miércoles, 4 de noviembre de 2009

De mi simpatía por el judaísmo

Los judíos siempre me han caído bien. No me refiero ni mucho menos a los políticos del estado de Israel que se dedican a bombardear a civiles palestinos, no. Eso son cuestiones políticas de un país concreto, no religiosas. Yo hablo de los judíos en general, del judaísmo en común, como religión, al margen de nacionalidades y razas (pues, por mucho que los nazis se empeñaran, ser judío no es pertenecer a una raza o a una etnia concreta, sino simplemente una cuestión de creencias, de religión).

Al ver lo maltratados que han sido a lo largo de la historia, nunca he dejado de preguntarme por qué. Francamente, no lo entiendo. ¿Que prestaban dinero al 20% de interés? Bueno, eso también lo hacen ahora todos los bancos, y no he visto aún que nadie organice ningún pogromo contra Ana Patricia Botín y su familia. La explicación medieval que daban muchos de "es que son los asesinos de Cristo" no me convence para nada. En primer lugar, porque los que asesinaron a Cristo dudo que fueran lo bastante longevos como para sobrevivir siglos, hasta la Edad Media. Y, segundo, porque es totalmente absurdo culpar a todo un pueblo por algo que hicieron unos pocos. Es como decir que todos los musulmanes son terroristas sólo porque unos cuantos chiflados han fundado Al Quaeda. Y, además, ¿acaso el propio Jesucristo no era judío? ¡No puede ser una religión tan mala, cuando el propio Hijo de Dios la profesaba!

Vaya por delante que yo siempre he sido bastante ecuménica en mis planteamientos religiosos. Soy de las que piensan que en realidad Dios sólo hay uno, y que todas las religiones lo adoran a su manera. tanto Alá, como el Dios cristiano, como Yahvé... en realidad son todos el mismo, el único, Dios, y en realidad lo único que varía es la forma que tenemos de vivir nuestra fe y de adorarlo los distintos pueblos del mundo. Siempre he creído que es más importante tener fe que en qué se tiene fe exactamente. y, sobre todo, creo que a para Dios cuentan mucho más nuestras buenas obras que el hecho de que prefiramos adorarle en una mezquita, el una iglesia o en una sinagoga. Sin embargo, debo reconocer que siento muchísima más simpatía por el judaísmo que por el islam. Esto es así por varias razones. La primera y más importante es porque los judíos han sabido, al igual que los cristianos, avanzar con el mundo, y no se han quedado como los musulmanes anclados en una ideología machista y retrógrada que no ha avanzado desde el siglo XV. Y que nadie me hable de los extremistas como los cristianos del Opus o los judíos ultraortodoxos, que ninguno de ellos representa a la mayoría. A pesar de lo que ponga en el Levítico o en el Deuteronomio, ningún judío cuerdo hoy en día se dedicaría a lapidar adúlteras, homosexuales, o a los que no siguen las reglas del kosher. Tampoco hay ningún cristiano hoy en día que se dedique a quemar en la hoguera a los que considera herejes. Tanto los judíos como los cristianos protestantes (a ver cuándo espabilamos los católicos y los ortodoxos, joder) aceptan mujeres sacerdotisas entre sus filas (las pastoras protestantes y las rabinas judías). En todos los paises laicos donde hay mayoría judía y/o cristiana, las mujeres tienen los mismos derechos sociales y políticos que los hombres, están a la par que ellos. En cambio, en muchos países islámicos, la pena de muerte contra las adúlteras, la mujeres que no llegan vírgenes al matrimonio y los homosexuales, siguen a la orden del día. os derechos de las mujeres están a años luz de los de los hombres, e incluso los países musulamnes más "avanzados", como Túnez o Turquía, distan mucho de ofrecer la igualdad y los crímenes "de honor" siguen siendo frecuentes en ellos. Por eso, si tengo que escoger entre las grandes religiones monoteístas una que no sea la mía, siempre me convertiría al judaísmo antes que al islam.


