmente me la compro en formato mini porque es mucho más barata y los regalos que da suelen ser una auténtica ridiculez (además que, no sé por qué demonios los llaman "regalos", si resulta que la revista sale más cara porque los incluye. "Esta revista es más cara porque incluye un regalo" ¿Alguien lo entiende? Yo tampoco).
El caso es que, este mes, descubrí con sorpresa que el regalo que incluía era un libro: Amante de ensueño, de Kerrilyn Kenyon, un best-seller en EEUU. Tenía pinta de novela romántica, y a mí nunca me ha fascinado demasiado la novela romántica. Pero me picó la curiosidad, y además sólo aumentaba en un par de euros el valor de la revista pequeñita, de modo que me dije: "Bueno, no está mal, dos euros por un libro. Vamos a comprarlo". En fin, lo empecé anoche, y qué puedo decir. No es que esté mal del todo, pero me ha hecho recordar por qué NO me gustan las novelas románticas.
La historia va de una mujer que invoca en plan de broma a un soldado griego que por una maldición ancestral está atrapado entre las páginas de un libro y ha de servir como esclavo sexual a toda mujer que le invoque. Además de dedicar páginas y más páginas a pensamientos de la protagonista al ver al sujeto en plan "¡Jesús, María y José! Era el cuerpo desnudo más esculturalmente perfecto que había visto jamás" (francamente, hubo un momento en que me dieron ganas de gritarle al libro: "¡Que sí! ¡Que ya sé que el tío está muy bueno, leches! ¿Podrías ahora llevar la acción a un momento en el que pase ALGO?"), hay ciertos errores que me hacen suponer que la tal Sherrilyn será muy buena escritora de novela rosa, pero tal vez sus neuronas estaban demasiado ocupadas imaginándose a esclavos sexuales griegos desnudos como para documentarse bien sobre lo que escribía.
Y es que el protagonista se llama Julián de Macedonia.
Julián, que como todo el mundo sabe (al menos todo el mundo con estudios y un coeficiente intelectual mayor que 0'5), es un nombre romano, procedente del latín, que significa "perteneciente a la familia de los Julios". Bien por la inteligencia suprema de la escritora, a la que no se le ocurrió otra cosa que darle un nombre romano, en latín, a un griego macedonio.
Y lo peor es que, aunque sólo sean dos euros, he PAGADO por ese libro. Debí sospechar si lo estaban regalando. Y aún debí sospechar más de lo de "Best-seller en USA" (la película Dos colgaos muy fumaos también tenía el cartelito de "Número 1 en USA").
La verdad, a veces peco de ingenua.

