lunes 14 de diciembre de 2009

Quiero mi dinero

Hoy escribo bastante cabreada, pero creo que tengo derecho a estarlo, así que no quiero que nadie se me enfade ni se me ofenda por lo que voy a decir aquí (de todos modos, los que siguen este blog saben que lo políticamente correcto me la trae bastante al fresco).
La cuestión es la siguiente: soy una Procurador de los Tribunales del turno de oficio. ¿Y qué significa eso? Significa que yo, entre otras cosas, me dedico a representar gratis a los ciudadanos (nacionales o inmigrantes, con o sin permiso de residencia) que no pueden costearse un Procurador de pago por sus bajos ingresos o porque están en el paro. Yo, como otros miles de profesionales, me dedico a hacer un servicio público, garantizado por la Constitución, consistente en ayudar a los demás, a los más pobres, a los que de otro modo no podrían permitirse ser defendidos y representados en un juicio. Dedico mi tiempo, mis recursos y mi esfuerzo en algo que no cobro.
La única retribución económica que saco de esto es la indemnización que el Colegio de Procuradores de Valencia me paga por cada asunto, que suele ser una miseria (de 20 a 40 euros por asuntos que de normal cobrarías varios cientos de euros). Ojo, no me quejo de eso: sé que los turnos de oficio no se pueden pagar igual que un asunto normal, y yo lo asumo y hago mi trabajo muy a gusto. Lo que no puedo tolerar es encontrarme con que, ahora mismo, los Procuradores sólo estamos recibiendo el 40% de la indemnización que nos deben. De los 500 euros que debería haber cobrado el pasado trimestre, sólo he recibido 200. Aunque peor están los Abogados de Oficio, que sólo reciben el 20% de la indemnización que les corresponde.
¿Y por qué estamos cobrando de menos? Pues porque, según el Gobierno, no hay más dinero. Han reducido las partidas presupuestarias para los turnos de oficio, y no tienen suficiente dinero (dicen) para pagarnos todo lo que nos deben. ¿De puta madre, no? Pero es que esos jodidos cabrones a los que llaman políticos están gastando MIS impuestos y los de TODOS los contribuyentes en cosas como:

-Pagar los 6000 euros al mes, más portátil y móvil de empresa, que cobran todos los diputados (sí, esos mismos que se van a tomar un café o a esquiar a Baqueira y no van a las sesiones plenarias del Congreso).

-Dar la educación sexual como materia obligatoria en todos los colegios desde los 11 años (temario según ideología del Gobierno, claro).

-Retirar los crucifijos de los colegios.

-Pagar rescates de millones de euros a piratas somalíes.

-Sufragar campañas para fomentar la igualdad en el lenguaje ("todos y todas", "ciudadanos y ciudadanas", "miembros y miembras", "gilipollos y gilipollas"...)

-Dar clases de valenciano gratuitas (incluídos los libros y el material escolar) a los inmigrantes en la Comunidad Valenciana.

Ojo, no tengo nada en contra de que se enseñe valenciano a los inmigrantes ni contra las clases de educación sexual en el colegio. Pero, joder, lo que no puedo aceptar es que se gasten dinero en esas cosas, que en el mejor de los casos con CHORRADAS y en el peor son BARBARIDADES, cuando miles de Abogados y Procuradores en toda España que nos dedicamos a trabajar para aquellos que menos tienen, nos quedamos sin cobrar las indemnizaciones que por derecho nos corresponden. Que no vivimos del aire, señores. Por lo menos, yo no. Yo necesito ese dinero. Tengo una casa, unas facturas que pagar, una cesta de la compra que llenar, me voy a casar el año que viene. Y me da mucho por el saco que los gilipollas del Gobierno, que se dicen socialistas, se estén gastando MI dinero en retirar crucifijos de las aulas, pagar rescates a piratas y enseñar valenciano gratis a un montón de gente que no lo necesita con urgencia (coño, estamos en España, pueden hablar en castellano, NO LES HACE FALTA SER BILINGÜES PARA EXISTIR). Socialismo no es ser pro abortista, pro ateísta y dar más derechos y facilidades a los inmigrantes que a los nacionales. Socialismo es dar a todos por igual, poner firmes a las empresas y a los bancos cuando empiezan a joder al ciudadano para mantener beneficios, y, sobre todo, asegurarse de que los obreros y los trabajadores honrados tienen empleo y reciben el sueldo que por justicia se merecen. Que serán muy progres y muy liberales, pero aquí la que está trabajando gratis para garantizar el derecho a asistencia jurídica de los pobres soy yo. Cuando hagan eso, si les sigue sobrando dinero, que se pongan a hacer lo que quieran, ya ni siquiera voy a molestarme en entrar a cuestionar la necesidad o la conveniencia de lo que hacen. Sólo diré una cosa: QUIERO MI DINERO.

lunes 7 de diciembre de 2009

¿Mujer o culpable?

