martes, 13 de septiembre de 2022

Crítica de "La Casa del Dragón": cuarto capítulo, primera temporada

Comenzamos con un cortejo en el que una veintena de nobles le exponen a Rhaenyra el motivo por el que debería casarse con ellos. En medio de la reunión, por unas burlas, un Blackwood desenvaina el acero y se carga a un Bracken sin declaración de duelo formal, en medio de la Corte y delante de la Princesa de Rocadragón. Lo normal sería que al chaval lo mandasen al Muro por asesinato y por esgrimir la espada en plena Corte, pero en fin, son Bracken y Blackwood, que se maten entre ellos es tan habitual que ya casi se ha convertido en deporte. Aparte de que esta serie ya hemos visto que los nobles se matan alegremente unos a otros sin guerras ni duelos formales de por medio y a todo el mundo le da lo mismo.


Bracken y Blackwood, matándose entre ellos desde la Edad de los Héroes


Vemos al rey Viserys ciñéndose su corona. Como dato friki, señalar que esa corona es inventada para la serie y no se corresponde con la que describió Martin, puesto que éste señala en sus descripciones de Viserys lleva la misma corona que Jaheaerys el Conciliador y ésta consistía en una sencilla diadema con gemas de colores incrustadas. A continuación viene una preciosa escena, calcada del libro, donde Daemon Targaryen, autoproclamado Rey de los Peldaños de Piedra, ofrece la corona a su hermano y éste lo abraza lleno de emoción, reconciliándose ambos ante toda la Corte. Lo único que no entiendo es por qué Daemon se ha cortado su bonita melena.


Después de la fiesta, Rhaenrya habla con la reina Alicent y con su tío Daemon, para quejarse nuevamente de que su padre "quiere venderla al Señor del castillo más grande". Igual no atendí bien en el capítulo anterior, pero me pareció escuchar que Viserys le decía a su hija que sólo quería que fuera feliz y que podía escoger como esposo a quien ella quisiera (a condición de que fuese de noble cuna, claro). ¿Por qué sigue entonces con esta cantinela? ¿Y por qué Daemon y ella se ponen a conversar de repente en alto valyrio y después pasan al ponienti como si tal cosa? Por lo que se ve, Rhaenyra está traumatizada con la muerte de su madre y no quiere casarse porque no quiere correr el riesgo de parir. Es comprensible, pero no aceptable en una mujer que quiere convertirse en reina; ¿quién la va a heredar, si se niega a tener hijos? ¿Va a nombrar heredero a su hermano Aegon? En tal caso, no tendríamos Danza, pero tampoco tendría mucho sentido que ella fuera reina, dado que su padre no la designó por ninguna de sus cualidades especiales como gobernante -que no las tiene- sino porque la única alternativa era Daemon. Como reina, ya sea regente o consorte, debería saber que su deber para con el reino es parir herederos legítimos aunque corra el riesgo de morir en el intento, igual que los hombres tienen el deber de ir a la guerra aunque corran el riesgo de morir en batalla.


El Consejo Real se reúne. Según ellos, Corlys Velaryon está planeando aliarse con las Ciudades Libres y quiere casar a su hija Laena con el Señor de Braavos... ¿exactamente para qué? ¿Para convertirse en pirata él también? ¿O para recaudar impuestos a los mercantes ponientis en nombre de la Triarquía, que es lo que realmente hacía el no-deformado-príncipe Craghan en el libro? Es absurdo, él es el Señor de Marcaderiva, sería totalmente absurdo que se hiciera vasallo de las Ciudades Libres. Esta escena es casi tan ridícula como el ver a la reina Alicent acunando y calmando ella misma a su lloriqueante hija Helaena, cuando debería tener ejércitos de nodrizas y amas de cría que lo hicieran por ella. La tercera escena un poco WTF del episodio la tenemos cuando Daemon y Rhaenyra acuden disfrazados al Lecho de Pulgas para asistir a una representación burlona donde unos comediantes especulan sobre quién se sentará en el Trono de Hierro, si Daemon, Aegon o Rhaenyra. No me parece a mí que estos temas le importasen demasiado al vulgo plebeyo ("El pueblo llano cuando reza pide lluvia, hijos sanos y un verano que no acabe jamás. No les importa que los grandes señores jueguen a su juego de tronos, mientras a ellos los dejen en paz"; ¿a alguien le suena esta frase?), y tampoco me parece que Daemon, que hace tres capítulo iba por ahí masacrando a la gente impunemente por el Lecho de Pulgas, deje pasar esta afrenta tan alegremente. Además, el rey Viserys y la princesa Rhaenyra en esta época eran apreciados por el pueblo. Aunque yo juraría que, con tanto fantoche, piromante, tenebrismo y maegi preguntándote si quieres que te predigan tu muerte, a mí me parece que Daemon, más que al Lecho de Pulgas, se ha llevado a su sobrina a Asshai de la Sombra.

La escena barriobajera busca claramente contrastar con los planos de Alicent, vestida de blanco inmaculado, que encerrada entre las paredes de la Fortaleza Roja ejerce de esposa, madre y señora de que cuando se la folla el marido hace como aconsejaba la reina Victoria, quedarse quieta y pensar en Inglaterra... y que... ¿¿duerme en una habitación decorada con escenas pornográficas?? ¿¿Pero qué co...?? O_o

La decoración de interiores de los aposentos reales de la Fortaleza Roja complace a Slaanesh


Pero bueno, si algo no nos va a faltar en este capítulo es porno, porque después de tanto tiempo sin TETAS, aquí las vamos a tener de manera abundante, por docenas, ¡por centenas! Porque Daemon se lleva a su tierna sobrinita al burdel más sórdido de toda la ciudad, y después de mostrarle todo tipo de orgías, tríos, gang bangs homosexuales y demás hierbas sin que la muchacha enarque ni una ceja, se enrolla con ella, luego la deja a dos velas, y entonces ella vuelve corriendo a la Fortaleza Roja ella sola y se folla a ser Criston Cole. Lo que cualquier adolescente empoderada y liberada sexualmente hace hoy en día, vamos. ¿Quién no se ha ido de fiesta en sus años mozos, ha bebido un poco de más y ha terminado en un burdel enrollándose con su tío en medio de una orgía bisexual?

Las travesuras adolescentes de Rhaneyra también complacen a Slaanesh


Vale. Muy bien. Rebobinemos. En los libros esto es canon, aunque hay divergencias entre los cronistas (el septón Eustace y un bufón llamado Champiñón) acerca de si Rhaenyra pierde la virginidad con su tío Daemon, o éste se limita a instruirla sexualmente manteniéndola virgen en el proceso porque ella ama a ser Criston y quiere entregarle su doncellez a él. Gracias a la serie, ahora sabemos cuál de las dos versiones es cierta (un aplauso para Champiñón, a quien cada vez tengo menos esperanza de ver en la serie)... el problema es que, en la serie, nos llega totalmente descontextualizada.
En Fuego y Sangre, Rhaenyra está locamente enamorada de Criston Cole, algo que la serie no ha hecho más que insinuar y con bastante poco éxito (lo siento, pero sigo pensando que la química entre ambos actores es nula). Cuando le confía sus penas de amor a su tío Daemon, éste le dice que la indiferencia de ser Criston se debe a que la ve como una niña, pero que él puede enseñarle trucos sexuales para que la vea como una mujer, aunque Rhaneyra decide permanecer virgen durante ese aprendizaje para poderle dar su virginidad a su amado ser Criston. Sin embargo, hay dos problemas: el primero, que nada de esto se ha dejado claro en la pantalla, con lo cual esta progresión de porno-sucesos, para quien no ha leído el libro, es bastante chocante. El segundo es que la versión de Champiñón en el libro establece que Rhaenyra nunca llegó a acostarse con ser Criston porque él la rechazó. Por lo que veo, la serie ha decidido no darle la razón al 100% a ninguno de los dos cronistas y mezclar las dos versiones.

Al día siguiente, Mysaria se encarga de hacerle llegar al rey Viserys el rumor de que Rhaenyra se ha acostado con Daemon. Aquí la serie me confunde, porque en el libro queda más o menos claro que, tanto en la versión "Daemon se folla a Rhaenrya" como en la versión "Daemon instruye sexualmente a Rhaenyra", en ambos casos el plan de Daemon es que el escándalo llegue a oídos del rey para que éste los case; de ese modo, Daemon sería rey consorte. Pero aquí dan a entender que Mysaria envía el mensaje por su cuenta, si que Daemon sea consciente de ello ni participe del plan. ¿Por qué lo hace, entonces? ¿Qué gana con ello? Por lo que Mysaria sabe, Viserys podría ejecutar o desterrar a Daemon -de hecho, finalmente hace lo segundo-. ¿Es por celos hacia Rhaneyra? No tiene sentido, Mysaria es demasiado pragmática y calculadora como para vengarse por celos. ¿Lo ha hecho entonces para dar a Daemon la oportunidad de reclamar la mano de su sobrina y con ella el trono? Pero en tal caso, tendría que haberlo planeado junto a Daemon, o al menos habérselo contado. No le veo ningún sentido a esto.


"Ya podéis mirar, ya, que no vais a ver nada. Mi contrato deja muy claro que yo no son Emilia Clarke y a mí no se me van a ver las tetas".


Pero bueno, aquí llega de nuevo Santa Alicent de los Siete para resolver la situación. Una vez más -y van...- la serie la muestra como una amiga leal, honesta, que confía en la palabra de Rhanerya y da la cara por ella mientras ésta se muestra mentirosa, arrogante y agresiva espetándole a su padre el rey que si fuera hombre se encamaría con quien quisiera y que seguro que esto es una excusa para nombrar a Aegon heredero. Comprensible que Viserys se cabree por fin con ella y le diga "pues ahora te vas a casar con Laenor Velaryon por mis cojones".

