jueves, 24 de marzo de 2016

Incesto y realeza: los Targaryen de la vida real


Todo fan de Canción de Hielo y Fuego o de la serie Juego de Tronos sabe lo presente que está el incesto en esta historia. A veces se trata de incesto entre padres e hijos (como es el caso de Craster y sus hijas-esposas), pero el más abundante, con diferencia, es entre hermano y hermana.
El ejemplo de clan incestuoso por antonomasia son los Targaryen. Entre los reyes dragón, era costumbre habitual casarse entre hermanos para mantener la pureza de la sangre real. Tenemos multitud de matrimonios entre hermanos en la familia Targaryen; tantos, que de hecho los enlaces con personas de otras familias era la excepción, no la norma, casi siempre por motivos políticos, como por ejemplo las sucesivas uniones matrimoniales con la Casa Martell de Dorne, para afianzar lazos políticos. Algunos matrimonios fueron por amor, como el de Aegon el Conquistador con Visenya y Rhaenys (triángulo amoroso en el que Rhaneys era clara favorita), Alysanne con el primer Jaehaerys o Shaera con el segundo. Otros fueron obligatorios, sin afecto alguno entre la pareja, como el de Aegon el Indigno y Naerys, o Aerys el Loco y Rhaella.
Sin embargo, aunque los Targaryen sean el clan incestuoso por excelencia, también tenemos a Jaime y Cersei Lannister, los gemelos incestuosos, así como la tensión sexual y los coqueteos entre Theon y Asha Greyjoy cuando él regresa a las Islas del Hierro.


Aegon el Conquistador con Visenya (izquierda) y Rhaenys (derecha), sus hermanas y esposas


Sin embargo, a pesar de la naturalidad con la que los libros (y la serie) tratan este asunto, lo cierto es que hoy en día el incesto es un tabú muy poderoso en todas las sociedades del mundo. No deja de ser lógico, puesto que está demostrado que la consaguinidad puede producir taras genéticas graves en los descendientes (también en Poniente tenemos algo de esto, como la extraña locura que aqueja a la mitad de los Targaryen y de la que también Joffrey Baratheon, el hijo mayor de los gemelos Lannister, muestra síntomas). Pero, ¿alguna vez se han dado este tipo de relaciones en la Historia real? ¿Alguna vez han estado normalizadas e institucionalizadas como fue el caso de los Targaryen?
 Lo cierto es que sí, y aunque no fue algo común, sí ocurrió con más frecuencia de lo que pensaríamos. No me refiero a los matrimonios entre primos hermanos o entre tíos y sobrinos (que, por cierto, hoy en día son perfectamente legales y admitidos tanto por la Iglesia y otras confesiones religiosas como por el ordenamiento jurídico), sino al incesto entre hermanos o entre padres e hijos. Aquí vemos los ejemplos más famosos y llamativos de la Historia:


Antiguo Egipto

En el Antiguo Egipto se dieron reiterados casos de matrimonios incestuosos en la familia real, por motivos similares a los de la Casa Targaryen: se suponía que los faraones eran una estirpe divina, y por lo tanto su sangre debía mantenerse lo más pura posible y no mezclarse con la del resto de los mortales. Así, el matrimonio entre hermanos está presente a lo largo de toda la historia de Egipto, por citar algunos ejemplos: en el Reino Antiguo, con Kawab hijo de Keops (Dinastía IV) que desposó a su hermana Heteferes II, o Pepi II (2272-2179 a.C.), con su hermana Neih; en el Reino Medio, Mentuhotep II (dinastía XI) casó con su hermana Neferú III; en el Reino Nuevo tenemos a Tuthmosis I (dinastía XVIII) quien desposó a su hermanastra Hatshepsut, y cuyos hijos Tuthmosis II y Neferure contrajeron a su vez matrimonio entre ellos. También el famoso faraón Tutankamón casó con su hermana, la princesa Anjesenamón; por último, en la época Ptolemaica, más tardía, tenemos a Cleopatra VII (51-30 a.C.), sí LA famosa Cleopatra, que además de darle duro con Julio César y Marco Antonio también se casó con dos de sus hermanos: Ptolomeo XIII y Ptolomeo XIV. 
Pero no sólo hubo matrimonio entre hermanos en el Antiguo Egipto. También se dio el caso de uniones paterno-filiales, como es el caso de Amenofis III con su hijas Sitamún y Henuttauneb o Ramsés II con su hija Bintanath, e incluso entre abuelo y nieta, con Ay y Ankhesamón, hija de su hija Nefertiti.


Roma

En el Imperio Romano los matrimonios incestuosos no eran legales y no estaban bien vistos. Sin embargo, se ha acusado a varios emperadores, con mayor o menor veracidad, de haber cometido incesto. Es el caso de Nerón, a quien se acusó de fornicar con su madre, Agripina; Calígula, de quien se decía que mantenía relaciones sexuales con sus tres hermanas, Cómodo, a quien también se acusó de violar a sus hermanas, o Caracalla, quien al igual que Nerón fue acusado de tener trato carnal con su madre.


Imperio Persa

Otro de los grandes imperio de la Antigüedad donde el matrimonio incestuoso de sangre real estaba socialmente aceptado, ya que según la ley el rey tenía poder máximo para hacer su voluntad, fuera la que fuese. Las fuentes griegas revelan abundancia de casos, tales como el del rey Cambises, que desposó a su hermana, Jerjes II, casado con su hermana Partisátide), el rey Mausolo (el del famoso mausoleo de Halicarnaso) que se casó con su hermana Artemisia, o el rey Dario III, que contrajo matrimonio con su hermana Estatira.


Imperio Inca

Si cruzamos al otro lado del Atlántico, tenemos a los incas, a cuya familia real también le estaba permitido el incesto. Las razones eran parecidas a las del Antiguo Egipto, esto es, preservar la pureza de sangre, que era de hecho un privilegio exclusivo de la realeza, ya que para el resto del pueblo el incesto estaba prohibido. El caso más famoso es el de Túpac Yupanqui, que desposó a su hermana Mama OclloTúpac Yupanqui, que desposó a su hermana Mama Ocllo, y algunas fuentes apuntan a que después de este monarca fue costumbre que el rey desposara al menos a una hermana carnal (que no tenía por qué ser la única esposa, dado que los incas practicaban la poligamia).


Huelga decir, desde luego, que el incesto es algo que siempre ha existido en todas las sociedades de una forma un otra, aunque en la mayor parte de los casos se trataba de un tabú denostado socialmente que incluso en sociedades muy abiertas al sexo, como la Sumeria, se castigaba con pena de muerte según el código de Hammurabi. E incluso en el caso de los egipcios, los persas y los incas, se trataba de un privilegio permitido tan sólo a la casta real y prohibido al pueblo llano, en cuanto su razón de ser no era normalizar este tipo de relaciones como una opción sexual más sino preservar, por una parte, la pureza de sangre de las dinastías reales, y poner de relieve, por la otra, el poder absoluto del monarca, cuya voluntad era la ley y a quien le estaba permitido pasar por encima de todas las restricciones impuestas a los demás hombres. En este sentido, el incesto los Imperios Egipcio, Persa e Inca se parece mucho al de la dinastía Targaryen, ya que obedece a razones similares. Esta misma circunstancia se pone de relieve en el mundo de Juego de Tronos: lo mismo que les estaba permitido a los Targaryen les está prohibido a los hermanos Lannister, que a pesar de ser nobles deben mantener su amor en secreto, e incluso en la sociedad de los salvajes, un estado cuasi anárquico en el que apenas hay leyes, el incesto se considera una aberración castigada por los dioses (según le cuenta Ygritte a Jon Nieve), siendo Craster, con su harén de hijas-esposas, el único que la practica abiertamente ganando una ostentosa fama de excéntrico.

viernes, 18 de marzo de 2016

Es un honor... anunciar por fin... ¡MI NOVELA!


Estimados lectores: os debo una disculpa. Habréis visto que de un tiempo a esta parte La Luz de Valinor se actualizaba con menos frecuencia que de costumbre. No es que haya perdido fuelle ni me haya quedado sin ideas, no.
Es que he estado ocupada. Sumamente ocupada con un proyecto que lleva madurando mucho tiempo, y que ahora, por fin, está a punto de ver la luz.
Hablo nada más y nada menos que de MI NOVELA :-D


¡Pues sí, amigos! Después de muchos años soñando y de muchas horas escribiendo, mi primera novela, creada mano a mano con mi esposo y coautor Juan José Peired, se publicará esta primavera. Se trata de un urban fantasy llamado La Senda Oscura que verá la luz esta primavera de la mano de la Editorial Kelonia, en su colección Kelonia Ficción.


Por supuesto, mi reacción al enterarme fue de lo más comedida y controlada, como esta....


Como comprenderéis, estoy ilusionadísima, y me muero de ganas de enseñaros la portada, el texto de contraportada, el adelanto que publicará la editorial, ¡¡todo!! Pero por ahora toca ir poco a poco; en cuanto pueda ir desvelando estos secretillos, vosotros seréis los primeros en saberlo. De momento, podemos adelantar que se trata de una novela autoconclusiva donde podréis encontrar fantasía, misterio, amor, y mucha, mucha magia.


... O bueno, vale, puede que en realidad fuera más parecida a algo así


Si queréis estar al tanto de las novedades que vayan surgiendo, así como de los eventos, presentaciones, firmas y otras actividades que estamos preparando para el gran lanzamiento,  os aconsejo estar pendientes de nuestra página de Facebook donde podréis estar al día de todas las novedades que vayamos compartiendo. La podéis encontrar en este enlace.


