martes, 12 de abril de 2016

La Senda Oscura: ¡Fechas de la Feria del Libro y sorteo!

Con la salida de La Senda Oscura a la vuelta de la esquina (¡el viernes! ¡ya no falta nadaaa!), las novedades se amontonan.
En primer lugar, ya tengo confirmadas las fechas y horas en la Feria del Libro de Valencia. Y digo "las", porque no va a ser un día sólo como creía, no. ¡Van a ser un montón! Así que ya sabéis, no tenéis excusa: ¡si estais por Valencia o alrededores, quiero una visita! XD

Aquí están todas las fechas. El lugar será en las casetas del Bibliocafé, número 23 y 24:


Miércoles 20 de abril: de 12:00 a 14:00


Viernes 22 de abril: de 18:00 a 19:0


Sábado 23 de abril: de 13:00 a 14:00 Presentación y firma en el stand. Nueva firma de 19:00 a 20:00.


Domingo 24 de abril: de 19:00 a 20:00.


Viernes 29 de abril: de 19:00 a 20:00


Sábado 30 de abril: de 13:00 a 14:00 y de 20:00 a 21:00


Domingo 1 de mayo: de 13:00 a 14:00


Todo esto, aparte de la presentación del viernes dia 15 y de la conferencia escolar del día 26, de las que ya os hablé aquí. ¡Este fin de mes se me presenta movidito!


¡Pero esperad, que eso no es todo! Kelonia Editorial y Groopify han organizado un estupendo sorteo para la ocasión. ¿Queréis ganar un ejemplar de La Senda Oscura en papel, o uno de los libros de Kelonia en digital a elegir? ¡Es MUY fácil!



Paso 1: Entrar en esta página de Facebook.

Paso 2: Seguir las instrucciones de post.

Paso 3: Difundid todo lo que podáis, y ¡mucha suerte!

¡Nos vemos pronto! Para los que no podáis venir, habrá crónica de la presentación ;-)

martes, 5 de abril de 2016

¡Empieza la cuenta atrás! Sinopsis, preventa, adelanto y fechas clave de "La Senda Oscura"



 "Dana es una joven que guarda un secreto: su clarividencia, un don que jamás ha podido comprender ni controlar. Cuando una extraña pesadilla, que se repite noche tras noche, la conduce a la mansión de su difunto abuelo, descubre un códice oculto y un mensaje desde el más allá. ¿Quién era su abuelo en realidad? ¿Cuál es el origen de sus poderes clarividentes? Joan Benet, un hombre tan enigmático como solitario, parece tener la respuesta a esas preguntas. 
Joan es un mago que vive acechado por los fantasmas del pasado y las tinieblas del futuro. Cumpliendo una vieja promesa, decide tomar a Dana como aprendiz, y la relación entre ambos pronto empieza a convertirse en una atracción tan intensa como prohibida. Pero los secretos de Joan son más peligrosos de lo que Dana imagina, y sobre ellos se cierne la amenaza de un enemigo terrible que está dispuesto a matar".


Por fin entramos en la recta final; ¡aquí tenéis la sinopsis de contraportada de La Senda Oscura! Mola, ¿verdad?
La fecha de salida será el 15 DE ABRIL DE 2016. Es decir, ¡que ya no queda nada! De hecho, en la web de Kelonia Editorial ya podéis adquirir la novela en preventa con un 5% de descuento. Y como en estos tiempos no todos podemos permitirnos el riesgo de comprar un libro sin haberle echado, al menos, un vistazo, el enlace que os acabo de pasar incluye un adelanto de 38 páginas completamente gratuito, para que comencéis a leer el libro, ¡y os quedéis con ganas de más! :-D

Pero en fin, seguimos: ¡datos, datos y cuestiones varias!

¿De qué va el libro?
Pues ya lo has visto con la sinopsis, que creo que deja entrever bastante bien lo que nos espera: magia, aventura, un toque de intriga histórica y un romance que os va a llegar al corazón. Está catalogado como urban fantasy para un público new adult, y, aunque no trata exactamente la misma temática, cualquier fan de series de fantasía urbana como El Ministerio del Tiempo o The Magicians, así como los fans de libros como Cazadores de Sombras o Las Crónicas del Mago Negro, disfrutarán mucho esta novela.


¿Es autoconclusivo, o forma parte de una serie?
La Senda Oscura es una novela autoconclusiva, de poco más de 500 páginas. No es la primera parte de una trilogía, ni tampoco hay prevista, en principio, una continuación. La historia empieza y acaba en este libro.


¿En papel o en ebook?
Ambos. Se podrá adquirir tanto en versión papel como en versión digital.


Ya, ¿y cuánto vale?
El precio de venta es de 19,95 euros (IVA incluído), aunque si la adquieres en preventa en la web de la editorial, tienes un 5% de descuento y los gastos de envío son gratuitos. La editorial aún no nos ha facilitado el precio de venta de la versión en ebook, que lógicamente será menor.


¿Dónde la puedo comprar?
Hasta el 15 de Abril, en la web de la editorial. A partir del día 15, fecha de salida, también podrás encontrarla en tu librería más cercana en todo el territorio español. Si no la tienen, pídela. También se podrá comprar online en Cyberdark, en la Casa del Libro y en Amazon.


¿Y si soy de fuera de España?
Lamentablemente, la editorial Kelonia sólo tiene los derechos para la publicación en España, no en el extranjero. Eso quiere decir que si vives en otro país tendrás que comprarla online, bien vía Cyberdark si la quieres en papel (aunque los gastos de envío pueden ser cuantiosos, sobre todo si vives en Hispanoamérica), o bien, lo más sencillo, comprar por Amazon la versión en ebook, que no sólo cuesta igual en todas partes del mundo sino que saldrá bastante más barato.


¿Harás presentaciones? ¿Vais a firmar a mi ciudad?
De momento, tenemos tres eventos confirmados:

PRESENTACIÓN EN VALENCIA: El 15 de Abril a las 19:00 en la Librería Shalakabula de Mislata (Valencia). Nos acompañará el escritor David Mateo, autor de novelas como Carne muerta, Prohibido Salir con el Cliente, Noches de Sal o La Tierra del Dragón, que también ha escrito el prefacio a nuestra novela. El evento en Facebook está aquí.

CONFERENCIA EN LA FERIA DEL LIBRO DE VALENCIA: El día 26 de Abril (hora por confirmar) Juan José Peired y yo impartiremos la conferencia La Senda Oscura: Urban Fantasy en Valencia. Se trata de una actividad programada y dirigida para alumnos de 2º ciclo de la ESO y/o Bachillerato, pero si os pasáis por allí estaremos encantados de charlar contigo y firmarte un ejemplar cuando terminemos, si no te viene bien venir a la firma que haremos ese fin de semana.

FIRMA EN LA FERIA DEL LIBRO DE VALENCIA: ACTUALIZADO: Días y horas confirmados en esta entrada. Sí podemos adelantar que será en las casetas 23 y 24, las del Bibliocafé, y que nos turnaremos para firmar con autores de la talla de Carlos J. Lluch o Susana Bielsa.