viernes 11 de septiembre de 2009

Escritores mercenarios

Me exaspera bastante un fenómeno literario que de un tiempo a esta parte se ha hecho constante. El último ejemplo de este fenómeno lo he visto hoy mismo, mientras me daba una vuelta por El Corte Inglés. Con el estreno de Ágora de Alejandro Amenábar cada evz más cercano, me he encontrado la estantería de novedades con no menos de cinco libros distintos sobre el mismo tema: Hipatia. Que si El sueño de Hipatia, que si El jardín de Hipatia, que si La historia de Hipatia... Vamos, una figura histórica no demasiado conocida fuera de los círculos de aficionados a la Historia que hasta hace dos días no le importaba ni al gato, ahora se encuentra como protagonista de varios libros, que (¡oh, casualidad!), han salido todos a la vez justo antes del estreno de la película. Y lo mismo ha pasado cada vez que han estrenado una película relacionada con hechos históricos: que si Alejandro Magno, que si Troya...
La verdad, si algo me revienta son los escritores mercenarios. Los típicos que, justo antes de que salga una película de este tipo, reciben una llamada de la editorial de turno para que hagan un libro por encargo (es decir, un libro que no sienten y no está hecho con amor, sino fabricado en serie como los donuts) que tenga que ver con el tema de la película, para así poderlo vender aprovechando el tirón y forrarse con el tema. Es algo muy similar a lo que pasó tras el boom de El código DaVinci: automáticamente comenzaron a proliferar como churros cientos de libros con temáticas muy similares, que acabaron convirtiéndose en un subgénero de la intriga histórica al que yo llamo "Jesucristo era masón". Y es que todos eran (y son) iguales: bella e inteligente arqueóloga y atractivo policía (o viceversa) que se enfrentan juntos a un misterio histórico chungo en el cual alguien muere y empiezan a aparecer señales de un algo histórico perdido durante siglos que hay que encontrar (o impedir que otros lo encuentren). Ese algo histórico ya varía según lo que esté de moda en ese momento, y puede estar relacionado con una persona (Jesucristo, magdalena, Beethoven, Vivaldi, Cleopatra...) o con un objeto mítico o legendario (un manuscrito en arameo, el Santo Grial, las joyas de la corona inglesas...), aunque la mitad de las veces tendrá que ver con la Iglesia (por supuesto, para ponerla de vuelta y media). Suelen tener nombres como "La conspiración Vivaldi", "El enimga Botticelli", "La traición bizantina", "La hermandad de la cruz negra" o "El secreto del Grial".
No tendría nada en contra de este tipo de libros, de no ser porque además de ser clónicos todos ellos suelen ser bastante malos: los personajes son planos, sin profundidad piscológica, estereotipados y poco o nada creíbles, y obviamente sólo están ahí para hacer que la historia avance (vamos, que si en lugar de la doctora Sophia Roswell y el agente Kevin Webster, por ejemplo, pusieras a la doctora Marion Lindsey y al agente Chris Martin, la historia no variaría en absoluto... por cierto, ¿verdad que me han salido unos nombres cojonudos? Igual alguna editorial me ficha después de esto :-P ).
Algo muy similar suele suceder con todos los libros que salen a la estela de películas históricas, y me juego lo que sea a que las Hipatias en serie que adornan los escaparates de las librerías son exactamente iguales. Otra cosa es la película en sí, que no sé si me va a convencer, porque yo sí que conozco la historia de Hipatia (siempre me ha gustado bastante este personaje histórico por haber sido una mujer inteligente e ilustrada a la que los hombres pedían consejo en un mundo tan falocéntrico como la antiguedad, de modo que leí sobre ella), y lo que sé hasta ahora de la película me huele a manipulación histórica de las chungas, ya que Hipatia fue asesinada por motivos políticos y no religiosos (había estado dando clases de filosofía durante toda su vida sin que la molestaran, y fue asesinada a los 60 años o así), y en la película parecen ponerla como la pobrecita víctima de los malvados fanáticos cristianos, pero en ese asunto no me voy a meter hasta haber visto la película y comprobar exactamente cómo tratan el tema, que ya sé cómo las productoras suelen manipular los trailers y los carteles de vez en cuando.
Sea como sea, este asunto me fastidia especialmente porque desde que leí El último Catón de Matilde Asensi, me convertí en una gran admiradora de la intriga histórica, y ahora ya no me atrevo a comprarme libros de este estilo porque hay tantos y tan malos que no puedo distinguir la paja del grano. Y mira que me revienta pensar en las joyas que estaré dejando pasar entre tanta basura, pero lo que no puedo hacer es comprarme libros alegremente con la pasta que valen (y con el poco espacio que tengo en casa, que voy a tener que comprarme un par de estanterías nuevas para alojarlos a todos).
Somos muchos los que llevamos toda la vida escribiendo, con el sueño de publicar y conseguir cierto renombre (el suficiente para poder vivir de nuestra vocación). Somos muchos los que no publicamos, o publicamos tan modestamente que nuestras obras no nos dan casi nada. Y, en nombre de todos, ellos, quiero decir: ¡Basta ya de escritores mercenarios! ¡Basta ya de historias planas y sin vida diseñadas para vender aprovechando el tirón de películas o libros de éxito! Si las editoriales, en lugar de invertir tanto dinero en sacar a la venta clones de historias exitosas, se mojaran con los escritores noveles y les dieran una oportunidad, el panorama literario sería más fresco, de mejor calidad, y muchos de nosotros podríamos ver por fin cumplido nuestro sueño.

sábado 5 de septiembre de 2009

Crónicas de Praga (II): Diario de viaje

Sí, ya lo sé, he tardado mucho en actualizar. Pero es que, para ser sincera, me daba tanta pereza hacerlo con el síndrome post vacacional de por medio, que lo he demorado un poco. Pero, en fin, aquí estoy de nuevo, con la crónica prometida. Espero que os guste.

