martes, 7 de mayo de 2013

Crítica de Juego de Tronos: Sexto Capítulo, Tercera Temporada


Los que echaban de menos las torturas del Cosquillas en Harrenhal de la temporada pasada están de enhorabuena. Los guionistas de Juego de Tronos, dándose cuenta de que la dosis semanal de tetas empezaba a ser repetitiva, han decidido cambiar los desnudos por la casquería. Los nostálgicos de la sangre, la muerte y los gritos de dolor lo pasarán en grande en este capítulo. ¿Y yo? Bueno, debo reconocer que yo he preferido no mirar según qué cosas. Más que nada porque cuando no estaban destrozando el cuerpo o las extremidades de alguien, estaban destrozando Tormenta de Espadas.
Decimos adiós a uno de los personajes, al que como ya comentaré más abajo creo que los guionistas se han cargado porque sencillamente no había más jugo que sacarle, lo cual no significa que su muerte me haya gustado. Nos despedimos también, como me estaba temiendo, de la fidelidad al libro: en este capítulo han comenzado ya a manifestarse algunas ideas de pinza que, muchísimo me temo, van a ir en crescendo a medida que se acerque el final de la temporada (ojalá me equivoque).
Paso a comentar el capítulo, por supuesto con SPOILERS:


Lo que me ha gustado:

 -Las escenas de Jon Nieve e Ygritte. Hay algunos cambios respecto al libro, pero en líneas generales ha sido un acierto. Aparece ternura, complicidad y un atisbo de auténtico amor entre el cuervo y la salvaje, algo que en el libro faltaba (y la historia pedía a gritos) y aquí por fin aparece. Muy buena la escena de tensión durante la escalada del muro, donde vemos también la nobleza de Tormund y la mezquinidad de Orell, el cambiapieles águila. Me encanta la mirada de "cabrón, os voy a matar a ti y a tu puto pájaro" que le lanza Jon Nieve.

-El momento tierno de Sam y Elí, con canción de cuna incluida.

-Tyrion y Cersei, salvando un capítulo bajón con una de sus memorables escenas. Es bueno, además, que esta se utilice para aclarar una incógnita que había quedado sin resolver en los libros: quién fue en realidad la persona que dio la orden a ser Mandon Moore de matar a Tyrion durante la batalla del Aguasnegras.

-Decente la parte de Robb Stark y su parlamento con los Frey (sobre todo porque esta vez no hay Talysa, ¡yujuuu!). Lástima que el buen sabor de boca que deja esta escena quede empañado porque ya sabemos (los que hemos leído los libros, al menos) cómo va a acabar todo.

-La breve escena de Jaime y Brienne hablando con lord Bolton. Lástima que haya sido tan corta. Hubiera preferido más metraje dedicado a Jaime & Brienne y menos a torturas sangrientas.


Lo que no me acaba de convencer:

-Francamente desagradable (aunque canon, hay que reconocerlo) el despellejamiento meñiquil de Theon, que supongo que a estas alturas ya habrá deducido que quien lo retiene es un Bolton. Cierto que Ramsay es un psicópata sádico que se dedicó a torturar a Theon hasta quebrar su mente, pero espero sinceramente que no tengamos que ver nuevas y creativas sesiones de tormento cada dos o tres capítulos (más que nada porque durante el tiempo que dura el tercer libro con estos personajes no pasa otra cosa). Por cierto, ¿de verdad hacía falta plagiar tan descaradamente a Saw? "Hola, Theon, quiero jugar a un juego..."

-¿De verdad hace falta que el pobre Jojen Reed tenga ataques epilépticos cada vez que tiene una visión? Señores guionistas, el de la epilepsia era Robert Arryn...

-Diálogo WTF? de la temporada:
Olenna: venga, Tywin, no te metas tanto con Loras, que seguro que alguna vez, en tu juventud, también le borraste el cerito a algún escudero.
Tywin: No.
Olenna: Venga, ya, ¿nunca limpiaste una la espada?
Tywin: ¡No!
Olenna: ¿Nunca pelaste un plátano?
Tywin: ¡¡NO!!
Olenna: Pues en Altojardín lo hace todo el mundo, yo me acuerdo de mi juventud, cómo me pasaba todo el día horneando bollos con mis doncellas...
Tywin: Cállate de una vez, vieja pervertida. Además tu nieto no es de "cuando no hay lomo, tocino como" sino de "soy la reina de las floooores".
Olenna: Bueno, pues en Altojardín seremos todos unos invertidos, por lo menos no practicamos el incesto.
Tywin: O_o
Tyrion (asomando por la puerta): ¿Alguien ha dicho "invertido"? ¿A qué interés? A lo mejor me conviene; ¡no queda un venado en las arcas reales!
Espectadores: Ay, vieja inocente, si supieras lo que Margaery estaba dispuesta a hacer con Loras para poner cachondo a Renly...


Lo que NO me ha gustado:

-La conversación entre lady Olenna y lord Tywin. Un diálogo brillante, aunque con un fallo: el nombramiento como Guardia Real debe ser voluntario, hace falta pronunciar unos votos y ningún hombre puede entrar en el cuerpo contra su voluntad, del mismo modo que no se le puede obligar a hacerse septón, maestre o hermano de la Guardia de la Noche. Por ello, la negicoación acaba siendo hueca, pues Tyein nunca podría haber obligado a Loras a aceptar el nombramiento, sobre todo ahora que la serie lo ha convertido en el único hijo varón de Mace Tyrell (cargándose a sus dos hermanos mayores, ser Willas y ser Garlan Tyrell, en el proceso). Esto significa, además, que nos podemos ir despidiendo de Loras Guardia Real, lo cual significa un nuevo alejamiento con respecto a la novela.

-Hablando de ese mismo tema, ¿qué cojones hacen Loras y Sansa haciendo manitas, cuando se supone que el plan de matrimonio Tyrell-Stark era ultrasecreto hasta el momento de su consumación? La situación, además, da una imagen extraordinariamente débil y patética de Sansa, que al parecer no es capaz de hacer nada para impedir su suerte excepto derramar delicadas lágrimas de femenina resignación. Puaj.

-Otra conversación rarísima: "Muajajaja, Varys, he destrozado tus planes porque yo soy el Verdadero Malo de la Saga que ha planeado la guerra desde el principio y voy a crear el Caos para medrar en él y ser el nuevo Rey de Ponienteeee". Vaya, ¿estamos hablando de Meñique, del Doctor No, o de Archaon el Elegido Señor del Fin de los Tiempos? Lo digo porque eso de volverse cultista del caos absoluto y revelar sus planes con una sonrisa malvada me ha dejado a cuadros. No diré que la salida de Meñique sea un completo OOC; no cuando en el libro lo vimos tirar a su mujer por la ventana y ordenar la ejecución de Ser Dontos delante de Sansa con una absoluta frialdad. Pero el verdadero Petyr Baelish es más sutil, menos bruto, y desde luego no iría revelando alegremente a Varys que él ha sido la mano que ha movido los hilos de la guerra (algo que, por cierto, de lo que ni en los libros estábamos todavía seguros; o la serie va a tirar por un camino diferente o los guionistas nos han spoileado).

-Justamente gracias a Meñique decimos sayonara a Ros, la prostituta pegote. El personaje nunca me dijo nada ni llegué a entender muy bien qué pintaba en la historia, pero debo decir que su muerte, además de sorprendente, me ha parecido perturbadora y muy desagradable. Supongo que los guionistas han decidido que ahora que Meñique se va a largar de Desembarco del Rey, abandonando sus adorados burdeles, Ros ya no pintaba nada, de modo que nada mejor que darle una muerte escalofriante que demuestre lo despiadado que es Meñique y lo malo que es Joffrey, el cual al parecer tiene envidia de Hother Mataputas y ha decidido arrebatarle el título (lo cierto es que, entre Ros y las dos pobres desgraciadas que le mandó Tyrion como regalo, va camino de conseguirlo).

-Y ya me explicará alguien cómo es que Meñique "envió" tan alegremente a Ros a los aposentos de Joffrey teniendo en cuenta que según los anteriores capítulos ya no era puta. ¿Fue por propia voluntad? ¿Solita? ¿Sin luchar? ¿Sin olerse nada raro? Porque en su cuerpo no aparecen signos de lucha, sólo las flechas clavadas al más puro estilo San Sebastián. Muy bien les viene a los guionistas que la escena aparezca ya muerta, y así poderse ahorrar una explicación coherente de por qué una mujer que ya no era prostituta y que no se fiaba de Meñique acabó ejerciendo su antigua profesión en la habitación de alguien que ella sabía que era un sádico por orden suya.

