martes, 3 de junio de 2014

Crítica de Juego de Tronos: Octavo Capítulo, Cuarta Temporada (o qué sucede cuando tiras una sandía por el deslunado)


Aviso a navegantes: esta vez la crítica tiene SPOILERS desde el principio.

Lo admitiré desde el principio: no he tenido ovarios de ver el final del capítulo. Lo siento, pero no he podido. Me atengo a mi carné de embarazada (salida ya de cuentas, para más señas) para justificar el hecho de que me haya rajado, pero en honor a la verdad, no creo que hubiera podido verlo ni aunque la niña ya estuviera fuera de mi barriga.
Parece, y es un hecho asumido ya por todos los fans de Juego de Tronos, que en cada temporada nos toca un capítulo en el que existe una escena particularmente dolorosa de ver, que hay que contemplar apretando los dientes. Una escena que supone el mal trago de rigor de la temporada. En la primera fue la ejecución de Eddard Stark, en la segunda fueron las torturas del Cosquillas, en la tercera fue la Boda Roja, y en la cuarta ha sido la muerte de Oberyn Martell. Sé que la serie es así, y lo asumo; he leído los cinco libros y cuando empecé a verla ya sabía a lo que iba. Pero nunca he sido especialmente aficionada al gore, más bien todo lo contrario, y mi estómago y mi sensibilidad tienen ciertos límites. Y eso de ver cómo a un hombre le revientan los ojos, le rompen los dientes y le aplastan la cabeza, así en vivo y en directo y a todo color, con sus gritos estridentes de dolor mezclados con los alaridos desesperados de su amada, pues qué quieren que les diga, señores, es algo que traspasa con mucho esos límites.
Aunque parezca que no, una tiene su corazoncito.

Así que, por aquello de no tener que decir que me he perdido la muerte de la Víbora Roja de Dorne, he decidido contemplar esta foto, más llevadera aunque igual de gráfica, que comparto seguidamente y que ofrezco a mis lectores más sensibles como frutal sustituto de la escena final de The Mountain and The Viper. Con ella te puedes hacer una idea y te ahorras un poco el disgusto. Me he tomado la libertad de titularla "la sandía dornienese":

Dramatización de los hechos. Puede que no ocurriera. O tal vez sí...

Y terminado el preámbulo, paso a comentar el capítulo:


Lo que me ha gustado:

-Atención, señores... ¡¡Sansa es lista!! ¡¡Y tiene cerebro!! Brillante la resolución del asesinato-suicidio de Lysa Arryn, aunque me he quedado muy sorprendida, no sólo con el giro de 180 grados que le han dado al argumento de las novelas, ¡sino con que en un sólo capítulo se han cargado TODA la trama de Sansa de Festín de Cuervos!! En la novela, todo pasa justo a la inversa: los Señores Recusadores (que aquí se han reducido a la mitad y tienen todos la personalidad cambiada salvo lady Waynwood) exigen que Petyr les entregue a Robert Arryn, a lo cual él se niega a cualquier precio, e ignoran en todo momento quién es realmente Alayne. Sin embargo, en la serie pasa justo al contrario: de buenas a primeras, Sansa revela su identidad a los vasallos de lady Lysa y Petyr entrega alegremente y por propia iniciativa al pequeño Robalito para que se vaya a correr mundo. Esto, añadido al hecho de que esta parte de la historia no sigue en Danza de Dragones, me hace preguntarme qué puñetas harán con la mayor de las Stark en la quinta temporada. Lo único que se adivina claramente en el horizonte es un Petyr/Sansa como una catedral, porque entre las miraditas, lo de que se quedan los dos solitos en el Nido de Águilas, y el pedazo vestido de femme fatale que lleva la pelirroja en la despedida de Robalito, la cosa está que arde..

-La escena de la legitimación de Ramsay Nieve y su conversión en Ramsay Bolton emociona y todo. Lo cual tiene mucho mérito, teniendo en cuenta que se trata de dos personajes odiosos a los que no te importaría ver fulminados por un rayo en ese preciso momento.

-La pelea entre Oberyn y la Montaña. Coreografía espectacular y actuaciones espectaculares. Y, según me ha dicho mi señor esposo, que aguantó como un valiente hasta el final, los efectos especiales y el maquillaje muy bien hechos también (desagradablemente realistas, podríamos decir). Los guionistas, unos cabrones, tanto por esa dramática despedida entre Ellaria y Oberyn con ese "no me dejes sola en este mundo" (un nivel de hijoputismo semejante al "si el bebé es niño, le llamaremos Eddard" de Robb y Talysa un segundo antes de ser escabechinados en la Boda Roja), como por esa sensación de desesperación que inunda al espectador justo antes de la muerte de Oberyn (es decir, justo cuando me fui yo), porque el muy idiota tiene a ser Gregor en el suelo, herido, listo para rematarlo... y del mismo modo que las chicas imbéciles de las películas de terror que bajan en sujetador al sótano preguntando "¿quién está ahí?", se pone a regodearse, a mirar hacia otro lado y a exigir una confesión. Dan ganas de gritar: "¿Pero para qué quieres la puñetera confesión, alma de cántaro, si hasta la última puta de Desembarco del Rey sabe que fue ser Gregor quien asesinó a Elia? ¡Remátalo ahora, que se va a recobrar!". Pero nada, la chica idiota en sujetador acaba acuchillada por el asesino, y el dorniense vengativo de la lanza acaba convertido en un... este... no existe término lengua élfica, ent o de los hombres para describir este horror, como diría Bárbol.


Lo que no me acaba de convencer:

-¿Ahora resulta que nos quieren colar una historia de amor entre Gusano Gris y Missandei? No es que me disguste la idea, pero tendrán que hacerla puramente platónica, porque por mucho que la ex esclava y su señora (¿¿desde cuándo las reinas peinan a sus doncellas, por cierto??) se hagan las despistadas, es bien conocido por todo el mundo que los Inmaculados se llaman así precisamente porque sus amos los castran por completo, tanto el pene como los testículos. Lo cual es lógico, porque la intención de los Bondadosos Amos cuando crean Inmaculados no es impedir que se reproduzcan o conseguir que tengan una bonita voz de soprano, sino convertirlos en seres puros, incorruptibles, sin tentaciones ni pasiones. ¿De qué sirve que no tengan testículos si se pueden empalmar como todo hijo de vecino?

-Ah, por cierto, a Missandei en la escena anterior se le ven las TETAS. Cuando descubre que Gusano Gris se las está mirando tarda media hora en tapárselas o así, pero luego nos quieren vender la moto de que se sentía avergonzada. Pues vale.

-¿Por qué Arya se parte el culo de risa al enterarse de que su tía se ha muerto? Y, ¿por qué eso iba a ser un impedimento para que el Perro trate de cobrar la recompensa de todas maneras? Al fin y al cabo, Arya Stark (qué alegremente revela Sandor su identidad, por cierto, y todo el mundo como si nada) es un rehén jugoso para cualquiera, y aunque Lysa haya muerto, su hijo y su marido siguen vivos, y también pueden pagar la recompensa.

-La toma de Foso Cailin, sacadita recién horneada de Danza de Dragones, es tal y como en el libro, pero, ¿de verdad hacía falta mostrarnos ese maravilloso primer plano del pobre hombre desollado? ¿No había ya la suficiente casquería al final del capítulo?
 
-Me gusta que Ygritte muestre compasión por Elí y Sam durante el ataque a Villa Topo, pero, ¿por qué? ¿Por qué siente compasión de ellos y masacra a los demás? ¿Acaso era Elí la única madre con un bebé de pecho de todo Villa Topo? ¿O los guionistas simplemente quieren humanizar al personaje de Ygritte para que todo el mundo llore por ella cuando la maten en el próximo capítulo?


Lo que NO me ha gustado:

-La escena de Daenerys no tiene ningún sentido. Repito, NINGUNO. ¿¿Es que se le ha olvidado a todo el mundo que ser Barristan Selmy sabía desde el principio que ser Jorah Mormont era un ex espía de Desembarco del Rey?? ¿¿Por qué cojones lo delata ahora?? Y además, la actitud de Daenerys tampoco tiene ningún sentido. En Tormenta de Espadas, echa a ser Jorah porque éste se pone beligerante y desafiante en lugar de actuar con humildad y pedir perdón. Si se hubiera comportado igual que se comporta en la serie, la Madre de Dragones lo habría perdonado, sin ninguna duda. Y el dolor que sintió al hacerlo marchar, ¿dónde está? ¿quién es esta reina fría y caprichosa? Yo no la conozco.

-El vergonzoso diálogo de los escarabajos y el subnormal que los aplastaba se acaba de llevar el premio oficial a la conversación más inútil, absurda e irrelevante de toda la serie. En el nombre de los Siete, ¿¿a quién coño le importa el retrasado Lannister inventado por los guionistas y sus putos escarabajos?? ¿¿Qué sentido tiene introducir esa estúpida conversación entre Jaime y Tyrion cuando hay TANTAS escenas buenas de los libros que se han quedado fuera por falta de tiempo??

-¿Realmente era necesario incluir en Villa Topo al imprescindible personaje de una prostituta que canta eructando?

-Cersei es bastante gilipollas. Cuando ve morir a la Víbora Roja y se le asoma una sonrisita, ¿en algún momento se para a pensar que el Príncipe de Dorne tiene como rehén a su hija Myrcella?

-Y hablando de la misma escena, ¿desde cuándo es el Maestre Pycelle, en lugar del Septón Supremo, quien invoca a los dioses antes de un juicio por combate contra un acusado de magnicidio?

lunes, 2 de junio de 2014

El Rey abdica, ¡viva el Rey!