DÍA 1 (Miércoles 19 de Agosto)

Nos levantamos a las cinco de la mañana para coger el avión. El vuelo era Valencia-Madrid, Madrid-Praga. El vuelo a Madrid fue bien, pero con el de Praga hubo problemas. Cuando el avión ya rodaba por la pista para despegar, hubo que volver al hangar porque "había problemas técnicos". Y a mí, que me da bastante mal rollo volar, casi me da un ataque de pánico. Vale, borrad el "casi". Me puse a llorar y un auxiliar de vuelo tuvo que venir a tranquilizarme y a darme un vaso de agua. Claro, reíros ahora, que estáis cómodamente sentados frente a la pantalla de ordenador, pero si tuvierais miedo a volar y un año después del accidente de Spanair en Barajas os pasara eso cuando ya estáis dentro del avión, veríamos.

Por fortuna, llegamos a Praga sin novedad. Nos alojamos en un hotel del Vinohrady llamado "Hotel Victoria", un tres estrellas bastante cómodo y confortable (bien es cierto que esa era la principal característica que buscábamos en el hotel, porque sólo íbamos a parar allí a dormir). Además, debajo del hotel teníamos una parada de tranvía para ir al centro, y un restaurante llamado Pod Viktorkou, que recomiendo porque daba comida muy buena a un precio excelente. Justamente allí fue donde comimos nada más llegar, y repetimos varias veces a lo largo de nuestra estancia. Dormimos un rato en el hotel porque estábamos algo cansados del viaje, y por la noche aprovechamos para dar un paseo nocturno por Praga. Para verla como la ven los vampiros, ya sabéis ^^U

Cenamos en un centro comercial enorme que hay en la Republiky Namesti (Plaza de la República), llamado Palladium.

El Palladium tiene montones de tiendas y varios restaurantes de distintas cocinas internacionales, y nosotros fuimos a un japonés a comer un sushi que estaba riquísimo (también había ramen, ¡yuju! En Valencia aún no he podido encontrar un maldito local de comida asiática donde sirvan ramen). Nos dimos una vuelta y aprovechamos para cruzar el Puente de Carlos e ir a la isla de Kampa, ya que allí es donde mi vampirita de Praga (una Nosferatu) y su sire tienen el dominio. ¡Fue muy divertido hacernos fotos por la islita poniendo cara de Nosfe! XD


DÍA 2 (Jueves 20 de Agosto)

Este día lo dedicamos entre al Barrio Judío de Praga, llamado Josefov. No tiene nada que ver con el medieval porque en el siglo XIX lo echaron abajo por completo. Esto fue porque la condiciones de vida en el barrio eran totalmente insalubres debido a que la gente vivía allí hacinada, entre callejuelas, callejones ciegos y patios donde jamás llegaba la luz del sol. Por lo que tengo entendido, los propios judíos se mostraron encantadísimos de que reformaran la barriada, porque era un lugar bastante deprimente. Con todo, visitamos los lugares emblemáticos que aún quedan en pie: El tanatorio, el cementerio judío, y las sinagogas Vieja-Nueva, Española, Klaus, Pinkas y Maisel. Los lugares que más me llamaron la atención fueron:

-El viejo cementerio judío: Impresionante, todo lleno de lápidas amontonadas y apelotonadas, porque los judíos tenían un espacio bastante reducido para enterrar a sus muertos y hubo un momento en que tuvieron que ir elevando el terreno para poder sepultar a unos muertos encima de otros. Para que os hagáis una idea, visibles hay 12.000 lápidas (todas de piedra, porque de madera no se conserva casi ninguna), ¡pero en ese cementerio hay enterrados más de 100.000 muertos!


El cementerio judío


Entre las tumbas, la más emblemática y famosa es la del rabino Low, un sabio cabalista del renacimiento que según cuenta de leyenda creó un Golem famosísimo en Praga) para proteger a los judíos de las agresiones de los cristianos, a los que les molaba bastante hacer Progroms contra ellos.


