lunes, 22 de abril de 2013

Crítica de Juego de Tronos: Cuarto capítulo, tercera temporada


No digo esto muchas veces, pero, ¡¡DIOS DE MI ALMA QUÉ PEDAZO DE CAPÍTULOOOO!! Cómo se nota que, cuando los guionistas son Benioff y Weiss y se mantienen fieles al libro (bueno, más o menos), de aquí salen maravillas. Este es, sin lugar a dudas, el mejor capítulo de lo que llevamos de tercera temporada. Es más, de no haber existido el magnífico Blackwater, sería el mejor capítulo de la segunda y la tercera temporada juntas. Esto ha sido en buen parte gracias a Daenerys, la estrella del espectáculo (y eso que sólo aparece al final, ¡pero para dar el gran campanazo!), pero también a que este ha sido uno de los pocos capítulos capaces de encerrar, de verdad, la escencia de Canción de Hielo y Fuego, el sabor que la hizo grande: magia, intrigas políticas, epicidad, grandeza, sangre, drama, horror. Esta crítica va a tener SPOILERS, y os aconsejo de verdad que no la leáis sin ver el capítulo (o al menos sin haber leído Tormenta de Espadas), porque uno de los grandes placeres de este capítulo es dejarse sorprender por él... y disfrutarlo. Cierto es que tiene algunos pecadillos que hacen algunas escenas mejorables, pero afortunadamente son detalles menores.


Lo que me ha gustado:

-¿Por dónde empiezo? Ah, sí; ¡DROGON, DRACARYS! Por los Siete Dioses, R'hllor el Caliente y el Dios Ahogado, ¡¡esta sí que es la reina de Poniente!! Daenerys de la Tormenta, la auténtica y genuina, en todo su esplendor. La Princesa que nos fue prometida, desplegando poderío. Todas, todas, todas sus escenas son épicas de la primera a la última, desde su fría y serena dignidad de reina, derrochando ese poder calmado que sólo tienen los auténticos líderes, hasta su salida triunfal de la ciudad de Astapor llevando consigo a los tres dragones y a su ejército. Impagable el momento en que se dirige al capullo de Kraznys mo Nakloz en Alto Valyrio, demostrando que se había enterado de lo que decía todo el tiempo, y también cuando arroja al suelo el látigo de esclavista que es pisoteado por los Inmaculados en perfecta formación. Sobre 10, un 11.

-Margaery Tyrell cada vez me gusta más, la muy zorra. Pero zorra por astuta, por estar demostrando que es una manipuladora carismática y brillante capaz de merendarse ella sola a todas la víboras de Desembarco del Rey, empezando por el idiota de su futuro marido y terminando por su futura suegra. También demuestra que no hace falta tener una espada en la mano para ganar el juego de tronos: basta con tener una gran sangre fría, una enorme inteligencia, y mucha empatía. Olé por ella.

-La conversación entre Varys y Tyrion. Que Varys haya conseguido capturar al hechicero que lo castró me ha dejado de una pieza.

-¡Por fin vemos por dentro el Gran Sept de Baelor! ¡ Y sólo puedo describirlo como impresionante, ¡me ha encantado! Igual que la escena que tiene lugar dentro, donde Margaery brilla con luz propia y todos nos ponemos muy contentos al ver cómo a Cersei se la llevan los demonios mientras se acuerda (muy probablemente) de cierta profecía que le hicieron de niña.

-Muy buena también la escena de la Hermandad sin Estandartes, con Arya acusando al Perro de la muerte de Mycah.

-Terribles e impactantes las muertes de Craster y de Lord Mormont, y eso que sabía que iba a suceder. Me ha gustado el detalle de que se vea que Edd el Penas defiende al Lord Comandante.

-"No desconfío de ti por ser mujer, sino porque te crees más inteligente de lo que realmente eres", de Tywin a Cersei. ¡Zas, en toda la boca! Y es una verdad como un templo.

-¡Por fin una escena para el disfrute de los shippers del Jaime/Brienne! A su modo rudo y directo, la Doncella de Tarth lucha por salvar la vida de Jaime, de hacerle sacar fuerzas de flaqueza aunque sea pinchándole donde más le duele. Espero que veamos mucho más acerca de esto (y que en la serie lleven varios pasos más lo que en el libro sólo se llega a insinuar).

-La sarcástica ironía de lady Olenna y la enternecedora inocencia de Sansa, que fiel a sí misma sigue esperando a su príncipe azul a pesar de todas las perrerías que le han ocurrido, muestran a la perfección la esencia de estos dos personajes. Lástima que su príncipe azul sea un poco gayer.