Recientemente han aparecido en la prensa y los telediarios dos casos bastante similares, aunque no guardan relación alguna entre ellos: dos hombres (uno de ellos acusado de abusar sexualmente a la hija de su pareja y matarla a golpes, y otro que fue acusado de violar a su propia hija de dos años) que finalmente, tras ser acosados por la prensa, demonizados por sus vecinos y conciudadanos, y, en el caso del segundo individuo, haberse pasado 6 años sin poder ver a una hija que ahora piensa en él como un monstruo... se ha descubierto que eran inocentes. La primera niña murió a causa de los golpes que sufrió al caerse de un columpio (y la autopsia descartó que hubiera sufrido abuso alguno), y la segunda niña tenía lesiones en sus genitales... provocadas por ella misma al rascarse cuando sufría de parásitos.
Lo más gracioso es que ahora todo el mundo se está llevando las manos a la cabeza, lamentándose por la injusta suerte de los pobres hombres. Los mismos que hace una semana los insultaban sin recato y afirmaban que lo más suave que merecían eran todas las penas del infierno, ahora se compadecen escandalizados y se preguntan cómo ha podido ocurrir. La cuestión es, ¿cómo quieren que no ocurra esto, en una sociedad donde se ha perdido el derecho a la intimidad y la presunción de inocencia? Que yo sepa, está prohibido por ley que se publiquen imágenes o datos de imputados en causas penales antes de que haya sentencia firme, pero los mismos periodistas que han proclamado la inocencia de estos sujetos fueron los que los persiguieron con sus cámaras, mostrando sus nombres y sus imágenes y prácticamente dado por sentada su culpabilidad en vivo y en directo, como si ya hubieran sido juzgados y condenados. Entre que los periodistas son capaces de todo por conseguir titulares impactantes y morbosos que atraigan audiencia, y la gilipollez congénita de esa misma audiencia que cree que todo lo que dice el telediario va a misa, el resultado ha sido que dos hombres inocentes que nunca hicieron daño a esas niñas han acabado siendo martirizados, torturados y estigmatizados para el resto de sus días. El dolor, la humillación y el menoscabo de su dignidad humana no se los va a poder devolver nadie. Y ambos han perdido a una personita a la que sin duda querían mucho.

Pero, ojo, no todo es culpa de la prensa y los ciudadanos. Un culpa muy importante es la de la propia justicia española, que últimamente se pasa por el forro la igualdad ante la ley y la presunción de inocencia. Viene siendo así desde que tenemos que soportar aberraciones como la Ley de Igualdad y la Ley Contra la Violencia de Género.
Hasta hace cuatro días, como quien dice, la situación de las mujeres en el mundo era precaria: no teníamos apenas derechos civiles y sociales, no podíamos hacer nada sin la autorización del padre o del marido, y nuestros esposos nos podían golpear y maltratar impunemente sin que nadie se lo impidiera. Era justo y necesario que se pusiera fin a esos abusos y a esa desigualdad; el problema es que ahora nos hemos pasado casi al extremo opuesto.
La Ley de Igualdad hace que algunos organismos y empresas tengan que llenar un númerus clausus de mujeres en su plantilla por narices, valgan o no valgan más que sus compañeros. Eso no beneficia lo más mínimo la credibilidad de las mujeres en cuanto a profesionales, pues nunca se va a saber si las contrataron por obligación o porque valían de verdad. Si se quiere que las mujeres tengamos igualdad de acceso al mercado laboral, más valdría hacer leyes que permitiesen la conciliación de la vida laboral y familiar, que permitieran a los hombres tener los mismos permisos de paternidad que su esposas y que las jornadas laborales fueran más compatibles con la crianza de hijos. Así se evitaría la verdadera lacra que impide a las mujeres tener igualdad laboral: el hecho de que deban renunciar a ser madres para trepar en la empresa y que se realice acoso laboral y/o despidos improcedentes contra ellas cada vez que se quedan preñadas, o que directamente no se las contrate porque se considera que hay peligro de que queden encintas en el futuro, mientras que el hecho de ser padres o poder serlo a corto o medio plazo nunca es un problema para que los hombres sean contratados.
Pero lo peor, sin duda, es la Ley Contra la Violencia de Género. Estamos hablando de una ley que penaliza los maltratos físicos y psicológicos a las parejas y ex parejas sólo cuando la maltratada es una mujer. El resto de los casos, al parecer, no tienen validez. ¿Qué pasa si es la mujer la que maltrata al hombre? ¿O si un homosexual es maltratado por otro? Ah, no, entonces sólo es culpable de un delito (o falta) de lesiones y no hay violencia doméstica por ninguna parte.
En el fondo, esta ley no sólo quebranta gravemente el principio de igualdad y presunción de inocencia, haciendo parecer a los hombres como los eternos malvados culpables y a las mujeres como bondadosas víctimas, sino que además es sumamente machista. Presupone que sólo el hombre puede ser maltratador. Al parecer, los que elaboraron esa ley opinaban que la mujer es demasiado débil y dulce como para ser capaz de ejercer la violencia contra alguien, ¿no? Que para algo son el sexo débil. Y si le dan sartenazos al marido o lo humillan e insultan, la culpa es de él, que menudo piltrafilla debe ser si no es capaz de pararle los pies a la parienta, ¿eh? Y en cuanto a las mariconas, a esas ni mencionarlas, que siendo tan afeminados deben ser tan débiles como las mujeres y si el que hace del macho en les pareja les pega cuatro leches que se jodan, total, ya deben estar acostumbrados a que les den por el culo, ¿no?
Los resultados están bien a la vista: hombres maltratados que se ven desprotegidos por una ley que sólo otorga protección a las féminas (es decir, justo a la inversa que hace un siglo para atrás), mujeres arteras que ponen denuncias falsas a su parejas o ex parejas para asegurarse la custodia de los hijos o para vengarse por abandonos e infidelidades (que no hay muchas, pero haberlas haylas), y, sobre todo, la demonización del hombre por la sociedad, la presunción de culpabilidad de todo hombre que sea acusado por una mujer de un delito que tenga que ver con los abusos sexuales, la pederastia o el maltrato en el ámbito familiar. El hecho de que, en su esfuerzo por proteger a la mujer y a los hijos (lo cual, repito, es absolutamente esencial y necesario), la ley se olvide de salvaguardar los derechos de los hombres.