Como todos los españoles, me he levantado esta mañana con la noticia de que el rey Juan Carlos I ha decidido abdicar en su hijo, el futuro Felipe VI. Y una de las cosas que me ha sorprendido, más aún que el propio anuncio, ha sido la cantidad de gente que en las redes sociales ha comenzado a aullar pidiendo la tercera república como si no hubiera un mañana. Sí, señores; al parecer ahora resulta que, de repente, un hipotético referéndum sobre la continuidad de la monarquía española (que ayer a nadie le importaba un carajo) sería el remedio para todos nuestros males.
Dejando de lado el hecho de que las dos últimas repúblicas que tuvimos no fueron precisamente la panacea, creo que la gente que está pegando saltitos haciendo ondear la tricolor no se ha parado a pensar, ni de coña, en la que se podría organizar en este país si realmente se pusiera en marcha un cambio de monarquía a república. Básicamente, lo que sucedería es que nos echaríamos encima bastantes problemas nuevos sin solucionar absolutamente ninguno de los que tenemos ahora. ¿Que a qué me refiero exactamente? Pues, como muestra, un botón:

-En primer lugar, la paralización y el pequeño caos que obviamente originaría tener que cambiar la Constitución. Existiendo el peligro de que el PPSOE aprovechara para colar otras reformas, sin nada que ver con la monarquía, que caparan más aún los derechos de los ciudadanos.

-El rey es neutro políticamente; el presidente de la república seria de un partido político determinado. Con el sistema de votación actual, mucho me temo que saldría además del PPSOE. ¿Y qué pasaría cuando el presidente y el primer ministro fueran de signo político opuesto? Que se dedicarían a ponerse la zancadilla el uno al otro. Ver la que se montó entre Azaña y Alcalá Zamora en la segunda república como ejemplo gráfico.


-El dinero que se gasta en mantener al rey y a su familia se gastaría igualmente en mantener al presidente de la república y a su familia, es decir, no nos saldría más barato a los españoles. Más bien al contrario, porque rey sólo hay uno hasta que se muere o abdica, en cambio presidentes de la república puede haber decenas en ese mismo período de tiempo... ¿y qué tienen cuando se marchan? ¡Pensiones vitalicias para todos! Fijáos si no en Francia.


-Al Rey por lo menos lo educan desde la infancia para reinar mientras que de presidente de la república tendríamos a otro politicastro más, de esos que tanto abundan en el panorama nacional, y que ni de coña tendría la preparación y los estudios que tiene ahora mismo, por ejemplo, el Príncipe Felipe.

 
-Y, para colmo, el cambio de monarquía a república no solucionaría absolutamente ninguno de los problemas que tenemos ahora: crisis económica, corrupción, paro, privatización de los servicios públicos, bipartidismo, falta de separación efectiva de poderes, ley electoral ineficiente...
De hecho, no hay más que echar un vistazo al resto de monarquías parlamentarias europeas: Reino Unido, Suecia, Dinamarca, Noruega, Bélgica, Luxemburgo... y comprobar su renta per cápita, su índice de paro y su situación económica y social, para darse cuenta de que el problema de España no está en la familia real que reina sino en los políticos plebeyos (y corruptos) que gobiernan.

En resumen, se está hablando aquí de un cambio que ni es urgente, ni necesario ahora mismo, que no solucionaría ninguno de los problemas que estamos sufriendo ahora mismo los españoles, y que en todo caso sería susceptible de provocar otros nuevos que ahora mismo no tenemos. Así que, digo yo, ¿para qué puñetas emplear esfuerzo, tiempo y recursos en un cambio innecesario cuando hay tantos cambios y reformas urgentes que son necesarios para salvar este país de la ruina y que no se están llevando a cabo?

Francamente, cuando veo a la gente hablar de concentraciones y de manifestaciones para exigir la tercera república, no me viene a la cabeza un pueblo sensato, ni una democracia mejorada, ni un futuro más próspero para el país. Lo que me viene a la cabeza es la imagen de un barco a la deriva, con un capitán incompetente en el puente de mando, que se está hundiendo inexorablemente... en el que los marineros, en lugar de ponerse a achicar el agua, reparar la avería del motor y echar al capitán por la borda, se dedican a discutir acaloradamente sobre si la enseña que ondea en el palo mayor debería ser bicolor o tricolor. Así nos va.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Crítica de Juego de Tronos: Séptimo Capítulo, Cuarta Temporada


Podríamos llamar a este capítulo "el capítulo de las escenas porque sí".
Es algo increíble, pero no me queda otra opción que asumirlo: los guionistas y productores de Juego de Tronos están totalmente convencidos de que el día en que dejen de sacar desnudos y casquería a porrón, la serie se va al carajo. Digo más, también están convencidos de que sólo la ven los hombres, porque TETAS gratuitas hay a mansalva pero no se ve un maldito desnudo masculino frontal así les maten a todos. Parece mentira que aún piensen así de una de las series más rentables de la historia de la televisión, con una buena trama, un buen argumento, un buen trasfondo y unos buenos actores, pero así es, y así debemos consignarlo.
¿Y por qué esta reflexión ahora mismo? Porque este capítulo ilustra perfectamente lo que quiero decir. Sin duda, es el capítulo donde se han dado más escenas bruscas, sin motivo aparente, o con cambios tan significativos de cara al libro que te quedas con cara de "vale, ¿y ahora cómo planean arreglar esto?". Pero creo que se entenderá mejor si lo comento más detalladamente, con SPOILERS:


Lo que me ha gustado:

-Sin lugar a dudas, lo mejor del capítulo han sido las escenas de Tyrion, muchas de ellas con los diálogos casi clavados al libro (la de Bronn y la de Oberyn, principalmente). No es una sorpresa a estas alturas que las mejores escenas de la serie sean siempre las de Tyrion Lannister, pero sí que me ha agradado mucho ver cómo respetaban el espíritu del libro, tanto con el compasivo egoísmo de Bronn (comprensible, por supuesto, por amargo que resulte) como con la fiera determinación vengativa de Oberyn (de quien ya podemos irnos despidiendo, pobrecito. Mira que me va a dar rabia ver el próximo capítulo, con lo bien que me cae este personaje...).

-Arya, el Perro y el don de la piedad. Buena escena, aunque no es de las más reseñables del capítulo. Dos cambios significativos respecto al libro: el primero es que Sandor Clegane le revela la historia de sus quemaduras a Arya, cuando en el libro se lo contaba a Sansa. El segundo, mucho más relevante, es que es él quien se carga a Rorge y a Mordedor. Lo cual significa no sólo que estos ya no podrán atacar a Brienne, sino que tampoco habrá masacre de Salinas. Lo cual no me parece mal, si he de ser sincera, porque la pobre Brienne no se merecía acabar desfigurada y la matanza de Salinas es una ida de olla de George Martin sin relevancia real alguna en la trama, de esas escenas de relleno que abundan tanto en Festín de Cuervos y a las que se podría haber metido tijeretazo sin piedad.

 -Pastel Caliente reaparece para ayudar a Brienne. Una escena que no sale en el libro, y que resulta amable, aunque bastante forzada (mira qué casualidad, de todas las posadas de Poniente a las que Brienne y Pod podrían haber ido, fueron a entrar en la que trabajaba este muchacho). Por cierto, prodigio de panadero el chaval, capaz de hacer un panecillo con forma de lobo... ¿en cuestión de minutos? Encima, ahora resulta que en lugar de dedicarse a hacer el retarder a lo largo y a lo ancho de los Siete Reinos, Brienne está tras la pista real que puede llevarla de verdad a encontrar a Sansa Stark, lo cual refuerza aún más la teoría de que se huele un cambio importante del destino y la trama de Brienne de cara a la serie.


Lo que no me acaba de convencer:

-Jon Nieve. Para lo poco que sale y lo poco que avanza su trama, ni chicha ni limoná.

-La escena de Daenerys y Daario. No hay por dónde cogerla. Sí, es cierto, todos sabemos que en Danza de Dragones la khaleesi y el mercenario se lían, pero me parece sumamente desconcertante cómo lo han hecho en la serie. Primero, nos ponen a Daario que sigue con la estrategia de recoger flores como si fuera un colegial enamorado. Luego, resulta que Daenerys, tan fría y controlada ella, que lleva toda la temporada tratándole en plan "anda, cachorrillo, deja de darme la patita de una vez" le pide de buenas a primeras que se desnude. Una, que es muy inocente, piensa: "genial, por fin un desnudo frontal masculino, o al menos una escena de sexo con un personaje masculino atractivo". Pues no. Un borroso y miserable plano del culo y luego un fundido en negro más recatado que un luto. Ah, vale, que podemos hartarnos de ver trajinar al enano, a Theon Greyjoy y al pirado de Ramsay, pero a los tíos buenos les aplicáis el noble arte de la elipsis. Gracias, hijos de puta.
Mención especial al momento en que el pobre Jorahfantas llega todo feliz a visitar a su khaleesi y se encuentra con el pastel (recién comido).

-La escena del Nido de Águilas me ha gustado en líneas generales. Siempre es un placer ver actuar a Sophie Turner, y es de reseñar el esfuerzo que han hecho los de vestuario para hacer que su ropa, su porte y sus ademanes recuerden a los de Catelyn. La escena del beso entre ella y Petyr (que sigue la filosofía de que a falta de pan buenas son tortas y que si se le ha escapado la madre siempre se puede conformar con la hija), que en el libro era bastante WTF?, está muy bien rodada, de manera natural y casi sensual. Sin embargo, la razón por la que no me ha convencido no es sólo porque me parece que han metido su resolución demasiado pronto (¡a falta aún de tres capítulos para terminar la temporada, acaban de introducir la escena final de Tormenta de Espadas!), sino porque sin Marillion presente no va a haber manera de explicar lo que le ha sucedido a lady Lysa. ¿A quién va a echar Petyr la culpa del asesinato? ¿Y cómo van a conseguir la complicidad de Robalito con Alayne, ahora que ella le ha pegado?


