martes, 11 de octubre de 2016

Signos que delatan a una editorial estafa


Publicar es el sueño dorado de muchos aspirantes a escritores. Cuando lo consigues, el día que te dicen que SÍ, que quieren contar contigo, que vas a ver tu libro en las librerías, es uno de esos raros momentos en la vida en que sientes que las estrellas se alinean y los sueños se hacen realidad. Yo nunca olvidaré el día en que me lo dijeron a mí. Por fortuna, además, tuve la posibilidad de publicar con una editorial pequeña pero muy activa y trabajadora, con la que he podido asistir a eventos como las Ferias del Libro de Madrid y Valencia, la Semana Literaria del Puig, la Cificom, y algunos otros que se perfilan en el horizonte.

Sin embargo, no todo el mundo tiene la misma suerte. Porque algunas editoriales, en lugar de trabajar codo con codo con sus autores, se dedican a estafarlos. ¿Cómo? Mediante la llamada coedición encubierta. Esta práctica, que por desgracia ha engañado a bastantes autores noveles e ilusionados, consiste básicamente en que una editorial de coedición o autoedición se hace pasar por una editorial normal para captar escritores a los que sacarles el dinero.

Ojo, eso no significa que todas las editoriales que editan libros por encargo sean una estafa. La autoedición es algo muy simple: tú les pagas para que editen un texto, ellos te entregan los ejemplares, tú les pagas la factura y puedes hacer con esos ejemplares lo que te dé la gana, sin más: venderlos, regalarlos, hacer gorros de papel. Si el cliente sabe lo que está comprando, no hay ningún problema. El lío viene cuando esas editoriales no captan a los clientes ofreciendo honestamente el producto, sino que intentan aprovecharse de la inocencia y la ilusión de los autores noveles para hacerles creer que van a publicar al estilo tradicional, cuando en realidad van a tener que pagar sus propios ejemplares y la "editorial" se desentenderá de ellos en cuanto hayan presentado su novela.

¿Cómo evitarlo? ¿Cómo saber cuándo una editorial de autoedición encubierta está intentando engañarnos? Fijándonos en estos signos de alarma:


-Te "animan" a publicar con ellos: Anuncios publicitarios como "¡buscamos escritores noveles!", "¡publica con nosotros!" o "¡cumple tu sueño!" deberían hacerte sospechar de inmediato. Por lo general, las editoriales normales están saturadas de manuscritos originales, y muchas de ellas cierran la recepción y sólo leen lo que les pasan los agentes literarios. Los lectores de la editorial no dan abasto, y tienen que ser muy selectivos con los originales que leen, porque sencillamente no les da el tiempo para todo. ¿Qué significa entonces que una editorial anime alegremente a los noveles a enviarles todo tipo de manuscritos? Que ni siquiera se van a molestar en leerlos.


 -Publican de todo: Y cuando digo de todo, quiero decir de todo. Echas un vistazo a su catálogo y resulta que editan poesía, ensayo, teatro, infantil, juvenil, biografías, acción, terror, fantasía, romántica... vamos, todos los géneros literarios habidos y por haber. De ser así, HUYE. Las editoriales de verdad publican unos géneros muy definidos, lo cual significa que fuera de esos géneros no les interesa nada (por ejemplo, Fantascy no va a publicar una novela erótica por buena que sea, y Harlequin no va a publicar una novela negra aunque sea digna de la mismísima Patricia Highsmith). Si una editorial publica absolutamente de todo, es que el target de lectores no les interesa; lo que les interesa es engañar al máximo número de autores posibles sin importar qué genero escriban.


-Insisten mucho en lo serios que son y lo satisfechos que están sus autores: Si en los anuncios o en la página web la editorial recalca mucho lo serios y profesionales que son, y tiene un catálogo infinito de autores sonrientes que afirman estar muy satisfechos de haber publicado con ellos y haber cumplido su sueño, mucho cuidado. Las editoriales de verdad dedican sus esfuerzos a promocionar las novelas que ya tienen en el mercado, no a promocionarse a sí mismas diciendo lo serias y profesionales que son. Y si buscas en Google a esos autores tan felices, te darás cuenta de que gran parte de lo que dice la web es mentira.


-Compadecen al pobre escritor novel y aseguran que ellos están para ayudarte: Otro de los ganchos de una editorial estafa consiste en empatizar con el escritor, asegurando que comprenden la injusticia de los pobres autores que no venden una escoba con sus magníficas novelas, y explicando lo bien que distribuyen ellos sus obras y el gran público al que llegan. A ver, aquí falla algo. ¿Los clientes de la editorial no deberían ser los lectores? ¿Por qué, entonces, esa editorial parece estar dedicando la mayor parte de sus esfuerzos a animar a los autores a publicar con ellos, en lugar de dedicarlos a convencer al lector de que compre sus libros? Pues porque su negocio no está en los lectores, sino en los autores. Una editorial no se dedica a cumplir sueños ni a recompensar el esfuerzo de los pobrecitos noveles, sino a ganar dinero. Es un negocio, no una ONG.