¿Y, después de esto, a la gente le parece extraño que ocurran casos como el de los dos pobres hombres de los que hablaba al principio? Pues que sepan que no son los primeros ni serán los últimos. Seguirán habiendo casos como estos mientras prime la demagogia sobre el sentido común, lo políticamente correcto sobre lo justo, y, sobre todo, mientras los que aprueban las leyes no se den cuenta de que todos los extremos son malos y que la virtud, en estos asuntos, suele estar en el término medio y en la imparcialidad.

jueves 3 de diciembre de 2009

The planet of the rings

En la web de noticias frikis No puedo creer he encontrado este interesantísimo reportaje, que me ha dejado con la boca abierta: ¿Cómo sería la Tierra si tuviese anillos como Saturno?
Os aconsejo que lo veáis, porque es cortito (el vídeo dura poco más de tres minutos) y no tiene desperdicio. Mis imágenes favoritas son las de cómo se vería el cielo en las distintas ciudades del mundo. La de Ecuador me da un poco de vértigo (al verla he tenido la desagradable sensación de que mis pies no se aferraban al suelo sino a una pared, ya que los anillos, que en las imágenes exteriores se la Tierra se ven rodeándola por el centro, en el cielo de Ecuador se veían de arriba a abajo... la gravedad es lo que tiene). Interesantes también las reflexiones de algunos de los visitantes de la web, por ejemplo, el problema de que no podríamos mandar satélites a la órbita terrestre, o que los contínuos choques de meteoritos contra los anillos (y el desprendimiento de materiales del anillo contra la superficie terrestre) nos podrían traer algún que otro disgusto.
Y una frikireflexión personal mía: Si, como se aprecia en las imágenes, en la Tierra siempre habría una franja de sombra causada por los anillos en donde nunca brillaría la luz del sol, ¿no sería un lugar perfecto para que los vampiros establecieran su reino y camparan a sua anchas?
Je, je, je. No me digáis que este vídeo no trae infinidad de ideas chulas para un relato de ciencia ficción...

martes 1 de diciembre de 2009

Lo bueno, si breve, dos veces bueno

Acabo de ver esta frase en el muro del Facebook de una amiga, y me ha parecido tan buena que he decidio colocarla en mi blog. No es que sea muy larga (ni esta entrada, ni la frase), pero... ¡cuánta razón tiene!


...se peleaba por libertad, igualdad y fraternidad. El sistema capitalista ha buscado la libertad, pero no ha considerado nunca la fraternidad y entonces tiene grandes defectos en la igualdad. Y el sistema socialista ha buscado la igualdad pero no ha considerado la fraternidad, entonces tiene grandes dificultades en la ... libertad. El eslabón perdido ha sido siempre la fraternidad... (F. Delgadillo parafraseando a Paz).

domingo 29 de noviembre de 2009

Navidades: ¿qué celebramos?

Seguro que a escoriagorgonita le suena este cartel, ¿verdad? ;-)


Ahora que Noviembre se acaba y vamos a entrar en el último mes del año, me gustaría hablar de las Navidades.
De un tiempo a esta parte, parece que las Navidades no significan otra cosa que luces de colores, bolas relucientes colgadas de ramas de abeto, campanillas y calceltines llenos de golosinas, compras, lotería y cenas pantagurélicas. No es que me parezca raro que las cosas vayan así: entiendo que los comerciantes necesitan que consumamos para sacar dinero de donde sea, que de eso viven. No bstante, creo que el concepto de Navidad hoy por hoy está totalmente desvirtuado y se está convirtiendo en un circo. Así que me gustaría compartir con vosotros dos propuestas, a la par que reflexiones, para que este año podamos vivir la Navidad de un modo más auténtico.

