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sábado, 4 de julio de 2015
Adepta Sororitas (IV): Las Órdenes y sus doctrinas de combate
En este cuarto artículo acerca del Adepta Sororitas (podéis leer los anteriores aquí, aquí y aquí), quiero centrarme en una parte muy importante de su trasfondo que rara vez se tiene en cuenta, tanto en el juego de miniaturas como en el juego de rol o incluso en las novelas. Se trata de las características y singularidades de cada una de sus Ordenes.
Y es que, no debemos olvidarlo, la Hermandad es una, pero las Órdenes mayores son seis, y tanto éstas como las Órdenes menores que pueden proceder de ellas, poseen una doctrina de combate y unas reglas de vida específicas más allá de los votos que son comunes a todas. Esta información, que forma parte del trasfondo oficial, incomprensiblemente no afecta para nada a las miniaturas del juego de mesa (yo soy partidaria de que cada Orden tenga alguna regla específica que la distinga de las otras, del mismo modo que hay capítulos de Marines con reglas específicas, pero en fin, soy consciente de que estoy predicando en el desierto), ni tampoco al juego de rol, en que se habla de Sororitas de manera genérica pero no se especifican diferencias según a la Orden que pertenezcan (al menos, en los manuales traducidos al castellano por Edge de los que yo dispongo).
Por todo esto, me ha parecido interesante hacer una entrada acerca de este tema: las diferentes Órdenes del Adepta Sororitas y las cualidades, votos y doctrinas de combate que las distinguen del resto de sus hermanas. Está orientada principalmente a efectos del juego de rol Dark Heresy, pero creo que las análisis y las conclusiones son extrapolables a todo el trasfondo en general. A continuación incluyo el cuadro oficial donde se relatan dichas diferencias, y abajo seguiré con las descripciones traducidas en cursiva (la traducción es mía), así como mis comentarios y sugerencias a continuación. Espero que os sea de utilidad. ¡Vamos a ello!
Orden de la Rosa Ensangrentada:
Esta Orden no fue creada formalmente hasta dos milenios y medio después de la fundación del Adepta Sororitas, y por aquella época su Santa patrona, Mina, llevaba largo tiempo muerta. Mina era conocida por ser una oscura y amenazante guerrera, la más agresiva e impetuosa de las compañeras de Alicia Dominica, y su símbolo, adecuado a su carácter, era una rosa roja espinada. Las hermanas de batalla de la Rosa Ensangrentada, resplandecientes con su servoarmadura carmesí, emulan los deseos de Santa Mina de aniquilar a sus enemigos lo más rápido posible, y sus escuadras de Dominadoras son conocidas por la ferocidad de sus asaltos.
Análisis: ¿Quién dijo miedo? Estas son, sin duda, las más aguerridas y valientes de las Sororitas. En el adoctrinamiento se fomenta su agresividad, ya que deben ser la representación de la ira divina, así como la resistencia al dolor y al miedo. También se primará sobre todo el entrenamiento físico. Esto no significa, por supuesto, que dejen de lado ni por un instante la devoción (al fin y al cabo, son Sororitas), pero sí es probable que den más importancia a la potencia física, especialmente a la fuerza y agilidad, razón por la cual las escuadras más prestigiosas de la Orden son las Dominadoras (armas especiales de corto alcance) y probablemente también las Serafines (ataque rápido). El hecho de que las entrenen para exaltar sus emociones en lugar de reprimirlas también significa que son las más "humanas" de las Sororitas, las que con más libertad viven sus sentimientos, y las que más probabilidades tienen de iniciar amistades profundas y relaciones amorosas (de hecho, la única hermana de batalla envuelta en una relación romántica de la que se tiene noticia en el trasfondo oficial del 40K, es una Celeste de la Rosa Ensangrentada), pero la impulsividad y la impaciencia por entrar en combate también hacen que sean las más vulnerables de todas a caer en una trampa o celada orquestada por el enemigo. Serían bien capaces de machacar a un pelotón de berserkers de Khorne sin despeinarse (son casi tan brutas como ellos), pero que el Emperador se apiade de ellas si se enfrentan a cultistas de Tzeench...
Puntos Fuertes: Aguerridas, apasionadas y optimistas.
Puntos Débiles: Impulsivas, impacientes y coléricas.
Unidad predilecta: Dominadoras.
Talento Bonificado: Fuerza y/o Agilidad.
Sugerencia de interpretación: Eres el ángel vengador que lleva la Sagrada Cólera del Emperador a sus más abyectos enemigos. Posees una gran fortaleza física y mental, y te enorgulleces de ello. Sueles decir lo que piensas, no tienes miedo a mostrar tus sentimientos, y tampoco tienes dobleces: lo que la gente ve de ti, es lo que eres. Vives tu devoción a fondo, amas al Emperador con todas tus fuerzas, y no te avergüenza en absoluto llorar de emoción o reír de alegría cuando entonas himnos y alabanzas en su nombre. También amas a tus hermanas y a tus aliados, por quienes darías la vida y derramarías tu sangre sin dudar. Sin embargo, tu corazón apasionado es tan pronto para el amor como para el odio, y cuando te enfrentas al enemigo es posible que a veces la rabia te impida pensar. Ten cuidado e intenta pensar antes de actuar, o tus rivales podrían aprovecharse de tu impulsividad para conducirte a una trampa.
Orden de Nuestra Señora Mártir:
Katherine era reconocida como la segunda al mando de Dominica. Su orden fue nombrada inicialmente "Orden del Corazón Ardiente", en referencia al fogoso carácter de Katherine, pero sus hermanas de batalla lloraron tanto su muerte que se renombraron a sí mismas como "Orden de Nuestra Señora Mártir", y durante muchos siglos vistieron exclusivamente de luto. Incluso entre las guerreras más devotas del Sororitas, las hermanas de Nuestra Señora Mártir tienen reputación por su increíble determinación, inspirada por el deseo de vengar la muerte de sus caídas. Su fuego interior las empuja a destrozar al enemigo por completo, y sin piedad.
Análisis: Al igual que sus compañeras de la Rosa Ensangrentada (por algo son compañeras y vecinas en el Convento Sanctorum), las hermanas de Nuestra Señora Mártir son fogosas y sentimentales. Sin embargo, lo que ellas tienen de coléricas, éstas las tienen de vengativas: lo suyo no es tanto la ira sagrada como la justicia divina, y la imparten de modo implacable: jamás conceden cuartel, jamás toman prisioneros, y no conocen la piedad. Todas su emociones positivas las vuelcan en sus hermanas de batalla y en el Emperador, con los cuales establecen lazos de afecto poderosísimos, pero el resto del mundo es otra cuestión. Matar a un cultista del Caos es algo que cualquier hermana de batalla haría sin vacilar, pero si se trata de purgar a enemigos menos oscuros (es decir, desviados pero no necesariamente malvados), como una comunidad de mutantes o un grupo de herejes meramente doctrinales, las hermanas de Nuestra Señora Mártir son la más indicadas, puesto que son las menos proclives a mostrar compasión aunque los condenados lloren suplicando por su vida. Sin embargo, esto también será una ventaja a la hora de protegerlas contra los engaños del enemigo, pues no se dejarán conmover con facilidad aunque algún artero traidor intente fingir arrepentimiento o debilidad ante ellas. También son las más determinadas y voluntariosas de las Sororitas: cuando tienen una misión, no importa las dificultades o las penalidades que tengan que sufrir, la cumplirán hasta el final o morirán en el intento. Eso sí, cuidado con las misiones a las que se las envía, porque tienen una irritante tendencia a no dejar supervivientes, y muchas veces la Inquisición necesita que alguien sobreviva para poderlo interrogar.
Puntos Fuertes: Decididas, justas y voluntariosas.
Puntos Débiles: Vengativas, implacables y despiadadas.
Unidad predilecta: Celestes.
Talento Bonificado: Habilidad de Armas y/o de Proyectiles.
Sugerencia de interpretación: Felicidades, eres miembro de la Orden más conocida de la Galaxia. Cuando se le pide a un ciudadano imperial que imagine a una hermana del Adepta Sororitas, nueve de cada diez veces se la va a imaginar con tu armadura y tu librea, y lo sabes. Eso significa que tienes una gran responsabilidad, como sin duda tu Superiora siempre se encargará de recordarte: la de dejar bien alto el listón y la merecida fama de tu Orden. Por ello, sabes que no puedes permitirte cometer errores ni vacilar. has aprendido que la fe es tu fuerza y la compasión es tu debilidad: el Emperador es la única salvación y la única verdad posible para la humanidad, y todo el que no lo vea debe ser purgado. Tus oídos son sordos a ruegos de clemencia, peticiones de negociación o rendiciones: tienes un deber que cumplir, la verdad es innegociable, y al enemigo se le aniquila, no se le perdona. Puede que sea duro, pero sabes que la única forma de conservar la pureza y la cordura intactas en el implacable mundo en que te ha tocado vivir, es ser todavía más implacable que él. Jamás darás cuartel a tus enemigos, porque sabes demasiado bien (tu Santa patrona es la mayor muestra de ello, pero no la única) que ninguno habrás de recibir. Mejor matar a cien desviados que llorar la pérdida de una sola de tus hermanas.
Orden del Corazón Valeroso
Las hermanas del Corazón Valeroso creen que tienen el deber de expiar la involuntaria traición que las Sororitas cometieron al apoyar el Reinado de Sangre de Vandire. La Santa fundadora de la Orden, Lucía, era la mayor penitente de las compañeras de Dominica, y sus hermanas de batalla tratan de emular su ejemplo buscando la expiación por el más mínimo pecado que perciben. Como resultado, un desproporcionado número de ellas buscan la redención tomando los votos de Arrepentidas. Santa Lucía es representada con frecuencia sosteniendo la calavera del ejecutado Lord Vandire, como recordatorio de que nunca se debe prestar atención a las palabras de los falsos profetas.