Lo que NO me ha gustado:

-Como todos los espectadores somos gilipollas, no nos acordábamos de quién es Gregor Clegane ni de lo que es capaz de hacer. Por ello, no hay mejor modo de volver a introducir al personaje que enseñárnoslo descuartizando felizmente a unos señores que pasaban por allí. ¿Son soldados enemigos? Lo dudo, la guerra ha terminado. ¿Son condenados a muerte? También lo dudo, porque llevan armas en las manos para defenderse (aunque algunos las acaben tirando al suelo acojonados) y además a los condenados a muerte los ejecuta el Justicia del Rey. En realidad, no sabemos quienes son, ni tiene sentido que estén ahí, ni le importan a nadie un carajo: sólo están de sparrings para morir, para que los espectadores, que como ya he dicho somos un poco lerdos, recordemos que la Montaña es una bestia parda y una máquina de trinchar carne y le encanta el olor a napalm por la mañana.

-Y para visitar a ser Gregor tenemos a Cersei, que a pesar de ser una dama de la alta nobleza camina entre tripas reventadas, cabezas cortadas y charcos de sangre como quien camina sobre pétalos de rosa. Digo yo que por muy zorra manipuladora que sea la mujer, muy acostumbrada a ese tipo de casquería no está, ¿no? Y de todos modos, si quiere hablar con la Montaña, ¿por qué no le ordena que se presente ante ella en la Sala del Trono como sería lógico, en lugar de ir ella a buscarle a su carnicería particular?

-OOC mayúsculo y descomunal con Melisandre. No sólo le da por recibir a la reina Selyse en TETAS (como todo el mundo se ha dado cuenta de inmediato, el desnudo de Melisandre en esta escena no es en absoluto gratuito y era FUNDAMENTAL para la trama), sino que encima la vemos bromeando acerca de las predicciones de su Dios Rojo (!) y admitiendo delante de Selyse que muchas de sus "visiones" y "poderes" son vulgares trucos (!!). Vamos a ver, Melisandre de Asshai es una fanática religiosa, y de las gordas. Se cree de verdad absolutamente todo lo que dice, y está totalmente convencida de lo que hace, hasta la médula. No se la ha visto bromear en toda la saga literaria, y si es poco dada a las bromas de por sí, muchísimo menos lo haría con lo que ella considera más sagrado e importante en el Universo: R'hllor. En cuanto a sus poderes, ella no los considera mentiras, sino instrumentos mágicos que el Dios Rojo pone en sus manos para que cumpla su voluntad. Todo esto lo sabemos gracias al PoV que tiene en Danza de Dragones, al alcance de los guionistas si se hubiesen molestado en leerlo. Debo reconocer que la escena visualmente es preciosa, embriagadora, está muy bien rodada e incluso tiene algo de hipnótica. Pero eso no quita que sea una traición brutal a la esencia del personaje.
La conversación acerca de la pobre Shireen me hace temer que pretendan sustituir con su personaje a Edric Tormenta. Lo cual me parece un fail, porque para Stannis cargarse al hijo bastardo de su hermano puede ser un mal necesario, pero hacer lo mismo con su única hija y heredera es otra cosa muy distinta...

jueves, 15 de mayo de 2014

Crítica de Juego de Tronos: Sexto Capítulo, Cuarta Temporada


En este sexto capítulo, los acontecimientos se precipitan. Asistimos a un batiburrillo de escenas tomadas de diferentes lugares, porque hay para todos los colores: de Tormenta de Espadas, de Festín de Cuervos, de Danza de Dragones y de la propia cosecha personal de los guionistas (por supuesto, en esta última categoría se incluye la nueva e inevitable ración de TETAS. "Hay tantas que ya me provocan indiferencia", ha declarado mi señor esposo, que en las primeras temporadas observaba con ojos desorbitados los turgentes encantos de las jóvenes ponienti).
Hay bastante escasez de personajes habituales, como siempre que una escena importante (habitualmente la del final) se come la mitad del capítulo. No tenemos a Sansa, ni a Arya, ni a Bran, ni a Jon, ni a Sam, pero a cambio decimos hola a un nuevo personaje, Hizdahr zo Loraq (que como los lectores ya saben, tendrá gran importancia en la trama de Daenerys) y a una vieja conocida: Asha Greyjoy, que regresa a la acción como profeticé en mi crítica anterior.
Pasamos al comentario detallado, como siempre, con SPOILERS:


Lo que me ha gustado:

-¡Braavos! Fue una auténtica sorpresa verla aparecer en los títulos de crédito, y aún más al contemplar la visión panorámica, en la cual descubrimos que la han convertido en una especie de Venecia digitalizada con el Coloso de Rodas delante, es decir, ¡justo como yo me la imaginaba! Me ha encantado.

-Todas las partes de Meereen están más que correctas: el desayuno de Drogon, la presentación de Hizdahr (bastante más joven y atractivo de lo que me imaginaba a juzgar por el libro)... y el hecho de que, a estas alturas (recordemos que estas escenas ya son de Danza de Dargones) ser Jorah Mormont sigue siendo fiel consejero y guardián de Daenerys. ¿Buscarán alguna excusa tonta para echarlo, o cambiarán la historia para que permanezca con ella? Tal y como están las cosas, prefiero lo segundo.

-Jaime y Tyrion, sublimes. Conmovedor el sacrificio que Jaime está dispuesto a hacer por su hermano pequeño, ofreciéndose a dejar la Guardia Real, casarse y ser señor de Roca Casterly, separándose para siempre de Cersei, a cambio de la vida de Tyrion. Ha llegado un momento en que Jaime ha tenido que elegir entre sus dos hermanos, y ha elegido bien. En cuanto a Peter Dinklage, merece un aplauso y una ovación en pie. Demostrando una vez más que es el mejor actor en una serie llena de excelentes actores, interpreta magistralmente a un Tyrion a la vez desafiante y desesperado, lleno de ira y rabia ante la farsa de juicio a la que se ve obligado a someterse. Vemos cómo empieza intentando ocultarse tras su armadura de sarcasmo e ironía, como siempre, hasta que no puede más, llega al límite, y explotan en él toda la amargura, resentimiento y dolor que le han causado tantos años de ser diferente, de ser ninguneado y despreciado por el único crimen de haber nacido enano.

-Mención especial para dos personajes en el juicio: Oberyn Martell, el único de los tres jueces que no ha sentenciado a Tyrion de antemano y que pone en tela de juicio los testimonios de algunos testigos, y Margarery Tyrell, cuya angustia a medida que las declaraciones falsas y amañadas se suceden es evidente, porque es la única persona en la sala que sabe que Tyrion es inocente y a pesar de ello no puede delatar a su abuela, la auténtica asesina.


Lo que no me acaba de convencer:

-Si Braavos y su Banco de Hierro me han gustado, lo que no me ha acabado de gustar tanto es la excusa, tan cogida por los pelos, con la cual ser Davos convence a los banqueros de que le presten dinero a Stannis, en una escena que por cierto no sale en los libros. Cierto que el argumento es convincente, pero me da la sensación de que los braavosi, tan prácticos ellos, no prestarían dinero tan alegremente a un noble cuyo único aval real es una buena argumentación por parte de su subordinado. Aunque, por otra parte, créditos de mayor riesgo han dado los bancos españoles durante la burbuja inmobiliaria...

-Ah, por cierto, en esta escena reaparece Sallador Saan rodeado de putas para cumplir con el plano obligatorio de TETAS. Contando un chiste tan largo como malo, además.


Lo que NO me ha gustado:

-De verdad, señores guionistas, podía vivir sin ver la cara de psicópata flipado que se le pone a Ramsay Nieve mientras se folla a Miranda. También podía vivir sin oír los grititos orgásmico-fingidos de la tal Miranda. Escena de sexo innecesaria, absurda, y encima ni siquiera es excitante, más bien todo lo contrario.

-Y hablando de Ramsay, ¿qué mierda es esta de Asha infiltrándose en Fuerte Terror para rescatar a Theon y fracasando estrepitosamente? En primer lugar, Asha jamás se habría infiltrado en Fuerte Terror con tan pocos hombres. En segundo lugar, los hijos del hierro no huyen como doncellas de unos cuántos perros. En tercer lugar, Theon no está tan loco como para atacar a Asha y rechazar su rescate; si su hermana hubiera ido a buscarle, se habría marchado con ella de inmediato. En cuarto lugar, Ramsay no sería tan imbécil de entrar medio desnudo y sin armadura en unas perreras llenas de enemigos armados. Y en quinto lugar, en caso de que Ramsay fuera tan imbécil como para eso, Asha o cualquiera de sus soldados lo habría matado en el acto en lugar de quedarse mirando con cara de gilipollas. En resumen, MAL. Otra escena inventada que resulta ser absurda y no mejora en nada la trama.