Para los creyentes: ¿Recuerdas por qué se celebra la Navidad? No celebramos ni más ni menos que el cumpleaños de Jesús. Sí, sí, ya sé que es poco probable que el emperador Tiberio organizara un censo en Diciembre, cuando el frío y la nieve dificultaba tanto los viajes, y que es mucho más posible que lo que celebramos en invierno sucediera en verano, pero lo cierto es que la fecha no es tan importante: más que una fecha, celebramos un acontecimiento, algo que seguro que tuvo lugar, aunque no fuera el 25 de Diciembre: el advenimiento del Hijo de Dios al mundo.
Siendo yo pequeña, en el colegio me explicaron que la razón por la que hacemos regalos en Navidad es porque hacerle regalos los demás es una forma de hacerle regalos a Jesús, dado que, como Jesús nos dijo que amásemos a nuestro prójimo y que todo lo que hagamos a los demás se lo hacemos a él, hacer felices a los demás con un bonito regalo es una forma de regalarle a él. También es normal que adornemos nuestras casas y hagamos comidas especiales, del mismo modo que preparamos un ágape especial y adornamos con guirnaldas y globos el salón cuando celebramos el cumpleaños de un familiar.
Sin embargo, estas cosas sólo son el bonito envoltorio que rodea al verdadero caramelo. ¿Cuántas veces no pasamos de aquí? ¿Cuántas veces nos centramos en pedir y en regalar montones de cosas caras, en invertir fortunas comprando adornos espectaculares, y luego nos olvidamos de poner el Belén, cantar villancicos, ir a la Misa del Gallo (o simplemente a Misa de Navidad, si tenemos demasiado sueño en Nochebuena)? ¿Acaso no estamos sucumbiendo al consumismo laico? Creo que todos nosotros deberíamos hacer una reflexión y darnos cuenta de si estamos viviendo cristianamente las Navidades, o nos hemos dejado arrastrar por la espiral de consumismo, excesos y luces brillantes. Os propongo que, en lugar de inundarnos (e inundar al personal) con docenas de paquetes envueltos y banquetes llenos de foie, trufas, caviar, jabugo y marisco, nos acordemos un poco de los hermanos pobres que en estas fiestas no van a tener qué comer ni donde dormir, y nos ahorremos unos euros de las comidas y los regalos para ayudar a los que más lo necesitan. Hagámosle un regalo también a ellos. Cambiemos las angulas por gulas, bajemos un poco el presupuesto de esa cámara digital o esa tele de plasma que vamos a pedir o a regalar, y donemos la diferencia a quienes menos tienen. El detalle del regalo gustará igual, la comida será igual de sabrosa, pero la sonrisa de Jesús (a quien al fin y al cabo, en última instancia, estamos haciendo el regalo) será muchísimo más feliz.
También os pido que acudamos a la iglesia el día 25 y/o el 24 por la noche, que recuperemos los maravillosos villancicos, y que dediquemos una parte de estas fiestas a reflexionar lo que realmente signfiica (o debería significar) para nosotros celebrarlas. Por algo somos cristianos.

Para los no creyentes: Por suerte, hoy en día en este país tenemos libertad de culto y de expresión. Ya no tenemos que seguirle la corriente al Estado, a los nobles ni a las costumbres: podemos hacer, creen y pensar lo que realmente deseamos. La mejor forma de hacer uso de esta libertad, creo yo, es ser coherentes con nosotros mismos. Así que os lo pido desde ahora: no celebréis la Navidad. De ninguna manera.
Las Navidades son una fiesta cristiana, y voostros no creéis en Dios ni sóis cristianos. Así que, siendo coherente con vuestras propias creencias, no celebréis comidas, no decoréis la casa, no hagáis ni recibáis regalos y no os toméis vacaciones, del mismo modo que yo, por ejemplo, no celebro ni dejo de ir al trabajo en Hannuka o en Ramadán. Y que nadie me venga con que la Navidad es una fiesta familiar o es la fiesta de la familia. La Navidad no es nada de eso. Es una fiesta religiosa, una fiesta cristiana (y musulmana, en menor medida, ya que los creyentes del Islam también celebran la natividad de Jesús, aunque para ellos sea profeta y no Mesías). Si la celebramos en familia es porque las familias cristianas tienen costumbre de reunirse para celebrar una de sus fiestas religiosas, no porque esta fiesta tenga nada que ver directamente con la familia. No existen las Navidades laicas. Así que no celebréis el nacimiento de un Mesías en el que no creéis ni el advenimiento al mundo de un Dios que para vosotros no existe. Celebrad si os place la Nochevieja y el Año Nuevo, pero nada más. Ni la Nochebuena, ni la Navidad, ni el Día de los Inocentes, ni la Noche de los Reyes Magos. Porque si siendo ateos ponéis el árbol de Navidad, hacéis regalos y celebráis estas fiestas, estaréis siendo unos hipócritas. Y creo que una de las principales quejas que tenéis contra la Iglesia es la hipocresía, ¿no? Pues a predicar con el ejemplo y a ser coherentes con vuestra forma de pensar. Los que somos cristianos, por nuestra parte, haremos lo mismo.

viernes 27 de noviembre de 2009

¿Tradición o prejuicio?

