martes, 11 de noviembre de 2014
MEME romántico. Fandom: "Once Upon A Time".
Meme dedicado a los fans de OUAT ("Érase una vez"), especialmente a Narwen, Finduilas y Malena, mis comentarias favoritas ;-)
SPOILERS de toda la serie hasta el séptimo capítulo de la cuarta temporada.
Seis parejas que me gustan:
1. Rumpelstitlskin/Bella
2. Snow/Charming
3. Gruñón/Nova
4. Ruby/Whale
5. Robin/Marian
6.August/Emma
Tres ships que he abandonado:
7. Ariel/Eric
8. Phillip/Mulan
9. Neal/Emma
Tres ships que nunca me han gustado:
10. Robin/Regina
11. Emma/Regina
12. Garfio/Milah
Dos ships que me han empezado a interesar:
13. Emma/Garfio
14. Aurora/Mulan
1. ¿Por qué no te gusta la pareja 11?
Porque es imposible. No niego que Emma y Regina tienen química, pero como aliadas/rivales, no como amantes. Además, las dos son claramente heterosexuales.
2. ¿A quién conoces que shipee la pareja 13?
A mí misma y poco más. A pesar de que es oficial y tienen bastante química, el rollo Piratafantas no tiene demasiados adeptos.
3. Imagínate un momento ideal para la pareja 3.
Que se reencuentren en Storybrooke y decidan darse una segunda oportunidad. Aunque la verdad, después de todo este tiempo, no sé a santo de qué esperan tanto para reencontrarse. Una mierda que en tres temporadas los guionistas no hayan tenido ni cinco muntos para dedicar al reencuentro de Gruñón y Nova.
4. ¿Cuál es tu momento preferido de la pareja 1?
Sin duda, cuando Rumpel se vuelve a encontrar con Bella en Storybrooke, y la conmoción que se dibuja en su cara cuando la toca, casi sin creerlo, y le dice: "Eres real... está viva..."
5. ¿Cuánto tiempo te lleva gustando la pareja 6?
Me gustaba mucho la primera temporada, y sigo pensando que es el personaje masculino con quien Emma ha tenido más química.
6. ¿Qué pasó con la pareja 8? ¿Qué hizo que te dejase de gustar?
Me gustaba el rollo de la mujer bella y valiente abandonada en la friendzone por ser guerrera, eternamente enamorada de un caballero que no la corresponde. Pero en el momento en que te das cuenta de que los dos están enamorados de Aurora, la cosa se desinfla un poco.
7. ¿Qué pareja prefieres, la 2 o la 4?
La 4 tiene más morbo.
8. Tienes el poder de hacer que un ship deje de existir. Escoge entre la pareja 10 y la 12.
¡¡La 10!! ODIO el OutlawQueen. Me parece una pareja con nula química, metida con calzador y encima adúltera y totalmente injusta con la pareja canon de Robin, Marian.
9. ¿Qué te interesa de la pareja 14?
Que es el único amor homosexual canon de toda la serie, aunque sólo sea por parte de Mulan. Sería muy interesante explorar los sentimientos de Mualn al respecto y también los de Aurora, si llega a enterarse.
10. ¿Cuándo dejó de gustarte la pareja 7?
Cuando vi el final chusquero y el potencial desaprovechado de la pobre Ariel.
11. El hecho de que te dejase de gustar la pareja 9, ¿afectó negativamente a tu interés por la serie?
En absoluto, porque ya se encargaron de romperla los guionistas.
12. ¿Qué canción te recuerda a la pareja 1?
Would you love a monsterman, de Lordi.
13. ¿Cuál de estos ships es tu preferido en estos momentos?
Rumbelle. Siempre han sidos mis favoritos. Y mira que en esta temporada los están torpedeando...
14. ¿Cuál es el que más odias?
Robin/Regina.
15. Si pudieses organizar una cita doble para dos de estas parejas, ¿a quién elegirías?
Aurora/Mulan con Emma/Regina, y todas a celebrar el Día del Orgullo Gay :-P
16. ¿Se ha besado ya la pareja 2?
Sí; hasta el aburrimientoooooo.
17. ¿Tuvo la pareja 4 un final feliz? ¿Crees que es probable que lo tenga?
Por no tener, no ha tenido ni principio... lo que tuvo es un amago, pero en amago se fue al cuerno cuando a la actriz que hace de Ruby le salió un papel protagonista en otra serie.
18. ¿Qué haría que empezases a shipear la pareja 14?
Que los guionistas tuvieran la valentía de explorarla.
19. Si solo pudieses elegir una, ¿qué pareja preferirías que se hiciese realidad, la 4 o la 5?
Iba a decir que la cuatro, pero Marian no se merece un marido tan adúltero, inconstante y capullo... de modo que la cinco, que abre un mundo nuevo de posibilidades.