Análisis: Démosle la bienvenida a las Sororitas más emo. La tercera Orden del Convento Sanctorum también prima la pasión por encima de la lógica, pero a diferencia de sus hermanas de la Rosa Ensangrentada y Nuestra Señora Mártir, vuelcan la agresividad y la dureza contra sí mismas en lugar de proyectarla hacia el exterior. Las hermanas del Corazón Valeroso saben bien que la mayor enemiga de todas es una misma: el Emperador es el único ser perfecto, todos los demás humanos tienen un lado oscuro, y más vale dominarlo y doblegarlo como sea o el precio a pagar puede ser muy caro. Las Hijas del Emperador ya cayeron una vez por escuchar a quien no debían, y es perentorio que tal cosa jamás vuelva a suceder. Por ello, las hermanas de esta Orden tienen muy poca paciencia y nula tolerancia contra cualquier herejía o desviación que se aleje de la doctrina oficial, por mínima que sea. Son aún menos transigentes consigo mismas, y la reflexión, el examen de conciencia y la penitencia son una constante en sus vidas. Casi todas se azotan a diario con la scoriada, y sus votos son los más estrictos y restrictivos de todo el Adepta Sororitas. No tienen en gran estima su propia vida, e incluso las que no toman los votos de Arrepentidas luchan y combaten con manifiesto desprecio hacia sus propias vidas. De todas las Sororitas, son las que tienen más afición por la lucha cuerpo a cuerpo.
Puntos Fuertes: Puras, castas y valientes.
Puntos Débiles: Melancólicas, estrictas y fatalistas.
Unidad predilecta: Arrepentidas.
Talento Bonificado: Resistencia.
Sugerencia de interpretación: Eres una persona taciturna y melancólica, y probablemente te hicieron mucho daño en tu vida, mucho más incluso que a las otras huérfanas de la Schola Progenium. El negro es tu color, la tristeza es tu sentimiento, y el martirio tu destino. ¿Cómo podrías estar alegre sabiendo que, por mucho que hagas, jamás conseguirás erradicar todo el dolor, la injusticia y el sufrimiento que asolan el universo? Aún así, jamás dejarás de intentarlo, porque es lo mínimo que le debes al Sagrado Emperador después del sacrificio que hizo por la Humanidad y del tremendo error que tus antecesoras cometieron al apoyar a Vandire. Las lágrimas de las víctimas inocentes, pasadas y presentes, se te clavan en el corazón como dardos, y sólo el dolor que la scoriada provoca golpeando tu espalda es capaz de aliviar en parte el sufrimiento que anida en tu corazón. Y lo que es peor; cada pecado, cada infracción, por pequeñas que sean, hacen aún más pesada la losa que se hunde en tu alma. Anhelas morir gloriosamente en combate, pues el martirio es el fin del sufrimiento y la máxima bendición. De hecho, ahora que lo piensas, ayer te retrasaste dos minutos en llegar a la capilla para los rezos de vísperas... ¿no deberías tomar los votos de Arrepentida?
Orden de la Rosa Sagrada
Al igual que la Orden de la Rosa Ensangrentada, esta Orden tampoco fue fundada en vida de su Santa patrona, Arabella. En vida, Arabella se ganó el sobrenombre de "Libertadora", y muchas de sus hermanas de batalla, especialmente las Vengadoras, son conocidas por rezar pidiendo su inspiración para liberarse de las dudas o de la precipitación cuando necesitan conservar la mente fría y lógica. De todas las guardaespaldas de Dominica, Arabella era conocida por su templanza y disciplina. Sin embargo, bajo su serenidad permanecía la determinación de una guerrera resuelta, y por ello su símbolo es una rosa blanca sujeta por un guantelete. Las hermanas de la Rosa Sagrada, con sus armaduras blancas, encarnan esas mismas virtudes.
Análisis: Las hermanas de la Rosa Sagrada son la antítesis de las de la Rosa Ensangrentada: se guían por la razón, la templanza y la fría lógica. Dan mucha importancia a la meditación y la introspección en su entrenamiento, y cultivan la mente tanto como el físico. Es habitual que las hermanas de esta Orden realicen retiros espirituales y mediten largamente sobre versículos píos o episodios de las vidas de santos, especialmente de su patrona, santa Arabella. En la Orden de la Rosa Sagrada se ven con malos ojos los excesos emocionales y se fomentan la calma, la reflexión, la serenidad y la lógica. Por ello, sus hermanas de batalla son capaces de mantener la cabeza fría hasta en lo más intenso del combate, razón por la cual sus hermanas Vengadoras son tan afamadas; sus armas pesadas, imprescindibles para enfrentarse a enemigos descomunales o destruir carros blindados, necesitan usuarias capaces de mantener la calma y la disciplina incluso en las circunstancias más extremas. Es muy difícil hacerlas caer en una trampa o una celada, ya que jamás toman una decisión sin reflexionar. Sin embargo, siguen una estricta disciplina y mantienen un férreo autocontrol en todo momento, lo cual hace que no sean capaces de expresar sus emociones y que desconfíen de cualquiera que no pertenezca a su entorno cercano.
Puntos Fuertes: Astutas, disciplinadas y racionales.
Puntos Débiles: Frías, desconfiadas y reprimidas.
Unidad predilecta: Vengadoras.
Talento Bonificado: Inteligencia.
Sugerencia de interpretación: Desconfías de los excesos emocionales, y rara vez te los permites. No sueles reír a carcajadas, casi nunca lloras, y cada vez que una emoción te exalta el pecho te esfuerzas por serenarla. El único sentimiento intenso que te permites a ti misma es la devoción por el Dios Emperador, y aún así jamás la exteriorizarás en público hasta el punto de parecer una exaltada. Jamás permites que la pasión domine tu lógica, eres reflexiva, calmada y tienes una mente aguda e inquisitiva. Eres poco dada a bromas, explosiones de alegría o estallidos de cólera, y en tu vida hay una palabra clave: moderación. No te gusta improvisar, crees que las normas están para cumplirlas, y jamás relajas la disciplina, pues eres consciente de que de nada sirven las excelencias físicas si no mantienes la mente alerta y en forma. Probablemente te gusta leer, tienes rutinas establecidas que no te gusta romper, nunca actúas ni hablas sin pensar, y necesitas practicar la meditación y la oración en soledad y recogimiento para conservar la paz y la tranquilidad.
Orden del Cáliz de Ébano
La Orden del Cáliz de Ébano es la más antigua de las órdenes militantes, fundada en los mismos inicios del Adepta Sororitas por Alicia Dominica, Santa patrona de la Hermandad. Dominica guió a sus guerreras en incontables cruzadas contra los enemigos del Imperio, y fue la primera heroína de la Historia en ser proclamada Santa en Vida por la Eclesiarquía. Los uniformes de esta Orden se basan en las ropas originales que lucían las Hijas del Emperador, y su doctrina de combate, una combinación de devoción religiosa con entrenamiento físico, ha permanecido inalterada durante cuatro mil años.
Análisis: El Cáliz de Ébano es la Orden más antigua y venerable del Adepta Sororitas, y por ello tiene gran apego a sus tradiciones. Alicia Dominica fue y sigue siendo la más grande de las Santas de Vida, por lo tanto su doctrina jamás ha de ser olvidada, y debe aplicarse en todo momento. En cierto modo, su doctrina recuerda al puritanismo amalatiano, que considera que es una herejía pretender cambiar o innovar el Imperio porque la función de la humanidad es preservarlo todo tal y como está hasta el despertar del Dios Emperador. Las hermanas del Cáliz de Ébano se sienten orgullosas de su equilibrada doctrina de combate, que básicamente es la que rige todo el Adepta Sororitas, y dados los excelentes resultados que ha tenido desde la fundación de la Hermandad, se tomarían como una afrenta personal el hecho de que alguien intentara cambiarla. Al igual que las hermanas de la Rosa Sagrada, sus vecinas del Convento Prioris, las hermanas del Cáliz de Ébano abogan por la templanza y la disciplina, aunque no rechazan la pasión y el instinto con tanta vehemencia como ellas, puesto que consideran que el equilibrio es la mejor política. Por ello, las hermanas de batalla de esta Orden dan la misma importancia a la devoción que al entrenamientos físico, y combinan ambas en una suerte de combate ritualizado que en mayor o menor medida es utilizado por todas las Órdenes del Adepta Sororitas.
Puntos Fuertes: Organizadas, equilibradas, leales.
Puntos Débiles: Conservadoras, intransigentes y orgullosas.
Unidad predilecta: Serafines.
Talento Bonificado: Voluntad.
Sugerencia de interpretación: Si algo funciona, ¿para qué cambiarlo? Ese es tu lema favorito, y miras con desconfianza cualquier cambio o innovación que aparezca en tu vida. Respetas la tradición y te enorgulleces de ella, eres segura de ti misma, leal a la Eclesiarquía y al Imperio hasta la médula. En el Adepta Sororitas has encontrado el auténtico sentido de tu vida y no tienes mayor aspiración que perfeccionarte en tus habilidades para servir a la Hermandad y al Emperador con la máxima eficiencia. Precisamente por ello, desconfías de todo lo nuevo o diferente, y tienes poca tolerancia con todo aquello que se sale de lo normal o de lo establecido. El cambio es la esencia última del Caos, de modo que cuanto más y mejor se conserven las cosas, tanto mejor para todos. Cuando te encariñas con una persona, suele ser para toda la vida, y los lazos de afecto, amistad y hermandad que tengas con tus allegadas serán casi indestructibles.