Me jode muchísimo leer noticias como esta. No entiendo, ni entenderé jamás, cómo es posible que en pleno siglo XXI haya tantos imbéciles empeñandos en mantener tradiciones puramente machistas, retrógradas, discriminatorias y sin ninguna base religiosa. Pero, ¿qué insinúan estos paletos? ¿Que las mujeres somos tan pecadoras, impuras, lascivas, ladinas, arteras y sibilinas que no tenemos derecho a pertenecer a SU cofradía? ¿Qué pasa, que desde los tiempos del Génesis aún se resisten a olvidarse de lo de la manzana (que como todo el mundo debería saber es un relato simbólico)? Joder, es que da vergüenza ajena, de verdad.
Eso sí, cuando uno lee el artículo dos veces, hay otra cosa que resulta lamentable: de tapadillo y en la última línea te comentan, como quien no quiere la cosa, que la hermandad del Santo Entierro,a diferencia de la de la Vera Cruz, que lleva existiendo desde finales del siglo XVI, sí que ha decidido admitir a las mujeres. Mi pregunta es, ¿por qué la primera plana es la mala noticia y no la buena? ¿Por qué lo que la prensa resalta como titular es la decisión machist a y no la profgresista? No es por nada, pero yo a eso lo llamo falta de imparicalidad y manipulación periodística.

Sea como sea, si yo fuera una mujer zamorana acudiría a la Justicia. No es la primera vez que un gremio, cofradía o asociación antigua se niega a aceptar a las mujeres porque sí, por inmovilismo y por machismo redomado (recordemos si no el célebre caso de los pescadores del Palmar (Valencia), que no querían dejar que las mujeres fueran pescadoras). Por foertuna, la Justicia fallçó a favor de las mujeres del Palmar, así que no sé por qué este caso debería ser diferente. A ver cuándo cierto idiotas se dan cuenta de que una cosa es la tradición, y otra muy distinta el perejuicio.

lunes 23 de noviembre de 2009

Gótica


La llegada del frío me pone melancólica. Me ocurre todos los años, desde que era pequeñita. En el momento en que el verano se despide y la estación del sol, las vacaciones y la juerga da paso a la de la melancolía, la lluvia y las hojas caídas, algo dentro de mí se oscurece y no vuelve a renacer hasta la siguiente primavera. Me pongo a mirar la luna y las estrellas, tan brillantes y distantes, en el cielo nocturno, y me da miedo pensar en la inmensidad y en los misterios que me aguardan tras mi muerte. Me da miedo darme cuenta de que un año se acaba, un año se va para siempre, y es un año menos que me queda para morir. Me hace pensar en pérdidas, en despedidas, en cementerios solitarios bajo la helada brisa nocturna y en máscaras venecianas llorando sangre. Me hace sentirme más fría, sola y temerosa que nunca.
Quizás sea porque en esta estación, en estos meses, todo me recuerda a los finales, y yo odio los fianales. Supongo que es porque soy Aries. Aries el el signo zodiacal que rige el nacimiento, el principio y la energía vital creadora, y por eso los finales y los inviernos son tan melancólicos para mí. Es la época del año en que más gótica me siento, con diferencia. La imagen de la dama con colmillos vestida con un largo y vaporoso traje negro, pálida y solemne, tocando el violín sentada en una lápida con un cuervo al hombro mientras le caen lágrimas oscuras por la cara, representa perfectamente cómo me siento cuando el año corre con pasos acelerados hacia su fin.
No hay nada que me congele más el alma que pasear pisando las hojas secan que mueren para siempre al amparo de los árboles desnudos, que notar las gotas de lluvia heladas en la cara, que darme cuenta al mirar desde mi ventana que apenas son las seis de la tarde y el cielo ya está teñido del azul oscuro, denso y líquido, que anuncia la noche.
Desde que era niña, siempre he pensado que me encataría hibernar durante el invierno. ¡Qué alegría cerrar los ojos cuando los días se acortan y el sol se aleja y no volver a abrirlos hasta que los vientos cálidos y los capullos en flor anuncien la primavera!
Pero no es así. Tengo que seguir caminando, que atravesar el otoño y el invierno entre sombras cada vez más largas, entre rosas marchitas, entre nubes tormentosas. Ojalá pudiera dejar de sentirme así.

