domingo, 29 de mayo de 2016

Escritores y reseñas: la paradoja nacional


"Con lo bueno que es este libro, y nunca he leído nada de él en la sección literaria de El Profeta"
 

Mes y medio después de la publicación de mi novela, hay algo de lo que estoy segura: se aprende más durante un mes entre bambalinas que en todo un año fuera. Estas semanas he aprendido un montón, y sólo es una mínima parte de lo que me queda por aprender: cómo funciona el mundillo editorial, las relaciones entre escritores, entre editores, las firmas, la promoción, las presentaciones... Tengo crónica que hacer, porque hemos hecho bastantes cosillas ya: la presentación en Shalakabula, las firmas en la Feria del Libro de Valencia, la Setmana de les Lletres del Puig, este fin de semana en el Palo Alto Market... y dentro de poco (en cuanto tenga todos los eventos cerrados, compartiré en el blog la información) la Feria del Libro de Madrid. También me he dado cuenta de algunas cosas en las que no me había parado a pensar. Cosas importantes que quisiera compartir con los lectores de este blog, porque perpetúan un problema muy grande que entre todos podríamos solucionar.
De momento, La Senda Oscura ha agotado ya su primera impresión, lleva un buen camino con la segunda y se está vendiendo bien... bien para lo que es un libro de sus características, claro: una novela de fantasía escrita por autores españoles, noveles para más señas, y publicada por una editorial modesta. Para autores como nosotros, que no somos anglosajones, que estamos empezando y que no tenemos detrás una maquinaria titánica de distribución y promoción como las de las grandes editoriales, sólo hay algo que nos ayude a triunfar: el boca-oreja. Que la gente lea el libro, lo recomiende, lo reseñe, y el título empiece a sonar.
Y ahí está el gran problema con el que nos estamos topando: lo difícil que es conseguir reseñas.

Me hace mucha gracia este asunto. Yo reseño libros de vez en cuando, tanto extranjeros como patrios, pero este blog no va exclusivamente de eso; aquí hablo un poco de todo, tanto de mis cosas personales como de frikismo en general. Sin embargo, hay muchos, muchísimos blogs dedicados exclusivamente a las reseñas, y con la mayoría de ellos pasa igual: reseñas de libros conocidísimos, de editoriales grandes y autores anglosajones, los hay a mansalva. A la primera semana de que hayan salido publicados (a veces incluso antes), ya tienes reseñas para dar y tomar. Naturalmente, esto sucede no sólo porque esos libros están expuestos en TODAS las librerías el mismo día en que salen a la venta, sino porque dichas editoriales se pueden permitir el lujo de reservar bastantes ejemplares para promoción, que se envían gratuitamente a los blogueros para que estos puedan reseñar. Una estrategia de marketing excelente, por cierto, sólo que con un problema: una editorial modesta, con un presupuesto justito y con ediciones que oscilan entre los 500 y los 1000 ejemplares, no se pueden permitir el lujo de desprenderse gratuitamente de tanto ejemplar. Ofrecen copias digitales, pero la mayoría de los blogueros no quieren leer en digital. Que conste que les comprendo; a mí me pasa lo mismo; tampoco me gusta mucho leer en pantalla, y por lo general prefiero el papel.
Sin embargo, aquí estamos tratando un problema de fondo muy importante:

-Por falta de presupuesto, no se pueden repartir copias en formato físico para reseñar.

-La mayoría de las librerías no piden libros de editoriales pequeñas porque prefieren reservar su limitado espacio para ofrecer superventas y novedades de grandes editoriales. 

-Por ello, los blogueros sólo reseñan las obras en papel que reciben de las editoriales grandes, que les llegan a casa gratuitamente o que ven en primera fila en las librerías cuando van a mirar.

-La editoriales grandes suelen publicar a autores anglosajones traducidos o a autores nacionales que ya son conocidos y van a vender con seguridad.

-¿Resultado? La pescadilla que se muerde la cola. Los blogueros sólo reseñan ese tipo de obras, con lo cual la gente sólo conoce esas obras, con lo cual la gente sólo compra esas obras, con lo cual las librerías siguen pidiendo sólo esas obras, que saben que venderán.

