viernes, 2 de octubre de 2009
Mis canciones white metal favoritas
Canción: Hard Rock Hallelujah, de Lordi.
Por qué me gusta: No sólo porque la letra y la música son bestiales, sino porque el videocilp es uno de los que más risas malvadas me han hecho soltar; yo también fui marginada en la escuela de pequeña y a mí también me hubiera gustado hace eso con mis compañeros de clase >:-D
Canción: Deceiver of fools, de Within Temptation.
Por qué me gusta: Porque expresa a la perfección el modo en que yo veo la naturaleza del mal y cómo este se dedica a atacar a las personas.
Canción: Devil is a loser, de Lordi.
Por qué me gusta: ¿Hace falta explicarlo habiendo leido el título? :-P
Canción: Our solemn hour, de Within Temptation.
Por qué me gusta: Para mí es una de las mejores canciones del disco The heart of everything. Tiene unos coros alucinantes, al estilo gótico, que la convierten en un auténtico salmo.
Canción: Laudate dominum, de Helloween.
Por qué me gusta: Es ni más ni menos que el Laudate Dominum, íntegramente en latín, cantado con música de power metal *_____*
jueves, 24 de septiembre de 2009
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domingo, 20 de septiembre de 2009
Ahora recuerdo por qué nunca leo novelas rosas
El caso es que, este mes, descubrí con sorpresa que el regalo que incluía era un libro: Amante de ensueño, de Kerrilyn Kenyon, un best-seller en EEUU. Tenía pinta de novela romántica, y a mí nunca me ha fascinado demasiado la novela romántica. Pero me picó la curiosidad, y además sólo aumentaba en un par de euros el valor de la revista pequeñita, de modo que me dije: "Bueno, no está mal, dos euros por un libro. Vamos a comprarlo". En fin, lo empecé anoche, y qué puedo decir. No es que esté mal del todo, pero me ha hecho recordar por qué NO me gustan las novelas románticas.
La historia va de una mujer que invoca en plan de broma a un soldado griego que por una maldición ancestral está atrapado entre las páginas de un libro y ha de servir como esclavo sexual a toda mujer que le invoque. Además de dedicar páginas y más páginas a pensamientos de la protagonista al ver al sujeto en plan "¡Jesús, María y José! Era el cuerpo desnudo más esculturalmente perfecto que había visto jamás" (francamente, hubo un momento en que me dieron ganas de gritarle al libro: "¡Que sí! ¡Que ya sé que el tío está muy bueno, leches! ¿Podrías ahora llevar la acción a un momento en el que pase ALGO?"), hay ciertos errores que me hacen suponer que la tal Sherrilyn será muy buena escritora de novela rosa, pero tal vez sus neuronas estaban demasiado ocupadas imaginándose a esclavos sexuales griegos desnudos como para documentarse bien sobre lo que escribía.
Y es que el protagonista se llama Julián de Macedonia.
Julián, que como todo el mundo sabe (al menos todo el mundo con estudios y un coeficiente intelectual mayor que 0'5), es un nombre romano, procedente del latín, que significa "perteneciente a la familia de los Julios". Bien por la inteligencia suprema de la escritora, a la que no se le ocurrió otra cosa que darle un nombre romano, en latín, a un griego macedonio.
Y lo peor es que, aunque sólo sean dos euros, he PAGADO por ese libro. Debí sospechar si lo estaban regalando. Y aún debí sospechar más de lo de "Best-seller en USA" (la película Dos colgaos muy fumaos también tenía el cartelito de "Número 1 en USA").
La verdad, a veces peco de ingenua.
viernes, 11 de septiembre de 2009
Escritores mercenarios
La verdad, si algo me revienta son los escritores mercenarios. Los típicos que, justo antes de que salga una película de este tipo, reciben una llamada de la editorial de turno para que hagan un libro por encargo (es decir, un libro que no sienten y no está hecho con amor, sino fabricado en serie como los donuts) que tenga que ver con el tema de la película, para así poderlo vender aprovechando el tirón y forrarse con el tema. Es algo muy similar a lo que pasó tras el boom de El código DaVinci: automáticamente comenzaron a proliferar como churros cientos de libros con temáticas muy similares, que acabaron convirtiéndose en un subgénero de la intriga histórica al que yo llamo "Jesucristo era masón". Y es que todos eran (y son) iguales: bella e inteligente arqueóloga y atractivo policía (o viceversa) que se enfrentan juntos a un misterio histórico chungo en el cual alguien muere y empiezan a aparecer señales de un algo histórico perdido durante siglos que hay que encontrar (o impedir que otros lo encuentren). Ese algo histórico ya varía según lo que esté de moda en ese momento, y puede estar relacionado con una persona (Jesucristo, magdalena, Beethoven, Vivaldi, Cleopatra...) o con un objeto mítico o legendario (un manuscrito en arameo, el Santo Grial, las joyas de la corona inglesas...), aunque la mitad de las veces tendrá que ver con la Iglesia (por supuesto, para ponerla de vuelta y media). Suelen tener nombres como "La conspiración Vivaldi", "El enimga Botticelli", "La traición bizantina", "La hermandad de la cruz negra" o "El secreto del Grial".
No tendría nada en contra de este tipo de libros, de no ser porque además de ser clónicos todos ellos suelen ser bastante malos: los personajes son planos, sin profundidad piscológica, estereotipados y poco o nada creíbles, y obviamente sólo están ahí para hacer que la historia avance (vamos, que si en lugar de la doctora Sophia Roswell y el agente Kevin Webster, por ejemplo, pusieras a la doctora Marion Lindsey y al agente Chris Martin, la historia no variaría en absoluto... por cierto, ¿verdad que me han salido unos nombres cojonudos? Igual alguna editorial me ficha después de esto :-P ).
Algo muy similar suele suceder con todos los libros que salen a la estela de películas históricas, y me juego lo que sea a que las Hipatias en serie que adornan los escaparates de las librerías son exactamente iguales. Otra cosa es la película en sí, que no sé si me va a convencer, porque yo sí que conozco la historia de Hipatia (siempre me ha gustado bastante este personaje histórico por haber sido una mujer inteligente e ilustrada a la que los hombres pedían consejo en un mundo tan falocéntrico como la antiguedad, de modo que leí sobre ella), y lo que sé hasta ahora de la película me huele a manipulación histórica de las chungas, ya que Hipatia fue asesinada por motivos políticos y no religiosos (había estado dando clases de filosofía durante toda su vida sin que la molestaran, y fue asesinada a los 60 años o así), y en la película parecen ponerla como la pobrecita víctima de los malvados fanáticos cristianos, pero en ese asunto no me voy a meter hasta haber visto la película y comprobar exactamente cómo tratan el tema, que ya sé cómo las productoras suelen manipular los trailers y los carteles de vez en cuando.