martes 17 de noviembre de 2009

Héroes olvidados (II): Santa Tamar, la reina guerrera

A veces, aún en épocas de machismo exacerbado como la Alta Edad Media, la Historia nos proporciona ejemplos de mujeres inteligente y valientes que demuestran que son capaces de gobernar, guerrerar y vivir igual o mejor que los hombres. Es el caso de una figura histórica muy reverenciada en los países ortodoxos del este de Europa, pero poco conocida en el sur y el occidente: la reina Tamar de Georgia, una de las pocas santas laicas que hay (y además casada, independiente y guerrera, para mayor gloria). A los que habéis leído Canción de hielo y fuego, seguramente os recordará un poco, por su personalidad, a Daenerys Targaryen (al menos a mí me la recuerda).

Tamar de Georgia, Por la gracia de Dios, Rey de Reyes, Reina de las Reinas de los abjacios, armenios, kakhetios y kartalios, Autocráta de todo el Este y el Oeste, Gloria del Mundo y de la Fe, Campeona del Señor


Tamar, de la Casa Real de los Bagrationi, nació en 1159. En pleno siglo XII, vamos, cuando por lo común las mujeres no eran más que objetos que servían para procear niños, dar placer a sus maridos y servir de floreros en sus casas. Se nota, en cualquier caso, la influencia bizantina en su país y su estirpe, ya que sin duda lo habría tenido mucho más difícil de haber nacido en Europa occidental.
Hija del rey Jorge III de Georgia, desde muy pequeña fue educada en las artes del gobierno y la guerra, igual que si fuera un hombre, ya que estaba destinada a reinar a la muerte de su padre. Desde muy joven destacó por su belleza, astucia, valor e inteligencia, siendo también una joven piadosa, austera y disciplinada, dueña de una férrea voluntad. El rey estaba tan orgulloso de su hija, que la nombró co-regente a los 19 años.

En 1184, Jorge III murió y su hija ascendió al trono, siendo coronada por el arzobispo de Kutaisi. Su familia le había elegido como esposo a Yuri Boboliusky, hijo del Príncipe de Kiev. El joven era guapo, pendenciero y bastante machista (al uso de la época), de modo que despreciaba a su esposa y pasaba el tiempo emborrachándose y organizando orgías. Despreciaba a Tamar como mujer y pocas veces acudía a su lecho, pero después le recriminaba que no se quedaba embarazada porque era "demasiado mayor" (tenía 25 años cuando se casó con él), y seguramente eso la hacía infértil.

Tamar, mujer orgullosa que no estaba dispuesta a tolerar semejantes desmanes, consiguió que se anulara el matrimonio tras acusarle de adicción al alcohol y sodomía. Acto seguido, lo envió a Constatinopla y escogió un nuevo esposo, esta vez elegido por ella: David Sosland, un príncipe osetio. Cuando Yuri supo esto, se sintió ultrajado y trató de compincharse con los nobles que estaban en contra de Tamar para derrocarla y hacerse con el trono (una de las principales razones que ostentaban como excusa, por supuesto, es que era mujer y por ello no estaba capacitada para el gobierno). Pero Tamar, que además de gobernante era una buena guerrera, sofocó las rebeliones, capturó a Yuri y lo exilió permanentemente del reino bajo pena de muerte si osaba regresar. Por lo que se sabe, Yuri terminó sus días en Bizancio, sin pena ni gloria, haciendo lo que mejor sabía hacer: emborracharse y participar en orgías.