-La escena de la testifical de Shae es (casi) clavada a la del libro, pero no me ha gustado. ¿Por qué? Porque en la serie no pega, ni más ni menos. Después de la historia de amor auténtico que ha tenido con Tyrion, no le pega vengarse de él de esa manera, por muy resentida que se sienta. Se ha pasado mil pueblos. La Shae interesada y falsa de los libros mintió en el juicio a cambio del dinero y las prebendas que le ofreció Cersei, porque dinero y prebendas eran lo único que ella quería, y con Tyrion ya no podía obtenerlas, caído en desgracia como estaba. En cambio, esta actitud no se sostiene por ningún lado con la Shae de la serie: si amaba de verdad a Tyrion, jamás habría podido putearle de un modo tan brutal por muy resentida que estuviera. Y si en el fondo no era más que una interesada, ¿por qué se iba a quedar en el nido de víboras que es Desembarco del Rey, cuando Tyrion ya la habían embarcado con dinero y rumbo a una casa en las Ciudades Libres donde tendría criados y viviría con holgura? No tiene ningún sentido.

jueves, 8 de mayo de 2014

Crítica de Juego de Tronos: Quinto Capítulo, Cuarta Temporada


Esta semana hemos tenido, creo yo, el mejor capítulo en lo que va de temporada. No han pasado grandes cosas, pero todo lo que ha sucedido ha estado bien llevado, bien interpretado, y lo más importante, ha hecho avanzar la trama y ha sentado las bases de lo que va a ser la segunda mitad de la cuarta temporada. Por una parte tenemos la coronación de Tommen en Desembarco del Rey, donde vemos a Cersei, Tywin y Margaery tomando posiciones. Conocemos la resolución de las tramas de Jon y Bran, que se habían quedado un poco en el aire tras el giro de tuerca del último capítulo, y damos un paso muy importante en la trama de Sansa. También hay tres breves escenas con Daenerys, Brienne y Arya, que no aportan demasiado a la trama (exceptuando la de Daenerys), pero sí nos permiten ver cómo van evolucionando los personajes.
Se echa de menos a Tyrion, que no aparece en este episodio, y sobre todo a Asha Greyjoy, de la que me sorprende que aún no sepamos nada, porque al final de la pasada temporada la vimos embarcando en Pyke para ir a salvar a su hermano. A quien no echo de menos en absoluto es a Ramsay y sus burradas, aunque me temo que pronto volverán. Supongo, y espero, que hagan coincidir su regreso con la reaparición de Asha.
Vamos con el comentario del capítulo, como siempre, con SPOILERS:


Lo que me ha gustado:

-La coronación de Tommen ha estado genial. Sus miradas cómplices con Margaery, la conversación entre Cersei y la joven Tyrell (me llama la atención que vayan tan de amiguitas; a ver cómo se lo montan los guionistas para comenzar la rivalidad entre ellas), y también la posterior conversación entre Tywin y Cersei, cuando queda claro algo que me parece muy importante: por qué es tan decisiva la alianza con los Tyrell ahora que ha llegado la paz. Contra lo que muchos creen, los Lannister no cagan oro (de hecho, van bastante estreñidos a juzgar por las palabras de lord Tywin), y los Tyrell no sólo son los señores de una de las tierras más ricas de Poniente sino que encima son de los pocos que no se han desangrado económicamente con la guerra, por lo cual convertirlos en familia común es la mejor forma de asegurarse de que ayudarán a pagar la deuda que tiene la Corona con el Banco de Hierro de Braavos.

-Más adelante, Cersei tiene otra escena, esta vez con Oberyn Martell, que también me ha gustado. Que a la Leona se le está yendo la pinza y no es tan lista como se cree ya lo sabemos todos, pero es interesante saber que la Cersei astuta y manipuladora sigue estando presente, En este caso, atacando a Oberyn por su punto más débil, el amor a la familia. Empatizando con él en este sentido, intenta conseguir su simpatía porque sabe que es uno de los jueces que condenará a Tyrion. Y de momento la Víbora Roja de Dorne parece haber mordido el anzuelo... o ha fingido haberlo hecho.

-Muy buena también la escena de Sansa. decisiva a la hora de mostrar los verdaderos sentimientos de Meñique y la locura obsesiva de Lysa, que pasa de la amabilidad a la paranoia en un suspiro. A destacar el genial duelo interpretativo entre Kate Dickie y Sophie Turner, donde la actuación de esta última es magistral. ¡Ojalá veamos más interpretaciones como éstas!

-Buena resolución a la trama de Jon y Bran. Me ha impresionado bastante que al final sea Bran quien mate a Locke (al final tanto peligro con lord Bolton y luego qué rápido se ha finiquitado este asunto). En cuanto a Jon Nieve y sus hermanos, me ha gustado que por fin tengan una buena pelea y la Guardia de la Noche haga al fin lo que se supone que debe hacer: impartir justicia y controlar a los cuervos rebeldes, por ejemplo. La muerte de Karl tiene el toque justo de gore para ser espectacular sin ser excesivamente desagradable. Y también recibimos el toque justo de drama cuando Bran, mirando a su medio hermano Jon y a un paso de poder reunirse con él, se ve obligado a abandonarlo sin poder abrazarlo de nuevo porque Jojen y Meera le advierten que si se reunen Jon querrá protegerlo y llevarlo de vuelta al Castillo Negro a cualquier precio. Sé que era necesario para la trama que Jon y Bran no se reencontrasen, pero me ha dado mucha pena ver a los hermanos Stark tan cerca y que tengan que separarse de nuevo... tal vez para siempre. Lo único que me ha quedado con esta escena es una duda: ¿a dónde irán las esposas-hijas de Craster si no quieren ir al Muro y su casa ha sido quemada hasta los cimientos?

-Arya mola practicando la danza del agua. Y el Perro es un bruto, pero tal vez sus consejos sobre combate le sean útiles a la loba Stark, si sabe cómo aprovecharlos. Aunque tal vez a ambos les vendrían bien unas clases prácticas con Bronn o con Oberyn Martell, que también pueden decir cómo un guerrero con agilidad y destreza es capaz de derrotar a una bestia parda con armadura y mandoble.


Lo que no me acaba de convencer:

-La escena de Daenerys es correcta, pero me pregunto por qué ser Jorah le cuenta tan deprisa los desastres que han sucedido en Yunkai y Astapor si se supone que quiere que ella vuelva a Poniente. Por cómo se comporta, casi parece que no desea que vuelvan, pero, ¿por qué? ¿Acaso la mayor aspiración de ser Jorah en los libros no era regresar a casa?

-¿Por qué Pod tiene que ser tan torpe? Ya sabemos que es el alivio cómico de la historia, pero de ahí a que siendo escudero y de noble cuna no sepa montar a caballo...


Lo que NO me ha gustado:

-Me desconcierta que Lysa Arryn tenga semejante ataque de sinceridad y suelte por las buenas, y tan pronto, la verdad acerca del asesinato de Jon Arryn. Sobre todo teniendo en cuenta que Sansa se acababa de marchar, ¡y que tenía al septón esperando al otro lado de la puerta! Creo que la revelación ha llegado en un momento extraño e inoportuno; quedaba mucho mejor en el libro, cuando lo soltaba todo en un ataque de ira y rabia casi al final de la novela.

-¿Por qué Petyr presenta a Alayne como su sobrina, cuando todo el mundo sabe que no tiene hermanos? Fail. Era mucho mejor la idea de la hija bastarda. No sólo por eso, sino porque como el propio Meñique dice en la novela, un pariente legítimo genera curiosidad, mientras que es de mala educación preguntar por el origen de un bastardo.

miércoles, 30 de abril de 2014

Crítica de Juego de Tronos: Cuarto Capítulo, Cuarta Temporada


Calentito viene el capítulo de esta semana, iba a decir... pero no, más bien viene frío. Pero frío de cojones. Seguro que los que lo han visto saben a qué me refiero.
Tenemos ante nosotros un buen capítulo, emocionante, con guiños a los fans (sobre todo a los shippers del Jaime/Brienne, entre los que orgullosamente me incluyo), giros de guión inesperados que se apartan totalmente de la novela, una Cersei un poco más borracha, una Sansa un poco más lista, y, por supuesto, violaciones y TETAS, que como cada semana regresan igual que el turrón en Navidad.
Comentario detallado a continuación, con SPOILERS:


Lo que me ha gustado:

-Me ha gustado la conversación de Jaime con Bronn y con Tyrion. Siempre mola ver al enano en acción, aunque sea un Tyrion de capa caída, prisionero y amargado.

-¡Jaime/Brienne! ¡Wiii! Esas miradas que se echaban durante todo el capítulo, esa despedida... valían más que mil palabras y cien escenas de sexo. Genial el detalle de que Pod no sea el acoplado de Brienne como en el libro, sino que sea decisión de Tyrion enviarle junto a ella, tanto para proteger la misión de la Doncella como para proteger a Pod. Quedó muy feo en el libro que Tyrion se olvidara de él, y me ha gustado que la serie remedie ese fallo.

-¡¡Coño, Sansa es lista!! ¡¡Y piensa!! Decimos adiós a los diálogos de vergüenza ajena del libro, en el que Meñique se lo tuvo que dar todo a Sansa masticadito y digerido ("Manos limpias, Sansa; hagáis lo que hagáis, aseguraos de tener siempre las manos limpias". "Sansa se puso un poco de zumo de naranja en la cuchara"). Aquí Sansa es capaz de deducir por sí misma, por ejemplo, que Petyr jamás hubiese confiado el asesinato de Joffrey a un bufón borracho. Aún así, se echan de menos detalles de la conversación en el barco, como por ejemplo la connivencia entre Petyr y lady Olenna, y cómo el primero consiguió sembrar en la segunda las semillas del asesinato.