20. Tienes el poder de decidir el destino de la pareja 10. ¿Qué les ocurre?
Reginay Marian conocen a sendos hombres que realmente valen la pena y las tratan como se merecen, se enamoran de ellos, y mandan a la mierda en estéreo a Robin Hood, que se queda más solo que la una con su cara de emo, por listo (o mejor dicho, por tonto).
viernes, 29 de marzo de 2013
Once Upon a Time: ¿Habrá Swanfire en el futuro?
Antes de comenzar con la entrada propiamente dicha, advertencia: pueden encontrarse spoilers de diversa consideración (algunos muy gordos) hasta el capítulo 18 de la segunda temporada ("Selfless, brave and true"). Quien lea, ya conoce los riesgos.
Una vez dicho esto, pasemos a analizar. El último capítulo, centrado en August/Pinocho, ha sido de lo más revelador y significativo que ha habido últimamente en la serie. Sobre todo, creo yo, en lo que se refiere a las intenciones de los guionistas de cara al final de temporada (para el que sólo quedan cuatro capítulos) y a la tercera.
Uno de los principales componentes de esta serie, aunque nos ea el hilo conductor, es el amor. Tenemos las relaciones clásicas de toda la vida, que nadie en su sano juicio se plantearía trastocar, como la de Cenicienta y su príncipe o Blancanieves y el suyo. Tenemos los amores trágicos, como el de Ruby con Peter o el de Regina con Daniel. Tenemos las relaciones que todo el mundo quiere que sigan adelante pero que por diversos motivos han quedado en stand-by a causa de una maldición, como la de Aurora y Felipe o mi adorado Rumbelle. Y por último, tenemos a Emma. La vida amorosa de Emma es la más enigmática, la que no sabemos por dónde nos va a salir. Y no es de extrañar, dado que, al ser de los pocos personajes de la serie que no pertenece al mundo de Disney, es también de los pocos con el que los guionistas tienen manga ancha para hacer lo que les dé la gana.
Y realmente, la vida amorosa de la Elegida es un enigma, del mismo modo que lo es la de Baelfire, el hijo de Rumpelstiltskin y padre de Henry, otro personaje inventado para la serie y por tanto de libre manipulación por parte de los guionistas.
Que nosotros sepamos, Emma ha tenido dos intereses amorosos en su vida: Neal/Bae, con quien tuvo a Henry y de quien se acabó separando cuando la metieron en prisión, y el sheriff Graham, con quien tuvo un breve affair antes de que Regina lo matara. Tras un tiempo sola, ha habido cierta tensión sexual no resuelta con August/Pinocho y con el Capitán Garfio. En cuanto a Nealfire, ha estado enamorado de Emma todo el tiempo hasta que conoció casualmente a Tamara, la cual se lo llevó al huerto, y con quien está prometido en la actualidad.
Hasta ahora, no estaba muy claro qué sería de ellos (Neal estaba prometido con Tamara, y Emma... bueno, hay hasta quien quería liarla con Regina). Pero creo que, tras el capítulo 18 de la segunda temporada, las aguas del futuro se van aclarando, y creo que ya es posible atisbar por dónde van a ir las cosas en los últimos capítulos de esta temporada, y a lo largo de la siguiente:
Emma/Graham: Esta pareja molaba al principio de la primera temporada, pero pronto quedó claro que era agua de borrajas. Más que nada, porque los guionistas se apresuraron a cargarse al pobre Cazador antes de que lo suyo con Emma tuviera tiempo de cuajar. Así que creo que queda claro que, realmente, los guionistas nunca tuvieron intención de que la cosa funcionase.
Emma/Garfio: Más tensión sexual imposible. Garfio no para de hacerle comentarios subiditos de tono a Emma, y a ella no parecía desagradarle la imagen de chico malo y rebelde que ya le atrajo de Neal y que en el fondo le recuerda a sí misma. ¿Problemas? Fundamentalmente dos: el primero, que Garfio en el fondo no ha olvidado a Milah (si no, no sé por qué tanta perra de vengarla y recordarla a todas horas), el segundo, que Garfio y Rumpelstiltskin son la némesis el uno del otro, y no pueden vivir en paz durante mucho tiempo: al final, uno de los dos tendrá que morir para que el otro viva. Y si se trata de elegir a un personaje de entre los dos, creo que el 95% de los fans de la serie elegirán a Rumpel, que además es uno de los protagonistas a diferencia de Garfio, tan sólo un secundario (que además, en el cuento original de Peter Pan, acaba devorado por el Cocodrilo, y ya sabemos que el rollo Nunca Jamás va a cobrar fuerza en la tercera temporada).