-¡Pedazo ida de pinza con la parte de Arya! ¿Ahora resulta que Melisandre y Thoros se conocen? ¿¿Y Melisandre habla con Arya?? ¿¿¿Y se lleva a Gendry para quemarlo como si de un Edric Tormenta se tratara y nadie de la Hermandad hace nada para impedirlo??? No sé por dónde pretenden tirar, pero este cambio me ha dejado rayadísima. Después de esto, y ocurra lo que ocurra con el personaje, ya podemos despedirnos del Gendry herrero que adora al Señor de la Luz. Si el personaje sobrevive, desde luego será de un modo y en unas circunstancias completamente distintas a las de los libros.
Y esa frase de Lord Beric acerca de que tras la muerte no hay nada, sólo oscuridad... menuda memez. ¿Entonces para qué cuernos está el dios Rojo, o El Que Tiene Muchos Nombres? ¿No se supone que si los dioses existen, las almas humanas también? ¿No se supone que R'hllor es el anatema de la oscuridad, y que cuida de sus fieles tras la muerte? ¿Y no se supone que tras ver lo que hemos visto está claro que R'hllor existe? Pues ya me explicarán ustedes el sinsentido.

Ah, por cierto, no lo olvidéis: según Olenna Tyrell, señora de Chueca Altojardín...

martes, 30 de abril de 2013

Crítica de "Juego de Tronos": Quinto capítulo, tercera temporada


De momento, esta temporada va yendo bastante mejor que la anterior. Kissed by fire no alcanza las cotas de epicidad del episodio anterior, pero no vamos a reprochárselo (pocas cosas pueden competir con a epicidad del "Dracarys"). La verdad es que aguanta el tipo, mantiene la tensión, y lo hace bien. No tenemos con nosotros a Sam ni a Bran, lo cual me fastidia, sobre todo en lo que a Bran se refiere, porque van paradísimos con su trama (si bien es cierto que la mayor parte de la acción de Bran se concentra en la segunda mitad de la historia, lo cual significa que probablemente tendremos más Bran en la siguiente temporada), pero vuelven Arya, Sansa y Daenerys, lo que siempre es una alegría (no es casualidad que tres de mis ratas mascota se llamen como ellas).
Por cierto, para complacer al público gay (o simplemente amigo de las puertas traseras), en este espisodio, además de tetas (no podían faltar), ¡hay culos! ¡Muchos culos! Eso sí, desnudos frontales masculinos ni uno, con las ganas que tenía yo de disfrutar de la anatomía de Kit Harington y Nikolaj Coster-Waldau. Pero al parecer en esta serie los desnudos frontales sólo los hacen las actrices. ¡Esto es discriminación, que conste mi protesta!
Pasamos a comentar el capítulo, como de costumbre. Hay SPOILERS:


Lo que me ha gustado:

-Toda la parte de Daenerys sigue siendo más que aceptable. Me ha gustado la conversación entre ser Jorah y ser Barristan, con esa tensión incipiente entre ellos. Pero me intriga cómo va a ir la cosa: ¿ser Barristan le delatará como traidor? Teniendo en cuenta que no debe ocultar su identidad porque se ha presentado como Barristan Selmy desde el principio, ¿lo considerará Daenerys un traidor también por no haber contando desde el principio la verdad?

-La escena de amor (¿sexo?) entre Jon e Ygritte, muy parecida a la del libro (aunque en ese caso es su primera vez, mientras que en Tormenta de Espadas la escena de la cueva tiene lugar cuando la relación ya está afianzada).

-¡Por fin han aparecido Selyse y Shireen! Muy bien caracterizada la niña, con esa dulce timidez y esa bondad inocente que la caracterizan.

-Me encanta que estén humanizando al personaje de Arya, porque lo necesitaba (había un momento en que la Arya de los libros era tan fría que no me la creía). Es tan triste y conmovedor el momento en que pregunta a Thoros de Myr si su poder sería capaz de devolverle a su padre...

-El combate entre Beric Dondarrion y el Perro, impresionante.

-Lady Olenna cada vez mola más. ¡Es capaz hasta de echarle (y ganarle) un pulso dialéctico a Tyrion!

-¡¡Por fin el baño de Brienne y Jaime! Las escena ha quedado genial,  justo como la imaginaba. Por fin tenemos la confesión de Jaime, su disimulada excitación ante la doncella desnuda, y su desvanecimiento en brazos de Brienne. Espero que la cosa no se detenga aquí. ¡¡Queremos más J/B shipping!!

-La escena final de Tywin, Tyrion y Cersei, cargada de oscuros augurios para el final de temporada... y la cara de horror de Cersei, que se las prometía muy felices, cuando su padre le dice que se va a casar con el gayer, es impagable.


Lo que no me acaba de convencer:

-La "resurrección" de Beric Dondarrion. Al parecer se les ha agotado todo el presupuesto para efectos especiales con los dragones y no tienen dinero para hacer una moviola con sangre que desaparece.

-Las escenas de Robb siguen siendo sosas, sobre todo con ese fraude de Talisa de por medio. Y aunque me gustó la ejecución de lord Karstark, que es clavada a la del libro, me parece una exageración decir que con los Karstark se va la mitad del ejército del Rey en el Norte. ¿Qué pasa con las huestes de los propios Stark, de los Umber, los Glover, los Hormwood, los Manderly, los Bolton...? No creo que los Karstark fueran tantos como para ser la mitad comparados con todos esos.

-¡Increíble pero cierto! Al contrario que en el resto del universo, los mejores amantes de Poniente son los adolescentes inexpertos cuando pierden su virginidad.


Lo que NO me ha gustado:

-No me creo que Selyse sepa y acepte con alegría que su marido se beneficia a Melisandre. Y lo de los bebés conservados cuan aliens de Roswell en probetas no sólo me parece macabro y de mal gusto, sino una extravagancia que Stannis no habría permitido jamás. Que esto es Juego de Tronos, no Expediente X.

 -Sé que la escena de sexo entre Loras y el escudero cachondo no es gratuita, sino que sirve para hacer que Meñique averigue qué planean los Tyrell respecto a Sansa. Pero aún así, no me ha gustado. Loras es un joven idealista, apasionado, y profundamente enamorado de Renly Baratheon. Cuando su amado murió, Loras quedó destrozado y se dedicó a amarlo en soledad, haciéndose caballero de la Guardia Real para no tener que casarse con nadie, y protagonizando cargas casi suicidas con la esperanza de reunirse con él. Idealiza a Renly con un amor cortés y desesperado. ¿Qué quedó del caballero que decía aquella hermosa frase, "Cuando el sol se pone, no hay vela que pueda remplazarlo"? ODIO que se carguen así una de las historias de amor más auténticas de la saga y pongan a Loras como un sátiro que olvida a Renly y se folla al primer pazguato de culito prieto que se le pone por delante.

lunes, 22 de abril de 2013

Crítica de Juego de Tronos: Cuarto capítulo, tercera temporada


No digo esto muchas veces, pero, ¡¡DIOS DE MI ALMA QUÉ PEDAZO DE CAPÍTULOOOO!! Cómo se nota que, cuando los guionistas son Benioff y Weiss y se mantienen fieles al libro (bueno, más o menos), de aquí salen maravillas. Este es, sin lugar a dudas, el mejor capítulo de lo que llevamos de tercera temporada. Es más, de no haber existido el magnífico Blackwater, sería el mejor capítulo de la segunda y la tercera temporada juntas. Esto ha sido en buen parte gracias a Daenerys, la estrella del espectáculo (y eso que sólo aparece al final, ¡pero para dar el gran campanazo!), pero también a que este ha sido uno de los pocos capítulos capaces de encerrar, de verdad, la escencia de Canción de Hielo y Fuego, el sabor que la hizo grande: magia, intrigas políticas, epicidad, grandeza, sangre, drama, horror. Esta crítica va a tener SPOILERS, y os aconsejo de verdad que no la leáis sin ver el capítulo (o al menos sin haber leído Tormenta de Espadas), porque uno de los grandes placeres de este capítulo es dejarse sorprender por él... y disfrutarlo. Cierto es que tiene algunos pecadillos que hacen algunas escenas mejorables, pero afortunadamente son detalles menores.


Lo que me ha gustado:

-¿Por dónde empiezo? Ah, sí; ¡DROGON, DRACARYS! Por los Siete Dioses, R'hllor el Caliente y el Dios Ahogado, ¡¡esta sí que es la reina de Poniente!! Daenerys de la Tormenta, la auténtica y genuina, en todo su esplendor. La Princesa que nos fue prometida, desplegando poderío. Todas, todas, todas sus escenas son épicas de la primera a la última, desde su fría y serena dignidad de reina, derrochando ese poder calmado que sólo tienen los auténticos líderes, hasta su salida triunfal de la ciudad de Astapor llevando consigo a los tres dragones y a su ejército. Impagable el momento en que se dirige al capullo de Kraznys mo Nakloz en Alto Valyrio, demostrando que se había enterado de lo que decía todo el tiempo, y también cuando arroja al suelo el látigo de esclavista que es pisoteado por los Inmaculados en perfecta formación. Sobre 10, un 11.

-Margaery Tyrell cada vez me gusta más, la muy zorra. Pero zorra por astuta, por estar demostrando que es una manipuladora carismática y brillante capaz de merendarse ella sola a todas la víboras de Desembarco del Rey, empezando por el idiota de su futuro marido y terminando por su futura suegra. También demuestra que no hace falta tener una espada en la mano para ganar el juego de tronos: basta con tener una gran sangre fría, una enorme inteligencia, y mucha empatía. Olé por ella.