Para colmo, Rhaneyra tiene la mezquindad de maquinar para arrebatarle al padre de su amiga el cargo de Mano del Rey cuando el único crimen de lord Hightower ha sido decir la verdad. En el libro, Viserys es quien decide deponer a su Mano harto de que no pare de insistir una y otra vez en que nombre heredero a su nieto Aegon, y acto seguido, para reforzar la posición de Rhaenyra, la obliga a casarse con Laenor Velaryon bajo amenaza de retirarle la herencia al Trono, a pesar de que ella se niega porque Laenor es un homosexual reconocido. Pero por algún motivo la serie está empeñada en convertir al rey Viserys Targaryen en un pelele.



LO QUE ME HA GUSTADO

-La escena de la reconciliación entre Viserys y Daemon, de las más parecidas al libro que hemos visto hasta ahora.

-Como siempre, el vestuario es exquisito, mucho mejor que en Juego de Tronos. Cada capítulo mejora al anterior en este sentido.

-Los guiños al trasfondo de los libros, como la mortal rivalidad entre los Bracken y los Blackwood o la escena de la daga con la profecía de Hielo y Fuego (que es capital en la saga literaria y jamás apareció en la serie Juego de Tronos).


LO QUE NO ME TERMINA DE CONVENCER

-Rhaenyra me recuerda cada vez más a Saera Targaryen, la princesa descocada que acabó regentando un burdel de Lys. La serie se empeña en "empoderarla" haciéndola cada vez más antipática. No tiene decoro alguno (¿de verdad una jovencita de la realeza medieval se metería en un burdel orgiástico sin enarcar ni una ceja? ¿de verdad?), miente una y otra vez, es arrogante, prepotente, y se contradice una y otra vez: primero no quiere casarse porque tiene terror a quedar embarazada, pero luego se folla a ser Criston Cole sin temor alguno y está bien dispuesta a hacer lo mismo con su tío Daemon. ¿No se le ha ocurrido pensar que un bastardo te puede matar de parto igual que un hijo legítimo?
Encima, a pesar de que su padre le concede casarse por amor, le asegura una y otra vez que ella es un heredera... la niñata está tooodo el día dale que te dale con "es que me quieres sustituir", "es que si fuera un chico haría lo que quisiera", "es que me quieres vender al mejor postor"... dan ganas de pegarle un guantazo.
En el libro, Rhaenyra es una chica que, a pesar de su inteligencia, es inocente y romántica. En su juventud la manipulan una y otra vez, hasta que la madurez la hace espabilar y darse cuenta de que está rodeada de enemigos y va a tener que luchar si quiere mantener lo que es suyo, mientras que lady Alicent es una manipuladora que, al estilo de la madrastra malvada de Blancanieves, no tolera que su hijastra sea la más hermosa, ni la dama principal de la Corte, ni mucho menos se haga con el trono, y conspira desde el principio para que su hijo Aegon sea el heredero. Aquí han cambiado las tornas; Rhaenyra es la manipuladora mentirosa y Alicent es la santa patrona de la pureza, la inocencia y la honestidad, que jamás soñaría con arrebatarle su herencia a su queridísima amiga. Y encima, al haberla igualado en edad con Rhaenyra, parece muchísimo más madura, sensata y responsable en comparación. No me convence nada este cambio.

-Mysaria. De momento ni entiendo sus motivos ni entiendo sus acciones.


LO QUE NO ME HA GUSTADO.

-Ser Criston Cole. Fabien Frankel es guapo, no se puede negar, pero tiene menos expresividad que Kirsten Stewart. No transmite sentimientos, ni dualidad, ni amor, ni duda, ni firmeza, ni deseo... no transmite absolutamente nada. Tiene cara de indiferencia hasta cuando se folla a Rhaenyra, en plan "pues mira, estoy aquí desflorando a una princesa como quien hojea una revista haciendo tiempo mientras llega el tren".

-La escena de la obra teatral; me ha dado más vergüenza ajena que otra cosa.


Rhaenyra: en el fondo es una chica normal con las dudas naturales en una adolescente que todas hemos tenido a su edad

miércoles, 7 de septiembre de 2022

Crítica de "La Casa del Dargón": tercer capítulo, primera temporada

Tercer capítulo. Este lo podríamos llamar "el capítulo de las elipsis", porque has dos bastante gordas a las que no les encuentro mucha explicación; la primera, porque capa mucho el desarrollo de personajes que tan bien estaban llevando los dos capítulos anteriores, y la segunda, porque nos oculta una escena de batalla épica y no alcanzo a comprender por qué demonios esta serie tendría que ocultar una escena de batalla épica.

Vamos con ello.

"Querido diario: todos me odian, nadie me comprende, mi mejor amiga se ha convertido en mi madrastra y mi padre quiere a mi hermanito pequeño más que a mí"


Empezamos, igual que en el capítulo anterior, con el príncipe myriense. Se nota que pirata de verdad no es, porque el tío está QUEMANDO un barco que debe valer miles de dragones de oro en lugar de quedárselo para su flota, que es lo que hacían los piratas normales cuando capturaban uno. Se ve que a este hombre los barcos le sobran, o que tiene sirenas en nómina para que atraigan a los marineros a los Peldaños de Piedra sin necesidad de ir él a buscarlos. Lo de quemar barcos, además de hacer perder ingentes cantidades de dinero, tiene otro inconveniente como veremos a continuación, y es que el humo que genera el incendio hace que los vigías (¿esta peña tiene vigías?) no puedan ver a Caraxes acercándose hasta que lo tienen encima.

Otra cosa que me parece bastante sobrada es que al pobre Marinero Masacrable nº 1 le claven la mano a un madero de un palmo de grueso y la sangre salga por el otro lado. Ryan Condal es el Michael Bay del gore. Y lo de que el dragón aterrice sobre el pobre Marinero Masacrable nº 1 rematándolo en vez de salvándolo como él creía, es de un humor muy negro; tan negro podría hacer de elfo en "Los Anillos de Poder". Descansa en paz, Marinero Masacrable nº 1, brindamos por ti.


"¡Moriré, pero no sin haberme convertido en el extra más carismático de esta serie!"


Al ver semejante papeleta, nuestro amigo el mutante del Caos se arruga y huye a las cuevas como un borrego, a pesar de que Daemon no para de llamarlo al estilo de Robert de Niro en "El Cabo del Miedo": "¿Abogado? ¿Estás ahí? ¡Abogadooo! ¡Sal, ratita, quiero verte la colita!". Pero los piratas empiezan a lanzarle flechas a Caraxes, una le da a Daemon, y a pesar de que el tipo lleva armadura completa y una flecha disparada con un arco no debería haber podido penetrarla NI DE COÑA, el príncipe Targaryen se asusta y se va.


La siguiente escena llega tras una elipsis del copón, ya que en el capítulo anterior dejamos al príncipe Viserys anunciando su matrimonio con Alicent Hightower y ahora nos lo encontramos ya casado y con un crío de dos años. Me fastidia bastante esta elipsis porque nos perdemos totalmente la evolución de la relación entre Rhaneyra y Alicent en este lapso. Entiendo que no la podían contar entera, pero no sabemos qué hablaron tras el anuncio del matrimonio, ni si Alicent la llamó hija tras la boda, ni si la relación al principio pudo ser buena, ni nada. Al rey Viserys le dicen que todos los Velaryon, más Caraxes, más Daemon, no tienen cojones de acabar con los piratas (¡pero si Caraxes se cargó él solito a cientos en una sola noche!), pero el rey pasa que se asa porque está muy contento celebrando el Día del Nombre de su hijito Aegon.


"Papi, cuando sea mayor mataré a todos esos señores de allí"


Rhaenyra, mientras tanto, está leyendo bajo un árbol mientras un juglar que aunque se llame Samwell a mí me recuerda a Marillion porque el pobre se las ve, sin comerlo ni beberlo, en medio de la lucha de poder que se establece entre Alicent y Rhaenyra cuando Alicent va a buscar a la princesa -luciendo un bombo espectacular- y ordena al bardo que se marche, que Rhaenyra tiene que irse de caza al Bosque Real con la familia, mientras que Rhaenyra le ordena que se quede. Al final hace lo más lógico (la reina va jerárquicamente por delante de la princesa), pero si yo fuera el bardo Samwell, ese mismo día hacía las maletas y me piraba a Invernalia, porque seguro que hay alguna Sansa Stark de la época aburrida entre los arcianos que se muere por escuchar un poco de música y así de paso pone todas las millas posibles entre Rhaenyra y él.

De momento, Alicent parece la chica guay y Rhaenrya una resentida de cuidado, aunque lo cierto es que Rhaneyra parece mucho más sensata respecto al bienestar de Alicent que el propio rey (no me parece lo más adecuado llevar de cacería a una mujer a punto de dar a luz, y si necesita aire libre podría pasear por los jardines de la Fortaleza Roja o irse de picnic con sus doncellas. El rey Viserys parece haber olvidado que perdió a la reina Aemma en un mal parto). Cuando llegan al pabellón de caza del Bosque Real, está todo lleno de nobles y plebeyos muy contentos y sonrientes aplaudiendo a la caravana real, y yo ha sido verlos y pensar "huy, cuánto muerto va a haber aquí", porque tanta felicidad en esta serie es sospechosa. Uno de los nobles aclama al pequeño Aegon como futuro rey, lo cual Viserys debería tomarse como un insulto, cuando no un acto de traición, pero aquí todos están felices y no pasa nada.

 Aquí la pobre Rhanyra sufre lo que sólo se puede calificar como bullying; los nobles que no la ignoran le sueltan comentarios bordes. Todo el mundo habla del venado blanco, al que se ha visto por el bosque y que se supone que hay que cazar porque es un símbolo de realeza, lo cual sería un excelente auspicio en el Día del Nombre del príncipe Aegon. De verdad; ¿alguien recuerda que Rhaenyra sigue siendo la Princesa de Rocadragón y Heredera al Trono de Hierro? Parece que sólo ser Jason Lannister, que la invita a vino y acto seguido se le declara y la pide en matrimonio de sopetón, sin anestesia ni nada. Chico, cúrratelo un poco, invítala primero a cenar, regálale unas flores o algo... Para colmo, el rey Viserys le echa la bronca en público diciéndole que tiene que casarse, aunque Rhaenyra afirma que aún no desea desposarse. La princesa se cabrea, se larga al galope en su caballo, y ser Cristo Cole la sigue; a continuación tienen una pequeña charla paseando por el bosque, donde Rhaenyra se queja de que no tiene poder alguno a pesar de ser princesa y ser Criston le contesta que tuvo el poder suficiente para convertirlo a él en Guardia Real. Entiendo lo que quiere hacer la serie con esta escena, pero de momento la química entre estos dos personajes la veo entre escasa y nula; hay mil veces más tensión sexual entre ella y Daemon.