Sea como sea, este asunto me fastidia especialmente porque desde que leí El último Catón de Matilde Asensi, me convertí en una gran admiradora de la intriga histórica, y ahora ya no me atrevo a comprarme libros de este estilo porque hay tantos y tan malos que no puedo distinguir la paja del grano. Y mira que me revienta pensar en las joyas que estaré dejando pasar entre tanta basura, pero lo que no puedo hacer es comprarme libros alegremente con la pasta que valen (y con el poco espacio que tengo en casa, que voy a tener que comprarme un par de estanterías nuevas para alojarlos a todos).
Somos muchos los que llevamos toda la vida escribiendo, con el sueño de publicar y conseguir cierto renombre (el suficiente para poder vivir de nuestra vocación). Somos muchos los que no publicamos, o publicamos tan modestamente que nuestras obras no nos dan casi nada. Y, en nombre de todos, ellos, quiero decir: ¡Basta ya de escritores mercenarios! ¡Basta ya de historias planas y sin vida diseñadas para vender aprovechando el tirón de películas o libros de éxito! Si las editoriales, en lugar de invertir tanto dinero en sacar a la venta clones de historias exitosas, se mojaran con los escritores noveles y les dieran una oportunidad, el panorama literario sería más fresco, de mejor calidad, y muchos de nosotros podríamos ver por fin cumplido nuestro sueño.
sábado, 5 de septiembre de 2009
Crónicas de Praga (II): Diario de viaje
DÍA 1 (Miércoles 19 de Agosto)
Nos levantamos a las cinco de la mañana para coger el avión. El vuelo era Valencia-Madrid, Madrid-Praga. El vuelo a Madrid fue bien, pero con el de Praga hubo problemas. Cuando el avión ya rodaba por la pista para despegar, hubo que volver al hangar porque "había problemas técnicos". Y a mí, que me da bastante mal rollo volar, casi me da un ataque de pánico. Vale, borrad el "casi". Me puse a llorar y un auxiliar de vuelo tuvo que venir a tranquilizarme y a darme un vaso de agua. Claro, reíros ahora, que estáis cómodamente sentados frente a la pantalla de ordenador, pero si tuvierais miedo a volar y un año después del accidente de Spanair en Barajas os pasara eso cuando ya estáis dentro del avión, veríamos.
Por fortuna, llegamos a Praga sin novedad. Nos alojamos en un hotel del Vinohrady llamado "Hotel Victoria", un tres estrellas bastante cómodo y confortable (bien es cierto que esa era la principal característica que buscábamos en el hotel, porque sólo íbamos a parar allí a dormir). Además, debajo del hotel teníamos una parada de tranvía para ir al centro, y un restaurante llamado Pod Viktorkou, que recomiendo porque daba comida muy buena a un precio excelente. Justamente allí fue donde comimos nada más llegar, y repetimos varias veces a lo largo de nuestra estancia. Dormimos un rato en el hotel porque estábamos algo cansados del viaje, y por la noche aprovechamos para dar un paseo nocturno por Praga. Para verla como la ven los vampiros, ya sabéis ^^U
Cenamos en un centro comercial enorme que hay en
El Palladium tiene montones de tiendas y varios restaurantes de distintas cocinas internacionales, y nosotros fuimos a un japonés a comer un sushi que estaba riquísimo (también había ramen, ¡yuju! En Valencia aún no he podido encontrar un maldito local de comida asiática donde sirvan ramen). Nos dimos una vuelta y aprovechamos para cruzar el Puente de Carlos e ir a la isla de Kampa, ya que allí es donde mi vampirita de Praga (una Nosferatu) y su sire tienen el dominio. ¡Fue muy divertido hacernos fotos por la islita poniendo cara de Nosfe! XD
DÍA 2 (Jueves 20 de Agosto)
Este día lo dedicamos entre al Barrio Judío de Praga, llamado Josefov. No tiene nada que ver con el medieval porque en el siglo XIX lo echaron abajo por completo. Esto fue porque la condiciones de vida en el barrio eran totalmente insalubres debido a que la gente vivía allí hacinada, entre callejuelas, callejones ciegos y patios donde jamás llegaba la luz del sol. Por lo que tengo entendido, los propios judíos se mostraron encantadísimos de que reformaran la barriada, porque era un lugar bastante deprimente. Con todo, visitamos los lugares emblemáticos que aún quedan en pie: El tanatorio, el cementerio judío, y las sinagogas Vieja-Nueva, Española, Klaus, Pinkas y Maisel. Los lugares que más me llamaron la atención fueron:
-El viejo cementerio judío: Impresionante, todo lleno de lápidas amontonadas y apelotonadas, porque los judíos tenían un espacio bastante reducido para enterrar a sus muertos y hubo un momento en que tuvieron que ir elevando el terreno para poder sepultar a unos muertos encima de otros. Para que os hagáis una idea, visibles hay 12.000 lápidas (todas de piedra, porque de madera no se conserva casi ninguna), ¡pero en ese cementerio hay enterrados más de 100.000 muertos!
El cementerio judío
Entre las tumbas, la más emblemática y famosa es la del rabino Low, un sabio cabalista del renacimiento que según cuenta de leyenda creó un Golem famosísimo en Praga) para proteger a los judíos de las agresiones de los cristianos, a los que les molaba bastante hacer Progroms contra ellos.
Yo junto a la tumba de rabino Löw
-La sinagoga Vieja-Nueva: Es la sinagoga más antigua de as que se conservan en Praga, y una de las más antiguas de Europa. Para entrar, Tindomion (como todos los hombres) tuvo que ponerse una kipá (esos sombreritos redondos que llevan los judíos) en señal de respeto, ya que allí se sigue practicando el culto hebraico todos los sabbath. Según dice la leyenda, en el altillo de esta sinagoga está escondido el Golem. Preciosa y espectacular, sobre todo cuando te ponías a pensar en todo el tiempo que ese edificio lleva levantado y la cantidad de fieles que han rezado allí. Estaba tan emocionada haciendo preguntas a la encargada que al final me tomó por judía. Yo y mi ecumenismo XDDD
Este es el altillo de la sinagoga Vieja-Nueva. Según la leyenda, aquí se esconde el Golem
-La sinagoga Pinkas: La más impactante y terrible, por una razón: Sus muros están inscritos del suelo al techo por los nombres de los 77.297 judíos checos asesinados por los nazis, la mayoría de ellos en el campo de concentración de Terezin. Impacta muchísimos leer todos esos nombres y saber que cada uno de ellos fue muerto en ese campo. También hay una exposición de dibujos que los niños judíos prisioneros en el campo de Terezin hicieron durante su cautiverio. Todos eran estremecedores, pero se me llenaron los ojos de lágrimas al contemplar uno en particular: Un par de soldados nazis golpeando con látigo a un grupo de judíos semidesnudos con expresión lastimera. Ver esa terrible escena dibujada por la mano de un niño que no llegaría a los ocho años (y que murió en ese campo) es algo dantesco. Me dejó con un nudo en la garganta durante horas. Es encomiable que hayan dedicado esa sinagoga para honrar la memoria de los hermanos de fe que murieron durante el Holocausto. Nadie debería olvidarlos jamás.