Tenemos previsto hacer más firmas y presentaciones más adelante en otras ciudades, pero de momento sólo disponemos de estos datos oficiales. Tan pronto como Kelonia Editorial nos confirme más eventos, los anunciaré aquí.


Y eso es todo por ahora. Si tenéis cualquier otra pregunta que se haya quedado en el tintero, no dudéis en planteármela en los comentarios, o bien en nuestra página de autores en Facebook. Si podéis difundir de alguna manera nuestra novela o cualquiera de nuestros eventos, ya sea en vuestro blog, vuestra web o en las redes sociales, os estaré infinitamente agradecida. Por desgracia, no tenemos detrás una maquinaria de promoción brutal como sí la tienen las grandes editoriales, y por muy buena que sea una novela, es necesario que los lectores sepan que existe, de modo que cualquier granito de arena será más que bienvenido.
Me despido con una cita de la presentación de David Mateo, que podéis leer entera en el adelanto gratuito del que os hablaba al principio de esta entrada. No se me ocurre un modo mejor de finalizar el post ;-)

Ana y Juan José han conseguido lo que ya hicieron J.K.
Rowling o China Miéville: poblar un mundo de fantasía desbordante. La
Senda Oscura transpira imaginación, magia y maravilla. Los autores logran
que te sorprendas con Dana, Jezabel, Joan y Lucas en su búsqueda del
Codex Lapidis, y llegues a padecer por las artimañas de un villano de nivel
como Frederick Leischmann. Nos encontramos ante una historia nada
empalagosa repleta de aventuras, romanticismo y mucha, muchísima,
magia.
Pero lo mejor es que La Senda Oscura va más allá de cualquier historia
fantástica escrita por un autor novel. Ana y Juan José han dado en el clavo
a la hora de buscar referencias. La mitología de su libro nos arrastra hasta
el nazismo y de las entrañas de una época tan perversa arrancan conceptos
como la Sociedad Thule, o figuras tan enigmáticas como Nicolás Flamel.
Todas esas referencias, todo ese trabajo de documentación, otorgan a esta
historia un plus de credibilidad que la hace gigantesca.

David Mateo, escritor.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Portada de "La Senda Oscura"


 Ya os comenté hace poco que se avecinaba la publicación  de mi primera novela. Hoy, por fin, la editorial ha dado luz verde para eseñaros algo que estaba deseando que viérais...


¡¡¡LA PORTADA!!!





No sé qué os parecerá a vosotros, pero Juanjo y yo estamos ENAMORADOS de ella. Es obra de la genial y maravillosa ilustradora catalana Carolina Bensler, cuya web os invitamos a visitar porque su trabajo no tiene desperdicio. ¡Es genial!


Y os estaréis preguntando: ¿qué hay de la sinopsis, de la fecha de lanzamiento, de las firmas...?
Pues para enteraros de todo eso, estad atentos, porque pronto habrá nueva información y muchas sorpresas.
¡Gracias a todos los que me leéis por acompañarme en mi sueño! :-)

jueves, 24 de marzo de 2016

Incesto y realeza: los Targaryen de la vida real


Todo fan de Canción de Hielo y Fuego o de la serie Juego de Tronos sabe lo presente que está el incesto en esta historia. A veces se trata de incesto entre padres e hijos (como es el caso de Craster y sus hijas-esposas), pero el más abundante, con diferencia, es entre hermano y hermana.
El ejemplo de clan incestuoso por antonomasia son los Targaryen. Entre los reyes dragón, era costumbre habitual casarse entre hermanos para mantener la pureza de la sangre real. Tenemos multitud de matrimonios entre hermanos en la familia Targaryen; tantos, que de hecho los enlaces con personas de otras familias era la excepción, no la norma, casi siempre por motivos políticos, como por ejemplo las sucesivas uniones matrimoniales con la Casa Martell de Dorne, para afianzar lazos políticos. Algunos matrimonios fueron por amor, como el de Aegon el Conquistador con Visenya y Rhaenys (triángulo amoroso en el que Rhaneys era clara favorita), Alysanne con el primer Jaehaerys o Shaera con el segundo. Otros fueron obligatorios, sin afecto alguno entre la pareja, como el de Aegon el Indigno y Naerys, o Aerys el Loco y Rhaella.
Sin embargo, aunque los Targaryen sean el clan incestuoso por excelencia, también tenemos a Jaime y Cersei Lannister, los gemelos incestuosos, así como la tensión sexual y los coqueteos entre Theon y Asha Greyjoy cuando él regresa a las Islas del Hierro.


Aegon el Conquistador con Visenya (izquierda) y Rhaenys (derecha), sus hermanas y esposas


Sin embargo, a pesar de la naturalidad con la que los libros (y la serie) tratan este asunto, lo cierto es que hoy en día el incesto es un tabú muy poderoso en todas las sociedades del mundo. No deja de ser lógico, puesto que está demostrado que la consaguinidad puede producir taras genéticas graves en los descendientes (también en Poniente tenemos algo de esto, como la extraña locura que aqueja a la mitad de los Targaryen y de la que también Joffrey Baratheon, el hijo mayor de los gemelos Lannister, muestra síntomas). Pero, ¿alguna vez se han dado este tipo de relaciones en la Historia real? ¿Alguna vez han estado normalizadas e institucionalizadas como fue el caso de los Targaryen?
 Lo cierto es que sí, y aunque no fue algo común, sí ocurrió con más frecuencia de lo que pensaríamos. No me refiero a los matrimonios entre primos hermanos o entre tíos y sobrinos (que, por cierto, hoy en día son perfectamente legales y admitidos tanto por la Iglesia y otras confesiones religiosas como por el ordenamiento jurídico), sino al incesto entre hermanos o entre padres e hijos. Aquí vemos los ejemplos más famosos y llamativos de la Historia:


Antiguo Egipto

En el Antiguo Egipto se dieron reiterados casos de matrimonios incestuosos en la familia real, por motivos similares a los de la Casa Targaryen: se suponía que los faraones eran una estirpe divina, y por lo tanto su sangre debía mantenerse lo más pura posible y no mezclarse con la del resto de los mortales. Así, el matrimonio entre hermanos está presente a lo largo de toda la historia de Egipto, por citar algunos ejemplos: en el Reino Antiguo, con Kawab hijo de Keops (Dinastía IV) que desposó a su hermana Heteferes II, o Pepi II (2272-2179 a.C.), con su hermana Neih; en el Reino Medio, Mentuhotep II (dinastía XI) casó con su hermana Neferú III; en el Reino Nuevo tenemos a Tuthmosis I (dinastía XVIII) quien desposó a su hermanastra Hatshepsut, y cuyos hijos Tuthmosis II y Neferure contrajeron a su vez matrimonio entre ellos. También el famoso faraón Tutankamón casó con su hermana, la princesa Anjesenamón; por último, en la época Ptolemaica, más tardía, tenemos a Cleopatra VII (51-30 a.C.), sí LA famosa Cleopatra, que además de darle duro con Julio César y Marco Antonio también se casó con dos de sus hermanos: Ptolomeo XIII y Ptolomeo XIV. 
Pero no sólo hubo matrimonio entre hermanos en el Antiguo Egipto. También se dio el caso de uniones paterno-filiales, como es el caso de Amenofis III con su hijas Sitamún y Henuttauneb o Ramsés II con su hija Bintanath, e incluso entre abuelo y nieta, con Ay y Ankhesamón, hija de su hija Nefertiti.