Inquietante perspectiva, ¿verdad? La Senda Oscura es una novela fantástica autoconclusiva que me consta que está gustando bastante: las (pocas) reseñas que hay hasta ahora han sido positivas, tiene buenas puntuaciones en Goodreads, quienes la ven en los stands de las firmas suelen pararse a mirarla, y cuando leen la sinopsis y echan una ojeada al interior, muchos se sienten interesados y acaban llevándosela a casa. El problema es que eso donde ocurre es ahí, en los stands de las firmas, cuando los lectores pueden tener la novela delante y te oyen hablar de ella. Como tenemos distribución nacional, puede llegar a todos los rincones de España, en cualquier librería donde la pidan (salvo en grandes superficies, que es harina de otro costal; en la Casa del Libro me consta que la tienen, pero El Corte Inglés, por ejemplo, pasa diez mil pueblos de mi editorial). Pero ahí está el punto: en la mayoría de ellas, los lectores tienen que pedirla, porque las librerías no la exponen: a no ser que vayas a la Librería París de Zaragoza, a Estudio en Escarlata o el Mono Araña en Madrid, a Gigamesh en Barcelona, a Alcazar Comics en Cartagena, a París-Valencia, a Soriano, a Shalakabula o a Manhattan Comics en Valencia, en definitiva, a esas librerías especiales que ofrecen buenos títulos de editoriales pequeñas... no te la vas a encontrar por casualidad.

¿Y cómo conseguir que la gente la pida en su librería? Sabiendo que existe, sabiendo que es buena, sabiendo que aunque no sea de Planeta, de Montena o de Random House, merece la pena leerla. Aquí es donde deberían entrar los blogs de reseñas. La gente los sigue esperando buenas recomendaciones, pero irónicamente la actividad de la mayoría de ellos es similar a la de los dueños de restaurante que cuando entra un político o un famoso le regalan la cena y dejan que pida los platos más caros de la carta sin cobrar, mientras que a las familias normales que van allí a comer les cobran hasta el último céntimo de euro y no les regalan ni los cafés. No es que me parezca mal el segundo punto (evidentemente, un restaurante no está para regalar la comida, sino para ofrecerla a quienes la puedan pagar), pero no deja de ser irónico el primero: que quienes menos lo necesitan sean justamente aquellos que siempre se libran de pagar.
Con los libros pasa exactamente lo mismo. Siempre reseñan aquellos que menos necesitan darse a conocer. Aquellos que cuentan con una editorial fuerte detrás, con una excelente distribución, que se encuentran en todas las librerías y grandes superficies y que todos los lectores van a hojear... esos están todos reseñados masivamente, y por lo general al poco de salir. En cambio, los autores que realmente necesitamos una reseña, los que estamos empezando, tenemos pocos medios de promoción y necesitamos una oportunidad... da igual lo buenos que seamos, da igual que la editorial ofrezca ejemplares en digital para que los reseñadores puedan al menos echarle al material un vistazo y saber si les va a valer la pena continuar. La mayoría de ellos ni siquiera se molesta en pedir el material, y si lo pide, no lo reseña. Se ponen con la siguiente novedad famosa del momento, esa que va a tener TODAS las reseñas del mundo y alguna más de regalo, y a volar.