Orden del Sudario de Plata
Silvana fue la primera de las lugartenientes de Dominica en ser martirizada, asesinada poco después de que la Orden del Cáliz de Ébano se escindiera en dos órdenes militantes. Una imagen plateada de la calavera de Silvana fue impresa en su sudario, de modo que su Orden, recientemente formada, tomó el Sudario de Plata como nombre y emblema. Silvana ganó renombre por su espíritu altruista y su fe estoica. Rara vez hablaba, porque creía que las hazañas en el campo de batalla decían más de la devoción de una guerrera que cualquiera de sus palabras. Las hermanas del Sudario de Plata, del mismo modo, hablan en raras ocasiones, pero son conocidas por sus numerosos actos de generosidad y heroísmo.
Análisis: La palabra que mejor describe a las hermanas del Sudario de Plata, sin lugar a dudas, es "altruismo". Al igual que las hermanas del Corazón Valeroso, son abnegadas y prestas al sacrificio, pero a diferencia de ellas, no buscan el martirio como un fin en sí mismo, sino que lo aceptan con alegría y fortaleza cuando es el precio por salvar a los demás. Las hermanas de esta Orden saben que han sido elegidas por el Emperador para cuidar de sus fieles; los dones y habilidades de las que disponen no están al servicio de sí mismas, sino de los demás, y para ellas sus propias vidas no tienen valor si se comparan con aquello que deben proteger. Cualquiera de ellas se sacrificaría de buena gana para salvar al resto de sus hermanas, encaran con estoicismo el dolor y la muerte, y jamás actuarán por orgullo, vanidad, o buscando el beneficio propio. Sin embargo, el voto de silencio que practican hace que estén poco acostumbradas a dar su opinión o a llevar la contraria a los demás, lo cual significa que no andan muy sobradas de ingenio o de inventiva, y tampoco cultivan grandes cualidades sociales, por lo que pueden sentirse confusas y perdidas si se ven forzadas a interactuar con personas ajenas a la Hermandad.
Puntos Fuertes: Abnegadas, generosas y altruistas.
Puntos Débiles: Tímidas, ingenuas y apocadas.
Unidad predilecta: Línea.
Talento Bonificado: Percepción.
Sugerencia de interpretación: Estás dispuesta a hacer lo que sea por el Emperador y por todos los fieles y los inocentes que forman parte de su Imperio, pero necesitas que te guíen. Te han entrenado para obedecer a tus Superioras, poner a los demás por delante de ti y aceptar cualquier sacrificio sin vacilar. Por ello, es muy probable que seas una persona apreciada y estimada por todos lo que te conocen, sean hermanas del Adepta Sororitas o no. Sin embargo, tú te sientes incómoda siendo el centro de atención, eres de pocas palabras y no te gusta destacar. Tampoco eres amiga del orgullo ni de la presunción, y prefieres que tus actos, más que tus palabras, sean los que hablen por ti. Puede que no llames mucho la atención, pero cuando no estás todos añoran tu presencia silenciosa y tu discreta sonrisa. Las hermanas de esta Orden son ideales para jugadores de rol que no son dados a muchas palabras o a comentarios ingeniosos y que se agobian teniendo la iniciativa o tomando decisiones rápidas.
jueves, 28 de mayo de 2015
Adepta Sororitas (III): Enriquece tu trasfondo
Si conocéis el mundo de Warhammer 40.000, especialmente si jugáis a Dark Heresy o pensáis hacerlo, sabréis que la religión es una parte fundamental de la vida en el Imperio. Desde los legendarios Marines Espaciales hasta el más pragmático de los adeptos del Administratum, todos los fieles súbditos del Emperador dedican a la fe una parte significativa de su existencia. Si juegas con personajes del Adepta Sororitas, de quienes ya hemos hablado aquí y aquí, es además fundamental conocer oraciones imperiales para poderlo interpretar con un mínimo de coherencia, ya que son las Hermanas de Batalla, muy por encima de cualquier otro ciudadano del Imperio (tal vez sólo las igualen en esto los sacerdotes de la Eclesiarquía) las que más importancia dan a la religión en todos los actos de su vida y más a menudo tienen una oración en la boca. De hecho, sabemos por el material oficial de Warhammer 40.000 y Dark Heresy que la oración forma parte de la vida cotidiana de una Sororitas tanto como la comida, el sueño o el entrenamiento físico, y que su doctrina bélica establece diversas combinaciones de lucha y oración simultánea (es habitual que las Hermanas de Batalla invoquen al Emperador o a sus santos mientras están luchando).
Sin embargo, en el material oficial del juego de rol no abundan precisamente los ejemplos de oraciones. La única que he podido encontrar completa en uno de los libros, de hecho, es la famosa Oración de Batalla del Adepta Sororitas. Aunque estas cuestiones son meramente trasfondísticas y no son imprescindibles para jugar, ni al juego de rol ni al de miniaturas, creo que pueden ser muy interesantes para enriquecer y dar autenticidad al mundo en que por unas horas estamos viviendo los jugadores. Aunque a simple vista parezcan mero atrezzo, se me ocurren bastantes usos para las oraciones imperiales:
-Enriquecer escenas o interpretaciones de PJ o PNJ en la partida, especialmente en momentos clave (oración antes de una batalla, asistencia a un oficio religioso, antes de comenzar un viaje estelar...)
-Dar autenticidad a las escenas de acción jugadas con Marines Espaciales o Hermanas de Batalla, que emplean de manera habitual las letanías de fe durante el combate.
-Fardar delante del máster o de los demás jugadores con lo mucho que te has currado el trasfondo, y de paso conseguir algún que otro PX ;-P
-A la hora de pintar miniaturas, decorar los estandartes, los libros o los sellos de pureza con oraciones reales.
-Rezar antes de tirar los dados (quién sabe, igual el Emperador está escuchando...)
-Dar veracidad y riqueza a la historia si escribes un fan-fiction basado en este mundo.
Como justamente estoy inmersa en una de estas partidas, he estado recopilando oraciones de diversas webs y foros en inglés y castellano. Algunas son oficiales y otras imagino que amateurs, aunque no he podido distinguir claramente entre unas y otras. Si por casualidad alguna fuera amateur y el autor la descubriera aquí, sólo tiene que decírmelo y citaré su autoría en el artículo. De todas maneras, insisto: no soy la autora de ninguna de estas oraciones; mi único mérito ha sido la labor de búsqueda, compilación, y traducción del inglés cuando ha procedido. Sentíos libres de incorporarlas a vuestras partidas, relatos, o a los estandartes de vuestras miniaturas:
ANTES DE UN VIAJE
Oración del Retorno Seguro
Oh, Eterno Emperador,
Que nos miras en soledad,
Y mandas sobre las mareas y tormentas,
Ten compasión de tus siervos,
presérvanos de los peligros de la disformidad,
Para que estemos a salvo en el dominio de los hombres
ANTES / DURANTE LA BATALLA
Oración de Batalla (I)
Oh Emperador Inmortal, ten piedad de nosotros, seres miserables e infieles.
Oh Amo de la Galaxia, protege a tu rebaño de los Alienígenas.
Oh Guardián de la la luz, guíanos a través de nuestra oscura senda con tu esplendor.
Nosotros somos tus guerreros y somos tus sirvientes
Nosotros permaneceremos libres de ceguera en el corazón. Libres de la hipocresía, de la gloria vana y de los engaños
Pero mantén en nosotros el odio, la cólera y la ira. Hacia los impuros, los alienígenas y los herejes.
Por su agonía y su sangre. Por su Trono Dorado y por su Muerte.
Por su destrucción y su resurrección como dios de los Hombres.
Protégenos y mantennos fuertes, a nosotros que luchamos por ti.
Oración de Batalla (2)
Emperador, tus enemigos son abundantes.
Muchos son los que se levantan contra ti.
Pero mi fe me sostiene, no temeré a la legión
que se haya levantado en tu contra.
Oración de Batalla del Adepta Sororitas
A spiritu dominato,
Domine, libra nos
Del rayo y la tempestad,
Emperador, líbranos
De la peste, la tentación y la guerra,
Emperador, líbranos.
Del horror alienígena,
Emperador, líbranos.
De la blasfemia de los Descarriados,
Emperador, líbranos.
De los engendros demoniacos,
Emperador, líbranos.
De la maldición de los mutantes,
Emperador, líbranos.
A morte perpetua,
Domine, libra nos.
Porque solo la muerte pueden esperar de vos,
ninguno se librará de vos,
ninguno será perdonado por vos,
te lo rogamos, destrúyelos.
PARA CEREMONIAS RELIGIOSAS (CIVILES O CASTRENSES)
Ruego al Emperador (Pax Imperium)
Oh, Emperador, escucha mi clamor:
Guíame a través de las noches más oscuras
Endurece como el acero mi corazón contra las tentaciones de los desviados
Hazme descansar en tu luz.
Mi Emperador, júzgame por completo:
Encuéntrame digno de tu gracia
Tócame con fuego para ser purificado
Dime que mi canto tiene tu aprobación
On, Emperador, contémplame postrado:
Para que camine sólo adonde tú me guíes
Hazme permanecer sólo en los lugares que hayas bendecido
Cantaré solamente las palabras que tu pongas en mi garganta
Dios Emperador, escucha mi clamor:
Siéntame a tu lado en la muerte
Hazme uno con tu gloria
Y deja al mundo ver tu favor una vez más
Porque tú eres el fuego en el corazón del mundo
Y el consuelo es sólo tuyo para concedérnoslo.
Himno Imperial
Amemos al Emperador
pues él es la salvación de la Humanidad
Obedezcamos sus palabras
pues su voluntad nos guía hacia la luz del futuro
Atendamos a su sabiduría
pues su voluntad nos protege del mal
Recémosle con devoción
pues él salvará nuestras almas
Honremos a sus sirvientes
pues ellos hablan con su voz
Inclinémonos ante su majestad
pues todos caminamos bajo su sombra inmortal
ADEPTOS DE LA INQUISICIÓN
Oración de la Redención
Que aquellos que siguen a falsos dioses
Y trabajan para engañar a los demás, sepan esto:
No hay sino una verdad.
