martes, 23 de marzo de 2010

La ley de la discordia

Desde que hace unos días aprobaron la Ley del Aborto en el Congreso, no he visto una sola reacción de indiferencia o que quede en el término medio. Unos se frotan las manos, proclamando que la nueva ley da más libertad a las mujeres (de los padres de las criaturas no se acuerda ni Cristo, como de costumbre) y es un nuevo paso en el progreso de la sociedad. Otros ponen el grito en el cielo y proclaman que la sociedad se ha hundido al aprobarse leyes que legalizan el asesinato de inocentes (de quienes se suelen olvidar estos es de las mujeres inocentes asesinadas por sus parejas, que, al parecer, deberían tener menos derecho a divorciarse de sus maltratadores del que los padres tienen a decidir sobre la futura vida de sus hijos nonatos). Y ahí los veo a unos y a otros, mientras yo, sinceramente, me encojo de hombros y pienso que tanto unos como otros están exagerando.

Me explico: al margen de la cuestión de que las menores a partir de 16 años puedan abortar libremente, que me parece una barbaridad (más que nada por incoherencia legislativa; no me cabe en la cabeza que a los 16 años no seas lo bastante mayor según la ley para votar, ni fumar, ni conducir, ni beber alcohol, ni ser responsable penalmente de forma plena por tus delitos, pero sí lo seas para decidir libremente si abortas o no, en solitario y sin que los padres pinten nada), lo cierto es que creo que la aprobación de esa ley, tanto para bien como para mal, no es para tanto.
¿Por qué? Respecto a lo que dicen sus defensores, sinceramente, dudo que esa ley dé libertad a la mujer (por mucho que la débil mental de Bibiana Aído y su cohorte de idiotas diga e incluso crea lo contrario). Tampoco, por supuesto, creo que se la quite. Lo que creo es que esa ley está por completo al margen del feminismo y que sencillamente aborda una cuestión médica y ética muy controvertida, sin más.
En todo caso, esta ley más que dar libertad a la mujer lo que hace es quitársela al hombre, porque, ¿alguien ha pensado en los padres de la criaturas, esos que también tienen derecho a decidir sobre el futuro de sus hijos? Las dos partes de la semillita tienen igual importancia, digo yo. Si un padre quiere tener a su hijo, ¿hasta qué punto la madre puede impedírselo? Y, para que lo veáis claro, demos la vuelta a la tortilla: ¿Qué pensaríais de una ley que permitiera a los padres obligar a la mujer a abortar en contra de la voluntad de esta? Una monstruosidad, ¿no? Pues lo mismo. Creo que en este asunto jamás se debería permitir abortar a las mujeres sin el consentimiento del padre de la criatura (con una matización: la mujer debería poder abortar libremente quisiera o no el padre en los presupuestos de violación y/o peligro para la vida de la madre, y por supuesto si el padre es el único que quiere tener al niño, también debería ser el único que se haga cargo de su manutención y crianza cuando nazca).

Respecto a los que están en contra de esta ley por inmoral y por fomentar la muerte de niños inocentes y todo eso, sinceramente, no sé en qué mundo viven. ¿Realmente creen que la aprobación o no de esta ley cambia algo? Antes de que esta ley se aprobase, cualquier mujer que pudiera pagarlo tenía un aborto ilegal o un certificado médico falso de peligro para su salud física o psíquica. Esta ley no va a aumentar los abortos, sino a convertir los abortos ilegales de facto que se hacían antes en abortos legales. La solución para que las mujeres no aborten no es derogar esta ley, sino, en dos cuestiones muy sencillas:
1) Mejorar las ayudas y las prestaciones a la maternidad y la adopción. Sinceramente, ¿cómo quieren que una mujer sin recursos tenga a su hijo? ¿Cómo lo va a criar? ¿Quiénes le van a pagar la crianza del niño, los de la Fundación Familia y Vida Opusiana Ultracatólica (si no existe, seguro que hay más de una similar)? Que no sean hipócritas. Aún no he visto al Foro de la Familia manifestarse a favor de una ley que facilite las adopciones nacionales o que dé bajas de maternidad y paternidad como las de los países nórdicos y proteja a las mujeres de los despidos improcedentes por embarazo (o, directamente, de las no contrataciones; tengo amigas que han sido descartadas como candidatas a puestos de trabajo porque estaban en edad o tenían posibilidades de quedarse preñadas). Si todas las mujeres que no pueden o no quieren tener hijos tuvieran la opción de librarse de ellos dándolos a otras familias que quieren adoptar o tuviesen la posibilidad, mediante ayudas estatales y empresariales, de mantenerlos y compatibilizar la maternidad con la vida laboral, estoy segura de que la tasa de abortos disminuiría muchísimo, con o sin esta ley.
2) La educación. Tanto una educación en valores morales y éticos como en una sexualidad responsable. Que le metan en la cabeza a la gente, en primer lugar, que un feto es un ser vivo y no un mero órgano de la madre, un ser humano, y que su vida merece respeto. En segundo lugar, que existen unas cosas llamadas anticonceptivos que sirven para evitar embarazos no deseados, y que están para ser usados. Y, en tercer lugar, que también existe algo llamado responsabilidad, y que aquel que se pega un revolcón sin pararse a usar un condón por el "calentón del momento" debería luego ser capaz de apechugar con las consecuencias en lugar de tomar el camino de en medio y cargarse al niño porque molesta; y no será por falta de información o de dinero, que hoy en día hasta los niños de 10 años saben lo que es un preservativo y por menos de lo que cuesta un cubata tienes una caja de 6 unidades en la farmacia o en el supermercado (eso sin contar que en algunos Centros de Juventud y de Planificación Familiar los reparten gratis).