Yo junto a la tumba de rabino Löw


-La sinagoga Vieja-Nueva: Es la sinagoga más antigua de as que se conservan en Praga, y una de las más antiguas de Europa. Para entrar, Tindomion (como todos los hombres) tuvo que ponerse una kipá (esos sombreritos redondos que llevan los judíos) en señal de respeto, ya que allí se sigue practicando el culto hebraico todos los sabbath. Según dice la leyenda, en el altillo de esta sinagoga está escondido el Golem. Preciosa y espectacular, sobre todo cuando te ponías a pensar en todo el tiempo que ese edificio lleva levantado y la cantidad de fieles que han rezado allí. Estaba tan emocionada haciendo preguntas a la encargada que al final me tomó por judía. Yo y mi ecumenismo XDDD


Este es el altillo de la sinagoga Vieja-Nueva. Según la leyenda, aquí se esconde el Golem


-La sinagoga Pinkas: La más impactante y terrible, por una razón: Sus muros están inscritos del suelo al techo por los nombres de los 77.297 judíos checos asesinados por los nazis, la mayoría de ellos en el campo de concentración de Terezin. Impacta muchísimos leer todos esos nombres y saber que cada uno de ellos fue muerto en ese campo. También hay una exposición de dibujos que los niños judíos prisioneros en el campo de Terezin hicieron durante su cautiverio. Todos eran estremecedores, pero se me llenaron los ojos de lágrimas al contemplar uno en particular: Un par de soldados nazis golpeando con látigo a un grupo de judíos semidesnudos con expresión lastimera. Ver esa terrible escena dibujada por la mano de un niño que no llegaría a los ocho años (y que murió en ese campo) es algo dantesco. Me dejó con un nudo en la garganta durante horas. Es encomiable que hayan dedicado esa sinagoga para honrar la memoria de los hermanos de fe que murieron durante el Holocausto. Nadie debería olvidarlos jamás.


Por cierto, durante todo el trayecto nos encontramos a un grupito de judíos ortodoxos provenientes de Israel que incluso se detuvieron a recitar kaddish (oraciones fúnebres) frente a la tumba del rabino Low. Los chicos llevaban el corte de pelo tradicional, con los dos tirabuzones a los lados, y la kipá. Las mujeres llevaban largas trenzas y faldas hasta los tobillos.

Cenamos cerca del convento de Santa Inés, en un restaurante francés que nuestra guía turística señalaba como muy bueno y barato, pero al final fue un chasco: la comida era escasa y bastante regular, y nos cobraron más de 1000 coronas, trastocándonos por completo el presupuesto del viaje. Se llamaba Chez Marcel y NO lo recomiendo en absoluto: si queréis gastaros los cuartos en Praga, por lo menos id a un restaurante donde os den de comer mucho y bien, no a ese fiasco.


DÍA 3 (Viernes 21 de Agosto)

Este día fuimos a ver el Castillo Real de Praga. Como para llegar hasta allí hay que atravesar la zona central de Malá Strana, aprovechamos para verla también. Comimos cerca de la Malenstranske Namesti (la Plaza del Malá Strana), en un restaurante llamado Los tres violines que recomiendo porque además de comerse bastante bien (sopa de cebolla y gulash con tarta de manzana de postre, muy centroeuropeo) por un precio más que razonable para estar en el centro histórico, es un lugar bastante emblemático dentro de la ciudad, ya que es famoso por haber sido la sede de una famosa fábrica de violines que le hacía la competencia a la Stradivarius, hasta que las fábricas de instrumentos musicales destronaron a la industria artesanal y se vieron obligado a cerrar. ¡Lástima! :-(

Después de comer, subimos al Castillo, desde donde pueden disfrutarse las mejores vistas panorámicas de Praga: es lo bueno que tiene la ciudad, que como hay tantas colinas es factible disfrutar de unas panorámicas maravillosas sin tener que subir a un mirador o al terrado de un edificio.


Praga vista desde el Castillo Real


El Castillo, precioso. En realidad no está él solo, sino un enorme complejo de edificios, casi como una pequeña ciudad dentro de la ciudad, que incluye la Catedral de San Vito, la callejuela del Oro, la calle de los Alquimistas (que no es la misma, aunque muchos pensaran lo contrario), y la mayoría de los palacios residenciales de los nobles importantes de la ciudad, que de ese modo estaban cerca de rey, protegidos por las murallas en caso de que hubiera problemas.

La Catedral de San Vito es gigantesca, y hermosísima por dentro. Fue en lo que más nos entretuvimos, porque había mucho que ver (y eso que una de las capillas principales estaba en restauración y no pudimos entrar). Lo más espectacular, sin duda, era la tumba de San Juan Nepomuceno. Junto con el rabino Low y el Golem, San Juan Nepomuceno es una de las grandes leyendas de Praga. Se supone que era el confesor de la reina y fue asesinado por el rey Václav IV por no querer revelarle los secretos de confesión de esta: sus esbirros le dieron una paliza y luego lo arrojaron al río, done se ahogó. Es el santo más conocido y emblemático de la ciudad, y hay docenas de estatuas de él en las iglesias y las calles, así como en el Puente de Carlos. Como podéis ver en las fotos, su tumba es realmente impresionante.