-También insisten mucho en que ellos NO hacen autoedición: Si un vendedor de seguros llamara a tu puerta y lo primero que te dijera es que su compañía de seguros es muy seria y por supuesto que no se dedican a estafar a nadie, ¿sospecharías? Pues eso mismo. Una editorial de verdad no necesita asegurarte por activa y por pasiva que no te van a cobrar nada ni te van a obligar a vender un número mínimo de ejemplares, y tampoco necesita asegurarte que no debes preocuparte por nada, porque ellos no hacen autoedición y son los más honrados del mundo. En la Edad Media había un refrán que ha sobrevivido hasta nuestros días: Excusatio non petita, accusatio manifesta. La traducción literal es "excusa no pedida, acusación manifiesta", y viene a ser el equivalente al actual "quien se excusa, se acusa". Significa que todo aquel que se disculpa de una falta sin que nadie le haya pedido cuentas, se está señalando como culpable. Si esta refrán tan antiguo está vigente desde hace siglos, por algo será. Da igual lo que afirmen; seguro que en algún momento te terminan colando alguna cláusula o condición que te obligue a soltarles pasta, o a hacer que otros se la suelten, de un modo u otro. No te fíes.


-Si les envías tu manuscrito, te dicen que sí en el acto: Estamos hablando de 48 horas, o incluso menos. Les mandas tu novela con toda la ilusión, y en un plazo de tiempo increíblemente corto, ¡voilà! ¡Te han contestado y han dicho que sí! Un momento, aquí falla algo: ¿de verdad crees que un editor que tiene decenas o incluso cientos de manuscritos en espera se ha leído tu novela de un tirón en menos de dos días? Pues no. No se la ha leído, pero te ha dicho que sí de todas maneras porque aquí el cliente no son los lectores, sino tú.


-Te prometen un porcentaje de venta mayor del 12%: En una editorial de verdad, es la empresa la que arriesga dinero, no el autor. Y el beneficio no sólo redunda en los editores, sino que también se ha de repartir con la librería y la distribuidora. Por eso los autores cobramos un porcentaje tan pequeño por cada libro vendido: por lo general  oscila entre el 8 y el 12%, y sólo los grandes autores consagrados (estamos hablando de un Arturo Pérez-Reverte, un George R.R. Martin o una J.K. Rowling) pueden estar en posición de exigir un porcentaje algo más alto (no mucho más). Si te ofrecen de buenas a primeras un 15%, un 20%, o incluso más, escapa como si no hubiera un mañana. Es demasiado bonito para ser auténtico.


-Te piden dinero, o que compres/vendas un número determinado de ejemplares: Si llegado el momento plantean cualquiera de estas condiciones, y no mencionan en ningún momento las palabras "autoedición" o "coedición" es que intentan engañarte. Grábatelo bien en la cabeza, por favor: una editorial de verdad NUNCA te va a pedir dinero por editar. NUNCA te va a pedir que compres un número determinado de ejemplares. Y NUNCA te van a exigir que vendas una cantidad determinada de ellos. Repito lo dicho antes: cuando se publica un libro a la manera tradicional, es la editorial quien arriesga, no el autor. El único deber del autor es ceder los derechos de edición (ojo, DE EDICIÓN, no DE AUTOR) a la editorial, cumplir ciertos plazos y estar disponible todo lo humanamente posible para los actos de promoción.


Espero que esta guía sirva para ponerte sobre aviso y que no caigas en la trampa de ningún desaprensivo que pretenda aprovecharse de tus sueños. No caigas en la tentación de tomar el camino más fácil y enviar tu manuscrito a una editorial que de entrada prometa nubes rosas y piruletas de azúcar a los escritores noveles, porque puedes salir trasquilado y perder mucho tiempo y dinero para acabar con tus sueños hechos trizas. Y como muestra de lo que puede conllevar publicar con gente así, podéis leer aquí lo que le ocurrió a Laura, una escritora que fue engañada por una de esas editoriales estafa y compartió la experiencia en su blog.

3 comentarios:

Laura Ringëril dijo...

Has detallado mi experiencia prácticamente punto por punto. Me ha resultado muy doloroso leer este post porque cada vez que leía un nuevo apartado, los recuerdos me asaltaban y volvía a sentirme tan mal como hace unos años. Ahora que tengo más años me pregunto cómo he podido ser tan tonta, tan ingenua, como para dejarme engañar de esa manera. Claro que, si las editoriales estafa captan a autores de más enjundia, pues a lo mejor no soy la única paloma blanca por estos lares.

Estelwen Ancálimë dijo...

Lo lamento mucho, no era mi intención que te sientieras mal leyéndolo :-(
Y sí, no eres la única. Han picado autores con más experiencia y años que tú. Es como lo de las estafas piramidales de las falsas compañías eléctricas y del gas: si lo siguen haciendo es porque funciona. Por eso me decidí a escribir el post: para minimizar las posibilidades de que le pase a nadie más.

Anónimo dijo...

Cuidad también de editorial Hades

http://paramosdesoledad.blogspot.com.es/2015/07/mi-experiencia-con-ediciones-hades.html