Emma/August: Parecía probable que estos dos acabaran juntos, ya que se veía cierto feeling entre ellos, ambos estaban solteros, y además August tenía cierto afán protector sobre Emma, teniendo en cuenta que la había abandonado durante su infancia y que él debería haber sido su guía para aceptar que provenía del mundo mágico. Pero aparecieron dos cosas que truncaron las posibilidades: la primera, que August desapareciera del mapa durante la mayoría de la segunda temporada (y que Emma no se preocupara mucho de qué había sido de él era bastante significativo). Lo segundo, y definitivo, es que al final de Selfless, Brave and True el Hada Azul lo haya convertido en un niño. Este giro de guión me parece cogidísimo con pinzas, pero creo que entiendo la doble intención que tiene: por un lado, no revelar demasiado deprisa al personaje de Tamara como nueva villana, y por otro lado, cortar de raíz las posibilidades de que Emma y August sean más que amigos, sobre todo cuando se hizo patente que a August sí le gustaba Emma (no hay más que recordar su cara de alivio cuando se entera de que ella y Neal no han reanudado su relación amorosa).
Neal/Tamara: Cuando Tamara apareció por primera vez en el capítulo 14 (Manhattan), muchos fans se le tiraron al cuello porque cortaba en seco la posibilidad de "reconciliación familia feliz", pero a mí me inspiraba cierta simpatía. Al fin y al cabo, la pobre mujer no tenía la culpa de que Neal hubiese tenido en el pasado un amorío con Emma y un hijo como resultado del asunto, no tenía por qué ser mala persona, y además supuse que Neal tenía que quererla mucho como para haberse prometido en matrimonio con ella, sobre todo cuando no había hecho amago de volver a Storybrooke a buscar a Emma a pesar de que sabía que el hechizo ya se había roto.
Pero, para todos los que pensábamos así y sentíamos cierta empatía hacia Tamara, el último capítulo ya se ha encargado de despejarnos todas las dudas. Creo que demasiado, incluso. Porque Selfless, Brave and True se dedica, aparte de a contar la historia de August, a desmontar punto por punto al personaje de Tamara hasa convertirla en un auténtico monstruo: es mentirosa, es manipuladora, tiene oscuras intenciones (relacionadas con la magia, además, lo cual pone en peligro a Storybrooke), y para colmo es una asesina fría y despiadada (no vaciló en matar al Dragón sin dudarlo un instante). Vamos, que sólo le faltaba matar gatitos. Y para que no nos quede ninguna duda de que esta mujer vive sólo por el interés, resulta que ni siquiera está enamorada de Neal: lo sedujo a propósito cuando vio que era amigo de August y le está poniendo unos cuernos del tamaño de la catedral de Segovia (pobre Neal, esto de la infidelidad conyugal debe ser hereditario) con Greg/Owen, el hombre con el que realmente está (y al que probablemente también está manipulando, usándolo para conseguir pruebas de que la magia existe). Todo esto para que ni los más acérrimos defensores de Tamara la Mala sientan deseos de seguir defendiéndola de aquí en adelante, y para dejarnos en claro que, ahora que Rumpel y Regina están en plan "no sabemos si seguimos siendo malos o nos volvemos buenos" y que Cora ha muerto, Tamara va a ser la siguiente gran villana.
¿Solución? Swanfire. Es la única pareja posible que queda, teniendo en cuenta que los guionistas han ido cortando de raíz, una por una, todas las otras posibilidades. August y Tamara eran hasta ahora los dos mayores obstáculos para que Emma y Neal volvieran a estar juntos, y ya hemos visto con qué poca sutilidad los has quitado de en medio. Por supuesto, habrá triángulo amoroso durante algún tiempo, que para algo se lleva tanto ahora, pero creo que tras el último capítulo ha quedado clarísimo quién es la buena y quién la mala, y por dónde quieren llevar las cosas los guionistas en cuanto a la trama amorosa de Emma y Neal/Bae se refiere. Me apuesto 10 a 1 a que, en la siguiente temporada, seremos testigos de cómo los padres de Henry vuelven a reunirse. Lo único que espero es que al abuelito Rumpel le espere el mismo destino y pueda volver a ser feliz en compañía de Bella.
viernes, 15 de junio de 2012
Historias de (des)amor
Y yo me pregunto: ¿¿pero de verdad alguien en su sano juicio considera todo eso "bellas historias de amor"?? Historias de desamor, las llamaría más bien. Todas tienen algo en común: ni una sola de ellas acaba bien. O muere ella (Mouline Rouge, Love Story), o muere él (más común, como en Titanic o Tirante el Blanco), o mueren los dos (muchísimo más común, como en Romeo y Julieta, Los amantes de Teruel, Tristán e Isolda), o bien los amantes sobreviven pero quedan separados por las circunstancias y no pueden estar juntos (Lanzarote y Ginebra).
No deja de parecerme curioso que la gente tenga tanta adoración por historias de amor que acaban con muerte o separación; en definitiva, como el rosario de la aurora. Estas muertes y separaciones, además, nunca se dan al final de la vida (no recuerdo ahora mismo ninguna historia de amor clásica en la que los enamorados se casen, sean felices, y mueran viejecitos y rodeados de nietos, exceptuando los cuentos de hadas... y algunas veces ni eso, que la historia de desamor de La Sirenita es para echarse a llorar).