Me gusta mucho esta imagen :-)


En segundo lugar, creo que siento una afinidad especial por el judaísmo porque para mí es mucho más familiar que cualquier otra religión, aparte de la mía propia. No hay que olvidar que compartimos la inmensa mayoría de textos sagrados con los judíos, y que los cinco primero libros del Antiguo Testamento, que los cristianos también estudiamos, son la Torá. Sí que es cierto que muchas costumbres de los judíos (como todo lo que tiene que ver con el kosher, por ejemplo) me resultan bastante extrañas, pero no por eso me parecen malas. Al contrario. Me parecen curiosas e interesantes, y aunque como cristiana no veo la necesidad de seguir esas reglas (del mismo modo que los judíos no tienen la necesidad de comulgar que tengo yo), tiene tienen todo mi respeto.

Me repugna y me encoleriza la cantidad de veces que otros cristianos han masacrado vilmente a esa pobre gente sin otra razón que un odio irracional y un fanatismo enfermizo. Me avergüenzo de todos los curas perturbados que han lanzado arengas contra sus vecinos hebreos. Me encantaría conocer a algún judío una vez y poder decirle que no le entiendo, que nunca he entendido por qué les han hecho tanto daño, que yo siento una enorme simpatía por su religión y su forma de vida, y que si pudiera retroceder en el tiempo y vasistiera a un pogromo en el que son atacados, les defendería, del mismo modo que los hubiera defendido y ayudado si hubiera vivido durante el auge del nazismo. Afortunadamente (¡por fin!), hoy en día el antisemitismo no es común en Occidente, e incluso está mal visto. Esa es, quizás, la única cosa buena que brotó de todas las semillas de podredumbre, odio y maldad que plantaron Hitler y sus compinches: el hecho de que, tras las barbaridades del Holocausto, la gente sintiera tanta pena y compasión por lo judíos que, por fin, tras siglos de incomprensible estupidez, hayan dejado de odiarlos y le hayan hecho por fin un hueco en el corazón, o al menos en la sociedad.

PD: Dedico esta entrada a mi queridísima amiga Findûriel, que acaba de entrar a currar en el Centro Didáctico de la Judería de su ciudad. ¡Mucha salud, alegría y suerte en tu nuevo trabajo, guapa! ^^

16 comentarios:

Findûriel dijo...

¡¡Gracias por la entrada, Morena!! Me haré una fotaca con la estrella de David gigante que tengo detrás de la mesa para que la veas :)

Sólo un par de apostillas. Los judíos no son una raza, eso es cierto, pero sí son un pueblo podríamos decir 'cerrado'. Un judío no es judío porque profese el judaísmo, porque aun los hijos de judíos que no profesan la fe siguen siendo judíos (aunque pierden derechos eclesiásticos, como ser enterrados en cementerios judíos, por ejemplo). Es verdad, la Torá dice que cualquiera puede 'convertirse' al judaísmo con las fórmulas indicadas, pero no sería judío. Un judío es alguien nacido de una mujer judía (norma que se flexibiliza en EEUU, donde no había suficientes mujeres judías como para que los hombres judíos tuvieran niños judíos ^^), y educado en las costumbres y creencias judías. Incluso un judío ortodoxo te diría que se deben tener los dos padres judíos, pero eso es otra historia. Los judíos son tan peculiares y tan fascinantes porque, junto a su religión (y sus textos sagrados) han sabido conservar, aun dispersos y apaleados, las costumbres y máximas que los conforman como pueblo.

Los rabinos no son sacerdotes. Son estudiosos e intérpretes de la ley divina (los rollos de la Torá) e incluso emisores de enseñanzas de la Guemará (parte esencial, junto con la Misná, del Talmud). Los sacerdotes existían en la época de los Templos, pero al convertirse la cultura judía a la cultura de sinagoga, sus modelos y lugares de referencia fueron los rabinos. Ejercen de muchas cosas: oficiantes, intérpretes de los sagrados rollos, consejeros, tutores... pero no son equiparables a los sacerdotes, son algo diferente. Pero sí, existen mujeres rabbi. Me llama mucho la atención que a los rabinos sólo los pueda tocar su mujer, ninguna otra, ni darles la mano.