Tamar gobernó el reino con mano firme junto a David, con el cual tuvo dos hijos: Gregorio y Rusudani (lo cual demuestra, además, que no era infértil como Yuri decía). Consiguió aplacar a los nobles que murmuraban contra ella otorgándoles honrosos títulos
como gobernadores de provincias, y se dedicó a hacer una política de conquista y expansión. En multitud de ocasiones, Tamar demostró su valor y habilidad en combate, cabalgando a la guerra al frente de sus tropas en diversas ocasiones. Hacia el año 1190, la reina comenzó a intervenir en los gobiernos limítrofes, consiguiendo una victoria total contra los ejércitos del Atabeg de Azerbaiyán, Abu Bakar. En 1199, el ejército georgiano de los hermanos Mkhargrdzeli, sojuzgó a los musulmanes armenios. Alarmado por estos éxitos georgianos, Suleimán II, Sultán de Rumi, coaligado con varios Emires vasallos, atacó Georgia. Ante este ataque, Tamar cabalgó junto a su esposo comandando el ejército que derrotó a Suleimán II en la batalla de Basiani. Más tarde, cuando Bizancio fue atacada 1204 por medio de la infame Cuarta Cruzada, Tamar mandó tropas a Trebizond y Kerasund en apoyo de su pariente, el emperador Alejo III Angelo. En 1209 el emir de Ardabil atacó Georgia, matando a 12.000 georgianos y llevándose de escalvos a muchos más. Un año más tarde, Tamar contraatacó, matando al propio emir y a más de 12.000 musulmanes súbditos suyos como venganza por lo sucedido con los georgianos.
Además de ser una reina guerrera, también fue una mujer piadosa, protectora de la cristiandad, y auspició y mantuvo iglesias y monasterios de lugares tan lejanos como Egipto y Chipre. Era respetada y querida por su pueblo. Bajo su mandado, Georgia se convirtió en un imperio rico, culto y poderoso, lo que se conoce como la Edad de Oro del Imperio Georgiano.
Tamar murió en 1213, siendo sepultada en Gelati, en el panteón familiar de los Bargationi. A pesar de que dejó un imperio sólido y poderoso, su hija la reina Rusudani no pudo evitar la invasión mogola de Gengis-Khan, al cual tuvo que rendir tributo con oro y apoyo militar para que no arrasara Georgia.
La reina Tamar, que fue proclamada en vida Campeona de la Cristiandad, fue canonizada por la Iglesia Ortodoxa, celebrándose su onomástica el día 14 de Mayo.
Aunque la Iglesia proclama como sus principales virtudes "la humildad, mansedumbre, sabiduría, religiosidad, amor al prójimo y belleza", en realidad sólo las cuatro últimas pueden serle adjudicadas en justicia, puesto que Tamar, a la vista de lo que la Historia nos muestra, de humilde y mansa tenía más bien poco. Sin embargo, esto no debe considerarse una falta de virtud, puesto que sin su ambición, orgullo y valor nunca habría sido capaz de conseguir la expansión y la gloria que consiguió para su reino y para toda la cristiandad.

miércoles 11 de noviembre de 2009

Crítica de "Celda 211"

Ayer fui con Tindomion a ver Celda 211. Me ha gustado (e impactado) bastante. A pesar de que no es perfecta, es la mejor película española que he visto desde "El orfanato". Se trata de una mezcla de crítica social, drama carcelario, humor engro y acción trepidante que no dejará indiferente a nadie, respaldada por un guión sólido (sólo flojea en una cosa, que detallaré en el spoiler) y totalmente adictiva, de las que hacen que no puedas despegar la mirada de la pantalla ansioso por lo que va a suceder a continuación.

Esta impactante, brutal, dura y trepidante película de acción, como hay pocas en el cine español, nos muestra lo que sucede cuando Juan, un funcionario de prisiones que acaba de aprobar la oposición, acude al trabajo un día antes de empezar para ir familiarizándose con la situación, y acaba metido de cabeza en un motín carcelario de enormes proporciones (moraleja: hacer horas extras puede perjudicar seriamente su salud y la de los que están a su alrededor).


La película no se queda en un mero visionado de escenas de acción, llenas de tensión, que haberlas haylas y en gran cantidad (yo he estado todo el rato al borde de la butaca y creo que a los demás que había en el cine les ha pasado otro tanto), sino que también entra a denunciar las duras y en ocasiones inhumanas condiciones de vida que sufren algunos presos. Es necesario puntualizar, sin embargo, que esa no es la situación normal de los presos en las cárceles españolas; durante mis prácticas como estudiante de Derecho, tuve la ocasión de visitar una cárcel con el resto de compañeros de la asignatura de Derecho Penitenciario, y lo cierto es que los de segundo grado vivían bastante bien, y de hecho había muy buen rollo entre ellos y los funcionarios de prisiones. Así que, desde luego, si suceden cosas como las de la película sucederán sólamente en los módulos de primer grado y aislamiento.


También es cierto que los guionistas de este filme no saben absolutamente nada de Derecho, ni Penitenciario, ni Penal, ni de ningún tipo, porque uno de los personajes dice que le han condenado a "homicidio en primer grado", cuando cualquiera que se documente un mínimo sabrá que ese delito no existe en España (no hay delitos de primer ni de segundo grado, esa nomenclatura es propio del Código Penal de los EEUU, no de España), sino simplemente homicidio o asesinato. No era tan difícil, bastaba con echarle un vistazo al Código Penal ¬¬U


Recomiendo su visionado a todo el que esté ávido de emociones fuertes y desee ver una buena película de acción.



A PARTIR DE AQUÍ, SPOILERS



Lo mejor:


-El personaje de Malamadre. Luis Tosar hace un papelazo que con toda seguridad será un Goya al mejor actor. Desde el primer momento se convirtió en mi personaje favorito. Es duro y despiadado, sí, pero porque no tiene nada que perder, y no ejerce la violencia gratuita, sino con un propósito bien definido. Su causa es justa y todos los sabemos: las reivindicaciones que hace son más que razonables, y no decide organizar un motín porque sea malo o porque quiera dar por el saco, sino porque sabe que es la única forma de que le escuchen. En el fondo, es un buen tipo, y posee un honor, un sentido de la amistad, un valor y una honestidad que para sí quisieran todos los funcionarios y negociadores que salen en la película, que no dudan a la hora de vender al joven funcionario atrapado si de ese modo consiguen conservar su puesto o salvar su pellejo.


