domingo, 12 de mayo de 2013

Hazlo por ellos: carta abierta a padres divorciados con hijos


Estimados padres y madres divorciados, en proceso de divorcio, o a punto de dar el paso:

Trabajo en el mundo de la Justicia desde hace más de cinco años. Durante todo este tiempo, me ha tocado llevar muchos asuntos de familia, sobre todo del turno de oficio (que no hace más que aumentar en estos tiempos, pues con las tasas judiciales por un lado y la crisis económica por otro, cada vez son menos las familias que pueden pagarse un divorcio, sobre todo si es contencioso). He llevado divorcios de mutuo acuerdo (los menos), divorcios contenciosos, medidas de hijos (matrimoniales o no), modificaciones de medidas, y procedimientos de guardia y custodia.
Después de ver lo que me ha tocado ver en algunos casos -muchos más de los que me gustaría- he decidido escribirte esta carta a ti, que no me conoces de nada, pero que tienes o tenías una pareja -con la que puede haber matrimonio de por medio o no-, que habéis decidido romper la relación, y que hay hijos de por medio. No sé si llegarás a leerla. No sé si me harás caso. Pero quisiera que esta carta plantara una semilla en tu interior, por el bien de tus hijos y el tuyo propio.

-A veces es inevitable que una pareja se rompa. Otras veces no. No sé cuál es tu caso, pero por favor antes de dar el ultimo paso hacia el divorcio o la separación, tómate un tiempo para preguntarte si realmente el divorcio es la única salida. ¿Ha habido problemas insuperables, como malos tratos, infidelidades o problemas psiquiátricos graves? ¿O en realidad se trata de malas actitudes, egoísmo, dejadez, faltas de respeto o de valoración, todas esas cosas en las que por desgracia es tan fácil caer cuando nos acomodamos pero que se podrían solucionar con cariño, comprensión y un esfuerzo de perdón y voluntad, si el orgullo no nos lo impidiera? Ojo, no estoy defendiendo que haya que aguantar un matrimonio desgraciado o sin amor por el bien de los niños (realmente, para discutir todo el día o no dirigirse la palabra, mejor estar separados). Lo que digo es que, muchas veces, hay problemas de convivencia que podrían solucionarse si las dos personas pusieran de su parte. Vivir en familia no es sencillo, pero con respeto, consideración, cariño, esfuerzo y paciencia, se puede conseguir que las dos partes en un conlifcto cedan un poco y acaben resolviendo problemas que parecen imposibles de superar cuando la rabia, el orgullo, el rencor o la dejadez se apoderan de nosotros.
Debes recordar que los grandes perjudicados cuando se quiebra el amor de los padres son los niños, porque los padres tarde o temprano reharéis vuestra vida con una nueva pareja si así lo deseáis, pero los niños jamás podrán volver a tener juntos a sus padres. Antes del divorcio, por favor, hazte estas preguntas: ¿Hay alguna solución a nuestros problemas? ¿Realmente ya no siento amor por mi pareja, o se trata sólo de venganza? ¿Cuál es mi parte de responsabilidad en la ruptura? ¿Podrían arreglarse las cosas yendo a un terapeuta de pareja? ¿De verdad estamos a disgusto el uno con el otro, o son problemas externos -laborales, de salud, familiares- los que nos están afectando al carácter, y lo estamos pagando el uno con el otro porque es a quien tenemos más cerca? ¿Divorciándome voy a estar de verdad mejor de lo que estoy ahora? ¿Me importa más satisfacer mi orgullo que la felicidad de mis hijos?