Gracias a todos por vuestro apoyo y vuestra lectura. ¡Recordad, #lasendaoscuraiscoming! ;-)

lunes, 1 de febrero de 2016

Crítica de la trilogía Ciudad Humana ("Ciudad Humana", "Caos" y "Guerra"), de Carlos J.LLuch


Vaya una cosa por delante: a mí no me gustan las historias de zombies. Nunca ha sido un género que me llamase demasiado la atención. No he visto The Walking Dead, ni Guerra Mundial Z, ni Soy Leyenda, ni la saga Rec, ni he leído ninguno de los libros clásicos del género. Las únicas películas de zombies que he visto han sido La Noche de los Muertos Vivientes (que me aburrió soberanamente y no pude terminar de ver), 28 Días Después (que no estaba mal) y 28 Semanas Después (que no me gustó, y no seguí viendo la saga). Y de todos modos, como todo el mundo sabe, los zombies de 28 Semanas Después no son zombies, son infectados.
Así pues, y dado mi poco gusto por el género Z, tal vez a algunos de los lectores de este blog les sorprenda que vaya a reseñar una trilogía como Ciudad Humana, cuya premisa es precisamente un apocalipsis zombie.
 Pero es que, en realidad, Ciudad Humana no es una trilogía de zombies. O mejor dicho, es una trilogía de zombies para quienes no les gustan los zombies. Ya sé que suena raro. Pero creo que es porque, aunque los renacidos están presentes en las novelas (sobre todo en la segunda y la tercera), no dejan de ser un telón de fondo, necesario pero secundario, al fin y al cabo, para la historia que el escritor quiere contar. Y lo que Carlos J. Lluch está intentando contar aquí, creo yo, es un drama terrorífico sobre hasta dónde son capaces de llegar la bondad y la maldad del ser humano en una situación extrema.


Para empezar, Ciudad Humana (el primer libro, que da nombre a la trilogía) rompe con el chliché habitual del género porque NO muestra los comienzos de la infección zombie. Aquí no hay un mundo ordinario donde de repente se declare una cuarentena o un señor que se despierta del coma y se da cuenta de que el mundo se ha ido al garete y ahora los muertos caminan por las calles. No; en este libro, nos encontramos en el año 2040 y el mundo se ha ido al carajo hace décadas. La sociedad se ha desmoronado, el mundo tal y como nosotros lo conocemos ha desaparecido, la inmensa mayoría de la humanidad se ha extinguido, y toda la Tierra está zombificada... ¿Toda? ¡No! Un grupo de irreductibles galos, ejem, quiero decir, cartagineses (literalmente), han creado un foco de resistencia en Cartagena, que ahora se conoce como Ciudad Humana. Tras rodearla de una muralla de coches, dado que los Z no pueden trepar ni nadar, la ciudad es un refugio relativamente seguro y su historia corre de boca en boca como una leyenda. Son muchos los supervivientes que intentan llegar, a través de innumerables fatigas y peligros... pero muy pocos lo consiguen. Aquellos que lo hacen, llegan a un lugar donde la sanidad, la agricultura, la seguridad y otras cosas que ahora tenemos como básicas se van apañando como pueden, con mucho trabajo y esfuerzo. Un lugar dirigido a marchas forzadas por un líder, Gonzalo, y sus dos hombres de confianza, Alejandro y Nacho.
A medida que te vas adentrando en las páginas de la primera novela, ya te vas dando cuenta de que lo que es un apocalipsis zombie podría haber sido perfectamente una pandemia mundial, un cambio climático, una invasión alienígena o una nueva especie de animal especialmente violenta. Creo que los zombies están especialmente bien escogidos como "maligno telón de fondo" porque tienen la ventaja de traer al enemigo a casa. En esta variante de la infección Z, todos los seres humanos que mueren se levantan como zombies, hayan sido mordidos o no; esto es debido a que el virus está de un modo latente en la sangre de todos los seres humanos. Y cuando mueres, actúa. Lo cual significa que hay que tener un control brutal sobre los habitantes de la ciudad para poder anularlos en cuanto mueren (generalmente, dañando de modo irreversible el cerebro, aunque también vale quemar el cuerpo). En los tiempos que corren en la novela, las cosas se han calmado lo suficiente gracias a la relativa seguridad que gozan los habitantes de la ciudad, como para tratar de reorganizar la sociedad. Pero los protagonistas (y sus conciudadanos) no cuentan (o sí) con algo terrible: que, en realidad, el ser humano es el peor monstruo de todos.


El estilo de la novela es muy ameno, aunque debo decir que la segunda y la tercera parte son mucho más ágiles de leer que la primera. En Ciudad Humana, el autor tiene un problema: debe presentar un mundo completamente nuevo y a veces quiere mostrar tanto para que vivamos en él, para que lo comprendamos, que a veces la trama no avanza todo lo rápido que debería. Pero esto deja se ser un problema en Caos (mi preferida de las tres) y en Guerra, donde la cosa coge un ritmo endiablado y hace que no puedas parar de leer. Para dar un ejemplo, yo el primer libro me lo leí a saltitos en casi una semana, mientras que los dos siguientes los devoré a la velocidad del rayo en menos de 24 horas.
El argumento, como ya he dicho, es original para lo que el género Z suele ofrecer a sus fans, y al ser en realidad un drama de acción y aventuras más que la típica historia de terror gore de zombies, tiene la virtud, muy importante, de poder gustar y atrapar a los que como yo no somos especialmente fans del tema. Eso sí, algunas partes de la trilogía son bastante desagradables. No por el gore o por la violencia gráfica, sino por el sufrimiento que implican, para los personajes y para el lector: aclaro desde ya que esta no es una historia amable ni feliz. Hay momentos de amabilidad y de felicidad, pero pronto te das cuenta de que el precio por la supervivencia de la humanidad puede ser demasiado alto, y que de un apocalipsis zombie nadie puede escapar sin cicatrices.
También hay un fondo mucho más profundo que habla de la bondad y la maldad humanas, de la amistad, de la traición, de la redención y de la condena, pero eso es algo que mejor descubrís vosotros mismos leyéndola (y de lo que hablaré más tranquilamente en los spoilers). Sobre ésto, sólo puedo decir que la historia, sobre todo en su tercera parte, Guerra, me ha recordado en cierto modo a Star Wars, y creo que los que conozcan la trilogía sabrán por qué.
Los personajes son otro punto fuerte de la historia. No dejan indiferente. Puedes querer a unos, odiar a otros, e incluso empezar amando a uno y odiándolo al final, o viceversa. Pero ninguno de ellos provoca indiferencia. Todos son descarnadamente humanos, en lo peor y lo mejor que el término implica. Los que hayáis leído otras críticas mías ya sabréis la enorme importancia que le doy a los personajes a la hora de valorar una historia, y en este punto Carlos J. Lluch no me ha decepcionado. También de ellos hablaré más largo y tendido en los spoilers, pero por ahora que quede claro que para bien o para mal me han llegado al corazón.


Y por último, he de hablar del final. Sin spoilear nada, debo hacer una reflexión muy corta: ¿Me ha gustado el final? No. ¿Es un buen final? Sí.
Sé que parece contradictorio, pero así es. No puedo decir que me haya gustado el final porque ocurren pérdidas y hechos muy amargos, incluso injustos, que hacen imposible cerrar el libro con una sonrisa en la cara. Sin embargo, es un buen final en el sentido de que no es arbitrario, encaja perfectamente con la historia que el autor quería contar, y lo más importante, cierra la trilogía de un modo satisfactorio. Habría sido muy fácil acabar con el típico final efectista y catastrófico, en plan "y entonces todos los seres humanos mueren horriblemente y la humanidad se va al carajo; fin", pero la verdad es que después de tres libros sufriendo, Ciudad Humana se merecía algo más que eso. Y sí, el final es coherente y redondo. Por eso es un buen final. Pero, como ya he dicho, hay cosas de él que no me han gustado.

En definitiva, que aprobado y con notaza. Esta trilogía ha sido una sorpresa y la recomiendo con fervor, porque es capaz de gustar tanto a los amantes de los Z como a los detractores del género, está bastante bien escrita, es adictiva y encima te hace pensar. No hay demasiados libros que reunan a la vez todas estas características.

Paso ahora a comentar el libro más detalladamente, con SPOILERS. No sigáis leyendo más si no habéis leído la trilogía, porque os la van a destripar hasta el final y sería una lástima.








Personajes que me han enamorado:

Alejandro: Me declaro fangirl absoluta de este personaje, al menos hasta Guerra, libro en el cual no sólo apenas aparece (y lo hace prácticamente para morir), sino que tiene una actitud que no me gusta nada. Pero en fin, que un mal final no empañe el recuerdo del personaje más tierno, bueno, noble y adorablérrimo de Ciudad Humana. Alejandro, sencillamente, es demasiado bueno e idealista para el mundo en que le ha tocado vivir. Comete un error imperdonable, que es amar de verdad y con el corazón a una pareja y a unos amigos que no merecen su amor. Cada vez que intenta arreglar un desaguisado (y suele tener razón en las cosas que dice) el resto del mundo le responde con palos, y aunque al principio ejerce de Pepito Grillo de Gonzalo, al final su "amigo" acaba yéndose demasiado de olla para escucharlo, y pasa lo que pasa. Y aunque algunos digan que al final la muerte era lo mejor que le podía pasar, porque un alma tan pura y buena como él ya no podía encontrar la felicidad en este mundo, yo no dejo de lamentar que la vida (y el autor) no le hayan dado una segunda oportunidad (por ejemplo huyendo a Barcelona con Irene y encontrándose con Azul, de la que me habría encantado que se pudiera enamorar), o al menos dejándole morir electrocutado como un héroe, en lugar de ser rematado a traición por aquel que una vez fue su mejor amigo. ¡Ay, Alex, allá te vas con Akkarin y Sirius Black! ¡Siempre se nos van los mejores...! :-(

Azul: Es curioso lo de este personaje. No aparece hasta el tercer libro, y sin embargo es uno de los que mejor sabor de boca me han dejado. Es una chica valiente, sincera, honesta y con ese punto de bondad y honor que me recuerda a Alejandro. Sabe luchar, pero también escuchar, y es capaz de ser la voz de la razón cuando todo está a punto de irse a la mierda. Ella, junto con la doctora Junqueras, son en mi opinión las grandes heroínas de la trilogía, los mejores personajes femeninos de la historia... ¡y, maldición, ojalá hubiera acabado con Alejandro! Ella SÍ era la mujer que Alex merecía. Me da igual que no se llegaran a conocer jamás, yo los shippeo y siempre lo haré T__T

Irene: El bebé favorito del mundo. La inocencia y la dulzura en un mundo de locos, y por qué no decirlo, un personaje que me tuvo los tres libros sufriendo hasta el final porque me recordaba a mi hija. Afortunadamente, sobrevive (aunque yo no daba un duro por su supervivencia, y me pasé todo el tiempo temiendo verla convertida en un bebé zombie), aunque la pobre se queda huerfanita. Confiemos en que conserve la dulzura y la bondad que le legó su padre y que sea capaz de conservarla incluso bajo el maligno influjo al que va a estar sometida. Ella, más que nadie, es la esperanza y el futuro de Ciudad Humana.