Roma

En el Imperio Romano los matrimonios incestuosos no eran legales y no estaban bien vistos. Sin embargo, se ha acusado a varios emperadores, con mayor o menor veracidad, de haber cometido incesto. Es el caso de Nerón, a quien se acusó de fornicar con su madre, Agripina; Calígula, de quien se decía que mantenía relaciones sexuales con sus tres hermanas, Cómodo, a quien también se acusó de violar a sus hermanas, o Caracalla, quien al igual que Nerón fue acusado de tener trato carnal con su madre.


Imperio Persa

Otro de los grandes imperio de la Antigüedad donde el matrimonio incestuoso de sangre real estaba socialmente aceptado, ya que según la ley el rey tenía poder máximo para hacer su voluntad, fuera la que fuese. Las fuentes griegas revelan abundancia de casos, tales como el del rey Cambises, que desposó a su hermana, Jerjes II, casado con su hermana Partisátide), el rey Mausolo (el del famoso mausoleo de Halicarnaso) que se casó con su hermana Artemisia, o el rey Dario III, que contrajo matrimonio con su hermana Estatira.


Imperio Inca

Si cruzamos al otro lado del Atlántico, tenemos a los incas, a cuya familia real también le estaba permitido el incesto. Las razones eran parecidas a las del Antiguo Egipto, esto es, preservar la pureza de sangre, que era de hecho un privilegio exclusivo de la realeza, ya que para el resto del pueblo el incesto estaba prohibido. El caso más famoso es el de Túpac Yupanqui, que desposó a su hermana Mama OclloTúpac Yupanqui, que desposó a su hermana Mama Ocllo, y algunas fuentes apuntan a que después de este monarca fue costumbre que el rey desposara al menos a una hermana carnal (que no tenía por qué ser la única esposa, dado que los incas practicaban la poligamia).


Huelga decir, desde luego, que el incesto es algo que siempre ha existido en todas las sociedades de una forma un otra, aunque en la mayor parte de los casos se trataba de un tabú denostado socialmente que incluso en sociedades muy abiertas al sexo, como la Sumeria, se castigaba con pena de muerte según el código de Hammurabi. E incluso en el caso de los egipcios, los persas y los incas, se trataba de un privilegio permitido tan sólo a la casta real y prohibido al pueblo llano, en cuanto su razón de ser no era normalizar este tipo de relaciones como una opción sexual más sino preservar, por una parte, la pureza de sangre de las dinastías reales, y poner de relieve, por la otra, el poder absoluto del monarca, cuya voluntad era la ley y a quien le estaba permitido pasar por encima de todas las restricciones impuestas a los demás hombres. En este sentido, el incesto los Imperios Egipcio, Persa e Inca se parece mucho al de la dinastía Targaryen, ya que obedece a razones similares. Esta misma circunstancia se pone de relieve en el mundo de Juego de Tronos: lo mismo que les estaba permitido a los Targaryen les está prohibido a los hermanos Lannister, que a pesar de ser nobles deben mantener su amor en secreto, e incluso en la sociedad de los salvajes, un estado cuasi anárquico en el que apenas hay leyes, el incesto se considera una aberración castigada por los dioses (según le cuenta Ygritte a Jon Nieve), siendo Craster, con su harén de hijas-esposas, el único que la practica abiertamente ganando una ostentosa fama de excéntrico.

viernes, 18 de marzo de 2016

Es un honor... anunciar por fin... ¡MI NOVELA!


Estimados lectores: os debo una disculpa. Habréis visto que de un tiempo a esta parte La Luz de Valinor se actualizaba con menos frecuencia que de costumbre. No es que haya perdido fuelle ni me haya quedado sin ideas, no.
Es que he estado ocupada. Sumamente ocupada con un proyecto que lleva madurando mucho tiempo, y que ahora, por fin, está a punto de ver la luz.
Hablo nada más y nada menos que de MI NOVELA :-D


¡Pues sí, amigos! Después de muchos años soñando y de muchas horas escribiendo, mi primera novela, creada mano a mano con mi esposo y coautor Juan José Peired, se publicará esta primavera. Se trata de un urban fantasy llamado La Senda Oscura que verá la luz esta primavera de la mano de la Editorial Kelonia, en su colección Kelonia Ficción.


Por supuesto, mi reacción al enterarme fue de lo más comedida y controlada, como esta....


Como comprenderéis, estoy ilusionadísima, y me muero de ganas de enseñaros la portada, el texto de contraportada, el adelanto que publicará la editorial, ¡¡todo!! Pero por ahora toca ir poco a poco; en cuanto pueda ir desvelando estos secretillos, vosotros seréis los primeros en saberlo. De momento, podemos adelantar que se trata de una novela autoconclusiva donde podréis encontrar fantasía, misterio, amor, y mucha, mucha magia.


... O bueno, vale, puede que en realidad fuera más parecida a algo así


Si queréis estar al tanto de las novedades que vayan surgiendo, así como de los eventos, presentaciones, firmas y otras actividades que estamos preparando para el gran lanzamiento,  os aconsejo estar pendientes de nuestra página de Facebook donde podréis estar al día de todas las novedades que vayamos compartiendo. La podéis encontrar en este enlace.


Gracias a todos por vuestro apoyo y vuestra lectura. ¡Recordad, #lasendaoscuraiscoming! ;-)

lunes, 1 de febrero de 2016

Crítica de la trilogía Ciudad Humana ("Ciudad Humana", "Caos" y "Guerra"), de Carlos J.LLuch


Vaya una cosa por delante: a mí no me gustan las historias de zombies. Nunca ha sido un género que me llamase demasiado la atención. No he visto The Walking Dead, ni Guerra Mundial Z, ni Soy Leyenda, ni la saga Rec, ni he leído ninguno de los libros clásicos del género. Las únicas películas de zombies que he visto han sido La Noche de los Muertos Vivientes (que me aburrió soberanamente y no pude terminar de ver), 28 Días Después (que no estaba mal) y 28 Semanas Después (que no me gustó, y no seguí viendo la saga). Y de todos modos, como todo el mundo sabe, los zombies de 28 Semanas Después no son zombies, son infectados.
Así pues, y dado mi poco gusto por el género Z, tal vez a algunos de los lectores de este blog les sorprenda que vaya a reseñar una trilogía como Ciudad Humana, cuya premisa es precisamente un apocalipsis zombie.
 Pero es que, en realidad, Ciudad Humana no es una trilogía de zombies. O mejor dicho, es una trilogía de zombies para quienes no les gustan los zombies. Ya sé que suena raro. Pero creo que es porque, aunque los renacidos están presentes en las novelas (sobre todo en la segunda y la tercera), no dejan de ser un telón de fondo, necesario pero secundario, al fin y al cabo, para la historia que el escritor quiere contar. Y lo que Carlos J. Lluch está intentando contar aquí, creo yo, es un drama terrorífico sobre hasta dónde son capaces de llegar la bondad y la maldad del ser humano en una situación extrema.