Mientras tanto, ser Jason Lannister charla con el rey Viserys y le dice que le complacería mucho casarse con Rhaenrya, que la princesa estará muy feliz siendo Señora de Roca Casterly tras perder su posición, ya que da por sentado que el principio Aegon será nombrado nuevo heredero al trono. Viserys se cabrea bastante, acusa a ser Jason de rebelión y le dice muy indignado que él nunca ha propuesto cambiar la sucesión, que no nombró heredera a Rhaenyra por capricho y que todos los nobles harán bien en recordarlo. Esta escena me parece bastante extraña y WTF por dos razones:

-Llevamos todo el capítulo viendo a los nobles agasajar al príncipe Aegon como futuro heredero e ignorando olímpicamente a Rhaenyra delante del rey Viserys sin que éste reaccione. ¿De verdad no se acaba de dar cuenta de nada hasta ahora?
-Si ser Jason Lannister cree que tiene posibilidades de casarse con Rhaenyra, ¿por qué es tan proclive a que Aegon sea nombrado heredero? Chaval, no sé si lo has pensado, pero si te casas con la princesa heredera, tú vas a ser el PUTO REY DE LOS SIETE REINOS. ¡Deberías estar perdiendo el culo por asegurarte de que ella se convierte en reina! ¿De verdad este tío es antepasado de Tyrion y de Cersei? Por los Siete Infiernos...

"Hola Rhaenyra, soy Jason Lannister, espero que te cases conmigo, por eso apoyo que pierdas tu derecho al trono en favor de tu hermano pequeño".
"Ahora decidlo en una sola palabra, ser Jason"
"HODOR"

Seguimos con la fiesta en el pabellón de caza (aquí mucho venado blanco, mucho venado blanco, pero están todos empinando el codo y cazar no caza ni el tato). Lord Hightower cabrea al rey Viserys sugiriéndole que prometa a Rhanerya con su hermano Aegon para terminar con las polémicas acerca de la sucesión. Es una decisión que a mí me parece bastante buena, y que de hecho no se dio en el libro por la única razón de que cuando tal cosa se planteó en serio Aegon ya era mayor y se llevaba a matar con Rhaenyra; habría sido factible si se hiciera ahora, cuando Aegon es apenas un bebé y Rhaneyra podría manejarlo a su antojo desde pequeño como Margaery Tyrell hace en Canción de Hielo y Fuego con Tommen Baratheon, pero por algún motivo eso cabrea mucho al rey y le suelta a lord Hightower que se calle, que está hasta los cojones de la política. No obstante, cuando más adelante lord Strong le sugiere que case a Rhaenyra con ser Laenor Velaryon, a Viserys le parece una idea excelente. Lástima que todos se hayan dado cuenta tarde de que el truco era sugerirle al rey a alguien que no fuera de tu familia.

Mientras tanto, Rhaenyra está en el bosque con ser Criston, ignorándolo mientras él le suplica que se vayan, que eso de estar solos en medio de un bosque lleno de fieras, por la noche, igual no es una buena idea. No sé vosotros, pero a mí me parece que Rhaenyra está insoportable en este capítulo; es la imagen perfecta de la rebeldía y la chulería adolescentes. Es como si la serie quisiera mostrarla lo más antipática posible para que le cojas cariño a la reina Alicent. Entonces, de repente aparece un jabalí, carga contra Rhaenyra (que si esto fuese la vida real se podría dar por muerta), y es salvada por ser Criston que lo atraviesa de un espadazo; luego va Rhaenyra y lo remata a cuchilladas. Cualquiera diría que es un buen momento para largarse y volver al pabellón de caza, pero al parecer Rhaenyra decide quedarse allí, porque no regresan al pabellón de caza en toda la noche. Mucho aprecio por la vida no parece tener esta chica.


Al día siguiente. y tras una escena bastante larga donde vemos morir a un pobre venado atravesado por varias lanzadas del rey Viserys al más puro estilo Toro de la Vega de Tordesillas (ya sabemos que el venado se vengará ciento y pico años después, jejeje), Rhaenyra ve al mítico venado blanco, que se presenta ante ella antes de desaparecer en el bosque. Tanto esta escena como su posterior regreso al pabellón, cubierta por la sangre del jabalí y con las hogueras llameantes al fondo (un símbolo nada sutil del lema de la Casa Targaryen, "Fuego y Sangre"), dan a entender que ella es la verdadera y legítima heredera al Trono, contraponiendo su imagen de aguerrida rebelde con la imagen sumisa, de esposa y madre, de la reina Alicent, lo cual contrasta mucho con las anteriores dudas del rey Viserys que frente a la hoguera nocturna. ¿Qué nos viene a decir este capítulo? ¿Que las profecías no son sino casualidades, porque se contradicen entre ellas y nada tiene sentido? Si es así, está muy a tono con la serie Juego de Tronos, en la que los mismos dioses que en realidad no existían te dotaban de poderes mágicos capaces de resucitar a los muertos y esas cosas.


De vuelta en el castillo, asistimos a una escena que a mí particularmente me molesta bastante porque la serie sigue empeñada en santificar a Alicent, mostrándola como una mujer noble, inteligente, leal, que respeta la condición de heredera de Rhaenyra, que jamás soñaría en conspirar contra ella, pero que está siendo sistemáticamente manipulada por su padre, lord Hightower, representante y portavoz del funesto heteropatriarcado que sólo piensa en destruir la sororidad feminista y en impedir a cualquier precio que una mujer (¡UNA MUJER!) se haga con el trono, porque va contra las leyes humanas y divinas. Mirad, la agenda política se la podrían meter por el culo; el personaje de Alicent en los libros es una mujer orgullosa, ambiciosa y arribista que sólo se diferencia de Cersei Lannister en que, en vez de reinar ella misma, desea hacerlo a través de sus hijos y es especialista en auto victimizarse para dar pena a los demás y manipularlos emocionalmente para que hagan lo que ella quiere. Su mayor deseo es ser la gallina mayor del corral, y no soporta que Rhaenyra le haga sombra. Viene a ser la versión ponienti de la madrastra de Blancanieves, y es así porque es humana, tiene defectos, y al igual que Cersei Lannister en el fondo se siente indefensa y débil por su femineidad y ha decidido atajar todas las posibles amenazas contra ella y contra su linaje mediante el ataque preventivo, ya sean reales o imaginarias. Convertirla en un ser de luz y quitarle la responsabilidad por sus acciones me parece infinitamente más sexista que dejarla ser como realmente es. ¿Os imagináis una Cersei que en el fondo fuera todo lealtad, honestidad y bondad, y que podría haber sido la mejor amiga de Sansa, Arya y lady Catelyn, pero que actuase con maldad sólo por haber sido manipulada por el patriarcal Tywin Lannister? Pues eso mismo es lo que no están vendiendo en esta serie.


"Hija mía, sé que eres un ejemplo de sororidad y rectitud, pero debes obedecer al patriarcado"
"¿El patriarcado?"
"Sí, el que tengo aquí colgado"

Rhaenyra, por su parte, llega a su extremo más abofeteable cuando discute con su padre acusándole de estar planeando suplantarla, actuando de un modo pasivo-agresivo que resulta bastante penoso, y cuando su padre le jura por el recuerdo de su madre que eso no es cierto, que nadie la va a suplantar, que la quiere a ella de heredera, que le interesa su opinión y que le da libertad para casarse por amor con quien ella quiera... la reacción de Rhaenyra es marcharse sin responderle una sola palabra. ¡A ver, tía sosa, dale un abrazo a tu padre, que acaba de darte absolutamente todo lo que tu querías! Por losSiete, por R'hllor y por los Otros; ¿por qué este capítulo está TAN empeñado en que amemos a Alicent y odiemos a Rhaenyra?


Finaliza el capítulo donde empezó, en los Peldaños de Piedra. Aquí los showrunners han llevado la inclusión forzada al absurdo y han metido banderizos de TODAS LAS RAZAS en la Casa Velaryon. ¿Os creías que sólo eran los nigga oficiales de Poniente? Pues no; aquí hay de todo: negros, chinos, árabes, pelirrojos; al parecer Marcaderiva es una mezcla entre United Colors of Benetton y la Sociedad de Naciones, todos reunidos parecen la portada de una revista de los Testigos de Jehová. Los Veraryon se quejan amargamente de que están perdiendo la guerra contra los piratas porque los dragones no pueden matar a los piratas debido a que se refugian en las cuevas (!!!). Vamos a ver, almas de cántaro, ¿sabéis que los dragones pueden DERRETIR la piedra? ¿Os suena un lugar llamado Harrenhal? Y, de todos modos, ¿qué os impide usar a los dragones para mantener a los piratas en las cuevas mientras la infantería desembarca, toma la isla, y espera a los piratas para acribillarlos en cuanto asomen la nariz afuera o directamente encienden hogueras de madera verde a la entrada de las cuevas para asfixiarlos dentro? Se supone que Aegon el Conquistador y sus hermanas conquistaron TODOS LOS SIETE REINOS porque tenían TRES DRAGONES, y ahora resulta que no hay manera de vencer a unos piratas. Lo siento, pero a mí el modo en que han montado la guerra de los Peldaños de Piedra me parece ridículo (la guerra fue contra la Triarquía y sus recaudadores de impuestos, no contra ningún pirata, razón por la cual se alargó tanto). Para colmo, cuando a Daemon le llega la noticia de que su hermano Viserys ha decidido enviar soldados y barcos en su ayuda, INTENTA MATAR AL MENSAJERO A GOLPES (por los clavos de Cristo, y eso que el mensaje ha sido de amistad y ayuda, no quiero ni pensar en lo que le habría hecho al pobre hombre si el mensaje hubiera sido "Me dicen que estás perdiendo. Y me alegro. Que te jodan. Firmado: Viserys").