Por cierto, durante todo el trayecto nos encontramos a un grupito de judíos ortodoxos provenientes de Israel que incluso se detuvieron a recitar kaddish (oraciones fúnebres) frente a la tumba del rabino Low. Los chicos llevaban el corte de pelo tradicional, con los dos tirabuzones a los lados, y la kipá. Las mujeres llevaban largas trenzas y faldas hasta los tobillos.
Cenamos cerca del convento de Santa Inés, en un restaurante francés que nuestra guía turística señalaba como muy bueno y barato, pero al final fue un chasco: la comida era escasa y bastante regular, y nos cobraron más de 1000 coronas, trastocándonos por completo el presupuesto del viaje. Se llamaba Chez Marcel y NO lo recomiendo en absoluto: si queréis gastaros los cuartos en Praga, por lo menos id a un restaurante donde os den de comer mucho y bien, no a ese fiasco.
DÍA 3 (Viernes 21 de Agosto)
Este día fuimos a ver el Castillo Real de Praga. Como para llegar hasta allí hay que atravesar la zona central de Malá Strana, aprovechamos para verla también. Comimos cerca de
Praga vista desde el Castillo Real
El Castillo, precioso. En realidad no está él solo, sino un enorme complejo de edificios, casi como una pequeña ciudad dentro de la ciudad, que incluye
La tumba de san Juan Nepomuceno, en la catedral de San Vito
El castillo en sí mismo estaba bien, pero no pudimos verlo todo, porque la mayor parte de las salas están cerradas al público. Lo que más llama la atención es la enorme sala que hay nada más entrar, que usualmente era para hacer grandes banquetes, por su tamaño es tal que también servía para celebrar justas y torneos. En el primer piso, también se puede visitar la sala donde tuvo lugar la célebre una de las célebres defenestraciones de Praga. Aunque no pudimos apreciarlo porque, como ya dije, no se podía visitar el castillo entero, al parecer su estructura es totalmente caótica: las escaleras no llevan directamente a los pisos, las habitaciones privadas de los monarcas están en los lugares más insospechados, y hay que dar mil y una vueltas para llegar a cualquier sitio, no hay casi accesos directos a ninguna parte. Esto es completamente intencionado y se debía a una estrategia defensiva: desconcertar a posibles invasores que tomaran el castillo para que diera tiempo a contraatacarles.
Una dama gótica en el Castillo de Praga ;-)
Del castillo, pasamos a la callejuela del Oro, donde vivían los orfebres que creaban las joyas y el tesoro del rey. Debido a la importancia de su trabajo, y de que todo el oro que compraba el rey lo trabajaban ellos, vivían dentro del recinto del Castillo (no tanto para protegerles a ellos como para proteger el oro, me temo). Se cree que esta calle es donde vivían los alquimistas, pero no es cierto: los alquimistas y magos, muy bien considerados y apreciados en la corte praguense (no hay que olvidar que esta ciudad es una de las cunas del esoterismo europeo) vivían en una zona bastante más discreta, cerca de la catedral. La callejuela del Oro conserva todo su encanto, las casitas pueden visitarse por dentro, y actualmente albergan tiendas de souvenirs, además de un hermoso museo de armaduras y vestimenta medieval en la zona superior. En las casas de recuerdos, me compré una estupenda daga, con la que preveo hacer mucho el friki ^^
Así son las casitas de la callejuela del Oro
Aunque para entrar en el castillo y en la callejuela de Oro hay que pagar, penetrar en el recinto del Castillo es gratis y se puede acceder hasta medianoche. En muchos de los que fueron palacios nobiliares hay ahora museos y se realizan conciertos de música clásica. ¡Lástima que no nos diera tiempo a quedarnos a ver alguno! :-(
También estuvimos viendo la torre que servía de cárcel, con las celdas que aún conservan unos instrumentos de tortura bastante desagradables, sobre todo si piensas cuántos desgraciados fueron atormentados por ellos. Tindomion, con su guasa de costumbre, los calificó como "instrumentos de reinserción social del siglo XV" XD
Cuando dejas el castillo, nos fuimos a ver el Hradcany, literalmente "el barrio del castillo", porque "hrad" significa "castillo" en checo. Es una zona encantadora, muy diferente del resto de la ciudad, porque está llena de casitas pequeñas, más propias de un pueblo medieval de montaña que de la ciudad donde estábamos. Me gustó tanto que se convirtió en mi zona favorita de la ciudad después del Stare Mesto (
Yo en el Hradcany ^^
DÍA 4 (Sábado 22 de Agosto)
Día de visitar los resto del castillo de Vysehrad y el Nove Mesto (Ciudad Nueva). Amaneció lloviendo, de modo que fue una suerte habernos llevado paraguas. Vysehrad fue el primer castillo de Praga, que acogió a la familia Premysl hasta que estos decidieron trasladar la corte al nuevo Castillo Real, el del Hradcany. Vysehrad sirvió de residencia para una de las ramas laterales de los Premysl, hasta que cayó en desuso, se usó como fortaleza militar y acabó siendo destruido por los suecos cuando invadieron Bohemia. Por ello, actualmente, de la fortaleza original, que era enorme, queda más bien poco: algunas murallas, la planta de algunos edificios, un par de pozos y la base de
Restos de la muralla de Vysehrad. Eso que hay al pie de la muralla son los restos del torreón de Libussa
Al poco de llegar paró de llover y pudimos pasear tranquilamente por el parque. Visitamos también
Este es el fantasma que emerge de una de las tumbas. ¿A que da mal rollo?
Estuvimos toda la mañana en el parque, y a mediodía nos sentamos en un banco a la salida para ver cómo se bajaba a
Modelo porno (sonriendo y poniéndose a diez centímetros de mi novio): Hello, Could you tell me what time is it, please?
