jueves, 16 de enero de 2014

Crítica de "El Juego de Ripper", de Isabel Allende


Todo el que conoce mis gustos literarios sabe que Isabel Allende es una de mis escritoras favoritas. De hecho, está en mi podium particular de escritores, junto a José Carlos Somoza y a J.R.R.Tolkien. Tengo casi todos los libros que ha escrito, y aunque lógicamente unos me gustan más que otros, su trayectoria en conjunto me parece muy buena. Así que, en cuanto vi que habñia sacado nueva novela, no pude dejar de incluírla como un fijo en mi carta a los Reyes Magos.



Su último libro es El Juego de Ripper, que constituye una novedad en la carrera de la autora porque es su primera novela negra. No obstante, aunque el género sea una novedad, el estilo de Allende sigue siendo inconfundible: su peculiar forma de escribir, su filosofía new age que impregna todas las páginas y el carácter de sus protagonistas, su estilo característico... es Isabel Allende 100%.
La novela se lee rápido (yo me la acabé en un par de días) y parte de una premisa clásica de las novelas negras: una serie de asesinatos, aparentemente sin conexión, investigados por un policía divorciado jefe del Departamento de Homicidios. Lo innovador, en este caso, es que las protagonistas son la ex mujer y la hija del policía: Indiana y Amanda. Esta última es una adolescente de 17 años que ejerce de máster en un (supuesto) juego de rol online, Ripper, el juego que da nombre a la novela.
Otra novedad de la historia es que dedica mucho espacio al desarrollo y la introspección de los personajes, mucho más que cualquier otra novela negra al uso. En este tipo de historias, por lo general lo que importa es la investigación y el asesino y los personajes suelen ser bastante de cartón piedra. Sin embargo, en esta novela los personajes están vivos, respiran, tienen motivaciones y un pasado. No todas las vivencias y anécdotas que se cuentan de ellos tienen importancia para el desarrollo de la historia, pero aún así son interesantes y se leen de manera muy agradecida.
La resolución del caso (es decir, la identidad y motivaciones del asesino) está bien resuelta, aunque (y esto me decepciona mucho viniendo de Isabel Allende) quedan algunos cabos sueltos, sobre todo en lo que al personaje de Indiana Jackson se refiere, que deberían haber quedado mejor explicados. En este sentido se nota que a Allende la ha asesorado su marido, que sí es escritor habitual de novela negra: hay muchos detalles sueltos por el libro que en su momento no parecen tener importancia pero que al final encajan perfectamente los unos con los otros.

Hasta ahora, la virtudes, ¿qué hay de los defectos? Pues no son muchos, y se concentran casi todos en el final de la historia. Es una lástima, porque eran fácilmente evitables y de no existir hubieran convertido esta novela en una de las mejores de Isabel Allende.
Para empezar, está el juego de rol. Me parece evidente que Isabel Allende no ha jugado a rol en su vida, porque Amanda y sus amigos más que un grupo de roleros parecen El Club de los Cinco: un grupo de adolescentes (y un abuelo) que se dedican a jugar a resolver asesinatos y a seguir pistas. El unico factor roleto que aportan es tomar un alias, un personaje que interpretan durante la investigación, pero ahí acaban todas las similitudes. Sin embargo, por lo menos, la novela muestra los juegos de rol desde un prisma positvo, que ya es bastante teniendo en cuenta la literatura conspiranoica contra el rol que hay suelta por el mundo.
Lo segundo que menos me ha gustado es el final, que me parece anticlimático y me ha dejado mal sabor de boca. Creo que la historia podría haber terminado de una manera mucho más feliz si a la autora le hubiese dado la gana, y que la novela hubiera ganado mucho de esa manera. Al final, después de tantas páginas de emociones, cerré el libro insatisfecha, y en ese sentido creo que el final es un fallo enorme, porque un pequeño cambio respecto al destino de cierto personaje haría que el lector terminara la novela con una sonrisa en la cara, más contento y mucho más proclive a olvidar ciertos fallos argumentales que con la desilusión saltan mucho más a la vista.
Por último, entre los personajes, el mayor fail ha sido el de Indiana Jackson. Aunque al principio me caía bien, se va volviendo cada vez más insoportable a medida que la novela avanza. Al final se revela como una mujer inmadura, lela, cobarde e infantil que no sabe reconocer la verdad aunque la tenga delante, es incapaz de tomar decisiones inteligentes y se muestra totalmente ciega a las virtudes y los defectos de los demás. En el fondo, ¿sabéis a quién me ha recordado? A Bella, la protagonista de Crepúsculo; una Bella de treinta y tres años y filosofía new age que, al igual que la Bella de Forks, es sosa, dependiente, inmadura e insulsa, pero inexplicablemente tiene a toooodos los personajes masculinos de la novela a sus pies. ¡Todo el mundo la adora! Su padre, su hija, sus pacientes, su ex marido, su mejor amigo pagafantas (el mejor personaje de la novela, y el más maltratado), su novio... Puaj.