Jack: A ver, no me malinterpretéis. No me gusta Jack. Jack es el puto Satanás personificado sobre la Tierra. Pero me parece uno de los mejores malos literarios que he visto en los últimos años. Es el epítome perfecto del Caótico Malvado, del ser destructor y manipulador por antonomasia, que sin embargo no es el típico malo en plan "bwajajajaja, destruiré el mundo porque soy malvaaaado", sino que tiene una motivación tan creíble como escalofriante. Jack es un monstruo, pero el cree que está haciendo un favor al mundo porque cree que está cumpliendo los designios de Dios. Aunque pronto te das cuenta (y lo confirmas al leer la última página del capítulo final) que en realidad es un demente manipulado por el diablo que está convencido de servir la voluntad divina cuando lo que hace en realidad es ser un títere del Maligno. Por todas estas razones, me ha recordado mucho a Sauron. Pero no al Sauron terrible de El Señor de los Anillos, sino a Sauron tal y como era en la Segunda Edad, es decir, a Annatar: el Señor de los Dones, aquel ser oscuro cuya apariencia y acciones eran tan bondadosas que convenció a los elfos de aceptar los Tres Anillos y mñas tarde consiguió corromper a Ar-Pharazon para que Númenor desapareciera. El lobo con piel de cordero, el demonio con apariencia de santo. Y este tipo de malos son, en definitiva, los peores y más peligrosos de todos.


Personajes que no me acaban de convencer:

Nacho: El sheriff King molaba en el primer libro. Me divertían mucho sus comentarios cachondos y su actitud chulesca, y en cierto modo me enternecía esa actitud típica de gay que no quiere salir del armario y que a fuerza de negar su condición se hace homofóbico y hace contínuamente chistes homosexuales para demostrar que es muy macho. También me enternecía su obsesiva lealtad hacia Gonzalo (que al final se revelará como un amor que no es capaz de admitir ni siquiera ante sí mismo). Pero su degeneración moral y su sadismo, que se ven reflejados sobre todo en el segundo libro, me decepcionaron bastante. Le perdono porque me hizo reír y porque en el fondo es un personaje cuyo resentimiento y agresividad le vienen por ser un desgraciado que es incapaz de aceptar sus sentimientos y por ello mismo nunca podrá ser feliz.

Sir Conroy: No es que no me guste este personaje. Sí que me gusta, pero es el que menos me llegó de todos porque es el más frío y menos emocional. Como máquina de matar perfecta está bien, pero me faltó conocer su interior, ver su corazón como vi el de Alejandro, el de Azul e incluso el de Nacho. Su muerte es con mucho la más traumática e inesperada de la saga, y me pareció atrozmente injusta. Es un símbolo perfecto de hasta qué punto está perdida el alma de Gonzalo y hasta qué punto se ha perdido la esperanza para Ciudad Humana, pues al matarle, Gonzalo acaba de terminar con el mejor de los z-men, sólo porque también es el único que podría haberle hecho frente.


Personajes que NO me ha gustado:

Carmela: Zorra, zorra y zorra. Esas son las tres primeras palabras que me vienen a la cabeza al pensar en este personaje. Aunque más justo sería llamarla tonta, falsa y egoísta. Es un cero a la izquierda, una damiselita en apuros a la que todas las demás mujeres de la trilogía (empezando por su hija de dos años) le dan tres mil vueltas, tan obsesionada con el psicópata de su primo que es incapaz de valorar lo que tiene delante. Porque resulta que Carmela siempre ha estado enamorada de Gonzalo, pero como su primo le dio una calabazas del quince, se quedó con el mejor amigo de él como premio de consolación. Y este mejor amigo no es otro que Alejandro, el mejor personaje de toda la trilogía, un regalo de marido para cualquier mujer que tuviera la suerte de tenerlo a su lado, pero nooo, Carmela anda continuamente suspirando por los rincones pensando en su primo Gonzalo e imaginando lo maravilloso que sería que su hija común con Alejandro, Irene, fuera en realidad hija de su primo. Intenta besarlo en dos ocasiones (no consecutivas) aunque esté casada con un Alex que la ADORA (lo cual me parece incomprensible), y encima cuando su marido descubre que Gonzalo es un poco psicópata y se ha vuelto un poco perturbado y lo denuncia para que lo echen de la ciudad, la tía se pone toda chula y le suelta en la cara que sólo se casó con él porque su primo le rechazó. Alejandro, obviamente, pierde los nervios y le mete una bofetada (no, esto no es maltrato, jamás he visto un perfil de marido menos parecido a un maltratador que Alex, y de todos modos en esta historia todo el mundo se la pasa calzándole bofetadas a los demás, ya sean de su mismo sexo o del contrario). Hecho del cual se arrepiente de inmediato, pero eso a Carmela le da igual, pues encima de haberle soltado en su cara que sólo fue una rueda de recambio, lo echa de casa, se hace la súper ofendida y sólo le deja ver con cuentagotas a su hija. No sé a los demás lectores, pero a mí su "reconciliación" y su "amor" por Alex me parecieron más falsos que un billete de tres euros, y más bien creo que eran por un lado simple cariño y por el otro resignación. Cuando Gonzalo se marcha de Ciudad Humana, yo estaba completamente segura de que si Irene no hubiera estad de por medio Carmela se habría marchado con su primo en ese mismo instante, abandonando a su marido. Me pareció genial que muriera al final del segundo libro, porque yo, ingenua de mí, pensaba que Alejandro lo superaría y se acabaría enamorando de una mujer capaz de amarlo de verdad, para quien él fuera la primera y única opción, no un miserable segundo plato. Pero no, el pobre Alex se pasa todo el tercer libro deprimidísimo porque ya no está, y al final se muere. Pues vaya :-(

Gonzalo: Si Jack es el Caótico Malvado, éste es el Legal Malvado. El Señor Oscuro con todas las de la ley. Al principio de Ciudad Humana aún le queda algo de humanidad, pero a lo largo de los tres libros iremos asistiendo a su degeneración moral y a su descenso hasta la depravación y la locura. Gonzalo es maquiavélico en el auténtico sentido del término: como líder, para él el fin justifica los medios, y si tiene que renunciar al amor, cargarse a sus mejores amigos y destruir miles de vidas inocentes para conseguir un fin mayor, puedes apostar el culo a que lo hará. Lo malo es que al final confunde la fuerza con la crueldad, y acaba convirtiéndose en un monstruo igual al que quiere destruir. Un monstruo útil, pero monstruo al fin y al cabo. Con la excusa del "bien mayor", Gonzalo acaba asumiendo que todo vale, y que todo puede ser sacrificado. Incluida su propia alma, porque al final de Guerra le vemos llegar a la conclusión de que la única forma de salvar a la humanidad es perder la suya. Gonzalo es, en definitiva, el ejemplo personificado de que hasta teniendo la mejor de las intenciones podemos perdernos para siempre en el lado oscuro. Su magnífico y trágico descenso al abismo sin retorno ni esperanza de redención por salvar a la humanidad hace que haya terminado la trilogía sin tener muy claro qué siento por él, odio o pena. Probablemente sea un poco de las dos cosas.

Por último, y como reflexión personal, debo decir que no deja de ser curioso que para saber de qué va esta historia haya que esperar prácticamente hasta la última bobina. Porque la trilogía de Ciudad Humana no es una historia sobre zombies. Ni siquiera es una historia de aventuras o de terror. Es la lucha de un Señor Oscuro contra otro Señor Oscuro. Es el combate entre un Legal Malvado y un Caótico Malvado. Es la desesperanzadora sensación de que en un mundo que se va al garete no queda sino elegir entre la crueldad o la locura, que el único modo de derrotar al mal no es por medio del bien, sino haciendo que el mal se traicione a sí mismo. Es la historia de la caída de un hombre básicamente bondadoso, un hombre que sentía afectos sinceros y era capaz de amar, en la maldad más fría, cruel y despótica. Es una crónica del descenso al Lado Oscuro, de la corrupción y la caída más absolutas, que ya hubiera querido George Lucas ser capaz de narrar cuando filmó Star Wars: Episodios I, II y III. Es -por fin podemos contemplarla en toda su plenitud, aún cuando no se trate de la historia de Anakin Skywalker-, la historia de cómo el perfecto Caballero Jedi se convierte en el más abominable de los Lores Sith.
Ahora sólo queda imaginar cómo la Galaxia (Ciudad Humana) se convertirá en el Imperio, en un régimen de terror. Y sólo queda esperar que el reducto de Barcelona, con Leire a la cabeza, se convierta en las Alianza Rebelde, y que la pequeña Irene ejerza algún día como la versión femenina de Luke Skywalker. Porque si no, amigos míos, la humanidad va a estar jodida. Y no precisamente a causa de los zombies.

martes, 26 de enero de 2016

Fëanor era un idiota


Hace ya unos meses, en Octubre de 2015, tuvo lugar la XX Mereth Aderthad, también conocida como EstelCon, de la Sociedad Tolkien Española. En esta reunión anual, que por cierto se celebró en el Castillo de Santa Bárbara de Alicante aprovechando la exposición La Fortaleza del Anillo y causando un gran impacto mediático, Tindomion y yo asistimos y tuvimos la oportunidad, no sólo de conocer al gran Pepe Mediavilla (el actor de doblaje que interpreta a Gandalf en las películas de El Señor de los Anillos y El Hobbit), sino de participar junto a él y otros compañeros de la STE en un podcast especial, realizado en directo en el castillo.
Durante la grabación de dicho podcast, nosotros decidimos poner el toque de humor a la reunión y presentar un monólogo que narramos a dos bandas, titulado Fëanor era un idiota (ya sabéis que soy una hater absoluta de este personaje, y no es la primera vez que lo pongo a parir en mi blog). Podéis escucharlo aquí, si queréis echaros unas risas con mi voz de ratoncita. En el enlace también está a vuestra disposición el resto del podcast, donde podréis escuchar la entrevista que le hicimos a Pepe Mediavilla, aparte de otras estupendas intervenciones de mis compañeros tolkiendili.
Sin embargo, en el podcast debimos retransmitir una versión recortada del monólogo, por temas de espacio, ya que teníamos un tiempo limitado. Hace tiempo que me apetecía compartir en el blog la versión completa del monólogo que escribí, así que aquí lo tenéis. Espero que os guste :-)


FËANOR ERA UN IIDOTA

Hoy vamos a hablar de Curufinwë Feänàro, más conocido en la Tierra Media como Fëanor. Para los que no estén familiarizados con El Silmarillion, ese conjunto de relatos que escribió Tolkien narrando la historia de los Elfos, Fëanor fue un Noldo que nació en Valinor, la Tierra Bendita donde habitaban los Valar, los seres angélicos que construyeron el mundo.
Tras haber completado su obra de creación, los Valar fueron en busca de los elfos, los invitaron a ir a vivir a las tierras bendecidas, y los elfos se dividieron en tres grupos -los Noldor, los Vanyar y los Teleri- y acudieron a Valinor para vivir allí. El rey supremo de los Noldor era un elfo llamado Finwë que se casó con la dama Míriel, y juntos tuvieron un hijo: Fëanor, el más famoso de los Noldor, conocido por ser un artesano consumado, un líder inspirador y un general brillante, ¿no es así? Pues no. Lamentamos ser nosotros quienes arruinen el mito, pero Fëanor no era ese héroe que muchos fans de Tolkien -y muchos elfos también - creían que era. Lo cierto es que Fëanor, y tenemos que decirlo con todas las letras, era un idiota. Pero no sólo era un idiota, sino que encima era uno de esos idiotas que se creen listos, y a los que por alguna extraña razón les sigue la gente. Lo mismo se puede decir de muchos políticos, ¿no?