Respecto a las mujeres, me temo que no es del todo igualitario el trato pero, ¿qué religión puede afirmarlo sin miedo a quemarse?

Por gente como tú, haré entraditas de las cosas que voy descubriendo y aprendiendo sobre el judaísmo y el pueblo de David en el blog :)

¡Un besote y a ver si te pasas por Segovia con el brujo!

Estelwen Ancálimë dijo...

Muchas gracias por las aclaraciones, Findûs ^^
Espero con impaciencia las entradas temáticas en tu blog. A ver si consigo convencer al Bruji de que nos pasemos por ahí un fin de semana, dentro de un tiempecito (lo mismo cuando haya nieve, o algo). ¿Tendríamos casa o habría que buscar hotel? De ser así, ¿sabes de alguno barato? Lo digo por calcular presupuesto y esas cosas ^^U

Un abrazo:

Estelwen Ancálimë

Findûriel dijo...

Hombre, si viviera con menos de seis personas, un perro y un loro, te diría que mi casa es tu casa.
Pero cuando haya nieve y eso seguro que hay hueco por algún sitio baratuco, ya te lo miraré :)

y VENÍOOOOOOOOOOOS

Estelwen Ancálimë dijo...

Por cierto, lo que comentas de que son un pueblo cerrado es justamente lo que menos me gusta de ellos: que a veces (cuanto más ortodoxos, más se nota esto) pecan de clasistas e incluso ven mal que un judío se case con una no judía, y viceversa. Claro que eso también pasa con los extremistas de todas las religiones, no sólo de la judía. Sin embargo, a título personal no puedo dejar de pensar que están equivocados con ese rollo familiar que tienen y que realmente judío es el que profesa el judaísmo, con independencia de quiénes sean tus padres. Pero, en fin, eso es sólo una opinión que tengo yo a título personal, y me imagino que habrá bastantes judíos de la rama reformista que la compartirán conmigo.

Tony dijo...

Señorina, concuerdo total y absolutamente contigo, excepto en una cosa... Si quisiera pasarme a otra religión, elegiría el budismo.

(Aunque eso de no matar cucarachas ni mosquitos no me acaba de convencer...)

Jijiji.

escoriagorgonita dijo...

Aclaración para Tony, el Budismo no es una religión sino una Filosofía de VIda.

Si quieres sirigirte a un judío es fácil, se han expaandido tanto que en cualquier sitio encuentras a algún descendiente.

Realmente piensas que la gente les apoya por lo que ocurrió en Alemania, Austria y aledaños. Sinceramente no lo creo. Yo no les tengo mayor simpatía que la que sentiría por un africano, americano, inglés,etc.

Si fuese por mi padre, sería odio, rencor, que no se de donde viene. Siempre me estaba hablando de lo usureros y agarrados que eran.

Saludos Gorgonitas

Estelwen Ancálimë dijo...

Uf, lo de usureros y agarrados... bueno, por esa regla de tres tu padre debería odiar también a los catalanes, a los escoceses y a todos los banqueros, ¿no? Si es por tópicos...
Y sí, la verdad es que creo que mucha gente ha superado el fantasma del antisemitismo gracias a las burradas que sucedieron en el Holocausto. Ten en cuenta que es imposible odiar a una persona y compadecerla al mismo tiempo, y más aún teniendo en cuenta que ahora los que se dedican a hacer usura no son los judíos, sino el Banco de España y compañía.