-La conversación entre Varys y Tyrion. Que Varys haya conseguido capturar al hechicero que lo castró me ha dejado de una pieza.

-¡Por fin vemos por dentro el Gran Sept de Baelor! ¡ Y sólo puedo describirlo como impresionante, ¡me ha encantado! Igual que la escena que tiene lugar dentro, donde Margaery brilla con luz propia y todos nos ponemos muy contentos al ver cómo a Cersei se la llevan los demonios mientras se acuerda (muy probablemente) de cierta profecía que le hicieron de niña.

-Muy buena también la escena de la Hermandad sin Estandartes, con Arya acusando al Perro de la muerte de Mycah.

-Terribles e impactantes las muertes de Craster y de Lord Mormont, y eso que sabía que iba a suceder. Me ha gustado el detalle de que se vea que Edd el Penas defiende al Lord Comandante.

-"No desconfío de ti por ser mujer, sino porque te crees más inteligente de lo que realmente eres", de Tywin a Cersei. ¡Zas, en toda la boca! Y es una verdad como un templo.

-¡Por fin una escena para el disfrute de los shippers del Jaime/Brienne! A su modo rudo y directo, la Doncella de Tarth lucha por salvar la vida de Jaime, de hacerle sacar fuerzas de flaqueza aunque sea pinchándole donde más le duele. Espero que veamos mucho más acerca de esto (y que en la serie lleven varios pasos más lo que en el libro sólo se llega a insinuar).

-La sarcástica ironía de lady Olenna y la enternecedora inocencia de Sansa, que fiel a sí misma sigue esperando a su príncipe azul a pesar de todas las perrerías que le han ocurrido, muestran a la perfección la esencia de estos dos personajes. Lástima que su príncipe azul sea un poco gayer.


Lo que no me acaba de convencer:

-Precisamente, lo del príncipe azul gayer. Al final Margaery ha propuesto a Sansa el matrimonio con Loras, la Reina de las Flores, lo cual no deja de ser raruno teniendo en cuenta lo importante que es para la trama que su hermano caballero ocupe un puesto en la Guardia Real como parte del contrato matrimonial.

-La maldad y manipulación de Ramsay Nieve va con el personaje, lo admito, pero tengo que decir que no me hace ninguna gracia saber que nos esperan asquerosas escenas de tortura y sufrimiento para Theon, por muy canon que sean.

-Me desconcierta que de repente Varys hable de Meñique como "el hombre más peligroso de los Siete Reinos" cuando hasta ahora nos lo había presentado como un simple putero trepa.

-Brann. No es que esté mal, pero los sueños del cuervo de tres ojos empiezan a ser algo redundantes y la verdad es que no aportan nada a la trama.


Lo que NO me ha gustado:

-Me fastidia que Sam eche a correr tan deprisa cuando se monta la trifulca en casa de Craster. Hubiera preferido que asistiera a Mormont en sus últimos momentos, como en el libro.

-Creo que los Bolton se pasan un poco maltratando a Jaime. Al fin y al cabo, lo necesitan vivo, y hasta en Poniente deben saber que rebozar con mierda y barro una herida abierta no es el mejor modo de curarla.

-Que hayan corrido tanto contando la historia y este no sea el capítulo de final de temporada. Esa visión final con Astapor de fondo, el ejército y los tres dragones hubiera quedado mangífica como escena de cierre.

martes, 16 de abril de 2013

Crítica de Juego de Tronos: Tercer capítulo, tercera temporada


Por fin llegamos al tercer capítulo, lo cual me deja sumamente desconcertada. Y digo desconcertada porque anoche comprobé, Tormenta de Espadas vol. 1 en mano, que nos han contado casi la mitad del libro. Y yo me pregunto, ¿para qué corren tanto? Para ir a esta velocidad hubieran podido meter el libro entero en una sola temporada. Ya sé que son sólo diez capítulos, pero de todas maneras. No me explico, ni por qué están corriendo tanto para contar las cosas, ni qué puñetas pretenden meter en los siete capítulos restantes que quedan. Quiero decir, la trama de Sam y la de Daenerys a este ritmo se la van a merendar en un par de episodios más. La de Catelyn directamente se la han comido por completo, porque el entierro de lord Hoster Tully tiene lugar en el último tercio del libro primero. Todo esto me hace temer que, o van a meter cosas del segundo libro en la primera temporada, o van a liarse a meter morcillas para que haya algo que contar en los capítulos finales. Me inclino por una mezcla de ambas, ya que es casi seguro que en el capítulo siete, a juzgar por su título, con Jaime y Brienne ocurrirá algo que tiene lugar en el tercer capítulo del segundo volumen de Tormenta de Espadas. ¡Y aún faltarán tres para el final! Como ya digo, para meter el turbo de semejante manera podrían haberse ahorrado la división en dos temporadas. Me suena a maniobra dilatoria desesperada para impedir que la serie alcance al libro y se colapse el espacio-tiempo.
Sea como sea, este es un capítulo mejor que el anterior, que quedó un poco descafeinado. Desaparecen Bran y Sansa, pero entra de nuevo Daenerys. Veamos a continuación los detalles del capítulo, con sus correspondientes y numerosos SPOILERS:


Lo que me ha gustado:

-El Pez Negro, muy bien caracterizado tanto física como psicológicamente.

-Creo que a estas alturas no hace falta decir que las escenas y diálogos de Tyrion Lannister (sobre todo cuando Bronn o Tywin le dan la réplica) están entre los mejores momentos del capítulo, como en todas las ocasiones.

-Las escenas Jaime-Brienne, especialmente cuando se la llevan para violarla y él la oye luchar y gritar en el bosque y decide mentir para salvarla porque se da cuenta de que ella ha hecho lo mismo que habría hecho él: en su lugar: luchar a la desesperada e intentar que la maten antes de dejar que la violen. El corte de la mano es escalofriante, aunque hubiera preferido, para darle un toque más dramático a la situación, que se mostrase al espectador la reacción de Brienne. Qué mal nos tratan a los shippers de esta pareja...

-Arya y Catelyn están correctas. Tampoco es que sus escenas destiles mucho dramatismo; no son decisivas pero sí necesarias para mover la historia. Me ha gustado ver a Arya siendo maja con Pastel Caliente, porque la verdad es que en los libros a veces se pasa de amargada.

-Daenerys en el mercado de esclavos, magnífica, con diálogos muy parecidos a los del libro. Se muestra muy bien tanto su compasión como su fuerza. También me gustan mucho sus diálogos con Missandei.


Lo que no me acaba de convencer:

-Esos pescados rarísimos del embarcadero de los Tully, que para mi gusto estropean la solemnidad del entierro.

-El montaje gore de los caballos cortados a cachos, ¿era necesario? ¿Y qué puñetas significa ese signo en espiral?

-También me pregunto si era necesario ver el patético culo de Theon Greyjoy en ese más penoso aún intento de violación anal, donde al pobre Theon lo agarra un soldado Bolton y el pobre se pone a gritar Colorado te doy media hora para soltarme suplicando que no lo hagan... y menos mal que aparece el sirviente fantasma, que no sabemos cómo demonios ha llegado a pie antes que Theon y que los soldados a caballo. Y aquí sí que me he armado yo un lío de tres pares de narices, porque por una parte el hecho de que le llamen "pequeño bastardo" y de que le diga a Theon "se acerca el invierno" confirma casi al 100% que se trata en realidad de Ramsay. Pero si es Ramsay, ¿por qué ha matado a los soldados de su padre? A esta trama del sirviente misterioso le veo cada vez menos sentido.


-¡¡TETAS!! Todos las echábamos TANTO de menos desde el capítulo uno... ¡PERO HAN VUELTO! Y en esta ocasión son tres hermosas mujeres, señores, tres desnudos integrales para hacer las delicias de Podrick Payne y del personal masculino y lésbico del público (bueno, vale, dos, que una se ve que es gimnasta profesional y no quería desnudarse). Y todas ellas son PUTAS, por supuesto, porque me parece que aún no lo sabíamos pero resulta que en Desembarco del Rey hay PUTAS. Putas especializadas en primerizos, putas simplemente viciosillas y putas acróbatas, todas ellas perfectamente depiladas incluso en sus partes íntimas, porque ahora resulta que en el Poniente medieval ya estaba de moda eso de la depilación brasileña.
A propósito, chicas, nos hemos equivocado. Ni Jaime, ni el Perro, ni Jon Nieve, ni gaitas; el sex symbol rompecorazones de la serie es Pod. Folla tan bien que las putas le devuelven el dinero. Más o menos como si fuera Harry el Sucio Potter. "Putas, Podrick, putas".

Lo que NO me ha gustado:

-¿De verdad hacía falta poner a Edmure Tully tan feo, tan mayor, y tan absoluta y perfectamente inútil? El personaje de los libros es un hombre impulsivo y algo irreflexivo, pero carismático y de buen corazón. En la serie parece simplemente un patán.