-¡¡Joder con los Otros!! Ha sido, sin duda, la mayor sorpresa del capítulo, y una de las mayores sorpresas de la serie. Si algo me gusta de Juego de Tronos es que está profundizando mucho más en la cuestión de los Caminantes Blancos de lo que las novelas hacen. En Canción de Hielo y Fuego, parece que George Martin está demasiado entretenido mostrándonos su cada vez más corrupta y degradada visión de Poniente, con torturadores, casinos y furcias, como para ponerse a escribir sobre lo que realmente debería estar haciendo avanzar la trama: la lucha de los Otros contra Azor Ahai renacido, que es al fin y al cabo de lo que realmente va la Canción de Hielo y Fuego. En la serie no nos escatiman ración de Poniente degradado con sus torturas y sus furcias (sobre todo, con sus furcias), pero también se están tomando la molestia de explicarnos, por ejemplo, qué sucede con los hijos de Craster. Por lo que se ha visto, existen dos tipos de Otros: los Caminantes Blancos propiamente dichos, que una vez fueron humanos pero son convertidos en su infancia, y esos extraños demonios coronados, que ríete tú de los cenobitas caníbales de Thenn. Eso demuestra que los Otros son en realidad una especie de vampiros brujos, ya que no se reproducen de manera normal sino que transforman a los niños humanos. Curiosamente, sin matarlos, ya que en caso de matarlos lo que hacen es convertirlos en zombies a su servicio. Qué chungo, ¿no? Al final resulta que Melisandre la fogosa va a estar en lo cierto y que es verdad eso de que la noche es oscura y alberga cosas aterradoras...
Por cierto, hablando de ese tema, si es verdad eso de que sólo existen dos dioses, los humanos están jodidos. Rolón los quema y Friolón los convierte en monstruos. Casi que me gustan más los Siete, tan bonitos ellos con su vela y sus cánticos, o los antiguos dioses de norte, que lo único que hacen los pobrecicos es utilizar las caras de los arcianos para espiar a sus fieles en el lavabo.


Lo que no me acaba de convencer:

 -La toma de Meereen me ha parecido un poco simplona. En lugar de montar una batalla del quince, convencer a los esclavos de que te regalen la ciudad. Bastante menos épico, pero comprensible: sabiendo que hay una reina dragón fuera de las murallas con un ejército para sostener la rebelión una vez triunfe, lo raro hubiera sido que los esclavos se quedaran quietecitos. Aunque siempre me queda la duda de por qué los meereenos fueron tan tontos de no apostar centinelas a la entrada de las alcantarillas si resulta que son tan grandes como para que cuele por ellas un pequeño batallón. Tampoco me explico cómo es que los esclavos pueden montarse reuniones clandestinas en dichas alcantarillas sin que sus amos los noten a faltar, y mucho menos cómo saben de esas reuniones Gusano Gris y sus muchachos.

-¿No es un poco siniestra la forma que tiene Margarery de iniciar su amistad con Tommen? ¿Era necesaria mostrarla como una especie de violadora infantil? A juzgar por la cara que pone el pobre chaval, y por esos susurros libidinosos de la Tyrell en plan "sssh, no llores, esto es un juego y será nuestro secreto", la cosa parece como para avisar al Defensor del Menor en Poniente. En fin, habrá heredado las dotes de seducción de lady Olenna, ¡que a la abuela le iba la marcha! No sé yo si es que en el Dominio las mujeres están muy espabiladas o qué, pero ríete tú de la lujuria dorniense... ¡aquí tenemos a una abuela contándole a su nieta sus proezas sexuales! Justo el tipo de conversación que nosotros tenemos siempre con las nuestras cuando vamos a visitarlas, entre vaso y vaso de colacao. Seguro.

-Soy incapaz de discernir si los cambios de argumento referentes a la Guardia de la Noche y a Bran me gustan o no. De momento no pintan mal, pero me tienen desconcertada. ¿Qué juego se trae Locke? ¿Qué va a pasar con Bran y compañía? Soy incapaz de prever hacia dónde van a tirar. No me parece mal que la serie se haya detenido a explicar qué pasó con los hermanos negros del Torreón de Craster, que es una cuestión que en los libros quedó totalmente en el aire, pero me pregunto cómo acabará la cosa. ¿Jon Nieve y su comando G (de Guardia) entrando al asalto en el Torreón de Craster y salvando a su hermanito? Veremos, veremos...


Lo que NO me ha gustado:

-¿Por qué Jon Nieve no permite a Sam que vaya a recoger a Elí de Villa Topo? La excusa me parece una chorrada, ¡montones de hermanos negros van a Villa Topo a menudo, nadie iba a acusar de deserción a Sam por ir allí para traerse de vuelta a Elí!

-La conversación entre Cersei y Jaime se me ha hecho muy rara. Si hubo violación, Cersei no debería estar tan tranquila delante de su hermano. Si hubo sexo consentido, debería estar más cariñosa y menos fría. Casi parece como si los guionistas hubiesen tomado el camino de en medio y hubiesen decidido hacer como si lo del sept nunca hubiera sucedido, o no hubiese tenido la menor importancia para ninguno de los dos personajes. Para eso, francamente, mejor que no metan la escena.

-¿De verdad hacía falta meter tanta violación, tanta teta desnuda y tanto cráneo de lord Mormont en el Torreón de Craster? Sí, ya sé que los guardias traidores son malos, y sí, ya sé que había que recordarle al público lo malos que eran. Pero no puedo decir que esa escena me haya gustado.

miércoles, 23 de abril de 2014

Crítica de Juego de Tronos: Tercer Capítulo, Cuarta Temporada


Curioso este capítulo. En conjunto no está mal, y han habido partes que me han gustado bastante, pero lo que no me ha gustado ha sido de juzgado de guardia.
Asistimos a las primeras reacciones tras la muerte de Joffrey, al regreso de Sam y Daenerys, y cómo no, ¡¡al regreso de las TETAS!! ¿A que todos las echábamos de menos? ¡Desde que veo Juego de Tronos, yo ya no puedo vivir sin TETAS! ¡De hecho, sigo la serie sólo por ellas! Y eso que veo un par todos los días cada vez que me quito la ropa...
A continuación, comentario del capítulo, tan lleno de SPOILERS como siempre.


Lo que me ha gustado:

 -Sobresaliente a la escena entre Tyrion y Pod. Me ha parecido muy bien interpretada y conmovedora. Parece mentira que entre el enano y su fiel escudero haya más cariño, complicidad, afecto y sentimiento que entre todas las parejas supuestamente románticas de la serie. Pod cree en su amo hasta el final, lo ayuda en todo lo que puede, y se niega a traicionarlo. Tyrion, por su parte, parece más preocupado por Pod que por sí mismo, obsesionado con que el muchacho no se convierta en una víctima inocente de la intriga que se ha urdido contra su persona. Maravilloso.

-Me ha gustado la reaparición de Sam y Elí. Me ha parecido muy tierno que el bebé se llame Sam, y que se empiece a explotar ya la tensión romántica que hay entre los dos jóvenes. Aunque no creo que fuera necesario que lo de enviar a Elí fuera del Castillo Negro fuese idea de Sam, porque en el Muro no se admiten mujeres.

-Otra parte que me ha gustado mucho es la de Daenerys y su arenga a los esclavos de Meereen. Como siempre, la reina Targaryen es majestuosa y demuestra una vez más sus dotes de liderazgo. El final de la escena, que también es el del capítulo, es un poco brusco, aunque deja las cosas en el punto exacto de la intriga: ¿se rebelarán los esclavos? Recordemos que cientos de sus niños han sido asesinados por los amos, solamente para poder darle en las narices a Daenerys durante su camino a la ciudad. Eso debería ser suficiente incentivo...

-Correcta la escena de Davos, Shireen y Stannis, aunque tampoco es demasiado significativa.


Lo que no me acaba de convencer:

-¡A Oberyn y Ellaria les va el sexo en grupo! ¡Y son bisexuales! ¡Y les gustan las TETAS! ¡Qué sorpresa! Ah, no, espera, que eso ya nos los habían contado en el primer capítulo. Entonces, ¿para qué vuelven al tema? ¿Para dejarnos claro que Ellaria y Oberyn pasan todo su tiempo libre en el burdel? De hecho, creo que hasta deben vivir allí... y menos mal, porque si sólo fueran de vez en cuando, nunca tendrían tiempo de terminar sus orgías. Ya es la segunda vez que los interrumpen, pobrecicos míos, con lo fácil que sería cerrar la puerta con llave o poner fuera un criado, que es la versión medieval del cartel de "no molestar"...

-La escena en el Sept de Baelor. Para empezar, esa clase acelerada de cómo ser un buen rey que le da Tywin a Tommen me parece totalmente fuera de lugar. Están delante del cadáver de Joffrey y se encuentran totalmente tranquilos, como si estuvieran charlando delante de un asado y unas copas de vino. Tywin es el señor de Roca Casterly, por Dios, sabe guardar las formas. ¿De verdad no tiene mejor momento para sondear las habilidades de liderazgo de su nieto?
Respecto a esta escena, más adelante, se ha hablado mucho del polvo que echan Jaime y Cersei junto al cadáver de su hijo. Debo decir que, a pesar de que mucha gente se ha llevado las manos a la cabeza, a mí no me parece una violación. Me dio la sensación, viendo la escena, de que las protestas de Cersei no se deben a que rechace tener sexo con Jaime, sino a que le da miedo y corte hacerlo en medio del sept de Baelor y delante del cadáver de su hijo. Aún así, la escena no me ha gustado, ya que en el contexto de la serie no tiene sentido. En el libro, este es el primer encuentro entre Jaime y Cersei tras su larga separación, inmediatamente después de que él llegue a la ciudad. Es normal que él esté ansioso y desesperado por reencontrarse con ella y consolarla. En cambio, aquí la escena carece totalmente de emotividad y fuerza dramática; de hecho, Jaime está molesto con Cersei por haber insistido tanto en que mate a Tyrion. ¿Por qué ese calentón repentino? No le veo sentido alguno. Parece que hayan querido meter la escena con calzador sencillamente porque era demasiado escandalizante como para no meterla.