-Suponiendo que los problemas sean tan graves o el amor se haya desvanecido hasta tal punto que ya no hay marcha atrás, o si en el momento en que leas estas palabras el divorcio ya es un hecho, tienes que pensar en tus hijos. No sé lo que habrá pasado con tu pareja, pero si las cosas han llegado al punto de la ruptura, es lógico que haya una mala relación. Tal vez sientes decepción porque ha cambiado, furia porque trataste mil veces de arreglar los problemas dialogando y pasó de ti, resentimiento porque te mintió, deseos de venganza porque te ha sido infiel. Tal vez te da asco, o incluso odio, y te preguntas qué demonios pudiste ver en esa persona para casarte con ella, o cómo es posible que desde que erais novios haya podido cambiar hasta tal punto. Es muy posible que tengas razón, y que tus quejas sean legítimas, pero ten en claro una cosa: vuestros hijos no tienen ninguna culpa.
En mi trabajo he escuchado muchas quejas de clientes, de ambos sexos, que daban razones para no querer tener que ver nada en absoluto con su ex pareja. "Es que tú no sabes cómo me ha tratado". "Es que con él/ella no se puede dialogar". "Es que quiere compartir la custodia para fastidiarme, porque luego nunca tiene tiempo de estar con el niño". "Es que su madre le consiente". "Es que es intratable". Muy bien, estimado amigo o amiga, deja que te lo diga en pocas palabras: todo esto es irrelevante. Esa persona a la que tanto destestas es el padre o la madre de tu hijo, ambos se quieren, no puedes evitarlo, y si intentas arrebatarle la compañía del niño o poner al niño en su contra o intentar perjudicarle económicamente o incluso echarle de la casa para poder intentar quitarle la custodia, al que vas a joder de verdad va a ser a tu hijo. NO te engañes pensando "en el fondo lo hago por mi hijo; la compañía de mi ex no le conviene". Es MENTIRA. Un niño necesita a su padre y a su madre, a los dos, a ninguno más que al otro. Necesita vivir con ellos, estar con ellos, comer, dormir y jugar con ellos. DA IGUAL lo mucho que odies, desprecies o aborrezcas a tu ex, JAMÁS uses la custodia del niño como arma arrojadiza, forma de chantaje o instrumento de venganza. Perdona que hable con esta crudeza, pero si lo haces, eres tú quien está demostrando ser un mal padre o una mala madre, al utilizar a tu hijo como instrumento de castigo o venganza.

-Me revienta bastante los padres que me argumentan "es que conmigo mi hijo va a estar mejor cuidado". Ten una cosa clara: da IGUAL si tu ex es menos puntual, menos rígido con los horarios o más descuidado/a que tú. Da igual si viaja con frecuencia, si es impuntual, o si tiene mala leche. Sigue siendo el padre o la madre del niño. Además, seguro que tú también tienes tus defectos, ¿o es que eres la perfección personificada? A no ser que estemos hablando de casos extremos, como por ejemplo que tu cónyuge tenga transtornos posiquiátricos graves, o que tenga serios problemas con la bebida o las drogas, o que sea una persona violenta, tiene derecho a estar con sus hijos a pesar de sus defectos. Ojo con el tema de la violencia: estamos hablando de violencia de verdad, no de mamonadas. En mi trabajo he visto a padres exigiendo a los jueces que no le den, o que le quiten, la custodia o el régimen de visitas a su pareja, porque "el otro día le dio una bofetada al nene" o "el nene llegó el otro día con un moratón en el brazo o un repelón en la rodilla". En cuanto al primer caso, vamos a ver, una cosa es pegarle una paliza a un niño con el cinturón o dejarle un ojo morado de un puñetazo, y otra cosa muy diferente es darle un cachete o una colleja porque lo has pillado jugando con cerillas/emborrachándose/suspendiendo cinco asignaturas. Lo primero es maltrato, lo segundo no. En cuanto al moratón o el repelón, ¿cuántas veces te caíste tú jugando, en la niñez? ¿Cuántas veces te diste golpes, te hiciste sangre en la rodilla o sufriste un esguince? Que el niño se haga daño no significa que quien lo cuidaba sea mal padre o mala madre, significa que a veces los niños se caen porque son unos inconscientes y juegan como cabras locas, y punto. Lo mismo se puede decir del niño que vuelve a casa resfriado o enfermo: cualquiera se puede poner malo, seguro que tú enfermaste muchas veces en tu niñez, y eso no significa que tus padres fueran malos padres, ¿verdad?