Tony, yo sí creo que el budismo es una religión, sin embargo a mí el budismo no me convence mucho porque es una religión no-teísta, es decir, que no cree en la existencia de Dios, y yo la verdad sí que creo. Me gustan mucho concetos que tiene como por ejemplo lo del karma, pero aún así no me atrae lo bastante como para querer convertirme a ella. Cuestión de gustos, supongo ^^

Gracias a los dos por comentar :-)
Un saludo:

Estelwen Ancálimë

Finduilas dijo...

Las religiones (o sistemas de creencias, o llámerse x) tipo budismo tienen una cosa buena, y es que fomentan muchísimo el cultivo de la persona, tanto a nivel físico como mental y moral,y tanto en relación a uno mismo como en cuanto a nuestras relaciones con los demás.
En esta sociedad llena de prisas, un poco de esa filosofíoa nuca viene mal,creo yo :D:D

Findûriel dijo...

No sé, Finduilas, dado que el hombre fue expulsado del paraíso por comer del árbol de la ciencia...

escoriagorgonita dijo...

NO se supone que el denominador común de las religiones es su creencia en un ser superior y todopoderoso (o varios)?¿

En ese caso el budismo no puede entrar en el ámbito.

Estelwen, por esa regla de tres mi padre es imbécil (me duele decirlo), y si lo és.

Saludos Gorgonitas

Estelwen Ancálimë dijo...

Bueno, escoriagorgonita, la verdad es que no todas las religiones creen en un ser superior. Hay religiones teístas y no-teístas. Los budistas no creen en ningún dios, pero sí en la inmortaldiad del alma, que se va reencarnando hasta que llega al Nirvana (lo que en Star Wars llamarían "hacerse uno con la Fuerza", para entendernos ;-P). También son religiones no-teístas el jainismo, el taoísmo y el confucionismo.
Las religiones no-teístas se diferencian del ateísmo, básicamente, en que los ateos niegan que haya dioses y que haya vida después de la meurte, mientras que los no-teístas, aunque no creen en dioses, sí creen en la trascendencia del alma como algo inmortal. La religiones teístas, en cambio, creen en las dos cosas (en la existencia de dioses y en la trascendencia del alma).

Un saludo ^^

Estelwen Ancalimë

escoriagorgonita dijo...

Gracias por la aclaración.

SAludos Gorgonitas

Malena dijo...

Querida Luthien (es que me gusta más ese pseudónimo),
Gracias por el enlace y por invitarme a comentar. Disculpas de antemano por excederme, pero es que es un tema tan vasto.
Te agradezco tu defensa de mi gente, y tu ausencia de prejuicios. No puedo ser muy dura con prejuicios ajenos, si yo misma los he tenido. Por mucho tiempo yo creía que todos los españoles eran antisemitas. Eso hasta que en un blog que tuve que abandonar porque se volvió demasiado político, descubrí que hay muchos españoles contemporáneos que son filosemitas, incluso los hay de derecha, y hasta los hay pro-Israel. Fue toda una lección de humildad. No se puede poner a todo un pueblo en el mismo bote. Es un absurdo. Hay judíos malos y judíos buenos, judíos religiosos y judíos ateos, comunistas y de derecha. Aun así en una era en que el antisemitismo va en auge, la gente sigue hablando de los judíos como si fueran un club de 100 personas totalmente homogéneas.
Me parece interesante y loable que hayas estudiado el judaísmo, una de las mayores causas del antisemitismo es la ignorancia o desinformación. No me gusta mucho hablar de religión en un espacio público y menos hablar de mis creencias, pero yo siento que en una época tan descreída como esta, tengo mas en común con un cristiano creyente que con un judío ateo. Dije arriba “mi gente”, pero hay muchas facciones judías que no me consideran como tal, principalmente las mas ortodoxas, porque no soy realmente practicante, prendo las luces del Shabath, pero blogueo en sábado (nunca publico eso si); no como cerdo ni mariscos, pero si me gustan las hamburguesas con queso, etc. Yo me reconozco hereje, sincretista y a veces poco apegada al ritual, pero nunca he rechazado ni cuestionado las bases del judaísmo. Eso si que no me apego a las costumbres que muchos ven como leyes.
Dices bien, no hay tal cosa como raza, pero si hay divisiones culturales y geográficas que definen y dividen a los judíos. La imagen popular del judío corresponde al Askenazi, de la Europa Oriental. Son muy diferentes en manera de vivir y de pensar y de adorar a D-S que como lo haría un judío marroquí, o un etíope, o un persa. Yo soy sefardí, pero me gusta agregar “del Viejo Adriático” (suena a La Vieja Valirya de Daenerys). Mis abuelos paternos eran italianos de Trieste, pero cuando nacieron eran parte del Imperio Austrohúngaro. Tengo un bisabuelo dálmata, y una Tatarabuela de Corfú, según mi madre nuestra familia estaba desperdigada por todo el Imperio Otomano. Ese es un mundo perdido, cesó de existir durante la Segunda Guerra Mundial. Solo vine a darme cuenta de lo diferentes que éramos cuando mi hermano y yo ingresamos a una escuela de Nueva York, ortodoxa donde todos los maestros y casi todo el alumnado era Askenazi. Comenzamos a traer a la casa costumbres, modos de pensar y de rezar que chocaban por completo con la cultura que mi madre había aprendió de sus mayores. Hasta la comida era diferente.
Voy a quedar aquí, porque esta quedando largo. Sigo en otro comentario.