Hya otras cosillas que no me han convencido, pero como revelan partes importantes de la trama, siguen abajo, en SPOILER:

-El asesino. No hay por dónde cogerlo. Al principio sí: sus motivaciones encajan, su historia y su método también. El problema llega cuando Isabel Allende lo convierte en demasiadas personas a la vez: ¿cómo puede ser al mismo tiempo Carol y Gary sin que Indiana, ni Amanda, ni ninguno de los compañeros de la clínica, se den cuenta de nada? Sobre todo Indiana, que como masajista conocía perfectamente el cuerpo de ambos pacientes, su voz y su cara, ¿cómo es posible que no se dé cuenta de que son la misma persona? Lo siento, pero no cuela. Era factible que fuera Gary, el enamorado despechado (de hecho, él fue mi sospechoso número uno desde le principio), también era factible que fuera Carol, la amiga celosa (la gran sorpresa de la historia, cuando crees que Gary era el cebo que servía de despiste al lector), pero que ambos sean la misma persona estropea la credibilidad y la coherencia de la historia por completo.

-El hecho de la doble identidad del asesino también provoca un fallo importante respecto a las motivaciones de éste para con Indiana. Si se supone que Indiana no es una de las víctimas iniciales (y que para que la prensa supiera que es un asesino en serie sólo le hacía falta la predicción de Celeste Roko, Indiana no le hacía falta para nada), ¿por qué decide ir a su consulta disfrazado de Carol, con el evidente riesgo que implica para él que ella descubra que no es otro que Gary travestido? Eso hubiera implicado una intención consciente de confundir a Indiana desde el principio, y no tenía motivo alguno para ello. Hubiera sido muchísimo más lógico que Carol jamás hubiera existido, que Gary sencillamente fuera un asesino en serie que se enamoró de su masajista y que, furioso tras ser rechazado, decidiera convertirla en su última víctima.

-El final, por último, es de lo más inverosímil y anticlimático. Ahora resulta que una transexual traumatizado que se dedica a la arquitectura, por muy inteligente que sea, es un genio del mal infalible capaz de superar en sigilo y estrategia a un navy seal con años de entrenamiento. De hecho, tiene incluso capacidades sobrenaturales, porque Atila, el letal perro de combate, ni lo huele ni lo percibe ni nada. En cuanto al pobre Ryan Miller, sufre el llamado Síndrome de Efectividad Decreciente, porque de normal es una máquina de trinchar carne pero en cuanto ve a Indiana crucificada se olvida de todo su entrenamiento militar y va como loco a por ella. ¿Pero esto qué mierda es, convertir al héroe en un capullo cuando era un soldado de élite y al asesino en un dios del mal cuando por muy piscópata que sea no es más que un civil? ¿Y todo para qué, para poder matar al pobre Miller al final? Francamente, hace que el supuesto clímax de la historia resulte patético. Más que nada porque a esas alturas todos sabemos que Indiana es la típica rubia tetuda con cerebro de mosquito y sin personalidad que no se merece, de ninguna manera, que un hombre como Ryan Miller muera por ella, encima de que lo ha estado usando de amigo-pagafantas-almohada-de-lágrimas y ha tardado tres segundos en dejarlo colgado cuando el gilipollas de Alan Kreller, que le puso los cuernos y la trató como un felpudo, se arrepiente (inexplicablemente) de ello y le pide matrimonio. Lo dicho, asco de final.

15 comentarios:

Narwen dijo...