Habrá quien me diga que esto es lo que hay, claro. Que cada cual en su blog reseña lo que le da la gana, que bastantes ejemplares en papel les llegan ya de las editoriales grandes y que es totalmente legítimo tirar a lo seguro y a lo fácil si tienes que priorizar. Que no se puede pedir que en espacio privado, donde inviertes tu tiempo sin cobrar, te dediques a reseñar libros de autores poco conocidos, publicados por editoriales modestas, cuando puedes reseñar esos estupendos ejemplares gratuitos que Planeta y Montena te acaban de mandar.
Muy bien, es cierto. Todo esto es verdad. Pero en ese caso, tengo que decir una cosa: que no se quejen más. Que todos esos blogueros, todos esos reseñadores, dejen de quejarse de que el mundo editorial está muy mal, de que hay cada vez menos oportunidades de publicar para los autores noveles, de que se maltrata a los autores nacionales, que las editoriales pequeñas cierran, de que parece mentira que la fantasía anglosajona tenga tanto éxito a la vez que se margina la fantasía nacional. Porque también son ellos, no sólo las editoriales o las librerías, los que niegan la oportunidad. Una librería o una ediorial al fin y al cabo son un negocio, una empresa que busca la venta segura, el beneficio rápido. Los blogs literarios, sin embargo, siendo un espacio creado por puro amor a la literatura y una ventana al mundo para dar a conocer los libros, muestran exclusivamente lo que todos ya conocen en lugar de dar a los desconocidos, si son buenos, una oportunidad. No se dan cuenta, o tal vez sí pero les da igual, de que ninguna librería va a vender libros de autores nacionales poco conocidos si los clientes no se los piden, y que mientras esos clientes no conozcan de la existencia de tales libros, por mucho que quisieran pedirlos no podrán. De que esos clientes de dichas librerías, con sus bolsillos aún afectados por la crisis, tal vez no se atrevan a pagar de 15 a 20 euros por un libro del que no han leído reseñas, no tienen referencias, y no han oído a nadie hablar.
Me da que también serán ellos (o ellas, ya que la mayoría de personas que trabajan en este tipo de blogs son mujeres) quienes algún día se quejarán de que deseaban con todas sus fuerzas ser escritores pero nunca encontraron a nadie dispuesto a darles una oportunidad.

6 comentarios:

Manolok dijo...

Lo siento. Tiene que ser difícil empezar en este mundo.

A mi me gusta mucho leer en formato electrónico (llevo casi siempre mi Kobo encima) pero no lo he encontrado como ebook ni en Amazon ni Lektu. ¿vais a sacarlo en ebook?

Elihú Juárez dijo...

A mí me llamó la atención, el problema es que soy de México y pues ni cómo hacerle para el envío que suelen ser muy caros :(

Juan Manuel Montes dijo...

Suerte, espero que de a poco el libro se haga un espacio. supongo que a pesar de todo hay que seguir trabajando y seguir escribiendo.

Juan Manuel Montes dijo...

Suerte, espero que de a poco el libro se haga un espacio. supongo que a pesar de todo hay que seguir trabajando y seguir escribiendo.

Laura Ringëril dijo...

Las injusticias en el mundo literario siempre han existido y siempre existirán, y con esto no quiero soltar un sermón ni justificarlo (¿cómo podría hacerlo, si yo misma voy a tener los mismos problemas y por triplicado, ya que apenas conozco el mercado literario y además voy a autopublicarme?).

Las reseñas de blogs simplemente ofrecen al público el producto que está buscando, ese del que tanto ha oído hablar por haber alcanzado una fama descomunal en su país de origen. Además, cuenta el factor de que lo que viene de fuera parece tener mayor aceptación que el producto patrio. No sé, parece que la gente tiende a valorar a la baja una novela solo porque el autor es de su país de origen; ya me dirán qué tiene que ver el culo con las témporas.

Por mi parte, me siento muy orgullosa de haber leído La Senda Oscura y muy feliz de haber podido ayudaros a ti y a Juanjo a dar un paso adelante en el injusto mundo literario. Y aunque en mi reseña he hecho una comparación entre puntos positivos y puntos negativos, afirmo con rotundidad que los primeros están muy por encima de los segundos y que ha sido una gozada leer un libro tan increíble. Si un día os animáis a hacerle una continuación o una precuela, estoy segura de que incluso me gustará más.

Ánimo!!

Estelwen Ancálimë dijo...

Gracias, Laura :-)

A todos los que preguntáis, el libro acabará saliendo en ebook, pero dentro de un tiempo. De momento los editores quieren esperar para sacarlo en digital porque en cuanto sale en ebook lo piratean a las 24 horas (si tienes suerte, a las 48). Y lógicamente la piratería es una pérdida económica para toda editorial, pero para una editorial modesta, que sólo saca de cinco a ocho títulos al año y que depende de las ventas de todos para que sea rentable sacar el siguiente, que le pirateen los títulos la puede llevar a la ruina. Así que todos los que estáis esperando el libro en ebook, siento muchísimo la espera; dadle las gracias a los que se descargan los libros en lugar de comprarlos :-(