-Es fundamental que a pesar de estar sentimentalmente separados, de cara a vuestro hijo seáis un frente unido. Es decir, que todas las decisiones en lo que se refiere a regalos, castigos, premios, lugar de vacaciones, elección de colegio, los amigos que le convienen, las horas de tele y videojuegos, etc, tenéis que tomarlas en conjunto y hacerlas cumplir de manera inflexible. Sí, ya sé que lo que ahora quieres es tener el menor contacto posible con tu ex, y que no te hace ni puta gracia tener que llamarle para ponerte de acuerdo con él. Pero seguro que tampoco te hace la menor gracia levantarte cada día a las 7 de la mañana para ir a trabajar, y lo haces porque es tu obligación ¿verdad? Pues esto también es tu obligación. Trágate el orgullo, deja de llevarle la contraria a tu ex en estos asuntos por sistema, y aprende a ceder, a dialogar y a llegar a acuerdos. Si no lo hacéis, nuevamente la principal víctima va a ser vuestro hijo. En primer lugar, porque si cada uno le decís una cosa y lo educáis de una manera el pobre crío va a estar más perdido que Adán el día de la madre. En segundo lugar, porque si intentáis sobornarlo -en plan "te dejo hacer más cosas" o "te doy más regalos"o "en mi casa no hace falta que comas verduras y te puedes acostar más tarde"- van a pasar dos cosas: o el niño es tímido y buenecito y le provocáis una depresión, o si es espabilado y manipulador os va llevar por donde él quiera. Si se da cuenta de que con decir "pues si no me dejas jugar a la play, me voy a vivir con mamá" o "pues papá me quiere más porque me compra más cosas y no me castiga si suspendo" puede manejar a los padres como le da la gana, enhorabuena, estáis formando a un fracasado o a un delincuente. Y esto vale igual para un crío de 3 años que para uno de 13; tanto en la niñez como en la adolescencia se necesitan normas, disciplina y puntos de referencia. A un crío no se le puede dejar que haga lo que le dé la maldita gana, y tampoco se le puede dejar creer que puede manipular a sus padres. Aunque en todo lo demás no quieras ni ver a tu pareja, en lo que se refiere a la educación de vuestra prole sed siempre un frente unido.

-Nunca, nunca, nunca, hables mal de tu ex pareja a tus hijos, ni permitas que ningún miembro de tu familia lo haga. Si quieres desahogarte, ponte a rajar de él/ella con tu familia, tus amigos, tu perro o la señora que te conteste cuando llames al teléfono de la esperanza, pero jamas despotriques ante tu hijo. Aunque no te falte razón en tu enfado y tus quejas, recuerda la situación tan difícil y angustiosa que le creas al niño: una de las personas que más quiere en el mundo le está hablando mal de otra de las personas que más quiere. La separación ya es algo lo bastante difícil para el niño, no le hagáis más daño. Esta situación es increíblemente desagradable y destructiva para vuestro hijo, igual que veros discutir o faltaros al respeto. El niño no es un trofeo, un juez ni un mediador; no lo metáis en vuestros problemas. Cuanto menos sepa de ellos, mejor.

-Jamás en tu vida trates de vengarte de tu ex o de perjudicarle. En mi trabajo he visto casos horribles no ya de padres que no le pagaban la pensión a su ex pareja, sino que intentaban, por ejemplo, echarla del domicilio conyugal estando en mala situación económica para que así la ex pareja en cuestión no tenga dónde vivir y el juez le retire la custodia. ¿Os creíais que los únicos que hacen desahucios son los bancos? Pues no, las ex parejas encabronadas también hacen de las suyas, en los casos en que la casa es un bien ganancial o de titularidad compartida.
Me da igual que creas que tu ex no tiene derecho a estar en esa casa, que necesites el dinero de la venta, o que tú hayas puesto mucho más dinero que él/ella. Se trata de la casa donde vive el padre o la madre de tu hijo, joder. La casa que tu propio hijo considera su hogar. No seas desalmado y no pongas la avaricia o la venganza por encima de la felicidad de tu hijo.

-Cuando tengas una nueva pareja, preséntasela a tu ex, y asegúrate de que se hagan amigos. Traba amistad tú también con la nueva pareja de tu ex. Asegúrate de poder hablar los tres (o los cuatro) juntos acerca de la educación del niño, de qué papel van a tener las parejas, y de tener una actitud cordial. ¿Que cuesta? Ah, pues se siente. Da igual que sientas resentimiento o incomodidad, se trata de la educación y la felicidad de tu hijo y te toca joderte, así de claro. Aunque en tu interior no lo sientas así, muéstrale a tu hijo que apruebas la relación de tu ex con su nueva pareja y nunca hables mal del tema delante de él. Es evidente que si esa nueva pareja tuya o de tu ex es la causa de la ruptura, la cosa está un poco más jodida, pero a pesar de ello haz por lo menos el esfuerzo de no soltar la bilis delante de tu hijo y de establecer una serie de acuerdos mínimos para poder coordinar la educación conjunta del niño. Aunque sea complicado, lo cierto es que las parejas nuevas ya saben que el niño va en el pack si quieren tirar adelante la relación, o deberían saberlo. Si tú o tu nueva pareja no podéis aceptar estos términos, no la traigas a vivir a casa, así de sencillo. Y por el amor de Dios, ni se te ocurra permitir que esa nueva pareja hable mal del ex cónyuge, o el niño le cogerá manía para siempre, como es lógico. Tampoco intentes jamás que tu hijo llame a tu nueva pareja "papá" o "mamá" o que la trate como tal, por el mismo motivo de antes (lo verá como un usurpador y le cogerá manía de por vida).