Pero vamos a empezar ya a analizar la figura de Fëanor, porque aquí el señor tiene telita desde su nacimiento. En el momento en que nace, nuestro amigo consume el cuerpo y el alma de su madre y la conduce a la muerte. Bien, eso es lo que yo llamo una entrada triunfal. Ahora las mujeres nos quejamos mucho de la lactancia materna, que si es muy esclava, que si voy a comerme otro bocadillo de jamón que el niño me está dejando en los huesos… pero, la verdad, si los comparamos con un bebé que nace con tanta energía acumulada que consume hasta la extenuación el cuerpo y el alma de su madre, esos bebés insaciables que piden teta cada hora parecen angelitos. Bien, después de la muerte de su madre, la cual tuvo el dudoso honor de ser la primera elfa en morir en toda la historia de la Tierra Media, Fëanor se cría en casa de su padre. ¿Y qué hace su padre al final? Pues lo que hacen muchos viudos; rehace su vida, se enamora de otra elfa, Indis, y se casa con ella. Indis tiene dos hijos con Finwë, Finarfin y Fingolfin. Y aquí nos encontramos de nuevo con otro conflicto, porque Fëanor, como hermano mayor que es, pues coge pelusilla. Pero no la pelusilla normal de cualquier hermano, no. Fëanor tenía que hacerlo todo a lo grande. Así que sus escenitas de celos consistían, por ejemplo, en amenazarlos con una espada en público acusándolos de usupar el amor de su padre. Bien, un comportamiento muy maduro.

Pero bueno, llegados a este punto hay que hacer honor a la verdad y decir que, en cierto modo, Fëanor estaba condicionado. ¿Condicionado por quién? Pues por Melkor, que lo engañaba como a un chino. Melkor era un Vala caído, el Satanás de la mitología tolkieniana, pero los Valar, que tampoco eran el colmo de la astucia, habían decidido perdonarlo tras una guerra en la que casi se cargan el mundo y darle otra oportunidad. Así que Melkor andaba suelto por Valinor, buscando a quien corromper, y en cuanto vio a Fëanor dijo: “Mira, un idiota. A este lo llevo yo por donde quiera”. Y comenzó a malmeter como si fuera la vieja de visillo. Imaginad a Melkor saludando a Féanor y diciendo: “Hola tío, qué tal, cuánto tiempo, cómo te va… Cojonuda la exposición de joyería que montaste el otro día, por cierto., ¡qué pasada! No sabes esa currada que te pegaste cómo le calló la boca a algunos. ¿Qué? ¿Qué a quiénes? Pues chico, me sabe mal decírtelo, a mí no me gusta ir contando cosas por ahí… Bueno, bueno, si insistes… pero yo no te he dicho nada, ¿eh? Pero que sepas que tus medio hermanos… pues no es que sean mala gente, pero yo no me fiaría de ellos. Van diciendo por ahí que si ellos gobernarían mejor que tú, que este Fëanor mucha artesanía pero muy poco cerebro… pero bueno, seguro que son cosas que se dicen sin mala intención, sólo por hablar”. Y a Fëanor, que muy astuto no era, se le hinchaba la vena del cuello. Porque, ojo, Fëanor también tenía otras personas que lo aconsejaban. Por ejemplo, su mujer. Se casó con una elfa llamada Nerdanel la Sabia, -a la cual, por cierto, le hizo siete hijos- que según cuenta Tolkien en El Silmarillion, era la única capaz de hacerlo razonar. Pero como Feänor era un idiota, hubo un momento en que dijo: “A ver qué pasa aquí, Melkor me dice una cosa, Nerdanel me dice otra…” Y en caso de que entre un espíritu demoníaco que estuvo encadenado tres edades por intentar destruir el mundo, y tu mujer que te ha dado siete hijos y al que todo el mundo llama la Sabia, te den consejos contradictorios… ¿a quién le vas a hacer caso? Pues si eres Fëanor, al demonio.

Bien, el caso es que el asunto se va calentando, Fëanor empieza a ver conspiraciones de sus hermanos por todas partes, y entonces, para acabarlo de arreglar, crea su mayor obra, que son los Silmarils. ¿Y qué son los Silmarils? Pues tres gemas, transparentes, que encierran en su interior la luz de Telperion y de Laurelin, los Dos Árboles mágicos que iluminaban Valinor. Y el tío estaba taaan pagado de sí mismo y taaan maravillado con sus bonitas joyas, que las encerró en una cámara de seguridad en su palacio y sólo se los dejaba ver a su padre y a sus siete hijos -es decir, a la mujer que la zurzan. El Silmarillion no da muchos detalles sobre la vida marital de Fëanor pero me parece a mí que no era lo que se dice un feminista-. Pues bueno, en medio de esta crispación, Melkor empieza ahora a murmurarle a todo el mundo y consigue que los elfos Noldor crean que los Valar los tienen medio prisioneros en Valinor para que no puedan gobernar la Tierra Media. Y Feánor, que se traga esas mentiras igual que se ha tragado todas las demás, empieza a hablar en público diciendo que los Valar son la casta y que los elfos tienen que gobernarse a sí mismos, que ya está bien de recoger florecitas en Valinor y mejor nos vamos a conquistar la Tierra Media, que para eso somos altos, guapos e inmortales.

Obviamente ante este tipo de discursos los Valar aplican a Ley Mordaza y destierran a Fëanor. El tío coge un rebote alucinante, se va al norte para construirse una fortaleza llevándose a sus hijos y a su padre -nuevamente, a su mujer que le den- y allí se pone a atesorar gemas y a fabricar armas y monta una cámara del tesoro del copón para guardar los Silmarils. Y claro, a Melkor le falta tiempo para ir a ver a Fëanor a decirle “tío, qué mal, te han condenado injustamente, esto ha sido cosa de tus hermanos, que son unos títeres de los Valar. Mira que los Silmarils son demasiado valiosos, que te los va a robar alguien, por qué no me das la llave de la caja fuerte que yo te la guardo…” Y claro, al final Fëanor sospecha y se da cuenta de que LO MISMO Melkor le ha estado engañando y LO MISMO quiere robarle los Silmarils. Y con esa diplomacia, ese aplomo y esa astucia que lo caracterizan, ¿qué hace? ¿Darse cuenta de que lo han manipulado y hablar con los Valar? ¿Irse con los Silmarils y con su familia a la capital a pedir ayuda? Pues no, le suelta a Melkor: “¡FUERA DE MI CASA, CARNE DEL PRESIDIO DE MANDOS!”, y le cierra la puerta en la cara. Entonces Melkor se cabrea y dice: “¿Sí? Pues os vais a cagar todos”. Y monta la de Dios. Va a buscar a Ungoliant, asaltan Valinor, se cargan los Dos Árboles, matan a Finwë, roban los Silmarils y huyen antes de que los cojan. Después del ataque cunden el caos, la desesperación… pero entonces se adelanta Yavanna y dice: “No os preocupéis, que tengo la solución. Dentro de los Silmarils está encerrada la luz de los Dos Árboles. Si Fëanor me los da, podré revivirlos”. Y, ¿qué creéis que hace Fëanor? Dice que no. Que a los Árboles, a los Valar y al resto de los Eldar les pueden dar mucho por ahí, pero que los Silmarils son suyos y no los toca ni Dios. Y yo digo; “chico, si tanta pena te da perder los Silmarills, dale por los menos UNO. O como mucho DOS, uno para cada árbol, todavía te queda otro, no hace falta que le des los tres”. Pero nada, que Fëanor dice que no entrega ni uno, y no contento con esto sigue su brillante razonamiento y decide que si Melkor es un cabrón, y es un Valar, es porque todos los Valar son unos cabrones. Así que tiene lo que sólo puede describirse como una rabieta, monta una rebelión y arenga a todos los elfos para que abandonen una existencia idílica en Valinor y se exilien a la Tierra Media a luchar contra Melkor y sus criaturas del mal. ¿Y eso para qué? Para que le ayuden a recuperar esos Silmarils que se niega a compartir con los demás y que nunca deja ver a nadie.