YO: ¬¬
Tindomion: O_o (le enseña la esfera del reloj de pulsera sin decir ni pío).
Modelo porno: Ok, Thank you *se aleja meneando las nalgas*
Yo: ¬¬UUU *sintiendo tentaciones de hacer la cuarta defenestración de Praga, porque el borde de la muralla estaba al lado nuestro*
Tindomion: O_o
Obviamente la hora le importaba un cuerno, estoy segura de que lo hacía por provocar. En fin...
La modelo y el fotógrafo se fueron alejando, pero cada poco ella hacía poses provocativas para que él la fotografiara. La verdad es que, pasada la sorpresa, la chica me dio un poco de pena. En primer lugar porque ya he dicho que ese día llovía tenía que estar pelándose de frío. En segundo lugar, me pregunto qué es lo que la llevó a tener que trabajar de eso. ¿Tan poco se respeta a sí misma? ¿O es que por falta de oportunidades o de intelecto no ha podido ganarse la vida con otra cosa?
Tras dejar el la colina de Vysehrad, fuimos a ver el Nove Mesto. No es tan bonito como el resto de la ciudad, pero hay muchas zonas interesantes, como la plaza del Ayuntamiento de
DÍA 5 (Domingo 23 de Agosto)
Este día nos levantamos bastante temprano, porque tocaba pateada de las gordas: visita del Malá Strana empezando por la colina de Petryn.
La colina de Petryn es actualmente un enorme parque boscoso que alberga un mirador diseñado a imitación de la torre Eiffel de París, y un monasterio premonstratense, el monaterio de Strahov, en la ladera de la colina de que hacia el Hradcany. Nosotros subimos por la parte opuesta para poder contemplar el parque con tranquilidad, ya que es muy bonito: hay muchos árboles, estanques, una gran rosaleda, y hasta una iglesia de madera traía directamente de Ucrania, pieza a pieza.
Iglesia ortodoxa ucraniana de madera en la colina de Petryn
La subida fue bastante fatigosa, ya que la colina es empinadísima. Su cima está bordeada por una muralla, conocida como
Después de eso, nos despedimos de ella y fuimos a visitar los jardines del Castillo Real. Ahí empezó a torcerse el día, porque no eran gran cosa, y encima además de en vez de irnos a ver los jardines de Wallenstein como había hecho Elbereth, Tindomion tuvo la brillante idea de que nos fuésemos hasta el Holesovice (bastante a tomar por el culo) para ver un palacio barroco hermosísimo: el palacio de Troja. La cosa no hubiera estado mal, de no ser porque la guía turística de Tindomion no advertía que, desde la parada de tranvía más próxima al palacio, hasta el palacio en sí, había una caminata de tres kilómetros por camino de tierra, junto al Voltaba, por en medio de ninguna parte. Después de patearnos todo el día Petryn y el Malá Strana, estábamos agotados, y aquella caminata me agotó tanto y me puso de tan mal humor que no tuve ganas para ver el palacio, que sería muy bonito, pero al cual acabé tomándole bastante manía. Luego, por supuesto, tuvimos que recorrer otros tres kilómetros para volver a coger el tranvía, que por cierto tuvimos suerte de poder tomar a tiempo, porque por allí sólo pasaba cada 40 minutos. Lástima de idea, que nos hizo desperdiciar la tarde para ir a ver un palacio que, si bien era bastante lindo, no merecía el esfuerzo de ir a verlo.
DÍA 6 (Lunes 24 de Agosto)
Tras la panzada de caminar del día anterior, por fortuna hoy tocaba algo más relajante: el Stare Mesto, es decir,
El reloj astronómico de Praga es uno de los mayores atractivos turísticos de la ciudad, y una de las mejores obras de ingeniería medievales. Se trata de un reloj que, conforme a los conocimientos de la época, no sólo señala la hora en horario medieval y moderno, sino también si es de día o de noche, al estación de año, la posición de los astros en el cielo y el signo zodiacal. De nueve de la mañana a nueve de la noche, a cada hora en punto, se pone en marcha un ingenioso mecanismo (admirable si tenemos en cuenta que lo fabricó un ingeniero medieval y que ha seguido funcionando desde entonces a la actualidad), que hace que los doce apóstoles salgan a salud por unas ventanitas, mientras una serie de figuras alrededor del reloj se mueven: un gallo de oro que canta dando la hora,
Visitamos la antigua Universidad, recorrimos las calles hasta llegar de nuevo al Teatro Nacional, y encontramos un mercadillo precioso, donde se vendían tanto souvenirs como frutas, verduras y golosinas. Allí aprovechamos para comprar recuerdos... y yo me quedé con las ganas de comprar una cestita de frutas silvestres (frambuesas, grosellas, moras y arándanos) que al parecer abundan muchísimo por allí.
Por la tarde, visitamos el palacio de Wallenstein en el Malá Strana, que por culpa de la expedición al Holesovice se había quedado sin visitar el día anterior. La verdad es que son espectaculares: Wallenstein era un nombre que construyó su palacio y sus jardines para eclipsar la belleza del Castillo de Praga (y de hecho al final fue mandado asesinar por el emperador porque su ambición llegó demasiado lejos y conspiró para usurpar el trono). Los jardines son laberínticos, al estilo versallesco, llenos de setos, estatuas y fuentes.
Los jardines del palacio Wallenstein
Al final, hay una pared llena de estalactitas artificiales y un cenador maravilloso, que señalaba con crudo realismo el carácter egocéntrico de su dueño: el conde Wallenstein aparecía representado en múltiples pinturas dando rostro a los más emblemáticos héroes de la mitología: Hércules, Aquiles, Eneas... vamos, un hombre modesto donde los haya :-P
DÍA 7 (Martes 25 de Agosto)
Como el avión de vuelta a España no salía hasta mediodía, nos levantamos muy temprano y fuimos a ver lo que quedaba:
Tindomion con el Muzeum y la estatua del rey San Wenceslao al fondo
Nos hicimos las fotos pertinentes, y de allí nos fuimos al hotel para recoger las maletas e ir al aeropuerto. Una vez allí, sorpresita: el avión que tenía que venir de Madrid a Praga para luego regresar con nosotros había tenido que dar la vuelta en pleno vuelo por problemas técnicos (menos mal que eso pasó a la ida, llega a pasar a la vuelta conmigo dentro y me da un infarto de miocardio), con lo cual, entre que regresaba a Barajas y los pasajeros cambiaban de avión, y el nuevo salía hacia Praga, tuvimos un retraso de dos horas y media. En el aeropuerto nos dieron unos bonos para que pudiésemos comer (160 coronas, ¿eh? Una miseria) y por fin, tras una larga espera, tomamos el vuelo de regreso a España.
