domingo, 27 de marzo de 2011

Namárië

Esta es una de la entradas más tristes que me ha tocado escribir en mi vida.
Hoy, mi queridísima abuela Lolita se ha ido al Cielo, el mismo día que cumplía 90 años, después de haber padecido durante meses una metástasis ósea. No soy capaz de expresar con palabras lo muchísimo que la voy a echar de menos. Mi abuela ha sido como mi segunda madre; me ha cuidado, me ha contado cuentos y cantado canciones, me ha aconsejado, me ha consolado, me ha preparado platos exquisitos y me ha regalado los mejores momentos de mi infancia.

Sé que esta separación no es una despedida definitiva, porque desde el Cielo seguriá cuidándome y velando por mí. Siempre que yo tenía que hacer un viaje, o un examen difícil, ella encendía una vela a la Virgen de los Desamparados y rezaba por mí. Ahora, en presencia de la Virgen y de su hijo Jesús, no le hará falta encender ya ninguna vela, porque ellos escucharán sus palabras cara a cara.

Mi abuela vivió una vida digna, llena de amor y de rectitud. Siempre fue una persona alegre, honesta, simpática, recta y amable. Hoy era su cumeplaños, y ha muerto de la mejor forma que alguien puede morir: rodeada de su familia, recibidos los santos óleos, y con un ramo de rosas rojas, sus flores favoritas, en la mesa del hospital como regalo de cumpleaños. No hemos podido darle la fiesta de 90 cumpleaños que hubiésemos querido darle si hubiera estado bien, pero ha recibido una hermosa ceremonia que ha sido a la vez de cumpleaños y de despedida, y eso, dentro del dolor, me produce un gran consuelo.

Gracias por todo, abuelita. Gracias por cuidarme y amarme como a una nieta, como a una hija. Gracias por todo el bien que has hecho en tu vida, gracias por todo. Te quiero muchísimo, y te voy a echar mucho de menos. Sé que algún día volveremos a encontrarnos a la Luz del Señor. Hasta entonces, descansa en paz. Siempre te recordaré. Siempre te querré. Gracias.


Como epitafio, abueli, a tí que te gustaba leer tanto como a mí, me gustaría dedicarte unas palabras de "La historia de Aragorn y Arwen", perteneciente a los Apéndices de El Señor de los Anillos, de J.R.R.Tolkien:
"Con tristeza hemos de separarnos, mas no con desesperación. ¡Mira! No estamos sujetos para siempre a los confines del mundo, y del otro lado hay algo más que recuerdos. ¡Adiós!”

8 comentarios:

Elessar dijo...

Jo, de veras lo siento :(

Edu dijo...

¡Lo siento mucho Ana! Y muy de acuerdo con todo lo que has dicho. Ánimo y piensa que ella sabe que la quieres y que no la olvidarás, con eso tiene suficiente ;)

Edu

Julia dijo...

Un abrazo muy grande y mucho ánimo.

Aquamarine dijo...

Lo siento mucho, no puedo evitar acompañarte en el sentimiento, no hay palabras para momentos como este.
Lo cierto es que, por lo que puedo leer, siempre estará contigo en tu corazón, te dejo un abrazo grande desde la distancia.

*Gy* dijo...

Lamento mucho tu pérdida, Luthien. Mucho ánimo.

Findûriel dijo...

Te lo dije por Facebook, pero te lo digo por aquí. Me alegro de que os hayáis conocido, y lo hayáis hecho tan bien. Y me alegro que sea eso con lo que te quedes.

Un beso grande.

Anónimo dijo...

Me acuerdo de la abuela bloguera, se llamaba Amelia y se murió un día, era muy mayor, tendría... noventa o más años. También tenía un nieto, pero nunca escribió nada como tú, con tanta ternura y sentimiento.

Estelwen Ancálimë dijo...

Muchas gracias a todos por vuestras palabras de ánimo.

@ Anónimo: Amelia tenía 97 años. Yo seguía su blog y me entristeció mucho su muerte. Desgraciadamente para mí, su nieto pudo disfrutar de su abuela siete años más que yo de la mía...