La propuesta no es que sea muy atractiva. Pero como ya hemos dicho que Fëanor es uno de esos idiotas a los que inexplicablemente sigue la gente, algunos de los Noldor se animan y deciden exiliarse con él. Al exilio, por supuesto, se lleva a sus siete hijos, abandonando a su mujer Nerdanel sola en Valinor sin marido y sin familia. A estas alturas, creo que va quedando claro que la pobre Nerdanel debía estar viviendo en un refugio para elfas maltratadas, de modo que no sé yo si la partida de su marido fue un disgusto o una suerte para ella. Y lógicamente, como entre Valinor y la Tierra Media se extiende el mar, se dan cuenta de que necesitan barcos para llegar a la Tierra Media, porque el otro camino es por el Helcaraxë, un desierto de hielo hostil a toda forma de vida. ¿Y quiénes son los únicos que tienen barcos? Pues los Teleri, un grupo de elfos así como un hippies y pacíficos que viven feliiices a la orilla del mar sin meterse con nadie. Y va Fëanor a las puertas de su ciudad y les dice:“Hola, muy buenas, nos marchamos de aquí y necesitamos barcos, así que dádnoslos pero YA”. Y Olwë, el rey de los Teleri, que lo está flipando, dice: “Pero vamos a ver, ¿tú de qué vas? ¿No le decías a los Valar que no querías darles los Silmarils porque son tuyos? Pues los barcos también son nuestros, así que si queréis navíos os los fabricáis vosotros, que para eso sois los Noldor, los más grandes artesanos entre los Eldar. Mira; ahí una sierra y ahí hay madera, ya puedes empezar”. Y entonces Fëanor dice: “¡De eso nada! ¡Como odio tanto a los ladrones como Melkor, que me ha quitado mis Silmarils… voy a convertirme en un ladrón peor aún, me llevaré todos vuestros barcos y mataré a cualquiera que intente detenerme!”.

Lógicamente los Teleri ofrecen resistencia. Y aunque mucho se ha dicho de que los Noldor eran grandes guerreros, hay que reconocer que Fëanor no era precisamente un buen general. Porque los Noldor tenían armaduras, escudos y espadas; los Teleri, unos arquitos que usaban para cazar. Y los Teleri les dieron caña de la buena. Mira si les dieron caña que según El Silmarillion rechazaron el ataque de los Noldor tres veces y sólo fueron derrotados cuando Fingolfin llegó con su hueste y les echó una mano. Ojo, y les echó una mano porque los feänorianos, tan majos ellos, mintieron diciendo que los Teleri había empezado la batalla porque intentaban impedir su partida por orden de los Valar. Al final los Teleri son derrotados, los Noldor se cargan a la mitad de ellos, y les roban los barcos. Pero en ese momento llega un emisario de los Valar que les dice que mira, lo de marcharse de Valinor aún, pero que eso de matar a los Teleri para robarles los barcos ha sido ya pasarse un poco, y que como no den la vuelta de inmediato para someterse al juicio de los Valar, quedarán malditos por siempre, sufrirán horrores indecibles y fracasarán en todo lo que intenten. Pero por supuesto, Fëanor es más chulo que nadie, y si hay que ir maldito a la Tierra Media, pues se va maldito a la Tierra Media, y los que no le sigan son todos unos cobardes. Probablemente hasta hizo la pregunta mágica: “¿Qué pasa, que no hay huevos?” Ante este argumento aplastante, la mayoría de los Noldor lo siguen, y aquí se vuelve a montar. Porque Fëanor, aunque quiere ir a la Tierra Media para hacerle la guerra a Melkor, siguiendo una brillante y elaborada lógica decide renunciar a la mitad de sus tropas y se lleva los barcos abandonando a la hueste de Fingolfin, ese mismo que le ha salvado el culo frente a los Teleri, para que mueran atravesando el Helcaraxë.

¿Y qué hacen Fëanor y los suyos cuando llegan a Lammoth, a las costas de la Tierra Media? ¿Qué hace este gran general y gran guerrero? ¿Esconderse, fortificarse, explorar el terreno, hacer un plan? Pues no. Montan un escándalo de la hostia, en plan “¡Eooo! ¡Estamos aquíii!”. Y por si no había ningún espía cerca que pudiera escucharlos, incendian los barcos de los Teleri haciendo una hoguera que se ve a cientos de kilómetros de distancia. Obviamente después de eso Melkor sabe que están ahí y que le van a atacar, así que monta un ejército del copón y lo lanza contra los Noldor. Los cuales, además de revelar su presencia y su posición al enemigo nada más llegar, NO habían levantado un campamento fortificado, NO tenían apostados centinelas, y NO habían diseñado un plan de batalla. ¿Y qué ordena Fëanor cuando ve que se le echan encima las huestes de Melkor? Pues ordenar la estrategia militar más elaborada que se le ocurriría en su vida: una carga frontal. No creo que haga falta explicar lo que ocurre si te lanzas frontalmente contra un batallón de Balrogs, ¿verdad? Pues exactamente, te escabechinan. Y Fëanor murió, como quien dice, a los dos segundos de llegar a la Tierra Media. Como ya hemos dicho al principio, a esto se le llama hacer una entrada triunfal. Así que aquí tenemos al gran artesano que se negó a compartir sus creaciones para salvar los Árboles, al gran líder que arrastró a la mitad de su pueblo a la ruina, a la gran persona que consumió el espíritu de su madre y abandonó a su esposa, y al gran guerrero que libró exactamente DOS batallas en toda su vida: en la primera tuvo que venir su hermano a salvarlo, y en la segunda cometió tantos errores tácticos que se lo cargaron. Ahora, por favor, que alguien nos lo explique: ¿se puede saber qué diablos le verían los Noldor y los lectores de Tolkien a Fëanor?

jueves, 24 de diciembre de 2015

Y como siempre, un año más...

¡¡La imprescindible postal navideña de los Simpson!! :-D





Desde la sombra de los Dos Árboles de Valinor, os deseo una Feliz Navidad repleta de buenos momentos con vuestros seres queridos, y un maravilloso año 2016. ¡Jugad, leed, vivid, amad, viajad, disfrutad, y sobre todo sed felices!
Para mí, si Dios quiere, va a ser un año muy interesante e ilusionante desde el punto de vista profesional. ¡Ya os contaré más cosas cuando pueda concretar detalles, pero si todo va bien, pronto habrá una gran sorpresa!
Y por supuesto, feliz cumpleaños, Jesús, que al fin y al cabo toda esta fiesta es por ti ;-)

lunes, 21 de diciembre de 2015

Elecciones 2015: ¡Que comience el juego!

Acabamos de conocer los resultados de las elecciones más imprecisas de toda la democracia. Las peores expectativas se han cumplido: todos se han quedado con parte del pastel y ninguno se ha apropiado de un cacho lo suficientemente grande como para investirse en claro vencedor. Ganar, lo que se dice ganar, las elecciones las ha ganado el PP, pero ya sabemos que en España no tiene por qué gobernar el partido más votado a no ser que consiga mayoría absoluta.
Una cosa está clara: el fin del bipartidismo está aquí, y el mayor perjudicado por la aparición de Podemos y Ciudadanos en el panorama político ha sido el PP, que probablemente volvería a gobernar esta legislatura si sólo hubiera concurrido a las urnas con el PSOE de rival.
Por otra parte, tanto el PP como el PSOE se han equivocado de medio a medio al escoger a sus candidatos. Mariano Rajoy está acabado políticamente y Pedro Sánchez es un veleta sin carisma. Creo que ambos partidos habrían sacado mucho mejores resultados si las candidatas a presidentas del Gobierno hubieran sido Soraya Sáez y Susana Díaz, cuya imagen pública no está tan deteriorada como la de sus compañeros, y además habrían ofrecido el plus de que España tuviera una presidenta por primera vez en toda su Historia.
Sea como sea, los resultado están aquí, y en el horizonte se avecina una nube de posibilidades de pactos, contrapactos y acuerdos que puede ser más enrevesada que la genealogía de las Casas de Poniente. Aquí viene un rapidísimo análisis de las opciones posibles que se me ocurren, de más improbable a más probable.


PP + Ciudadanos: No llega a mayoría absoluta. Inviable.

PSOE + Podemos: Tampoco llega a mayoría absoluta. Inviable.

PP + Ciudadanos + PNV + DL: Incompatible. Ciudadanos y los independentistas tienen objetivos completamente opuestos. Me creería antes que los aliens invadieran la Tierra y nos gobernaran a todos. La única opción sería que los independentistas tragaran y renunciaran, paradójicamente, al discurso del independentismo, que no es que sea imposible porque ya lo hicieron con Aznar, pero cantaría mucho (demasiado) que se avinieran a hacer coalición con Ciudadanos, que son sus rivales naturales.

PSOE + Podemos + Independentistas: No creo que el PSOE tenga huevos de hacer este pacto. Primero porque supondría darle cancha al independentismo, con el que no están de acuerdo, y segundo porque supondría investir a Pablo Iglesias de presidente, y Pedro Sánchez dirá que un cuerno. Mucho tendría que tragar el PSOE para llegar a este punto. Dudoso. Y a título personal, es la opción que menos me gusta, porque como se acabe materializando este pacto, España se va a la mierda cuesta abajo y sin frenos.

PPSOE: Extraños compañeros de cama. Juntos mantendrían el status quo, y en cualquier otro país sería la opción más lógica (sin ir más lejos, es lo que ha pasado en Francia y en Alemania). Tal vez Europa presione para que se llegue a esta solución. Pero claro, estamos en España. ¿Quién sería presiente? ¿Rajoy invistiendo a Sánchez? ¿Sánchez invistiendo a Rajoy? El electorado de ambos se sentiría traicionado, y creo que el mayor perdedor de los dos sería el PSOE, porque es probable que mientras el electorado de derechas asuma que el pacto ha sido necesario para evitar que Podemos meta mano en el gobierno, el electorado de izquierdas se sentirá completamente traicionado y en las próximas elecciones hará un voto de castigo brutal contra el PSOE. Como ya he dicho, si vivéramos en otro país apostaría por esta opción sin dudarlo mucho, pero Spain is different...

PP + PSOE + Ciudadanos: La iniciativa de esta alianza tendría que partir del PP, pero dependería de lo proclive que sea el PSOE a pactar con Podemos. Esto salvaría la dignidad de Rajoy y Sánchez, que acordarían investir a Rivera, menos peligroso a priori que Pablo Iglesias, para no tener que investirse el uno al otro. Ciudadanos tendría la ventaja de que así su candidato sería presidente, se mostraría como el partido de centro por excelencia y además frenaría en seco al independentismo, pero por otra parte quedaría ante el electorado como la marioneta de la casta, y la verdad es que efectivamente eso es lo que sería, porque con sólo 40 escaños a su favor, quien gobernaría a efectos prácticos sería el PPSOE. Es una opción muy jugosa para Rajoy y para Sánchez, pero no creo que Rivera acepte. Otra opción más factible, que podrían decidir bajo mano Sánchez y Rivera para salvar la dignidad de cara a la galería y al mismo tiempo quitarle poder a Podemos, sería "permitir" la investidura de Rajoy (votando en contra la primera vez para salvar las formas y absteniéndose en la segunda votación para permitir que sea nombrado presidente) para evitar que se repitieran las elecciones, y a partir de ahí dar paso a un gobierno del PP con mayoría simple que debería buscar consenso cada vez que quisiera aprobar una ley.