Llegamos a las nueve de la noche y las maletas no llegaron hasta el día siguiente: igual que la vez que volvíamos de Venecia, se quedaron en Madrid (me gustaría saber cuándo diantres podremos regresar el extranjero sin que el primer avión tenga un retraso y perdamos el enlace maletero con el segundo).
Y esta, pues, es la crónica del viaje. Ya sé que me ha salido bastante larga, pero es que había muchas cosas de contar... y eso que me he dejado muchas chorraditas en el tintero. Ahora, si habéis leído hasta le final, no me queda más que felicitaros por el heroísmo y pediros un comentario ;-D
miércoles, 26 de agosto de 2009
Crónicas de Praga (I): Impresiones generales
Esta crónica del viaje va a constar de dos partes. Una, la primera, con las impresiones generales. La segunda la haré contando lo que hemos hecho cada día, con las anéctodas perinentes, y colgando algunas fotos (el resto van a ir al Facebook). Espero que os guste, ¡y a ver si comentáis, malditos, que la última entrada que hice despidiéndome no tiene ni un comentario! :-(
En fin, allá van mis consideraciones generales:
1) Praga es bellísima: Ya sé que es esto es una obviedad para todos los que hayan estado allí, pero no puedo dejar de comentarlo. Es preciosa. Sin embargo, a pesar de toda su belleza, para mi gusto no llega a superar a Venecia, por la sencilla razón de que Venecia es más fácil de recorrer y menos uniforme en cuanto a estilos arquitectónicos.
Me explico: Praga fue uno de los centros de poder de la Contrarreforma, cuando la dinastía reinante en Bohemia, los Habsburgo, se aliaron con la Iglesia Católica contra el movimiento protestante. Y el estilo emblemático de la Contrarreforma fue el barroco. ¿Consecuencia? Que el 95% de los edificios góticos, románicos, etc, de Praga, fueron reformados al estilo barroco. Y claro, si te encanta el barroco (y el neoclásico, que también pegó muy fuerte después), Praga es tu ciudad. Pero si eres como yo, que me aburren los estilos tan unformes y además prefiero el gótico, al final el comentario de rigor al ver un edificio acababa siendo: "Sí, muy bonito, pero, ¡¿otra vez barroco/neoclásico?!".
El segundo problema es que Praga es MUCHO más grande que Venecia y no está demasiado bien comunicada, ya que los enlaces no son buenos y había que coger muchos tranvías y metros y hacer distintos transbordos para llegar a los sitios si quería usar transporte público. Y, como fuéramos andando, acabábamos con los pies destrozados, porque en lugar de asfalto y aceras normales todas las calles de Praga (al menos en la zona antigua, la que vale la pena ver) están embaldosadas al estilo decimonónico, con adoquines irregulares, que quedan muy bonitos pero también son muy incómodos.
Sin embargo, lo cierto es que la belleza de Praga es innnegable. Mis zonas favoritas de la ciudad fueron, por este orden: el Stare Mesto (la Ciudad Vieja), el Hdracany (la zona del Castillo de Praga y alrededores), el Barrio Judío y el Malá Strana. Sobre todo el Castillo Real de Praga y la Plaza del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja son alucinantes, de esas imágenes que se te quedan grabadas para siempre en la retina y ya no te abandonan jamás.
2) Los tópicos no siempre se cumplen: Todo el mundo nos decía que en Praga la comida es barata y los checos antipáticos. Pues un cuerno. Barato era comprarte una salchicha o un sándwich en un puesto callejero. En cuanto te ibas a un restaurante los precios subían como la espuma, más que nada porque los checos, que son muy listos, se han dado cuenta de que los turistas tienen pasta y los precios en la zona turística (es decir, en el casco antiguo: Stare Mesto, Nove Mesto, Hdracany, Mala Strana, Vysehrad y Josefov) actualmente son equiparables a los de cualquier ciudad española (a excepción quizás de Madrid y Barcelona). Yo casi no noté ninguna diferencia entre lo que me cuesta comer en Valencia y lo que me ha costado comer en Praga. Encima, la cosa es doblemente grave, porque sorprendentemente el agua es la bebida más cara de la carta (a diferencia de España, en la República Checa resulta muchísimo más barato pedir una Coca-Cola o una cerveza que un agua) y además al total de lolo que te cobran por la comida hay que sumarle el 19% en concepto de impuestos y servicios. Lo cual era un prolema, puesto que, cuanto más caros fueran los platos que te pedías, mayor era el resultado del procentaje que te cobraban (no es lo mismo el 19% de 300 coronas que de 700, vamos). La comida en sí no estuvo mal, aunque es un poco pesada, y al final te acababas hartando un poco del gulash, de la caza estofada, del cerdo asado y de los bollos de pan y patata cortados a rodajas.
En cuanto a los checos, otro que tal. Nos dijeron que eran muy antipáticos y muy desaboríos, pero lo cierto es que nos hemos encontrado de todo: hay gente con muy mala ostia y muy mala educación, hay gente sencillamente indiferente, y también hay gente muy amable e incluso simpática que nos atendió con mucha cortesía. Lo cierto es que decir que los checos son todos sosos y antipáticos es como decir que todos los españoles son simpáticos y fiesteros: es inexacto, porque te puedes encontrar de todo.
3) El mundo es muy pequeño: ¡Y tanto! Estando de visita en el monasterio de Strahov, nos encontramos con Elisa Elbereth, una chica de la Sociedad Tolkien Española a la que hacía casi tres años que no veíamos. Yo la conocìa poco, porque sólo había coincidido con ella en la primera Estelcon a la que fue, pero como es bastante amiga de Tindomion, se vino con nosotros un rato y estuvimos visitando juntos la Iglesia de San Nicolás (decorada en estilo... ¿a que no lo adivináis? ¡Barroco!).