¿Y a qué nos lleva esto? Pues que los escritores y los guionistas que escriben ese tipo de historias (y los que gustan de ellas y las ven como el summun del amor verdadero), en el fondo no son otra cosa que pesimistas. Porque la moraleja subyacente de todas estas historias, si uno lo piensa bien, viene a ser: La única manera de que una historia de amor sea romántica y mítica es separar a los protagonistas en el momento álgido de su amor, antes de que se les pase el calentón y empiecen a discutir por la tapa abierta de wáter y el colegio de los niños.
Así de claro. Estas historias no son de romanticismo y amor, sino de desamor y pesimismo. Todo acaba trágicamente, porque el autor o el guionista deduce que entre la tragedia de la separación por el infortunio o la muerte, o la monotonía y la mala leche que de seguro se instalará en la pareja tras unos añitos de convivencia, es preferible la primera. Vaya perspectiva, digo yo. A ver cuándo puedo leer la historia de amor de dos abuelitos que, tras pasar toda su vida juntos y ayudarse y apoyarse en los buenos y los malos momentos, aún se aman como cuando eran jóvenes. Ah, pero es que eso no vende, ¿no? La fidelidad, la lealtad, la felicidad, el cariño y la constancia no venden. Lo que venden son las lágrimas, la tragedia, la muerte, el dolor, la separación y los triángulos amorosos.
Que conste que yo soy la primera que disfruta con una historia dramática y emocionante en la que los protagonistas deben superar obstáculos o sufrir antes de estar juntos. Pero lo que a mí me gusta de esas historias es que acaben bien. Que la parte "dura" sea el camino, no el final. Sufrir por los protagonistas para que acaben muertos o separados para siempre es muy poco satisfactorio, al menos desde mi punto de vista. Y me molesta que me vendan como amor lo que no es otra cosa que tragedia. Hace algunos años, se pusieron de moda las finales tristes porque eran "inesperados" y "sorprendían al lector/espectador". Pero lo inesperado y lo sorprendente no tiene por qué ser agradable o satisfactorio. ¿No se puede acaso sorprender al lector con otra cosa que no sea un final amargo, o un triángulo amoroso? Que, la verdad, a estas alturas cada vez son menos sorprendentes, porque se han convertido en el recurso fácil y cada vez que alguien me habla de "una maravillosa e impactante historia de amor", ya voy al cine o abro el libro mentalizada a que el final de la historia probablemente no va a ser feliz.
miércoles, 24 de febrero de 2010
Gracias, profesor
Porque sin él yo jamás hubiera conocido historias, aficiones, amigos, experiencias y personas que dieron un giro a mi vida triste y vacía y la convirtieron en la felicidad que estoy viviendo ahora... ahí va mi modesto agradecimiento.
Por escribir libros tan fantásticos, épicos y maravillosos como la trilogía de El Señor de los Anillos, El Hobbit o El Silmarillion...
Por inventar un mundo tan completo y fascinante como la Tierra Media, con sus razas, costumbres, flora, fauna, mitología, cultura e idiomas...
Por hacerme vivir una experiencia mágica sumergida en un mundo de fantasía lleno de naturaleza, magia, honor, amor y aventuras...
Por permitirme conocer la Comarca, Gondor, Rivendel, Lothlórien, Mordor, Beleriand, Númenor y Valinor...
Por crear personajes tan entrañables e inolvidables como Frodo, Sam, Gimli, Galadriel, Gandalf, Aragorn, Eowyn, Lúthien Tinúviel, Turin Turambar, Nienor Níniel, Elrond, Merry, Pippin, Legolas, Aragorn, Boromir, Faramir y el resto de elfos, hobbits, hombres, enanos, valar y maiar que pueblan Eä...
Por permitir que se creara en la Sociedad Tolkien Española, un lugar donde por fin he podido encontrar amigos queridísimos que son iguales que yo y ante los que no tengo que disimular mi personalidad ni mis aficiones porque me comprenden y me quieren tal y como soy...
Por permitirme encontrar entre los tolkiendilis al amor de mi vida, con el cual me voy a casar este mismo año...
Por darme la oportunidad de jugar al ReV de la Tierra Media, vestime con maravillosos trajes de princesa élfica, hacer el brindis rohirrim en las cenas de gala, participar en musicales, talleres y conferencias de todo tipo, y reír y disfrutar en las Mereth y las EstelCones...
Por haber unido a miles y miles de personas con lazos inquebrantables de amor y amistad, creando nuevas familias y grupos de amigos por medio de la magia de la literatura y la fantasía...
Por hacer que, gracias a su esfuerzo y su talento, este año los miembros del smial de Edhellond estemos trabajando codo con codo para organizar la XVI Mereth Aderthad...
¡GRACIAS, PROFESOR TOLKIEN!