Tal y como la describes, no sé si merece la pena leerla o no. A mí también me gusta Isabel Allende, tengo algunos de sus libros y estoy de acuerdo en que esa aura newage suya es muy característica. No sé si ha sido buena idea que se meta a novela negra, a mí la novela negra no me atrae.

Cuando me termine la trilogía de Santiago Posteguillo, lo mismo le pido a alguien el libro. Me ha llamado la atención lo del juego de rol. La verdad es que hay mucho tirón con eso y no se aprovecha.

Carolina dijo...

La verdad tu critica va de la mano con lo que pensé cuando termine el libro, es verdad que soy muy fanática de los libros de la Allende y desde el cole la voy leyendo ya hace de eso 10 años y con mucha emoción me compre este libro.
El final deja un mal sabor de boca, el hecho de que sea Gary/Carol/Lee/Anton una sola persona y nadie se de cuenta es un poco irrealista, en un momento te pierdes cuando sale el nombre de Gary a relucir y te quedas como confundida, despues dices y como nadie se ha dado cuenta?.
La muerte de Ryan pues ha podido evitarse ya que con eso hubiesemos obtenido un final que nos hubiese quitado todo lo malo qye se habia leido hasta el momento, pero al matarlo (mi pensamiento fue como un navy seal entrenado para matar no lleva un chaleco antibalas?, es un poco extraño) nos deja muy molestos ya que hay cabos sueltos hay cosas que no se entienden y eso no hace mas que molestarte mas.
Los asesinatos les falto más protagonismo, siento que solo se nombraban de pasada, el juego del rol pues me parecio que se le podia sacar mas chicha y una cosa que no me creo muy posibles es que la un oficial de policia de tanta información a un puñado de adolescente para que jueguen a detectives, eso nunca termino de convencerme.

Para todo hay gustos yo en particular coincido con tu critica y aunque no me arrepiento de haberlo leido esperaba un poco mas de una de mis autoras preferidas.

Saludos,

Anónimo dijo...

Hola, soy Rosa, (SPOILER) estoy bastante de acuerdo con tu comentario,es practicamente imposible que nadie se diera cuenta que eran la misma persona, no cuela para nada!!!
Por lo que dices que era innecesario que carol se hiciera pasar por amiga terminal de indiana eso si lo explican, dice que lo hizo para que al estar en contacto con ella se enteraria de los avances de la policia (por el exmarido).

No se, me ha gustado pero habría cambiado cosas.

Estelwen Ancálimë dijo...

Pero Gary ya era amigo y paciente de Indiana, podía haberse enterado de los detalles de la investigación de ese modo sin necesidad de "convertirse" en Carol. Es evidente que para enterarse de lo que hacía el ex marido debía ganarse la confianza de Indiana, pero, ¿por qué a través de dos personalidades diferentes, cuando una bastaba?

Marianne Abello dijo...

Hola, soy Marianne, fiel seguidora de I.Allende y al igual que ustedes estoy totalmente decepcionada del final de este libro que me tuvo 8 hrs sin parar de leer para llegar a un final que creeria magestual, sin embargo me dejo sumida en lágrimas depena por la muerte de Ryan y por la decepcion que genero el epílogo, absurdo, fantastico y estupido.
Isabel le da las gracias a quienes la ayudaron a crear los.personajes, yo los mandaria a freir monos al Africa por haberla asesorado tan mal como para dejar a un savy neal más un perro con medallas amedrentados por un tipo de salud mental quebrada???? O sea...
Pero bueno, es su primer libro de este genero, aunque eso no quita mi decepcion y la pena.
Esperare ansiosa su proximo libro y esperare de corazon que me tape la boca.

Estelwen Ancálimë dijo...