Malena dijo...

Entre las causas del antisemitismo que mencionaste se te quedaron cuatro que son las que son las bases de la judeofobia moderna.
1. La adhesión a Israel y sus políticas anti-palestinas. Es curioso, porque conozco judíos a los que les importa un rábano Israel. Ultra-Ortodoxos que viven en Israel y no la reconocen como nación, y hasta israelíes pro-palestinos
2. La idea de que los judíos “controlan el mundo”. Esa se la escucho mucho a los de Izquierda. “La plutocracia judía maneja el mundo. Los judíos son los hambreadores del pueblo. Uds. dominan las políticas del imperialismo yanqui, etc., etc.”
3. Esta es la que esgrime la Derecha. “Los judíos inventaron el comunismo. Son todos unos rojos apátridas”.
4. Esta la esgrimen los conservadores. “Los judíos son los principales provocadores de la guerra contra la Iglesia. Son promotores del ateísmo y de políticas liberales. Basta mirar a Hollywood, los judíos quieren pervertir a la sociedad con su pornografía”.
Como veras las acusaciones varían dependiendo de la postura y de la ideología del acusador.
Por último, si hay, lamentablemente, un fundamentalismo judío, como lo hay en todas las religiones. Es una minoría, no lapida a nadie, pero si es molesta y retrograda. Yo siempre me moví en círculos “ortodoxos modernos” y tuve poco contacto con los ultra-ortodoxos, por eso me incomoda cuando me culpan por sus posturas. El judaísmo tiene algunos aspectos que pueden verse como anticuados, intolerantes y hasta machistas, pero eso nace más de costumbres adquiridas en la Diáspora, influencias de otras culturas (tal como el burka no es parte del Islam original) y de lecturas de leyes antiguas que fueron creadas o surgieron de determinados episodios históricos.
Un buen ejemplo es la actitud del cabello de una mujer casada. Las ultra-ortodoxas se rapan al casarse y usan pelucas. Yo debo confesar que jamás he conocido una rapada. Mis maestras casadas y la esposa de mi rabino, llevaban el cabello corto, cubierto con pelucas, sombreros o pañoletas para el trabajo, salir a la calle, o ir a la sinagoga. Mis amigas, cuando se casaron eligieron algunas usar peluca u otras usar sombrero (y algunas solo para la sinagoga). En mi primer compromiso yo llegue a un acuerdo con mi prometido, usaría sombrero para la calle y sinagoga, pero ni me cortaba el cabello ni usaba peluca.
¿Pero de dónde viene esta costumbre? En el mundo semita antiguo el cabello de una mujer era considerado como su parte más sensual. De soltera lo enseñaban para atraer marido, ya casadas, lo tapabanp ara los extraños y solo lo veía el esposo. Eso se nota en la iconografía de la Virgen. Cuando la pintan niña o en la Anunciación, luce una cabellera frondosa, ultra sexi. Ya con el Niño Jesús, se la ve tapada con un velo, en su imagen de la Inmaculada Concepción (donde se enfatiza as su virginidad que su condición de madre y esposa) vuelve a llevar la cabeza descubierta.
Como el Islam el Judaísmo mas que religión es forma de vida, pero cada judío creyente escoge como va a vivir su religión. Por eso tenemos reformistas que tienen rabinas y algunos hasta aceptan el matrimonio gay y tenemos ultra ortodoxos que hace que sus mujeres se raen el cabello, y se vistan con faldas hasta el suelo, etc.
El tema da para rato, pero hay cosas que prefiero intercambiar en privado por lo que te dejo mi correo
exviuda2003@yahoo.com