La tumba de san Juan Nepomuceno, en la catedral de San Vito


El castillo en sí mismo estaba bien, pero no pudimos verlo todo, porque la mayor parte de las salas están cerradas al público. Lo que más llama la atención es la enorme sala que hay nada más entrar, que usualmente era para hacer grandes banquetes, por su tamaño es tal que también servía para celebrar justas y torneos. En el primer piso, también se puede visitar la sala donde tuvo lugar la célebre una de las célebres defenestraciones de Praga. Aunque no pudimos apreciarlo porque, como ya dije, no se podía visitar el castillo entero, al parecer su estructura es totalmente caótica: las escaleras no llevan directamente a los pisos, las habitaciones privadas de los monarcas están en los lugares más insospechados, y hay que dar mil y una vueltas para llegar a cualquier sitio, no hay casi accesos directos a ninguna parte. Esto es completamente intencionado y se debía a una estrategia defensiva: desconcertar a posibles invasores que tomaran el castillo para que diera tiempo a contraatacarles.


Una dama gótica en el Castillo de Praga ;-)


Del castillo, pasamos a la callejuela del Oro, donde vivían los orfebres que creaban las joyas y el tesoro del rey. Debido a la importancia de su trabajo, y de que todo el oro que compraba el rey lo trabajaban ellos, vivían dentro del recinto del Castillo (no tanto para protegerles a ellos como para proteger el oro, me temo). Se cree que esta calle es donde vivían los alquimistas, pero no es cierto: los alquimistas y magos, muy bien considerados y apreciados en la corte praguense (no hay que olvidar que esta ciudad es una de las cunas del esoterismo europeo) vivían en una zona bastante más discreta, cerca de la catedral. La callejuela del Oro conserva todo su encanto, las casitas pueden visitarse por dentro, y actualmente albergan tiendas de souvenirs, además de un hermoso museo de armaduras y vestimenta medieval en la zona superior. En las casas de recuerdos, me compré una estupenda daga, con la que preveo hacer mucho el friki ^^


Así son las casitas de la callejuela del Oro


Aunque para entrar en el castillo y en la callejuela de Oro hay que pagar, penetrar en el recinto del Castillo es gratis y se puede acceder hasta medianoche. En muchos de los que fueron palacios nobiliares hay ahora museos y se realizan conciertos de música clásica. ¡Lástima que no nos diera tiempo a quedarnos a ver alguno! :-(

También estuvimos viendo la torre que servía de cárcel, con las celdas que aún conservan unos instrumentos de tortura bastante desagradables, sobre todo si piensas cuántos desgraciados fueron atormentados por ellos. Tindomion, con su guasa de costumbre, los calificó como "instrumentos de reinserción social del siglo XV" XD

Cuando dejas el castillo, nos fuimos a ver el Hradcany, literalmente "el barrio del castillo", porque "hrad" significa "castillo" en checo. Es una zona encantadora, muy diferente del resto de la ciudad, porque está llena de casitas pequeñas, más propias de un pueblo medieval de montaña que de la ciudad donde estábamos. Me gustó tanto que se convirtió en mi zona favorita de la ciudad después del Stare Mesto (la Ciudad Vieja).


Yo en el Hradcany ^^



DÍA 4 (Sábado 22 de Agosto)

Día de visitar los resto del castillo de Vysehrad y el Nove Mesto (Ciudad Nueva). Amaneció lloviendo, de modo que fue una suerte habernos llevado paraguas. Vysehrad fue el primer castillo de Praga, que acogió a la familia Premysl hasta que estos decidieron trasladar la corte al nuevo Castillo Real, el del Hradcany. Vysehrad sirvió de residencia para una de las ramas laterales de los Premysl, hasta que cayó en desuso, se usó como fortaleza militar y acabó siendo destruido por los suecos cuando invadieron Bohemia. Por ello, actualmente, de la fortaleza original, que era enorme, queda más bien poco: algunas murallas, la planta de algunos edificios, un par de pozos y la base de la Torre de Libussa, que en tiempos se alzaba orgullosa sobre el río Voltaba. El recinto de Vysehrad se ha convertido en un bellísimo parque desde donde se disfrutan también unas hermosas vistas de Praga, ya que la fortaleza estaba asentada en la cima de una colina.