-La huida de Sansa me parece demasiado precipitada, así como el hecho de que Tywin y Cersei sospechan de ella y notan su ausencia demasiado rápido. ¿Cómo escapan Sansa y ser Dontos sin que nadie los vea? Y lo del collar queda muy confuso. ¿Al final, están o no están envenenadas las cuentas? ¿Quién ha matado a Joffrey en realidad? Porque en la serie parecen dejar muy claro que Margaery es inocente y que todo fue cosa exclusivamente de Olenna Tyrell, cuando yo creía, después de leer Tormenta de Espadas, que fue precisamente Margaery quien puso el veneno en la copa de Joffrey, ya que era la única que bebía de ese mismo cáliz y por lo tanto quien debía saber cuál era el momento de dejar de beber de él.


Lo que NO me ha gustado:

-¿¿Qué coño han hecho con el Perro?? ¡¡Esto no tiene perdón de Dios (ni de los Siete)!! Me estaba encantado la escena de Arya y Sandor Clegane, hasta que he visto cómo terminaba. Vamos a ver, ¿¿el Perro golpeando y robando a un pobre campesino viudo que le ha ofrecido comida y techo, e incluso un trabajo?? ¡Es un OOC absoluto! El Perro puede ser muchas cosas, pero no es un ladrón, y no transgrediría las leyes de la hospitalidad de esa manera. Un comportamiento así es más propio de su hermano Gregor y los compinches de su banda. De hecho, si recordamos, en el primer capítulo de la temporada se cargó a Polliver y compañía después de que le sugirieran irse con ellos para hacer EXACTAMENTE lo mismo que él acaba de hacerle ahora al pobre campesino. ¿Cómo se explica que el el primer capítulo de la temporada a Sandor Clegane le den tanto asco los esbirros ladrones de su hermano como para cargárselos a todos, y ahora se comporte como ellos? No, señores, este no es Sandor Clegane. El Perro tiene mala leche, cierto, es un asesino, cierto, un amargado, cierto, y carece de modales, también cierto. Pero también es el hombre que defendió a Sansa cuando nadie más, a excepción de Tyrion, lo hacía. Es el hombre que ha elegido proteger a Arya Stark y llevarla sana y salva al Nido de Águilas aunque el viaje sea peligroso y arriesgado, en lugar de arrojarla en el regazo de los Lannister, o de los Frey, o de los Bolton, que hubieran pagado igual de bien por ella. Es el hombre que mató a Polliver y a sus secuaces porque los despreciaba y detestaba la idea de unirse a ellos. Esta escena lamentable, que NO está en los libros, tampoco debería haber existido nunca en la serie. Fail absoluto.

-Bucólica y feliz aldea con papi, mami y niñito juntos. De repente, los salvajes irrumpen en la aldea, Ygritte mata al padre, Tormund a la madre, y uno de los thenitas explica al niñito sollozante y traumatizado que se va a comer a sus padres muertos. ¿¿Soy la única que cree que esta escena es una MIERDA?? Me da igual que sea una estratagema para hacer salir del Castillo Negro a la Guardia de la Noche, es una burrada total y absoluta que, en el fondo, sólo ha sido mostrada para que los espectadores piensen que Ygritte es una hija de puta y no les dé tanta pena cuando muera en el asalto. Y me parece lamentable, porque la muerte de Ygritte debería dar pena. Esto es igual que con el Perro; Ygritte no se merece que la rebajen moralmente de esta manera.

martes, 22 de abril de 2014

¿Casados o arrejuntados?


Está muy de moda hoy en día lo de convivir juntos sin casarse (conozco a varias parejas que viven así). No me refiero a lo de convivir juntos durante un tiempo previo al matrimonio, sino a la convivencia indefinida, sin ánimo de ir más allá.
Puedo llegar a entender que esto se hiciera en el pasado, cuando no existía el divorcio, o este era tan complicado de conseguir (sobre todo para las mujeres), que casarte con la persona equivocada podía ser un peligroso paso en falso con el que tuvieses que cargar durante el resto de tu vida. También puedo llegar a entender que hubiera gente que lo hiciera como una reacción liberal frente a las instituciones tradicionales, sobre todo a finales del siglo XIX y principios del XX, cuando lo que se llevaba era romper las reglas establecidas. Y no hablemos ya, por supuesto, de tiempos más pretéritos, cuando los matrimonios eran por exclusiva conveniencia económica y el verdadero amor se reservaba para el amante, con quien era un lujo romántico poder pasar unas semanas o unos meses al año. También tenía sentido en el caso de las parejas homosexuales, que no podían casarse (y a día de hoy, siguen sin poder hacerlo en muchos países).
Pero, en lo que a España se refiere, todas estas cuestiones ya están superadas. El divorcio es tremendamente sencillo (uno de mutuo acuerdo está resuelto en menos de un mes desde que presentas la demanda hasta que tienes la sentencia), el matrimonio homosexual es una realidad, y cada cual puede escoger casarse con quien le dé la gana. ¿Por qué, entonces, esta fobia al matrimonio?
Realmente, no me lo explico. No tiene ningún sentido, ni desde el punto de vista sentimental ni desde el jurídico.
He oído muchas veces eso de "estamos bien así", "organizar una boda es un agobio", "si luego te quieres divorciar es un coñazo" y por supuesto, el clásico entre los clásicos, "nuestro amor no depende de un papel firmado". Examinemos estos tópicos, uno por uno.

-"Estamos bien así": Muy bien, de acuerdo, nada que objetar, de no ser por una cosa: que el "estamos bien así" parece implicar un "casados estaríamos peor". ¿Y de verdad casados estaríais peor? Pues sólo si no quieres sentirte atado a tu pareja (por algo será) o si desconoces por completo las ventajas que tiene casarse. Al parecer, circula una leyenda negra que dice que el matrimonio mata el amor y que en cuanto un hombre y una mujer se casan dejan de ser Blancanieves y el Príncipe Encantador para convertirse en Pepa y Avelino. Pero lo que mata el amor no es el matrimonio, sino la rutina, la falta de comunicación y la falta de respeto. Y esas cosas pueden suceden tanto entre parejas solteras como casadas. Si lo que sucede es que la idea de casarte te agobia porque implica una atadura, apaga y vámonos. Eso significa que no estás convencido de que la persona que tienes al lado sea realmente el amor de tu vida, y esa es la verdadera razón por la que no te apetece casarte: porque te resulta muy cómodo vivir con alguien que te ayuda a pagar el alquiler, que colabora contigo en arreglar la casa, que te cuida cuando estás enfermo y con quien, encima, puedes tener sexo cuando te apetece, pero como en realidad sólo estás con esa persona porque no has encontrado nada mejor, no quieres dar el paso de oficializar las cosas, lo cual permite la posibilidad de levar anclas cuanto antes si encuentras un sustituto o una sustituta que te guste más.

-"Organizar una boda es un agobio": Pues... depende. Si estamos hablando de una boda con vestido blanco, iglesia, flores, música, luna de miel y banquete para doscientos invitados, sí, es un agobio (aunque sarna con gusto no pica, y si realmente te hace ilusión un evento así, organizarlo es divertidísimo). Pero para quienes pasan de parafernalias o no tienen dinero para pagar un fiestón semejante, existen alternativas mucho más sencillas. Tanto para el matrimonio canónico como para el civil, bastan un oficiante, dos testigos mayores de edad, y dos contrayentes que se quieran casar. En el matrimonio canónico, además, es necesario tener padrinos y hacer unos cursillos, pero vamos, tampoco se trata de nada que requiera un desembolso extra o un gasto muy grande de tiempo. Yo tengo amigos que se han casado en el juzgado vestidos de diario acompañados sólo por la familia íntima (padres, abuelos y hermanos), y que no han tenido banquete de bodas más allá de irse a comer en familia después de firmar los papeles. Una boda así es tan válida como cualquier otra.

-"Si luego te quieres divorciar, es un coñazo": Actualmente, ya no tanto. Si el divorcio es de mutuo acuerdo, con presentar una demanda y un convenio regulador, en menos de un mes los cónyuges están divorciados. Si no hay dinero para pagar tasa, abogado y procurador, se pide asistencia jurídica gratuita y no cuesta ni un duro. Si el divorcio es contencioso tampoco hay demasiada complicación, aunque es un poco más lento porque se tiene que celebrar una vista. La verdadera complicación no consiste en que la pareja esté o no esté casada, sino en que la separación sea contenciosa y haya hijos menores de por medio. Si hay niños en la ecuación y los padres no se ponen de acuerdo, la cosa se pone jodida, estén o no estén casados. Porque incluso los padres que no están casados tienen que presentar una demanda de medidas de hijos extramatrimoniales, tan complicada y tan costosa como podría serlo una demanda de divorcio contencioso con menores de por medio. Evidentemente, meter tus cosas en una maleta y largarte de casa después de mandar a la mierda a tu pareja es aún más rápido, pero sinceramente, si comienzas una relación pensando ya en cómo poner tierra de por medio de la manera más sencilla posible, estás asumiendo su fracaso desde el principio.