Resumiendo el tema en diez puntos básicos:

1) Tu hijo no es un arma arrojadiza ni un instrumento de venganza.
2) Tu hijo ama a sus dos padres y debe convivir con los dos.
3) Tu hijo también ama a sus abuelos, tíos y primos, y debe estar con ellos por los mismos motivos.
4) Tu hijo sufre lo indecible cuando uno de sus padres habla mal del otro delante de él.
5) Tu hijo necesita que sus padres, separados o no, se pongan siempre de acuerdo respecto a su educación.
6) Tu hijo jamás debe sentir que puede manipularos o haceros chantaje comparando el trato que le dais.
7) Tu hijo será feliz si siente que sus padres están unidos, aunque no estén juntos.
8) Tu hijo necesita disciplina, normas y reglas aplicadas conjunta y coherentemente por ambos padres.
9) Tu hijo necesita a tu ex pareja desesperadamente, aunque tú no lo hagas.
10) Tu hijo debe ser más importante para ti que cualquier resentimiento o deseo de venganza.

Espero de verdad que me hagas caso, que pienses en lo que te he dicho, y que jamás te conviertas en uno de esos padres o madres vengativos, irreflexivos, inflexibles, orgullosos y resentidos que convierten mi trabajo en una mierda y que me hacen levantarme algunas mañanas con el pensamiento de "oh, no, hoy me toca otro puto juicio de familia". No te conviertas jamás en uno de esos padres que pone la revancha por encima de los intereses de su hijo, o que se engaña terriblemente pensado que esa revancha es en interés de su hijo. No lo es. Jamás.
Hazme caso, por tus hijos. Hazlo por ellos.

Atentamente:

Una procurador de los tribunales.

27 comentarios:

Edu dijo...

Una entrada de 10. ¿Se puede compartir en facebook?

Estelwen Ancálimë dijo...

Sí, claro. Me alegro de que te haya gustado ^^

Edu dijo...

Hecho :) Sí, va bien de vez en cuando dejar las cosas claras ;)

Guivi Antonucci dijo...

Una sola cosa: ¡aplausos atronadores! Tienes absolutamente toda la razón. Yo también lo compartiré, cuanto más gente lo lea, mucho mejor...

Malena dijo...

En Chile no existió el divorcio sino hasta este siglo, pero mis padres se separaron dos veces antes de yo cumplir los quince y hasta el día de hoy viven peleando. Aunque ahora uno lo toma a risa, eso marca. Asi que gracias por esa carta, ojala ayude a otras parejas a darse cuenta que todo problema de pareja afecta a los hijos.

Laura Sánchez Méndez dijo...

Los divorcios son todos muy duros y, a la vez, muy tristes, porque se trata de la ruptura de dos personas que una vez se quisieron muchísimo. Cada caso es un mundo, pero lo único que tienen en común es que los hijos son los que más sufren.

Yo soy hija de padres divorciados. Se divorciaron muy tarde (yo tenía 19 años), pero ojalá lo hubieran hecho antes. Así no tendría que crecer viendo cómo se odiaban. A veces me despertaba por las noches porque oía gritos, y eran ellos discutiendo y tirándose los trastos a la cabeza. Cuando se firmó el acta de divorcio, todos respiramos tranquilos.

Un hijo también sufre por sus padres. Querría que fueran felices, pero ve que no lo son, e incluso puede llegar a culparse por esa ausencia de felicidad. Se encierra en su cuarto y los odia en silencio, aunque en el fondo desearía que se llevaran bien. Los padres no se dan cuenta de lo que le están haciendo a su hijo al utilizarlo como moneda de cambio o como un mueble más que se pueda ajustar a la separación de bienes. No saben el daño que le están haciendo en su corazón. Como en una guerra, en un divorcio siempre hay un perdedor, y ese es el hijo.

CUSTODIA PATERNA dijo...