Todas las cosas son conocidas por nuestro Emperador
Y juzgará vuestras mentiras.
Sin embargo, en el material oficial del juego de rol no abundan precisamente los ejemplos de oraciones. La única que he podido encontrar completa en uno de los libros, de hecho, es la famosa Oración de Batalla del Adepta Sororitas. Aunque estas cuestiones son meramente trasfondísticas y no son imprescindibles para jugar, ni al juego de rol ni al de miniaturas, creo que pueden ser muy interesantes para enriquecer y dar autenticidad al mundo en que por unas horas estamos viviendo los jugadores. Aunque a simple vista parezcan mero atrezzo, se me ocurren bastantes usos para las oraciones imperiales:
-Enriquecer escenas o interpretaciones de PJ o PNJ en la partida, especialmente en momentos clave (oración antes de una batalla, asistencia a un oficio religioso, antes de comenzar un viaje estelar...)
-Dar autenticidad a las escenas de acción jugadas con Marines Espaciales o Hermanas de Batalla, que emplean de manera habitual las letanías de fe durante el combate.
-Fardar delante del máster o de los demás jugadores con lo mucho que te has currado el trasfondo, y de paso conseguir algún que otro PX ;-P
-A la hora de pintar miniaturas, decorar los estandartes, los libros o los sellos de pureza con oraciones reales.
-Rezar antes de tirar los dados (quién sabe, igual el Emperador está escuchando...)
-Dar veracidad y riqueza a la historia si escribes un fan-fiction basado en este mundo.
Como justamente estoy inmersa en una de estas partidas, he estado recopilando oraciones de diversas webs y foros en inglés y castellano. Algunas son oficiales y otras imagino que amateurs, aunque no he podido distinguir claramente entre unas y otras. Si por casualidad alguna fuera amateur y el autor la descubriera aquí, sólo tiene que decírmelo y citaré su autoría en el artículo. De todas maneras, insisto: no soy la autora de ninguna de estas oraciones; mi único mérito ha sido la labor de búsqueda, compilación, y traducción del inglés cuando ha procedido. Sentíos libres de incorporarlas a vuestras partidas, relatos, o a los estandartes de vuestras miniaturas:
ANTES DE UN VIAJE
Oración del Retorno Seguro
Oh, Eterno Emperador,
Que nos miras en soledad,
Y mandas sobre las mareas y tormentas,
Ten compasión de tus siervos,
presérvanos de los peligros de la disformidad,
Para que estemos a salvo en el dominio de los hombres
ANTES / DURANTE LA BATALLA
Oración de Batalla (I)
Oh Emperador Inmortal, ten piedad de nosotros, seres miserables e infieles.
Oh Amo de la Galaxia, protege a tu rebaño de los Alienígenas.
Oh Guardián de la la luz, guíanos a través de nuestra oscura senda con tu esplendor.
Nosotros somos tus guerreros y somos tus sirvientes
Nosotros permaneceremos libres de ceguera en el corazón. Libres de la hipocresía, de la gloria vana y de los engaños
Pero mantén en nosotros el odio, la cólera y la ira. Hacia los impuros, los alienígenas y los herejes.
Por su agonía y su sangre. Por su Trono Dorado y por su Muerte.
Por su destrucción y su resurrección como dios de los Hombres.
Protégenos y mantennos fuertes, a nosotros que luchamos por ti.
Oración de Batalla (2)
Emperador, tus enemigos son abundantes.
Muchos son los que se levantan contra ti.
Pero mi fe me sostiene, no temeré a la legión
que se haya levantado en tu contra.
Oración de Batalla del Adepta Sororitas
A spiritu dominato,
Domine, libra nos
Del rayo y la tempestad,
Emperador, líbranos
De la peste, la tentación y la guerra,
Emperador, líbranos.
Del horror alienígena,
Emperador, líbranos.
De la blasfemia de los Descarriados,
Emperador, líbranos.
De los engendros demoniacos,
Emperador, líbranos.
De la maldición de los mutantes,
Emperador, líbranos.
A morte perpetua,
Domine, libra nos.
Porque solo la muerte pueden esperar de vos,
ninguno se librará de vos,
ninguno será perdonado por vos,
te lo rogamos, destrúyelos.
PARA CEREMONIAS RELIGIOSAS (CIVILES O CASTRENSES)
Ruego al Emperador (Pax Imperium)
Oh, Emperador, escucha mi clamor:
Guíame a través de las noches más oscuras
Endurece como el acero mi corazón contra las tentaciones de los desviados
Hazme descansar en tu luz.
Mi Emperador, júzgame por completo:
Encuéntrame digno de tu gracia
Tócame con fuego para ser purificado
Dime que mi canto tiene tu aprobación
On, Emperador, contémplame postrado:
Para que camine sólo adonde tú me guíes
Hazme permanecer sólo en los lugares que hayas bendecido
Cantaré solamente las palabras que tu pongas en mi garganta
Dios Emperador, escucha mi clamor:
Siéntame a tu lado en la muerte
Hazme uno con tu gloria
Y deja al mundo ver tu favor una vez más
Porque tú eres el fuego en el corazón del mundo
Y el consuelo es sólo tuyo para concedérnoslo.
Himno Imperial
Amemos al Emperador
pues él es la salvación de la Humanidad
Obedezcamos sus palabras
pues su voluntad nos guía hacia la luz del futuro
Atendamos a su sabiduría
pues su voluntad nos protege del mal
Recémosle con devoción
pues él salvará nuestras almas
Honremos a sus sirvientes
pues ellos hablan con su voz
Inclinémonos ante su majestad
pues todos caminamos bajo su sombra inmortal
ADEPTOS DE LA INQUISICIÓN
Oración de la Redención
Que aquellos que siguen a falsos dioses
Y trabajan para engañar a los demás, sepan esto:
No hay sino una verdad.
Todas las cosas son conocidas por nuestro Emperador
Y juzgará vuestras mentiras.
domingo, 17 de mayo de 2015
Los herejes deben morir
Efectivamente.
Todos.
Sin dejar ni uno.
¡Hay que purgar con sangre y fuego al hereje!
Naturalmente, estamos hablando del universo de Warhammer 40.000. La Luz de Valinor es un blog respetuoso y comprometido con el ecumenismo pacífico que de ninguna manera promueve la violencia religiosa en el mundo real :-P
Vale, matadme si queréis, ¡pero necesitaba un título efectista! Tengo comprobadísimo que las visitas a este humilde blog aumentan exponencialmente cuando se habla de Juego de Tronos, religión o política (por este orden) y al menos hablando de religión tengo la excusa moral de haber elegido un título relacionado con la temática de esta entrada. Je, je, je...
Muy bien, muy bien; dejad de apuntarme con esos rifles láser. Antes de agotar vuestra paciencia, os diré que estoy aquí, aprovechando que el bebé duerme, escribiendo esta breve entrada para anunciar que he abierto una web paralela para publicar mi fanfic de 40K, Misterios del Pasado, al que podéis acceder por medio de este enlace. Es la primera vez que expongo al público mis capacidades como escritora (a excepción de algunos relatos cortos que ya fueron publicados en este blog en su momento), y me gustaría mucho que todos vosotros, lectores de este blog, le diérais una oportunidad.
A los que ya conozcan el universo de Warhammer 40.000, poca presentación les hará falta; para los que no los conozcan, les diré que es una distopía futurista, con un ambiente entre cyberpunk y steampunk, donde la humanidad ha conseguido conquistar gran parte de la Vía Láctea formando el Imperio, una poderosa teocracia en la que el Dios-Emperador, el enigmático y poderoso líder de la humanidad, rige el destino de la galaxia desde su Trono Dorado del planeta Tierra, de donde no se ha movido en muchos milenios. A través de las estrellas, sus siervos, soldados, psíquicos y sacerdotes luchan una guerra sin final contra los perversos alienígenas y los terribles poderes del Caos, entidades demoníacas que conspiran para corromper y destruir a la humanidad entera.
Este universo, por si alguien no se ha dado cuenta, no es mío. Forma parte del trasfondo del juego de miniaturas Warhammer 40.000, que derivó en una ingente cantidad de novelas de variadas temáticas (más o menos como hicieron con la Dragonlance) y posteriormente en el juego de rol Dark Heresy. El fanfiction que voy a publicar está basado en una partida real al susodicho juego, que tuve la precaución de ir transcribiendo y adaptando al lenguaje novelístico-narrativo, razón por la cual puedo comprometerme a actualizar la historia con frecuencia y puntualidad británicas sin peligro de que el bebé o la falta de inspiración me causen demoras inesperadas. Es por eso que humildemente os invito a visitar a mi pequeña historia y conozcáis, si queréis, a los personajes que habitan en ella y las aventuras que corren a lo largo de sus páginas. Los capítulos no serán demasiado largos y los actualizaré a razón de un par (como mínimo) por semana. Huelga decir que los más antiguos estarán más abajo, así que ojo con comeros spoilers involuntarios leyendo lo primero de todo.
Pues nada, con esto acabo el interludio. Espero que os animéis a visitar mi pequeño mundo, y quién sabe incluso, a encariñaros con él. En Misterios del Pasado encontraréis intriga, terror, acción, violencia (¡esto es 40K!)... y sí, también un poco de amor.
Cualquier comentario, duda, sugerencia, crítica constructiva, etc... serán más que bienvenidos :-)
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For the Emperor!!!,
frikadas
sábado, 28 de febrero de 2015
Adepta Sororitas II: Sugerencias de interpretación en Dark Heresy
Ya hemos hablado en una entrada anterior de las Hermanas de Batalla de Warhammer 40.000. En esta ocasión, me gustaría centrarme en su interpretación como PJ's o PNJ's del juego de rol Dark Heresy.