También sucedió algo muy curioso: en ciertos momentos nos paramos a hablar con tres grupos diferentes de españoles: unos tinerfeños, otros andaluces y otras (estas eran todas chicas) valencianas. ¡Pues a los tres grupos, sin expceción, nos los volvimos a encontrar más tarde, en días y sitios diferentes! No sé si es que Praga es más pequeña de lo que parece o que todos íbamos a la misma hora a los mismos sitios, pero fue bastante curioso XD
4) El transporte público de Praga es de risa: No porque sea malo, todo lo contrario: los tranvías y metros pasan frecuentemente y a su hora. Lo gracioso es que puedes ir completamente gratis. ¡En serio! En las estaciones de metro no hay ningún tipo de control ni de barrera y en los tranvías a los conductores les importa un carajo si pagas o no. Ojo, se supone que de vez en cuando hay revisores y como te pillen la multa es de 400 coronas (o "kas", o "copins", como las acabamos llamando, porque el símbolo de la corona checa es "ck"). Pero lo cierto es que nunca vimos ninguno. Al principio pagábamos por si acaso, pero al darnos cuenta de que ahí no pagaba casi nadie empezamos a subir sin más y nunca hubo ningún problema. En definitiva, ¡increíble! En España prueba a subirte a una autobús sin validar el bono o ir al metro sin el bonometro: en el primer caso el conductor se pondrá hecho una furia y te obligará a bajarte de inmediato, y en el segundo directamente no podrás porque las barreras te lo impedirán. Y encima lo gracioso es que en las tiendas pedían 100 coronas por un bono transporte de un día y 500 para el de cinco días... yo creo que el transporte público en Praga subsiste de los pringados e inocentes turistas que pican como pececillos y compran esos bonos (los bonos sirven para todos los tranportes, no son por viaje sino por un tiempo determinado, y los de media hora costaban sólo 18 coronas, que fueron los que al principio compramos nosotros).
5) Consejos varios si viajáis a Praga:
-Llevad chaqueta aunque sea verano que el tiempo es muy cambiante. Lo mismo te puede hacer un calor de sudar que fresquillo. Llevad también paraguas (un dia nos llovió). Y, sobre todo, ¡¡¡levad calzado cómodo, a ser posible zapatillas de deporte o botas de montaña!!! El pavimento es muy irregular y llevar sandalias o zapato plano normal implica acabar el día con los pies cantando el aleluya.
-Hablando de caminar por Praga, lo bueno es que en el casco antiguo no hay demasiados coches (sólo dejan pasar a los residentes) y aunque hay pocos semáforos (y los que hay tardan exactamente diez segundos, si no menos, en sostener la luz verde del peatón antes de cambiar de nuevo a la roja), hay muchos pasos cebra y los conductores los respetan. Por cierto, los tranvías y los coches no tienen carriles separados sino que van todos por el mismo. Cuiroso, ¿verdad?
-Ignorad a los cambistas callejeros y los sitios de cambio dudosos, porque muchas veces etsatafan a la gente dándole dinero búlgaro (que es muy parecido pero vale una mierda) en lugar de dinero checo. A nosotros no nos pasó proque traíamos el dinero cambiado ya desde España, pero hemos oído que es frecuente.
-Si vais a Praga, lo mejor es organizarse los días por zonas (es decir, un día al Malá Strana, un día al Hdracany, etc). Dado que en todas las calles y callejuelas hay algo que ver, es mejor patear bien una misma zona porque si no el lío de tranvías, metros y transbordos entre ellos puede ser mareante y además seguro que te dejas cosas sin ver.
-IMPORTANTE: ¡No se os ocurra ir al Palacio de Troja! Algunas guías lo recomiendan porque es un palacio barroco muy bonito, y efectivamente lo es. El problema es que queda a tres kilómetros andando de la parada de transporte público más próxima (tres kilometros de ida y tres de vuelta, ojo, son seis kilómetros en total). Y andando por medio de ninguna parte, a la orila del Voltaba con bosques y fábricas alrededor. Un cansancio y un mal rollo del carajo, vamos. No merece la pena la visita. Para mí fue el peor fiasco.
Esto es todo, por ahora. En la próxima entrega, diario de viaje con anécdotas y fotos incluídas. ¡Continuará! ^^
lunes, 17 de agosto de 2009
Diario de viaje ^^
Hoy ha sido un día bastante ajetreado porque me ha tocado trabajar y tenía una ristra de notificaciones enormes que enviar a los abogados. Para colmo, los muy cabrones del Juzgado parece que se hayan puesto de acuerdo para enviarme TODAS las notificaciones con plazos de 5 días. Obviamente, en ese plazo voy a estar en Praga, así que me ha tocado llamar a todos los abogados para pedirles disculpas y decirles que no podré presentar esos escritos. Menos mal que se han portado bien conmigo y me han dicho que no me preocupe que ellos se encargarán de todo, han sido encantadores (o al menos se han hecho los encantadores, aunque por dentro se estuvieran ciscando en mis muertos).
En otro orden de cosas, Tindomion ya tiene oficialmente 34 añitos ^^
Celebramos su cumpleaños en casa de sus padres, con la familia, tarta y esos deliciosos platillos que prepara mi suegra. Como regalo, tuvo la Guía Visual de Praga (las mejores para irte de viaje), el libro de rol de Dark heresy (la versión rolera de Warhammer 40.000), un lápiz USB de 16 gigas, un DVD con TDT y algo de ropa (dos camisas, un pantalón y una corbata). A pesar de todo, el muy merluzo se enfadó porque su hermano pequeño le estuvo chinchando durante la cena (si es que son como niños... ¬¬U).
Este año, durante nuestras vacaciones por tierras oscenses, hemos visitados unos congostos preciosos en el Parque Natural de Ordesa y Monte Perdido. Ya colgaré alguna foto cuando las descarguemos. ¡La explosión de verdor, vegetación y naturaleza era tal, que me daba la sensación de que los eflos silvanos iban a parecer en cualquier momento! Entre eso y el hermosísimo río que surcaba las profundidades de la garganta montañosa, casi me parecía estar en Lothlórien.
Aparte de eso, vimos el castillo de Monzón, una antigua fortaleza templaria (aunque sólo durante una media hora, porque salimos tarde ¬¬UUU), y también fuimos a Abizanda, un hermoso pueblo donde hay un espectacular torreoón del siglo XI que lleva en pie como el primer día y se puede vivisitar entero del primer al último piso, y allí también fuimos al Museo de Creencias y Religiosidad Popular, donde vimos un montón de amuletos y objetos supersticiosos que mezclaban la religión con el paganismo para defenderse de las brujas, de la mala suerte y esas cosas.