Reproducimos tu post en nuestro blog de noticias con hiperenlace a el. Si debiéramos eliminarlo por favor dinoslo en custodiapaterna@hotmail.com
Curiosamente y poco apoco vamos recavando 10 consejos de distintos profesionales implicados en los procesos de ruptura de parejas. Os invitamos a visitarlos.
http://custodiapaterna.jimdo.com/10-consejos-en-la-rupturas/
Si procediera indetificarte como procuradora nos encantaría ya que así seguramente incorporaríamos a esos consejos los de "la procuradora"
Un saludo
Miguel Rodríguez
Prte.
custodiapaterna@hotmail.com

Estelwen Ancálimë dijo...

Por supuesto, son ustedes libres de enlazar mi blog y reproducir la lista de consejos, identificándolos como realizados por una procurador de los tribunales, si creen que puede ser de utilidad para sus lectores.
Un saludo muy cordial.

Anónimo dijo...

Felicidades por este post. Lo vamos a compartir en nuestra página web padredivorciado.es y en las redes sociales.
Gracias

Estelwen Ancálimë dijo...

Gracias :-)

Anónimo dijo...

¡Hola! Muy buena esta carta. Yo soy hija de padres divorciados, se divorciaron cuando yo tenía 2 años. Vivo con mi madre y mi hermano mayor, de verdad que mi madre ha sido la mejor del mundo padre y madre a la vez. Es una mujer admirable, que nos ha inculcado a mi hermano y a mí grandes valores. Lástima que no puedo decir lo mismo de mi padre, el solo piensa en dinero, no le importa vernos a mi hermano, y a mi. Eso a mi me ha hecho mucho daño ver la indiferencia de el, que nunca me ha dicho te quiero mucho o estoy orgulloso de tí, eso ha creado un lugar vacío en mi corazón, pero se ha arraigado en mi adolescencia. Y para concluir yo considero que el divorcio no es la mejor opción, pero si lo han intentado y ven que la relación no funciona y deciden divorciarse. Padre o Madre nunca se divorcien de sus hijos denle amor y cariño que eso es lo que más importa, no los olviden.

Jordi Plana Soro dijo...

impresionante. cuanto sentido comun y cuanta verdad.. solo felicitarlo por sus palabtras

Anónimo dijo...

Y qué hay que hacer si el padre de tu hija es un psicópata que dice que las mujeres son solo "incubadoras", un padre cuyo deporte favorito es llevarte la contraria solo para joderte sin importarle el niño y que, además, es un maltratador emocional de mujeres?.
Un "hombre" chantajista, deshonesto, manipulador, que solo exige derechos pero que le huye a las obligaciones, puede ser un buen padre?. Para que se considere que una mujer es buena madre debe favorecer la relación de sus hijos con alguien así, a sabiendas de que el fulanejo es una escoria como individuo?.
No nos llamemos a engaño, quien es mala persona no puede ser un buen padre ya que solo transmitirá antivalores.

Estelwen Ancálimë dijo...

Evidentemente habrá casos particulares en los que si un padre es violento, maltratador o tiene transtornos psiquiátricos no podrá hacerse cargo del niño. También ocurre a veces con las madres, no son problemas exclusivamente masculinos. Pero estamos hablando siempre de casos extremos. Como profesional que ha llevado muchos divorcios, lo que puedo decirte es que por muy mal que te lleves por tu ex o por mal que pienses de él, si tu hijo o tu hija le quiere, es feliz con él, no es maltratado y ambos desean estar juntos, entonces DEBEN estar juntos. Por mucho que te fastidie. Ser mala pareja no implica siempre ser mal padre, y un padre imperfecto siempre va a ser mil veces mejor para el niño que ningún padre en absoluto (siempre, insisto, que no estemos hablando de casos extremos de maltrato infantil). Además, piensa que si sólo pudiéramos ser educados por personas perfectas, todos pasaríamos nuestra infancia solos. ¡Todos nosotros tenemos defectos que le parecen insoportables a los demás!

Hay una cosa que tengo muy clara: que una persona no quiera (e incluso deteste) a su cónyuge, no significa que no quiera a su hijo, y que se meta con la ex pareja no implica que no vaya ser capaz de tratar bien a su hijo (porque al fin y al cabo, a su hijo sí lo quiere, y a su ex pareja no).
La carta que he escrito va dirigida a los dos: a los padres y a las madres, ambos tienen que poner de su parte por el bien de su hijo, por mucho que odien a su ex pareja. Porque el amor por tu hijo siempre tiene que ser más fuerte que el odio o el desprecio que puedas sentir por tu ex cónyuge.