Para empezar, Ciudad Humana (el primer libro, que da nombre a la trilogía) rompe con el chliché habitual del género porque NO muestra los comienzos de la infección zombie. Aquí no hay un mundo ordinario donde de repente se declare una cuarentena o un señor que se despierta del coma y se da cuenta de que el mundo se ha ido al garete y ahora los muertos caminan por las calles. No; en este libro, nos encontramos en el año 2040 y el mundo se ha ido al carajo hace décadas. La sociedad se ha desmoronado, el mundo tal y como nosotros lo conocemos ha desaparecido, la inmensa mayoría de la humanidad se ha extinguido, y toda la Tierra está zombificada... ¿Toda? ¡No! Un grupo de irreductibles galos, ejem, quiero decir, cartagineses (literalmente), han creado un foco de resistencia en Cartagena, que ahora se conoce como Ciudad Humana. Tras rodearla de una muralla de coches, dado que los Z no pueden trepar ni nadar, la ciudad es un refugio relativamente seguro y su historia corre de boca en boca como una leyenda. Son muchos los supervivientes que intentan llegar, a través de innumerables fatigas y peligros... pero muy pocos lo consiguen. Aquellos que lo hacen, llegan a un lugar donde la sanidad, la agricultura, la seguridad y otras cosas que ahora tenemos como básicas se van apañando como pueden, con mucho trabajo y esfuerzo. Un lugar dirigido a marchas forzadas por un líder, Gonzalo, y sus dos hombres de confianza, Alejandro y Nacho.
A medida que te vas adentrando en las páginas de la primera novela, ya te vas dando cuenta de que lo que es un apocalipsis zombie podría haber sido perfectamente una pandemia mundial, un cambio climático, una invasión alienígena o una nueva especie de animal especialmente violenta. Creo que los zombies están especialmente bien escogidos como "maligno telón de fondo" porque tienen la ventaja de traer al enemigo a casa. En esta variante de la infección Z, todos los seres humanos que mueren se levantan como zombies, hayan sido mordidos o no; esto es debido a que el virus está de un modo latente en la sangre de todos los seres humanos. Y cuando mueres, actúa. Lo cual significa que hay que tener un control brutal sobre los habitantes de la ciudad para poder anularlos en cuanto mueren (generalmente, dañando de modo irreversible el cerebro, aunque también vale quemar el cuerpo). En los tiempos que corren en la novela, las cosas se han calmado lo suficiente gracias a la relativa seguridad que gozan los habitantes de la ciudad, como para tratar de reorganizar la sociedad. Pero los protagonistas (y sus conciudadanos) no cuentan (o sí) con algo terrible: que, en realidad, el ser humano es el peor monstruo de todos.


El estilo de la novela es muy ameno, aunque debo decir que la segunda y la tercera parte son mucho más ágiles de leer que la primera. En Ciudad Humana, el autor tiene un problema: debe presentar un mundo completamente nuevo y a veces quiere mostrar tanto para que vivamos en él, para que lo comprendamos, que a veces la trama no avanza todo lo rápido que debería. Pero esto deja se ser un problema en Caos (mi preferida de las tres) y en Guerra, donde la cosa coge un ritmo endiablado y hace que no puedas parar de leer. Para dar un ejemplo, yo el primer libro me lo leí a saltitos en casi una semana, mientras que los dos siguientes los devoré a la velocidad del rayo en menos de 24 horas.
El argumento, como ya he dicho, es original para lo que el género Z suele ofrecer a sus fans, y al ser en realidad un drama de acción y aventuras más que la típica historia de terror gore de zombies, tiene la virtud, muy importante, de poder gustar y atrapar a los que como yo no somos especialmente fans del tema. Eso sí, algunas partes de la trilogía son bastante desagradables. No por el gore o por la violencia gráfica, sino por el sufrimiento que implican, para los personajes y para el lector: aclaro desde ya que esta no es una historia amable ni feliz. Hay momentos de amabilidad y de felicidad, pero pronto te das cuenta de que el precio por la supervivencia de la humanidad puede ser demasiado alto, y que de un apocalipsis zombie nadie puede escapar sin cicatrices.
También hay un fondo mucho más profundo que habla de la bondad y la maldad humanas, de la amistad, de la traición, de la redención y de la condena, pero eso es algo que mejor descubrís vosotros mismos leyéndola (y de lo que hablaré más tranquilamente en los spoilers). Sobre ésto, sólo puedo decir que la historia, sobre todo en su tercera parte, Guerra, me ha recordado en cierto modo a Star Wars, y creo que los que conozcan la trilogía sabrán por qué.
Los personajes son otro punto fuerte de la historia. No dejan indiferente. Puedes querer a unos, odiar a otros, e incluso empezar amando a uno y odiándolo al final, o viceversa. Pero ninguno de ellos provoca indiferencia. Todos son descarnadamente humanos, en lo peor y lo mejor que el término implica. Los que hayáis leído otras críticas mías ya sabréis la enorme importancia que le doy a los personajes a la hora de valorar una historia, y en este punto Carlos J. Lluch no me ha decepcionado. También de ellos hablaré más largo y tendido en los spoilers, pero por ahora que quede claro que para bien o para mal me han llegado al corazón.


Y por último, he de hablar del final. Sin spoilear nada, debo hacer una reflexión muy corta: ¿Me ha gustado el final? No. ¿Es un buen final? Sí.
Sé que parece contradictorio, pero así es. No puedo decir que me haya gustado el final porque ocurren pérdidas y hechos muy amargos, incluso injustos, que hacen imposible cerrar el libro con una sonrisa en la cara. Sin embargo, es un buen final en el sentido de que no es arbitrario, encaja perfectamente con la historia que el autor quería contar, y lo más importante, cierra la trilogía de un modo satisfactorio. Habría sido muy fácil acabar con el típico final efectista y catastrófico, en plan "y entonces todos los seres humanos mueren horriblemente y la humanidad se va al carajo; fin", pero la verdad es que después de tres libros sufriendo, Ciudad Humana se merecía algo más que eso. Y sí, el final es coherente y redondo. Por eso es un buen final. Pero, como ya he dicho, hay cosas de él que no me han gustado.

En definitiva, que aprobado y con notaza. Esta trilogía ha sido una sorpresa y la recomiendo con fervor, porque es capaz de gustar tanto a los amantes de los Z como a los detractores del género, está bastante bien escrita, es adictiva y encima te hace pensar. No hay demasiados libros que reunan a la vez todas estas características.

Paso ahora a comentar el libro más detalladamente, con SPOILERS. No sigáis leyendo más si no habéis leído la trilogía, porque os la van a destripar hasta el final y sería una lástima.