Restos de la muralla de Vysehrad. Eso que hay al pie de la muralla son los restos del torreón de Libussa


Al poco de llegar paró de llover y pudimos pasear tranquilamente por el parque. Visitamos también la Iglesia de San Pedro y San Pablo, que está dentro del recinto, y también el cementerio de Vysehrad. El cementerio alberga a todas las grandes personalidades de la República Checa en general y de Praga en particular: músicos, artistas, nobles y políticos. Hay un panteón dedicado íntegramente a los presidentes de la República. También está enterrado allí el famoso compositor Antonin Dvorak, al que muchos recordarán por su Sinfonía del Nuevo Mundo. Las estatuas y mosaicos de algunas tumbas son espectaculares, muy góticos. Una estatua llama la atención por su mal gusto, y es que no representa otra cosa que un fantasma siniestro emergiendo de la tierra: ¡para encontrarte eso cuando te metas de noche en el cementerio! La cosa es aún más chunga si tenemos en cuenta que Vysehrad está lleno de historias de fantasmas, una de las cuales cuenta de leyenda de las Damas Blancas, una veintena de fantasmas plañideros que por la noche lloran a los muertos, paseándose vestidas de blanco entre las tumbas y dejando caer rosas blancas sobre las lápidas. Si alguien ve una de esas rosas y las coge, morirá en el plazo de una semana.

Este es el fantasma que emerge de una de las tumbas. ¿A que da mal rollo?


Estuvimos toda la mañana en el parque, y a mediodía nos sentamos en un banco a la salida para ver cómo se bajaba a la Ciudad Nueva. Y en ese momento, algo apareció delante de nosotros... ¿Una dama blanca? No, pero casi: era una mujer desnuda. No, no estoy bromeando, de verdad. Una chica oriental, muy bella, ¡totalmente en cueros! Se trataba de una modelo porno al que un sujeto estaba haciendo fotos. Lógicamente, nos quedamos flipados, sobre todo cuando la tipa se acercó a Tindomion y le preguntó la hora en inglés con una sonrisita lasciva. La cosa fue más o menos así:

Modelo porno (sonriendo y poniéndose a diez centímetros de mi novio): Hello, Could you tell me what time is it, please?

YO: ¬¬

Tindomion: O_o (le enseña la esfera del reloj de pulsera sin decir ni pío).

Modelo porno: Ok, Thank you *se aleja meneando las nalgas*

Yo: ¬¬UUU *sintiendo tentaciones de hacer la cuarta defenestración de Praga, porque el borde de la muralla estaba al lado nuestro*

Tindomion: O_o

Obviamente la hora le importaba un cuerno, estoy segura de que lo hacía por provocar. En fin...

La modelo y el fotógrafo se fueron alejando, pero cada poco ella hacía poses provocativas para que él la fotografiara. La verdad es que, pasada la sorpresa, la chica me dio un poco de pena. En primer lugar porque ya he dicho que ese día llovía tenía que estar pelándose de frío. En segundo lugar, me pregunto qué es lo que la llevó a tener que trabajar de eso. ¿Tan poco se respeta a sí misma? ¿O es que por falta de oportunidades o de intelecto no ha podido ganarse la vida con otra cosa?

Tras dejar el la colina de Vysehrad, fuimos a ver el Nove Mesto. No es tan bonito como el resto de la ciudad, pero hay muchas zonas interesantes, como la plaza del Ayuntamiento de la Ciudad Nueva, la casa de Fausto (una mansión tradicionalmente ocupada por magos y hechiceros que se supone que inspiró Fausto), y varias iglesias interesantes, entre ellas una del rito husita. Bajando hasta el río, está en Teatro Nacional de Ópera, un edificio precioso, barroco (¡qué raro!), rodeado de casitas igualmente bellas, la mayoría de ellas de estilo neoclásico y Art Nouveau.


DÍA 5 (Domingo 23 de Agosto)

Este día nos levantamos bastante temprano, porque tocaba pateada de las gordas: visita del Malá Strana empezando por la colina de Petryn.