Anónimo dijo...

Mi mujer me ha pedido el divorcio. Tengo hijos mayores y otros no tanto. Al leer su blog me ha parecido encontrar un resumen de todo lo que el sentido común y el amor a los hijos dictan como norma de actuación. Lo tendré muy en cuenta, a pesar de que, efectivamente, el rencor podría nublar el entendimiento. Muchas gracias.

Estelwen Ancálimë dijo...

Gracias a usted por su comentario. Mucho ánimo y suerte; si mi artículo consigue ayudarles a usted y a su familia aunque sólo sea un poco, me daré por satisfecha.

Anónimo dijo...

Hola, comparto plenamente hasta el último punto de lo que acabo de leer, y es lo que deseo/quiero hacer. Pero primero tengo que curar la herida que tengo abierta, todavía no soporto que haga su vida,.. y quiero pasar página cuanto antes (sueño con ello) pero no puedo.

Me gustaría no tener que verla mas, pero quiero a mis hijos y tengo que aguantarme, tragarme todo el odio que todavía tengo dentro.

Espero que este cerca el día en que solo la vea como la madre de mis hijos y pueda empezar mi nueva vida...

Gracias por el articulo.

Estelwen Ancálimë dijo...

Gracias por su comentario :-)

Piense que no es necesario que su ex pareja le caiga bien, faltaría más... y evidentemente después de pasar por una separación traumática es necesario un tiempo de adaptación hasta poder recobrar la calma y pasar página. Pero sacar fuerzas de flaqueza delante de nuestros hijos y guardarnos los malos sentimientos para cuando ellos no estén delante, es uno de los muchos sacrificios que debemos hacer los padres. ¡Ánimo y fuerza, por ellos!

Anónimo dijo...

Gracias!! Un placer leerte y escuchar los comentarios.

Anónimo dijo...

Discrepo en el tema de la vivienda. Hay muchas mujeres que viven en la casa propieda del ex en exclusiva con sus novios y puede alquilar o comprar una casa. Si ella puede ser independiente economicamente xq paga solo el padre. No todo se puede meter en el mismo saco. Hay casos y casos y muchas mujeres viven resentidas hacia sus ex y odian hasta cuando t portas bien con los niños xq pueden quererte y eso no puede ser.

Estelwen Ancálimë dijo...

En mi carta hablo en genérico, no sólo de las mujeres. Evidentemente cada familia es diferente, cada caso es diferente, y para eso están los abogados o mediadores de familia, para llegar a un acuerdo en cada caso concreto.
De todos modos, en estos asuntos se trata siempre, siempre, de mirar por el interés del menor. Así que, ci ambos padres son económicamente solventes para comprar o alquilar una vivienda, lo normal es que se dé el uso y disfrute de la vivienda familiar a aquel progenitor que tenga la guardia y custodia del hijo, por la sencilla razón de que, de esa manera, el niño no tiene que mudarse de casa cuando sus padres se divorcian, y de esa manera el impacto psicológico del tremendo cambio que va a vivir no es aún más grande.
En cuanto al resentimiento, ¡qué me vas a contar! Lo he visto en abundancia y por parte de los dos ex cónyuges. La mayor parte de los casos es inevitable (si se llevaran bien no se hubieran divorciado), pero es muy importante hacer todo lo posible para que no afecte al hijo. De hecho, si no se entera de que ese resentimiento existe mejor que mejor.

Anónimo dijo...

Buenas tardes, puedo decirte que tu articulo es lo mas coherente que he leído hasta ahora. Además concuerdo contigo, cada caso es diferente y cada familia en un mundo. Lo que realmente me gustaría es que todo este tipo información la reciban las parejas antes de casarse y antes de decidir tener hijos. Todo es tan bonito cuando estamos enamorados, que ni si el mismo Dios baja del cielo y te dice que te estas casando con la peor persona que te puedas encontrar, no lo escucharas, por tanto dar esta información a parejas antes de dar el paso o traer una vida al mundo para hacerla desgraciada, es de vital importancia para que se lo piensen y cuando lo hagan lo hagan a conciencia. He conocido padres que se han desentendido de sus obligaciones al separarse, y he conocido madres que se han aprovechado al máximo y es más, se han quedado embarazadas bajo el lema "no me iré con las manos bacías". Por tanto, prevención, ante todo para la generación que nos sigue.