En definitiva, que aunque algunos días me aburrí bastante, el viaje no ha estado mal del todo. La verdad, me he dedicado principalmente a leer. He terminado Nocturna, esa famosa novela de vampiros de Guillermo del Toro y Chuck Hogan, y me ha decepcionado muchísimo. Me la recomendaron varios amigos y la pedí como regalo de mi santo, pero la verdad es que me ha parecido bastante mala. Los vampiros son rarísimos y se comportan más como zombis que como auténticos chupasangres, los personajes son vacíos, poco creíbles, y no te acaban de llegar ni te acabas de creer sus reacciones y sus motivaciones (SPOLIER: Por ejemplo, ¿cómo se explica que dos médicos totalmente normales acepten con tanta naturalidad que los vampiros existen y se pongan en plan cazadores de chupasangres como si llevaran toda la vida entrenándose para eso?). Además, hay personajes que están evidentemente copiados de Drácula de Bram Stocker (por ejemplo, el judío, que es una fotocopia de Van Helsing, hasta se llaman igual).
Otra cosa que tampoco me ha gustado nada son las incoherencias acerca de cómo se convierte la gente en vampiro (SPOILER): Se supone que los vampiros tienen que vaciar por completo de sangre a sus víctimas porque si no las vacían se convierten en vampiros. Pues vale. ¡Pero es que todos los pasajeros del vuelo del principio de la novela están muertos y sin embargo TAMBIÉN se convierten en vampiros! Entonces, ¿en qué coño quedamos? ¿Los muertos se convierten en vampiros o no? Porque, de ser así, la humanidad ya se habría extinguido desde hace siglos, al ritmo que los muy malditos muerden al resto de personas. No sé por qué los hechos que cuenta la novela no han empezado hasta ahora.
Otra cosa que también queda sin explicar es por qué ninguno de los pasajeros del avión grita ni se mueve y parece que se han muerto de repente. Si se supone que el vampiro fue mordiéndoles uno a uno, ¿cómo es que ningún pasajero se dio cuenta de nada? ¿No deberían haberlo visto y haerse asustado? Otra incoherencia gorda que se pone al principio de la historia para provocar intriga y luego no se resuelve.
Y, en fin, aparte de esto, poco más. Ahora estoy inmersa en la trilogía de La espada de Joram de Margaret Weiss y Tracy Hickman, que, sin ser mala, es la más floja de todas las que hasta ahora he leído de este dúo de escritores.
La próxima parada es Praga. El miércoles a las nueve menos cuarto de la mañana sale nuestro avión hacia Praga. Estaremos una semanita por allí, y si Dios quiere volvemos el día 25 por la tarde. Prometo actualizar con montones de fotos en cuanto vuelva.
¡Deseadme un buen viaje! :-D
sábado, 8 de agosto de 2009
Teología para idiotas
Este es el clásico ejemplo de un imbécil con mentalidad infantil y fanática que no ha entendido en absoluto la Biblia porque la ha leído con la mentalidad de un niño de cinco años.
Cuando era adolescente, iba a un colegio concertado en el que daban clases los curas dominicos. Tuve suerte, porque todos mis profesores eran señores estupendos y muy inteligentes, de mentalidad abierta, y que nos enseñaban a pensar por nosotros mismos y a no poner los dogmas por encima del sentido común. Cursando BUP, el libro de texto que nos tocaba para Religión fue uno de los libros más interesantes y más reveladores que he leído jamás: Esta es nuestra fe: teología para universitarios, de Luis González-Carvajal. Fue un libro maravilloso para mí porque, en esa época en la que te cuestionas todo y en la que algunos dogmas e historias bíblicas te parecen estupideces, me hizo mirar mi religión desde un prisma completamente nuevo, adulto, mucho más interesante y coherente con el mundo real y con lo que es la vida. Después de leerlo, estaba absolutamente de acuerdo con todo lo que en él decía, y lamento de verdad que no haya más gente que lo lea: todas esas personas que de niñas han creído en Dios pero al llegar a la adolescencia abandonan su fe porque "ningún ser superior tiene que controlar mi vida" o "no creo que ningún Dios decida mi destino", deberían haber leído ese libro; al leerlo te das cuenta de que esas no son razones para dejar de creer porque, efectivamente, aunque Dios exista, ni controla tu vida ni dirige tu destino. Eso es algo que el libro decía muy claramente: Dios te puede señalar el camino correcto, pero tu vida sólo la controlas tú.
Desde luego, el padre de la niña de quien habla la noticia debería haber leído este libro. Recuerdo dos historietas a modo de ejemplo que ese libro contiene y que a mí me llegaron muy hondo, y que si ese tipo hubiera conocido probablemente no habría cometido la estupidez que cometió. Una de ellas dice así (cito de memoria, no tengo el libro a mano):
"Había un hombre que había dejado de creer en Dios porque no podía concebir la idea de que, si Dios existía, ocurriesen tantas cosas malas en el mundo. Yendo un día por la calle, encontró sentado en una esquina a un mendigo hambriento y vestido con andrajos que le suplicó una moneda para poder comer aquel día. El hombre pasó junto a él de largo, pensado: "¿Cómo puede creer la gente en Dios? Si Dios existiera, haría algo para aliviar a este hombre". Entonces, una voz que parecía venir de los cielos, le respondió: "Sí que hice algo. Te hice a ti. Ayúdale".
La segunda de las historias dice más o menos así:
"En un pueblo de las montañas vivía un cura sumamente piadoso, muy querido por sus feligreses. Este pueblo estaba cerca de un pantano cuya presa un día se rompió, y las aguas corrieron a anegar el pueblo. Un comité de vecinos fue corriendo a buscar al cura para avisarle de lo que estaba pasando y rogarle que se pusiera a salvo, pero el cura se negó a marcharse. "Dios me salvará", dijo. Los vecinos se marcharon y el agua comenzó a anegar el pueblo. El cura se subió al tejado de la Iglesia, puesto que el templo estaba ya inundado. Estando allí, llegaron algunos de sus conciudadanos en una lancha gritándole que saltara junto a ellos y huyera, pero el cura se negó a subir a la lancha, convenido en su fe de que Dios le salvaría. Cuando el agua rozaba ya las tejas de la iglesia, llegó hasta allí un helicóptero de los bomberos, lo cuales le lanzaron una escala de cuerda. Pero, de nuevo, el cura se negó a subir al helicóptero confiando en que Dios le salvaría. Como es de suponer, se ahogó y murió. Al subir al Cielo, se enfrentó con el Señor, indignado: "Confié en ti y no me salvaste", se quejó. "¿Cómo que no te ayudé?" preguntó Dios muy sorprendido, "Si te mandé un comité de vecinos para avisarte, luego envié a varios más en una lancha, ¡y hasta te conseguí un helicóptero!".