-Que Malamadre sobreviva al final. Impagable la cara de terror que se le queda al traidor colombiano cuando sus ojos se cruzan con los de Malamadre y se da cuenta de que ha sobrevivido, y de que está sentenciado...


-Los efectos visuales, impresionantes (el suicidio que sale en la primera escena hizo que tuviera que apartar la vista de la pantalla, mareada ante la visión de la sangre).


-El guión. Los diálogos son de lo mejorcito que he oído últimamente. Pocas películas pueden hacer que te retuerzas de tensión, te partas de risa y asientas enfervorecido con la cabeza a la vez, pero esta lo consigue con creces.



Lo peor:


-El personaje de Antonio Resines, el "malvado carcelero facha que le pega de leches a los reclusos y seguramente tiene la foto de Franco enmarcada en su mesita de noche", está ya un poco manido, ¿no? Era tan malo maloso que parecía de cartón piedra. Aún así, su muerte me dejó un agradable sabor de boca: estaba pidiendo a gritos que lo matasen.


-La carga de los antidisturbios es el momento más flojo de toda la película, y un fallo de coherencia que impide que alcance la perfección. En primer lugar, queda muy forzado que se autorice una carga de esas características. ¿Desde cuando la policía carga a lo bestia contra civiles desarmados que lo único que hacen es protestar?

En segundo lugar, no me parece creíble que una mujer embarazada se meta en semejante follón; el instinto natural de todas las madres es proteger a su bebé, no correr hacia los antidisturbios con una tripa de seis meses.

Y, en tercer lugar, una porra de goma de los antidisturbios no puede matar a una persona. Hacer perder el bebé a Elena por culpa de un mal golpe en la barriga, sí, pero, ¿matarla? Demasiado inverosímil.

En definitiva, que esta parte está muy cogida con pinzas, no parece más que un recurso forzado para hacer que a Juan se le vaya la pinza ya no tenga nada que perder.


-El asunto de los etarras. Al principio queda bastante bien, pero me decepciona un poco la resolución del asunto. Tanto lío con eso de "los rehenes perfectos" y al final nadie se acuerda de ellos. Además, me fastidió que no los mataran. Mucho ruido y pocas nueces.

martes 10 de noviembre de 2009

La mujer y el soldado

Hace 20 años, cuando yo era una niña pequeña que cursaba segundo de Preescolar y acababa de aprender a leer, vi en la televisión una escena que me impactó mucho y se me quedó grabada en la mente hasta el día de hoy.
Había mucha gente congregada en torno a un muro que estaban derribando. Yo no sabía quién era esa gente, qué hacían allí, dónde estaba el muro o por qué lo estaban demoliendo, pero recuerdo que miraba interesada la televisión porque en los telediarios no hablan de otra cosa desde hacía días. Y, entonces, en la pantalla, junto al muro, apareció una mujer. En la televisión subtitularon lo que dijo, por eso pude entenderla. La mujer, una señora que pasaba de los 50 años, se dirigió a un soldado que estaba junto al muro.
"Entonces", dijo, con una expresión entre incrédula e ilusionada. "¿Puedo pasar al otro lado? ¿Puedo ir a ver a mis hermanos, a los que no veo desde hace 30 años?".
"Sí, claro" contestó el soldado, un hombre joven. "Adelante".
Y la mujer, eufórica de alegría al escuchar la respuesta, abrazó al soldado.
Como ya he dicho, yo, una niña de 6 años, no entendía lo que estaba pasando, pero recuerdo que la imagen me regocijó el corazón. Era lo bastante mayor como para saber lo que es una guerra y un soldado, y me gustó el hecho de que la mujer abrazara al soldado y este la dejara pasar, en lugar de hacerle daño.
Ahora, mucho tiempo después, sé perfectamente que ese muro era el Muro de Berlín, también llamado el Muro de la Vergüenza. Sé lo que significaba, por qué se construyó y cómo consiguió seer derribado. Y, en el 20 aniversario de su demolición, no he uerido ponerme grave hablando de los muros que aún quedan por derribar (el que separa México de EEUU, el que separa las dos Coreas, el de Cisjordania, etc), sino que he preferido compartir con vosotros una anécdota acerca de cómo viví yo aquel momento. Aún hoy pienso a veces en la mujer y en el sodlado, y me pregunto qué sería de sus vidas, qué estarán haciendo ahora, si será felices y cómo recordarán ese momento. Pero de una cosa estoy segura: de que volver a ver a sus amigos y a sus seres queridos, después de tantos años de separación, fue el mejor regalo que pudieron tener en las Navidades de 1989.