Estelwen Ancálimë dijo...

Mi padre tiene un dicho un poco bestiajo pero bastante bueno para ilustrar lo que me comentas. Dice así: "A cojones vistos, macho seguro". Viene a significar que a toro pasado es fácil pensar que tal vez no deberíamos haber hecho esta u otra cosa, pero lo cierto es que nadie, ni los ex más recalcitrantemente odiosos, se casan pensando que van a divorciarse.
Si en esta vida no diéramos ningún paso hasta estar absolutamente seguros de que todo va a ir bien, no haríamos nada, porque hasta para salir a comprar el pan hay que asumir el riesgo de que te pueda caer una maceta en la cabeza mientras caminas por la calle. Lo que hay que hacer es tener la responsabilidad y la madurez de saber gestionar las emociones negativas y minimizar el daño que causamos a nuestro alrededor cuando las cosas salen mal. Pero esto forma parte de la educación que nos es necesaria para desenvolvernos en la vida, nos casemos o no.

Cristina Rodas dijo...

Acabo de leer tu carta buscando información para lidiar con la ex de mi pareja. Todo lo malo q has descrito y todo lo bueno q hay q hacer, es justamente lo q ella hace al revés. Me he infornado y llego a la conclusión de q las dos niñas q tienen sufren el síndrome de Alienación Parental. Lo veo y no se que hacer y me da pánico pensar en como voy a ver acabar a esas niñas sin poder hacer nada. Una tiene apenas 3 años y la otra 8. La peque es la primera vez q pasa el verano completo con nosotros (15 días)y no hay más q problemas. Q la niña se porta mal, no come,tiene tos,es culpa de q es muy pequeña para pasar tantos diasbcon su padre, cuando lleva quedándose a dormir desd eq tenía un año. Todo son malas palabras. Y ahora la mayor se estresa y ves q lo pasa mal con sólo preguntarle q tal lo ha pasado de vacaciones con su madre. Se siemte culpable incluso por hablarnos bien de su madre y no nos pide llamarla o verla cuando está con nosotros pq piensa q nos vamos a enfadar. Y tenemos q ser nosotros los q le decimos si quiere llamarla o verla(aunq sean nuestros 15 días) pq su madre no le deja llamarnos ni contarnos lo q hace con ella. Y que podemos hacer? Pues ver como dos niñitas inocentes emtran en tristezas, depresiones, cambios de humor,etc sin remedio. Y a mi pareja, su padre, por supuesto le es recordado cada día debsu vida q es un mal padre y todo lo qnpasa es su culpa

CRISTINA dijo...

MILL GRACIASSSS. HE LLORADO MUCHO AL LEER SU CARTA, PORQUE REALMENTE ES CIERTO Y OCURRE, EL ORGULLO, LA RABIA HACE QUE NOS PODAMOS OLVIDAR DE MIRAR A LOS MAS DEBILES: NUESTROS HIJOS.
HE INTENTADO EVITAR LA SEPARACION, PERO AL FINAL VA A SUCEDER PORQUE EL ASI LO QUIERE, ES LIBRE Y ESTA EN SU DERECHO. YO TENGO MUCHO MIEDOS Y DUDAS.NO QUIERO SEPARARME DE MIS HIJOS, NO QUIERO PERDERME NI UN DIA DE SUS VIDASS.... ESO DUELE MUCHO. AL LEER SU CARTA ME HE DADO CUENTA QUE ESTABA PENSANDO EN MI. MIS HIJOS NECESITAN DE SU PADRE.
SOY CREYENTE, ASI QUE ESPERO Y CONFIO QUE DIOS ME DE FUERZAS Y SABIDURIA PARA FIJARME EN MIS HIJOS

Estelwen Ancálimë dijo...

Gracias a vosotras por leer mi carta. Si con ella consigo ayudar a una sola familia, me sentiré plenamente satisfecha :-)

Anónimo dijo...

en serio me ha ubicado en la realidad que estoy viviendo este blog, la felicito y agradezco a la vez su publicacion porque estoy en esta situacion tan dura,desgastante y desesperante, pues todos mis sueños y ilusiones se han borrado, llevo ya 8 meses separado y no puedo mas, las extraño mucho y a mi hija mucho mas, cuando estamos juntos no queremos separarnos pero, existe ese pero tan crudo y doloroso.... gracias por este texto, me ayudara mucho espero, saludos y animo a las personas que estan en esta situacion...