Así que, de verdad, basta de lanzar las campanas al vuelo o de llevarse las manos en la cabeza. La Ley de Reproducción Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, por sí misma, no es nada. Lo que importa es lo que haga la gente con ella, si la aprovecha o no, y por qué lo hace. Y, sobre todo, tener en cuenta que tanto la libertad e igualdad de la mujer como la protección de la vida de los niños nonatos pasa por el mismo sitio: aprobar leyes que fomenten la adopción nacional y que permitan de una forma digna y efectiva a los padres y madres de los niños disfrutar de buenas bajas de maternidad, ayuda en la crianza de los pequeños y compatibilización de la actividad laboral con la crianza de los hijos (como pasa en los países nórdicos o en Francia, por ejemplo, que le Estado incluso envía una persona a casa de los padres del niño para que los ayude o los cuide si ellos tienen que irse al trabajo). Lo demás, Ley del Aborto incluida, es hipocresía y agua de borrajas.

PD: No, el nombre de la ley no está equivocado, es el oficial, lo cual denota una vez más el inmenso analfabetismo y estupidez de los políticos de este país. Porque, en el nombre de Dios, ¿Reproducción Sexual y Reproductiva? ¿es que hay ALGUNA reproducción que no sea reproductiva? ¿Qué será lo próximo, la ley de la eutanasia mortal? ¿La ley de los impuestos impositivos? Joder, es el colmo de la perogrullada. No puedo creer que NADIE en todo el Congreso se diera cuenta de la errata. ¿Y estos analfabetos dirigen mi país? Sólo de pensarlo da miedo. Francamente, no me extraña que no sean capaces de sacarnos de la crisis.

PD 2: Por cierto, me encantaría saber qué dirá Arturo Pérez-Reverte cuando lea el nombre de esta ley, jejeje...

7 comentarios:

Sweet Shadow dijo...

Totalmente de acuerdo contigo. En todo. Yo también me sorprendo de lo que esta ley está provocando: extremismos.

Y lo peor es que se creen muy progres para este tipo de leyes, pero después quieren quitarnos nuestra libertad de expresión cerrando webs legales ò__ó

Una entrada muy inteligente y razonada, como siempre =)

Estelwen Ancálimë dijo...

Muchas gracias, Dulce Sombra. Siempre es un gusto tenerte por aquí ^^

Merak dijo...

Me ha sorprendido mucho la entrada. Positivamente. Estoy totalmente de acuerdo contigo :).

De todas maneras, la educación sexual que comentas debería ampliarse también a un sector de la población muy olvidado: los inmigrantes. En muchas culturas, tanto africana como latinoamericanas, ellos se niegan a usar el preservativo porque se sienten menos hombres y se enfadan muchísimo (por decirlo suave, imagina las consecuencias) con sus parejas si se enteran de que ellas han puesto medios por su cuenta. De ahí salen muchos abortos.

Por lo demás, totalmente de acuerdo. Y sí, esperemos que tito Arturo se acuerde de esta ley en sus futuros artículos. Un saludo!

Estelwen Ancálimë dijo...