-"Nuestro amor no depende de un papel firmado": Pues puede que no, pero vuestra tranquilidad económica tal vez sí. Casarse tiene numerosas ventajas legales y fiscales, que no se deberían deseñar a la ligera. Eso al margen de que, nos guste o no, casarse es algo más que firmar un papel: es un símbolo social. Para mí, no casarte porque tu amor no depende de un papel firmado es como no celebrar tu cumpleaños porque vas a cumplir años igual aunque no soples velas, ni te feliciten, ni te hagan regalos. Casarte es decirle al mundo que amas a tu pareja, que quieres estar con ella para siempre, que deseáis formar una familia. Es un modo de celebrar el mutuo amor con la familia y los amigos queridos, para que todo el mundo comparta tu alegría. Si pasas de todo eso y te pones pragmático, una de dos, o realmente no estás tan enamorado de tu pareja como podría parecer (y por eso te da palo celebrar ese amor), o no te importa en absoluto lo de compartir y celebrar el amor con la familia y los amigos, lo que tal vez es una señal de que tus relaciones sociales no son todo lo profundas y auténticas que deberían ser.


Lo de las ventajas legales y fiscales merece un apartado propio. Y es que, por mucho que insistamos en que el matrimonio es sólo una institución, y que en realidad tiene la importancia que cada uno quiera darle, y en que hoy en día carece de sentido, y bla, bla, bla, lo cierto es que incluso desde el punto de vista más pragmático del mundo el matrimonio vale la pena. ¿Por qué? Veamos algunas de sus principales ventajas:

-Permite la tributación conjunta de los cónyuges. Es decir, hacer una declaración de la renta conjunta en ligar de individual. En algunos casos, esto puede suponer un ahorro importante de dinero, o una devolución sustancialmente mayor (a mí misma, sin ir más lejos, Hacienda me devuelve varios cientos de euros más desde que hago la declaración conjunta con mi marido). Así que sí, señores, es cierto: el matrimonio puede ahorrarte pasta, e incluso hacerte ganar dinero.

-En caso de que uno de los cónyuges muera, el otro tiene derecho a una pensión de viuedad, cosa que no sucede si los miembros de la pareja únicamente viven juntos, lleven el tiempo que lleven. Asimismo, en caso de que no haya testamento, los cónyuges tienen derecho al uso y disfrute del 50% de los bienes del fallecido, independientemente de si estaban casados en separación de bienes o en gananciales.

-Las parejas casadas lo tienen más fácil para adoptar un hijo.

-Los matrimonios con hijos pueden deducirse el 99% del impuesto de sucesiones.

Frente a esto, hay quien podrá decir: "pues en lugar de casarnos, nos hacemos pareja de hecho". Francamente, me parece una chorrada. Lo de ser pareja de hecho tenía sentido cuando los homosexuales no podían contraer matrimonio, ya que era la única manera que tenían de oficializar la relación, pero hoy en día que es posible casarse con alguien del mismo sexo, no tiene ninguna razón de ser. En realidad, para ser pareja de hecho también hay que hacer papeleo y oficializar el asunto (aunque sea mediante un procedimiento distinto al del matrimonio), también hay que hacer papeleo en caso de que la pareja se rompa, y para colmo, las ventajas fiscales y legales son menores que en el caso de los matrimonios (por ejemplo, no se puede tributar conjuntamente, las deducciones de ciertos impuestos dependen de lo que diga cada Comunidad Autónoma sobre el tema, tres cuartas partes de lo mismo con el tema de la adopción, y encima para tener ciertos derechos sucesorios, como la pensión de viuedad, hace falta cumplir una serie de requisitos que en los matrimonios no existen, como por ejemplo acreditar que ha habido convivencia durante más de cinco años o que los ingresos del cónyuge no superen un determinado límite.
 Todo eso sin contar que, en el fondo, lo de hacerse pareja de hecho en lugar de casarse en el fondo no es más que una manifestación del miedo al compromiso, una renuencia a atarse a la otra persona y una manifestación del temor patológico que algunas personas parecen sentir hacia la palabra "matrimonio".

¿Mi conclusión? Tanto desde un punto de vista práctico como desde uno meramente romántico, el paso natural y lógico para dos personas que se aman y quieren pasar su vida juntas es casarse. Es normal, y hasta prudente, convivir juntos un cierto período de tiempo antes de dar el paso, porque todos sabemos que no es lo mismo salir juntos al cine y de vacaciones y después cada uno a su casa, que tener que soportar los hábitos, manías, enfermedades, malos humores mañaneros y escatologías varias de tu pareja. Es muy fácil parecer el príncipe encantador o la princesa prometida cuando sales a cenar a un restaurante francés, pero sólo la convivencia a largo plazo nos puede indicar si realmente dos personas tienen costumbres y caracteres compatibles para vivir juntos y formar una familia. Pero siempre hay que tener en cuenta que la convivencia sin matrimonio sólo es aceptable como un estado de transición, un período de adaptación mutua para estar seguros de que no habrá malas sorpresas a la hora de dar el gran paso. En el momento en que se convierte en un estado permanente, es que algo en la relación no acaba de cuajar. Y por mucho que lo justifiquemos con excusas varias, yo creo que todos sabemos que, en el fondo, los que llevan mucho tiempo viviendo juntos pero nunca se han decidido a dar el paso de casarse, por algo será.

martes, 15 de abril de 2014

Crítica de Juego de Tronos: Segundo Capítulo, Cuarta Temporada (o de cómo las bodas se están volviendo más peligrosas que las guerras)


Creo que todos los espectadores que estaban invitados en los jardines de la Fortaleza Roja o presenciaban el acontecimiento desde sus casas estaban pensando lo mismos: ¡¡MUERE, MALDITO BASTARDO!! :-D
Y si yo, que ya me he leído mil veces esta escena en los libros, me lo he pasado bien, me imagino que los fans de la serie que no han leído los libros deben estar en el séptimo cielo (he llegado a ver en Youtube un vídeo de "reacciones a la Boda Púrpura" donde un bar entero se pone a aplaudir al final del capítulo). Así es, señoras y señores: Joffrey Baratheon ha muerto (¡¡al fin!!). Y, sin embargo, al acabar de ver este capítulo vuelvo a pensar lo mismo que pensé cuando leí la escena en la novela: ¡¡me ha sabido a poco!! ¿Acaso no hubiéramos firmado todos, en el fondo, para intercambiar a Theon Grejoy por el rey Joffrey? Ha sido una muerte demasiado rápida para un personaje tan cabrón.
Decimos adiós, pues, a Jack Gleeson, que no sólo se despide de la serie sino también de la interpretación. Una lástima esto último, pues aunque todo el mundo estaba deseando ver morir a su personaje, me parece un excelente actor, que ha sabido perfectamente dar ese punto de crueldad, locura y mediocridad arrogante que el personaje de Joffrey pedía. Haber conseguido que todo el mundo odie con tanta intensidad al niño rey es un gran mérito por parte de Gleeson, que además, según sus compañeros de reparto, es en la vida real una gran persona, sin ningún parecido con su personaje (afortunadamente). Así que, ¡gracias, Jack Gleeson! No olvidaremos a tu estupendo Joffrey Baratheon :-)
Por lo demás, el capítulo ha estado bastante bien, aunque un poco flojo para mi gusto teniendo en cuenta que lo guionizaba George Martin. La clave ha estado principalmente en los diálogos, muy relevantes teniendo en cuenta que han sido redactados por el propio autor de la saga. Un tema que merece la pena analizar más detenidamente en los comentarios, por supuesto, con SPOILERS:

Lo que me ha gustado:

-Evidentemente, la boda. Una escena de casi veinticinco minutos de duración (prácticamente la mitad del episodio) da para mucho, y está muy bien filmada. Me ha llamado la atención que la hayan rodado en exteriores cuando en la novela sucede dentro del castillo, aunque me parece incluso mejor, teniendo en cuenta que de ese modo, al estar ya en la parte externa de la fortaleza, se facilitará la huida de Sansa en medio de la confusión inicial. Geniales las actuaciones de Margaery, de lady Olenna, de Oberyn Martell (plantándole cara al mismísimo Tywin Lannister, con dos cojones, como corresponde a la Víbora Roja de Dorne), ser Loras Tyrell (me ha encantado el detalle de que se levante y se marche indignado cuando parodian la muerte de Renly y se burlan de él por homosexual), y sobre todo, el duelo interpretativo entre Tyrion y Joffrey. Esas miradas de arrogancia uno, odio el otro... ¡genial! De hecho, me ha encantado el enfrentamiento que ha habido entre los dos personajes durante todo el episodio, con desprecios continuos por parte de Joffrey y esas miradas asesinas y esos desafíos velados por parte de Tyrion. El maquillaje final de Joffrey muerto me ha parecido un poco exagerado (que le revienten las venas de los ojos por falta de oxígeno, aún, pero esa sangre chorreándole por la nariz me ha parecido excesiva para alguien que se está asfixiando). Por cierto, gran detalle el de los cinco enanos justadores: el que hacía de Robb Stark llevaba todo el tiempo la cara oculta: un más que probable guiño a la aparición de Penny en futuras temporadas.

-La escena de Bran, breve pero muy interesante. Me ha parecido significativo que George Martin esté sentando ya la bases de cosas que el lector no sabe hasta Danza de Dragones, como por ejemplo el tema de que los arcianos permiten a los verdevidentes comunicase mentalmente entre ellos y ver el futuro, el pasado y el presente desde los ojos de otros arcianos.
 