Personajes que me han enamorado:

Alejandro: Me declaro fangirl absoluta de este personaje, al menos hasta Guerra, libro en el cual no sólo apenas aparece (y lo hace prácticamente para morir), sino que tiene una actitud que no me gusta nada. Pero en fin, que un mal final no empañe el recuerdo del personaje más tierno, bueno, noble y adorablérrimo de Ciudad Humana. Alejandro, sencillamente, es demasiado bueno e idealista para el mundo en que le ha tocado vivir. Comete un error imperdonable, que es amar de verdad y con el corazón a una pareja y a unos amigos que no merecen su amor. Cada vez que intenta arreglar un desaguisado (y suele tener razón en las cosas que dice) el resto del mundo le responde con palos, y aunque al principio ejerce de Pepito Grillo de Gonzalo, al final su "amigo" acaba yéndose demasiado de olla para escucharlo, y pasa lo que pasa. Y aunque algunos digan que al final la muerte era lo mejor que le podía pasar, porque un alma tan pura y buena como él ya no podía encontrar la felicidad en este mundo, yo no dejo de lamentar que la vida (y el autor) no le hayan dado una segunda oportunidad (por ejemplo huyendo a Barcelona con Irene y encontrándose con Azul, de la que me habría encantado que se pudiera enamorar), o al menos dejándole morir electrocutado como un héroe, en lugar de ser rematado a traición por aquel que una vez fue su mejor amigo. ¡Ay, Alex, allá te vas con Akkarin y Sirius Black! ¡Siempre se nos van los mejores...! :-(

Azul: Es curioso lo de este personaje. No aparece hasta el tercer libro, y sin embargo es uno de los que mejor sabor de boca me han dejado. Es una chica valiente, sincera, honesta y con ese punto de bondad y honor que me recuerda a Alejandro. Sabe luchar, pero también escuchar, y es capaz de ser la voz de la razón cuando todo está a punto de irse a la mierda. Ella, junto con la doctora Junqueras, son en mi opinión las grandes heroínas de la trilogía, los mejores personajes femeninos de la historia... ¡y, maldición, ojalá hubiera acabado con Alejandro! Ella SÍ era la mujer que Alex merecía. Me da igual que no se llegaran a conocer jamás, yo los shippeo y siempre lo haré T__T

Irene: El bebé favorito del mundo. La inocencia y la dulzura en un mundo de locos, y por qué no decirlo, un personaje que me tuvo los tres libros sufriendo hasta el final porque me recordaba a mi hija. Afortunadamente, sobrevive (aunque yo no daba un duro por su supervivencia, y me pasé todo el tiempo temiendo verla convertida en un bebé zombie), aunque la pobre se queda huerfanita. Confiemos en que conserve la dulzura y la bondad que le legó su padre y que sea capaz de conservarla incluso bajo el maligno influjo al que va a estar sometida. Ella, más que nadie, es la esperanza y el futuro de Ciudad Humana.

Jack: A ver, no me malinterpretéis. No me gusta Jack. Jack es el puto Satanás personificado sobre la Tierra. Pero me parece uno de los mejores malos literarios que he visto en los últimos años. Es el epítome perfecto del Caótico Malvado, del ser destructor y manipulador por antonomasia, que sin embargo no es el típico malo en plan "bwajajajaja, destruiré el mundo porque soy malvaaaado", sino que tiene una motivación tan creíble como escalofriante. Jack es un monstruo, pero el cree que está haciendo un favor al mundo porque cree que está cumpliendo los designios de Dios. Aunque pronto te das cuenta (y lo confirmas al leer la última página del capítulo final) que en realidad es un demente manipulado por el diablo que está convencido de servir la voluntad divina cuando lo que hace en realidad es ser un títere del Maligno. Por todas estas razones, me ha recordado mucho a Sauron. Pero no al Sauron terrible de El Señor de los Anillos, sino a Sauron tal y como era en la Segunda Edad, es decir, a Annatar: el Señor de los Dones, aquel ser oscuro cuya apariencia y acciones eran tan bondadosas que convenció a los elfos de aceptar los Tres Anillos y mñas tarde consiguió corromper a Ar-Pharazon para que Númenor desapareciera. El lobo con piel de cordero, el demonio con apariencia de santo. Y este tipo de malos son, en definitiva, los peores y más peligrosos de todos.


Personajes que no me acaban de convencer:

Nacho: El sheriff King molaba en el primer libro. Me divertían mucho sus comentarios cachondos y su actitud chulesca, y en cierto modo me enternecía esa actitud típica de gay que no quiere salir del armario y que a fuerza de negar su condición se hace homofóbico y hace contínuamente chistes homosexuales para demostrar que es muy macho. También me enternecía su obsesiva lealtad hacia Gonzalo (que al final se revelará como un amor que no es capaz de admitir ni siquiera ante sí mismo). Pero su degeneración moral y su sadismo, que se ven reflejados sobre todo en el segundo libro, me decepcionaron bastante. Le perdono porque me hizo reír y porque en el fondo es un personaje cuyo resentimiento y agresividad le vienen por ser un desgraciado que es incapaz de aceptar sus sentimientos y por ello mismo nunca podrá ser feliz.

Sir Conroy: No es que no me guste este personaje. Sí que me gusta, pero es el que menos me llegó de todos porque es el más frío y menos emocional. Como máquina de matar perfecta está bien, pero me faltó conocer su interior, ver su corazón como vi el de Alejandro, el de Azul e incluso el de Nacho. Su muerte es con mucho la más traumática e inesperada de la saga, y me pareció atrozmente injusta. Es un símbolo perfecto de hasta qué punto está perdida el alma de Gonzalo y hasta qué punto se ha perdido la esperanza para Ciudad Humana, pues al matarle, Gonzalo acaba de terminar con el mejor de los z-men, sólo porque también es el único que podría haberle hecho frente.


Personajes que NO me ha gustado:

Carmela: Zorra, zorra y zorra. Esas son las tres primeras palabras que me vienen a la cabeza al pensar en este personaje. Aunque más justo sería llamarla tonta, falsa y egoísta. Es un cero a la izquierda, una damiselita en apuros a la que todas las demás mujeres de la trilogía (empezando por su hija de dos años) le dan tres mil vueltas, tan obsesionada con el psicópata de su primo que es incapaz de valorar lo que tiene delante. Porque resulta que Carmela siempre ha estado enamorada de Gonzalo, pero como su primo le dio una calabazas del quince, se quedó con el mejor amigo de él como premio de consolación. Y este mejor amigo no es otro que Alejandro, el mejor personaje de toda la trilogía, un regalo de marido para cualquier mujer que tuviera la suerte de tenerlo a su lado, pero nooo, Carmela anda continuamente suspirando por los rincones pensando en su primo Gonzalo e imaginando lo maravilloso que sería que su hija común con Alejandro, Irene, fuera en realidad hija de su primo. Intenta besarlo en dos ocasiones (no consecutivas) aunque esté casada con un Alex que la ADORA (lo cual me parece incomprensible), y encima cuando su marido descubre que Gonzalo es un poco psicópata y se ha vuelto un poco perturbado y lo denuncia para que lo echen de la ciudad, la tía se pone toda chula y le suelta en la cara que sólo se casó con él porque su primo le rechazó. Alejandro, obviamente, pierde los nervios y le mete una bofetada (no, esto no es maltrato, jamás he visto un perfil de marido menos parecido a un maltratador que Alex, y de todos modos en esta historia todo el mundo se la pasa calzándole bofetadas a los demás, ya sean de su mismo sexo o del contrario). Hecho del cual se arrepiente de inmediato, pero eso a Carmela le da igual, pues encima de haberle soltado en su cara que sólo fue una rueda de recambio, lo echa de casa, se hace la súper ofendida y sólo le deja ver con cuentagotas a su hija. No sé a los demás lectores, pero a mí su "reconciliación" y su "amor" por Alex me parecieron más falsos que un billete de tres euros, y más bien creo que eran por un lado simple cariño y por el otro resignación. Cuando Gonzalo se marcha de Ciudad Humana, yo estaba completamente segura de que si Irene no hubiera estad de por medio Carmela se habría marchado con su primo en ese mismo instante, abandonando a su marido. Me pareció genial que muriera al final del segundo libro, porque yo, ingenua de mí, pensaba que Alejandro lo superaría y se acabaría enamorando de una mujer capaz de amarlo de verdad, para quien él fuera la primera y única opción, no un miserable segundo plato. Pero no, el pobre Alex se pasa todo el tercer libro deprimidísimo porque ya no está, y al final se muere. Pues vaya :-(