PSOE + Podemos + Ciudadanos: Otros extraños compañeros de cama. Aquí tendrían que ser Iglesias y Rivera los que tragaran para investir a Sánchez (porque se negarán a investirse el uno al otro), y Podemos debería recular y retirar su apoyo a los independentistas, ya que de lo contrario Ciudadanos jamás se avendría al pacto. Sin embargo, es una posibilidad. Creo que Ciudadanos estaría dispuesto a tragar si la alternativa es que PSOE y Podemos gobiernen con el apoyo de los independentistas, y a éstos podría parecerles un sacrificio asumible con tal de echar del gobierno al PP.

Todos se encabronan con todos y elecciones en Mayo: Si los pactos PPSOE o PSOE + Podemos + Ciudadanos no fructifican, no habrá más remedio que repetir las elecciones. La pregunta es... ¿hasta qué punto están dispuestos los partidos a correr el riesgo? Aún así, puede que sea la opción más probable si los distintos partidos deciden enrocarse en sus baluartes y no ceder ni un milímetro para no perder a su electorado.


En definitiva, que el panorama político español no había estado tan animado desde los años 30. Las tres opciones más probables son, por este orden, PPSOE + Ciudadanos, PSOE + Podemos + Ciudadanos, o elecciones anticipadas en Mayo. Hagan sus apuestas, señores. Pasen y vean. Y agárrense los machos, que pase lo que pase se avecinan curvas.
Y por supuesto, a mí no me miren, yo voté a Kodos...

sábado, 19 de diciembre de 2015

Crítica de "Star Wars: El Despertar de la Fuerza" (también conocida como "Una Nueva Esperanza: El Remake")


Aviso a navegantes: esta crítica está dividida en dos partes. La primera de todas es SIN SPOILERS, para que nadie que aún no haya visto la película corra peligro de tragarse algún detalle relevante. La segunda parte, que es donde entro con detalle a comentar los spoilers, está convenientemente avisada y apartada del resto de la crítica, y además estará escrita en un color azul parecido al del fondo del blog, para dificultar que alguien pueda leerla por accidente. Si os resulta difícil leer las letras en azul, seleccionadlas con el ratón y destacarán contra el fondo. Aconsejo encarecidamente NO leer los spoilers si no habéis visto la película, porque os la reventarán entera, del principio al final. 

Dicho esto, entremos en el meollo de la cuestión. ¿Es mejor que los Episodios I, II y III? Sin duda. ¿Es mejor que los episodios IV, V y IV? Ni de coña. ¿Me ha gustado? Sí... pero.
El "pero" son varias cuestiones, y algunas son de importancia capital. La verdad es que es difícil hacer una valoración clara de la película, porque me ha encantado y disgustado a partes iguales. Debo admitir que tenía las expectativas muy altas con este nuevo episodio, y me esperaba mucho más. En conjunto, diría que me ha dejado una sensación agridulce, mitad desconcierto y desencanto, y el cúmulo de razones que han provocado ésto se concentran en el tercio final.
El Despertar de la Fuerza, ya de entrada, parte de un planteamiento un poco confuso. Lo primero que dijo la Disney cuando comenzaron a trabajar en la nueva saga fue que se cargaban el universo expandido, sin compasión. Y en mi opinión, ha sido un error descartarlo tan deprisa. Porque partimos de un universo y un trasfondo bastante confuso y menos claro que en las novelas. Han pasado treinta años desde la muerte de Darth Vader y del triunfo de la Alianza Rebelde, pero las cosas no parecen haber cambiado en absoluto en el Imperio. Tenemos una nueva República, que nadie sabe muy bien en qué consiste ni qué hace ahí, y por otra parte la Primera Orden, que tampoco sabemos quiénes son ni de dónde han salido, y a la Resistencia, que nuevamente tampoco sabemos muy bien cómo ha nacido ni por qué es una facción que va por libre en lugar de ser, sencillamente, la nueva República. Uno acaba pensando que tras la derrota de los sith algo debió salir mal, porque de lo contrario no es creíble que ya hayan pasado treinta años. Pero no se explica nada, porque el director parece mucho más pendiente de presentar a los personajes (nuevos y antiguos) que de explicar por qué están ahí, cuál es su misión y qué es lo que está pasando.
Por otra parte, tenemos a los personajes, que son el punto fuerte de la película y una de las cosas  que me ha gustado más. Rey y Finn son carismáticos, son queribles, y desde luego están a años luz (en el buen sentido) de los pavisosos Anakin y Padme. Uno de los grandes aciertos de la película es humanizar (¡por fin!) a los Stormtroopers, no sólo mediante el personaje de Finn (que ya es mala suerte para la Nueva Orden, les ha desertado el único Stormtrooper con buena puntería de toda la Galaxia), sino también por medio de detalles humorísticos como los de dos guardias que "se van por su izquierda" en cierto momento delicado para no comerse una bronca. Este punto fuerte tiene una excepción, que son los personajes malos: todos ellos me han parecido patéticos y sin fuerza, a excepción quizás de la capitana Phasma, pero esta mujer sale tan poco que me temo que necesitaremos esperar a las siguientes películas para ver si la desarrollan como merece.
El droide redondo es otro acierto; acaba haciéndose simpático e incluso, y esto es un gran don, acaba haciendo que el espectador no sienta la ausencia de los droides originales de la trilogía clásica. Me han encantado BB8, y he acabado encariñándome mucho con él.
El primer escollo de la película nos lo encontramos en el desarrollo de la historia: aunque no se hace larga ni pesada y el ritmo es ágil y entretenido, tenemos un trasfondo flojo que está mal y poco explicado, así como una trama central que avanza en base a contínuos deux ex machina; de repente empiezan a pasar cosas porque sí, todo el mundo parece saber cosas que son un gran secreto, y siempre da la casualidad de que todos saben dónde están todos cuando interesa, sin que nadie se moleste en explicar el por qué. Esto último lastra todavía más la película si tenemos en cuenta que El Despertar de la Fuerza, más que un homenaje, es casi casi un remake de Una Nueva Esperanza, ya que sigue punto por punto la línea argumental del Episodio IV. Llegó un momento en que yo pensaba: "vale, entonces si en el Episodio IV pasó ésto, aquí ahora toca que pase ésto otro"... ¡y pasaba! Con la diferencia de que en la película de hace treinta años estaba mucho mejor explicado cómo llegaba cada personaje del punto A al punto B, qué sabía cada cual, y por qué. Aquí no esperéis un dispositivo de seguimiento en tal nave para justificar que los malos sepan cómo seguirla; los malos saben dónde está por omnisciencia y punto.
Pero en fin, como ya he dicho, la historia es entretenida, tiene personajes interesantes (al menos entre los héroes), diálogos bastante divertidos y un ritmo aceptable, de modo que vas perdonando esos errores y esos deux ex machina... hasta que llega el tercio final. Cuando llega el tercio final, que teóricamente debería ser la parte más emocionante y mantenernos pegados a la butaca... todo se desinfla, hasta el punto de que la resolución final de la historia llegó a darme un poco igual y acabé la película con una tristísima sensación de desaliento y fracaso (algo que no me había ocurrido con ninguna de las películas de Star Wars hasta la fecha, ni siquiera en las fatídicas -para los protagonistas- El Imperio Contraataca o La Venganza de los Sith).
Por último, debo decir que otra de las cosas que no me ha convencido de esta película es que ciertos eventos y revelaciones sorpresivas que han llegado demasiado pronto. En variad ocasiones, estando en el cine, llegué a tener la extrañísima sensación de que la película se estaba spoileando a sí misma, en plan "¿Ah, sí? ¿Entonces, esto es verdad? ¿Y nos lo sueltan ahora?". Para que nos entendamos, es como si a mitad de Una Nueva Esperanza, Obi-Wan les hubiera explicado a Luke y Leia que eran hermanos y que Darth Vader era su padre.
En definitiva, que tal vez haya sido porque mis expectativas estaban demasiado altas (algo inevitable con una saga tan mítica como Star Wars), pero he salido del cine con una vaga sensación de fastidio y desencanto, aunque también con ganas de ver la siguiente película para ver si consiguen mejorar algo. He salido con la sensación de que las cosas han sucedido demasiado deprisa, de que las revelaciones han llegado demasiado rápido, y de que muchas de las cosas que ahora sé debería haberlas averiguado, o deberían haber sucedido, en el Episodio VIII, no en el VII. Y no puedo dejar de preguntarme: después de todo lo que ha sucedido en esta película, ¿qué van a dejar para las dos siguientes?


Hasta aquí, la crítica sin spoilers. A continuación y hasta el final de esta entrada, paso a comentar la película CON SPOILERS a saco. ¡¡No sigáis leyendo si no queréis que os destroze el final!! ¡¡Hablo muy en serio!! ¡¡Vale la pena ir a verla sin saber nada de lo que vais a leer a continuación!!








Voy a ser clara y directa, hay TRES COSAS de esta película que me han repateado los higadillos en lo más profundo. La primera son los deux ex machina, la segunda es la Starkiller, y la tercera es Kylo Ren (y la historia que lo rodea). Vayamos por partes:


LOS DEUX EX MACHINA

Si algo me revienta de las historias en general, ya sean libros o películas, es que las cosas ocurran "porque sí". No encuentro mayor patada a la suspensión de la incredulidad que los personajes hagan cosas sin motivo aparente, que sepan algo que no tendrían por qué saber o que el autor no se moleste en explicar por qué las cosas son como son. ¿Ejemplos de ésto en la película? Muchos y abundantes:

-Sabemos que a Rey la abandonaron de niña en Jakku, pero no sabemos por qué. ¿Quiénes son los familiares de la chica? Ella espera que vuelvan, pero al mismo tiempo no parece recordar nada de ellos. ¿Por qué se marcharon, y por qué la dejaron allí? Y, ¿al cuidado de quién? Las pistas que da la película parecen dar a entender que Rey es hija de Luke (por el asunto de sus visiones, su poder en la Fuerza y su sable láser), pero, ¿por qué Luke iba a dejarla abandonada allí de niña? No pudo ser para protegerla de Kylo Ren, porque Ren y ella tienen más o menos la misma edad. ¿Para protegerla del maestro de Ren? Pero si se supone que la Primera Orden no llegó hasta la desaparición de Luke... Y además, ¿al cuidado de quién dejó a la niña? Obi Wan y Yoda, cuando tuvieron que separar a Luke y Leia de sus padres, los dejaron con sus tíos al primero, y con una familia adoptiva a la segunda. Rey, en cambio, no tiene a nadie; parece como si la hubieran dejado en Jakku completamente sola.
Y si su padre es realmente Luke, ahí viene la pregunta del millón de dólares: ¿quién es la madre?