"¿Deshonor? ¿Qué deshonor? En la cultura Valyria, una bandera blanca significa que vais a morir todos"


Tras esto, ocurre lo que a mí me parece una de las escenas más absurdas de lo que llevamos de serie (con permiso del Lannister Que No Quería Ser Rey y del Torneo de la Muerte): Daemon acude a la isla bajo una falsa bandera de paz, los piratas salen (¿nadie ha visto al ejército Velaryon que venía detrás? Al final va a ser verdad que estos mantas no tienen vigías...), Daemon se los carga, esquiva mágicamente varias andanadas de flechas que no le dan hasta el último momento, y entonces los Velaryon se ponen a matar piratas como locos y se los cargan a todos. Mi pregunta es: si podían hacer esto, ¿POR QUÉ DEMONIOS NO LO HABÍAN HECHO YA? Luego, vemos que Daemon se mete dentro de una cueva, y lo siguiente que vemos es que sale arrastrando el torso destrozado de Craghan Drahar. ¿¿Perdón?? ¿¿Y el enfrentamiento épico?? ¿¿De verdad han hecho una elipsis en lugar de mostrarnos cómo Daemon lo mata?? No será por no enseñar sangre, digo yo. No entiendo nada.


LO QUE ME HA GUSTADO:

-Los exteriores y el vestuario, como siempre.

-El simbolismo que presenta a Rhaenyra como la reina legítima.


LO QUE NO ME ACABA DE CONVENCER:

-Me parece bien que la serie por fin acerque a los personajes de Rhaenyra y ser Criston, pero Milly Alcock y Fabien Frankel tienen nula química en pantalla.

-La rebeldía adolescente de Rhaenyra. Cansa y se hace antipática. Esperemos que "sólo sea una fase", como dicen los piscólogos.

-El empeño por santificar a Alicent Hightower como víctima inocente del malvado patriarcado.


LO QUE NO ME HA GUSTADO:

-El sinsentido de los Peldaños de Piedra. Esta trama la han llevado fatal desde sus inicios.

-Craghan Drahar. No podían haberlo hecho menos carismático ni queriendo. No es peligroso, no tiene carisma, no conocemos sus motivaciones, no entendemos por qué sus hombres lo siguen, no tiene una línea de diálogo, todo lo que hace es absurdo y ni siquiera lo vemos morir. ¿Y qué puñetas le pasaba para estar tan deformado a pesar de ser, supuestamente, un príncipe? ¿Lepra? ¿Psoriagris? No se entiende entonces cómo tenía una legión de seguidores así; esas enfermedades son contagiosas y todo el mundo se aparta lo más posible de sus portadores.

-¿POR QUÉ NO SALE CÓMO DAEMON SE CARGA A CRAGHAN? YO QUERÍA VER A DAEMON CARGÁNDOSE A CRAGHAN. PARA UNA ESCENA LLENA DE SANGRE Y VIOLENCIA QUE REALMENTE QUERÍA VER EN ESTA SERIE Y VA Y NO LA ENSEÑAN.

martes, 30 de agosto de 2022

Crítica de "La Casa del Dragón": segundo capítulo, primera temporada

¡Bienvenidos, niños del verano! Ya tenemos aquí el segundo capítulo. La primera sorpresa es que TENEMOS UNA INTRO (que nunca entenderé por qué no sacaron ya al principio del capítulo anterior). La música es exactamente la misma que la de la intro de Juego de Tronos, pero la imagen, en lugar de localizaciones desplegándose como construcciones steampunk, son ríos de sangre corriendo por las calles. Sí señor, toda una declaración de intenciones: Khorne approves y los vampiros también. Habría hecho falta la intro al principio del primer capítulo, así todos hubiéramos estado mucho más advertidos de lo que íbamos a ver.

Para no perder la costumbre, la primera escena es un cadáver. Dado que el cadáver en cuestión está siendo devorado por los cangrejos, quienes hemos leído Fuego y Sangre ya sabemos que la escena está teniendo lugar en los Peldaños de Piedra y los cadáveres pertenecen a los piratas empalados por el príncipe almirante myriense Craghas Dahar, que efectivamente los dejaba a merced de los cangrejos hasta que se ahogaban al subir la marea. Claro, los lectores de los libros vemos esta escena y automáticamente la ponemos en contexto, pero imagino que para los no lectores semejante comienzo de capítulo habrá sido bastante WTF.


Si los nobles myrienses son así, ¿cómo serán los plebeyos?


Luego resulta que no, que aparece Black!Corlys en el Consejo Real y se queja de que un pirata está atacando barcos Ponienti en los Peladaños de Piedra y que uno de ellos era suyo. A ver, el conflicto real entre Craghas Dahar y los reinos de Poniente no es porque Craghas sea un pirata que empale vivos a los marineros; Craghas es un noble de Myr que hacía eso con los verdaderos piratas. Lo que pasó es que empezó a cobrar impuestos de navegación a todos los barcos que pasaban por la zona y con el tiempo los hizo tan abusivos que a los comerciantes de Poniente se les hincharon los cojones. Pero claro, en una serie cuya intro consiste en ríos de sangre corriendo por las calles me imagino que un cobrador de impuestos no era lo bastante gore. Rhaenyra dice que por qué no envían dragones a quemar a los piratas, lo cual francamente me parece una muy buena idea, pero el rey Viserys y su Consejo le responden que no, que no piensan declarar la guerra a las Ciudades Libres, y a Rhaenyra le dicen que las niñas estás más guapas calladitas y que le dejan escoger a su gusto a un nuevo Guardia Real para que no patalee. A ver, en esta serie se están haciendo la picha un lío; esta respuesta del rey tenía sentido en los libros, cuando era el príncipe almirante el que recaudaba impuestos de paso en nombre de Myr, Lys y Tyrosh (una alianza de tres Ciudades Libres conocida en aquellos tiempos como la Triarquía). Al cambiar las cosas y hacer que todavía estén por allí los piratas, la serie le da toda la razón a Corlys Velaryon y a Rhaneyra, puesto que matar a los piratas nunca sería una casus belli contra la Triarquía. Ya se va notando el rollito woke de "el negro y la chica son los únicos que tienen razón pero los malvados hombres blancos no quieren escucharlos porque son unos opresores racistas heteropatriarcales".

Llega el momento de la elección del Guardia Real, que es curiosa porque par a elegirlo han puesto en un tablero figurillas con las esfinges de los símbolos heráldicos de las Casas a las que pertenecen los candidatos. Me pregunto yo: ¿esas figurillas las tallan para la ocasión, o en la Fortaleza Roja tienen diez armarios llenos hasta los topes de las tropecientas mil figurillas heráldicas de todas y cada una de las Casas de la alta y la baja nobleza ponienti, por si acaso alguno de sus miembros llegase alguna vez a ser candidato? Es más, ¿para qué garbanzos hacen falta realmente esas figurillas?
Sea como sea, a Rahenyra le ofrecen varios caballeros candidatos, y ella acaba escogiendo al único que tiene experiencia en combate, y que por supuesto resulta ser (¡qué sorpresa! ¡no nos lo imaginábamos!) ser Criston Cole. El actor que lo interpreta es guapísimo y un acierto de casting, ojalá hubieran escogido a otro tan buemozo para hacer de Daemon. Rhaenyra empieza ya a hacerle ojitos, ignorando que acaba de meterse ella sola en un lío de proporciones épicas. En el libro, cuando ser Criston es escogido como nuevo miembro de la Guardia Real ya lleva un tiempo siendo el Escudo Juramentado de Rhaenyra, pero en esto la serie se aparta nuevamente del canon, ya que Rhaenyra no parece conocerlo de nada.

Mientras tanto, el rey Viserys le enseña a lady Alicent su maqueta gigante de Valyria, contando detalles ciertamente interesantes, como que los valyrios extraían de los volcanes el poder místico para practicar la magia de sangre. Cuando Viserys y Alicent están trasteando con un dragón, la figura les resbala de las manos, sea cae al suelo y se rompe, lo que NO ES UN VATICINIO FUNESTO EN ABSOLUTO, QUÉ VA. La escena los deja claro que Rhaneyra no sabe nada de las charlas de su padre con su amiga Alicent, porque ésta se las está ocultando. No es que sea sospechoso ni nada de eso.
Como si no tuviéramos bastantes vaticinios funestos, después de esta escena vemos a Rhaenyra y a Alicent rezando juntas en un sept (que no puede ser el Gran Sept de Baelor, dado que este rey todavía no ha nacido), recordando a sus respectivas madres frente al altar de Desconocido. En los libros se deja bastante claro que el Desconocido era el dios menos popular de todos y el que menos velas tenía en su altar, porque rezarle estaba considerado de mal agüero, pero en este sept su altar está lleno de velas (nueva prueba de que aquí adoras a Khorne) y las dos muchachas le rezan tan tranquilas.


"Vamos a invocar al Desconocido. ¿Qué podría salir mal?"


Después de esto, Black!Corlys se reúne con el rey Viserys y le dice que Daemon ha "reclamado" Rocadragón sin oposición (no, Daemon no ha reclamado nada, Daemon es un Targaryen y a no ser que tenga la prohibición expresa del rey puede ir a Rocadragón cuando le plazca porque es un feudo Targaryen), y que los piratas en los Peldaños de Piedra son una amenaza directa contra Poniente, que seguramente las Ciudades Libres querrán atacar Desembarco del Rey después de eso (!?). A continuación, le pide que se case con su hija Laena porque así las Casas Targaryen y Velaryon se unirán (!!!). Pero alma de cántaro, ¡si ya están unidas! ¡Si los Velaryon y los Targaryen llevan casándose entre ellos desde que llegaron a Poniente (obviando el pequeño detalle de que las dos familias son blancas, por eso hasta ahora, amable espectador, no había sospechado usted tan cosa)! ¡¡Si el propio Corlys está casado con Rhaenys Targaryen!!