Totalmente de acuerdo con lo que comentas de los inmigrantes. Ellos especialmente deben ser conscientes de que deben poner medios para evitar embarazos no deseados. Además, si quieren vivir en Europa que se adapten, leches. Si quieren seguir las costumbres machistas y retrógradas del tercer mundo que se vuelvan a sus países, que las occidentales bien tenemos que cubrirnos "para no ofender" si viajamos a países islamistas...
Y, además, no se trata de que adopten costumbres que no son suyas, sino de que tomen algo positivo de nuestra sociedad, que es la sexualidad sana y responsable y la conciencia de que las mujeres son iguales en derechos, capacidades y dignidad a los hombres (y, aunque esto en mayor o menor medida deberían aprenderlo casi todos los tíos del mundo, que la hombría y la masculinidad de un varón NO depende de su miembro viril ni de lo que hagan con él).

Saludos :-)

Estelwen Ancálimë

Narwen dijo...

Hola Estelwen,
Hacia tiempo que no me pasaba por tu pagina, ya sabes, no tengo internet en el piso. Te queria decir que estoy de acuerdo en todo contigo, menos en una cosa.

Igual que la ley del aborto no va a hacer mas abortar a la gente, tampoco iba a ser una solución que mejoraran las prestaciones a la maternidad, porque si son las niñas de 16 años las que abortan,¿ que prestaciones les vas a dar?. Iban a tener el mismo supuesto efecto que la ley del aborto, seria algo asi como..."si puedo copular como me da la gana,total, si me preño, ya se encargará el estado de pagarme la manutención del crio" o " como puedo abortar, me puedo preñar sin problemas".

Yo creo que el problema es la responsabilidad. Si tienes relaciones sexuales, usa medios jolin, hay un monton de facilidades, pero la gente es vaga o cazurra y hace las cosas a las locas.

Pero vamos, poca responsabilidad vas a encontrar en una población cuya tiempo libre lo gastan en enterarse de las idas y venidas de la esteban. En fin, te recomiendo que veas una pelicula muy buena, una comedia que se llama "Idiocracia" para que entiendas a que me refiero xDDD

Sybill dijo...

Pues niña tu comentario me hace acordar a algo que paso en mi país. Aquí el aborto es ilegal, pero hace un par de años lo legalizaron en relación a si el feto viene con malformaciones, si hay peligro de muerte en la madre y si es producto de un abuso sexual infantil.
Resulta que, justo en esa época, tras el fallo de aprobación, una nena de 11 años resulta embarazada por el abuso sexual de su padrastro, y cuyo abuso la madre conocía. Imagínate, 11 años!. Cuando eso recuerdo que yo trabajaba aún en servicios sociales, y el centro de servicios de la infancia le toco atender el caso. Es claro, que, una niña de 11 años, no está preparada ni afectivamente, ni en su cuerpo para llevar un bebe.

http://terranoticias.terra.es/articulo/practican_colombia_aborto_legal_nina_1054225.htm

Por aquí esta la noticia. Recuerdo que en eso, salió hasta el obispo a criticar la medida, (hasta dijo que adoptaría ese bebe como suyo...), descomulgo a todos los médicos etc etc etc.... Eso se volvió un mierdero.
Luego llevado el aborto, nadie volvió hacer tanto show como esa vez. En realidad creo que la base no es crear leyes que avalen el aborto, sino educar sobre el mismo, porque he conocido varias mujeres, entre esas mi prima, que por un aborto mal realizado quedaron estériles.
Es un aspecto con muchas facetas...

Estelwen Ancálimë dijo...

Esos obispos son los que más me revientan de todos. Seguro que si su hija, o alguna familiar suya por eso de que en toería no puede tener hijos, hubiera sido la niña que se quedó embarazada, habríamos visto qué reacción tenía.
Es muy fácil criticar cómodamente desde la platea sin pararse a pensar en el drama humano y en el problema que ha habido detrás de un aborto.

Evidentemente, no se puede juzgar igual a una niñata de 17 años que está con el novio, se "olvida" de usar condón por el calentón del momento y luego pretende librarse del pobre crío por la vía rápida, que a una criatura inocente de 11 años que no sólo ha sido violada (y tener la hijo de su violador sería un trauma añadido), sino que encima tiene que enfrentarse al peligro para su vida que conlleva parir siendo tan jovencita. El que juzgue los dos casos por el mismo rasero, además de fanático e hipócrita es un imbécil. ¿Se paró ese obispo a pensar en la pobre niña, que a diferencia del feto sí se enteraba de lo que estaba sucediendo?
Por hijos de puta como estos luego critican a la Iglesia y a los demás cristianos, por añadidura ¬¬U