-PEDAZO OOC que hacen con Stannis Baratehon. Es la gran cagada del episodio. ¡¡El carapiedra declarándole su amor a Melisandre! ¡¡Su amor!! "Te quiero", le dice. ¿¿Pero se puede sacar más de tiesto al personaje?? A ver, Stannis Baratheon es un estreñido emocional, de esos que folla con las luces apagadas y porque es su obligación. Recuerdo a Cersei, durante la Batalla del Aguasnegras, diciendo "si el que viniera fuera Renly, aún podría intentar seducirlo, pero es Stannis; me sería más fácil seducir a su caballo". El hecho de que la zorra mayor de Poniente piense que le resultaría más sencillo despertar el deseo de un homosexual que el de Stannis, ¿no debería decirlos ALGO acerca del personaje? Stannis no dice "te quiero", no suplica a una mujer que se quede con él o que vuelvan a acostarse juntos. Stannis es un trozo de hielo que sólo piensa en el honor y en el deber. Por favor, que alguien mate al guionista que tuvo esta idea.

 -Talysa es mala y asusta a los niños Lannister con cuentos de hombres lobo. Qué pooooco me gusta este personaje, por los Siete. Para meter dos minutos de esa pava diciendo tonterías podrían haberla quitado a ella y a las putas y haber metido un poco más de la trama de Jon Nieve o de Bran Stark.

-La canción de El oso y la doncella: no sólo no me gusta la música que le han puesto, sino que la meten al final del capítulo, justo después de una escena tan dramática como la mutilación de Jaime, creando un anticlímax chirriante que se da de patadas con la escalofriante última escena antes de los títulos de crédito.


viernes, 12 de abril de 2013

Interview is coming: La Luz de Valinor en antena

¡Hola a todos los amigos y lectores del blog! Os comunico que el próximo domingo 14 de Abril, a las 11:25 de la mañana, me entrevistarán en el programa Despierta Aragón de Radio Aragón acerca de la saga de George R.R. Martin Canción de Hielo y Fuego, y muy especialmente sobre la serie, Juego de Tronos.
Como bloguera, es un orgullo poder realizar esta entrevista, tanto para promocionar mi pequeño y querido blog como para poder hablar del mundo de Poniente, que sabéis que me apasiona y yo sé que también os apasiona a muchos de vosotros.
Si queréis escuchar la entrevista, podéis hacerlo desde la radio aquellos que viváis en la comunidad de Aragón (España), o bien desde la página web de Radio Aragón, donde es posible escuchar el programa sin problemas estéis donde estéis.
Pues eso, ¡que nos vemos (o mejor dicho, oímos) el domingo! ^^
Y el lunes, como siempre, tendréis mueva crítica de Juego de Tronos: tercer capítulo, tercera temporada.

lunes, 8 de abril de 2013

Crítica de "Juego de Tronos" Segundo capítulo, tercera temporada


Segundo capítulo a la vista. No ha estado mal, aunque mentiría si dijera que me ha gustado más que el primero. Debo reconocer que va a ser un poco difícil establecer claramente las cosas que no me han gustado, porque he visto bastantes cambios con respecto al libro y aún es pronto para decir si acabarán siendo pifias o derivarán en buenos atajos argumentales. Sí puedo decir que este capítulo es más lento y menos impactante que el anterior, pero supongo que es lógico teniendo en cuenta que la mayoría de "primeros impactos" los reservaron para reenganchar a los espectadores en el primer capítulo. Vemos por fin a Bran y Arya Stark, a Jaime y Brienn, y también a Theon Greyjoy, aunque hemos tenido que pagar estas nuevas presencias con la ausencia de Daenerys en este episodio.
Aquí van las cosas que me han gustado y que no, como siempre, con SPOILERS:


Lo que me ha gustado:


-Los sueños de lobo de Bran, como siempre, muy bien llevados.

-Margaery Tyrell. Aunque sigo odiando con toda mi alma al que diseñó su vestuario, creo que la están convirtiendo en uno de los personajes más inteligentes del Juego de Tronos, a la altura de Meñique (el de los libros, no el riídiculo putero de la serie) y mil veces mejor que Cersei Lannister o el pobre Eddard Stark. En este capítulo hemos visto qué es lo que la diferencia de Sansa: es muy astuta, tiene mucha sangre fría, y sabe conocer a la gente y decir a cada cual exactamente lo que quiere oír. Es admirable cómo Joffrey trata de intimidarla y ella finge esa escalofriante mezcla de sumisión y sadismo que es lo único que le va a permitir manejarle.

-Olenna Tyrell es genial, y su conversación con Sansa es clavada a la del libro. Me ha extrañado, eso sí, que no aparezca mención alguna a un posible enlace con Wyllas Tyrell. ¿Existirá ese personaje en la serie? ¿Sugerirán unión Tyrell-Stark más adelante, o habrás eliminado esa trama?

-Por fin, Jaime y Brienne y su famosa danza de espadas. Lástima del final de esa escena, que no me ha gustado tanto como la escena en sí.

-Buena escena de presentación de la Hermandad sin Estandartes y su encuentro con Arya, Gendry y Pastel Caliente- Al final, es el Perro (¡weee, vuelve a aparecer el Perro!) quien reconoce a Arya Stark, no Harwin. No me parece mal cambio, ya que el personaje de Harwin tampoco es que acabara teniendo mucha relevancia en los libros.

-Me ha gustado mucho cómo se muestran los poderes del salvaje warg.


Lo que no me acaba de convencer:

-Tyrion, un poco soso en este capítulo

-Me alegro de que al fin se hayan dignado a introducir en la historia de Jojen y Meera Reed, aunque hubiera preferido que hubiese sido de un modo menos cogido por lo pelos. ¿Cómo han podido encontrar a Bran en medio del bosque? ¿Por medio de los sueños verdes? Cogidillo con pinzas. ¿Y cómo se explicará ahora la separación de Bran y Rickon, si es que va a tener lugar?

-Al final de la danza de espadas, los que encuentran a Jaime son soldados Bolton, no la Compañía Audaz. Esto me desconcierta. ¿Por qué este cambio? ¿Será Roose Bolton quien le corte la mano a Jaime Lannister en Harrenhal? ¿Por qué?

-Sé que era necesario mostrar qué sucede con Theon Grejoy, pero las escenas de tortura me han parecido bastante desagradables. Aunque no tan desagradable como preveo el futuro del pobre hombre que Asha ha enviado para salvar a su hermanito, empresa que o MUCHO cambian la historia o todos sabemos que fracasará, con los rojos, salpicantes y gritones resultados que podemos imaginar (y que me temo que tendremos que ver).

-Empieza a ser evidente que los guionistas de la serie odian al personaje de Samwell Tarly. ¿De verdad hace falta ponerlo tan patético?


Lo que NO me ha gustado:

-¿¿Qué cojones es ese OOC como una catedral de Catelyn Stark? ¿Así que en el fondo quería a Jon Nieve? ¡¡A la mierda!! La verdadera Catelyn se retorcería en su tumba lloraría lágrimas de zombie wathever, no estaría muy contenta de cómo le han dado la vuelta a su personaje. No es que sea el primer OOC que hace la serie, pero me parece una traición al personaje, cuyo odio por Jon Nieve es sobradamente conocido (además, ahora el "ojalá hubieras sido tú" junto al lecho de Bran deja de tener sentido).

-¡¡SACRILEGIUS MAXIMUS!! ¡¡NO SALE LA CANCIÓN DE EL OSO Y LA DONCELLA!! ¿Pero cómo han podido eliminar una de las canciones más legendarias de la saga? ¡¡Qué decepción!! Y además deja a Margaery y Olenna Tyrell como incomprensiblemente estúpidas, dado que esa canción era para evitar que oídos indiscretos oyeran su comprometidísima conversación con Sansa Stark. Y encima, para más inri, se chotean de nosotros sacando más adelante a un personaje que canta OTRA VEZ Las lluvias de Castamere. ¿Es qué nadie sabe otra puta canción en Poniente aparte de Las lluvias de Castamere? Como diría Olenna Tyrell, espero que la canten en todos los episodios, no se me vaya a olvidar la letra ¬¬

-Por favor, que alguien cree YA una Plataforma Por Que Lady Talisa Pierda La Cabeza En La Boda Roja. Qué pareja tan sosa y con tan poco carisma, por Dios...