Hasta ahora, el capítulo me está gustando, a pesar de las diferencias con el libro: buenas localizaciones, buenos diálogos, desarrollo de los personajes... pero de repente los guionistas deciden que sí, que vale, que muy bonico todo, pero que no es posible rodar un capítulo sin escenas desagradables de gore, muerte o sangre porque en tal caso los despide la productora. Así que nos deleitan con una herida purulenta y gangrenada del dedo de Viserys (¿se va a convertir en una costumbre recurrente lo de mostrarnos a este hombre con llagas purulentas, o ke hase?), y aunque George R.R. Martin nos cuenta que en estos casos los maestres consideran que la estrategia más efectiva es cortar el dedo y limpiar la herida con vino hirviendo, aquí nos muestran una técnica médica todavía más puntera que consiste en meter el dedo en una olla llena de gusanos vivos para que se coman la carne palpitante del paciente. Por cierto, el rey Viserys mete la mano entre los gusanos y al parecer ni se inmuta, como si le estuviesen haciendo la manicura. ¡Confirmado, en Poniente no sólo adoran ya a Khorne, también han aparecido cultistas de Nurgle! Me pregunto cuánto tardarán en aparecer los paladines de Slaanesh y de Tzeencht; en cuanto lo hagan, ya podremos consagrar Poniente al Caos Absoluto.


El Abuelo Nurgle, muy feliz con los métodos de los Maestres de la Ciudadela


En medio de la gusi-fiesta, Viserys le pregunta a Otto Hightower que qué le parece eso de casarse con Laena Velaryon. La Mano le responde que Laena es un poco cría, que igual en vez de un anillo de desposada tendría que ponerle un chupete. Y se entiende, hombre; luego te enseñan a la cría y el pelucón que lleva abulta más que ella. Como mucho tendrá doce años.

Mientras la pobre Laena intenta convencer al rey de que se case con ella aunque eso lo convierta en Pedobear, Rahenys tiene la siguiente conversación con Rahenyra:

"Nena, no te quiero asustar, pero acabo de leer Fuego y Sangre y en el libro dice que si tu padre se casa tendrá un heredero varón, los nobles querrán coronarlo a su muerte en vez de a ti, y te echarán a patadas del trono".

"No pasa nada, tía, en cuanto sea reina crearé un nuevo orden".

"Tampoco te quiero asustar, pero también he visto la serie completa de Juego de Tronos y no quieras que te cuente cómo terminó la última princesa Targaryen que dijo eso".

Evidentemente, Rhaneyra no hace ningún caso a Rhaenys; si se lo hiciera, ya no tendríamos serie (sería como si Eddard Stark se negara a ser la Mano del Rey al principio de Juego de Tronos). Pero no deja de llamarme la atención que nuevamente regrese el discurso woke de "los hombres no te dejarán reinar porque eres mujer", cuando ha sido precisamente un hombre -Viserys- quien la ha nombrado heredera al trono, y será precisamente una mujer -no diremos quién para no hacer spolier a los no lectores- quien montará una conspiración para impedírselo.


"Soy la única que ha leído Fuego y Sangre, bitches".


Tras esta conversación, volvemos con el rey Viserys, que recibe la noticia del Consejo Real de que Daemon, que sigue considerándose heredero del Trono, se va a casar con Mysaria, la prostituta. Aquí la serie realmente está dejando a Daemon Targaryen mucho peor de lo que es en los libros: aunque le fastidió que no lo nombrasen heredero, nunca se rebeló contra el nombramiento de Rhaenyra, y aunque es cierto que dejó embarazada a Mysaria y quiso regalarle a su bastardo un huevo de dragón, nunca tuvo intención de casarse con ella (de hecho, si se hubiera casado con ella habría perdido toda opción de subir al trono; recordemos que el futuro príncipe Duncan Targaryen, el que se enamoró de la plebeya Jenny de Piedrasviejas, tuvo que renunciar a su futuro trono para poder casarse con ella). ¿Y eso de que tiene un ejército de capas doradas? ¿WTF? Los capas doradas no son el ejército personal de Daemon, son la guardia de Desembarco del Rey, y no se mueven de allí. En la serie mencionan que el huevo de dragón que tiene Daemon en su poder pertenece a una nidada del dragón Sueñafuego como si fuera algo muy importante, pero lo cierto es que en el libro la procedencia del huevo es irrelevante; ni siquiera se hace mención a ella.

Tras esto viene una escena en Rocadragón que, aunque difiere totalmente del libro (en Fuego y Sangre, Viserys se limita a ordenar a Daemon que devuelva el huevo y regrese con su legítima esposa so pena de ser acusado de traición y éste obedece, aunque de mala gana), me parece muy interesante, porque además de darle protagonismo a Rhaenys (que levante la mano quien no la haya confundido con Daenerys cuando llega a Rocadragón montada en Syrax), pone de relieve algo que está mucho más claro en los libros: que Daemon quiere a Rhaneys y jamás le haría daño. Aunque, claro, nuevamente aquí la serie patina al haberse empeñado en poner a Daemon reclamando la herencia del Trono, porque en los libros él nunca discute el nombramiento de su sobrina precisamente por el afecto que le tiene. Lo único que lamento es que esta escena haya dejado a ser Otto y al rey Viserys como unos estúpidos, puesto que sabiendo que Caraxes está en Rocadragón van allí a pelo, y a la única a la que se le ocurre llevar otro dragón como contraataque es a Rhaenyra. De verdad, no hace falta dejar a los hombres por idiotas para que una mujer sobresalga; podemos sobresalir por nosotras mismas, gracias.


"Pa' huevos de dragón, los míos"


Una conversación entre Mysaria y Daemon revela que Mysaria no sólo no está embarazada (gran cambio respecto al libro) sino que nunca lo estará porque se ha asegurado de no quedarse nunca embarazada. Mi pregunta es: ¿cómo? ¿Existen las histerectomías en Poniente, o las ligaduras de trompas? Qué lástima que la pobre Aemma Arryn, a pesar de ser reina, no tuviera el mismo ginecólogo de Mysaria.

Finalmente, para sorpresa de nadie, después de todo un capítulo especulando con Laena Velaryon, el rey Viserys decide que se va a casar con Alicent Hightower para indignación de Rhaenyra, a la que no le mola mucha la idea de que su amiga del alma se vaya a convertir en su madrastra.


Rhanerya al enterarse de que su BFF va a convertirse en su madrastra


Otro que también se indigna mucho es Blak!Corlys, que nos regala una escena involuntariamente cómica con levantándose airado y diciendo: "¡Yo soy de pura sangre valyria!". Claro, hombre, y Sansa Stark tenía pura sangre de las Islas del Verano. Por supuesto, todos en el Consejo Real pasan de él y lo miran mal porque el Consejo Real está formado por hombres cishetero supremacistas blancos que son de la NRA y votan al Partido Republicano. De verdad, una cosa es reflejar las desavenencias entre la Casa Targaryen y la Casa Velaryon a raíz del matrimonio del rey Viserys, que las hubo, y otra muy diferente que la serie se empeñe en mostrar una y otra vez a lord Colrys como un pobre incomprendido que a pesar de ser el noble más sabio y sensato de Poniente es ignorado por todo el mundo por ser negro. Vamos, que de no ser por la gran flota que posee, el Consejo Real ya lo habría mandado a Astapor cargadito de cadenas. Para colmo, hablando con Daemon Targaryen al final del capítulo da a entender que ha llegado a ser Señor de Marcaderiva por méritos propios, que se lo ha trabajado muy duro, que "levantó su Casa con el sudor de su propia frente"... Y un huevo de pato; Colrys Velaryon es Señor de Marcaderiva y Consejero Naval porque su padre lo fue antes que él, y antes su abuelo, y así hasta que nos remontamos a la Conquista de Aegon, cuando éste nombró a su tío Daemon Velaryon primer Consejero Naval (sí, según esta serie, Aegon y sus hermanas tendrían que haber sido mulatos; de hecho TODOS los Targaryen deberían haber sido mulatos porque los Velaryon y los Targaryen llevan casándose entre ellos desde que llegaron a Poniente. Es más, lady Alyssa Velaryon, tía carnal de Corlys, fue la madre del rey Jaehaerys Targaryen, ese mismo que aparece todo tan blanco en el prólogo del primer capítulo, y que, según la lógica de la serie, debería haber sido mulato).
Al final, él y Daemon pactan las bases de lo que será la guerra de los Peldaños de Piedra, de la que supongo sabremos más en el siguiente capítulo.


LO QUE ME HA GUSTADO:

-Toda la escena de Rocadragón: Rhaenrya, la entrada de Syrax, las localizaciones, la música, los diálogos.

-Cómo la serie se esfuerza en desarrollar la relación entre Alicent y Viserys (una mejora respecto al libro, hay que admitirlo).

-Que en este capítulos (casi) se hayan olvidado del gore gratuito para ir a lo que importa, que es la historia y el desarrollo de los personajes.


LO QUE NO ME ACABA DE CONVENCER:

-Daemon Targaryen. No me gusta cómo lo están reflejando en la serie; parece un niñato caprichoso y mimado que actúa sin pensar en las consecuencias e intenta desesperadamente llamar la atención de su hermanito mayor a base de berrinches. Parece más adolescente que Rhaenyra.


LO QUE NO ME HA GUSTADO:

-La escena de los gusanos. No era necesaria. No lo era. En serio.

-El recurrente subtexto woke.

-Que hayan convertido a Craghas Drahar en un engendro del Caos que no sabe ni dónde tiene el dedo gordo del pie (la Triarquía lo mandó a matar piratas y cobrarle impuestos a los marineros, y él entendió que tenía que cobrar impuestos a los piratas y matar a los marineros. Ni te cuento la que se montó cuando el día de su boda le dijeron que sacrificase a una cabra y desflorase a su mujer).


Lord Corlys cada vez que alguien del Consejo Real ignora sus peticiones

lunes, 22 de agosto de 2022

Crítica de "La Casa del Dragón": primer capítulo, primera temporada (I´m back, bitches!!)