Juntos encontraremos el camino que lleva al Oeste... Y juntos encontraremos un lugar donde los corazones tengan descanso...
martes, 12 de enero de 2010
12 cosas que he aprendido acerca del amor y las relaciones
2) Los sinvergüenzas adorables con corazón de oro sólo existen en las películas de Hollywood. Los ligones rompecorazones y los malotes con morbo pueden parecer atractivos de entrada, pero en el fondo eso no es más que una trampa de loa anteriormente citado: no nos gustan porque sean ligones o malotes, sino porque creemos que pueden cambiar por amor. ¡Error! Aunque sean nuestra pareja, el ligón seguirá tonteando y el malote seguirá buscándose problemas. Hay que reservar los "cambios por amor" para las películas y novelas románticas y en la realidad buscarnos un buen hombre que sea honesto y fiel desde el principio.
3) El miedo al compromiso no existe. Si un tío está realmente enamorado de una mujer, se compromete con ella, no va a dejarla escapar. Un hombre enamorado de verdad nunca teme al compromiso, lo desea. Si un chico dice "no estoy preparado para una relación seria", "vayamos despacio", "estoy agobiado", "tengo miedo al compromiso" o "vivamos el día a día", lo que realmente quiere decir es lo siguiente: "Me gustas, pero no estoy realmente enamorado de ti".
4) Parece una obviedad, pero el físico no importa. La belleza está en el interior. Ojo, no digo que todos los guapos sean unos capullos (aunque la mayoría lo son, ya que suelen ser unos creídos), ni que todos los normalitos o feos sean adorables (aunque muchos valen más la pena que los guapos porque, conscientes de que no son adonises, se esfuerzan en cultivar su personalidad para hacerla más interesante). Hay de todo en todas partes. Sólo digo que jamás hay que dejarse llevar por el físico a la hora de elegir pareja, ni en un sentido ni en otro. A la hora de la verdad, es la personalidad lo que cuenta.
5) El que hoy deja a su novia por ti, mañana te dejará a ti por otra.
6) Si un chico corta contigo, muy probablemente ya tiene a otra esperando. Los chicos suelen tender más a hacerte putaditas para que así cortes tú y él se ahorre el mal trago de tener que dejarte, con el correspondiente chaparrón de lágrimas y recriminaciones. Sólo cuando hay otra chica exigiéndoles que dejen a la novia para estar con ellas, se toman el trabajo de cortar ellos. O eso, o es que están tan hartos de ti que no te soportan ni un sólo día más y te quieren perder de vista para siempre (y aún así es probable que dejen de llamarte de repente o pasen de ti antes que pasar el mal trago de cortar cara a cara).
7) Para que una pareja funcione, es fundamental que los carácteres sean compatibles, que se esperen cosas similares de la vida, que no se tengan opiniones radicalmente opuestas sobre temas importantes (matrimonio, religión, hijos, política...) y que haya aficiones comunes. Los polos opuestos pueden atraerse, pero no duran juntos. Si vas a vivir el resto de tu vida con una persona, cuantas más cosas en común tengas con ella, mejor.
8) Si te ponen los cuernos, corta. No sólo porque la infidelidad es signo de que hay algo que falla (y mucho) en la relación, sino por dos razones fundamentales: Una, la primera vez que rompes las normas siempre es la más difícil, las siguientes veces se va volviendo más fácil; hay altas posibilidades de que el que es infiel una vez lo sea más veces. Y dos, nunca vas a recuperar por completo la confianza en esa persona, y tampoco te librarás completamente del rencor. Es imposible ser realmente feliz con alguien que sabes que te ha puesto los cuernos.
9) No hay que acostarse nunca con alguien a quien no ames de verdad. Es un error. Acabas sintiéndote mal, aunque en ese momento quieras hacerlo. El sexo sin amor es una mierda. Hablo por experiencia, tanto propia como ajena.
10) Las relaciones idílicas donde nunca se discute no existen. Hasta en la relación más feliz y sólida del mundo hay peleas. La cuestión no es no pelearse (esto es imposible), sino respetar a la otra parte, saber perdonar, saber ceder y tener paciencia. Es imposible una convivencia duradera si dos personas no se tienen respeto y son incapaces de ceder un palmo de terreno. Los orgullosos y los irascibles acaban solos.
11) Los hombres son más simples que el mecanismo de un botijo. No saben entender las sutilidades. Si quieres que un hombre haga algo, díselo con claridad. No esperes que adivine lo que deseas o se guíe por las indirectas. No pueden.