Por último, debo decir que cada vez me extraña más eso de que hayan dividido el libro en dos temporadas. Las cosas están yendo tan deprisa que a este ritmo Tormenta de Espadas cabría perfectamente en una sola.

martes, 2 de abril de 2013

Crítica de Juego de Tronos (Primer Capítulo, Tercera Temporada)


¡Vuelveee, a casa vuelveee, por Navidaaaad! Bueno, vale, no es Navidad. Y no vuelve el turrón, sino mis críticas de la serie Juego de Tronos, que el pasado domingo comenzó su tercera temporada.
El primer capítulo promete mucho. Va al ritmo justo para un comienzo de temporada: sin prisa pero sin pausa. Se dedica fundamentalmente a poner a cada personaje en su lugar y a expoder por dónde va a ir la historia, y la verdad es que lo consigue (aunque se eche de menos a Jaime Lannister, a Bran o a Arya, por quienes vamos a tener que esperar un poco más), con algunas sorpresas incluidas. Hay algunos cambios respecto al libro, algunos un poco WTF (como lo de Harrenhal)  y otros simplemente sorprendentes (como el hecho de que la identidad de ser Barristan Selmy se conozca desde el principio y no al final; aunque claro, esto tiene sentido, ya que en el libro la identidad de Barbablanca se podía ocultar como recurso dramático y en la serie es imposible porque los espectadores ya conocen la cara del actor).
Acto seguido, paso a analizar lo que me ha gustado y lo que no del capítul (ojo, con SPOILERS de todo el tercer libro en general).


Lo que me ha gustado:

-El opening, con la nueva imagen de Astapor y su Arpía. ¡Mooola!

-Los diálogos de Tyrion y de Bronn (entre ellos y por separado), como siempre, de lo mejor del capítulo. Peter Dinklage es un actorazo como la copa de un pino. El enfrentamiento verbal que tiene con Tywin en lo que se refiere a Roca Casterly es magistral, con esos duelos de miradas donde se puede leer la rabia y la amargura contenidas de Tyrion ante el rechazo de su padre.

-El rescate de Davos Seaworth y su encuentro con Sallador Shaan, brillante y prácticamente calcado a como suecede en el libro.

-Aunque la entrevista de Jon Nieve con el Rey-Más-Allá-Del-Muro da un poco de vergüenza ajena (cuando se arrodilla delante de Tormund Matagigantes en lugar de Mance), me gusta la justificación que da de su supuesta deserción. Aunque en el libro, no fue exactamente así, ya que aunque Lord Mormont sabía que Craster sacrificaba a su hijos varones, no me parece que creyera en serio que los Otros iban a por ellos.

-Los dragones molan un montón. Se nota que ahora que la serie se ha afianzado y tiene un público numeroso HBO ha soltado más pasta para los efectos especiales.

-Margaery haciendo caridad y malmetiendo a Joffrey contra Cersei MOLA MUCHO. Cómo me ha gustado ver a la zorrona rubia acojonada al reconocer a la reina más joven y hermosa que amenaza con arrebatarle el amor de su hijo y ganar el apoyo del pueblo... y todo gracias a la caridad y a la amabilidad, algo que Cersei no ha tenido jamás, aún menos con la plebe.

-El final, con la mantícora, la niña bruja y Barristan Selmy, apoteósico. La escena de los Inmaculados también es una maravilla, calcada a la del libro. Me ha parecido muy inteligente que los cascos de los Inmaculados les oculten el rostro, ya que es una forma de despersonalizar a unos soldados que de por sí ya han perdido gran parte de su humanidad.


Lo que no me acaba de convencer:

-La pedazo elipsis que se mete al principio del capítulo, obviando la batalla del Puño de los Primeros hombres para meter al Sam, el gordito inútil, que al parecer ha sido capaz de correr más que el ejército de Otros a caballo, y que en lugar de convertirse en Sam el Mortífero se ha convertido en Sam el Pringado que No Envió los Cuervos. Pobre muchacho, para UNA acción heroica que tiene en todo el libro y en lugar de "muerte de Otro por vidriagón" acaba habiendo "muerte de zombie por lobo", ya que la parecer Fantasma ha decidido pasar diez kilos del calzonazos de Jon Nieve y prefiere a Sam como nuevo amigo.

-Tetas, más tetas. De verdad, ya sabemos que en Poniente se folla y que en Desembarco del Rey hay putas. ¿Habrá UN sólo capítulo donde no salgan tetas? Esto ya parece una película de Pajares y Esteso.

-Shae cada vez me desconcierta más. ¿No sólo parece que quiere a Tyrion de verdad, sino que además es la protectora de Sansa? O da en gran campanazo al final de la cuarta temporada, o me parece a mí que Tywin acabará con una flecha en las tripas por cumplir su amenaza de matar a Shae, no por tirársela (al fin y al cabo, tal y como va la cosa, tampoco creo que la obsesión de Tyrion por Tysha dé mucho de sí).

-No me imaginaba a Missandei tan mayor. En el libro, era mucho más niña. Aunque supongo que después de haberle dado puerta a Irri, Jiqi y Doreah, alguien tiene que ocupar el puesto de criada-de-confianza-a-la-que-le-va-el-rollo-bollo.


Lo que no me ha gustado:

-¿¿Harrenhal abandonado y con todos los prisioneros muertos?? ¿¿La Montaña huyendo como un conejo sin plantarle casa a Robb Stark?? Pues vale O_o

-Melisandre es cada vez más odiosa y menos sexy. Y eso me fastidia, porque en el libro, aunque sea una fanática que haga cosas horribles, es un personaje seductor y fascinante. En la serie se la están cargando. Y su pose de "R'Lloreal, porque yo lo valgo" mientras Davos intenta matarla y de repente se materializan dos guardias detrás de él cuando se supone que él, Melisandre y Stannis estaban SOLOS, es ridícula.

-Petyr el Putero, que como sabemos piensa con la polla y carece de sutileza, se ha olvidado de usar intermediarios y está planeando la huida de Sansa con ella, en persona. A la porra la gran sorpresa orquestada por el genio de las intrigas que te llevas en Tormenta de Espadas cuando descubres que Meñique era el misterioso benefactor de Sansa. Pero, si va en este plan, o los Lannister son ciegos y tontos del culo o a ver cómo consigue Petyr Baelish que no sospechen de él cuando vuele el Pajarito.


Y, de momento, esto es todo. Ya veremos si la tercera temporada va tan bien como empieza y no se va de pinza como la segunda, porque la verdad es que me escama un poco que algunas tramas (como la de Daenerys, por ejemplo) vayan tan rápido, si se supone que por la extensión de la historia han dividido el libro en dos temporadas.

viernes, 29 de marzo de 2013

Once Upon a Time: ¿Habrá Swanfire en el futuro?


Antes de comenzar con la entrada propiamente dicha, advertencia: pueden encontrarse spoilers de diversa consideración (algunos muy gordos) hasta el capítulo 18 de la segunda temporada ("Selfless, brave and true"). Quien lea, ya conoce los riesgos.

Una vez dicho esto, pasemos a analizar. El último capítulo, centrado en August/Pinocho, ha sido de lo más revelador y significativo que ha habido últimamente en la serie. Sobre todo, creo yo, en lo que se refiere a las intenciones de los guionistas de cara al final de temporada (para el que sólo quedan cuatro capítulos) y a la tercera.
Uno de los principales componentes de esta serie, aunque nos ea el hilo conductor, es el amor. Tenemos las relaciones clásicas de toda la vida, que nadie en su sano juicio se plantearía trastocar, como la de Cenicienta y su príncipe o Blancanieves y el suyo. Tenemos los amores trágicos, como el de Ruby con Peter o el de Regina con Daniel. Tenemos las relaciones que todo el mundo quiere que sigan adelante pero que por diversos motivos han quedado en stand-by a causa de una maldición, como la de Aurora y Felipe o mi adorado Rumbelle. Y por último, tenemos a Emma. La vida amorosa de Emma es la más enigmática, la que no sabemos por dónde nos va a salir. Y no es de extrañar, dado que, al ser de los pocos personajes de la serie que no pertenece al mundo de Disney, es también de los pocos con el que los guionistas tienen manga ancha para hacer lo que les dé la gana.
Y realmente, la vida amorosa de la Elegida es un enigma, del mismo modo que lo es la de Baelfire, el hijo de Rumpelstiltskin y padre de Henry, otro personaje inventado para la serie y por tanto de libre manipulación por parte de los guionistas.

Que nosotros sepamos, Emma ha tenido dos intereses amorosos en su vida: Neal/Bae, con quien tuvo a Henry y de quien se acabó separando cuando la metieron en prisión, y el sheriff Graham, con quien tuvo un breve affair antes de que Regina lo matara. Tras un tiempo sola, ha habido cierta tensión sexual no resuelta con August/Pinocho y con el Capitán Garfio. En cuanto a Nealfire, ha estado enamorado de Emma todo el tiempo hasta que conoció casualmente a Tamara, la cual se lo llevó al huerto, y con quien está prometido en la actualidad.
Hasta ahora, no estaba muy claro qué sería de ellos (Neal estaba prometido con Tamara, y Emma... bueno, hay hasta quien quería liarla con Regina). Pero creo que, tras el capítulo 18 de la segunda temporada, las aguas del futuro se van aclarando, y creo que ya es posible atisbar por dónde van a ir las cosas en los últimos capítulos de esta temporada, y a lo largo de la siguiente:

Emma/Graham: Esta pareja molaba al principio de la primera temporada, pero pronto quedó claro que era agua de borrajas. Más que nada, porque los guionistas se apresuraron a cargarse al pobre Cazador antes de que lo suyo con Emma tuviera tiempo de cuajar. Así que creo que queda claro que, realmente, los guionistas nunca tuvieron intención de que la cosa funcionase.