Gonzalo: Si Jack es el Caótico Malvado, éste es el Legal Malvado. El Señor Oscuro con todas las de la ley. Al principio de Ciudad Humana aún le queda algo de humanidad, pero a lo largo de los tres libros iremos asistiendo a su degeneración moral y a su descenso hasta la depravación y la locura. Gonzalo es maquiavélico en el auténtico sentido del término: como líder, para él el fin justifica los medios, y si tiene que renunciar al amor, cargarse a sus mejores amigos y destruir miles de vidas inocentes para conseguir un fin mayor, puedes apostar el culo a que lo hará. Lo malo es que al final confunde la fuerza con la crueldad, y acaba convirtiéndose en un monstruo igual al que quiere destruir. Un monstruo útil, pero monstruo al fin y al cabo. Con la excusa del "bien mayor", Gonzalo acaba asumiendo que todo vale, y que todo puede ser sacrificado. Incluida su propia alma, porque al final de Guerra le vemos llegar a la conclusión de que la única forma de salvar a la humanidad es perder la suya. Gonzalo es, en definitiva, el ejemplo personificado de que hasta teniendo la mejor de las intenciones podemos perdernos para siempre en el lado oscuro. Su magnífico y trágico descenso al abismo sin retorno ni esperanza de redención por salvar a la humanidad hace que haya terminado la trilogía sin tener muy claro qué siento por él, odio o pena. Probablemente sea un poco de las dos cosas.

Por último, y como reflexión personal, debo decir que no deja de ser curioso que para saber de qué va esta historia haya que esperar prácticamente hasta la última bobina. Porque la trilogía de Ciudad Humana no es una historia sobre zombies. Ni siquiera es una historia de aventuras o de terror. Es la lucha de un Señor Oscuro contra otro Señor Oscuro. Es el combate entre un Legal Malvado y un Caótico Malvado. Es la desesperanzadora sensación de que en un mundo que se va al garete no queda sino elegir entre la crueldad o la locura, que el único modo de derrotar al mal no es por medio del bien, sino haciendo que el mal se traicione a sí mismo. Es la historia de la caída de un hombre básicamente bondadoso, un hombre que sentía afectos sinceros y era capaz de amar, en la maldad más fría, cruel y despótica. Es una crónica del descenso al Lado Oscuro, de la corrupción y la caída más absolutas, que ya hubiera querido George Lucas ser capaz de narrar cuando filmó Star Wars: Episodios I, II y III. Es -por fin podemos contemplarla en toda su plenitud, aún cuando no se trate de la historia de Anakin Skywalker-, la historia de cómo el perfecto Caballero Jedi se convierte en el más abominable de los Lores Sith.
Ahora sólo queda imaginar cómo la Galaxia (Ciudad Humana) se convertirá en el Imperio, en un régimen de terror. Y sólo queda esperar que el reducto de Barcelona, con Leire a la cabeza, se convierta en las Alianza Rebelde, y que la pequeña Irene ejerza algún día como la versión femenina de Luke Skywalker. Porque si no, amigos míos, la humanidad va a estar jodida. Y no precisamente a causa de los zombies.

martes, 26 de enero de 2016

Fëanor era un idiota


Hace ya unos meses, en Octubre de 2015, tuvo lugar la XX Mereth Aderthad, también conocida como EstelCon, de la Sociedad Tolkien Española. En esta reunión anual, que por cierto se celebró en el Castillo de Santa Bárbara de Alicante aprovechando la exposición La Fortaleza del Anillo y causando un gran impacto mediático, Tindomion y yo asistimos y tuvimos la oportunidad, no sólo de conocer al gran Pepe Mediavilla (el actor de doblaje que interpreta a Gandalf en las películas de El Señor de los Anillos y El Hobbit), sino de participar junto a él y otros compañeros de la STE en un podcast especial, realizado en directo en el castillo.
Durante la grabación de dicho podcast, nosotros decidimos poner el toque de humor a la reunión y presentar un monólogo que narramos a dos bandas, titulado Fëanor era un idiota (ya sabéis que soy una hater absoluta de este personaje, y no es la primera vez que lo pongo a parir en mi blog). Podéis escucharlo aquí, si queréis echaros unas risas con mi voz de ratoncita. En el enlace también está a vuestra disposición el resto del podcast, donde podréis escuchar la entrevista que le hicimos a Pepe Mediavilla, aparte de otras estupendas intervenciones de mis compañeros tolkiendili.
Sin embargo, en el podcast debimos retransmitir una versión recortada del monólogo, por temas de espacio, ya que teníamos un tiempo limitado. Hace tiempo que me apetecía compartir en el blog la versión completa del monólogo que escribí, así que aquí lo tenéis. Espero que os guste :-)


FËANOR ERA UN IIDOTA

Hoy vamos a hablar de Curufinwë Feänàro, más conocido en la Tierra Media como Fëanor. Para los que no estén familiarizados con El Silmarillion, ese conjunto de relatos que escribió Tolkien narrando la historia de los Elfos, Fëanor fue un Noldo que nació en Valinor, la Tierra Bendita donde habitaban los Valar, los seres angélicos que construyeron el mundo.
Tras haber completado su obra de creación, los Valar fueron en busca de los elfos, los invitaron a ir a vivir a las tierras bendecidas, y los elfos se dividieron en tres grupos -los Noldor, los Vanyar y los Teleri- y acudieron a Valinor para vivir allí. El rey supremo de los Noldor era un elfo llamado Finwë que se casó con la dama Míriel, y juntos tuvieron un hijo: Fëanor, el más famoso de los Noldor, conocido por ser un artesano consumado, un líder inspirador y un general brillante, ¿no es así? Pues no. Lamentamos ser nosotros quienes arruinen el mito, pero Fëanor no era ese héroe que muchos fans de Tolkien -y muchos elfos también - creían que era. Lo cierto es que Fëanor, y tenemos que decirlo con todas las letras, era un idiota. Pero no sólo era un idiota, sino que encima era uno de esos idiotas que se creen listos, y a los que por alguna extraña razón les sigue la gente. Lo mismo se puede decir de muchos políticos, ¿no?