¡Buenos días a todo el mundo! Sí, he vuelto. Hace ya días que tengo el blog bastante parado, no por falta de ideas o de ganas, sino por falta de tiempo. No sabía si resucitarlo o no aprovechando el estreno de La Casa del Dragón, pero mi amigo Ricardo "Vicius", a quien aprovecho para saludar desde aquí, me ha llamado como el heraldo a la liza para recordarme mis obligaciones. Gracias, Vicius, por hacer posible el visionado de esta serie y mi regreso a las reseñas ;-)


"Mira, tía, este libro se llama "Fuego y Sangre", y dice que vamos a morir todos". "Qué fuerte, ¿no, tía?". "Ya, tía".


Y tras este breve preámbulo, regresamos a Poniente. La serie empieza con el Gran Consejo del año 101 (¿por qué lo celebrarán de noche en vez de aprovechar la luz diurna? ¿hay vampiros entre los asistentes, o algo?), en el que Viserys Targaryen es elegido heredero al Trono de Hierro por encima de su hermana Rhaenys. Esto no es del todo exacto de acuerdo con los libros, ya que Rhaenys ya fue descartada en su día por el rey Jaehaerys en favor de su hijo Baelon, que murió posteriormente de una peritonitis. El Gran Consejo de Harrenhal entre quienes debería estar decidiendo es entre Viserys Targaryen (hermano menor de Baelon) o Laenor Velaryon (hijo de Rhaenys). Curiosamente, en la serie han decidido caracterizar a Rhaenys con el característico cabello blanco de los Targaryen, cuando por los libros sabemos que tenía el pelo negro porque su madre era una Baratheon (y ya sabemos lo que pasa con los genes Baratheon). Supongo que han decidido mantenerla toda blanca para compensar la dosis de negro que no debería tener su esposo (del actor que han elegido para interpretar a la Serpiente Marina ya hablaremos más adelante). Curioso también que parezca de la misma edad que ser Corlys cuando en realidad se llevaban más de veinte años. Se supone, además, que Rhaenys era una mujer aguerrida, una especie de Brienne de Tarth en versión guapa, que sabia luchar y poseía su propia armadura. Aquí la están poniendo demasiado vieja y demasiado femenina. No sé qué pretenderán hacer con este personaje en la serie.

Después de eso, pasan unos añitos. Aemma Targaryen, que tan embarazada y lozana lucía en Harrenhal, ha tenido una niña -la narradora de la historia- que vuela feliz por los aires por Desembarco del Rey, sin quemar a la gente ni nada. Luego aterriza en Fosodragón y vemos que los Targaryen tienen en nómina a maestros jedi que utilizan la Fuerza para domar a los dragones. La vida en Desembarco del Rey es feliz, la princesa Rhaenyra es best friend forever con la hija de la Mano, Alicent Hightower (risas maleficas), y la reina Aemma está embarazada otra vez (risas maléficas again).


"Soy uno con los dragones, los dragones están conmigo"


A continuación, la serie nos regala la primera de las muchas escenas de sangre/gore/violencia gratuita que van a salpicar (nunca mejor dicho) este capítulo, con los maestres estudiando una herida viscosa y purulenta que tiene el rey Viserys en la espalda, y hablando de que quizás deberían cauterizarla. Por el canon de los libros sabemos que el rey no se va a morir de eso, y además la llaga no vuelve a mencionarse ni sabemos nada más de ella en todo el capítulo, así que, ¿para qué esta escena? No la entiendo.

Y llega el que la serie ha decidido presentar como "el dragón loco oficial de esta generación": Daemon Targaryen. En los libros este personaje es descrito como "atractivo", pero en la serie es más feo que una nevera por detrás. Es canon que Daemon creó a los famosos "capas doradas" y que bajo su mando se redujo drásticamente el crimen en la ciudad, pero me parece que la clave del asunto estaba en su mano dura con los criminales, no en que le diera por lanzar a los capas doradas por las calles del Lecho de Pulgas para que mataran a palos a la mitad de sus habitantes delante de sus familias. Más que la guardia de la ciudad, los capas doradas parecen una mezcla entre los Devoradores de Mundos y los Amos de la Noche; sólo les falta pintar con sangre la runa de Khorne en el Gran Sept de Baelor. Nueva muestra de violencia y sangre absolutamente innecesaria, igual que la herida purulenta de Viserys. Es como si los nuevos showrunners tuvieran que demostrar algo: "¡Eh, muchachos, nuestra serie también va a contener violencia cruel y gratuita como Juego de Tronos! ¡Nosotros también podemos!". Impagable la escena de "tú, sí, tú, eres un violador, no sé cómo ni de qué manera, pero seguro que eres un violador, así que ven para acá que a partir de ahora tendrás voz de soprano!". No es por nada, pero tenía yo entendido que los capas doradas tenían la función de APRESAR a los malhechores, que éstos tenían que ser juzgados y sentenciados, y que quien ejecutaba los castigos era el Justicia del Rey. Aquí se ve que no, los capas doradas son como Robocop: policía, juez y verdugo. ¿Juicio? ¿Qué juicio? A tomar por culo todo. Y tú cuidado con lo que haces en esa esquina, que tienes cara de ladrón y lo mismo nos da por cortarte la mano como tengamos el día tonto. ¿Y qué dicen el Rey y su Consejo? "Daemon, mutilar a media ciudad sin juicio previo está un poco regulín, ¿eh? Que no se repita. Venga, toma, un caramelo".


Daemon Targaryen y sus capas doradas, enseñando a los rufianes del Lecho de Pulgas que "dura lex, sed lex"


Luego, como después de la sangre han de venir las TETAS, tenemos las de una prostituta con la que Daemon nos regala la primera escena de sexo explícito y gratuito de la serie (algo me dice que no será la última). ¿La prostituta es Mysaria? No debería, porque Mysaria tenía el cabello platino y era muy pálida, motivo por el cual la apodaron el Gusano Blanco, pero teniendo en cuenta lo que han hecho con el personaje de Corlys Velaryon, no me extrañaría nada que a Mysaria también la hicieran pasar por el aro de la diversidad racial.

A continuación, viene el torneo (completa invención de la serie, inexistente en los libros), que el rey Viserys ha organizado preventivamente POR SI la reina Aemma tiene un varón. Teniendo en cuenta la tasa de mortalidad materno-infantil que habría en esta época, esto resulta bastante aventurado, por no decir imbécil. Aun así el torneo me estaba encantando, con esa escenografía y ese vestuario tan precioso, esas justas tan bien rodadas... hasta que por algún motivo los guionistas deciden que aún no hemos tenido bastante sangre con las mutilaciones masivas de Daemon en el Lecho de Pulgas y empiezan a salpicar la escena de muertes tan horrorosas como absurdas (definitivamente, en Desembarco del Rey han dejado de adorar a los Siete para adorar a Khorne).
A ver, gente, los torneos medievales eran espectáculos deportivos, no batallas campales. A lo mejor algún caballero con mala suerte se mataba de un mal golpe al caerse del caballo, pero lo que no había eran combates a muerte donde los contendientes le partían la cabeza a hachazos a sus oponentes como quien abre un melón. Y menos si asistían niños. En Juego de Tronos, que no es ni mucho menos tímida para mostrar escenas gore, se monta una trifulca del carajo porque ser Gregor Clegane se vuelve loco durante el Torneo de la Mano e intenta matar al Caballero de las Flores. ¡Y aquí los caballeros empiezan a matarse entre ellos como si esto fuera un juicio por combate o un duelo a muerte, y nadie levanta ni una ceja! ¿Quién le encuentra el puto sentido? Porque yo, no. Hay incluso un momento en que parece que ser Criston Cole se va a cargar a Daemon Targaryen si éste no se rinde. La verdad es que si a ser Criston Cole se le hubiera llegado a ocurrir cargarse a Daemon, habría acabado con la cabeza en el tajo del verdugo por asesinato de un príncipe real, así que menos lobos, Caperuza.

Un caballero de Poniente regresando de la boda dothraki... quiero decir, del torneo


Después de esto, como aún no habíamos tenido bastantes litros de sangre salpicando la pantalla en este capítulo, nos regalan una cesárea en vivo. Que, sinceramente, yo me he saltado y no he querido ver, porque a estas alturas ya se me están revolviendo en el estómago la comida de este mediodía, y pasamos directamente al ensangrentado bebé, cubierto de un montón de sangre, mientras detrás de él salpica un surtidor de sangre. A mí me están dando náuseas, pero imagino que si esta serie la ve un vampiro entrará en Frenesí de Hambre. Por un momento me estoy temiendo que tengamos que visionar también la muerte de Baelon en vivo, en directo y a todo color, pero afortunadamente al bebé se lo cargan por medio de una elipsis.

A partir de aquí se acaban las sobradas y el capítulo se vuelve bastante fiel al libro en su tercio final. Daemon se jacta de que con la muerte de baby Baelon, el "heredero por un día", vuelve a ser el heredero del Trono de Hierro (creía yo que los burdeles tenían habitaciones donde los señores hacían sus cosas con las prostitutas en privado, en vez de follar en público en plan orgifiesta, pero wathever), Viserys entra en cólera al enterarse, lo manda de regreso al Valle y decide nombrar heredera y Princesa de Rocadragón a Rhaenyra, y ésta es aclamada como tal delante de toda la Corte. En cuanto a Daemon, lo vemos montarse encima de Caraxes y largarse todo cabreado en compañía de la prostituta que apareció al principio del capítulo, lo cual nos confirma que sí, que es Mysaria, a pesar de que su nombre no haya sido mencionado en todo el capítulo.