Ahora que ya no es una novedad y que lo ha leído más gente, he hablado de este libro con varias personas (algunos de ellos, libreros profesionales y/o lectores empedernidos) y la opinión general sobre el tema es que Isabel Allende no debería haber intentado cambiar de género novelístico a estas alturas del curso, porque evidentemente no le ha salido bien. Las partes de libro que merecen la pena son, precisamente, las que NO se centran en la trama de los asesinatos, sino más bien las que Isabel Allende ha sabido escribir durante toda su vida: dramas humanos, relaciones personales, etc.
La conclusión es que, probablemente, si no pudo ponerse de acuerdo con su esposo (escritor especializado en novela negra) para escribir conjuntamente este libro fue porque desoyó consejos y sugerencias que probablemente hubiese hecho mejor en aceptar, y que lo mejor para ella, para sus editores y para sus lectores es que deje a señoras como Donna Leon y Anne Perry las tramas policíacas y se siga dedicando a lo que mejor le sale: el realismo mágico y la novela costumbrista. A ser posible, sin airear más trapos sucios familiares suyos, que a mí por lo menos no me interesan.

Esther dijo...

Totalmente de acuerdo.
Acabo e terminarlo y estoy indignada. ¿Esta mujer no tiene asesores que le digan la verdad?
Mal

Anónimo dijo...

Me decepcionó el final sin duda. Pero hay algo que llama mucho mi atención de todo esto, fuera del libro y de su contenido; me enamore del perro. Leal mas que nada. Trato de repasar rápido las páginas de este libro , pero recién lo termine ya estoy leyendo otro. ¿Alguien podría decirme por favor la raza del perro , fiel amigo del navy seal muerto?

Unknown dijo...

Qué horrible novela,,, como no le da verguenza haber publicado semejante engendro... una escritora del nivel de Isabel Allende!!!! Parece que la escribió algun chico de secundaria y ni así se salva... una porqueria

Anónimo dijo...

La verdad es que la novela me parece una tomadura de pelo de principio a fin. Es una historia manida, mal contada y con unos personajes que solo se cree la señora Allende y sus editores. Hay momentos que me recordaba aquellas novelitas que una autora inglesa (Enyd Blyton) escribió hace muchos años para deleite de adolescentes de los años cincuenta y sesenta. Si no la hubiera firmado Isabel Allende está novela no hubiera visto la luz jamás. Después de pagar 22 € por ella el cabreo es monumental

Anónimo dijo...

Danny D'Angelo si se dio cuenta que Carol era Hombre y quisaz también Indiana pero quien en la situación de ella le hubiera importado que fuera hombre? Indiana a es amiga de un pintor drogado y un camarero gay que le importaria una amiga travesti con su "gran inocencia", ademas en la novela carol pocas veces aparece y es tomada muy pocas veces en consideración por los otros protagonistas en fin era una terminal de cancer,sino fuera por salve el atún amanda no la hubiera mantenido al tanto con ripper.
A parte que Gary ya era cliente de indiana solo que por sus insinuaciones le cayo mal y debe de haberse dado cuanta de eso,el queria seducirla y no pudo,carol sirvió acambio para extraer información sobre las investigaciones. Quisaz indiana no se dio cuenta de las similitudines entre los cuerpos por lo mismo que no soportaba mucho a carol.
Lo unico que no me gustó fue rl final muy rapido,que si el juego de rol está planteado mal,ya que en si solo eran reuniones por via skype y que nunca mencionó la raza de attila,la muerte de Ryan era de esperarse

Estelwen Ancálimë dijo...

No es cuestión de que le importe o no, es cuestión de que nunca llega a darse cuenta. Y si es masajista, es decir, tiene que tocar a Gary y a Carol tras dejarlos en ropa interior, es totalmente inverosímil que nunca se diera cuenta de que eran la misma persona.

Unknown dijo...

Si, menciona la raza del perro, es un belga malinois. Coincido con los comentarios, el unico personaje solido es el perro.

rookiecookie fire dijo...

lei el libro hace un par de meses, no me pareció taaaan malo. es mas, me gusto. de todas formas, maldije a la autora hasta el limite de mi vocabulario por (SPOILER ALERT) matar a ryan miller, mi personaje favorito.el final tiene algunos fallos pero creo que eso es personal, seguro hay alguien (yo no) que pueda entender la estupida reaccion de miller, quizas alguien acepte que indiana fue una tonta por dejar a ryan por alan.... mi punto es que la historia va asi y aunque no nos halla convencido el final, debemos aceptar que ryan no va a volver
****se larga a llorar*****

Socorro Orgeira dijo...

Isabel Allende tuvo dos o tres libros buenos, este es decididamente de los peores. Cuando decidió escribir comercialmente empezó a hacerlo cada vez peor. Patético.