De momento hay dos manuales en castellano que pueden servir de guía: el básico del juego y el complemento Manual del Inquisidor. El manual básico está diseñado exclusivamente para jugar llevando acólitos de un séquito inquisitorial, y claro, otras opciones como llevar Astartes, Sororitas... hacen necesario acudir a las expansiones. En el caso de las Sororitas, por cierto, han sacado una muy chula llamada Blood of Martyrs, que sin embargo a fecha de hoy aún no está traducida al castellano. Le he echado un vistazo a la edición en inglés y la verdad es que, aunque tiene información útil, se puede jugar perfectamente con una Hermana de Batalla usando sólo el Manual del Inquisidor, siempre y cuando no te importe tener unos Actos de Fe un poco más genéricos y un poco menos brutos.
Por cierto, como anécdota, resulta que en Blood of Martyrs llaman a las Sororitas "Brides of the Emperor", es decir, Esposas del Emperador, lo cual me parece una cagada trasfondística de proporciones épicas, ya que el título de Esposas sólo lo tuvieron durante la herejía de Vandire, cuando además de guardaespaldas privadas y ejército personal de ejercían de según qué cosa mucho menos digna con la excusa de "es que soy el representante de Dios Emperador en el mundo y lo que yo te pida tú lo haces"; tras la Era de la Apostasía, recobraron su nombre original de "Hijas del Emperador" y lo de "esposas" pasó a considerarse en el mejor de los casos un insulto, y en el peor, una herejía. De ahí que me sorprenda que los encargados del trasfondo de "Blood of Martyrs" hayan dejado pasar semejante gazapo.
Sea como sea, a la hora de jugar a Dark Heresy existe una cuestión básica: ¿cómo interpretar correctamente a una Hermana de Batalla?
Se puede tirar por dos caminos. Uno es el más fácil: no complicarse la vida e ir a lo básico; esta es una partida de acción, estamos en el cuadragésimo primer milenio, vamos a matar herejes, así que a tomar por culo: interpreto a una fanática religiosa de gatillo fácil. Tus superiores te señalan un enemigo, tú gritas "¡Por el Emperador!" y te lo cargas de la manera más rápida y contundente posible. Pasas tu tiempo libre rezando y flagelándote, y que investiguen e interaccionen con el mundo los demás, que para algo te has gastado todos los puntos de creación del personaje en doparte las habilidades físicas y de combate. Fin.
Para muchos jugadores de Dark Heresy, esta interpretación podría ser totalmente aceptable (y de hecho, extrapolable a la Guardia Imperial, a los Marines Espaciales, y prácticamente a todo el mundo). Mucha gente no se complica la vida y decide interpretarlas así, lo cual puede resultar práctico en jugadores con poca experiencia interpretando que no quieren complicarse mucho la vida, o en partidas de acción pura y dura, de esas que parecen una copia exacta del juego de miniaturas donde la historia empieza in res media, en el ojo del huracán, y la cosa consiste en asaltar la mazmorra de cultistas caóticos y empezar a repartir ostias, al estilo dungeon pero con servoarmaduras y rifles bólter en lugar de espada +20 y cota de malla reforzada.
El problema viene, por supuesto, cuando la partida es algo más larga o tiene componente narrativo. En este caso, el simple mata-mata ya no vale, y se hace necesario plantearte las cuestiones que todo buen jugador de rol debe plantearse su personaje. Por ejemplo: ¿Quién es? ¿Cómo ha llegado a donde está ahora? ¿Cuál es su pasado? ¿Y sus metas en el futuro? ¿Qué ama? ¿Qué odia? ¿Cuáles son los rasgos más destacados de su personalidad? ¿Quiénes son sus mejores amigos? ¿Le queda familia?
Porque, recordémoslo, las Hermanas de Batalla, por muy puras y fervorosas que sean, no dejan de ser seres humanos. Eso significa que, por muy adoctrinadas que estén, tienen sentimientos y debilidades, virtudes y defectos, risa y llanto, como cualquier otra persona.
Y como a mí lo que me gusta cuando juego a rol interpretar es a personas que parezcan reales, sean del Adepta Sororitas, de la Guardia Imperial, del clan Tremere o de la Orden Jedi, he tomado en cuenta una serie de directrices que creo que puede ayudar bastante a darle profundidad, autenticidad y humanidad a una Hermana de Batalla. Como he tenido que leer mucho foro y mucho blog en inglés, pero me consta que hay bastantes jugadores de habla hispana de Dark Heresy, comparto aquí mis reflexiones y sugerencias, por si acaso os resultan de utilidad, ya sea para llevar un PJ del Adepta Sororitas, o para masterear como PNJ una Hermana de Batalla que sea algo más que una tía con melenita de las Virtudes y cara de fanática que lo único que sabe hacer es apretar el gatillo del bólter y gritar: "¡herejía!".
1) El fanatismo no implica irreflexión.
Vale, puede que en una minoría sí, pero no puede ser algo generalizado entre las Hermanas de Batalla. Por supuesto que son fanáticas religiosas, eso no lo duda nadie (de hecho, ninguna chica que no muestre una piedad, una devoción y una lealtad al Emperador a prueba de bombas es seleccionada para el Adepta Sororitas), pero eso no significa que vayan a obedecer cualquier orden porque sí, por absurda, cruel o manifiestamente injusta que sea.
Esta conclusión a la que he llegado tiene un motivo, y ese motivo se llama Goge Vandire. Cualquier que se haya molestado en conocer el trasfondo del Sororitas debería conocer esta historia: un perturbado mental, mezcla de Maegor el Cruel y Aerys el Loco, consiguió ser a la vez Señor del Administratum y Gran Eclesiarca, con lo cual se convirtió en un tirano megalómano. Afirmaba que el Emperador actuaba y hablaba a través de él, y creyéndose casi un dios, no vaciló en hacer lo que le daba la gana, incluyendo torturar por las buenas a gente inocente "porque así se purifica su alma" y condenar a millones de personas a muerte por herejía bajo las premisas más absurdas. Como guardia personal, tenía a un grupo de mujeres guerreras, las Esposas del Emperador, conocidas por su gran fe y devoción. Esto nos lleva a una inevitable pregunta: ¿por qué le obedecían? ¿Por qué Alicia Dominica y las demás Hermanas, tan piadosas y fervorosas como para ser consideradas más adelante santas en vida, no actuaron desde un principio contra Vandire y le dejaron cometer las burradas que cometió, incluyendo usarlas a ellas no sólo como guardia privada sino como harén personal?
La respuesta se encuentra en el primer encuentro que Vandire tuvo con ellas. Según cuenta la historia, cuando se enteró de que en el planeta San Leor había un grupo de mujeres, piadosas guerreras, que se hacían llamar las Hijas del Emperador, decidió "concederles el honor de una visita". El tío fue ya con un clarísimo plan a visitarlas; acudió con una procesión espectacular, afirmó ser el representante del Emperador, y les exigió pleitesía. Al principio ellas no reconocieron su autoridad y no le dejaron entrar (es decir, pensaron por sí mismas, y dedujeron que ese sujeto no era trigo limpio). Sin embargo, Vandire les ofreció una prueba de que contaba con el favor del Dios Emperador: ordenó a uno de sus soldados que le disparara, y el disparo rebotó sin causarle daño mientras un haz de luz brillaba en torno a él. Ni las mujeres guerreras ni nadie más sabían que Goge Vandire llevaba escondido un rosario eclesiástico que daba poderes místicos de protección. En resumen, que utilizó un truco para engañarlas. A partir de ahí, las mujeres cayeron como pajaritos: aceptaron que él las renombrara como Esposas del Emperador y que las utilizara como le dio la real gana. ¿Por qué? Porque las convenció de que su autoridad sobre ellas era válida y legítima.
A los que vean la serie Juego de Tronos, les sonará una frase que la reina Selyse le dice a Melissandre de Asshai en la cuarta temporada: "Ningún acto hecho en servicio del Señor puede ser considerado jamás un pecado". Esta frase resume perfectamente el espíritu que movió a las Esposas del Emperador. En Juego de Tronos, Selyse la dice para convencerse a sí misma de que no pasa nada porque Melissandre se esté trajinando un poco a su marido, aunque obviamente la situación no le gusta nada. Probablemente Alicia Dominica y las demás dirían lo mismo cada vez que Goge Vandire torturaba o condenaba a muerte arbitrariamente a un inocente, promulgaba leyes absurdas, o les decía que se levantasen la falda y abrieran las piernas; seguramente ninguna de estas cosas les parecía bien, puede que incluso les repugnaran... pero, ah, si lo decía el representante del Emperador, tocaba tragar hasta el fondo (nunca mejor dicho), pensaran lo que pensasen. O mejor, sin pensar ni nada, que era más fácil.
El final de esta historia es bien conocido: al final, Sebastian Thor se levantó contra Vandire, la rebelión llegó al Palacio Imperial, y los Adeptus Custodes convencieron a Alicia Dominica y sus chicas a presentarse ante el Trono Dorado, donde el Emperador de algún modo les reveló la verdad: que habían sido manipuladas, pervertidas y engañadas, que Goge Vandire era un loco, un asesino y un impostor, que todas esas burradas jamás habían sido cometidas por orden ni por inspiración suya. Esta revelación las cabreó tanto que Alicia Dominica en persona fue de inmediato a ver a Vandire y le cortó la cabeza con su propia espada, lo cual demuestra el poco cariño que las Hermanas de Batalla tenían en realidad por este personaje y lo contentas que estaban de tener por fin una excusa para mandarlo al infierno, porque, la verdad, ¿después de setenta años con él lo mataron sin dudar y con tanta mala sangre? Mucho cariño, lo que se dice mucho cariño, no le tendrían. Seguro que además de detestar en el fondo de su corazón las burradas que hacía, estaban hartas de ser sus meretrices particulares, porque lo primero que hicieron después de matarle fue renunciar para siempre al título de Esposas del Emperador y retornar a su nombre original, el de Hijas del Emperador. Y a pesar de todo le habían estado sirviendo fielmente hasta entonces, sólo porque pensaban que tenía autoridad.