"Hola, Me llamo Aemma Targaryen, pero podéis llamarme First Casualty"


Un detalle adicional (me gustaría saber si ha sido cosa de George R.R. Martin, que figura en los créditos como showrunner aunque el guión de este capítulo lo firme Ryan Condal) es que en este capítulo se explica, por boca de Viserys Targaryen, algo que aún no han revelado los libros: qué es la Canción de Hielo y Fuego. Al parecer es una profecía que hizo el rey Aegon Targaryen, según la cual llegaría la Larga Noche y en el Trono de Hierro debería haber un Targaryen -entendemos que el Príncipe que Fue Prometido- para enfrentarse a él, pues será el único que conseguirá derrotar a los Otros. Si esto es verdad (es decir, es o va a ser canon de la saga literaria y ha sido incluido por iniciativa del autor) se trata de la mayor patada en la cara que podría haberse llevado la serie Juego de Tronos y su controvertido final, porque en ella no sólo no se hizo nunca mención a ésta profecía, sino que, además, NO SE CUMPLIÓ (en el trono de Poniente no había ningún Targaryen cuando llegó la batalla final contra los Otros porque la reina en esos momentos era Cersei, ni siquiera había llegado la Larga Noche, y además la intervención de Daenerys no sirvió absolutamente para nada porque ni ella ni el fuego de Drogon sirven para terminar con los Otros -lo hace Arya Stark al matar al Rey de la Noche, personaje que no existe en las novelas-). ¿Significa esto que estamos ante un mensaje velado de George R.R. Martin avisándonos de que ignoremos el final de Juego de Tronos?

La cara de Daenerys al enterarse de que tendría que haber sido la heroína salvadora del mundo al final de Juego de Tronos



LO QUE ME HA GUSTADO:

-"El rey Jaehaerys ha reinado durante 60 años de paz y prosperidad": muy bien por hacer esta puntualización, a ver si le cierra la boca de una vez a todos los que defendieron el absurdo final de Juego de Tronos bajo la falsa premisa de "es que todos los Targaryen estaban locos". A lo cual, por cierto, colabora el primer plano (impresionante) tras los títulos de crédito: un dragón volando sobre Desembarco del Rey y las cabezas de sus ciudadanos, inofensivo y feliz, en un plano que recuerda descaradamente a "The Bells" y viene a ser una patada en la cara a Weiss & Benioff (que ya no están en esta serie) por la contraposición que supone: no, los Targaryen no están todos locos. Sí, los Targaryen pueden volar con sus dragones sobre Desembarco del Rey sin que se les crucen los cables for no reason y la reduzcan a cenizas. Deal with it.

-El vestuario. Me ha encantado. Todos los trajes que aparecen en el torneo, así como el traje que lleva Rhaenyra durante su proclamación, son espectaculares.

-Me ha gustado también el detalle de convertir a Rhaenyra y a Alicent en amigas del alma, supongo que para resaltar el dramatismo de lo que vendrá después y el shock que supondrá para Rhaenyra.

-Los dragones, así como el hecho de que sean de distintos colores. Drogon, Vyserion y Rhaegal eran demasiado parecidos en Juego de Tronos, y se agradece que en La Casa del Dragón hayan mejorado los diseños y Syrax y Caraxes sean tan diferentes entre sí.



LO QUE NO ME TERMINA DE CONVENCER:

-Se supone que los Targaryen tienen "una belleza inhumana", y aunque es cierto que George R.R. Martin describe Targaryen poco agraciados, suele ser por exceso de peso, cicatrices de combate, edad avanzada u otros factores no genéticos. Aquí, en cambio, los Targaryen son personas bastante normalitas físicamente pero con peluca blanca. Milly Alcok, la actriz que interpreta a Rhaenyra, no tiene ni por asomo la belleza de Emilia Clarke. ¿Al final va a ser que la única guapa de toda la Casa Targaryen era Daenerys de la Tormenta?



LO QUE NO ME HA GUSTADO:

-El opening. Echo de menos unos créditos iniciales como Dios manda y una buena banda sonora. De hecho, la música es EXACTAMENTE LA MISMA que en Juego de Tronos. ¿De verdad costaba tanto componer una tema principal para La Casa del Dragón?

-Corlys Velaryon. A ver, no, lo siento. No tiene puto sentido un Velaryon negro. Los Velaryon son una familia de sangre valyria, lo cual significa tres cosas; piel blanca, pelo rubio platino o plateado, y ojos azules o violetas. En el mundo de Canción de Hielo y Fuego, a cualquier persona que tenga estas características físicas se le atribuye inmediatamente que tiene sangre valyria. Corlys Velaryon es valyrio, no un isleño del Verano, y tampoco consta en ninguna parte que su madre fuera una isleña (lo que tampoco colaría ni aunque lo hicieran canon de la serie, porque en tal caso Corlys debería ser mulato como lo son sus hijos, no negro carbón). Eso sí, con rastas blancas, que parece que eso lo arregla todo. El único modo de que una persona negra tenga rastas blanca es que sea tan anciana que el cabello le haya encanecido, lo cual no es el caso de Corlys (y aunque lo fuera, igual me da). Inclusión forzada no, FORZADÍSIMA.

-Demasiada sangre. Litros, litros y litros de sangre, gore, cabezas cortadas, miembros amputados, cabezas reventadas a hachazos, una cesárea en vivo... y todo esto sólo en el primer capítulo. Espero que esto no sea una declaración de intenciones, porque a mí el gore no me gusta y bastante mal lo voy a pasar ya con las escenas sangrientas canon, que no van a ser pocas, para que encima metan más casquería adicional. De verdad, ya sabemos que esto no es Disney, ya sabemos que en los libros de Gegorge R.R. Martin hay sangre y muerte. Pero la guerra civil que fue la Danza de Dragones ya va a tener bastante sangre, muerte y crueldad por sí sola. No hace falta añadirle hemoglobina extra.


Y esto es todo por el primer capítulo. De momento, sentimientos encontrados: mal por el casting, por la banda sonora y por el exceso de violencia, bien por todo lo demás. Veremos si puedo con ella hasta el final, porque como la pantalla siga chorreando tanta sangre en cada capítulo, tendré que ver la serie acompañada de un paraguas y un Primperán.





miércoles, 23 de octubre de 2019

Reseña de "Estudio en Negro" de José Carlos Somoza



Inglaterra, siglo XIX. La enfermera Anne McCarey, agobiada por la vida en Londres y huyendo de una relación sentimental tormentosa, acepta el encargo de cuidar a un paciente en una exclusiva clínica para enfermos mentales en Southsea, en la ciudad costera de Portsmouth. Para alguien con su experiencia, el trabajo no puede ser más fácil.
Pero lo que encuentra no es lo que esperaba: el paciente, cuya identidad se oculta bajo el nombre de “señor X”, es capaz de descubrir los secretos más recónditos de las personas que le rodean sin necesidad de salir de su habitación, que siempre está a oscuras.
A este dúo se añade el joven doctor Arthur Conan Doyle, que acude a la clínica para atender al señor X y que por aquellos tiempos se hallaba en Southsea ejerciendo su profesión y perfilando el personaje de su próxima novela, el detective de ficción más famoso de todos los tiempos. Solo Anne y el doctor Doyle estarán preparados para descifrar los acertijos del enigmático señor X, que parecen ser la clave para descubrir el origen de los asesinatos que empiezan a sacudir la ciudad de Portsmouth, con sus delirantes teatros, su inframundo de escenarios clandestinos y espectáculos criminales.


Retomo las reseñas del blog, que últimamente tenía algo abandonadas, para hablaros del nuevo trabajo de José Carlos Somoza, que como bien sabe cualquiera que conozca mis gustos literarios es mi autor vivo favorito en lengua castellana junto a Isabel Allende.

De Somoza me gusta, entre otras cosas, que tenga la valentía de escribir novela negra con toque de fantasía y terror en un panorama literario en el que la literatura adulta es mayoritariamente realista (parece que dé vergüenza decir que lees a Sanderson, a Martin o a Abercrombie si tienes más de 30 años). Me encanta, además, que el leit-motiv que guía los misterios de sus novelas siempre esté relacionado con el arte de un modo u otro, ya sea la poesía, el teatro, la pintura, la música... o incluso los relatos de Lovecraft (hablando de Lovecraft, me parece que este autor ha influido muchísimo en Somoza, ya que la mayoría de sus novelas tienen un toque lovecraftiano, y no, no hablo sólo de La Llave del Abismo, que ya lleva esa influencia hasta sus últimas consecuencias XD).

Por eso me decepcionó un poco El origen del mal, el penúltimo trabajo del autor, una novela de espías de lo más realista sin toque alguno sobrenatural. No es que estuviera mal escrita, de hecho la prosa era magnífica (dudo mucho que José Carlos Somoza haya escrito algo malo en toda su vida) pero con las expectativas que tengo siempre puestas en la obra de este autor, pues es como si hubiera ido a casa de un amigo pensando que iba a dirigirme una partida de rol de La Llamada de Cthulhu o Mundo de Tinieblas y encontrarme con que saca un Monopoly. Eso sí, a quien le gusten las novelas de espías al estilo de John Le Carré se la recomiendo sin dudar, seguro que se cuela en su lista de favoritas.

Por fortuna, tras su incursión en la literatura realista, José Carlos Somoza ha vuelto a deleitarnos con uno de sus clásicos: una historia de intriga trepidante y siniestro toque sobrenatural que vuelve a tener un subtipo de arte como leit-motiv (en este caso, las novelas de Sherlock Holmes de sir Arthur Conan Doyle). Es decir, la marca de la casa de toda la vida, lo que sus lectores fieles esperamos, anhelamos y devoramos. Se trata de Estudio en Negro, la primera parte de una trilogía que reinventa al personaje de Sherlock Holmes y que nos recuerda a algunos de los mejores títulos del autor, como Clara y la penumbra o El Cebo.

Lo de devorar no es un decir; la novela tiene casi cuatrocientas páginas y cayó en un par de días. Su protagonista es Anne, una mujer maltratada con graves problemas de autoestima que entra a trabajar en Clarendon House, una institución psiquiátrica, como enfermera particular de un paciente (perdón, "residente") misterioso, cuyos altos orígenes familiares han hecho que su nombre ni siquiera pueda aparecer en los expedientes médicos de la residencia, motivo por el cual todo el mundo lo conoce como señor X. Pronto se dará cuenta de que ella es la última de una larga lista de enfermeras que han huido despavoridas de su paciente residente a los pocos días de empezar a trabajar para él, y no tardará en descubrir el motivo: el señor X, de algún modo, es capaz de conocer los detalles más íntimos de la gente aunque no los haya visto en su vida. A Anne se unirá el joven Arthur Conan Doyle, un simpático doctor que se dedica a escribir en sus ratos libres y que pronto comenzará a ver en la mente analítica y casi sobrenatural del señor X un reflejo del personaje que está creando para su novela: Sherlock Holmes.