 Emma/Garfio: Más tensión sexual imposible. Garfio no para de hacerle comentarios subiditos de tono a Emma, y a ella no parecía desagradarle la imagen de chico malo y rebelde que ya le atrajo de Neal y que en el fondo le recuerda a sí misma. ¿Problemas? Fundamentalmente dos: el primero, que Garfio en el fondo no ha olvidado a Milah (si no, no sé por qué tanta perra de vengarla y recordarla a todas horas), el segundo, que Garfio y Rumpelstiltskin son la némesis el uno del otro, y no pueden vivir en paz durante mucho tiempo: al final, uno de los dos tendrá que morir para que el otro viva. Y si se trata de elegir a un personaje de entre los dos, creo que el 95% de los fans de la serie elegirán a Rumpel, que además es uno de los protagonistas a diferencia de Garfio, tan sólo un secundario (que además, en el cuento original de Peter Pan, acaba devorado por el Cocodrilo, y ya sabemos que el rollo Nunca Jamás va a cobrar fuerza en la tercera temporada).

Emma/August: Parecía probable que estos dos acabaran juntos, ya que se veía cierto feeling entre ellos, ambos estaban solteros, y además August tenía cierto afán protector sobre Emma, teniendo en cuenta que la había abandonado durante su infancia y que él debería haber sido su guía para aceptar que provenía del mundo mágico. Pero aparecieron dos cosas que truncaron las posibilidades: la primera, que August desapareciera del mapa durante la mayoría de la segunda temporada (y que Emma no se preocupara mucho de qué había sido de él era bastante significativo). Lo segundo, y definitivo, es que al final de Selfless, Brave and True el Hada Azul lo haya convertido en un niño. Este giro de guión me parece cogidísimo con pinzas, pero creo que entiendo la doble intención que tiene: por un lado, no revelar demasiado deprisa al personaje de Tamara como nueva villana, y por otro lado, cortar de raíz las posibilidades de que Emma y August sean más que amigos, sobre todo cuando se hizo patente que a August sí le gustaba Emma (no hay más que recordar su cara de alivio cuando se entera de que ella y Neal no han reanudado su relación amorosa).

Neal/Tamara: Cuando Tamara apareció por primera vez en el capítulo 14 (Manhattan), muchos fans se le tiraron al cuello porque cortaba en seco la posibilidad de "reconciliación familia feliz", pero a mí me inspiraba cierta simpatía. Al fin y al cabo, la pobre mujer no tenía la culpa de que Neal hubiese tenido en el pasado un amorío con Emma y un hijo como resultado del asunto, no tenía por qué ser mala persona, y además supuse que Neal tenía que quererla mucho como para haberse prometido en matrimonio con ella, sobre todo cuando no había hecho amago de volver a Storybrooke a buscar a Emma a pesar de que sabía que el hechizo ya se había roto.
Pero, para todos los que pensábamos así y sentíamos cierta empatía hacia Tamara, el último capítulo ya se ha encargado de despejarnos todas las dudas. Creo que demasiado, incluso. Porque Selfless, Brave and True se dedica, aparte de a contar la historia de August, a desmontar punto por punto al personaje de Tamara hasa convertirla en un auténtico monstruo: es mentirosa, es manipuladora, tiene oscuras intenciones (relacionadas con la magia, además, lo cual pone en peligro a Storybrooke), y para colmo es una asesina fría y despiadada (no vaciló en matar al Dragón sin dudarlo un instante). Vamos, que sólo le faltaba matar gatitos. Y para que no nos quede ninguna duda de que esta mujer vive sólo por el interés, resulta que ni siquiera está enamorada de Neal: lo sedujo a propósito cuando vio que era amigo de August y le está poniendo unos cuernos del tamaño de la catedral de Segovia (pobre Neal, esto de la infidelidad conyugal debe ser hereditario) con Greg/Owen, el hombre con el que realmente está (y al que probablemente también está manipulando, usándolo para conseguir pruebas de que la magia existe). Todo esto para que ni los más acérrimos defensores de Tamara la Mala sientan deseos de seguir defendiéndola de aquí en adelante, y para dejarnos en claro que, ahora que Rumpel y Regina están en plan "no sabemos si seguimos siendo malos o nos volvemos buenos" y que Cora ha muerto, Tamara va a ser la siguiente gran villana.

¿Solución? Swanfire. Es la única pareja posible que queda, teniendo en cuenta que los guionistas han ido cortando de raíz, una por una, todas las otras posibilidades. August y Tamara eran hasta ahora los dos mayores obstáculos para que Emma y Neal volvieran a estar juntos, y ya hemos visto con qué poca sutilidad los has quitado de en medio. Por supuesto, habrá triángulo amoroso durante algún tiempo, que para algo se lleva tanto ahora, pero creo que tras el último capítulo ha quedado clarísimo quién es la buena y quién la mala, y por dónde quieren llevar las cosas los guionistas en cuanto a la trama amorosa de Emma y Neal/Bae se refiere. Me apuesto 10 a 1 a que, en la siguiente temporada, seremos testigos de cómo los padres de Henry vuelven a reunirse. Lo único que espero es que al abuelito Rumpel le espere el mismo destino y pueda volver a ser feliz en compañía de Bella.

lunes, 25 de marzo de 2013

Desmitificando Robin Hood


Hay un relato que, aunque como historia de ficción no está nada mal (la versión de Disney me gustaba mucho de pequeñita), me fastidia bastante desde el punto de vista histórico. Estoy hablando del mito de Robin Hood.
Como historia ficticia, la verdad es que tiene gancho: bandolero guapo y de noble corazón roba a los ricos esbirros de un malvado rey usurpador que ahoga a impuestos al pueblo para dárselo a los pobres, por supuesto todo en nombre del legítimo monarca, un valiente y justo rey guerrero que cuando vuelva sabrá recompensar al bandolero, y por supuesto le concederá la mano de la hermosa princesa.
¿Problema? Que esta historia se ha tratado de vender como histórica, o al menos basada en hechos reales... y de real tiene más bien poco. Sobre todo cuando rascas un poco en la historia y te das cuenta no sólo de que el papel rey justo-rey villano está invertido, sino de que el bandolero en que se basa (vagamente) Robin Hood, vivió siglo y medio antes del reinado de John Plantagenet (el famoso Príncipe Juan).

¿Qué hay de verdad y qué de mentira en esta historia? Para averiguarlo, lo mejor es analizar a sus protagonistas:


Ricardo I de Inglaterra:





También conocido como Ricardo Corazón de León. Menudo elemento. Tercer hijo varón de Enrique II, adoraba a su madre hasta extremos obsesivos (hay quien dice que tenía complejo de Edipo), y con sólo 16 añitos conspiró contra su padre y su hermano Enrique, el príncipe heredero, para arrebatarles el trono. La verdad es que Enrique II era un poco gafe, porque su mujer lo odiaba y sus hijos eran una especie de mezcla entre los Lannister y los Frey que desayunaban, almorzaban y cenaban conspirando, generalmente contra él (a excepción del menor, Juan, que fue el único que le salió buenecito). La conspiración fracasó, entre otras cosas porque Ricardo cambió de bando en el último momento traicionando a sus otros hermanos, y Enrique II lo perdonó y le ordenó ir a sofocar las rebeliones de algunos nobles de Aquitania. En Angulema, los cronistas cuentan que Ricardo tomó crueles represalias contra el vizconde Aimar V de Limoges y el conde Elie de Périgord, violando a sus esposas e hijas y ordenando a sus soldados que continuaran con las violaciones cuando él terminó con ellas. Después, como se aburría, volvió a conspirar contra su padre, y tras muchas intrigas consiguió que le concediera el trono de Inglaterra.
En su coronación, lo primero que hizo fue echar de su presencia a los judíos y a las mujeres. No contento con ello, ordenó un pógromo que se extendió por todo Londres, durante el cual miles de ellos fueron golpeados hasta la muerte y quemados vivos mientras sus casas eran saqueadas. La violencia fue tal que llegó a asquear al mismísimo Arzobispo de Canterbury. Al darse cuenta de que el pógromo estaba siendo contraproducente, mandó ejecutar a parte de los que habían participado en él.
Como Ricardo, si no derramaba sangre, se aburría, no se molestó en aprender inglés, pasó sólo seis meses en Londres, y acto seguido dejó el trono en mano de funcionarios y se largó a la Tercera Cruzada. Su crueldad a la hora de violar mujeres y asesinar prisioneros indiscriminadamente (después de tomar Acre, por ejemplo, mandó degollar a 3.000 prisioneros de guerra musulmanes, a pesar de que el sultán Saladino ofreció un rescate por ellos) hizo que el propio rey de Francia, Felipe II, le diera la espalda y se negara a combatir junto a él, regresando a su país y abandonando la Cruzada. Ricardo no sólo siguió adelante, sino que conspiró para asesinar a Conrado de Montferrat, al que habían coronado rey de Jerusalén, y casar a su viuda embarazada con un primo suyo.
Finalmente, en 1192, fue capturado cuando regresaba a Inglaterra por Leopoldo V de Austria, primo de Conrado de Montferrat, que no estaba muy contento con Ricardo a causa del asesinato de su primo. Aunque Ricardo viajaba disfrazado de peregrino por temor a la represalia, fue descubierto porque a todo el mundo le llamó la atención que un humilde peregrino llevara un anillo de oro y se empeñara en comer pollo asado (una delicatessen de la época) en las posadas. Chico listo. Se pasó bastante tiempo prisionero porque era tan bestia que a nadie le interesaba liberarlo; Felipe II seguía espantado por su comportamiento en la Tercera Cruzada, e incluso el papa Celestino III lo rechazaba. Al final fue su madre, Leonor de Aquitania, la que movió cielo y tierra y consiguió el dinero para liberarle.
Cuando regresó a Inglaterra, nombró a su hermano Juan, cuya administración había salvado al país de caer en la ruina mientras él jugaba a los soldaditos, su heredero, y él fue quien reinó en Inglaterra a su muerte, en 1199. Sir Steven Runciman, autor de la Historia de las Cruzadas, lo describe como un hombre violento y pendenciero, avaricioso, desleal, aficionado a los excesos y las violaciones, irresponsable, egoísta y mal administrador. Al parecer, lo único que había bien era pelear, y fue tan buen guerrero como mal rey, un poco al estilo de Rober Baratheon de Juego de Tronos.