¿Por qué he contado todo este rollo? Porque creo que el asunto de la Herejía de Vandire debió darle una lección muy seria a Dominica y sus muchachas: no vuelvas a obedecer sin pensar.
El Credo Imperial tiene unas normas morales muy claras. El Emperador se preocupó de transmitírselas a la Humanidad. Eso significa que las Sororitas deben en primer lugar lealtad al Emperador, y luego a todos los demás. Ni lo que digan la Canonesa, el Inquisidor o el Eclesiarca de turno puede estar, para una Sororita, por encima de su propio juicio moral y sentido común; de lo contrario se estarían arriesgando a volver a repetir el error que sus antecesoras cometieron con Goge Vandire. Una Sororita no puede obedecer a ciegas si se le da una orden inmoral, cruel o injusta. Si resulta, por ejemplo, que un sacerdote joven e idealista acusa a un obispo de estar gastando demasiado dinero en embellecer su palacio en lugar de alimentar a los pobres de la ciudad, y el obispo se cabrea y ordena a su guardia de Hermanas de Batalla que ejecute al sacerdote por hereje, las Hermanas no sólo deberían negarse a obedecer, sino que tendrían que detener al obispo y ponerlo a disposición de Ordo Hereticus. Tres cuartas partes de lo mismo con un Inquisidor que, por ejemplo, decida ordenar un Exterminatus. Lo que deberían hacer las Hermanas de Batalla en ese caso es solicitarle un plazo de tiempo razonable para poder evacuar a los ciudadanos leales del planeta, aunque ello implique un grave riesgo para sus vidas.
En resumen: que una Hermana de Batalla conoce el Credo Imperial, conoce las enseñanzas del Emperador, y las sigue. Del mismo modo que no perdonará a una cábala de cultistas del Caos sólo porque un superior se lo ordene, tampoco cometerá ni permitirá matanzas o torturas indiscriminadas contra inocentes sólo porque ese mismo superior las ordene.
2) Virtudes básicas de una Hermana de Batalla:
Aunque cada personaje tenga su personalidad y sus particularidades, considero que hay una serie de características fundamentales que toda Sororita debe poseer, porque si no, directamente no habría llegado a ser una Sororita:
-Fe: La más obvia. Para una Hermana de Batalla, el Emperador está por encima de todo, incluso de ella misma. Debe ser incorruptible, sus creencias no pueden vacilar, y el Caos no debería poder tentarla. Por algo es el cuerpo imperial con la tasa más baja de corrupción, con diferencia.
-Lealtad: Eso no significa que la fe sea lo único de su vida, pero sí que será lo más importante. Una Hermana de Batalla tendría que ser capaz de actuar contra cualquiera que traicione al Dios Emperador, incluso si se trata de alguien a quien ella aprecie.
-Valor: No pueden vacilar ante el enemigo, por terrible que sea. Si sabes que es la divina benevolencia del Emperador la que te espera en la otra vida, no puedes temer a la muerte. El único temor de una Hermana de Batalla debería ser fallar al Emperador o corromperse.
-Abnegación: Una Hermana de Batalla sabe que sirve a algo más grande que ella misma, a un propósito mayor, al Dios Emperador. Asimismo, ha sido adoctrinada durante muchos años para abandonar lo más posible el individualismo e integrarse en su Hermandad. Por todo ello, un PJ Sororitas debería poner siempre a sus Hermanas, a sus superiores y a sus protegidos por encima de sí misma. No son egoístas, no buscan riqueza, fama ni poder, y desde luego miran antes por su deber y por el bien de sus compañeras que por su propia supervivencia. Si un batallón de Sororitas debiera luchar a muerte y fuese necesario que una de ellas escapara con vida para pedir refuerzos o informar de la situación, ninguna querría ser la elegida ni se ofrecería voluntaria; todas desearían luchar hasta el final junto a sus Hermanas y la "informadora superviviente" lo sería a su pesar.
-Disciplina: Las Sororitas son extraordinariamente disciplinadas. Están entrenadas para resistir la tentación, la duda y el miedo. Es casi imposible tentar o corromper a un PJ Sororitas, y si llegara a ocurrir de todos modos, la Hermana en cuestión debería confesar su pecado y conforme a la gravedad hacer una dura penitencia o incluso tomar los votos de Arrepentida.
3) Defectos más comunes en una Hermana de Batalla:
Del mismo modo que hay virtudes, tenemos los defectos. Como he dicho antes, cada persona es un mundo, pero hay una serie de defectos que suelen tener todas las Hermanas de Batalla:
-Fanatismo: Lo mismo que vuelve a las Sororitas incorruptibles, las vuelve fanáticas. Una Hermana de Batalla jamás, nunca, bajo ninguna circunstancia, tendrá tolerancia alguna hacia religiones, filosofías o puntos de vista que difieran del Credo Imperial. Asimismo, jamás pactarán o perdonarán a un agente de los Poderes Ruinosos o a un cultista del Caos.
-Temeridad: Muchas Hermanas de Batalla están tan ansiosas por demostrar su ferviente lealtad al Dios Emperador, que para no sentirse cobardes o desleales son capaces de tomar acciones realmente temerarias. Cuidado con crear un PJ demasiado irreflexivo en este sentido, porque las Sororitas que dejan que el celo fanático lo controle todo son excelentes candidatas a un martirio prematuro.
-Frialdad: No todas las Sororitas son frías emocionalmente, pero todas presentan una notoria falta de compasión hacia cualquiera que consideren enemigo del Emperador. Da igual la pena que le dé al jugador ver a un mutante suplicando clemencia de rodillas, a un hereje gritando de terror ante la visión de la pira donde va a ser quemado o a una madre llorando porque se llevan a su hijo, psíquico emergente, a una nave negra inquisitorial. Ninguna de ellas vacilará lo más mínimo a la hora de cumplir con su deber, y si lo hicieran deberían purgar esa debilidad con una durísima penitencia.
-Ingenuidad: Casi todas las hermanas del Adepta Sororitas son huérfanas de la Schola Progenium. Eso significa que desde su más tierna infancia han vivido encerradas en un exclusivo internado donde las han mantenido apartadas del resto de la sociedad. Y tras profesar como novicias en un convento de la Hermandad, han seguido aisladas, viviendo su adolescencia y juventud encerradas tras sus muros y siguiendo una disciplina estricta de estudio, plegaria, adoctrinamiento mental y entrenamiento físico. Lo cual significa que todas, a excepción de las Hermanas Dialogantes, deberían tener una incapacidad social más o menos acusada, o por lo menos una ingenuidad patente ante los aspectos más mundanos de la vida civil. Cuidado con jugar un PJ del Sororitas experimentado socialmente; más vale que haya algo en un trasfondo que lo justifique, o se estará interpretando al personaje de manera incoherente.
4) ¿Qué puede y no puede hacer una Hermana de Batalla?
En principio esto tiene una respuesta obvia: puede rezar, obedecer a sus Superioras y matar herejes; no puede pecar, caer en la herejía ni vacilar en el cumplimiento de su deber. Todo eso es correcto y está muy bien, pero hay cosas que no son tan obvias. Tras estudiar el trasfondo oficial del juego (tanto de rol como de miniaturas) y las novelas oficiales, creo que es necesario puntualizar una serie de cosas que las Hermanas de Batalla pueden hacer y otras que no pueden, a pesar de que no sean obvias. Tenedlas en cuenta.
Qué puede hacer una hermana del Adepta Sororitas, según el canon:
-Puede entrar a formar parte de las filas de la Inquisición como Hermana Acólita: A pesar de que la forma habitual de reclutamiento de las Sororitas por parte de un Inquisidor es convocar a las militantes de una Orden en una guerra de fe, también puede pedir la asistencia de una de ellas, o de un grupo pequeño, como Acólitas en una cábala. Tal vez necesite guardaespaldas de confianza, una fuerza de choque permanente para combatir herejes, una diplomática fiable o una médico excelente entrenada para asistir a los demás acólitos en situaciones de combate. Sea cual sea el motivo, un Inquisidor, especialmente si es del Ordo Hereticus, tiene la potestad de exigir al Adepta Sororitas la cesión de una o varias hermanas para su cábala. Aunque dejen la vida monacal mientras dure su servicio, las Hermanas Acólitas seguirán siendo miembros del Adepta Sororitas a todos los efectos, atadas a las reglas y las obligaciones de su Orden, y deberían tener un confesor asignado que las asista en el cumplimiento de sus deberes.
-Pueden establecer lazos profundos de amistad: Las Sororitas siguen siendo seres humanos, y del mismo modo que puede llegar a tener relaciones muy cercanas con algunas hermanas de su Orden, también pueden tenerlas con otras personas con las que se relacionen regularmente, ya sean sacerdotes, militares o acólitos inquisitoriales. Sin embargo, hay que tener en cuenta que por profundos que sean sus lazos de afecto o amistad eso no las detendrá lo más mínimo a la hora de castigar a sus amigos si estos caen en cualquier tipo de desviación o herejía.