-¿Cómo es posible que Rey, sin haber estudiando la Fuerza en su vida, sea capaz de plantarle cara a Kylo Ren con el sable láser y de manipular mentalmente a un stormtrooper, cuando Luke y Anakin necesitaron años de entrenamiento para hacer algo parecido?

-¿Por qué la Resistencia es una fuerza separada de la República, en lugar de estar integrada en la misma? ¿Por qué Leia es general, cuando en la primera saga quedaba claro que en la Alianza Rebelde ella era una líder política y los militares eran otros? Y, ¿qué diantre es esa nueva República? ¿Por qué no tiene ejércitos, por qué parece que sólo existe en unos pocos planetas? ¿Acaso no domina ya la Galaxia? ¿Está en guerra civil con la Primera Orden, que tampoco nos queda claro si son sith, caballeros ren, o un remanente del Imperio, o todo a la vez? ¿Por qué no dedican ni siquiera un minuto del metraje a explicar algo de ésto?

-Si B8 es un droide cuya información es alto secreto, ¿por qué todo el mundo la conoce? ¿Cómo ha averiguado la Primera Orden lo del mapa? ¿Por qué todo el mundo sabe dónde están el droide y los protagonistas casi en cada momento? Y, en el nombre de todos los santos, si el resto del mapa lo tenía R2D2, ¿por qué, cuándo y quién extrajo un fragmento? ¿El propio Luke? ¿Por qué, si la unidad se había quedado en letargo y encima estaba segurísima en la sede de la Resistencia? ¿Y por qué despierta de repente y sin razón aparente? ¿Acaso Luke la programó, o la controla desde la distancia? Pero, en ese caso, vuelta a lo mismo: ¿por qué no se limitó a dejar el plano completo dentro de R2, y listo? ¿Para dejarle una pista a Rey en manos de aquel extraño hombre que habla con Poe el piloto y que muere al principio de la película? Sigue sin tener sentido; ¿por qué directamente no se llevó a Rey consigo cuando se marchó? Si los de la Primera Orden no pueden encontrarlo, tampoco podrían haberlo encontrado aunque se llevara a la niña, ¿no?

-Y puestos a objetos extraños en situaciones imcompresibles... ¿alguien puede explicarme cómo coño llegó el sable láser azul de Luke Skywalker a la taberna de la alienígena con gafas de culo de botella? ¡La última vez que lo vimos fue en "El Imperio Contraataca", desapareciendo por un sumidero de Ciudad Nube con la mano de Luke agarrada al mango! O_o

-Ya que hablamos de Poe, que desaparezca al principio de la película presuntamente muerto y al final reapareza de repente vivito y coleando es un poco WTF. Nadie nos explica cómo salió de Jakku, que ha estado haciendo... y tampoco tiene más papel en la trama aparte de pilotar un caza en la batalla final. Francamente, me parece un patinazo introducir con tanta fuerza a este personaje al principio para hacerlo desaparecer el resto del metraje hasta el final. Si iba a sobrevivir, y si además va a ser amigo de los dos protagonistas principales tal y como parece, hubieran hecho bien en darle un poco más de peso en la historia.

-¿Cómo es posible que Finn y Rey roben el Halcón Milenario y JUSTO entonces esté llegando Han Solo con Chewbacca para recuperarlo? ¿Alguien se traga semejante casualidad? Si Han sabía dónde estaba el Halcón, ¿por qué no fue a recuperarlo antes? Y, ¿cómo es posible que entre todos los lugares posibles de la Galaxia la nave acabara JUSTO en la misma chatarrería donde trabajaba Rey, por una mera cuestión de azar? Y por supuesto, ¿cómo es posible que los matones mafiosos que van a buscar a Han Solo estén tan bien enterados del asunto del droide, el mapa que contiene, y el interés de la Primera Orden por el mismo? ¿Cómo se han enterado los malos tan deprisa de que Han ha encontrado el Halcón y lo ha retenido con Rey y Finn dentro?

Uno de estos deux ex machina puede tener un pase. Que TODA la película esté cargada de ellos acaba cansando, y mucho.


LA STARKILLER

Jamás había visto tantas patadas a lógica, a la física y al propio trasfondo de la historia concentradas en un mismo punto. La Starkiller es, con mucha diferencia, la mayor y más espectacular cagada de la historia, un insulto contra la inteligencia del espectador y contra la coherencia interna del mundo.
Vamos a ver, ya sé que esto es una space opera. Ya sé que no se trata de ciencia ficción hard, ni hay por qué explicar con fórmulas matemáticas la tecnología. Hay cosas como el salto al hiperespacio que, al igual que el salto disforme en Warhammer 40.000, es más fantasía que otra cosa, y nosotros lo sabemos y lo aceptamos. Pero lo que sí es de esperar es que el mundo mantenga un mínimo de coherencia con las leyes de la física y con el sentido común más básico, o la suspensión de la incredulidad se va a la mierda. Que es lo que ha ocurrido aquí. Vayamos por partes.

-La Starkiller es capaz de drenar la energía entera de un sol. DE UN SOL. ¿¿Los guionistas tenían la más repajolera idea de LO GRANDE que es un sol?? Y encima no es que tome un poquito de energía, no, ES QUE CHUPA EL SOL ENTERO. ¡¡Y en cuestión de horas!! ¿¿Pero esta gente sabe cuánta masa tiene un sol?? ¿¿Les suena el tema de la gravitación universal?? ¡¡La Starkiller desplaza la masa de un sol al interior de sí misma, dejando el lugar donde estaba el sol VACÍO y ella misma y todo el universo alrededor se quedan tan panchos. Que alguien me diga cuántas leyes de la física están siendo violadas a la vez, porque yo no soy capaz de calcularlas.

-Al mismo tiempo, la Starkiller (que ya me dirán cómo se mueve si tiene el tamaño de un planeta, ¿¿irá desplazando campos gravitatorios a su alrededor por cada lugar por el que pasa??) está cubierta de nieve, algo muy curioso si se supone que en su núcleo tiene concentrada toda la energía de un puto SOL. ¿Será que el material de la superficie es muy aislante? Pues vale, será. Pero luego resulta que, a medida que se va tragando el sol, la temperatura en superficie NO DISMINUYE. Vamos, que a medida que crece la oscuridad, debería irse congelando la superficie del planeta, hasta el punto de que Rey, que lucha en la nieve llevando manga corta, debería haber sido un carámbano congelado por aquel entonces, una versión femenina y mucho más fría y dura de Jack Nicholson al final de El Resplandor. ¡Pero no! ¡Da igual que la Starkiller absorba un sol, da igual que dicho sol desaparezca del cielo, porque no sólo no se ven afectadas las leyes de la gravitación sino que encima la temperatura permanece constante!

-Por último, ¿de dónde demonios ha salido la Starkiller? Si hace treinta años la Estrella de la Muerte era el arma definitiva y total de destrucción masiva del Imperio Galáctico, un Imperio que, recordemos, estaba perfectamente organizado y vertebrado y disponía de todo el dinero, tiempo, espacio, recursos y trabajadores del mundo... ¿cómo es posible que la Primera Orden, que no dispone ya de ninguna de esas cosas, haya sido capaz de construir, y encima en secreto, algo como la Starkiller, que tiene diez veces el tamaño de la Estrella de la Muerte? ¿Qué pasa con la República, que teóricamente es el gobierno legítimo de la Galaxia? ¿No tienen espías, no tienen naves, no tienen flota, no tienen un puto sistema de impuestos para construir armamento de igual calibre? Vamos a ver, la gracia de la trilogía clásica era que el Imperio tenía la Estrella de la Muerte porque era el Imperio, y que la Alianza Rebelde tenía que ingeniárselas para destruirla a base de pequeñas astronave monoplaza porque era eso, un grupo de rebeldes clandestinos, perseguidos y mal armados. Sin embargo, ahora que la República (y por ende la Resistencia, sus aliados, aunque no entiendo qué puñetas hacen trabajando por separado, la verdad) es el poder oficial y la Primera Orden es el grupo que se enfrenta al orden establecido, todo sigue igual. Pero encima la Primera Orden dispone de armamento cien mil veces más caro y potente. ¿Alguien lo entiende? Yo, no.

-Ah, por cierto, y ya me explicarán ustedes quiénes van a ser los malos de las siguientes dos películas, porque si mal no he entendido, la casi totalidad de las fuerzas de la Primera Orden estaban en la Starkiller cuando ésta reventó. Y quienes consigan sobrevivir se han quedado igual que los rebeldes en "El Imperio Contraataca" después de perder Alderaan y Yavin: sin base, dispersos y con la mayoría de sus efectivos aniquilados. ¿Cómo se llamará la segunda película; "La República Contraataca"? ¡Teniendo en cuenta lo mucho que "El Despertar de la Fuerza" se ha "inspirado" en "Una Nueva Esperanza, no me extrañaría nada, así seguiríamos manteniendo el espíritu del remake!


KYLO REN

Ahora viene cuando la matan, nunca mejor dicho. Lo peor para el final. Porque Kylo Ren es, sin lugar a dudas, el malo más patético y lamentable que ha parido la saga de Star Wars desde sus inicios, y eso que tengo bien presente la existencia de Darth Maul, al Conde Dooku, al General Grievous y al joven Anakin Skywalker. Cuando aparece al principio no pinta mal, pero poco a poco se va revelando como una absurda parodia del Anakin de los Episodios I, II y III, ¡que encima parece completamente intencionada! Vayamos por partes porque después de la Starkiller este personaje ha sido LO PEOR de la película, y el motivo principal de que en su fase final fuera cuesta abajo y sin frenos.