Juan I de Inglaterra:



También conocido como John Plantagenet, el Príncipe Juan, o Juan Sin Tierra (los que querían cabrearle, además, lo llamaban Espada Suave, mote humillante que venía de sus pocas habilidades militares). Cuarto hijo, el menor, de Leonor de Aquitania y Enrique II. La leyenda negra le acusa de estar obsesionado con su madre, pero lo cierto es que era Ricardo, no él, quien tenía una relación enfermiza con Leonor de Aquitania. Juan, en realidad, fue el preferido de su padre, aunque al ser el menor no esperaba heredar.
Juan era un hombre inteligente y un buen administrador, pero su ineptitud en combate era notoria. Cuando su hermano Ricardo, rey de Inglaterra, partió para luchar en la Tercera Cruzada, estuvo cerca de arruinar el país a base de impuestos para conseguir financiarla (sí, en efecto, el que frió a impuestos a los pobres ingleses fue Ricardo, no Juan), y nombró como administrador en su ausencia a Guillermo de Longchamp, obispo de Ely, un hombre altivo y orgulloso que dilapidó en diversiones el poco dinero que aún quedaba de financiar la Cruzada de Ricardo. Juan, dándose cuenta de que entre Longchamp y su hermano iban a llevar el país a la bancarrota, conspiró para sacar de en medio al obispo y gobernar en su lugar. Para ello, contó con el apoyo de Felipe II, rey de Francia, que como ya sabemos no se llevaba muy bien con Ricardo. La conversación fue un poco así:
Juan: "Joder, estoy desesperado, el milhombres de mi hermano ha jodido el reino a impuestos y ahora el imbécil del obispo de Ely está gastándose en putas y en torneos el poco dinero que queda en las arcas reales..."
Felipe: "Hombre, Juan, no te preocupes. Mira, tu hermano Ricardo me cae gordo porque es un puto psicópata y me dijo que sólo me quería como amigo y encima se ha dejado capturar por Leopoldo de Austria; yo ya no creo que vuelva. Te voy a ayudar a hacerte con el trono y así salvas el país y me debes un favor".
Juan: "Muchas gracias, Felipe. ¡Eres un amigo!"
Esto, por supuesto, hizo ponerse de morros a bastantes eclesiarcas, lo cual, junto a su negativa de participar en la Cuarta Cruzada (recordémoslo, la que acabó destruyendo y saqueando Constantinopla) y su mala relación con el papa Inocencio III, hizo que muchos monjes cronistas se pusieran en su contra y acabasen creando la leyenda negra que gira en torno a él.
Cuando Ricardo volvió de la Tercera Cruzada, lógicamente se cabreó al enterarse de los tejemanejes que Juan había hecho en su ausencia, pero también supo apreciar que su administración había evitado la bancarrota de Inglaterra, de modo que lo perdonó y lo nombró su heredero.
Al morir Ricardo en 1199, Juan tuvo que vérselas con su sobrino Arturo, hijo de su hermano Godofredo, que intentó arrebatarle el trono. Y Felipe II de Francia, que era un poco felón y se había aprendido eso de que a río revuelto ganancia de pescadores, le dio la espalda a Juan. La cosa fue como sigue:
Juan: "¡Pero Felipe! ¿Qué coño es eso que me han contado de que apoyas a Arturo para que me derribe del trono? ¡Si éramos amigos!"
Felipe: "Ya, pero es que he pensado que si te declaro la guerra con la excusa de apoyar a tu sobrino, te quito todas tu posesiones en Francia y me las quedo para mí!"
Juan: "¡¡Serás hijo de puta!! ¡¡No sé cómo me he podido fiar de ti!!"
Felipe: "Pues con la familia que tienes no sé cómo te sigues fiando de alguien..."
Juan, lógicamente, fue a la guerra para intentar recuperar sus territorios en Francia, para lo cual contó con la ayuda del emperador alemán Otón IV, pero aunque consiguió capturar a Arturo y hacerlo matar, acabando así con la amenaza a su trono, perdió la guerra y no pudo evitar que su antiguo amigo Felipe le arrebatara sus posesiones francesas, lo cual le valió el sobrenombre de Juan Sin Tierra.
Tras regresar a Inglaterra, Juan se dedicó a reinar. Además de hacerle niños a su esposa y tener numerosas amantes -se dice que era muy bien parecido, y de hecho tuvo doce bastardos reconocidos-, se dedicó a gobernar, y la verdad es que lo hizo bien. Aparte de modernizar la flota inglesa y crear la Armada Real, impulsó el comercio y la burguesía librando de impuestos sobre las exportaciones a los mercaderes, otorgó a Inglaterra la famosa Carta Magna, precursora del constitucionalismo, y concedió a Londres el privilegio de ciudad autónoma, haciéndola vasalla directa del rey. Gobernó de un modo casi renacentista, de manera avanzada a su época, disminuyendo la potestad impositiva y punitiva que tenían los nobles sobre sus vasallos y fomentando el crecimiento de la burguesía, lo cual le hizo capear varias rebeliones de nobles descontentos. Gracias a su apoyo al comercio y a su buena capacidad administrativa (era tan buen gobernante como mal general) sacó al país de la bancarrota y le devolvió la prosperidad que el reinado de Ricardo le había hecho perder. Murió en 1216.


Robin Hood:

Como tal, este personaje nunca existió. Los historiadores han tratado de dar con personajes que pudieran haber servido de inspiración para crearlo y algunos encontraron, aunque ninguno de ellos fue contemporáneo de Juan I de Inglaterra. Se ha especulado que pudo ser un herrero, apellidado Hood, que estaba al servicio del conde de Lancaster, el cual se rebeló contra Eduardo II de Inglaterra en el siglo XIV y se refugió en los bosques de Sherwood cuando le rebelión fue aplastada, dedicándose para sobrevivir a asaltar y saquear todas las caravanas que podía... por supuesto, quedándose el botín para él. En el siglo XVIII, el doctor William Stuckeley atribuyó la personalidad de Robin Hood al noble caído en desgracia Robert de Kyme, que se convirtió en fugitivo. No obstante, dado que este personaje nació en 1210, sólo tenía 6 años cuando Juan Plantagenet murió.
Por último, existen también un documento legal fechado en 1226 (diez años después de la muerte de Juan) donde se habla de un bandolero fugitivo llamado Robert Hood.
También se especula con la identidad de un bandolero, llamado también Hood, de quien se dice que tenía una numerosa banda y actuó como salteador de caminos en el siglo XI, cien años antes de que Juan reinara.
Sea como sea, lo que está claro es que ninguno de estos personajes robaba a los ricos para dárselo a los pobres, sino que sencillamente eran como cualquier otro salteador de caminos: atacaban a los viajeros, los desvalijaban y se quedaban con el botín. Ninguno de ellos tuvo enemistad con Juan I, se enfrentó a él, o fue siquiera contemporáneo suyo, y se cree que las primeras versiones de esta historia aparecieron en el siglo XIV y fueron fruto de la campaña de desprestigio que ciertos monjes y cronistas de Ricardo I llevaron a cabo para desprestigiar la imagen de Juan Sin Tierra. De hecho, teniendo en cuenta lo común que era el apellido Hood y la inmensa cantidad de forajidos y salteadores que parecían llevarlo, algunos historiadores especulan que "Robin Hood" podría haber sido una suerte de mote o nombre genérico con el que la gente se refería a los bandidos, ya que hay al menos evidencias de que a ocho personas distintas se les aplicó dicho seudónimo en documentos judiciales.