12) A tu pareja debes poder contárselo todo y mostrarte tal y como eres. Si no te atreves a hacer o a decir algo delante de él por miedo a cómo se lo va a tomar, o si temes reprocharle o quejarte de algo por miedo a que se enfade y te envíe al cuerno, ese chico NO es el amor de tu vida. Al amor tu vida se lo vas a poder contar todo y nunca vas a tener que fingir ni callarte nada ante él, porque él te va a amar y aceptar tal y como eres, con tus cosas buenas y tu cosas malas. Y puede que de vez en cuando se moleste o discuta contigo, pero eso nunca afectará a la estabilidad de una pareja sólida. Una de las cosas que distingue a las relaciones duraderas y auténticas es los amantes pueden discutir de lo que sea porque los dos saben que no se van a dejar de querer ni un poquito después de la discusión.
viernes, 19 de junio de 2009
La eleccion de Lúthien
Cada vez que leo El Silmarillion, vuelvo una y otra vez al capítulo titulado "De Beren y Lúthien", historia más conocida entre los Eldar como "La balada de Leithian" o "La liberación del cautiverio".
Hace tiempo, cuando participaba en el foro de LGG y las cosas me iban bien por allí, alguien comenzó un hilo preguntando cuál era la historia de amor más grande que habíamos leído. Algunos hablaron de Romeo y Julieta, otros ce Catherine y Heathcliff, incluso hubo algunos que mencionaron a bella y Edward de Crepúsculo. Pero yo no me lo pensé dos veces a la hora de elegir la historia de Beren y Lúthien.
Siempre me ha dado rabia ver, tanto en la vida real como en los libros y la películas, una historia de amor en la que dos amantes se quieren muchísimo, están profundamente enamorados, y entonces uno de ellos muere dejando al otro en la desesperación... hasta que consigue recuperarse, volverse a enamorar de otra persona y mantener una nueva relación con ella. Sé que esas cosas pasan, pero me parece la antítesis del romanticismo. Creo que cuado dos personas se aman de verdad, profundamente, ni siquiera la muerte debería poder acabar con ese amor ni separarlas. Creo que el amor verdadero es más fuerte que la muerte, como dice la famosa frase de la película El cuervo que tengo aquí en el blog: "Builidngs burn, people die, but real love is forever" (los edificios arden, las personas mueren, pero el amor verdadero es para siempre"). Por eso me parece tan amargo que si tu pareja muere la olvides y te vayas con otra persona. No me parece que eso sea amor verdadero. Yo estoy segura de que, si amas de verdad a alguien, la muerte de uno de los dos no va a poder impedir que el otro siga amando, con o sin la esperanza del reencuentro (en mi caso al menos es más soportable, porque tengo fe en que me volveré a encontrar en la otra vida con mis seres queridos).
Y esto precisamente es lo que ofrece la historia de Beren y Lúthien. No sólo ofrece aventuras y emoción, no sólo ofrece a la mayor heroína de Tolkien, una elfa que no se queda esperando a que la rescaten sino que es ella quien va a rescatar a su chico y que es una hechicera tan poderosa que es capaz de vencer en un combate mágico a Sauron y hechizar al licántropo Carcharoth y al mismísimo Morgoth (para que luego digan que Tolkien es machista o que no tiene personajes femeninos combatientes aparte de Eowyn), sino que también ofrece la más bella historia de amor que he leído jamás. Muchos que pasan por aquí ya la conocen, pero no me resisto a la tentación de recordarla (y, a los que no la hayan leído, espero picarles la curiosidad lo suficiente como para que se animen a leerla).
Lúthien es hija del elfo Teleri Elwë Thingol y de la maia Melian, princesa de Doriath y del pueblo de los Sindar. Beren es un humano de noble cuna, pero cuya familia y compañeros han muerto a manos de las huestes de Morgoth, haciendo que tenga que escapar solo a las tierras agrestes. Cuando se conocen, el amor surge de inmediato entre ellos, en un encuentro que Tolkien narra de una forma mágica:
Se dice en la Balada de Leithian que Beren llegó tambaleándose a Doriath, con cabeza cana y como agobiado por muchos años de pesadumbre, tanto había sido el tormento del camino. Pero errando en el verano por los bosques de Neldoreth, se encontró con Lúthien, hija de Thingol y Melian, a la hora del atarceder, al elevarse la Luna, mientras ella bailaba sobre las hierbas inmarcesibles del claro umbroso junto al Esgalduin. Entonces todo recuerdo de su pasado dolor lo abandonó, y cayó en un encantamiento; porque Lúthien era la más hermosa de todos los Hijos de Ilúvatar. Llevaba un vestido azul como el cielo sin nubes, pero sus ojos eran grises como la noche iluminada cíe estrellas; estaba el manto bordado con flores de oro, pero sus cabellos eran oscuros como las sombras del crepúsculo. Como la luz sobre las hojas de los árboles, como la voz de las aguas claras, como las estrellas sobre la nieblas del mundo, así eran la gloria y la belleza de Lúthien; y tenía en la cara una luz resplandeciente.