Pues eso mismo. El padre de la niña que murió por falta de asistencia médica dijo que no la llevó al médico porque "eso sería poner al doctor por delante de Dios". Pues no. Eso hubiera sido aceptar que el médico era el instrumento del que Dios se valía en la Tierra para curar a la niña, leches. Todos somos instrumentos de Dios, nos guste o no. Cada vez que ayudamos a alguien, cada vez que curamos, asistimos, consolamos, damos limosna, o de cualquier modo hacemos más agradable y feliz la vida de nuestros semejantes, estamos siendo instrumentos de Dios. Es estúpido e infantil creer en un Dios-mago, o en un Dios-arreglalotodo, que al estilo de los deux ex machina de la antiguedad, baje una silla cubierta de flores para alejarnos del peligro cada vez que nos metemos en problemas. Una fe así, además de ser absurda, no se sostiene por ninguna parte. Los milagros existen, pero son eso, milagros, señales y signos en un momento concreto, no el pan nuestro de cada día. No me extraña que haya tantos ateos y agnósticos si la gente cree que la forma en que la religión muestra el mundo es como el padre de esa niña muerta lo ve. Dios creó el mundo con unas reglas que funcionan, creó la naturaleza regida por unos principios y al hombre dotado de una inteligencia para que este pudiera descubrir los secretos de la naturaleza, y, así, aprender a curar a los enfermos. Cualquiera que no comprenda esta verdad, puede ser adulto de cuerpo, pero obviamente su mente sigue siendo la de un niño, el mismo niño hay que hay que enseñarle que "Dios creó el mundo en siete días y a Adán y Eva del barro" porque su limitado cerebro no puede entender verdades más complejas que esa conocida pero evidentemente simbólica alegoría.
Por cierto, ¿no os da la sensación de que el hombre del que habla la noticia debe pertenecer a alguna secta chunga? Porque, insisto; no me cabe en la cabeza que personas normales y cuerdas puedan actuar así en el siglo XXI (e incluso en los siglos anteriores, que los médicos y los galenos existen desde la antigüedad y nunca fueron mal vistos ni en lo más negro y supersticioso de la edad Media, donde los Papas (igual que otros miembros ricos de la curia y la nobleza) tenían sus propios médicos privados).
miércoles, 5 de agosto de 2009
¡Por Tutatis, estos japoneses están locos!
El caso es que leyendo el blog Un español en Japón, me he encontrado con algo increíble. Algo tan extraño, tan sorprendente y tan surrealista, que por fin ha sucedido: junto con el hiragana, el katakana y los kanjis, el sashimi vivo, los trajes que llevan las sweets & gothics lolitas y los cosplay de los adolescentes japoneses, el suicidio ritual, las máquinas expendedoras de braguitas usadas, las lolikon, la Pepsi con sabor a pepino y las novelas de Haruki Murakami, lo que he encontrado me ha despejado todas las pocas dudas que aún me quedaban.: señores ya es oficial. Japón está dominado por los Malkavian.
Lo que he encontrado ha sido ESTO.
¿Y qué es esto? Pues un parque temático de España. Sí señores. Como lo oyen. Igual que nosotros tenemos Terra Mítica, basado en las civilizacioneas antiguas, los japoneses tienen el Shima Spanish Village, un parque temático dedicado íntegramente a España. Os aconsejo que visitéis la versión en inglés de la web del parque, porque no tiene desperdicio. Las atracciones tienen nombres como "Santa María Splash" o "El tiovivo de Don Quixote" (sí, con "x", al parecer los japos no se han enterado de que "Quijote" va con "j", al menos en el español actual y no el del siglo XVI). Los restaurantes tienen nombres tan profundos como "Amigo" (creedme, los japos tienen una auténtica obsesión con la palabra amigo), "¡Salud!", "Torero", o "Gallo gallina" (?). Y lo de los monumentos ya es la risa: me imagino a los catalanes y a los madrileños arrancándose la piel a tiras de la desesperación al ver a la Cibeles, la Puerta del Sol, el Parque Gaudí y el Monumento a Colón conviviendo juntitos, tan felices, los unos al lado de los otros XDDD
Ahora bien, si lo piensas un poco, también es un poquito aterrador verte convertido en material de frikismo. ¿Os imagináis la imagen de España que deben tener los japoneses que acuden a ese parque? Supongo que por eso se decepcionan cuando llegan a España y ven que los hombres no van vestidos de toreros, ni las mujeres de sevillanas, y que la gente no va bailando flamenco guitarra en mano por las calles. Otra cosa que choca un poco es que al parecer para los extranjeros sólo existen Madrid, Cataluña y Andalucía. ¿Qué hay de Valencia y las Fallas, de Pamplona y los Sanfermines, de Galicia y el Camino de Santiago? ¿Qué hay de las demás Comunidades Autónomas y fiestas populares españolas? Al parecer para los extranjeros sólo existen los toros, el flamenco, Madrid y Barcelona. En fin...
Al margen de esto, lo cierto es que el parque temático resulta hasta simpático, por lo sorprendente y algo extravagante que es. Lo dicho, no tiene desperdicio. Vedlo por vosotros mismos, os reiréis un buen rato ;-)
PD: ¿No lo dije? ¿No lo dije? ¡Maaalkaaaviaaaans!
martes, 4 de agosto de 2009
¡Vacaciones! ^o^
Hoy salimos hacia Barbastro (Huesca) para pasar la primera quincena de Agosto con la familia de Tindomion. Allí, además de la riquísima comida de mi suegra, disfrutaremos de los paisajes de la comarca del Somontano y del Pirineo aragonés, del buen tiempo y de la piscina comunitaria de la finca de los padres de Tindomion (aunque no creo que me bañe mucho, porque las piscinas me dan bastante asco. Supongo que lo que amortizaré será el césped para tomar el sol mientras leo un libro. Prefiero bañarme en el mar, pero por causas laborales y familiares no he podido ir a la playa ni un sólo día de Julio. Y eso que vivo en Valencia. En fin...).
Tras acabar la primera quincena, regresaremos a Valencia unos días y el 19, si Dios quiere, nos vamos a pasar una semanita a Praga. Los que leéis este blog desde hace tiempo recordaréis esta entrada, en la que comentaba cuáles eran las ciudades que más me habían gustado y las ciudades que más deseaba visitar. Pues bien; Praga era una de ellas. De modo que estoy muy contenta de poder cumplir este pequeño sueño y poder visitar esta ciudad tan hermosa, de la que tanto (y tan bien) me han hablado.
Aunque seguiré actualizando el blog, ya que en casa de mis suegros tengo Internet, quería hacer este post de todas maneras, para anunciar mi marcha, compartir con vosotros mis planes de vacaciones, y sobre todo para desearos ¡FELIZ VERANO! ;-D