Pero vamos a empezar ya a analizar la figura de Fëanor, porque aquí el señor tiene telita desde su nacimiento. En el momento en que nace, nuestro amigo consume el cuerpo y el alma de su madre y la conduce a la muerte. Bien, eso es lo que yo llamo una entrada triunfal. Ahora las mujeres nos quejamos mucho de la lactancia materna, que si es muy esclava, que si voy a comerme otro bocadillo de jamón que el niño me está dejando en los huesos… pero, la verdad, si los comparamos con un bebé que nace con tanta energía acumulada que consume hasta la extenuación el cuerpo y el alma de su madre, esos bebés insaciables que piden teta cada hora parecen angelitos. Bien, después de la muerte de su madre, la cual tuvo el dudoso honor de ser la primera elfa en morir en toda la historia de la Tierra Media, Fëanor se cría en casa de su padre. ¿Y qué hace su padre al final? Pues lo que hacen muchos viudos; rehace su vida, se enamora de otra elfa, Indis, y se casa con ella. Indis tiene dos hijos con Finwë, Finarfin y Fingolfin. Y aquí nos encontramos de nuevo con otro conflicto, porque Fëanor, como hermano mayor que es, pues coge pelusilla. Pero no la pelusilla normal de cualquier hermano, no. Fëanor tenía que hacerlo todo a lo grande. Así que sus escenitas de celos consistían, por ejemplo, en amenazarlos con una espada en público acusándolos de usupar el amor de su padre. Bien, un comportamiento muy maduro.

Pero bueno, llegados a este punto hay que hacer honor a la verdad y decir que, en cierto modo, Fëanor estaba condicionado. ¿Condicionado por quién? Pues por Melkor, que lo engañaba como a un chino. Melkor era un Vala caído, el Satanás de la mitología tolkieniana, pero los Valar, que tampoco eran el colmo de la astucia, habían decidido perdonarlo tras una guerra en la que casi se cargan el mundo y darle otra oportunidad. Así que Melkor andaba suelto por Valinor, buscando a quien corromper, y en cuanto vio a Fëanor dijo: “Mira, un idiota. A este lo llevo yo por donde quiera”. Y comenzó a malmeter como si fuera la vieja de visillo. Imaginad a Melkor saludando a Féanor y diciendo: “Hola tío, qué tal, cuánto tiempo, cómo te va… Cojonuda la exposición de joyería que montaste el otro día, por cierto., ¡qué pasada! No sabes esa currada que te pegaste cómo le calló la boca a algunos. ¿Qué? ¿Qué a quiénes? Pues chico, me sabe mal decírtelo, a mí no me gusta ir contando cosas por ahí… Bueno, bueno, si insistes… pero yo no te he dicho nada, ¿eh? Pero que sepas que tus medio hermanos… pues no es que sean mala gente, pero yo no me fiaría de ellos. Van diciendo por ahí que si ellos gobernarían mejor que tú, que este Fëanor mucha artesanía pero muy poco cerebro… pero bueno, seguro que son cosas que se dicen sin mala intención, sólo por hablar”. Y a Fëanor, que muy astuto no era, se le hinchaba la vena del cuello. Porque, ojo, Fëanor también tenía otras personas que lo aconsejaban. Por ejemplo, su mujer. Se casó con una elfa llamada Nerdanel la Sabia, -a la cual, por cierto, le hizo siete hijos- que según cuenta Tolkien en El Silmarillion, era la única capaz de hacerlo razonar. Pero como Feänor era un idiota, hubo un momento en que dijo: “A ver qué pasa aquí, Melkor me dice una cosa, Nerdanel me dice otra…” Y en caso de que entre un espíritu demoníaco que estuvo encadenado tres edades por intentar destruir el mundo, y tu mujer que te ha dado siete hijos y al que todo el mundo llama la Sabia, te den consejos contradictorios… ¿a quién le vas a hacer caso? Pues si eres Fëanor, al demonio.

Bien, el caso es que el asunto se va calentando, Fëanor empieza a ver conspiraciones de sus hermanos por todas partes, y entonces, para acabarlo de arreglar, crea su mayor obra, que son los Silmarils. ¿Y qué son los Silmarils? Pues tres gemas, transparentes, que encierran en su interior la luz de Telperion y de Laurelin, los Dos Árboles mágicos que iluminaban Valinor. Y el tío estaba taaan pagado de sí mismo y taaan maravillado con sus bonitas joyas, que las encerró en una cámara de seguridad en su palacio y sólo se los dejaba ver a su padre y a sus siete hijos -es decir, a la mujer que la zurzan. El Silmarillion no da muchos detalles sobre la vida marital de Fëanor pero me parece a mí que no era lo que se dice un feminista-. Pues bueno, en medio de esta crispación, Melkor empieza ahora a murmurarle a todo el mundo y consigue que los elfos Noldor crean que los Valar los tienen medio prisioneros en Valinor para que no puedan gobernar la Tierra Media. Y Feánor, que se traga esas mentiras igual que se ha tragado todas las demás, empieza a hablar en público diciendo que los Valar son la casta y que los elfos tienen que gobernarse a sí mismos, que ya está bien de recoger florecitas en Valinor y mejor nos vamos a conquistar la Tierra Media, que para eso somos altos, guapos e inmortales.

Obviamente ante este tipo de discursos los Valar aplican a Ley Mordaza y destierran a Fëanor. El tío coge un rebote alucinante, se va al norte para construirse una fortaleza llevándose a sus hijos y a su padre -nuevamente, a su mujer que le den- y allí se pone a atesorar gemas y a fabricar armas y monta una cámara del tesoro del copón para guardar los Silmarils. Y claro, a Melkor le falta tiempo para ir a ver a Fëanor a decirle “tío, qué mal, te han condenado injustamente, esto ha sido cosa de tus hermanos, que son unos títeres de los Valar. Mira que los Silmarils son demasiado valiosos, que te los va a robar alguien, por qué no me das la llave de la caja fuerte que yo te la guardo…” Y claro, al final Fëanor sospecha y se da cuenta de que LO MISMO Melkor le ha estado engañando y LO MISMO quiere robarle los Silmarils. Y con esa diplomacia, ese aplomo y esa astucia que lo caracterizan, ¿qué hace? ¿Darse cuenta de que lo han manipulado y hablar con los Valar? ¿Irse con los Silmarils y con su familia a la capital a pedir ayuda? Pues no, le suelta a Melkor: “¡FUERA DE MI CASA, CARNE DEL PRESIDIO DE MANDOS!”, y le cierra la puerta en la cara. Entonces Melkor se cabrea y dice: “¿Sí? Pues os vais a cagar todos”. Y monta la de Dios. Va a buscar a Ungoliant, asaltan Valinor, se cargan los Dos Árboles, matan a Finwë, roban los Silmarils y huyen antes de que los cojan. Después del ataque cunden el caos, la desesperación… pero entonces se adelanta Yavanna y dice: “No os preocupéis, que tengo la solución. Dentro de los Silmarils está encerrada la luz de los Dos Árboles. Si Fëanor me los da, podré revivirlos”. Y, ¿qué creéis que hace Fëanor? Dice que no. Que a los Árboles, a los Valar y al resto de los Eldar les pueden dar mucho por ahí, pero que los Silmarils son suyos y no los toca ni Dios. Y yo digo; “chico, si tanta pena te da perder los Silmarills, dale por los menos UNO. O como mucho DOS, uno para cada árbol, todavía te queda otro, no hace falta que le des los tres”. Pero nada, que Fëanor dice que no entrega ni uno, y no contento con esto sigue su brillante razonamiento y decide que si Melkor es un cabrón, y es un Valar, es porque todos los Valar son unos cabrones. Así que tiene lo que sólo puede describirse como una rabieta, monta una rebelión y arenga a todos los elfos para que abandonen una existencia idílica en Valinor y se exilien a la Tierra Media a luchar contra Melkor y sus criaturas del mal. ¿Y eso para qué? Para que le ayuden a recuperar esos Silmarils que se niega a compartir con los demás y que nunca deja ver a nadie.