El ambiente en el que se mueven los personajes es una Inglaterra victoriana oscura que a primera vista parece ordinaria, pero en la que poco a poco van brotando inquietantes pinceladas distópicas, como los hombres-dulces o los teatros clandestinos: aberraciones que despojan a las personas de su dignidad, no perdonan ni siquiera a los niños e incluso pueden hasta resultar mortales... sobre todo si los distinguidos espectadores están dispuestos a pagar lo suficiente para ver el espectáculo. Es en este sentido en el que Estudio en Negro me recuerda a Clara y la penumbra, una novela genial que os recomiendo YA si todavía no la habéis leído.

Como siempre ocurre con este autor, los principales puntos fuertes de la novela son tres: los personajes, perfectamente construidos e imperfectamente humanos, en cuya mente entras en seguida y de los que estás deseando saber más; la narración, impecable, tenebrosa y adictiva hasta el punto de no permitir que pares de leer; y el trasfondo. Aunque la intriga que envuelve a los asesinatos que van teniendo lugar a lo largo de la trama es fascinante, para mí lo ha sido muchísimo más ir descubriendo poco a poco la Inglaterra distópica que nos ofrecen, con el puritanismo y la hipocresía victoriana llevados al extremo. De hecho, dado que Estudio en Negro es la primera parte de una trilogía, espero de corazón que el autor ahonde más sobre ésto en los futuros libros y nos ofrezca más detalles del teatro clandestino, las cazas del tesoro, la gente-dulce, el teatro mental y los siniestros bochornos realistas. Si tengo que ponerle algún "pero" al libro, sería precisamente éste: que a veces esboza los secretos más oscuros del trasfondo de forma un poco superficial y te deja con ganas de saber más. Pero en fin, como ya he dicho, tiene otros dos libros por delante para revelarnos todos los detalles. ¡Espero que los aproveche!

¿Y el toque sobrenatural? Bueno, del toque sobrenatural no puedo hablar demasiado porque constituiría un spoiler. Basta con decir que me recuerda bastante a otra de las novelas de Somoza, El Cebo, hasta el punto en que en ciertos momentos de la trama llegué a preguntarme si no estaría, sin saberlo, ante una precuela de la misma. Quienes hayan leído ambas sabrán a qué me refiero.

En definitiva, esta es una novela que no os podéis perder si os gustan la intriga, la ambientación victoriana, las novelas de Sherlock Holmes o la fantasía oscura. Es raro encontrarse hoy en día una de estas historias con un ritmo perfecto, personajes de carne y hueso y un final redondo y sorprendente que cierra la trama con maestría y a la vez deja la puerta abierta para las futuras entregas de la trilogía. José Carlos Somoza nunca da puntada sin hilo al escribir (una de las muchas razones por las que se cuenta entre mis escritores favoritos) y todo, absolutamente TODO lo que ocurre a lo largo de la trama pasa por algo, tiene una razón de ser, y termina encajando a la perfección en el momento oportuno. Algo que agradezco infinitamente porque, como saben los lectores habituales de este blog, no hay nada que me dé más rabia que los cabos sueltos y las incoherencias argumentales que se llevan por delante la verosimilitud de las historias. Con Somoza esto no me ha pasado, y si sigue escribiendo así no creo que me pase nunca.

Espero impaciente la siguiente entrega de la trilogía. A ver si hay suerte y podemos tenerla para el año que viene :-)

viernes, 13 de septiembre de 2019

Probando el natto

Como no todo va a ser reseñar series y libros, reaparezco por el blog para compartir con vosotros algo que llevaba mucho tiempo llenándome de curiosidad.
Es el natto.
Para todos los que somos amantes de la cultura o la gastronomía japonesa, el natto no nos es desconocido. Se trata de unas habas de soja fermentadas que tienen unas excelentes propiedades nutricionales, pero que también tienen -se dice- un aspecto, un olor y un sabor repugnantes, lo cual tira atrás a algunos japoneses, y a la inmensa mayoría de los extranjeros, a la hora de tomarlas.
Por Youtube rondan multitud de vídeos de personas no japonesas probando el natto. Las caras de asco al abrirlo, al olerlo y al metérselo en la boca son de foto: hacen muecas, lo escupen e incluso les dan arcadas.
No obstante, también hay muchos vídeos de japoneses encantados con el natto y explicando cómo hay que comerlo correctamente. Y dado que a mí me encantan la nuevas experiencias gastronómicas -creo que lo único que soy incapaz de probar, sea cual sea su sabor, son los bichos-, me decidí a probarlo.
Os recuerdo que no es la primera vez que pruebo productos japoneses en el blog; si queréis ver mi cata de Kit-kat nipones, la tenéis aquí.

La primera dificultad con la que me topé fue encontrar el natto. Al ser un producto japonés, con poca aceptación entre los extranjeros, no es algo que sirvan en restaurantes ni que puedas encontrar en la sección de comida exótica de los supermercados españoles. Afortunadamente, en mi ciudad, Valencia, hay una tienda llamada Japon.es donde, ¡sí! vendían natto.

Y allá que me fui. El natto es muy barato en Japón, pero al ser de importación la cosa cambia aquí en España: se vende en packs indivisibles de cuatro cajitas de ración, y cada pack costaba unos cinco euros. Aún así, me compré uno y me fui de vuelta a casa. Como el natto es un producto fermentado -la bacteria se llama bacillus natto-, se vende y se conserva congelado para que no se eche a perder, de modo que guardé tres de las cajas y dejé la cuarta fuera de la nevera para que se descongelase.

Finalmente estuvo lista. Y muerta de curiosidad por conocer ese olor que muchos tildan de "indescriptible", "repugnante" o "a calcetines sucios", abrí la caja y apliqué la nariz.

Esta pinta tiene nada más abrir la caja y quitarle el plástico protector

Señores, ni indescriptible, ni repugnante, ni a calcetines.
Huele bien.
No sé si mi paladar y mi nariz funcionarán a una frecuencia distinta a la del resto de la humanidad, pero a mí el natto huele bien.
De hecho, puedo describir perfectamente su olor, porque para mí está clarísimo: huele a café. A café fuerte, mezclado quizás con un cierto olor a levadura fresca de panadero, pero el café es sin duda el olor dominante. Si coges una taza de café ya frío, que lleve hecho varias horas, y la hueles, el aroma que te vendrá a la nariz será muy, muy similar al del natto.
Lo cual me hace preguntarme por qué a tanta gente le cuesta describir el olor (¿no han probado el café en su vida?) o les parece tan repugnante (¿vomitan cada vez que huelen a café o que intentan tomarse uno?).

Pero bueno, el aroma es una cosa... ¿y el sabor? Comprobémoslo. Cuando abres el paquete de natto, lo acompañan dos sobrecitos: uno de karashi (un tipo de mostaza picante) y otro de salsa de soja con caldo dashi. Luego, cuando quitamos la película de plástico que recubre las habas de soja, vemos unos hilillos blancuzos pegados, que emanan de las legumbres. ¿Extraño? Sí, sin duda. ¿Asqueroso? Pues, para mí, no. No tienen un aspecto tan malo que me haga echarme atrás ante la idea de probarlas. Máxime cuando el olor a café es cada vez más intenso y sugerente.

Pero claro, por los vídeos de japoneses que he visto, sé que hay algo fundamental a la hora de probar el natto, y es removerlo antes de comerlo. Removerlo mucho. Eso hace que la sustancia mulcilaginosa que provoca los hilillos se multiplique y recubra las habas de soja de una especie de pasta cremosa y viscosa. Y ahí me pongo, a remover, hasta que me duele el brazo.

 Empezando a remover...


Y al terminar. ¡Ya está!


Una vez removido el natto, sólo queda echarle las salsas. Aquí tenéis la foto después de echarle la salsa de soja:

¡Listo para comer!


Y en este momento ya estaría listo para tomar, aunque los japoneses, que suelen comerlo como parte del desayuno, gustan de mezclarlo con una yema de huevo cruda y echarlo sobre un bol de arroz. He de decir que lo he probado de las dos formas, solo y con la mezcla de huevo y arroz (sí, ya me he comido dos tarrinas, una ayer y otra hoy), y debo decir que el sabor perdía bastante con el arroz y con el huevo, por dos motivos: el primero es que la yema no le aporta demasiado sabor pero sí un plus de viscosidad que, teniendo en cuenta cómo es el natto, no le hace ninguna falta. El segundo es que, como ya he dicho, el natto tiene un penetrante sabor a café, lo cual hace que la combinación de café+huevo+arroz sea un poco extraña. Tuve que añadir al final un chorro adicional de salsa de soja y el sobre de mostaza karashi, con lo cual maté casi por completo el sabor del natto.

Así que decidí que al día siguiente me lo tomaría solo, y así he hecho hoy, con el resultado que podéis ver en las fotos: lo he dejado descongelar, lo he abierto, lo he mezclado sólo con la salsa de soja y dashi y me lo he comido. El sabor es igual que el olor, pero más intenso: café, con un punto salado/dulce y el amargor de fondo propio de esa infusión. Era como estar comiendo granos de café blanditos y cremosos, porque realmente la capa mulcilaginosa de la bacteria, que tanto grima da a algunos cuando la ven, no es en absoluto desagradable en boca: es más untuosa que viscosa, y realmente si te gustan alimentos como las natillas, el flan o la tortilla poco hecha, no vas a tener ningún problema en saborear la textura del natto.

Esta es mi conclusión, gente: el natto huele bien, sabe bien, voy a terminarme los dos paquetes que me quedan en los próximos días y cuando se termine lo volveré a comprar. Todas esas caras de asco y aspavientos que hace la gente me parece que son exageraciones o una conspiración secreta del gobierno japonés para que los extranjeros no nos aficionemos a sus adoradas habas de soja y se las acabemos arrebatando XD
Así que ya sabéis, no tengáis miedo de vivir experiencias nuevas, y si tenéis ocasión de probar el natto, ¡no lo dudéis y hacedlo! Digan lo que digan por ahí, tita Estelwen os garantiza que no es para tanto.