-Pueden enamorarse y mantener relaciones sexuales: Como ya comenté en mi primera entrada sobre las Hermanas de Batalla, esto es canon y aparece reflejado en la novela oficial Cain's Last Stand, de Sandy Mirchell. En muchos foros sobre 40K y Dark Heresy la gente suele finiquitar esta cuestión cada vez que surge con un "imposible, son monjas guerreras", o "imposible, son las esposas del Emperador". Respecto a lo de esposas del Emperador, más vale no decírselo a ninguna Sororitas en la cara porque ese era el indigno título que les dio Goge Vandire y no es más que una forma sutil y erudita de llamarlas putas. En cuanto a lo primero, conviene recordar que la religión imperial NO es el cristianismo (ni se le parece), y que una hermana del Sororitas tiene muy poco que ver con una monja cristiana. Si una Hermana de Batalla tiene la oportunidad y conoce a la persona indicada, no hay nada que le impida enamorarse y establecer una relación sentimental, con sexo incluido. Ahora bien, para interpretar tal cosa de forma realista habrá que tener en cuenta tres factores:
1) Es poco probable que exista un "flechazo". En estas cuestiones la Hermana irá con pies de plomo y es poco probable que se lance a los brazos de alguien a quien no conoce bien, o con quien podría tener desavenencias doctrinales o vitales en el futuro.
2) Si practica el sexo, tendrá que ser con alguien a quien ame profundamente y de una manera que excluya la depravación o la lascivia descarnada. Nada de 50 Sombras de Lord Inquisidor, por favor. Las prácticas sexuales depravadas o el sexo por puro placer están demasiado cerca de Slaanesh para que una Sororita los considere admisibles.
3) Para el amor rigen las mismas reglas que para la amistad: por profundos que sean sus sentimientos, una Hermana de Batalla jamás dejará que se interpongan en el cumplimiento de su deber, y desde luego no vacilará en matar a su amado si este comete herejía o blasfemia. Puede que le duela profundamente, y hasta es posible que a continuación haga los votos de Arrepentida para purgar con su propia muerte el pecado de su ser querido, pero no vacilará en aplicarle el castigo que merezca. Una analogía perfecta de esta situación podemos encontrarla en Drácula, cuando Arthur Holmwood se ve obligado a destruir a Lucy Westenra cuando se convierte en vampiresa. Le duele profundamente matar a su prometida, pero sabe que al hacerlo está liberando su alma de la corrupción.
-Pueden mostrar sentimientos y sentido del humor: una Hermana de Batalla no es una tecnoadepta del Culto Mecánico. Puede llorar, reír, emocionarse, contar chistes... en definitiva, puede comportarse como un ser humano que siente emociones humanas. Aunque sólo muestre su verdadero ser a las personas en quienes realmente confíe, lo hará.
Qué NO debería hacer una Hermana de Batalla, aunque no parezca obvio:
-No pueden actuar con crueldad: Aunque las Sororitas sean despiadadas con los impíos y no vacilen ni duden a la hora de ejecutarlos, acribillarlos o quemarlos vivos con sus lanzallamas, no se recrean al hacerlo. No son torturadoras. Y desde luego, no siente placer en causar muerte o destrucción. Para ellas la violencia es un mal necesario cuyo uso debe estar justificado. Quien se complace en inflingir dolor, alimenta a Slaanesh, quien se solaza en la matanza, sirve a Khorne. Una Hermana de Batalla preferiría estar muerta antes de rendirse a las oscuras tentaciones de cualquiera de ellos.
-No pueden perdonar ni comprender la herejía: Por simpáticos o indefensos que aparenten ser los herejes, las Sororitas no deberían poder empatizar con ellos. Son fanáticas acérrimas del Credo Imperial. Incluso las Hermanas Hospitalarias, que son las más bondadosas y compasivas de todas las Sororitas, se sienten imbuidas de sagrada cólera ante la blasfemia o la herejía. Lo que sí pueden hacer, no obstante, es usar su inteligencia y sentido común para dilucidar si una herejía es realmente tal, o el hereje en realidad es quien está intentando usarlas para acabar con alguien cuyas reivindicaciones son legítimas.
-No pueden regodearse en la penitencia: Las Hermanas del Adepta Sororitas poseen un tipo de látigo llamado scoriada que está diseñado para ser doloroso sin causar excesivo daño. Esto es debido a que las penitencias más comunes de las Sororitas son el ayuno y la flagelación, y suelen aplicárselas ante la falta más nimia. También las usan como entrenamiento para desarrollar resistencia al dolor o a las privaciones en batalla. Sin embargo, una penitencia no deja de ser un castigo, y como tal, es algo molesto y doloroso. Las Hermanas de Batalla jamás deberían "disfrutar" al azotarse con la scoriada, o corren nuevamente el peligro de entregarse con ello a una perversión de Slaanesh.
-No pueden olvidarse de rezar o relajar su disciplina: Para una Hermana de Batalla, la oración, la fe y la devoción son de importancia capital en su vida. Rezan incluso mientras combaten; de hecho su doctrina de guerra combina lucha y oración. Por jovial que sea una Sororita, jamás dejará de tener presente la religión, y por supuesto tendrá nula tolerancia hacia los chistes o burlas acerca del Emperador, la Eclesiarquía o el Credo Imperial, aunque hayan sido expresados sin verdadera mala intención.
Bueno, de momento esto es todo. Creo que me ha salido una entrada bastante larga con este tema, y espero haber solventado la mayor parte de las cuestiones que puedan tener los jugadores de Dark Heresy a la hora de llevar un PJ o PNJ del Adepta Sororitas. Si alguien tiene alguna duda o desea ampliar información sobre el tema, que me lo haga saber en los comentarios, e intentaré contestar de la forma más rigurosa y objetiva posible :-)
sábado, 13 de diciembre de 2014
Adepta Sororitas I: Las Hermanas de Batalla frente al feminismo
Es mi intención, ahora que parece que tengo un poco más de tiempo para escribir, redactar una serie de artículos en este blog sobre un ejército de Warhammer 40.000 que es uno de mis favoritos tanto por estética como por trasfondo: el Adepta Sororitas, conocido comúnmente como las Hermanas de Batalla.
El primero de estos artículos es una visión general de las Sororitas en cuanto a figura feminista, o si se prefiere, en comparación con el resto de "modelos femeninos de acción" que suelen aparecer en los comics y películas de fantasía, ciencia-ficción y acción/aventuras.
Para empezar, está la cuestión básica: ¿qué es el Adepta Sororitas? Se trata de una hermandad formada exclusivamente por mujeres, cuyo origen se encuentra en el final de la Era de la Apostasía y la fundación de la Inquisición: después de que el siniestro y demente Goge Vandire se hiciera a la vez con el control de Eclesiarquía y Administratum imperial y extendiese un reino de terror y demencia por toda la galaxia, el decreto pasivo de Sebastian Thor (el heroico clérigo que lo derrotó) estableció que "la Eclesiarquía no podría tener hombres armados a su servicio". Paradójicamente, el machismo inherente a este decreto (al hablar de "hombres armados") fue el motivo por el que el Adepta Sororitas nació como una hermandad exclusiva de mujeres: oficialmente están al servicio de la Eclesiarquía, pero también debían vigilarla (son a la vez guardianas y guardias, por decirlo de alguna manera) en nombre de la Inquisición, de la cual son el brazo armado. Están organizadas en cuatro tipo de órdenes: militantes (guerreras), famulatas (diplomáticas), dialogantes (eruditas), y hospitalarias (médicos y enfermeras). Se trata de mujeres fanáticas y disciplinadas, altamente entrenadas y con una fe inquebrantable, que deberían ser desde ya, si es que aún no lo son, el ejército ficticio favorito de cualquier mujer que se auto denomine feminista.
¿Por qué, en mi opinión, las Hermanas de Batalla son lo más refrescante, feminista y satisfactorio que hay hoy en día en el mundillo de la fantasía/ciencia-ficción? Vayamos a ello.
-Armaduras funcionales: Todos sabemos cómo se representa a las mujeres en las películas y en los comics. Incluso si son heroínas guerreras con un papel activo, llevan una indumentaria muy poco práctica que las presenta como objetos sexuales frente al lector o espectador. En personajes como Power Girl, Wonder Woman, Red Sonja, Elektra, White Queen... priman totalmente la estética y el erotismo frente a la comodidad o la funcionalidad. A menudo las armaduras de las heroínas de anime, videojuegos y fantasía son más vistosas que prácticas o defensivas; se trata de piezas meramente decorativas, pensadas para embellecer o sexualizar a la guerrera, no para protegerla. Incluso personajes de vestiduras más "recatadas" como Catwoman van por ahí en tacones de aguja, que como todo el mundo sabe son comodísimos para pelear.
Las Hermanas de Batalla, en cambio, llevan armaduras funcionales. Se trata en realidad de servoarmaduras, cerradas herméticamente, que no sólo no dejan ningún cacho de carne al aire sino que son rígidas por completo (algunos representan el torso como un corsé, pero se trata de errores cometidos por autores de fan-art que priman la estética sobre el realismo). Están diseñadas para proporcionar un blindaje completo, protección total contra gases nocivos o toxinas, e incluso permiten la supervivencia bajo temperaturas expremas y en el vacío (al menos mientras el oxígeno dure). Tampoco llevan tacones, y aunque en el torso llevan marcados los pechos, estos no están resaltados en exceso (vuelvo a hablar del modelo oficial; los fan arts son otro cantar).
De acuerdo, puede haber argumentos en contra sobre las armaduras con pechos, como plantea este artículo (os lo recomiendo si controláis el inglés), pero los argumentos contra este tipo de armaduras se basan en dos factores principalmente: que esos dos montículos no hacen resbalar el filo de la espada enemiga lejos de tu pecho sino todo lo contrario, y que esas dos piezas pueden hundirse hacia dentro rompiendo el esternón y causando la muerte a la guerrera. Esto es cierto en el caso de las armaduras medievales, pero cuando hablamos de Hermanas de Batalla creo que hay que matizar: respecto al primer asunto, debemos recordar que son más dadas a las armas a distancia que a las de cuerpo a cuerpo (sus armas más utilizadas con el bólter, la pistola de plasma y el lanzallamas). Las armas como las espadas de energía son usadas habitualmente sólo por las lideres, como canonesas o palatinas. De hecho, las únicas hermanas especializadas en el combate cuerpo a cuerpo son las Arrepentidas, que directamente no llevan armadura alguna porque como su objetivo es morir heroicamente en batalla sacrifican el blindaje en pro de la agilidad, y van armadas con evisceradores. Respecto a la segunda cuestión, hay que tener en cuenta que las servoarmaduras (tanto las ligeras de las Sororitas como las pesadas de los Marines) están hechas de ceramita, no de acero, lo cual implica que pueden ser quebradas o perforadas, pero no hundirse hacia dentro.