Sheriff de Nottingham y la Princesa Marian: De estos nada he podido encontrar; son personajes totalmente ficticios. De hecho, Marian no aparece en las primeras versiones de la leyenda de Robin Hood, y no es hasta finales del siglo XV cuando las baladas y leyendas crean este papel de protagonista femenina.


En definitiva, que no sólo Robin y sus amigos son una pura invención, sino que el rey egoísta y avaricioso que esquilmó a su pueblo a impuestos y estaba obsesionado con su madre era Ricardo Corazón de León, no su hermano Juan. Es una lástima que las leyendas populares y los cronistas y biógrafos malintencionados empañaran de modo semejante la historia y la reputación de Juan I Plantagenet, uno de los reyes más modernos y avanzados de su época: buen gobernante, autor del primer documento precursor del constitucionalismo, y con el espíritu y la forma de gobernar de un príncipe renacentista a finales del siglo XII.


viernes, 15 de marzo de 2013

Francisco I, ¿una nueva esperanza?


Como cristiana que sabéis que soy (o al menos, los lectores habituales de este blog lo saben), he seguido con sumo interés la elección del nuevo Papa tras la renuncia de Benedicto XVI. Es ya sabido por todo el mundo que el nombramiento ha recaído en Jorge Mario Bergoglio, cardenal de Buenos Aires, y que ha sido una gran sorpresa para casi todo el mundo, pues no se encontraba entre los favoritos y las encuestas ni lo mencionaban.

Franciso I, en su primera aparición pública como Papa. Muchos lo comparan ya, tanto por su aspecto físico como por su carácter, con Juan XXIII


¿Y qué tal, este nuevo Papa? ¿Mejor que la media? ¿Peor? ¿Como siempre? Por supuesto, en menos de una semana de pontificado es imposible hacer análisis demasiado profundos o preveer el futuro con detalle, pero sí hay una serie de pros y de contras que me han permitido llevar a cabo un análisis de Francisco I, que quiero compartir con vosotros:


PROS:

1) Su humildad y austeridad son reconocidas: Estamos frente a un señor que, de primeras, apareció en el balcón de la plaza de San Pedro sin ninguno de los ornamentos lujosos que son habituales en los Papas (vestía de blanco y con una sencilla cruz al pecho), y pidió la bendición del pueblo antes de dar él la suya. Y poco a poco, se han ido conociendo detalles de su vida: por ejemplo, que cuando eran cardenal vivía en un piso normal en lugar de en un palacio, que se preparaba él mismo la comida, viajaba en transporte público y usaba ropa de segunda mano. Una vez nombrado Papa, se negó a coger el Mercedes oficial de lujo y prefirió ir en minibus, después de pagar la cuenta de su estancia en la residencia de Santa Marta ante el estupor del personal que allí se encontraba. También es sabido que critica duramente a su gobierno por el aumento de la pobreza y la desprotección de la infancia, y que frecuentemente organizaba charlas y prédicas en la calle, hablando enérgicamente en favor de los derechos de los más pobres.

2) Su nombre: El hecho de que haya elegido el nombre de Francisco como Papa es muy significativo. Hay quien piensa (opinión más extendida) que se lo ha puesto en honor a San Francisco de Asís, el santo bueno, pobre y piadoso por excelencia. Otros creen que es en honor a San Francisco Javier, jesuita que evangelizó China y Japón y se opuso duramente al tráfico de esclavos. Sea como sea, está claro que su nombre es toda una declaración de intenciones... y un desafío para todos esos cardenales y altos prelados que son más trepas que devotos y que se aprovechan de la Iglesia para sacar dinero y vivir como príncipes.

3) Es jesuita: ¿Y qué?, podrían decir algunos. Pues resulta que los jesuita se llevan a matar con el Opus Dei. No es que tenga nada personal contra el Opus (de hecho he conocido a muchos simpatizantes laicos que eran bellísimas personas; por desgracia, no puedo decir lo mismo de sus sacerdotes), pero es bien sabido que se trata de una organización ultraortodoxa, muy conservadora, y que utiliza el dinero y el alto estatus social como uan forma de captación y de exclusivismo, algo que, admitámoslo, se pega de leches con en mensaje de Jesús. El Opus Dei fue alzado a las cúspides del poder en el Vaticano gracias a Juan Pablo II, el mismo tío simpático que paralizó en seco la aplicación del progresista Concilio Vaticano II. Un Papa jesuita, pues, puede suponer el fin de la hegemonía del Opus Dei en la Iglesia y la apertura a ideas nuevas y progresistas, que tanto se necesitan.

4) Es un científico: De hecho, es licenciado en Ciencias Químicas. Creo que s importante y muy positivo tener un Papa versado en ciencias, más que nada para callarle la boca a todos los que opinan que los creyentes somos una banda de supersticiosos ignorantes que vamos en contra de la ciencia o la ignoramos en absoluto. Francisco I es un ejemplo más de que la ciencia y la religión no son incompatibles, porque de hecho la ciencia no son más que las reglas por la que se rige el Universo creado por Dios.

5) Va a saco en contra de los pederastas: Si con los dos anteriores Papas parecía que el encubrimiento y la ocultación estaban a la orden del día (aunque Benedicto XVI en los últimos años intentó cambiar esa tendencia), las cosas han dado un grito radical. En un par de días de pontificado, Francisco I ya le ha dado un buen rapapolvo al sinvergüenza del cardenal Bernard Law, encubridor de bastantes casos de abusos sexuales en Boston a lo largo de casi 30 años, que antes de sentarse en el banquillo huyó como una cucaracha a Roma para pedir asilo y fue protegido por Juan Pablo II (sí, el mismo amiguito del Opus que comentábamos antes), el cual encima lo nombró arcipreste de la Basílica de Santa María la Mayor. El señor Law que se las prometía muy felices yendo a hacerle la pelota al nuevo Papa, recibió un furibundo "¡No quiero que vuelva a frecuentar esta basílica!" como respuesta, y al parecer va a acabar sus días de un modo muy parecido a como si hubiera sido condenado en verdad por los tribunales: apartado de toda dignidad, lujo y boato y encerrado a la fuerza y de por vida en un convento de clausura.


CONTRAS:

1) Es poco tolerante con la homosexualidad: Triste, y no me gusta nada, pero desgraciadamente lo veo comprensible. pero creo que tampoco podemos pedir peras al olmo. La verdad es que no piensa diferente del resto de personas de su generación. Porque, seamos sinceros, ¿qué diría cualquier octogenario si supiera que un nieto suyo es homosexual? ¿Recibiría la noticia con alegría? ¿De veras pretendemos que un hombre de 77 años y de ambiente conservador (recordemos que es argentino) piense de modo distinto? Los cambios de mentalidad llevan tiempo, hará falta que nuestra generación se haga vieja para que los ancianos acepten la homosexualidad.

2) Se le acusa de no enfrentarse a la dictadura militar argentina: Efectivamente, pero esta cuestión tiene tres atenuantes: uno, que jamás ha sido encausado por colaborar con ella, dos, que pidió perdón públicamente por no haberse opuesto lo suficiente, y tres, que muchos testimonios afirman que actuó a la manera del Papa Pío XII, que de cara a la galería no se opuso al nazismo para que la Iglesia no sufriera represalias, pero de tapadillo estuvo ayudando a mucha gente en apuros.

3) Tendrá que guardarse las espaldas: Esto me parece muy grave, aunque supongo que ya le habrán hecho llegar la advertencia. Todos sabemos lo que le pasó al pobre Juan Pablo I por ser demasiado progresista, y Francisco I además de tener el mismo espíritu de humildad y renovación va dispuesto a repartir caña a los cardenales y obispos corruptos y pertenece a una orden religiosa que es rival de Opus Dei. Por decirlo finalmente, si yo fuera él, haría análisis químicos de mi comida y me rodearía de un servicio de seguridad privada de mi entera confianza. Y, desde luego, si a este señor le ocurre algo, lo que sea, en sus primeros meses o años de Pontificado, creo que tendremos bastante claro a quién acusar. Ojalá no sea así, y que Dios lo proteja.

Por lo pronto, ya debe tener según qué personas bastante asustadas, ya que se ha tardado poquísimo en difundir masivamente, por parte de una asociación atea mexicana, una noticia sobre supuestos comentarios misóginos acaecidos hace algunos años, que ha resultado ser un descarado fake dirigido a desprestigiar a cualquier precio la imagen del Pontífice, y que algunos periodistas con nula ética y profesionalidad se ha dedicado a propagar sin molestarse en verificar las fuentes. Por lo menos, este incidente señala algo positivo: primero, que los malvados empiezan a tenerle miedo, y segundo, que si todo lo que han podido usar para desacreditarle son noticias falsas y manipulaciones, es posible que Francisco I sea, por fin, el Papa que estábamos esperando. Tal vez podamos atrevernos a tener esperanza, esperanza en una Iglesia mejor y fiel por fin al mensaje de Cristo.