La propuesta no es que sea muy atractiva. Pero como ya hemos dicho que Fëanor es uno de esos idiotas a los que inexplicablemente sigue la gente, algunos de los Noldor se animan y deciden exiliarse con él. Al exilio, por supuesto, se lleva a sus siete hijos, abandonando a su mujer Nerdanel sola en Valinor sin marido y sin familia. A estas alturas, creo que va quedando claro que la pobre Nerdanel debía estar viviendo en un refugio para elfas maltratadas, de modo que no sé yo si la partida de su marido fue un disgusto o una suerte para ella. Y lógicamente, como entre Valinor y la Tierra Media se extiende el mar, se dan cuenta de que necesitan barcos para llegar a la Tierra Media, porque el otro camino es por el Helcaraxë, un desierto de hielo hostil a toda forma de vida. ¿Y quiénes son los únicos que tienen barcos? Pues los Teleri, un grupo de elfos así como un hippies y pacíficos que viven feliiices a la orilla del mar sin meterse con nadie. Y va Fëanor a las puertas de su ciudad y les dice:“Hola, muy buenas, nos marchamos de aquí y necesitamos barcos, así que dádnoslos pero YA”. Y Olwë, el rey de los Teleri, que lo está flipando, dice: “Pero vamos a ver, ¿tú de qué vas? ¿No le decías a los Valar que no querías darles los Silmarils porque son tuyos? Pues los barcos también son nuestros, así que si queréis navíos os los fabricáis vosotros, que para eso sois los Noldor, los más grandes artesanos entre los Eldar. Mira; ahí una sierra y ahí hay madera, ya puedes empezar”. Y entonces Fëanor dice: “¡De eso nada! ¡Como odio tanto a los ladrones como Melkor, que me ha quitado mis Silmarils… voy a convertirme en un ladrón peor aún, me llevaré todos vuestros barcos y mataré a cualquiera que intente detenerme!”.

Lógicamente los Teleri ofrecen resistencia. Y aunque mucho se ha dicho de que los Noldor eran grandes guerreros, hay que reconocer que Fëanor no era precisamente un buen general. Porque los Noldor tenían armaduras, escudos y espadas; los Teleri, unos arquitos que usaban para cazar. Y los Teleri les dieron caña de la buena. Mira si les dieron caña que según El Silmarillion rechazaron el ataque de los Noldor tres veces y sólo fueron derrotados cuando Fingolfin llegó con su hueste y les echó una mano. Ojo, y les echó una mano porque los feänorianos, tan majos ellos, mintieron diciendo que los Teleri había empezado la batalla porque intentaban impedir su partida por orden de los Valar. Al final los Teleri son derrotados, los Noldor se cargan a la mitad de ellos, y les roban los barcos. Pero en ese momento llega un emisario de los Valar que les dice que mira, lo de marcharse de Valinor aún, pero que eso de matar a los Teleri para robarles los barcos ha sido ya pasarse un poco, y que como no den la vuelta de inmediato para someterse al juicio de los Valar, quedarán malditos por siempre, sufrirán horrores indecibles y fracasarán en todo lo que intenten. Pero por supuesto, Fëanor es más chulo que nadie, y si hay que ir maldito a la Tierra Media, pues se va maldito a la Tierra Media, y los que no le sigan son todos unos cobardes. Probablemente hasta hizo la pregunta mágica: “¿Qué pasa, que no hay huevos?” Ante este argumento aplastante, la mayoría de los Noldor lo siguen, y aquí se vuelve a montar. Porque Fëanor, aunque quiere ir a la Tierra Media para hacerle la guerra a Melkor, siguiendo una brillante y elaborada lógica decide renunciar a la mitad de sus tropas y se lleva los barcos abandonando a la hueste de Fingolfin, ese mismo que le ha salvado el culo frente a los Teleri, para que mueran atravesando el Helcaraxë.

¿Y qué hacen Fëanor y los suyos cuando llegan a Lammoth, a las costas de la Tierra Media? ¿Qué hace este gran general y gran guerrero? ¿Esconderse, fortificarse, explorar el terreno, hacer un plan? Pues no. Montan un escándalo de la hostia, en plan “¡Eooo! ¡Estamos aquíii!”. Y por si no había ningún espía cerca que pudiera escucharlos, incendian los barcos de los Teleri haciendo una hoguera que se ve a cientos de kilómetros de distancia. Obviamente después de eso Melkor sabe que están ahí y que le van a atacar, así que monta un ejército del copón y lo lanza contra los Noldor. Los cuales, además de revelar su presencia y su posición al enemigo nada más llegar, NO habían levantado un campamento fortificado, NO tenían apostados centinelas, y NO habían diseñado un plan de batalla. ¿Y qué ordena Fëanor cuando ve que se le echan encima las huestes de Melkor? Pues ordenar la estrategia militar más elaborada que se le ocurriría en su vida: una carga frontal. No creo que haga falta explicar lo que ocurre si te lanzas frontalmente contra un batallón de Balrogs, ¿verdad? Pues exactamente, te escabechinan. Y Fëanor murió, como quien dice, a los dos segundos de llegar a la Tierra Media. Como ya hemos dicho al principio, a esto se le llama hacer una entrada triunfal. Así que aquí tenemos al gran artesano que se negó a compartir sus creaciones para salvar los Árboles, al gran líder que arrastró a la mitad de su pueblo a la ruina, a la gran persona que consumió el espíritu de su madre y abandonó a su esposa, y al gran guerrero que libró exactamente DOS batallas en toda su vida: en la primera tuvo que venir su hermano a salvarlo, y en la segunda cometió tantos errores tácticos que se lo cargaron. Ahora, por favor, que alguien nos lo explique: ¿se puede saber qué diablos le verían los Noldor y los lectores de Tolkien a Fëanor?