-Físico imperfecto: Las hermanas del Sororitas son delgadas y fibrosas. Algo muy lógico, si tenemos en cuenta que viven en un estricto régimen monacal y entrenan varias horas todos los días como guerreras de élite que son. Sin embargo, distan mucho de ser perfectas. En muchas representaciones artísticas oficiales podemos ver a mujeres ya mayores (en caso de las veteranas) y jóvenes que pueden ser guapas o feas; en cualquier caso, e independientemente de su aspecto físico, todas tienen algo muy importante: cicactrices. Sí señores, las Hermanas de Batalla frecuentemente tienen (y lucen sin vergüenza alguna) aparatosas cicatrices de combate; algunas de ellas incluso quedan tuertas o tienen algún miembro biónico por haber perdido el original en batalla. En cambio, si miramos por ejemplo a Red Sonja, resulta que para el inexistente blindaje que lleva (¡un biquini de cota de malla!) la tía parece una supermodelo de pasarela y no tiene una sola cicatriz en el cuerpo. Toma ya.
-No dependen de los hombres para funcionar: El Adepta Sororitas tiene su propio sistema de logística, mando y organización. Aunque sirve a la Eclesiarquía, también la vigila, de modo que su más alta autoridad no es el Gran Eclesiarca sino la Abadesa, que es una de los Altos Señores de Terra, lo cual significa que por encima de ella sólo está el Dios Emperador de la Humanidad. Al componerse la Hermandad exclusivamente por mujeres, todos los mandos (del más pequeño al más alto) son mujeres, y de hecho viven en comunidades cerradas femeninas, los conventos. Cierto es que de vez en cuando tienen que ponerse a las órdenes de la Eclesiarquía o la Inquisición, pero la persona que las dirige puede ser indistintamente sacerdote o sacerdotisa, inquisidor o inquisidora, y si contemplan algo que está en flagrante oposición con el credo o la doctrina imperial tienen plena autonomía para tomar medidas sumarias, ya sea por cuenta propia en situación urgente o, si es posible, consultando con su canonesa o palatina.
-Son respetadas, admiradas y temidas por los hombres: Las hermanas del Sororitas están consideradas como cuerpo de élite; las mejores médicos y las mejores guerreras de la Humanidad se cuentan entre ellas. De hecho, son los únicos seres humanos que alcanzan la excelencia en estos dos campos por sí mismos, sin tener que someterse a implantes biónicos (Magus Biologis del Adeptus Mechanicus) o mutaciones genéticas (Marines Espaciales). Para colmo, son las personas más incorruptibles de todo el Imperio; la pureza de su alma y la fuerza de su voluntad es infinitamente superior a la de cualquier miembro de la Guardia Imperial, la Eclesiarquía, la Inquisición o el Adeptus Astartes. Cuando se trata de combatir la herejía, la blasfemia y el Caos, esta élite femenina no sólo es la mejor preparada y la más competente (sin modificaciones genéticas ni implantes biónicos) sino que además es la más fiable. Y todos los ciudadanos imperiales lo saben; pueden admirarlas por ello (los fieles) o temerlas y odiarlas profundamente (los desviados), pero todos las respetan.
-No tienen que renunciar a su sexualidad ni a su feminidad para ser guerreras: Gracias a la novela Cain's Last Stand (La Última Batalla de Cain) de Sandy Mitchell, sabemos que las Hermanas de Batalla hacen voto de celibato (es decir, se comprometen a no casarse ni tener hijos, ya que no pueden centrarse en una familia al estar consagradas a su divina misión), pero no de castidad. En otras palabras; pueden enamorarse y mantener relaciones sexuales. Sí, son monjas guerreras, pero al parecer mucha gente olvida que la fe Imperial tiene poco que ver con el cristianismo. Aunque ambas religiones posean algunas coincidencias meramente formales (la existencia de una Inquisición, jerarquía eclesiástica similar, catedrales góticas...), tanto el credo como la iconografía y la simbología son radicalmente diferentes. Según las anotaciones de la inquisidora del Ordo Xenos Amberley Vail en la citada novela, cuando el Comisario Cain descubre que la Hermana Julien (una veterana Celeste de la Orden de la Rosa Ensangrentada) mantiene un idilio con Brasker (un burócrata del Administratum), resulta que el Adepta Sororitas no exige a sus miembros que permanezcan vírgenes ni les prohibe mantener relaciones amorosas, lo que ocurre es que por el tipo de vida que llevan la inmensa mayoría de ellas no dispone de tiempo u oportunidades de envolverse en una, o simplemente no desean iniciarlas para no complicarse la vida.
Eso sí, aunque no tengan la obligación de permanecer físicamente vírgenes, sí deben mantener la castidad y la pureza en todo momento, en el sentido de no banalizar el sexo y no practicarlo por mero placer o por medio de prácticas pervertidas o depravadas, ya que tal cosa no sería amor sino lujuria, y la lujuria proviene de Slaanesh, lo cual sería una mácula en el alma de la Hermana que podría inducirla a tomar los votos de Arrepentida.
Como apunte adicional a todo esto, también me parece reseñable que la relación amorosa de Julien sea heterosexual, ya que muchos fans de Warhammer (el 95% de ellos, hombres) gustan de representarlas como lesbianas. Por supuesto, la homosexualidad no tiene nada de malo, lo que sí es malo es que exista todavía una creencia popular más o menos arraigada de que si una mujer elige la erudición, el combate y la religión como camino en lugar de inclinarse por los roles tradicionales de madre o esposa, significa que es lesbiana, ya que una chica tan "masculina" por fuerza debe ser "hombruna" y sentirse atraída por otras mujeres (lo cual implica, a la inversa, que una mujer delicada y femenina no puede ser lesbiana y si dice que lo es, lo que en realidad necesita es una buena p...). Este es un prejuicio tan erróneo como lamentable, y me parece muy positivo que el material oficial de Warhammer 40.000 lo ignore por completo.
-No tienen motivaciones, medios o fines distintos a los de los hombres: Muchas veces, en series, novelas y películas, las heroínas combativas se mueven en realidad por motivos meramente emocionales (el más clásico de ellos es "por amor" al héroe). Combaten mientras dura la acción, y cuando la lucha termina se entregan a los brazos de su enamorado y cuelgan la espada convirtiéndose en esposas y/o madres, mientras que los héroes masculinos, aunque sean esposo o padres, conservan su actitud marcial y siguen combatiendo durante toda su vida. Las Hermanas de Batalla, sin embargo, no tiene ninguna motivación típica o clásicamente femeninas: se mueven y actúan exactamente por lo mismo que la Guardia Imperial o los Marines Espaciales: su deber para con el Imperio de la Humanidad y su fe hacia el Dios Emperador.Y si en sus motivaciones y fines no se distinguen, en los medios tampoco, ya que no son "seductoras", no emplean sus atributos femeninos ni su sensualidad para conseguir sus objetivos, sino únicamente su intelecto y sus habilidades marciales: lo mismo que emplean los hombres.
-Ninguna de sus virtudes fundamentales es tradicionalmente femenina: Una hermana del Sororitas de ningún modo se distingue por ser pasiva, dulce, romántica, complaciente o compasiva. Las cualidades propias de una Hermana de Batalla son el valor, la pureza -entendida no físicamente sino como pureza espiritual-, una férrea voluntad, el esfuerzo, la habilidad (ya sea marcial, erudita, médica o diplomática, según el tipo de hermana) y sobre todo la fe; de hecho son la versión femenina de los caballeros templarios, la principal inspiración a la hora de crear a las Sororitas junto con la figura de Juana de Arco (de santa Juana viene, por cierto, el emblemático icono de la flor de lis). Las Sororitas tampoco tienen ningún tipo de tolerancia ni compasión con aquellos que se apartan de la luz del Emperador o se atreven a cometer blasfemia o herejía (incluso las pacíficas dialogantes o las bondadosas hospitalarias pueden montar y desmontar un bólter en un abrir y cerrar de ojos y no dudan lo más mínimo en usarlo contra cualquiera que sea enemigo del Imperio o sirva a los poderes del Caos). Ciertamente deben ser obedientes, sacrificadas y abnegadas, pero no como mujeres sino como monjas y soldados, los cuales deben obediencia a sus superiores y tienen la obligación de sacrificarse por el bien de la Humanidad, sea cual sea su sexo.
Es decir, a modo de resumen, tenemos a unas mujeres que en su faceta guerrera son élite y llevan armaduras funcionales, en su faceta médica o erudita son eminencias, y en su faceta diplomática las negociadoras más férreas y sagaces que se puede imaginar. Física y espiritualmente son superiores a cualquier otro ser humano normal, y ni sus virtudes ni sus roles tienen nada que ver con lo típicamente femenino, ya que no giran en torno a los hombres, la familia y el hogar sino que tienen como pilar fundamental de sus vidas la religión y la relación fraternal con sus hermanas espirituales. Pueden tener relaciones amorosas, pero estas nunca serán el pilar de sus vidas ni estarán por encima de su sagrada vocación ni de su misión divina. Y además no son protegidas, controladas ni tratadas como objetos sexuales por parte de los hombres.
Ah, y llevan un bólter :-)
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