-Misterio de Kylo Ren: NINGUNO. A mitad de la primera película de la trilogía ya sabemos que es el hijo de Han y Leia, que fue alumno rebotado de Luke Skywalker, y le hemos visto la cara. ¿¿Pero se puede joder más el misterio alrededor de este personaje en tan poco tiempo?? ¿¿Qué queda por revelar en los Episodios VIII y IX?? Puestos a mantener el espíritu remake antes mencionado, creo que hubiera sido mil veces mejor que las revelaciones sobre Kylo Ren aguardaran a la siguiente película. La gracia del famosísimo "Luke, yo soy tu padre" fue que cuando Darth Vader lo soltó, ya lo conocíamos, a él y a Luke Skywalker. Ya lo habíamos visto enfrentarse a Luke y a Obi Wan, sabíamos de lo que era capaz, y habíamos tenido tiempo de especular sobre él y sobre su engañosa relación con Anakin Skywalker. Teniendo en cuenta los persistentes rumores que había acerca de que Kylo Ren era en realidad Luke Skywalker, que se había pasado al Lado Oscuro, creo que habría sido una maniobra mucho más inteligente no mostrar a Luke en esta película, dejar en el aire si se trataba o no de Kylo Ren, y en la siguiente ya dar la sorpresa de sus orígenes y su verdadera naturaleza. Al tiempo, dicho sea de paso, que nos explicaban qué es eso de los Caballeros Ren, porque ahora mismo no se diferencian absolutamente en nada de los sith del Lado Oscuro. Lo cual me lleva al siguiente punto. Y la gran pregunta del mes: ¿para qué lleva Kylo Ren esa dichosa máscara facial si no la necesita? Darth vader la llevaba porque la necesitaba, no porque fuera un bonito objeto de decoración. Tanto el Emperador como otros sith secundarios como el Conde Dooku o Darth Maul llevaban siempre la cara descubierta.

-Habilidades de Kylo Ren: Entre patéticas e incomprensibles. Primero es un culo duro de mucho cuidado capaz de detener ratos láser en medio del aire (proeza que ni siquiera Yoda, Darth Vader, Obi-Wan Kenobi o Luke Skywalker pudieron realizar jamás), y luego resulta que dos pazguatos que no han estudiado la Fuerza en su vida (Finn y Rey) son capaces de canearlo con el sable láser. ¿En qué quedamos, es la leche o es un pringado? ¿A qué viene este síndrome de efectividad decreciente?

-Personalidad de Kylo Ren: Patética y mal desarrollada. Como ya he dicho, es una mala parodia del Anakin pre-Vader. Además de tener un aire a él, con la misma cara de niñato emo y malcriado, lo vemos tener contínuas y constantes rabietas, puras pataletas de adolescente que lo hacen parecer como un niñato caprichoso y enrabietado en lugar del dignísimo malo que parecía durante los primeros minutos del metraje. Pero encima, es totalmente contradictorio, porque por una parte se da a entender que aún no ha completado del todo su transición al Lado Oscuro (y vueeelta a empezar, ¿si quiere ir al Lado Oscuro, por qué es un ren y no un siiiith?), que aún tiene sentimientos y de hecho muestra debilidad y dudas sobre sí mismo. Pero por otra parte, al final de la película resulta ser tan malvado y despiadado que es capaz de hacer lo que el mismísimo Darth Vader no pudo: matar a la sangre de su sangre. Lo cual a su vez me lleva a...

-¡¡SE HAN CARGADO A HAN SOLO!! ¡¡¡ A HAN SOLO!!! Joder, es que lo escribo y aún no puedo creérmelo, mi cerebro es incapaz de procesar la información, voy a volver a repetirlo a ver si lo puedo asumir. SE HAN CARGADO A HAN SOLO. El personaje más carismático y querido por todo el mundo de la trilogía original, ¡¡y va y se lo carga su propio hijo, en la primera película!! Se me ocurren pocas maneras más efectivas de cargarse esta película, y de hecho es lo que consiguen con ésto, por multitud de razones:
a) Ha ocurrido demasiado pronto. La revelación del parentesco de Kylo Ren y la muerte de Han habrían podido ser admisibles en la segunda película, o incluso haberse repartido entre las revelaciones en la segunda y la muerte en la tercera. Podría decirse que se trata del viejo cliché de Star Wars: "mata al mentor en la primera película", pero aquí se han olvidado de algo fundamental: Han Solo no es Qui-Gon ni Obi-Wan. No es simplemente el mentor de Rey, no es alguien a quien acabamos de conocer. Es el personaje más querido de la trilogía original, y todo un icono para los millones de fans que estábamos deseando verle regresar.
b) Si en la primera película se cargan a Han Solo, consiguen lo peor que se podía esperar: un anticlímax. Todo el mundo en la sala de cine se queda tan conmocionado, desconcertado, sorprendido y devastado al ver morir a Han Solo, que a partir de ahí ya importa una mierda quién consiga ganar la batalla. Yo al menos vi estallar la Starkiller al final y me quedé totalmente fría; me daba igual. Sólo podía pensar "han matado a Han Solo, han matado a Han Solo, han matado a Han Solo". Acaba al película y tienes la descorazonadora sensación de que los malos han ganado. Eso es intolerable en una película de Star Wars, donde todas, incluso la más sombrías El Imperio Contraataca y La Venganza de los Sith, acababan con un destello de esperanza que dejaba buen sabor de boca.
c) Para colmo, también acaban de conseguir otra cosa: pérdida absoluta del poco carisma que le quedaba a Kylo Ren tras quitarle la máscara. Es imposible que el personaje se redima después de haber matado a su padre. Me diréis que Darth Vader se redimió tras haber matado a Obi-Wan Kenobi, pero lo cierto es que ni un mentor es lo mismo que un padre, ni Obi-Wan significaba para los espectadores lo que significa Han Solo para todos nosotros. Puede que Anakin pudiera haber matado a Obi-Wan, pero jamás habría podido matar a Shmi Skywalker, y mucho menos pudo matar a su hijo. Al matar a Han Solo, Kylo abandona por completo cualquier posibilidad de alcanzar el carisma que tuvo Darth Vader, y también abandona por completo la posibilidad de la redención; los espectadores ni esperamos ya que se redima ni nos interesa que lo haga, sólo queremos verle sufrir la más humillante y dolorosa de las muertes.
c) Esto ya es una pataleta personal. Si me permitís... ¡¡NO SE PUEDEN HABER CARGADO A HAN SOLO, JODER!! ¡¡HIJOS DE PUTA!! ¡¡A HAN SOLO!! ¡¡Y ENCIMA ANTES DE ESO LO SEPARÁIS DE LEIA!! ¡¡DIRECTOR, GUIONISTAS, KYLO REN, IRÉIS AL MISMO INFIERNO QUE GEORGE MARTIN, JK ROWLING Y TRUDI CANAVAN!! ¡¡VOY A IR A BUSCAROS A VUESTRA CASA, CABRONES!! ¡¡NO IMPORTA LO BIEN QUE INTENTEIS ESCONDEROS, OS ENCONTRARÉ Y OS MATARÉ!!

-Para colmo, la historia de Kylo Ren ni siquiera tiene sentido. Así que es hijo de Han y Leia. Ajá. Es poderoso en la Fuerza. Ajá. Luke comenzó a entrenarlo junto a otros muchos, pero al chaval se le fue la pinza y se pasó al Lado Oscuro. A ver, aquí las cosas ya empiezan a chirriar. ¿Quién lo condujo al Lado Oscuro? ¿Se pasó él solo? ¿Cómo conoció a Lord Voldemort? (porque vamos a ver, el malo maloso de la película, ese que no aparece nada más que en hologramas, ES Lord Voldemort). ¿Cómo pudo enfrentarse a Luke Skywalker y huir? Pero no sólo eso; es que si examinamos sus motivaciones es cuando realmente el asunto se va de pinza. ¿Se ha hecho con la máscara quemada de Darth Vader y quiere hacerse fuerte en en Lado Oscuro porque admira a su abuelo y desea emularlo? Ejem, a ver cómo lo digo... ¿¿PERO ES QUE SU MADRE Y SU TÍO NO LE CONTARON QUE DARTH VADER SE PASÓ AL LADO LUMINOSO JUSTO ANTES DE MORIR?? Por amor de Dios, ¡¡es el nieto de Lord Vader, si conoce su historia y posee la máscara TIENE que saber la verdad!! ¡Darth Vader se pasó al lado oscuro al luminoso porque se negó a matar a su hijo, y ahora resulta que el nieto que tanto quiere emularlo se pasa del lado luminoso al oscuro matando a su padre! ¿Se puede ir más en contra del legado de Darth Vader? Pero digo más, si Kylo Ren tenía algún tipo de duda, PODRÍA HABERLE PREGUNTADO AL PROPIO ANAKIN. ¿A alguien se le ha olvidado aquella famosa escena final de El Retorno del Jedi, cuando Luke ve aparecer las figuras espectrales de Yoda, Obi-Wan y Anakin, con las cuales puede comunicarse y hablar? ¿Por qué demonios Anakin Skywalker no se aparece delante de su nieto y le dice: "oye, chaval, que yo al final me pasé de nuevo al lado luminoso, no te metas en el lado oscuro que es muy malo, y por amor de la Fuerza no se te ocurra matar a tu padre que eso está muy feo"? Ese sería el punto en que Yoda podría aparecer también y añadir algo como: "Si a tu abuelo imitar quieres, escucharlo debes, que mucha rabia y muy poca cabeza tienes". Pero es más, si por algún extraño deux ex machina de la historia (y van...), Anakin y los demás espíritus guardianes están apagados o fuera de cobertura, ¿por qué no va Leia en persona a buscar a su hijo? Cuando envía a Han, le dice "si ves a nuestro hijo, tráelo de vuelta; Luke no pudo a pesar de ser un jedi, pero tú sí podrás porque eres su padre". ¿Pero no se suponía que Leia también era poderosa en la Fuerza? ¿Por qué no se ha convertido también en jedi? Y teniendo en cuenta que es poderosa en la Fuerza como Luke, y además es la madre de Kylo, ¿no habría sido mucho mejor que fuera ella a por él?

Pues nada, ya me he desahogado. Espero vuestra opinión en los comentarios (si vais a comentar la parte de los spoilers, os ruego por favor que aviséis de SPOILER en letras mayúsculas antes de escribir para que nadie se coma revelaciones sorpresivas por accidente). Y recordad, que la Fuerza os acompañe...