Lo que no me acaba de convencer:

-Precisamente, lo del príncipe azul gayer. Al final Margaery ha propuesto a Sansa el matrimonio con Loras, la Reina de las Flores, lo cual no deja de ser raruno teniendo en cuenta lo importante que es para la trama que su hermano caballero ocupe un puesto en la Guardia Real como parte del contrato matrimonial.

-La maldad y manipulación de Ramsay Nieve va con el personaje, lo admito, pero tengo que decir que no me hace ninguna gracia saber que nos esperan asquerosas escenas de tortura y sufrimiento para Theon, por muy canon que sean.

-Me desconcierta que de repente Varys hable de Meñique como "el hombre más peligroso de los Siete Reinos" cuando hasta ahora nos lo había presentado como un simple putero trepa.

-Brann. No es que esté mal, pero los sueños del cuervo de tres ojos empiezan a ser algo redundantes y la verdad es que no aportan nada a la trama.


Lo que NO me ha gustado:

-Me fastidia que Sam eche a correr tan deprisa cuando se monta la trifulca en casa de Craster. Hubiera preferido que asistiera a Mormont en sus últimos momentos, como en el libro.

-Creo que los Bolton se pasan un poco maltratando a Jaime. Al fin y al cabo, lo necesitan vivo, y hasta en Poniente deben saber que rebozar con mierda y barro una herida abierta no es el mejor modo de curarla.

-Que hayan corrido tanto contando la historia y este no sea el capítulo de final de temporada. Esa visión final con Astapor de fondo, el ejército y los tres dragones hubiera quedado mangífica como escena de cierre.

4 comentarios:

Malena dijo...

Como estamos de acuerdo en todo lo que nos ha gustado, pasó a lo que te disgustó
Obvio que extrañé la agonía del Oso en brazos de su fiel guardia, pero después que nos han mostrado a Sam como Babe, El Cerdito Cobarde, resultó bastante heroica esa huida.
Vago Hoat y su Compañía Audaz eran unos sádicos, pero muy cómicos y aunque a patadas con sus prisioneros, se guardaban los peores insultos para La Doncella. Aquí estos animales son crueles, son obscenos, son ofensivos. Se supone que es porque Jaime desequilibró la bascula con lo de hacer parece a Brienne más valiosa que él.

Estelwen Ancálimë dijo...

No sé hasta qué punto puede decirse que Brienne es más valiosa que él. Puede que ella valga un saco de zafiros, pero él sigue siendo el primogénito de Tywin Lannister, sobrino del rey e hijo de la Mano del Rey, y ya se sabe que en Poniente se dice que Tywin Lannister caga oro. Y por el Matarreyes cualquiera de los grandes señores daría una recmpensa, y el rey Robb lo necesita como moneda de canje o modo de chantaje a Tywin. Jaime es sumamente valioso vivo; muerto, no vale ni como carroña para cuervos.
En todo caso lo que hizo Jaime con Brienne no fue volverla más valiosa que él, sino volverla valiosa, a secas; lo suficiente para que no mereciera la pena violarla.

Malena dijo...

Pero si te fijas, en el cap. del domingo todos los golpes e insultos eran para Jaime, a ella no la tocaron (en el libro si la patean y la amenazan con violarla y le dicen obscenidades a cada rato)

Laura Niphredil dijo...

Yo es que sigo sin ver a los Bolton como los captores de Jaime. Además, dada la tendencia que tienen al despellejamiento... ¿no sería más lógico que, en vez de cortarle la mano, se la despellejaran? Sí, ya sé que en Tormenta no ocurre así, pero que le va más al personaje, eso es cierto.

Lo de Varys a mí no me gustó mucho. Me pareció que no venía a cuento lo de tener al hechicero allí metido en la caja. No sé, no me gustó mucho...

Tampoco me moló demasiado Beric Dondarrion. Me lo imaginaba más "muerto", más horrible. Y es una pena que no sea el mismo actor de la primera temporada.

Pero las escenas de Desembarco y de Astapor me encantaron!! Está claro que, por ahora, son las mujeres las que le dan un poco de vida a la historia. Y esta es la mejor temporada de Daenerys antes de que empiece a ir cuesta abajo. Y lo mismo pasa con Arya: tiene una historia muy interesante y llena de giros, pero después pierde un montón.

A ver si en el próximo capítulo ponen algo de Jon Nieve y de Stannis. Por cierto... ¿qué piensan hacer ahora con Davos?