-Me ha dado mucha pena la escena de la ruptura entre Shae y Tyrion. Al menos, George Martin le ha dado a la relación el único final coherente que se le podía dar, teniendo en cuenta que era una verdadera historia de amor. Aunque me ha dejado intrigadísima con lo que pasará al final: ¿tendremos a una Shae enloquecida de rabia y celos que declarará contra Tyrion para vengarse por su rechazo (aunque en este caso Tyrion ya no tendría moralmente derecho a actuar contra ella, ya que le ha hecho mucho daño premeditadamente aunque haya sido para salvarla), o tendremos (lo que yo espero y prefiero) a una Shae capturada en el último momento que sea usada para presionar a Tyrion o castigarle, y que acabe asesinada trágicamente por orden de Tywin Lannister? ¡Ojalá elijan la segunda opción! Me parece un final mucho más dramático para un personaje que de todos modos está sentenciado, y dado que el tema de Tysha está muy oxidado para el espectador, sería un motivo magnífico para provocarle a Tyrion instintos asesinos contra su padre.

-Una escena breve, pero interesante, ha sido la conversación entre Loras Tyrell y Jaime Lannister. En el fondo, Jaime es injusto con Loras; debería saber que él tiene tan pocas ganas de que llegue su boda con Cersei como el propio Jaime y la propia Cersei.


Lo que no me acaba de convencer:

-No es que me haya disgustado la conversación entre Cersei y Brienne, pero realmente no entiendo cómo es posible que la reina se haya dado cuenta, así por las buenas, de que la Doncella de Tarth está enamorada de Jaime. Supongo que ese dialogo lo ha puesto ahí George Martin con la única intención de que los espectadores que sean tan lelos como para no coger las indirectas, tengan claros los sentimientos de Brienne. Aunque me parece una lástima que haya que dárselo todo tan masticadito a algunos fans; al fin y al cabo, todos los que hemos leído los libros nos dimos cuenta de la chispita que hay entre Jaime y Brienne aunque no nos lo restregaran por la cara, del mismo modo que nos dimos cuenta de que Renly y Loras eran amantes sin que nos tuviesen que meter con calzador escenas explícitas de sexo gay.

-¿Cambiar a Ilyn Payne por Bronn? Entiendo que en la serie se quieran ahorrar un actor, pero no sé hasta qué punto es fiable un mercenario como persona confiable y discreta. Aún así, su diálogo con Jaime mola.

-Cersei no me convence en este episodio. Al margen de su lectura de mente a Brienne por una suerte de percepción extrasensorial, sus actos parecen arbitrarios y poco creíbles. ¿Por qué trata así de mal a Pycelle de repente? ¿Por qué se empeña en destrozar el acto de caridad de Margaery, si de desautorizarla se trata nadie se va a enterar de la contraorden? Y su reacción ante la muerte de Joffrey es demasiado tibia; yo esperaba más desesperación. Fue mil veces más desgarradora y creíble la reacción de Catelyn al ver morir a Robb.


Lo que NO me ha gustado:

-A estas alturas ya sabemos todos que Ramsay Nieve es un cabrón sádico y está loco. No nos hacía falta ver cómo caza a una chica sollozante por el bosque y hace que sus perros la devoren viva después de asetearla en la pierna. Me da igual que sea canon, no es más que crueldad gratuita.

-Más crueldad gratuita a la hora de ofrendar vidas a R'hllor. Me ha desconcertado mucho esta parte del capítulo; ¿a qué vienen la conversación de Selyse con Stannis sobre Shireen, y las posteriores palabras que tiene la niña con Melisandre? Supongo que George Martin pretendía dar algún tipo de información relevante al respecto, pero la verdad es que sólo ha conseguido dejarme con cara de WTF?

miércoles, 9 de abril de 2014

Crítica de Juego de Tronos: Primer Capítulo, Cuarta Temporada


¡Por fin ha vuelto lo que todos estábamos esperando! ¡Juego de Tronos! Con tooodo lo que tanto echábamos de menos: un revival de los mejores momentos de la serie, incluyendo la muerte de Ned Stark y la Boda Roja (gracias desde aquí a una amiga que me advirtió del asunto antes de que viera el capítulo porque con un embarazo de ocho meses una está como más sensible y hay ciertas cosas que ya no puede ver), diálogos ingeniosos, peleas, mucha sangre, y TETAS. ¡Montones de TETAS!
Paso a continuación a comentar Dos Espadas, el primer episodio de una temporada que empieza fuerte. Como siempre, con SPOILERS:


Lo que me ha gustado:

 -Oberyn Martell, genial. Me encanta el actor y me encanta el personaje. Con él, los espectadores saben por fin un poco más acerca de Elia de Dorne, lo cual es sumamente importante. Me ha gustado mucho su diálogo con Tyrion, aunque en el libro era más cordial. Y también su lección práctica sobre lo poco útiles que son las espadas en las distancias cortas.

-Sansa. Muy bien interpretada, su depresión parte el corazón. Me alegro de que en la serie la estén poniendo tan desmejorada porque una de las cosas que no me gustaron del libro es que parecía superar la pérdida de su familia demasiado rápido, o al menos no estar tan hundida como se supone que debería estar una muchacha cuya familia ha sido cruelmente asesinada. Me alegro también de que por fin se hayan acordado de meter en la historia de Ser Dontos, aunque no sé si los espectadores no lectores lo recordarán a estas alturas. Sin embargo, me desconcierta lo del collar. Teniendo en cuenta cuál es su utilidad, esas piedras son demasiado pocas y demasiado grandes. Una redecilla con piedrecitas pequeñas, como la del libro, llama menos la atención y es más manipulable. Veremos lo que sacan de ahí en el próximo capítulo.

-Como siempre, los diálogos de Tyrion y Bronn están entre los mejores momentos del capítulo. Me ha gustado que tengan el detalle de incluir la escena del libro en la que Pod practica sus conocimientos sobre la heráldica dorniense.

-Arya y el Perro me han gustado mucho. Me extraña, aunque no me disgusta, ver que han cambiado la escena de la pelea de la taberna y en lugar de un Sandor herido y una Arya resentida, nos encontramos con un equipo cada vez más compenetrado. Y la muerte de Polliver es genial. Poco a poco nuestra loba se va perfilando como la asesina en ciernes que apunta ser...

-Joffrey y Margarery, correctos en sus papeles, igual que lady Olenna.

-Me ha gustado mucho también el diálogo entre Jaime y Brienne. La Doncella de Tarth sigue en su estilo, pero se nota cómo las aventuras que han corrido juntos han hecho crecer la intimidad y la confianza entre ellos, lo cual se nota en su diálogo.


Lo que no me acaba de convencer:

-Ya sabemos que Oberyn Martell es un poquillo pervertido, pero me pregunto de verdad si eran necesarias tantas TETAS. Ellaria Arena no me convence en esta escena, me la imaginaba más elegante y señorial, sin tanta pinta de puta. Una cosa es que sea igual de viciosilla que su consorte, y otra que tenga ese aire de vulgaridad que a mí, personalmente, me ha decepcionado.

 -¿Hacía falta de verdad poner a los thenitas como una especie de cenobitas caníbales para demostrar lo fieros guerreros que son? Me parece pasarse veinte pueblos, la verdad.


Lo que NO me ha gustado:

-El rifirrafe entre Jaime y Cersei me ha parecido falso y forzado. ¿De repente Cersei ya no lo quiere? Hombre, no creo que nadie haya echado de menos la escena de penetración menstrual en el sept con cierto cadáver delante, pero de ahí a que pongan a los hermanos twincest peleándose nada más llegar a Desembarco del Rey, me parece muy poco realista. Cersei debía haber estado ansiosa de volver a ver a Jaime, no es nada creíble que se comporte como una niñata fría, mimada y estúpida y le suelte algo que se puede resumir como "ya no te ajunto porque te dejaste capturar, hala". Para colmo, esta escena no solo es absurda sino que traiciona la evolución natural de los personajes, mucho más lógica en la novela, donde Cersei es la que quiere seguir con el jueguecito de amantes secretos y Jaime, que es quien ha cambiado y madurado, el que no soporta más la situación y acaba plantándose.

-Otro rifirrafe de pareja al que no le veo sentido es al de Tyrion y Shae. O mejor dicho, sí se lo veo y no me gusta, porque me temo lo que significa. ¿Por qué Tyrion de repente ya no quiere estar con Shae? ¡Es un absurdo absoluto, ella es su único consuelo en una ciudad donde nadie lo aprecia y todo el mundo piensa mal de él! Si lo están haciendo para justificar que Shae lo traicione al final, me parece una estupidez entonces que hayan estado desde la primera temporada creando una historia de amor auténtico entre ellos. Hubiera sido mejor, para eso, poner a Shae como la zorra interesada y superficial que es en el libro y acabamos antes.

-El nuevo Daario es HORROROSO. Una especie de pseudo Jaime Lannister venido a menos que va recogiendo florecillas por el campo para dárselas a la khaleesi. No me recuerda a Daario ni en aspecto ni en personalidad; el anterior, por lo menos, era una guaperas cachas y chuloputas, igual que en el libro. Mal, muy mal. Una cosa es cambiar a un actor de una temporada a otra si sólo ha aparecido brevemente en un capítulo, de manera circunstancial, y otra muy diferente cambiarlo cuando ha aparecido en varios capítulos con un papel medianamente importante.

-Estoy hasta los ovarios de escuchar Las Lluvias de Castamere. En serio. ODIO esa canción con todas mis fuerzas, y la sacan DOS veces sólo este capítulo. ¿¿Es que no hay otra condenada canción en Poniente??


Y de momento, esto es todo, por esta semana. El siguiente capítulo es el que ha escogido George R.R.Martin para guionizar, y sugiero que nos preparemos para él con nuestras mejores galas, porque vamos a asistir a una boda muy, muy especial... ¡¡BWAJAJAJAJA!!