La colina de Petryn es actualmente un enorme parque boscoso que alberga un mirador diseñado a imitación de la torre Eiffel de París, y un monasterio premonstratense, el monaterio de Strahov, en la ladera de la colina de que hacia el Hradcany. Nosotros subimos por la parte opuesta para poder contemplar el parque con tranquilidad, ya que es muy bonito: hay muchos árboles, estanques, una gran rosaleda, y hasta una iglesia de madera traía directamente de Ucrania, pieza a pieza.

Iglesia ortodoxa ucraniana de madera en la colina de Petryn


La subida fue bastante fatigosa, ya que la colina es empinadísima. Su cima está bordeada por una muralla, conocida como la Muralla del Hambre. Se llama así porque durante una hambruna el emperador Carlos IV decidió construirla (a pesar de que era bastante inútil desde el punto de vista defensivo) para así poder dar empleo a sus súbditos y que estos tuviesen qué comer.Una vez coronada la cima, bajamos hasta el monasterio de Strahov. Allí se puede visitar tanto la iglesia de Nuestra Señora (donde pudimos asistir a una bonita misa cantada en checo, aprovechando que era domingo) como la s dos bibliotecas, emblemáticas ya en la edad Media: la Biblioteca Filosófica (desafortunadamente en restauración cuando fuimos) y la Biblioteca Teológica. También había una especie de exposición con animales marinos disecados, que en aquella época debía ser lo más parecido a un museo de Historia Natural. Y, una vez acabamos de visitar el lugar y descansábamos sentados en un banco, ¡sorpresa! Nos encontramos con Elbereth, encuentro que ya relaté en la primera parte de la crónica. Como la pobre estaba un poco desesperada porque la gente con la que había venido prefería irse de fiesta a visitar la ciudad, se vino con nosotros hacia el Malá Strana y visitamos juntos la iglesia de San Nicolás, una mole barroca maravillosa la cual, además, se podía visitar por la parte superior, hasta el órgano, y ver la iglesia desde arriba.

Después de eso, nos despedimos de ella y fuimos a visitar los jardines del Castillo Real. Ahí empezó a torcerse el día, porque no eran gran cosa, y encima además de en vez de irnos a ver los jardines de Wallenstein como había hecho Elbereth, Tindomion tuvo la brillante idea de que nos fuésemos hasta el Holesovice (bastante a tomar por el culo) para ver un palacio barroco hermosísimo: el palacio de Troja. La cosa no hubiera estado mal, de no ser porque la guía turística de Tindomion no advertía que, desde la parada de tranvía más próxima al palacio, hasta el palacio en sí, había una caminata de tres kilómetros por camino de tierra, junto al Voltaba, por en medio de ninguna parte. Después de patearnos todo el día Petryn y el Malá Strana, estábamos agotados, y aquella caminata me agotó tanto y me puso de tan mal humor que no tuve ganas para ver el palacio, que sería muy bonito, pero al cual acabé tomándole bastante manía. Luego, por supuesto, tuvimos que recorrer otros tres kilómetros para volver a coger el tranvía, que por cierto tuvimos suerte de poder tomar a tiempo, porque por allí sólo pasaba cada 40 minutos. Lástima de idea, que nos hizo desperdiciar la tarde para ir a ver un palacio que, si bien era bastante lindo, no merecía el esfuerzo de ir a verlo.


DÍA 6 (Lunes 24 de Agosto)

Tras la panzada de caminar del día anterior, por fortuna hoy tocaba algo más relajante: el Stare Mesto, es decir, la Ciudad Vieja. Una zona preciosa, que, por cierto, se convirtió en mi parte favorita de Praga. No hay una callejuela del Stare Mesto que no merezca la pena ser visitada y admirada, ya que todas son bellísimas, pero ningún sitio es tan bonito como la Plaza de Ayuntamiento. No sólo hay maravillas como la iglesia de Nuestra Señora de Tyn, sino que allí se alza uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad: el Ayuntamiento, con su Torre del Reloj.