Estelwen Ancálimë dijo...

Lo primero decirte que me dejas fascinada: me has contado muchas cosas que desconocía. Por ejemplo, ignoraba todo eso de raparse la cabeza o de usar sombrero/peluca.
Por fortuna, los cristianos no tenemos ese tipo de normas respecto al aspecto físico (aunque si las tuviéramos yo no las seguiría). Y me ha llamado mucho la atención lo que has dicho de la iconografía mariana; no me había dado cuenta, pero ahora que lo dices...

Respecto a lo de los prejuicios antisemitas, es cierto lo que dices: cada cual hace la crítica según sus ideales, lo cual ya de por sí demuestra lo falsa que es. Creo que parte del sambenito viene por las andanzas de la familia Rothschild, que en asuntos de economía mundial han tenido lo suyo, pero es totalmente absurdo culpar a todos los judíos del mundo como si fueran una especie de ente organizado por lo que hace una sola familia, o un puñado de ellas. Vamos, si nos tuvieran que juzgar a los españoles por lo que hacen nuestros políticos o nuestros banqueros... miedo me da pensarlo.
A propósito del tema, me llama la atención de que fuera (no sé exactamente de dónde eres) tuvierais la imagen de que los españoles son antisemitas, porque nunca he oido que tuviéramos esa fama. Mujer, haberlos haylos como en todas partes, igual que hay machistas y racistas en todas partes, pero me llama la atención porque de hecho hay un español, Angel Sanz Briz, que fue llamado "el ángeld e Bupaest" por jugarse el cuello concediendo pasaportes españoles a judíos sefarditas (y haciendo pasar por sefarditas a judíos que no lo eran), todo ello con el beneplácito de Franco, que dictador y anticomunista era un rato pero de antisemita nada. Si quieres saber más de esta historia, también tengo una entrada sobre ella en mi blog ^^U
http://laluzdevalinor.blogspot.com.es/2010/02/heroes-olvidados-irena-sendler-angel.html

Por lo demás, si quieres seguir hablando en privado respeto tu decisión y me pondré en contacto contigo por e-mail, pero quiero que sepas que en mi blog te puedes sentir libre para decir lo que quieras, sea o no políticamente correcto, siempre que lo hagas desde el respeto y la educación. Y si a alguien no le gusta y se mete contigo, yo misma le llamaré la atención y si hace falta le moderaré el comentario. Te aseguro que en mi casa (o en mi ciber-casa, podríamos decir) yo no voy a tolerar que se le falte al respeto a nadie, y menos a ti.

Anónimo dijo...

Finduriel, quien se convierte al judaísmo es tan judío como el que nació dentro del judaísmo. Mas aun, a otro judío le esta prohibido recordarle al nuevo prosélito que es ¨nuevo en el club¨, una vez que la conversión se efectuó es un mas del pueblo.
Sugiero que si hay interés en el tema, consulten a algún rabino o docto en el tema, para no publicar inexactitudes.