Pero ella desapareció de súbito; y él se quedó sin voz, como presa de un hechizo, y durante mucho tiempo erró por los bosques, impetuoso y precavido como una bestia, buscándola. La llamó en su corazón Tinúviel, que significa Ruiseñor, hija del crepúsculo, en la lengua de los Elfos Grises, pues no conocía otro nombre para ella. Y la vio a lo lejos como las hojas en los vientos de otoño, y en invierno como una estrella sobre una colina, pero una cadena le aprisionaba los miembros.
En la víspera de la primavera, poco antes del alba, Lúthien bailó en una colina verde; y de pronto se puso a cantar. Era un canto vehemente que traspasaba el corazón como el canto de la alondra que se alza desde los portones de la noche y se vierte entre las estrellas agonizantes, cuando el sol asoma tras las murallas del mundo; y el canto de Lúthien aflojó las ataduras del invierno, y las aguas congeladas hablaron, y las flores brotaron desde la tierra fría por la que ella había pasado.
En ese momento el hechizo de silencio cesó de repente, y Beren la llamó, gritando Tinúviel; y los bosques devolvieron el eco del nombre. Entonces ella se detuvo maravillada y no huyó más, y Beren se le aproximó. Pero cuando Tinúviel lo miró, la mano del destino cayó sobre ella, y lo amó; no obstante, se deslizó de entre los brazos de Beren y desapareció en el momento en que rompía el día. Entonces Beren cayó desmayado en tierra como quien ha sido herido a la vez por el dolor y la felicidad, y se hundió en el sueño como en un abismo de sombra; y al despertar estaba frío como la piedra, y sentía el corazón árido y desamparado. Y con la mente errante andaba a tientas como quien ha sido atacado de súbita ceguera y trata de atrapar con las manos la luz desvanecida. Y así empezó a pagar el precio de la angustia, por el destino que le había sido impuesto; y en este destino estaba atrapada Lúthien, y siendo inmortal compartió la mortalidad de Beren, y siendo libre se ató con las cadenas de Beren; y ninguna Eldalië había conocido una angustia mayor.
Pero las cosas no se pondrán fáciles para ellos. Thingol, que desprecia a los humanos y adora a su única hija, los descubre y le dice a Beren que no permitirá a Lúthien casarse con él a menos que le traiga uno de los Silmarils que adornan la corona de Morgoth. Teniendo en cuenta que los Silmarils son tres joyas mágicas únicas en el mundo por las que los elfos se han estado matando durante siglos y que Morgoth es un demonio encarnado que se erige como Señor Oscuro, de quien Sauron no es más que un lugarteniente, la cosa pinta chunga para Beren, pero a pesar de todo este acepta el reto y parte tras jurar que la próxima vez que el rey Thingol y él se encuentren, él llevará en la mano uno de los Silmarils de la corona de Morgoth.
Desgraciadamente, él y los compañeros que le ayudan son apresados y encarcelados por las huestes del mal sin que puedan cumplir su misión. Entonces, Lúthien, intuyendo que su amado está en peligro, escapa de su casa, va en su busca, y tras mil peligros y peripecias consigue rescatar a Beren y hechizar a Morgoth y a toda su corte para poder robar uno de los Silmarils. Al final, consiguen escapar, pero sin la joya: una bestia de Morgoth le arranca la mano a Beren de un mordisco cuando tratan de escapar y el Silmaril, con la mano de Beren aferrándolo, se queda dentro de sus entrañas. Como al regresar a Doriath Beren ha cumplido su promesa de sostener en la mano un Silmaril (aunque la mano no esté con él) Thingol permite que él y Lúthien se casen. Sin embargo, el lobo, enloquecido, va tras ellos, y aunque el rey y sus guerreros consiguen abatirlo, antes de fallecer deja mortalmente herido a Beren. Lúthien, al enterarse de la muerte de su amado, muere también para poder ir a buscarle a las Estancias de Mandos (lugar donde las almas de los elfos esperan a la reencarnación y desde donde las almas de los humanos parten fueran del mundo para no volver), y allí tiene lugar la que a mi juicio es la escena más bonita de la historia y de El Silmarillion, que me arrancó las lágrimas la primera vez que la leí y me las sigue arrancando y la vuelvo a leer en un momento sensible:
Pero Lúthien llegó a las Estancias de Mandos, donde están los sitios designados para los Eldalië, más allá de las mansiones del Occidente en los confines del mundo. Allí los que esperan se sientan a la sombra del pensamiento de los Eldalië. Pero la belleza de Lúthien era mayor que la de ellos, y tenía un dolor más profundo; y se arrodilló ante Mandos y le cantó.
La canción de Lúthien ante Mandos fue la más hermosa de las compuestas con palabras, y la más triste que nadie haya escuchado jamás. Inalterada, imperecedera, se la canta todavía en Valinor más allá de los oídos del mundo, y al escucharla los Valar se entristecen. Porque Lúthien compuso dos temas: el dolor de los Elfos y la congoja de los Hombres, los Dos Linajes que hizo Ilúvatar para que morasen en Arda, el Reino de la Tierra, en medio de las estrellas innumerables. Y cuando Lúthien se arrodilló a los pies de Mandos, sus lágrimas cayeron como la lluvia sobre la piedra, y Mandos se conmovió, él que nunca así se conmoviera antes y que nunca así se conmovió después.