El reloj astronómico de Praga es uno de los mayores atractivos turísticos de la ciudad, y una de las mejores obras de ingeniería medievales. Se trata de un reloj que, conforme a los conocimientos de la época, no sólo señala la hora en horario medieval y moderno, sino también si es de día o de noche, al estación de año, la posición de los astros en el cielo y el signo zodiacal. De nueve de la mañana a nueve de la noche, a cada hora en punto, se pone en marcha un ingenioso mecanismo (admirable si tenemos en cuenta que lo fabricó un ingeniero medieval y que ha seguido funcionando desde entonces a la actualidad), que hace que los doce apóstoles salgan a salud por unas ventanitas, mientras una serie de figuras alrededor del reloj se mueven: un gallo de oro que canta dando la hora, la Muerte que toca una campanita para anunciar que la hora postrera se acerca cada vez más (¡típico de los medievales!), un Turco, que representa el miedo y niega con la cabeza, y la Avaricia y la Soberbia, representadas respectivamente por un judío que agita una bolsa de dinero y un sujeto que asiente con la cabeza satisfecho mientras se mira en un espejo. Cuando el espectáculo terminaba, muchos turistas rompían a aplaudir espontáneamente, y es que no era para menos: cuando te pones a pensar en cómo debieron fabricar eso, con los limitados medios y conocimientos que tenían en aquel entonces... la verdad es que impresiona.

El reloj astronómico de Praga


Visitamos la antigua Universidad, recorrimos las calles hasta llegar de nuevo al Teatro Nacional, y encontramos un mercadillo precioso, donde se vendían tanto souvenirs como frutas, verduras y golosinas. Allí aprovechamos para comprar recuerdos... y yo me quedé con las ganas de comprar una cestita de frutas silvestres (frambuesas, grosellas, moras y arándanos) que al parecer abundan muchísimo por allí.

Por la tarde, visitamos el palacio de Wallenstein en el Malá Strana, que por culpa de la expedición al Holesovice se había quedado sin visitar el día anterior. La verdad es que son espectaculares: Wallenstein era un nombre que construyó su palacio y sus jardines para eclipsar la belleza del Castillo de Praga (y de hecho al final fue mandado asesinar por el emperador porque su ambición llegó demasiado lejos y conspiró para usurpar el trono). Los jardines son laberínticos, al estilo versallesco, llenos de setos, estatuas y fuentes.

Los jardines del palacio Wallenstein


Al final, hay una pared llena de estalactitas artificiales y un cenador maravilloso, que señalaba con crudo realismo el carácter egocéntrico de su dueño: el conde Wallenstein aparecía representado en múltiples pinturas dando rostro a los más emblemáticos héroes de la mitología: Hércules, Aquiles, Eneas... vamos, un hombre modesto donde los haya :-P


DÍA 7 (Martes 25 de Agosto)

Como el avión de vuelta a España no salía hasta mediodía, nos levantamos muy temprano y fuimos a ver lo que quedaba: la Vaclave Nemesti (Plaza de San Wenceslao). Una de las arterias comerciales de la ciudad, atestada y rodeada de McDonald's, KFC, y tiendas de moda tipo Mango, Benneton, etc. En realidad, lo digno de ver allí no eran esas tiendas, sino el Muzeum (que sólo pudimos contemplar por fuera) y la enorme estatua ecuestre del rey San Wenceslao.

Tindomion con el Muzeum y la estatua del rey San Wenceslao al fondo


Nos hicimos las fotos pertinentes, y de allí nos fuimos al hotel para recoger las maletas e ir al aeropuerto. Una vez allí, sorpresita: el avión que tenía que venir de Madrid a Praga para luego regresar con nosotros había tenido que dar la vuelta en pleno vuelo por problemas técnicos (menos mal que eso pasó a la ida, llega a pasar a la vuelta conmigo dentro y me da un infarto de miocardio), con lo cual, entre que regresaba a Barajas y los pasajeros cambiaban de avión, y el nuevo salía hacia Praga, tuvimos un retraso de dos horas y media. En el aeropuerto nos dieron unos bonos para que pudiésemos comer (160 coronas, ¿eh? Una miseria) y por fin, tras una larga espera, tomamos el vuelo de regreso a España.

Llegamos a las nueve de la noche y las maletas no llegaron hasta el día siguiente: igual que la vez que volvíamos de Venecia, se quedaron en Madrid (me gustaría saber cuándo diantres podremos regresar el extranjero sin que el primer avión tenga un retraso y perdamos el enlace maletero con el segundo).


Y esta, pues, es la crónica del viaje. Ya sé que me ha salido bastante larga, pero es que había muchas cosas de contar... y eso que me he dejado muchas chorraditas en el tintero. Ahora, si habéis leído hasta le final, no me queda más que felicitaros por el heroísmo y pediros un comentario ;-D