Lúthien hubiera podido elegir la opción fácil, la que tantos viudos y viudas eligen actualmente: dejar marchar a su pareja, irse a Valinor para curarse de sus penas y rehacer su vida amorosa con alguien de su raza. En lugar de ello, eligió la opción difícil, la opción que sólo alguien que siente amor verdadero elegiría: tragarse el dolor, quedarse con Beren en un mundo hostil, y morir con él cuando llegue la hora. Puede que desde un punto de vista estrictamente racional y práctico, en este mundo en el que todo tiene fecha de caducidad, todo es relativo y todo es de usar y tirar, la elección de Lúthien no sea la opción más popular. Pero es la opción que nace del corazón y del amor verdadero, y, desde luego, es la opción que elegiría yo.
lunes, 9 de febrero de 2009
Por qué no celebro San Valentín
En primer lugar, me gustaría aclarar una cuestión acerca de San Valentín y de Cupido. Punto uno, Cupido no es un ángel. Cupido es la forma romanizada de llamar al dios griego Eros, hijo de Afrodita (hijo de Venus en la mitología romana), el cual se representada con alas, flechas y los ojos vendados para dar a entender que el amor llega de improviso, puede herir a las personas, y es ciego porque afecta a todos por igual. Así que no sé a santo de qué imprimir angelitos acribillados en las camisetas cuando Cupido no es un ángel.
Respecto a San Valentín, tampoco es un invento de los americanos como creen muchos: San Valentín fue un obispo romano que casaba a los chicos y chicas que se amaban y cuyas familias no permitían su matrimonio porque habían concertado otras uniones: uniones sin amor, pero más adecuadas para dar lustre a la familia. El obispo Valentín creía injusto obligar a casarse a personas que no se amaban separándolas del verdadero objeto de su amor, y por eso decidía casar a aquellos que se querían de verdad en secreto, sin la autorización de sus familias. Fue condenado a muerte por ello. Personalmente, es uno de mis santos favoritos.
En segundo lugar, debo decir que todos los que imprimen camisetas con eslóganes, llevan anillos de soltero y se reunen en fiestas anti-San Valentín, son todos unos amargados y unos envidiosos. Así de claro. Están amargados por no tener pareja y envidian a los que sí la tienen, y esos numeritos que montan es su forma de liberarse de su amargura. No creo ni por asomo que sea para protestar por la comercialidad y superficialidad de la fiesta, porque ellos hacen exactamente lo mismo que los que compran tartas en forma de corazón y ositos que dicen "te quiero", pero al revés: se gastan dinero en merchandaising absurdo y en tontadas mediáticas. Y su fiesta es MUCHO más comercial, porque al menos San Valentín es una figura histórica, mientras que el anti-San Valentín sólo es una forma de hacer que los amargados que no tienen pareja consuman igual que los que sí la tienen.
Dicho esto, me gustaría explicar las razones que me llevan a mí a no querer celebrar San Valentín:
-Como tradición, prefiero regalar algo a mi pareja el día 9 de Octubre, día de San Dionisio (Sant Donís en valenciano), que es el Día de los Enamorados en la Comunidad Valenciana desde la Edad Media. Hay una tradición centenaria por la cual los chicos regalan a las chicas unos mazapanes en forma de frutitas, envueltos en un bonito pañuelo de seda. Mi novio y yo compramos a medias los mazapanes y luego nos hacemos algún chorriregalo que nos haga ilusión, generalmente un libro.
-No me gusta la horterada mediática en la que se ha convertido San Valentín: para mí el amor no tiene nada que ver con bombones en forma de corazón, flores rosas y ositos de peluche, sino en demostrar el amor de forma fiel, tierna y constante los trescientos sesenta y cinco días del año. Demasiadas parejas hay que el día de San Valentín se regalan chorraditas y el resto del año discuten por tonterías, se faltan al respeto, ponen los cuernos, pasan de la otra persona y van a su bola... para los que aman, el Día de los Enamorados debería ser todos los días, no sólo el 14 de Febrero.
-Me parece que el consumismo exacerbado no es la mejor opción para honrar la memoria de San Valentín, que se jugó (y perdió) el cuello por permitir que los que se amaban de verdad pudieran casarse aunque su familia y la sociedad no lo vieran bien. El que de verdad quiera honrar el significado de la onomástica del 14 de febrero, que resuelva los conflictos que tiene con su pareja, que le diga el "perdón", el "te quiero" o el "cásate conmigo" que el orgullo o el miedo no le dejan decir. Creo que su pareja lo valorará mucho más que un pastelito rosa con forma de corazón donde pone "Tú y Yo".
¿Y vosotros? ¿Celebráis San Valentín?